Sobre los votos y los votantes socialistas

Sin complejos, como socialista orgulloso de serlo, he de decir, que los votos socialistas, es decir de personas ubicadas en la izquierda, la defensa de los derechos y contra la austeridad, republicanas y por la transformación del sistema, en una sociedad con democracia no solo política sino económica y por reparto de la riqueza, -en mi humilde opinión y saber-, van a estar divididos. La certeza que tengo es que al PP, a Ciudadanos o las derechas nacionalistas, no les van a ir.
El socialismo en España vive el desgarro de ser gobernado en el caso del PSOE por una oligarquía socioliberal, algunas personas centristas, demasiadas liberales muy, muy moderadas, pero en el que sin duda hay militantes de izquierdas, -dentro de él- y lo volverán a votar. Eso es así y a pesar de no compartir sus esperanzas de cambio interno, un vuelco y considerar que por desgracia el PSOE está integrado en el sistema y por tanto, no es ya un instrumento válido, respeto sin embargo, la posición de esos compañeros, e incluso leyendo muchas veces insultos a espuertas en las redes sociales, injustos por generalistas de un antisocialismo terrible que existe a diestra y siniestra, puedo llegar a comprenderlos. Yo si les considero a los socialistas de izquierdas y de clase dentro del PSOE amigos y compañeras y compañeros. En cualquier caso les llamo a construir juntos el partido socialista que la sociedad nos demando, mirándonos en el espejo de al menos Corbyn y Sanders, en estos momentos y como punto de partida, también con un componente de izquierda socialista revolucionario, seamos capaces de levantar.
Alternativa Socialista surgió tras una serie de procesos internos el el PSOE, como el de Bases en Red que era un movimiento democratizador del PSOE, personas de Izquierda Socialista, marxistas y dirigentes locales del PSOE injustamente expedientados o perseguidos por aparatos locales. Entendieron que el PSOE ya no era el partido de las clases trabajadoras y populares. Todo precipitado por el detonante de la modificación del artículo 135 de la Constitución, entendiendo que el PSOE ya había abandonado el legado de Pablo Iglesias, pero también el de Olof Palme.
Antes que Alternativa Socialista y otros partidos locales, comenzó el proceso  del PASOC que se creó con motivo del referéndum OTAN y el apoyo de Felipe Gonzalez a formar parte de la alianza militar del Atlántico Norte liderada por los EE.UU, abandonando sus creadores socialistas el PSOE y posteriormente dando lugar a la Iniciativa Socialista de Izquierdas. Ha tenido pues el PSOE muchos desgarros, también por la derecha por cierto. Pero llevados por la la convicción de la necesidad de crear un espacio socialista independiente de los poderes financieros y de la monarquía, así como de los EE.UU y el poder alemán. Fruto de todo esto, nos lleva a buscar el encuentro de grupos disidentes socialistas en Unión Socialistas, que es ya una unión de partidos socialistas existente y registrada, que es en realidad el germen del partido socialista democrático basado en las ideas socialistas que maman de la tradición obrerista, societaria, de clase y republicana, pero en el siglo XXI y con las ideas del siglo XXI que en estos inicios de siglo si alguien esta dando sustos desde la izquierda son Corbyn y Sanders en pleno corazón del imperio y si alguien está aportando ideas es Oskar Lafontaine.
Pero el hecho que Construyendo La Izquierda- Alternativa Socialista esté por una izquierda mosaico, amplia y diversa en la que el socialismo democrático juegue su papel, no quiere decir que marcha bajo el paraguas de nadie y menos “del comunismo” como hace poco afirmaba el amigo Alberto Sotillos en un artículo publicado en Cambio16 hace unos días. No está AS bajo ningún paraguas, de hecho unas veces a concurrido en unidades y coaliciones y en otras en solitario. Además los socialistas no vamos a unirnos a ningún partido político, que no proceda de nuestra tradición. Cuando AS busca las coaliciones electorales al objeto de combatir la austeridad y el neoliberalismo, lo hace por no confiar que el PSOE lo vaya a hacer y a las pruebas nos remitimos. Por tanto se ha ido en coalición,si, con IU pero tambien con Anova,ICV, Chunta Aragonesista etc. etc. Se es independiente y critico con actitudes o puntos de vista de Podemos e IU, pues también. A pesar de eso se pueden coaligar,si. Visto de otra forma AS conecta con la tradición de los primeros 140 años de historia del PSOE de buscar coaliciones y alianzas, como fue la Conjunción Republicano-Socialista, el Frente Popular, la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas en los años 40 del siglo pasado y la Platajunta en la transición.
En cualquier caso AS no ha renunciado nunca a sus ideas y a su programa, que es republicano, está por la salida de la OTAN y si pone el dedo en la llaga en los problemas de España/Unión Europea y el rebrote de la crisis capitalista. No habrá cambio real, si como señala Oskar Lafontaine, el Banco Central Europeo no cambia su estatuto y su esencia. Si no abordamos el tema de la deuda, que es impagable y por tanto las moratorias son aspirinas para curar un cáncer, o no se plantea y ya, el debate sobre el euro o en la exigencia de un pacto de estado contra el terrorismo machista. Porqué todo eso impone la austeridad y ataca a las personas de una u otra forma. Se abre un proceso constituyente republicano. Pues bien todo eso AS, ISI es decir Unión SOCIALISTAS si lo están advirtiendo y proponiendo. Alternativa Socialista desde la coalición UP tiene sus propuestas y nadie, nadie las va a poder callar.
Por tanto el que Alternativa Socialista forme parte de la coalición UP,no le resta un ápice de independencia, ni de sus ideas socialistas democráticas, de su pasión por Salvador Allende o de su creencia en la lucha de clases en una sociedad terriblemente injusta, dominada por unas oligarquías económicas, extremadamente corruptas cuya clave de bóveda es el monarca.
El voto de las y los socialistas, no va a ir en una sola dirección. Eso es así, pero al menos va a haber socialistas ubicados en la ilusión del cambio real y en la construcción de un gobierno progresista junto a otras fuerzas y familias de las izquierdas y la democracia radical. También los habrá quienes piensen que el PSOE es la mejor opción, otra vez. Eso es lo que hay, sencillamente.
Por tanto en positivo, creo que la solución no está en votar lo menos malo. Sino en agruparnos las personas socialistas en una organización socialista para la que Unión Socialistas ya en píe y sin adscripción electoral, ni electoralista, puede ser un embrión. Es decir una estructura que se llame socialista y agrupe a todo el laborismo de izquierdas y construya socialismo. Ya no podremos votar seguramente todas lo mismo -nosotros, en AS llamamos a votar cambio real y transformación- pero si estamos en disposición de dejar de trabajar “para el inglés” y comenzar a construir el partido de clase, feminista, ecosocialista, republicano y laico. Un partido de acuerdo al pensamiento de Francisco Largo Caballero es decir autónomo, independiente,de clase y claro está en y del siglo XXI. Un partido que al igual que Bernie Sanders, llame a cambiar el sistema.
Carlos Matrinez el co-primer secretario de Alternativa Socialista y del secretariado de Unión Socialistas

