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Porqué el socialismo es republicano

Porqué el socialismo es republicano

El día 10 de Abril, se ha presentado en Granada un colectivo de socialistas republicanos y republicanas (ASOCIACIÓN SOCIALISMO Y REPÚBLICA). Es una iniciativa de debate e ideas en el seno de una izquierda fraccionada y despistada. Es un proyecto asociativo de intervención política desde el encuentro y el análisis, que no un nuevo partido.

 

Socialismo y Republica son dos conceptos que no pueden ir por separado, no deben hacerlo, pues un ideal que aspira a la igualdad total y el reparto de la riqueza, no puede sostener a nada que no haga a todas las mujeres y hombres iguales ante la ley y una monarquía no cumple tal finalidad pues deja la jefatura del estado en manos de una familia concreta y por razón de nacimiento que no de libre elección democrática a otro u otra igual.

 

No estuvo nunca en mente de los iniciadores del socialismo el sacralizar las monarquías. Sus principios fundacionales estaban muy condicionados por una clase obrera sin derechos y sin pan. Sus condiciones de lucha eran muy duras, pero en todas las revoluciones democráticas finales del siglo XIX y del XX las fuerzas socialistas aparecen siempre en ellas apoyando ideas republicanas de democracia total y plena y sustentando el republicanismo.

 

En el estado español, la cuestión republicana sigue latente. Una familia distante, envarada y sin conexión real con las gentes y sus preocupaciones sigue en el poder gracias al marketing, la publicidad más descarada y el apoyo del establishment que no por méritos propios, incluida su llegada al trono de la mano de un sanguinario dictador.

La crisis del estado español, muy profunda, exige medidas ya y una de ellas es poner sobre el tapete una constitución no mediatizada por el poder heredado. La monarquía esta pues en el debate.

 

Por otro lado las ideas democráticas de ciudadanas y ciudadanos libres e iguales son republicanas.

Por un socialismo de izquierda en Europa

Por un socialismo de izquierda en Europa

Sábado 17 de marzo de 2018

Hay ciertamente todo un esfuerzo coordinado para acabar con el socialismo. Si, una conspiración que no es nueva. Si el socialismo es la antítesis del capitalismo y predica una sociedad diferente, lógicamente quienes se oponen a estos ideales, ya sea por interés económico o ideas autoritarias, pues el socialismo es democrático y se construye en democracia, están por su desaparición. Pero el mayor triunfo de quienes desean ver desaparecido el ideal socialista es el haber encontrado en el interno de los partidos socialistas y socialdemócratas a sus principales aliados y colaboradores.

Si desde dentro, no se introducía un caballo de Troya era difícil destruir las ideas que no solo habían prendido en la mayor parte de las clases obreras sino que muchas personas ilustradas también apoyaban. Cierto es que en el socialismo convivieron varias escuelas. Cierto que el gran modernizador del concepto es Carlos Marx y en él se reconocen todos los iniciadores y fundadores de partidos socialistas. Cierto que desde sus inicios ya aparecen tendencias moderadas o burocratizadas en su seno. Cierto que el socialismo tiene grandes debates internos entre las alas más obreristas o laboristas y las más orientadas hacía el parlamentarismo. También la escisión comunista ya en los años veinte del siglo pasado, la cual en su práctica se aleja cuando llega al poder de los modos democráticos del socialismo obrero, también de sus corrientes internas en pos de la unicidad de mando y doctrina.

Pero el socialismo en democracia alcanza grandes victorias en ampliación de derechos democráticos, nacionalización de servicios públicos y creación de grandes sistemas de protección pública. Pero en esas vitorias, se comienza a estancar.

Es precisamente cuando con el triunfo de la contra-revolución conservadora, que no fue flor de un día, surgen ya con nitidez las primeras voces y los primeros dirigentes que orientan la socialdemocracia y el socialismo hacía el liberalismo, la colaboración con los poderosos, la sumisión a los poderes financieros y el apoyo a proyectos e iniciativas puramente burguesas. La colaboración de clases y de ahí a la ausencia de ideas o la adopción pura y simple de ideas conservadoras, con una leve pintura de propuestas más sociales y un concepto de igualdad liberal que no socialista.

