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La CELAC, una oportunidad de reafirmar la independencia

En América Latina se están viviendo intensos procesos, muy distintos entre si, con contradicciones, fallos, problemas, pero también con aciertos, búsquedas e inquietudes. Lo cierto es que Iberoamérica no sufre en su mayor parte los zarpazos de la crisis capitalista, porque muchas de sus repúblicas -no todas, pero si una mayoría- están buscando otras vías en las que la soberanía, la no sumisión a los mercados y las bolsas, y su construcción y fortalecimiento del estado, les hacen orientar de otra forma su visión de la economía y también ahora la política.

Cierto es que hay un grupo de repúblicas transformadoras, con Venezuela a la cabeza. De hecho, Caracas es la sede de la I Cumbre de la Comunidad de Estados de América y el Caribe (CELAC). En ella conviven desde la propia anfitriona, a Bolivia, Ecuador, Brasil, Perú o Argentina, hasta Cuba y Colombia. Nadie, excepto los vecinos del norte, ha quedado fuera. De hecho, hablando con propiedad, los han dejado fuera. Para los latinoamericanos y latinoamericanas el SUR de las Américas es en si ya un continente. Un continente mestizo, distinto y donde algunos pueblos y mandatarios de esos pueblos creen e implementan la utopía.

Los pueblos de América piensan, observan como Europa y los EE.UU están sumidos en una grave crisis económica, social y política. Observan, no sin inquietud, como Europa camina directa hacia una profundización de su crisis, porque ellos ya sufrieron esta situación, y como los EE.UU. con esos mismos problemas, incrementan su agresividad bélica al tiempo que aumentan su decadencia.

La respuesta es clara: no desean el contagio, pues sus avances aún son débiles y están en sus inicios, luego han de buscar su propio destino. Incluso los gobiernos derechistas temen dicho contagio y, por tanto, sus miradas ya no se dan tanto hacia el norte y el occidente, como hacia el oriente y África. Incluso los más progresistas y revolucionarios proponen una nueva alianza Sur/Sur, al objeto de construir un fuerte polo antineoliberal y superador del capitalismo.

No todos están en la órbita de las grandes transformaciones. Hay fuertes, egoístas y violentas oligarquías criollas que, apoyadas por los EE.UU., sus centros de pensamiento ultraconservadores y el PP español -con la FAES y Aznar a la cabeza- facilitan ideas, estructuras, medios y estímulos a las más reaccionarias. Mucha atención por tanto a la política exterior del PP españolista. Por otro lado, la llamada Internacional Socialista tiene un despiste y un colaboracionismo con parte de estas fuerzas, fruto de su eurocentrismo, atlantismo y xenofobia, aunque esto último lo nieguen. En cualquier caso, existe una mezcla de superioridad y desconocimiento que ataca a los pueblos americanos que partiendo de pobreza extrema, atraso y desregulación, sumado a la inexistencia del estado, han convertido a estas sociedades en muy duras e injustas.

Piénsese que el modelo que las oligarquías impusieron en América Latina fue el anglosajón, de ahí que las más avanzadas en lo social, incluso pro-socialistas, lo primero que han hecho ha sido modificar sus constituciones. Era imprescindible para comenzar a construir la justicia.

Hay también en Europa quienes, desde supuestas posiciones a la ultra-izquierda, mientras ellos en sus estados son incapaces de lograr ni alcanzar nada, exigen prisa, perfección, radicalidad y excelencia democrática a un continente arrasado hasta hace poco más de diez años por sangrientas dictaduras militares, gobiernos corruptos de extrema derecha y pobreza extrema, gracias a seguir las políticas del FMI, el BM y la doctrina neoliberal al pie de la letra. También impolutos liberales que se rasgan las vestiduras porque los gobiernos populares se defienden y articulan respuestas frente a quienes desde empresas periodísticas incitan al golpismo, la revancha, y no reconocen las victorias democráticas de sus oponentes. Por cierto, esos mismos jamás denuncian las atrocidades de Colombia, México, o la represión chilena a sus estudiantes. Su parcialidad los deslegitima.

