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Tenemos veinte billones de razones para salir a la calle el 15 de Octubre

Seg√ļn cifras oficiales, en el mundo, desde que estall√≥ la crisis financiera que provocaron las hipotecas basura ‚Äď entre otros asuntos- se han gastado los estados y los organismos p√ļblicos econ√≥micos no menos de veinte billones de d√≥lares en rescatar y recapitalizar bancos e instituciones financieras, en su inmensa mayor√≠a privadas.

Solo en Europa, Durao Barroso, reconoce 4¬ī5 Billones de Euros. Se supone que m√°s, pues en muchos lugares como Espa√Īa, se han utilizado formulas disimuladas de recapitalizaci√≥n, mediante supuestos pr√©stamos del FROB , exenciones fiscales etc. etc.

Lo cierto es que se ha gastado much√≠simo m√°s en apoyar la banca privada en el mundo en general, pero de forma muy especial en el llamado primer mundo, en las potencias centrales, que en los objetivos del milenio, los de 2015, seg√ļn el programa aprobado por las Naciones Unidas, para acabar con el hambre en el mundo. Pero es que la rid√≠culamente definida como comunidad internacional, es decir las potencias centrales, est√°n liquidando a pasos agigantados los estados del bienestar y empobreciendo a sus poblaciones, que asisten tan atemorizadas como despistadas y manipuladas al cambio de un sistema-mundo que se les escapa. La reacci√≥n en Europa, es asirse a la soga conservadora, reaccionaria, derechista y a√ļn m√°s neoliberal que al inicio de la crisis de 2007, la misma soga que les asfixiar√°.

En el reino de Espa√Īa, los bancos como hemos escrito han recibido capital p√ļblico. Las Cajas de Ahorros en ser√≠as dificultades por apoyar, como todo el mundo con algo de esp√≠ritu de lucro, la burbuja inmobiliaria, fomentada por los gobiernos Aznar y no corregida, ni evitada por los gobiernos Zapatero, han sido privatizadas por la gran coalici√≥n de facto, para temas importantes del PSOE y el PP.
Las Cajas bancarizadas, en algunos casos como Bankia, son ya aut√©nticos bancos privados, pues cotizan en bolsa. En lugar de crear un sistema financiero p√ļblico y retener para el estado y el bien com√ļn, Cajas nacionalizadas estas han sido o est√°n siendo recapitalizadas y vendidas a posteriori. Los gur√ļs neoliberales de la econom√≠a espa√Īola que viven de fundaciones pagadas por bancos privados, est√°n contra la banca p√ļblica, el PP est√° contra la banca p√ļblica, Rubalcaba est√° contra la banca p√ļblica. Los pueblos de Espa√Īa, las Pymes, la econom√≠a social, las familias necesitan la banca p√ļblica, pero a las clases populares nadie las rescata, es m√°s financian ellas las recapitalizaciones bancarias. Por eso hay que salir con fuerza a las calles el d√≠a 15 de Octubre.

Nadie nos regala nada a las clases populares y trabajadoras. Por eso estamos reconstruyendo nuestros instrumentos de lucha de lucha y dotándonos de nuevos. La ciudadanía precaria y/o machacada sale en protesta. El sujeto colectivo camina hacía su empoderamiento, pero se nos pondrán obstáculos y fuertes, por eso en la lucha debemos forjar alianzas de resistencia y resortes de las clases subalternas, de los de abajo, los sin futuro para buscar nosotros y nosotras nuestro futuro, que en mi opinión no pasa por apoyar opciones neoliberales ya fracasadas.

El día 15 de Octubre, debemos tomar moral, saber que no estamos solas y solos y seguir reivindicando, más y mejor democracia. Soberanía popular. Poder popular. Fuerza y resistencia de las clases subalternas, de los pueblos, frente a los explotadores, chupones, especuladores, banqueros, ricos y gobernantes a su servicio, en el mundo, en Europa, en nuestro estado, región o ciudad.

