Autor: Carlos Martínez (página 2 de 154)

La Burbuja turística en Granada

Cuando a nuestras autoridades granadinas y clase empresarial no se les ocurre otra cosa para Granada que potenciar tan solo el turismo es que falla la imaginación, las ideas, las ganas de trabajar, las de invertir o todo a la vez. Solo turismo y no es que el turismo sea malo, pero su monocultivo es un suicidio a medio plazo.

Granada tiene potencialidades agrarias y agroalimentarias incluso industriales por explorar y desarrollar. Aquí y no solo en Granada sino en casi toda España, nos movemos por burbujas. Nuestras élites económicas, los capitalistas del terreno, son rentistas no inversionistas y viven del estado y sus subvenciones por muy liberales y anti-estado que sean en realidad son sus sanguijuelas. También viven de burbujas especulativas, hasta hace pocos años fue el ladrillo con sus nefastas consecuencias y su ola de corrupción, luego los centros comerciales, ligados también al ladrillo y la corrupción, destructores del pequeño comercio y ahora el turismo.

Veamos, es más barato contratar un asustaviejas incluso de apariencia legal, vaciar un bloque en el centro y dedicarlo a apartamentos turísticos que encima ni pagan impuestos, ni se declaran como actividad económica y son un puro fraude y luego cerrar las tiendas de barrio, convertirlas en tabernas para guiris y con las subvenciones del ministerio de empleo y la junta de Andalucía contratar a cuatro precarios sin derechos laborales y dedicarse a asesinar la cocina hispana para engañar a visitantes. Esa es la realidad. Todos no son iguales? Pues no, pero ni se crea empleo de calidad, ni se invierte en valor añadido y encima se consumen gratis recursos públicos para favorecer una burbuja. Nadie ha pensado que mucho del turismo que ahora llega, se debe a los problemas en la otra orilla del mediterráneo. Que el turismo vive de robarse entre unos sesenta o setenta países un mercado que es finito. Que el turismo necesita mano de obra precaria y ultra-barata y servilismo oficial. Claro sin pagar impuestos y luego se nos dice que no hay dinero para médicos y jubilaciones.

Granada sin entidad financiera propia, ya, sin tren, sin conexión con el corredor mediterráneo, con un puerto despreciado e infrautilizado para traer cruceros y no contenedores. Granada en manos especuladores grandes y pequeños. Pero Granada feliz y mientras en un estado aconfesional el martes pasado el alcalde acudía a una ofrenda floral a la Virgen de las Angustias con una cohorte de maceros, policías y la banda municipal. Esos policías por ejemplo podían haber estado controlando y cerrando apartamentos ilegales para turistas que defraudan al ayuntamiento, a hacienda, a la seguridad social y a usted.

Los problemas de Granada

Nuestros problemas reales

Granada tiene dos gravísimos problemas que la lastran ante una indiferencia casi generalizada. Parece mentira.

No es precisamente la sanidad su principal problema, pues a pesar de deficiencias, mareos a los usuarios y usuarias, falta de personal y listas de espera, nuestra situación aventaja claramente a otras provincias andaluzas y no digamos a Madrid y Galicia, experimentos de privatización nacional del PP y de abandono de la sanidad pública para favorecer a la privada. Por cierto los sindicatos lanzan movilizaciones hoy 14 para defender nuestros servicios públicos y condenar la privatización que el PP y las doctrinas neoliberales de la TROIKA imponen.

Granada está sin ferrocarril. Aislada del medio público más eficiente y sostenible. Cualquier ciudad con dignidad hubiera saltado ya con masivas movilizaciones contundentes y Murcia ha demostrado tener la dignidad y coraje cívico del que Granada ciudad da muy pocas muestras. Esto no es un problema de la Chana, esto es una vergüenza y tanta cesión ante las mentiras del PP otra vergüenza pero vamos, compartida. Por eso todo mi apoyo a marea amarilla y ave soterrado. Ya denuncie que el problema de la pésima planificación global del transporte férreo en España la vamos a pagar muy cara. Por cierto nuestro olvido de las mercancías, es otro signo de papanatismo, el tren no está solo para traer turistas, Vivimos una burbuja turística y todas las burbujas estallan advierto, la turística también lo hará.

El otro grave problema es la Caja de AHORROS, cajagranada ya difunta.

Primero nos atracaron –gracias señor Jara-, para llevarse nuestros ahorros a salvar las dañadas cajas de Murcia y Mallorca. Ahora nos vuelven a atracar llevándose nuestros ahorros a Madrid, metiéndonos en el gigante de BANKIA también muy tocada. Pero lo peor no es eso, es que el gobierno de Madrid, está privatizando poco a poco a BANKIA con lo que al final todo irá a parar a manos que no controlamos Sr. Jara. A consejeros e inversores privados ajenos incluso a nuestro continente.

No tenemos pues ya entidad financiera propia y controlada. Todo sea en beneficio de los intereses del capitalismo. BANKIA además quebrada por Rodrigo Rato y su nefasta gestión ha sido salvada con nuestro dinero y ahora insisto la quieren privatizar. Pero Granada duerme y es como siempre fiel a los amos. Vamos a luchar por lo que merece la pena.