Las venas abiertas del socialismo español

descargaCarlos Martínez  politólogo, integrante secretariado de Unión SOCIALISTAS y Alternativa Socialista
“Ha llegado la hora de un nuevo socialismo, independiente de toda dependencia política y dinástica, así como y sobre todo económica. Solo una ruptura socialista, puede suponer el volver a alzar con consistencia e ideas una esperanza de cambio social, surgida de las y los de abajo, de las clases trabajadoras, de los jóvenes sin futuro que comiencen a ser conscientes de que ellas y ellos ya no son de clase media”.

El legado de Pablo Iglesias ha sido destruido por una oligarquía liberal y claudicante ante los intereses del sistema, de las grandes corporaciones así como de la entrega a los EE.UU y sus intereses. Quien escribe estas líneas no es un radical antisocialista de los que tanto abundan ahora y a los que tantas horas de audiencia, se les regalan en televisiones privadas, sino un apasionado socialista.

Felipe González ha sido el gran arquitecto, no de un edificio, sino de una demolición que como es sabido también necesita de arquitectos. En su libro “Soberanos e intervenidos” Joan Garcés explica de forma documentada y nunca desmentida en un libro que edita Siglo XXI, con ocho ediciones, serio y además escrito por un socialista: las implicaciones de los EEUU y su intervención directa, no tan solo en la conformación de la Europa del Mercado Común, sino en la transición española y en el papel del PSOE y de González Márquez fueron decisivas a la hora de diseñar la transición y el futuro del PSOE.