La crisis, el modelo murciano y el rojiverde

La crisis, el modelo murciano y el rojiverde

Armando Fernández Steinko, Carlos Martínez García, Diosdado Toledano
Rebelión

Nos encontramos al final de un ciclo pol√≠tico y econ√≥mico: lo antiguo se est√° desmoronando pero lo nuevo no acaba de imponerse. Los intereses que soportan al viejo orden son a√ļn poderosos: los gobiernos, los partidos mayoritarios, las instituciones europeas, los medios de comunicaci√≥n y el discurso cultural dominante siguen en sus manos. El neoliberalismo no es una especie de feudalismo con unos cuantos oligarcas en su c√ļspide. El futuro de una parte de las clases medias, incluso tambi√©n de las clases populares, sigue dependiendo de la revaloraci√≥n de sus ahorros en los mercados financieros. Esta luna de miel entre renta financiera y clases subalternas complica la oposici√≥n al neoliberalismo a√ļn cuando el n√ļmero de sus perdedores vaya en aumento cada d√≠a. Cualquier salida justa a la actual situaci√≥n pasa por romper con √©l, el principal responsable de la situaci√≥n social y econ√≥mica creada desde Maastricht, pasa por colocar al trabajo y la creatividad humana, un trabajo digno social- y ambientalmente razonable, en el centro de la agenda pol√≠tica. Los Estados, que han venido debilitando su poder recaudador durante treina a√Īos a favor de los ricos, se han quedado sin margen de maniobra fiscal. Tienen que acudir a los mercados financieros para pagar los sistemas de bienestar a los que les comprometen sus constituciones. Los impuestos directos son formas de redistribuci√≥n de arriba abajo. Pero los mercados financieros son formas de redistribuci√≥n de abajo a arriba, pues el grueso de la ciudadan√≠a tiene que pagar con sus impuestos el servicio de la deuda, servicio que va a parar a los bolsillos de los propietarios √ļltimos de la deuda: la alta buguers√≠a del planeta y en menor medida tambi√©n las clases medias y populares a trav√©s de los inversores institucionales. La alianza entre clases populares y finanzas es m√°s s√≥lida en en los pa√≠ses anglosajones cuyos gobiernos neoliberales liquidaron hace d√©cadas los sistemas p√ļblicos y hoy se niegan a regular los mercados financieros porque devaluar√≠a los ahorros de muchos de sus ciudadanos. Esta alianza es cada vez m√°s d√©bil en la Europa continental, una situaci√≥n que tambi√©n explica el bloqueo del proyecto europeo ¬Ņqu√© escenarios se le abre a las fuerzas antineoliberales?
Respuesta pol√≠tica: hay que hacer converger las tres fuentes de poder que coexisten en una sociedad capitalista desarrollada para forzar una salida justa al neoliberalismo: los movimientos de los ciudadanos en la calle m√°s o menos organizados, el poder institucional y el poder del trabajo organizado. Cada uno de ellos maneja lenguajes diferentes, sus tradiciones y fuentes de inspiraci√≥n son distintas, sus procedimientos de lucha tambi√©n, sus desencuentros a√ļn profundos. Pero no hay posibilidad ninguna de forzar esta salida si los tres no se unen en alg√ļn momento, si no se encuentran unas determinadas formas, un determinado lenguaje para que as√≠ sea. Es el modelo de convergencia que se est√° ensayando en Murcia donde los movimientos sociales y los partidos pol√≠ticos de la izquierda alternativa, inclu√≠das las bases de Equo ‚Äďa pesar, por cierto, de su direcci√≥n estatal- van a presentar una lista unitaria al Senado encabezada por Jos√© Coy, un conocido luchador contra los desahucios. Algunos sectores pol√≠ticos, algunas mentalidades sectarias, algunas ideas herederas de una √©poca que se acaba intentan frenar, ensuciar o bloquear esta salida. Hay que aislarlos con argumentos, con buenas maneras, con capacidad de persuaci√≥n y perseverancia. Las Mesas Ciudadanas de Convergencia est√°n en esta tarea: la extensi√≥n del modelo murciano al conjunto del Estado, al conjunto de los ciudadanos y ciudadanas de buena voluntad.