Claro que lo mismo pueden decir de mi. Pero he comenzado reconociendo que esto ni es un camino de rosas, ni lo puede ser. Es una obra ingente, difícil y con atavismos culturales y ausencia de cultura política -provocada por los EE.UU., Gran Bretaña y sus burguesías, desde hace más de cien años- lo que en ocasiones dificulta los procesos.

El camino trazado

A raiz de los primeros procesos revolucionarios y antineoliberales, el ALBA y los primeros intentos de UNASUR y el Banco del Sur, los latinoamericanos y latinoamericanas comienzan a buscar su destino, y saben que este pasa por la integración regional. Antes incluso del estallido de la crisis financiera de 2008, hecho este que les reafirma en sus objetivos.
Saben que deben unir su destino, pero también su comercio, sus finanzas y sus esfuerzos para no depender de su gran estrangulador y empobrecedor -el FMI- y acabar con la dependencia, es decir con la deuda.

Primera lección: La integración es un proceso político. Es una construcción política, no un mercado, no una voluntad del poder financiero e industrial, sino de los gobiernos democráticamente legitimados y por tanto, la economía se rige desde la política, y los proyectos incluidos los económicos y financieros son políticos.

Segunda lección: Se puede caminar a la integración regional con soberanía plena de los estados. De cada estado. Esto garantiza -y no mediatiza- los distintos ritmos y, a su vez, permite caminar hacia la superación del capitalismo. Por que me pregunto ¿permitiría la Unión Europea que uno de sus socios tratara de construir el Socialismo? ¿No sería bombardeado, invadido o cercado económicamente? En Europa, el principio de soberanía no existe ya, y además el neoliberalismo es obligatorio en España e Italia, incluso se ha convertido en doctrina constitucional.

Tercera lección: Hay banca pública. Los bancos que se han nacionalizado no son devueltos al sector privado. Los Bancos Centrales están controlados por los gobiernos, y el futuro Banco del Sur es una construcción política y sus gestores son economistas no neoliberales o, al menos, no ultraliberales.

Cuarta lección: No hay aliado imperial preferente. Su suerte económica, incluso los gobiernos de derechas, no la unen ya a las potencias centrales (excepto pequeñas repúblicas, algunas golpistas o muy agobiadas económicamente). A pesar del ALCA, el socio preferente ahora es China y los BRICS, incluidos los BRICS latinoamericanos, entre los cuales, además de Brasil y Argentina, hay que incluir a Perú y Venezuela. Venezuela, sin finalizar el 2011, ha crecido más del 4%, y no sólo es una potencia petrolera ¡sino también financiera!. Pero es que el crecimiento de Ecuador, Bolivia o, justo es reconocerlo, aunque de injusta redistribución de Colombia, son dignas de tener en cuenta.

Quinta lección: Fortalecimiento del estado. Sobre todo en la zona ALBA, pero no únicamente. Las políticas económicas de estímulos gubernamentales -excepto en el casi “narcoestado” mexicano, en cuanto a los significativos- son moneda común. Se están nacionalizando sectores estratégicos o sociales. Hay más estado, luego sobre todo los más populares y de centro-izquierdas o con gobiernos de izquierdas no tienen crisis. Tienen mucho que avanzar y construir, mucho que perfeccionar y, sobre todo, mucho más y mejor que repartir y redistribuir.

La destrucción del estado por militares, derechistas y capitalistas aliados, ya les costó demasiado cara. Les cuesta a algunas repúblicas todavía demasiado cara, no sólo en economía, también en derechos humanos y en narco-influencia.

Así pues, la opción de la CELAC es una opción política que busca la independencia continental y la creación de estrategias, o al menos complicidades comunes. La CELAC pretende convertir a América Latina en un territorio de paz. La CELAC es también una expresión clara del cambio del sistema-mundo, y de cómo los pueblos de América buscan su destino propio.

Por todo eso, la prensa corporativa y las cadenas de radio y televisión de Europa y los EE.UU. la silenciarán o la ningunearán. Por eso, solo nosotras y nosotros la debemos difundir, puesto que los procesos de cambio y revolución americanos son no solo una referencia sino que, siendo más prácticos, son una necesidad para los pueblos del mundo y para la democracia. Son la demostración de que hacer políticas NO NEOLIBERALES no solo es posible, sino que es la mejor medicina contra el paro, la pobreza, la quiebra de pequeños negocios y empresas, y el acceso al crédito. Es la garantía de que la democracia se perpetúe en los pueblos, y la mejor forma de luchar -al menos de partida- contra la dictadura de los mercados.