Sobre el legado de Pablo Iglesias

El 18 de octubre en 1850 nacía Pablo Iglesias. Estos días se cumplen noventa y dos años de su muerte, el 9 de Diciembre de 1925. Es pues hora de repasar su olvidado e incumplido legado. No por echarle a nadie nada en cara, (que ya no vale la pena), pues todas y todos sabemos las maniobras que desde la prehistoria de la transición se hizo al objeto de domesticar al PSOE y que Joan Garcés describe magníficamente en su obra “Soberanos e intervenidos” editada por Crítica y que ya va por la novena edición.

Pablo Iglesias era un marxista ortodoxo autodidacta, pues era un obrero dirigente del movimiento obrero marxista y por tanto socialista. Seguidor de Jaures y de Karl Kaustkycon cuyas tesis marxistas se alineo frente a las tesis reformistas de Bernstein y defendió las propuestas no colaboracionistas con la burguesía.

Pablo Iglesias no es un teórico a pesar de los cientos de artículos que escribió, sino un educador de multitudes, un pedagogo obrero y un hombre convencido de la necesidad de la organización de dotarse de un partido. Del partido obrero. Un organizador.

Se pueden pues tomar muchas aristas acerca de su legado, pero hay una aportación cierta y es esa el partido obrero.

El binomio sindicato-partido para Iglesias es la clave de bóveda de la lucha de clases y la lucha de clases el elemento imprescindible para construir el estado obrero que para los socialistas debe ser democrático, pero también con los medios de producción y de consumo democráticamente repartidos.
En estos días la malversación del legado de Pablo Iglesias tiene dos tipos de malversadores, uno interno desde dentro del propio movimiento socialista o más bien ex socialista y otro desde las otras izquierdas “modernas” o alternativas, aunque inmersas en el régimen. La interna la representa el felipismo, el blairismo y la tercera vía. Por cierto el felipismo, blairismo y la tercera vía siguen en pie y reeditándose en otros protagonistas. No hace falta profundizar más, pues solo con enunciarlas y haber leído algo, muy poquito, del pensamiento de Iglesias podemos ver que simplemente destruyen su legado y lo consideran anticuado y superado, además son colaboradores de la burguesía y eso ya rompe de sobra con su herencia.

En las nuevas tendencias progresistas y reformadoras o de la “revolución ciudadana” hay algo que difiere sustancialmente de las ideas de Iglesias y es que este no cree en la transversalidad ni el interclasismo, aunque sea novedoso y rupturista, ni en el ciudadanismo. Lo cual es muy diferente de la necesidad de alianzas y de acumulación de fuerzas con sectores de radicalidad democrática y republicanismo, con los que si llegara a acuerdos. Pero el legado de Iglesias es de clase. En lo que coinciden pues la tercera vía y la “nueva izquierda” es precisamente en negar la existencia o al menos difuminar mucho la importancia, de la clase obrera.

Hoy Pablo Iglesias analizaría cuales son los nuevos sectores obreros. Él era tipógrafo, hoy sería seguramente informático. Informático de esos con contrato precario y sin derechos sindicales, como la inmensa mayoría. Los nuevos toneleros o mineros serían cajeras de supermercados, camareras de piso, auxiliares de enfermera, dependientas de Zara o de Mango. Ha cambiado el sistema productivo, claro, pero no ha cambiado la explotación como forma de acumular beneficios por parte del capitalismo. Además si se nos habla de la finanaciarización de la economía como fallo del marxismo, se equivocan también pues Marx ya predijo y anunció el capital financiero y los movimientos de capital hecho este que Michell Husson deja muy clara en una edición resumida del capital que prologa.

Por tanto respetar el legado de Pablo Iglesias nos llevaría a trabajar entre el precariado y aclararle que ellos son clase trabajadora, “worker class” y que por tanto están sometidos y necesitan organizarse y tener su partido del trabajo. O es que ¿Alguien piensa que cuando en Asturias se inicia la explotación del carbón con personas sacadas de las aldeas de montaña, que cuidaban vacas y pequeñas explotaciones agrarias eran conscientes de que eran mineros asturianos y que en 1934 escribirían una de las páginas más gloriosas del movimiento obrero?

La renuncia a la existencia de clase obrera es la primera claudicación y más peligrosa y atentatoria del legado de Pablo Iglesias. La omnipresente clase media, está compuesta por sectores muchos de ellos empobrecidos y gran parte de su frustración es su proletarización y sobre todo la de sus hijas e hijos que deben emigrar como ya hicieran sus abuelas o bisabuelos. Pero claro con otro estatus social. Precisamente en el momento en que se descubre que la movilidad social está en quiebra y no va a retornar.

Hasta los cientos de miles de autónomos sin que ningún sociólogo se lo haya dicho, están descubriendo ellas y ellos solos que son falsos autónomos, En realidad obreros con menos derechos que tuvieron sus padres en ENSIDESA, Altos Hornos de Sagunto o en la Perkins. Cuando los taxistas ven como las multinacionales cambian su estatus y hacen peligrar su empleo y su forma de vida descubren lo que de verdad es el capitalismo.