Es la lucha de clases en el seno de lo que fuera el movimiento obrero socialista y el asalto de los profesionales frente a las y los militantes.

La socialdemocracia queda sin ideas y sin matices, luego ya no tiene función alguna, luego los tink tank del pensamiento capitalista inician su destrucción. Ya no les es útil.

¿Pero por qué? Pues muy sencillo, una ideología que lleva en sus raíces propuestas de cambio social, de fortalecer lo público por delante de lo privado, nacionalizar sectores estratégicos, repartir y buscar la justicia fiscal y la democracia republicana y organizar a las clases trabajadoras, puede resucitar, dar sustos o renacer.

En estos momentos en el socialismo anglosajón hay dos ejemplos muy claros y del siglo XXI de dar el susto al menos y son los de Corbyn y Sanders. Dos socialistas. Dos personas que en medio de dos estado padres del capitalismo ha surgido la madre de un renacimiento socialista. Sanders y un DSA que está creciendo exponencialmente en los EE.UU y que pudo haber derrotado a Trump y no la neoliberal y presuntamente corrupta Hillary Clinton. Un Corbyn que a pesar de su moderación ha puesto de los nervios a la City y al Grupo PRISA. Pero es que para peor, el socialismo adopta con gran entusiasmo el feminismo y el ecologismo y eso ya es demasiado. Cierto que en la causa de las mujeres, fue pionero.

Ahora, estos meses, la rebelión de los JUSOS o juventudes del partido socialdemócrata alemán SPD y las bases de izquierda del partido opuestas a la gran coalición, que han vuelto a renacer con la idea de hacer unas políticas diferentes de la colaboración burguesa.

Los jusos y el Forum Linke del SPD han tenido una lucha sin cuartel en solitario. La silenciada y colaboracionista II Internacional y sus partidos, no movieron un dedo en favor de Sanders, no lo hacen en favor de Corbyn y han dado la espalda a los JUSOS y a la izquierda del SPD. Pero su delito es más grave al haber permitido la destrucción del Partido Socialista Francés protegiendo los traidores a Hamond al objeto de apoyar al ultra-liberal Macron.

Hay grupos y partidos socialistas resistentes en Italia, Alemania, Francia, Gran Bretaña en apoyo al corbinismo así como en Noruega y en España el Partido Socialista Federal y grupos y corrientes de la izquierda socialista. La internacional de los poderes financieros no ha conseguido destruir el socialismo. Si ha conseguido que el populismo campe en su lugar. Se está favoreciendo a diversos populismos en lugar de las izquierdas y le viene muy bien el populismo de extrema derecha. De lo que queda de la socialdemocracia, sus propios miedos se encargarán.

Es por ello que en estos momentos y contando también con el DSA de los EEUU y otros partidos de países de otros continentes y/o en vías de desarrollo de la II Internacional, los partidos y corrientes socialistas críticos y no cooptados por el liberalismo, vayamos tejiendo una tupida red socialista, pues a diferencia del populismo, nosotras no tenemos patria, tenemos ideas y tenemos la voluntad de afrontar los problemas internacionales de un mundo que ya no es sino una aldea global cada vez más injusta y amenazada de autodestrucción.

Pero también tenemos la voluntad de ser solidarios unos con otros y otras. Muchas y muchos hemos apoyado con todas nuestras fuerzas a los JUSOS y la izquierda del SPD pues sabemos que el triunfo de la Gran Coalición en Alemania es más austeridad y recortes, peores salarios, peor trabajo y privatización de las pensiones en España. Por eso nos urge colaborar en agrupar el socialismo de izquierdas europeo.