Respuesta social y respuesta econ√≥mica: hay que hacer converger a los profesionales urbanos, a las clases populares que est√°n sufriendo el principal azote de la crisis y, dentro de ellas, a los aut√≥nomos que representan m√°s del 20% de la poblaci√≥n activa del pa√≠s. Tambi√©n a aquella parte de los empresarios con capacidad de generar valores de uso social y ambientalmente razonables. Un proyecto de reconversi√≥n social y ambiental basado en un programa de financiaci√≥n p√ļblica, en una expansi√≥n de los mercados internos v√≠a aumentos salariales y una desmundializaci√≥n parcial de la econom√≠a espa√Īola podr√≠a conformar un bloque social s√≥lido alrededor de un ‚ÄúNew Deal rojiverde‚ÄĚ. Su aplicaci√≥n inaugurar√≠a una din√°mica de empoderamiento del trabajo frente al capital, permitir√≠a elevar la autodeteminaci√≥n pol√≠tica y econ√≥mica de la ciudadan√≠a y poner en marcha una nueva forma de producir, de consumir, una nueva forma de movilidad, un nuevo dise√Īo urbano, una nueva forma de vida. Abrir√≠a el camino para metas pol√≠ticamente m√°s ambiciosas y permitir√≠a involucrar a las clases populares en un proceso de reconversi√≥n ambiental pues este les dar√≠a trabajo y recursos materiales para subsistir, para encontrar un lugar digno en la sociedad de la que forman parte.

El New Deal rojiverde s√≥lo se podr√° imponer por medio de un acercamiento entre el rojo (cuesti√≥n social y laboral), el verde (cuesti√≥n ambiental), entre el blanco, que es el color de la paz, y el violeta. La cuesti√≥n social no consiste en incorporar algunas frases de contenido rojo en las proclamas electorales. Consiste en hacer una propuesta coherente en el que las clases mayoritarias, que son las principales v√≠ctimas del neoliberalismo, sean ganadoras netas de la acci√≥n gubernamental. La cuesti√≥n de la paz no consiste en apoyar unas guerras s√≠ y no otras, sino en romper con el uso de la coerci√≥n militar como forma de soluci√≥n de cualquier conflicto, de romper con la OTAN incluido su falso discurso humanitario. El violeta no consiste s√≥lo en hacer gestos para construir una paridad simb√≥lica, sino en atacar los mecanismos que la destruyen: el desempleo femenino, la organizaci√≥n autocr√°tica del trabajo, el reparto desigual de las tareas dom√©sticas etc. En el Estado Espa√Īol requiere, adem√°s, de un encaje nacional de ra√≠z solidaria y redistributiva basado en el reconocimiento de la pluralidad nacional del Estado. En Europa requiere de la puesta en marcha de un espacio redistributivo continental que le deje un respiro al sur para generar empleo, para iniciar su reconversi√≥n energ√©tica, para producir y no s√≥lo para consumir los productos del norte. La √ļnica forma de reunir el poder suficiente para este proyecto es la creaci√≥n -multilateral, que no unilateral- de un marco en el que se de un goteo de acercamientos entre grupos, partidos, sensibilidades y corrientes desgajadas del sectarismo y de los partidos comprometidos con el neoliberalismo: una especie de Frente Amplio. Su primera semilla se plant√≥ en Murcia a pesar del poco tiempo que hab√≠a para hacerlo. El reto es incorporar a este espacio el trabajo organizado pues sin los productores organizados, s√≥lo con consumidores m√°s o menos responsables, es imposible construir un nuevo orden social y ambiental.