Así como la implicación del líder socioliberal en los planes del Departamento de Estado de los EEUU, convirtiendo el PSOE en un instrumento útil a los intereses militares y corporativos de las potencias centrales. El PSOE era secuestrado y de reclamar la república y un gobierno provisional en la primera etapa de la transición, pasaba a ser un partido dinástico apoyando la solución Juan Carlos.

El PSOE se convertía en un partido carente de independencia y por tanto del régimen, a pesar de su historia y de ser en origen el partido obrero por excelencia. Ese PSOE viciado y falseado sirvió fielmente los intereses de sus patronos, secuestrando la voluntad de un pueblo que en el año 1982 pensó que había triunfado y con una mayoría absoluta jamás obtenida por nadie había tocado los cielos. El triunfo del PSOE en el 82 del siglo pasado, no fue de Felipe, fue de la clase obrera, de las clases populares y supuso la derrota del franquismo. Pero todo esto fue arrebatado y defraudado por las politicas de Gonzalez, que desmanteló gran parte del sector público y la industria pesada .

La burguesía, los intereses del régimen oligárquico encontraron en el PSOE el instrumento necesario para salvaguardar sus intereses, defenderlos del comunismo y de paso y sobre todo del socialismo. El régimen construyó su propia izquierda y esa izquierda, ya utilizada y desgastada por las familias oligarquicas, al sistema, ahora le sobra. Ya no le es útil. Además un PSOE privado de ideología, del reformismo obrerista y transformador, es inútil, además está gobernado por unas élites liberales, de clase media aburridas e incapaces, pero sobre todo leales al sistema. Insolventes a lo hora de proponer ideas reales de cambio el partido socioliberal es ineficaz. Gracias a una liturgia de izquierdas, la memoria histórica y las rentas del pasado con avances innegables en medidas de cierto bienestar y de mejoras administrativas, logra el PSOE todavía mantener a un electorado fiel, leal o que le sigue votando con la nariz tapada por ser un mal menor, aunque también bien por creencia en que representa lo que ya no es.

Pero no es imprescindible. El sistema ha cambiado en su conjunto global y globalizado y si los capitales, no se sienten seguros o mimados, simplemente emigrarán a otros lugares del mundo y punto. El capitalismo financiero ya no es el capitalismo fordista pegado al terreno con fabricas de sólidos ladrillos y cuchillos de acero sujetando sus techos. Es inmaterial y por lo tanto no es territorial. Además ya cortarán el grifo si quieren y mientras tanto ganarán en otras partes, quedándoles siempre el recurso de cobrar la deuda de la que son tenedores. Además si de paso se liquida el socialismo democrático, pues mejor y así, se evitan el susto de un Corbyn o de un Sanders, que esos si dan miedo. El socialismo muerto, es el mejor socialismo, pues como decía Pablo Iglesias, los socialistas no nacen, se siembran.

Por tanto, el “socialismo” oficial, carente de ideas y de personas con liderazgo, de personas con valores y sobre todo con valor, no sirve ya a los intereses de nadie. Ni de los ricos que lo ven algo caducado. Ni las nuevas clases medias emergentes y empobrecidas, que frustradas porque sus hijas e hijos con carreras, doctorados y estudios no encuentran colocaciones de acuerdo a su esfuerzo y status, buscando por tanto otras soluciones electorales. Tampoco los jóvenes egresados ven futuro y de hecho, no lo tienen, por lo que ni ellos, ni sus padres ven compensados sus esfuerzos. Así pues también esa clase media que por cierto casi no luchó contra el franquismo, pero aupó a Felipe con entusiasmo ahora abandona a los vástagos del felipismo, sin ideas, mal avenidos y cobardes con los poderosos.

Roto el pacto Felipe/clase media, esta ahora busca nuevas estructuras políticas y nuevas fuentes de empleo público y de mantenimiento del status, de acuerdo con las nuevas modas. No son pues necesarios ya los y las burócratas “socialistas”. Ahora hay ya recambio.

Es por eso que ha llegado la hora de un nuevo socialismo, independiente de toda dependencia política y dinástica, así como y sobre todo económica. Solo una ruptura socialista, puede suponer el volver a alzar con consistencia e ideas una esperanza de cambio social, surgida de las y los de abajo, de las clases trabajadoras, de los jóvenes sin futuro que comiencen a ser conscientes de que ellas y ellos ya no son de clase media.