Aquí no se escribe un cuento de hadas. Nada es fácil. Además algunos de ellos están optando por lo más difícil, así que al menos solo puedo pedir dos cosas: información y respeto.

Más información en el enlace: Creación de la Celac es el surgimiento de un nuevo orden internacional

Del programa oculto a la compra de Andalucía

Los centros de decisión y elaboración, las fundaciones que defienden los intereses gran-empresariales, ya tienen elaborado el programa oculto, real, es decir, el que se aplicará por parte del PARTIDO DE LOS RICOS (PP).

LOS DESPIDOS BARATOS, LOS RECORTES SOCIALES Y EDUCATIVOS Y LAS NUEVAS REBAJAS FISCALES A LOS Y LAS PODEROSAS, LAMINACIÓN DE LA LEY DE DEPENDENCIA Y DEL MATRIMONIO DE GAYS Y LESBIANAS. Ese es el programa que nos han colado, y a cambio de crear -si es que se crea- trabajo aún más precario y semi-esclavo, mucha gente humilde y corriente, parada e hipotecada ha votado al PP. En su despiste, desesperanza o rabia contra los socialistas que les frustraron facilitan, tal vez de forma involuntaria, ese programa.

Las propuestas de los ricos, los amigos del rey y la oligarquia económica es lo que ahora se ejecutará, y frente a eso estaremos otra vez solas las clases populares, las calles, las plazas frente al neoliberalismo. Por eso se debe exigir -y yo lo hago- que la única oposición institucional posible, la de los grupos parlamentarios de izquierdas se coordinen. Y ya sean nacionalistas o federalistas no olviden que ante un despido o un desahucio todas y todos, seamos de Mostoles, Rentería, Vigo o Atarfe, somos iguales, es decir victimas de la crisis.

Creo que, ante un PSOE que de aquellos polvos, le han venido estos lodos, no podrá hablar: lo callarán. Por eso las izquierdas -y en especial IU- deben ser la correa de transmisión de la calle -nos la debes Alberto- y así espero será.

Andalucía

Ahora quieren los señoritos volver a comprar Andalucía. Las y los andaluces debemos levantarnos e impedir tal desastre. Desastre que solo podremos frenar las y los antineoliberales, los movimientos sociales y las personas que hemos estado luchando en las plazas y calles, las personas que apoyan una Andalucía diferente, con democracia participativa, sin ningún recorte y a la reconquista de un sistema financiero andaluz que, desde Madrid, Zapatero privatizó.

Una Andalucía sostenible y libre de burbujas. Sabemos lo que hay que hacer. Luego hay que elaborar un programa de gobierno, para gobernar. El programa del pueblo unido andaluz. Un programa por la justicia, la libertad y el reparto.

Tenemos una gran responsabilidad y lo debemos hacer, por Andalucía, pero tambien por las clases populares de todo el estado español. Los señoritos no deben volver a pasearse a caballo por “su” cortijo. Y a los que les han puesto la alfombra azul para que ganen y gobiernen, ser humildes, reconocer sus errores y pedir perdón y dejar al pueblo unido andaluz, a las izquierdas y a las y los partidarios de la transformación social, las propuestas que les corresponde y no denunciar pinzas para amedrentar, cuando si ha habido una pinza ha sido la del PP-PSOE para algo tan grave e importante como una reforma constitucional express, que seguro acaba perjudicando a Andalucía.

Mayoría absoluta del PP y debacle del PSOE

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

1.- Las políticas neoliberales de ajuste y recorte del gasto social aplicadas por el gobierno del PSOE al servicio de las exigencias, directrices y pactos de la UE han puesto la alfombra azul para la entrada triunfante de la derecha representada por el PP en España y han servido para consolidar el avance de la derecha nacionalista representada por CiU en Catalunya.