Hoy, el principal peligro para un New Deal rojiverde es el desmarque de una parte de los profesionales urbanos, el peligro de que abandonen su compromiso social y pacifista de anta√Īo, de que busquen salidas individuales como clase, se aproximen al discurso de la hipercompetitividad, de la pol√≠tica exterior que ha generado este como ha sucedido ya en varias ocasiones. Es el intento de construir un polo verde que deje fuera a las clases populares, a los principales perdedores de la crisis, un polo de guerras humanitarias alineadas con la OTAN: el ‚ÄúGreen New Deal‚ÄĚ que los verdes europeos intentan desembarcar en Espa√Īa. Ret√≥rica electoral a parte: su objetivo son los profesionales con una renta per c√°pita y un capital cultural mucho menos amenazados por la crisis, gente educada que viaja mucho en avi√≥n pero que ha expulsado a los barrios pobres y a las clases trabajadoras de su horizonte pol√≠tico y visual, que se ha desentendido de los territorios sin recursos. Busca arrancarle un poco de verde al neoliberalismo, tiene un fuerte componente neocompetitivo, esquiva el problema de la explotaci√≥n laboral y no se entusiasma precisamente con la redistribuci√≥n y el sector p√ļblico, excepto cuando se trata de subvencionar proyectos de contenido ambiental. Muchos profesionales siguen comprometidos con las clases subalternas: sin √©l ser√° imposible derrotar al neoliberalismo. Pero el Green New Deal empuja a muchos de ellos fuera de este compromiso debilitando a los oponentes de aquel. Antepone los elementos culturales e identitarios a la cuesti√≥n social pues no tiene margen de clase para fundir ambos extremos. Es un proyecto de pan integral para habitantes de chalets con mucho verde, de bellos lofts ubicados en las almendras de las capitales: nada que objetar. El problema es que es un pan a euro y medio la barra inasquible para las mayor√≠as. Estas, abandonadas a una lucha neodarwinista en unos barrios perif√©ricos con recursos cada vez m√°s escasos, son arrojadas a los brazos del populismo de derechas, al enfrentamiento identitario y a una visceral animadversi√≥n al verde puro por su flagrante insolidaridad de clase. Su capacidad de generar mayor√≠as significativas en Espa√Īa es escasa debido a la composici√≥n empresarial y laboral del pa√≠s que poco o nada tiene que ver con el suroeste alem√°n o con la Isla de Francia. Su horizonte se reduce entonces a convertirse en bisagra entre fuerzas pol√≠ticas fieles al neoliberalismo, a limpiarle un poco la cara con verde menta procurando no irritarle demasiado los ojos.

¬ŅSomos conscientes de esta encrucijada? Algunos partidos empiezan a tomar nota despu√©s de haber contribuido muy poco en el pasado a impulsar el modelo murciano. Otros operan en el sentido contrario: supresi√≥n de la cuesti√≥n social a cambio de conquistar un poco de verde sin irritar a los grandes poderes del pa√≠s y pan integral a un euro y medio la barra para alargar la esperanza de vida de sus votantes. La ciudadan√≠a indignada en la calle tiende a replegarse por el invierno y es comprensible el agotamiento. Los que se empe√Īan en pensar por su cuenta intuyen dos cosas: que el modelo murciano es la salida pol√≠tica y que una combinaci√≥n no ret√≥rica entre el rojo y el verde, entre el blanco y el violeta, acompa√Īada de una forma muy distinta de entender la participaci√≥n pol√≠tica, es lo √ļnico con capacidad real de forzar una salida justa. Las elecciones son un momento m√°s en una larga marcha hacia la hegemon√≠a y la madurez demostrada por muchos ciudadanos en los √ļltimos meses hace albergar esperanzas. Que los partidos tomen nota de esa madurez y act√ļen en consecuencia. Y si no lo hacen, que los ciudadanos se alejen y los penalicen con su voto y con su antipat√≠a.

La calle es nuestra es tuya y de aquel, de Juan y María, de Pedro y José…

La calle es nuestra es tuya y de aquel, de Juan y María, de Pedro y José…

El s√°bado 15 a la calle. Nos sobran motivos para salir y para emitir un rotundo y clamoroso voto, contra el neoliberalismo que est√° haciendo cargar las negatividades y consecuencias de la crisis financiera del capitalismo sobre las clases populares y los pobres del mundo.

En el estado espa√Īol, el caso es claro y doloroso para con los millones de personas paradas y los cientos de miles de desahuciados y desahuciadas que en cualquier situaci√≥n, se encuentran en un claro camino inexorable hacia la exclusi√≥n social.

El hecho de que ciertas fuerzas políticas dominantes y neoliberales, estén colaborando por acción, omisión o como en el caso del PP, por pura y dura coherencia ideológica, no nos debe hacer olvidar que los culpables claros y directos de la crisis, son los bancos, las grandes fortunas del mundo y las grandes empresas transnacionales.
Los partidos del turno din√°stico en el caso del estado espa√Īol, han defraudado a las clases populares y sufren su desprestigio y desafecci√≥n. A pesar de ello, las incoherencias y renuncias del las c√ļpulas neoliberales del partido de Gobierno han provocado que muchas y muchos ciudadanos, no encuentren otra opci√≥n de cambio m√°s que en la extrema derecha y ultraliberalismo que aqu√≠ y ahora representa el PP, a pesar de que este ya est√° avisando en Autonom√≠as y Ayuntamientos donde gobierna de cu√°l ser√° su pol√≠tica y ello debido al profundo rechazo que suscita la pol√≠tica colaboracionista de la dirigencia socioliberal respecto de de la banca, los poderosos y las embajadas de los EE. UU de Am√©rica del Norte, de Francia y Alemania.