“La socialdemocracia sin ideas ni proyecto o Socialismo de izquierdas”

 

 

El SPD ha vivido en su interior un gran debate de consecuencias a escala continental. Su decisión de apoyar el gobierno de coalición con Angela Merkel y la CDU, propicia que sigan las políticas de austeridad y de dureza monetarista que nos afectarán a todas y todos los trabajadores de Europa-Unión.

Los jusos o juventudes socialdemócratas han sido en esta lucha el factor imprescindible para sostener el no a la gran coalición. Han representado a los trabajadores alemanes que se oponen a los despidos pactados, los recortes y los mini-jobs o contratos basura versión alemana, pero que ahora abundan de forma escandalosa en España y parece ser en toda la UE y Gran Bretaña. Han sido los que han salvado el honor del SPD tratando de ubicarlo en el lugar que le corresponde. Primero en el congreso del SPD, que Schultz convocó y raspadamente venció, pero que organizó esta consulta, habiendo resultado ser su primera víctima pues ha debido renunciar a su presidencia. No obstante el #NoGroko ha sido derrotado y tendrá consecuencias muy negativas para el SPD y toda la socialdemocracia europea.

 Llama la atención el poco interés que este referéndum ha suscitado entre las izquierdas y el populismo en España. Tan solo el Partido Socialista Federal @PSocFed ha entendido que la apuesta de la clase trabajadora y los Jusos con el #NoGroko era también una lucha nuestra, de los trabajadores y trabajadoras españolas, los pensionistas, las y los parados, los estudiantes, pues al afianzarse la Merkel seguirá el dominio alemán más neoliberal, monetarista, pro-austeridad y conservador.

Los Jusos han hecho un papel excelente y les damos las gracias.

Todo esto demuestra que necesitamos la unidad del socialismo del Trabajo en Europa y coordinarnos frente al capitalismo europeo depredador y de los recortes. Quienes no han sido capaces de ver y participar desde España en esta batalla, no han tenido visión de clase ni voluntad real de oponerse a la austeridad. Esa lucha ahora pasaba por Alemania.

Los próximos días 28 y 29 de Abril va a tener lugar en Madrid, una conferencia internacional contra todas las formas de esclavitud. Es una buena ocasión, para que con temas concretos se reagrupe el socialismo crítico y antineoliberal europeo y no solo.

La esclavitud que están generando ya las falsas autónomas y autónomos y el precariado exige poner pie en pared. Es cierto que en África y el Oriente próximo vuelven a surgir diferentes formas de esclavitud y que mucha gente que trata de llegar a Europa en patera huye de ese fenómeno que es real. Pero también que las multinacionales de servicios de la llamada economía -colaborativa-, las modernas empresas que ponen en contacto al cliente con un “operador” esclavo es lo más de la modernidad. Es la “uberización”de la economía que para seguir amasando dinero necesita liquidar todos los derechos laborales. Es el nuevo capitalismo “virtual”, más cruel y criminal que el fordista.

Ante esto la socialdemocracia “oficial” ¿Qué hace? Pues nada. Ese es su problema. Su derrota es la colaboración con la burguesía que tanto condenó Pablo Iglesias, el maestro del socialismo obrero. La tumba del socioliberalismo se la ha cavado el propio socioliberalismo. Ahora los populismos transversales y los de extrema derecha cabalgan a sus anchas y el sistema sabe de sobre que los “antisistema” son la mejor defensa del sistema y si miremos lo ocurrido en Italia. El capitalismo jamás le ha temido a la extrema derecha, son los suyos cuando la derecha renquea o duda. No se meten con ellos y además los subvencionan en tiempos de crisis.

Basta de tonterías. Hay que reagrupar cuanto de socialismo decente e independiente quede. Pero advierto fraternalmente, no se hace una tortilla, sin romper huevos.

Carlos Martinez

Es politólogo. Miembro de la plataforma pro-Partido Socialista Federal y del Consejo Científico de ATTAC España

Despertar del socialismo transformador

 

 

No deseo repetirme, pero en el mundo socialista comienzan a haber movimientos que relanzan lo que podemos definir como el socialismo obrero, frente al socioliberalismo, el puro cálculo electoral o la colaboración con las derechas y los poderes financieros. El remover a los viejos partidos de la II Internacional sin ideas convertidos en puras maquinas electorales cada vez más defectuosas.