La mayoría absoluta alcanzada por el PP es un hecho triste para los intereses de la mayoría de la ciudadanía, especialmente para la clase trabajadora, para los sectores más desfavorecidos, para las mujeres y jóvenes, inmigrantes, gays, lesbianas y transexuales, discapacitados/as, etc. Es una noche triste para la causa de la democracia, de la laicidad, de la memoria histórica, del derecho al aborto, de la igualdad, de los derechos de las nacionalidades históricas y de las minorías.

2.- La debacle del PSOE no tiene paliativos. Los guiños hacia la izquierda del candidato Rubalcaba, el intento en la recta final de campaña de agitar el llamado “voto útil” ha sido en vano. La credibilidad perdida como consecuencia de los hechos de gobierno ha sido una barrera infranqueable.Ante el electorado socialista se abre la necesidad de una catarsis y la ruptura con las políticas neoliberales y de subordinación al nuevodirectorio europeo. De no hacerlo su declive será imparable.

3.- El bipartidismo se ha debilitado por la derrota electoral de uno de sus componentes, y por la mayor pluralidad en el congreso de diputados, peroestá lejos de haber desaparecido pues se apoya en una legislación electoral injusta que sigue teniendo el apoyo de una amplia mayoría en el Parlamento.

4.- El contrapunto dulce a la agria victoria del PP es el ascenso rotundo de la coalición de organizaciones de la izquierda liderada por Izquierda Unida, opción que ha contado con el apoyo personal de numerosos miembros de las Mesas Ciudadanas para la Convergencia y la Acción, y que ha recogido la mayor parte de reflexiones sobre la necesidad de la convergencia antineoliberal o anticapitalista que ha preconizado nuestro movimiento. Esperamos que la reflexión sobre la necesidad de la convergencia para la acción se extienda y penetre a aquellas organizaciones que no han considerado su importancia, o en quienes ha pesado más las diferencias del pasado que las coincidencias y la necesidad de responder a los grandes retos a los que nos afrontamos. El avance de Amaiur ha sido un hecho notable que demuestra los beneficios del fin de la violencia que abre la esperanza a una paz duradera y la superación de un conflicto histórico, que hace posible y necesario el encuentro y colaboración en defensa de los derechos sociales y la democracia, en el combate contra el neoliberalismo, entre la izquierda federalista y la soberanista.

5.- La actuación del futuro gobierno presidido por Rajoy, los ajustes y recortes que aplicará, además de profundizar la recesión económica agravará la crisis social. Mas pronto que tarde las ilusiones de quienes votaron al PP se debilitarán, las vendas caerán, la frustración y la indignación resurgirán con mas fuerza. Quienes desconfiaban de las instituciones políticas sentirán la llamada a construir una alternativa para superar el desorden neoliberal y encontrar una salida a la crisis favorable a la gran mayoría de la ciudadanía. La crisis política se agudizará ante la creciente deslegitimidad de las instituciones tras el “reformazo neoliberal” de la constitución, también de la decadencia sin pausa de la monarquía. El gobierno de Rajoy, de igual modo que los anteriores gobiernos europeos, se han desgastado al aplicar las recetas fracasadas del neoliberalismo. Esto llevará a una pérdida de confianza y a un declive de su legitimidad.

6 Los resultados electorales confirman el diagnóstico inicial de las Mesas: es imposible generar un bloque social lo suficientemente fuerte para hacer frente a las fuerzas neoliberales sin no se avanza en la convergencia de sectores, de grupos sociales, de sensibilidades políticas y organizaciones en torno a un programa antineoliberal de mínimos. La ocupación de los espacios institucionales es muy importante pero representa sólo una parte de la la lucha por la hegemonía social. Las cotas del poder institucional conquistadas por la izquierda alternativa deberían servir para que esta haga de altavoz de las reivindicaciones de las ciudadanía activa.

7.- Las MCCAS, como espacio plural sin adscripción partidaria, vuelve a hacer un llamamiento a todos los ciudadanos para que creen mesas unitarias en barrios, ciudades y comunidades autónomas, para que establezcan puentes entre el poder insitucional, el poder de la ciudadanía en la calle y el poder del trabajo organizado. Muchos militantes y simpatizantes del PSOE que no quieren una la salida neoliberal a la crisis tienen en ellas un espacio propicio para engrosar un polo amplio y plural con vocación antineoliberal. Las mesas también reiteran su invitación a los simpatizantes de otras opciones políticas para que se incorporen a este espacio abierto y plural.