Solo conocida su realidad – las personas jóvenes y precarias o emigrantes-, esto podrá comenzar a cambiar. Mientras tanto, hay que olvidarse del PSOE, que no del legado de Pablo Iglesias o de Juan Negrin. No del sacrificio de la lucha de clases, cambíandiolo por la poltrona y la acción puramente institucional. Las nuevas clases obreras, precarias y sin futuro merecen que se les vuelva a facilitar la ilusión de un fuerza que como viene de atrás, de sus admirados abuelos y bisabuelos, tiene el impulso de hacerla correr hacía delante.

Necesitamos el partido de Corbyn, las ideas de cambio de sistema de Sanders. La simpatía y el talante democrático de Olof Palme, la coherencia hasta el final de Salvador Allende. La constancia de Pablo Iglesias. Por tanto en estas horas confusas, no por unos resultados electorales más o menos previsibles, sino por la recesión económica capitalista, que no va a cesar, al contrario, repuntará -aunque en esta situación electoral, de forma torticera sea ocultado por toadas y todos-, poniendo en peligro las pensiones públicas, privatizando lo público, acabando con la protección social, la educación y la sanidad publicas y universales y la llegada, -ya entre nosotras-, de un capitalismo decimonónico y sin escrúpulos. Ante este panorama vuelve a hacer falta el socialismo. Porqué el socialismo sabe que los currantes y las currantes, las personas pobres y empobrecidas, las jornaleras de las cadenas comerciales, los nuevos precarios, necesitan su partido. La única fuerza política con vocación de ser el partido de los comunes es el socialismo.

Por eso, desde muy abajo, con paciencia, de forma totalmente autónoma y sin apoyos externos a comenzado la recuperación socialista, desde el socialismo y creando organización política socialista. Las y los socialistas, no nos escondemos, ni escondemos nuestro nombre e ideas. Un socialismo republicano y ecosocialista, que no solo apunta a la sociología y el economicismo, sino a la transformación limpia y la defensa imprescindible de la madre tierra. Un socialismo abierto y participativo, cuando precisamente se acaba de descubrir en estas elecciones anticipadas, que las primarias fueron un espejismo y los pactos de élites políticas y profesionales de la política retribuida, se ha vuelto a imponer con una fuerza inusitada. Siempre hay mil excusas para volver a la vieja política, los fichajes estrella y el apoyo de sectores del poder económico.

Por eso y frente a aquellas que irresponsablemente han abierto las venas del socialismo español, nosotras volvemos a llamar a cambiar el sistema. Hay que cambiar el sistema y el socialismo democrático es la solución. Pero esto no es un slogan, ni mercadotecnia es solo un camino que os proponemos.