El ejemplo actual más ilusionante es el de los Jusos, las juventudes del SPD alemán y su oposición a la gran coalición, que dicho sea de paso es el torpedo al sistema más interesante que se juega hoy en Europa de la Unión. Es la condena a la austeridad y al socialismo “popular” más lúcida y que más daño le puede hacer a la derecha neoliberal. Deseo venzan en el referéndum interno cuyos resultados conoceremos el 4 de Marzo.

En España Pedro Sánchez nos ilusionó a muchas y muchos, pero ahora vemos cosas que no nos agradan y sobre todo que se mantiene la férrea alianza con los diferentes poderes y empresarios que sostienen el régimen, así como con la banca, muy politizada en España y la corona.

La corona es en España la gran losa que impide la libertad de expresión, la recuperación de derechos sociales, la articulación democrática y federal del estado y el fin de la austeridad. No hay posible proceso constituyente que no ponga en la picota a la corona. Por eso nadie lo inicia con decisión. Por eso mientras no se reinicie el debate constituyente, todo serán brindis al sol.

Por tanto, sin deseos de faltar o negar a la gran cantidad de votantes y militantes del PSOE que se ubican en la izquierda y tratando de construir con ellos y no contra ellos, sino frente a los poderes facticos patronales y las familias franquistas. Familias que enquistadas en las altas magistraturas y aparatos del estado, la banca y el mundo empresarial más poderoso y rico. Planteamos pues una acción política nos permita tener un dialogo y debate sincero que nos haga cuestionarnos cuál es el papel del socialismo hoy, que desde luego no es apoyar el populismo o sostenerlo, pero tampoco el liberalismo más o menos progresista. Es el de llamar a las cosas por su nombre, sin ocultar nuestra identidad y al lado de verdad, de la clase obrera, de los pobres, los inmigrantes, las y los precarios y las mujeres que luchan, porque sin feminismo, no hay socialismo. Junto con quienes defienden la tierra y el agua y saben que el capitalismo está también destruyendo el planeta.

Es por eso que hay que buscar y crear puntos de encuentro, colectivos de debate, congresos y conferencias como la que se está preparando contra todas las clases de esclavitud y darse baños de realidad, con quienes sufren marginación o son expulsados del trabajo y con la clase trabajadora que el capitalismo del siglo XXI está creando, sin derechos, sin salario decente, incluso ya sin centro de trabajo.

No para crear estructuras diletantes, sino que además de recuperar las ideas, la pedagogía de clase, hacer cosas, vincularnos en la acción. Las luchas de los y las jubiladas, las personas jóvenes y precarias, la clase obrera desclasada a la que le han robado su cultura obrera o esos que creen ser clase y media y se empobrecen cada vez más. Las luchas laborales de quienes ya no se pueden sindicar o las mareas de defensa de lo público.

La lucha por la recuperación de la democracia republicana en un estado que vuelve a perseguir la libertad de expresión y vulnera todos los derechos. Conscientes de que ni los populismos, ni la socialdemocracia descafeinada, son capaces de enganchar con la gente, con la clase trabajadora, con la indignación, que se puede tornar hacía la extrema derecha o los nuevos partidos atrápalo todo, conservadores, pero que van de modernos.

La recuperación imprescindible en la que si no identificamos a quien nos saquea y explota; sino somos capaces de no ser escépticos ante la realidad de que hay poseedores y quienes trabajan para ellos que cada vez tienen menos derechos, no seremos capaces de construir socialismo y finalmente llegar a la misma conclusión que entre otros llegó ese gran socialista, nuestro maestro, llamado Pablo Iglesias.

Carlos Martinez

Es politólogo y miembro de la plataforma pro Partido Socialista Federal

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