8. Preparemos desde ya las condiciones para una amplia movilización general contra las medidas antisociales del próximo gobierno de Rajoy. Reforcemos y extendamos la convergencia de la ciudadanía antineoliberal, por su empoderamiento ciudadano, por la construcción de una alternativa que nos permita superar el sistema en crisis y romper las cadenas del neoliberalismo imperante en la UE. Construyamos entre todos la salida a la crisis del régimen caduco de la transición, avancemos en la suma de voluntades y en el diálogo para un proceso constituyente.

De la ruta de la seda al trópico

Me gustaría compartir algunas reflexiones sobre lo que ahora nos puede aportar América Latina, en proceso de cambio.

Ahora que Europa está sumida en una recesión sin paliativos, y España en trance de rescate día sí y día también; ahora que las soluciones en España -y Europa en general- son privatizaciones, ataque a las pensiones, fin del papel providencial del Estado; ahora que la Unión Europea interviene en los estados, mermándoles soberanía para vigilar que estos cumplen las reglas más ortodoxas del neoliberalismo, derribando incluso a dos gobiernos y adelantando las elecciones en el Reino de España para que venza el PP; ahora cuando se palpa que la democracia es un puro espejismo europeo, cuando no una mera excusa para bombardear e intervenir en zonas ricas en petróleo o con una situación estratégica envidiable para controlar la “Ruta de la Seda”; ahora cuando los pueblos europeos, despistados, asustados, manipulados, eligen en las urnas opciones que les meten en el agujero y les violan sus derechos sociales. Ahora…

Varios estados de América Latina, entre ellos los más importantes, grandes, poblados y con grandes riquezas naturales, recuperan el ESTADO. Recuperan la democracia, logrando que grandes sectores de sus poblaciones participen en política de forma activa, ya sea movilizándose, apoyando fuerzas transformadoras y antineoliberales, o ambas cosas a la vez; y donde no, como en Chile, resisten de una forma tan activa como ejemplar.

No todo es fiesta ni perfección. Estamos ante procesos que deben recuperar decenios -e incluso siglos- en poco tiempo al tiempo que, en palabras de Hugo Chávez, inventan. Si al menos ellos inventan, prueban, buscan formulas nuevas, mientras Europa destruye lo único que podía aportar al mundo contemporáneo: el estado social. De todas formas, incluso europeas y europeos progresistas, de centro-izquierda y demócratas radicales, se burlan de estos procesos y se ríen de ellos, diciendo que eso no es ejemplo. Mientras aquí nos hundimos y desmontamos a pasos agigantados el estado del bienestar, ya de por si irreconocible, me pregunto ¿Tantos ciegos, sordos y racistas han logrado crear PRISA, EL Pais, la SER, Le Monde, el tinglado liberal mediático o simplemente conservador?

Es cierto que cada república latinoamericana tiene sus posiciones, estructura y búsqueda. Pero también es cierto que tienen unos hilos conductores comunes y, además, potentes estructuras unitarias como UNASUR o la CELAM, a las que incluso Chile y Colombia se han unido, pues les dan más seguridad económica que unas potencias centrales en crisis. La potencia brasileña hace el resto, pero no solo pues Venezuela, Argentina y ahora Perú, emergentes todos ellos, garantizan una política común, independiente y en el buen camino. Pero también un camino más realista de lo que por España nos hacen creer.

La fórmula latinoamericana es sencilla. Como ellos ya sufrieron las políticas del FMI que ahora se imponen en Europa, pues hacen lo contrario, y lo hacen por experiencia y porque les funciona mejor, pero sobre todo porque están sacando a millones de personas de la pobreza, y además sus economías crecen y se han sabido situar bien en el mundo. La alianza estratégico-económica de la América Latina con Asía -y China en especial- es determinante, pero también su cada vez mayor penetración en África. Saben de la crisis europea. Saben de las barbaridades que Europa y EE.UU. están cometiendo en nombre de la democracia; y se oponen porque, con Brasil a la cabeza, no entienden ni apoyan aventuras como la Libia o están tan renuentes con lo de Siria, y apoyan a Irán, con el que además comercian.