El legado de Pablo Iglesias es seguramente más amplio. Su herencia más importante es y fue el partido obrero y si el que hay, no lo es o no lo quiere ser ya, construir uno socialista, de clase, que analizando al precariado y los falsos autónomos y autónomas sea capaz de volver a generar ilusión y esperanza a las y los trabajadores, los pobres y olvidadas y no se obvie de en la clase trabajadora ni nadie es extranjero, ni la guerra es jamás algo útil a nuestros intereses.

El techo de gasto local otra vez a debate. El superávit pasa a ser un problema

En los tiempos que vivimos y sobre todo como herencia de la época reciente de la “indignación” se pensó de forma injusta que todas las administraciones despilfarraban. Que si sueldos; que si me entero de que el ayuntamiento de mi ciudad tiene ochenta coches oficiales y lo denuncio, que si… Pero sin embargo el indignado ignora qué de los ochenta coches oficiales del ayuntamiento, cincuenta son de los bomberos, diez de manteamiento y obras, cuatro de jardinería, tres de protección civil, diez de Policía Local y tan solo tres para la Corporación local. La anti política hecha escándalo que al final acaba beneficiando solo a la extrema derecha y/o la abstención. Los municipios tradicionalmente han sido las administraciones menos derrochadoras, pero las más criticadas pues son las más próximas.

Cuando la Troika y la Unión Europea deciden imponer las medidas mal llamadas de “austeridad” se imponen medidas de recortes, y así se pasa a recortar no en subvenciones a la banca, el IBEX y las grandes multinacionales que las reciben y muy cuantiosas por diversos caminos, incluidos los regalos por crear empleo precario y temporal, mal pagado. No, en su lugar, se recortan medicamentos, salud, educación, empleo público, infraestructuras y bienestar social. Se privatiza y se recorta todo lo que beneficia a la gente trabajadora, sus hijos y/o sus mayores. Se impone el techo de gasto, es decir un tope en el gasto público sobre todo a regiones y ayuntamientos. A tal efecto, en el reino de España, aprendiz aventajado de todo lo que la Troika impone y en fomentar la desigualdad, se aprueba la “Ley orgánica de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera”, que entró en vigor el 1 de mayo de 2012 tras su aprobación en el Congreso de Diputados con el apoyo del PP, UPyD, UPN y CiU.

Esta ley fruto del golpe a la constitución y al pueblo que supuso la modificación del artículo 135 de la Constitución, de la noche a la mañana –Sr. Rajoy- impuesta por la UE y apoyada entusiásticamente por un Zapatero rendido y noqueado es en resumen, no una medida para equilibrar gasto y reducir deuda pública, sino para impedir, limitar y coartar inversión pública y ayudar a privatizar servicios públicos y/o coartar la capacidad de gestión de los municipios. Previamente campañas de desestabilización, habían echado toda la basura posible contra los ediles. Esta ley, no terminó ni ha terminado con la corrupción local, haya o donde esta se pueda dar o se dé, pues la corrupción fundamental no venía de la burbuja inmobiliaria –por ahora frenada- y eso que la hubo y mucha, sino de la contratación y subcontratación de servicios públicos a empresas privadas en materias como recogida de residuos, agua, obras, grúas y demás chanchullos varios que tanto han enriquecido a la burguesía patria, por cierto “de las varias patrias”. Esta ley de estabilidad presupuestaria lo único que ha provocado es que los municipios deban recortar obligatoriamente servicios públicos y sociales, culturales y deportivos así como obras de mejora, seguridad y ornato viario. Es decir han producido un gran superávit local de los ayuntamientos pero del que solo se benefician los bancos, pues lo que sí que queda fuera del veto inversor, es pagar a los bancos los préstamos y enjugar deuda bancaria.

¿Que supone el techo de gasto?, pues no poder hacer planes de empleo, limitar la inversión cultural, no poder construir vivienda pública de carácter social, despedir a empleados públicos y prohibir expandir el sector público municipal y lo que más les interesa al PP y los ricos, impedir las remunicipalizaciones y por tanto seguir protegiendo a empresas privadas que son las que se llevan la parte del león de las inversiones a costa de nuestros impuestos y tasas, con contratos negociados todos ellos en la época dorada de las “gurteladas, marbelladas, valencianadas y el palco del Real Madrid o el 3%…”. Por tanto la cosa del techo de gasto impuesto tras una época que la cultura neoliberal nos impuso su visión a casi todas y todos y en la que los indignados se las veían con un concejal de pueblo, pero que jamás criticaron a la gran fuente de corrupción y despilfarro, de mafia y latrocinio que es el capitalismo y las grandes empresas capitalistas, movidas por bancos privados y fondos de inversión capitalista. Esos son los que hacen el negocio a nuestra costa. Esos a pesar del techo de gasto, siguen ganando dinero y para ellos no hay austeridad, sino negocio. Pues el techo de gasto es el gran negocio de los florentinos de turno.

Antiguas entradas Recientes entradas

© 2018 Portuario en Excedencia | Administrar

Desarrollo por Adigraf EstudioArriba ↑