@U_SOCIALISTAS    @CLI_AS

HAY QUE CAMBIAR EL SISTEMA

descargaCarlos Martinez, politólogo y co-primer secretario de Alternativa Socialista/SOCIALISTAS
“No cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las políticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros”.
La revolución Sanders (Senador Barnie Sanders, candidato socialista a la Casa Blanca)  está siendo políticamente muy importante. Sanders ha logrado en pleno corazón del Imperio, en plenos EE.UU cuestionar el sistema y hacerlo desde el socialismo democrático. Ha conseguido movilizar a la izquierda y movilizar a los pequeños partidos socialistas del país, pero también y eso es muy importante, a numerosos sectores juveniles, sindicalistas y personas de las minorías étcnicas así como a obreros industriales, removiendo los cimientos del Partido Demócrata y poniendo en apuros a Hilary Clintón, que es la candidata del sistema.
Anteriormente otro socialista democrático, el laborista Jeremy Corbyn se hacía con las riendas del Partido Laborista, creando un gran problema al stablishment británico y a la City. Corbyn ha cuestionado temas sagrados como la austeridad, la politica de guerra y armamentística, los paraísos fiscales y muchos casos concretos de recortes educativos y sanitarios. Es un quebradero de cabeza para las élites tradicionales del poder y los restos del blairismo y la nefasta tercer vía. Corbyn es un laborista clásico que recupera las tradiciones laboristas, de los años cuarenta y cincuenta. Ambos son dos veteranos y experimentados luchadores en posiciones de izquierda alternativa. Ambos proceden del socialismo y son socialistas.
A ellos hay que unirles las aportaciones de Oskar Lafontaine, igualmente socialista, muy critico con la UE, el euro y sobre todo el Banco Central Europeo. O se modifica la UE y el BCE o no hay nada que hacer, pues el BCE es el eje y motor de la austeridad, esa maldita palabra prostituida, pues austeridad es una virtud, mientras que de lo que hablamos es de recortes, eliminación del estado del bienestar y de privatización de lo público.
Por tanto y trasladado a la España de nuestros días y en nuestro contexto, nada se podrá hacer sin cambiar el sistema. El sistema oligárquico, monárquico y en manos de élites económicas e inversores extranjeros. La monarquía es la cúspide del sistema, es la piedra angular que encaja el régimen y juega el papel de magno Consejo de Administración del Reino de España, con banqueros, grandes empresas del IBEX, fondos financieros e inversores de capital y de riesgo, junto a tenedores de la deuda. Es decir, nuestro 1% que manda. Por tanto observar que postura se tiene frente a la monarquía, es clave para saber, si ciertamente se quiere cambiar el sistema, o se es realista, del rey. Ahora y ya en periodo pre-electoral, hay que saber quienes si y quienes no, quieren cambiar el sistema y por tanto, las confluencias, coaliciones o partidos o se “retratan” en el programa o podemos vernos recortando y pagando deuda antes que pensiones y subsidios de paro incluidos los llamados progresistas y del cambio.
El sistema lo sostiene y dirige en lo económico, financiero y político la Unión Europea. Por tanto no cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las políticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros. Por tanto o el tema de la deuda o se plantea con crudeza o quien sea que nos pida sus votos, o si no lo advierte y fija claramente su posición, estará engañando a las clases populares y trabajadoras, comenzando por los segmentos más jóvenes de la clase trabajadora y las y los pensionistas. Ese es otro gran agujero. ¿Que pasa con el dinero de las pensiones? ¿Donde está? Por tanto es imprescindible, que pensemos cambiar el sistema.
Desde SOCIALISTAS unión de partidos iniciada por Alternativa Socialista (cli-as) e Iniciativa Socialista de izquierda (ISI) junto a otros partidos socialistas locales, entendemos que ahora la prioridad es construir el gran partido por el cambio de sistema, es decir socialista democrático que reme en esa dirección – la del cambio de sistema-. Ahora somos humildes, pero no vamos a engañar, vamos a hacer del programa nuestra bandera y de decir la verdad, aunque es incomoda, nuestra acción pública, sea cual sea nuestra posición electoral, pues no somos una fuerza electoralista. Sino para la construcción de otra realidad muy diferente.
Por tanto, deuda, planes de austeridad y sumisión a la UE y el Banco Central Europeo, son incompatibles con lo que a la gente le interesa. Que es: si va a tener pensión o seguir cobrándola sin más recortes. Si sus hijos van a tener trabajo, si los estudiantes van a tener futuro, si la sanidad y la educación van a seguir siendo públicas y van a ser de mejor calidad. Si los negocios familiares y las pequeños agricultores van a seguir teniendo acceso al crédito y van a haber créditos públicos. Conocer si la PAC y el TIIP no van a arrasar el mundo rural y arruinar más todavía nuestra agricultura y ganadería en beneficio de las transnacionales. Si nuestros pueblos van a desaparecer y nuestras ciudades van a ser habitables. Si las mujeres van a dejar de sufrir asesinatos. Si los salarios van a ser decentes y se va a recuperar la dignidad en el trabajo. Si las personas paradas no se van a ver sin subsidios y condenadas a la pobreza extrema, tal y como ya hay millones. Si el medio ambiente va a ser protegido, defendido y si todas las personas van a pagar los impuestos que les corresponden en justicia, sin permitir hacer trampas los ricos, encima amnistíandoles. Si estamos por la paz y no por la OTAN y las guerras.
Pero claro advertimos, con 30.000 millones de recortes para empezar a hablar de gobierno, no vamos a hacer nada. Con una gran crisis financiera mundial repuntando, que todos, todos, ocultan no se pueden hacer previsiones serias. Por tanto el problema no es como nos presentamos a las elecciones, sino para qué nos presentamos a las elecciones y con que programa, proyectos y que planes económicos y culturales.