No escribo estas líneas para apoyar nada a ciegas. No soy un papanatas -o pretendo no serlo- pero tampoco un ciego o un descerebrado por la publicidad de PRISA, la derecha y los socioliberales, aliados suicidamente a los EE.UU. y a sátrapas, reyezuelos, y dictadores reaccionarios de Asia.

La realidad es más tozuda. El mundo está cambiando, y más que cambiará. Hay una persona muy lúcida denunciando como acabará Europa si no cambia radicalmente, y es Susan George. Pero también están Wallerstein, Ramonet, o Cassen, entre otros.

La formula de América del Sur es simple, pero compleja ponerla en marcha y necesita de un firme apoyo y convicción de sus pueblos. Veamos:

– Defensa de la soberanía y concepto social de lo patriótico y la independencia de la patria.
РBanca P̼blica, tanto nacional como regional. No modelo BCE, sino controlada por los estados.
– Apoyo al comercio y la producción interior. Fortalecimiento de los mercados locales y acuerdos económicos, en la medida que les sean útiles.
– Fortalecimiento de lo público, tanto creando nuevos entes públicos y potenciando los servicios públicos, en especial en educación y salud. Pero sin olvidar recuperar sectores y servicios que los gobiernos neoliberales privatizaron en los años noventa. Crear y no disminuir, crear empleo público.
– Ir articulando poco a poco medidas antineoliberales y mal vistas por los economistas ortodoxos, clásicos y derechistas.

Todo esto es difícil y lleva años. Pero lo cierto es que sus sociedades avanzan, y aunque hay fuertes resistencias de sus oligarquías tradicionales y sus lacayos, los partidos latinoamericanos nacional-progresistas, socialistas y populares (en el sentido correcto del término), procuran ser coherentes. Unos como Venezuela, Ecuador o Bolivia de forma más rápida, y otros como Brasil, con sus grandes contradicciones propias de una sociedad muy segmentada, o como Argentina, buscando el avance, decidido por cierto en base a su propia tradición política, que en España, al no entender, se desprecia.

Pero sobre todo ahora, creo nos interesa su actitud ante la deuda. Por cierto, alguno de ellos es ya acreedor de los EE.UU. y de Europa. Pues bien, ellos con la deuda han plantado cara. La han auditado, renegociado, disminuido, y sobre todo rechazado. Han creado sus bancas y se prestan dinero entre ellos. Pero bancas públicas fundamentalmente, y en este sentido se podría hablar de Uruguay, que es un gran defensor del Sucre y del Banco del Sur.

Tienen además un buen plantel de políticos y políticas, surgidos la mayoría de fuertes luchas sociales, ex guerrilleros, teólogos de la liberación o sindicalistas de clase o agrarios. Pero además potentes movimientos sociales que les empujan y no se dedican a reírles las gracias, sino que apoyan, pero exigen, vigilan y les obligan a rectificar. Claro que esto ha desmontado algunos prejuicios de la democracia burguesa y liberal, pero sobre todo ha debilitado las oligarquías locales, que están rabiosas, siendo José Mª Aznar actualmente uno de sus principales ideólogos. Hay elecciones, sistemas electorales contrastados y libertad de prensa (diga lo que diga PRISA, la hay, basta con ver Globovisión en Caracas). Le pese a quien le pese, su consuetudinaria corrupción ha disminuido mucho pero ¿se puede acaso en el Reino de España darle lecciones a nadie de corrupción?

La formula, siendo sencilla para poder aplicarla en el estado español, necesita de fuertes movimientos sociales. Sindicatos de clase activos y combativos, fuerza política antineoliberal, pro-justicia redistributiva y crítica con el capitalismo, que aúne a todas y todos los de abajo, al pueblo trabajador, sea asalariado o no. Hablarles muy claro a los pueblos del estado español y denunciar con fuerza a las oligarquías económicas y políticas que nos dominan. Exigir el fin del dominio de los ricos.

Le llaman democracia y no lo es… ¿Pero como resolverlo?

Ante las ya muy próximas elecciones, muchas y muchos se preguntan ¿para que?. Cuando se ve tan claramente el dominio dictatorial de los mercados. La solución es el cambio sistémico, si. Pero también, pues sin eso no hay nada, la reconquista de la soberanía popular. La res-pública de las y los iguales, que nos permita reapropiarnos de la política a las y los ciudadanos.

Pues visto lo ocurrido estos días en Grecia e Italia, por si alguien tenía alguna duda, ha podido comprobar que la democracia en Europa es pura fachada y encima, para colmo de la desverguenza de los poderosos, imponemos nuestro modelo “democrático” a bombazos con una suficiencia racista digna de psicópatas.

La estafa de la deuda en Europa demuestra como nos exprimen y acaban enriqueciéndose con la crisis. Todo esto tiene un matiz que no debemos olvidar y es que, aparte de los pinchazos de las distintas burbujas, la crisis financiera, etc., lo que estamos viviendo es -y no lo olvidemos jamás- una brutal transferencia de rentas de las clases populares; es decir, autónomos, pymes, obreras y obreros, trabajadores, funcionarias y parados y pensionistas a los ricos, los bancos, los capitalistas. Pero adobada por una represión ya nada disimulada de los derechos y libertades de expresión, huelga y manifestación en todas las potencias centrales, incluido el Reino de España, al que los poderosos ya han encontrado su medicina: el gobierno del PP, para rematar lo iniciado por Zapatero y acabar de poner las cosas en su sitio.

Por tanto, además de proponer alternativas -que de sobra las tenemos y además realizables- uno se pregunta ¿que más podemos hacer?

No creo que haya que plantear una sola tarea, sino estar en varios campos. El Movimiento 15M ha iniciado uno clave, como es el volver a concienciar y autoeducar en la reflexión colectiva a las personas, hartas y que han reaccionado y trabaja en varias líneas, como la educación popular, la defensa de lo público y la reivindicación del poder ciudadano frente a la banca y las oligarquías políticas. Bien hecho y mejor planteado y además allí hemos coincidido y, sin deseo de cooptación alguno, gentes que ya llevaban tiempo trabajando y denunciando con una explosión de panfletos que al final han logrado su objetivo. Por cierto, ninguno de los autores y autoras os pide el voto, solo la lucha y la autoorganización.

Pero dicho esto, también la lucha institucional es muy importante. De hecho, una de las primeras denuncias del movimiento 15M ha sido el cambio de ley electoral. Y lo ha sido porque es necesario para regenerar la vida política del Reino de España, y que sea cierto lo que ahora no es, y es que cada persona es un voto y todos los votos son iguales. Pues no es así, que votan las hectáreas y que la vieja idea de Fraga Iribarne de impedir que las izquierdas reales, las clases populares y sus expresiones políticas jamás puedan gobernar este país, por ahora ha triunfado. Por eso, ni podemos descalificarnos unos a otros, ni en esta lucha del pueblo trabajador sobra nadie que desee cambios y la preeminencia de lo público sobre lo privado.

Algunas personas llevamos años denunciando que las privatizaciones no solo son un robo al bien y al patrimonio común, sino que son un atentado a la democracia, pues hurtan del control público y de la posibilidad de intervenir en la gestión de sectores estratégicos. Que además manejan y controlan información nuestra que jamás debiera estar en manos de negociantes privados, a las gentes, a la soberanía popular. Por eso -entre otras cosas- en el Occidente central, en la UE, en América del NORTE, en Japón no hay democracia: hay mercadocracia y dictadura de los ricos.

Así pues, desde procurar la organización de los pueblos, construir redes sociales convergentes, agruparnos por ser los engañados, estafadas y en peligro de la pobreza -si no estamos ya en en ella- al margen de otras cuestiones de tipo accidental que nos dividan, es imprescindible también preocuparnos por el rapto europeo de la democracia.

Pero sin olvidar pequeñas batallas y sin despreciar, ahora en este momento diría yo, apoyando a las y los que nos piden el voto para hacerles la puñeta en su templo del neoliberalismo y el dominio político, y rescatar así de esta forma un cachito de soberanía popular de los de abajo, para seguir batallando.

Estamos llamados a grandes luchas y una de ellas, tal vez la fundamental, será una constituyente. Sin soberanía popular, no hay nada, y ahora no la hay. La soberanía popular merece una revolución.