El futuro del socialismo o ¿Tiene futuro el socialismo?

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos analizando unas actuaciones políticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folclórico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar engañando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido más votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en España desde 1871 al menos hasta el último cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero también de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones históricas. Hay otras izquierdas. A partir de los años veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo habían competido con el anarquismo y en el estado español, con el republicanismo burgués. Los comunistas también han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este artículo su descripción o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo único que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la polémica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresión, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democrático ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez más desigual y pobre es una profunda equivocación y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido dinástico y asumir las cargas de la oligarquía como propias, por aquello de la razón de estado, es la señal de sumisión al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¿Qué futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuestión clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Unión SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcción pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominación a los cuatro vientos. Para volver a acompañar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

Artículos de Opinión | Carlos Martínez García* | 20-04-2016 | facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos pues que estamos analizando unas actuaciones políticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folclórico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar engañando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido más votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en España desde 1871 al menos hasta el último cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero también de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones históricas. Hay otras izquierdas. A partir de los años veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo habían competido con el anarquismo y en el estado español, con el republicanismo burgués. Los comunistas también han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este artículo su descripción o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo único que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la polémica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresión, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democrático ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez más desigual y pobre es una profunda equivocación y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido dinástico y asumir las cargas de la oligarquía como propias, por aquello de la razón de estado, es la señal de sumisión al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¿Qué futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuestión clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Unión SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcción pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominación a los cuatro vientos. Para volver a acompañar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

El 23 de Abril se presenta el proyecto de transformación socialista

NACE UNIÓN SOCIALISTAS

Los partidos socialistas, Alternativa Socialista(cli-as) e Iniciativa Socialista de Izquierdas, reconociéndose como parte de la tradición socialista y del movimiento obrero español iniciada por Pablo Iglesias con las posteriores aportaciones de personas en búsqueda de la libertad y la igualdad, junto a otros partidos socialistas locales y regionales con presencia en municipios y territorios del Estado Español, deciden constituir una unión de partidos con el nombre de SOCIALISTAS, que dado que es una unión llevará el nombre de Unión SOCIALISTAS, al objeto de fomentar la creación de un partido socialista que no renuncie a su carácter de partido obrero y partido de clase, democrático, ubicado en la izquierda política de carácter federalista, feminista, ecologista, republicano y con el referente de los grandes maestros del socialismo democrático.

Con el objetivo de transformar la sociedad y promover la justicia social y el reparto, pretende reescribir el socialismo y rescatarlo de manos de oligarquías financieras, grupos de poder e influencia ligados a sectores poderosos y liberales, y por tanto crear el Partido Socialista que nos ha sido escamoteado. Somos una opción política socialista alternativa y no electoral, un proyecto de futuro que entiende que el socialismo es fuente de democracia. Un partido cuya estructura responde a las nuevas formas de acción política, basadas en la democracia participativa.

Perseguimos una sociedad libre de hombres y mujeres libres y felices, y a tal efecto llamamos a una obra colectiva a las personas y colectivos socialistas que coinciden en la preocupación por la falta de un partido socialista democrático de izquierdas que recoja las aspiraciones de cambio social con paz, pan, trabajo, techo y libertad.

La lucha por la igualdad por tanto frente a la austeridad es nuestro objetivo más primario. Pero no lo hacemos desde la transversalidad, sino desde la izquierda, desde el republicanismo y desde la lucha de clases del siglo XXI. La lucha contra el paro, la precariedad laboral, la emigración forzosa por motivos económicos y la exclusión social, con especial énfasis en la defensa de las mujeres oprimidas, la ausencia de futuro y la corrupción institucionalizada en las grandes empresas, ricos y muchas instancias de gobiernos, nos lleva a exigir el cambio del sistema.

Para todo esto creemos fundamental una herramienta socialista en el sentido transversal y liberador del concepto, y llamamos a las personas de izquierdas democráticas y a las socialistas y socialdemocrátas consecuentes, de clase y por el cambio, a apoyar la idea de crear el PARTIDO SOCIALISTA.

ACTO DE PRESENTACIÓN: CENTRO GALLEGO DE MADRID

C/Carretas 14 – 3ª