Es por eso, por lo que el 15 de Octubre debemos salir y hacernos visibles. Pero creo que no debi√©ramos hacer ning√ļn favor a los causantes, responsables y encima beneficiarios de esta crisis que son: LOS RICOS, LOS BANCOS PRIVADOS Y LOS GRANDES CONGLOMERADOS EMPRESARIALES DE EUROPA Y NORTE√ĀMERICA.

Sin la estrategia de dominio y desmoche democr√°tico y social de los ricos y grandes fortunas que llevan varias decenas de a√Īos, pensando, elaborando e implantando sus pol√≠ticas a trav√©s de sus centros de pensamiento y mando, como el Club Bildelberg, la Comisi√≥n Trilateral, sus Fundaciones y expertos ultraconservadores y ultra liberales, la desregulaci√≥n econ√≥mica y laboral, no se hubiera producido. Para ello han contado con la colaboraci√≥n necesaria de pol√≠ticas y pol√≠ticos, conservadores y socioliberales, si, pero sobre todo con su inmenso poder y capacidad de chantaje.

Los ricos del mundo ejercen una presión y una capacidad de extorsión casi sin límites en las potencias centrales, en los USA en la UE y esto se nota y sobre todo se sufre por parte de las clases trabajadoras y populares.

As√≠ pues, no olvidemos, que para haber corruptos, antes debe haber corruptores y que estos, los corruptores, que son las y los ricos del mundo y del Estado espa√Īol, son nuestros verdaderos enemigos, pues han lanzado una guerra de clases, contra nosotros.
Ellos saben que para dominar y obtener a√ļn m√°s riquezas, necesitan en primer lugar acabar o domesticar la soberan√≠a popular y en segundo lugar no pagar impuestos o hacerlo solo de forma rid√≠cula, pues los impuestos, no solo recaudan sino tambi√©n controlan y eliminan la opacidad en la que se mueven.

Por todo esto y por qué el sistema-mundo está cambiando, el 15 de Octubre a las calles y plazas.

El 15-O a la calle, pero la lucha continua. Propuesta:

El paro crece inexerablemente, fruto de las politicas de recortes y ajustes de la Unión Europea, el Gobierno y las Comunidades Autónomas. El neoliberalismo solo trae paro, pobreza y corrupción.

Ma√Īana d√≠a 7 los Sindicatos mayoritarios nos convocan a la calle, y creo que hay que estar. Es¬†tambi√©n, como el 15-O,¬†una movilizaci√≥n internacional, por un trabajo digno (tambien convoca el Foro Social Mundial).

El 15 de Octubre todas y todos a la calle por el cambio global y contra el neoliberalismo.

PROPONGO: LA SITUACI√ďN ES TAN GRAVE QUE PARA EL D√ćA 21 N O 22N HABR√ćA QUE CONVOVAR UNA HUELGA GENERAL, se lo exijo a los sindicatos, PARA DEFENDER EL ESTADO SOCIAL. UNA HUELGA A FAVOR DEL BIENESTAR, POR LOS DERECHOS SOCIALES.

Os hago llegar igualmente el comunicado de la I Jornada de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, que es muy interesante, corto y clarificador.

Conectad con las Mesas, creo que vale la pena el esfuerzo de CONVERGENCIA SOCIAL que estamos haciendo.

Comunicado de la I Jornada de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción

Reunidas en Madrid personas de toda Espa√Īa organizadas en torno a distintas mesas de convergencia y promotoras territoriales, manifiestan

1.¬†Que¬†valoramos¬†la¬†situaci√≥n de la Uni√≥n Europea y,¬†en particular, de¬†Espa√Īa, como de emergencia.¬†Esta situaci√≥n es¬†consecuencia del incremento de la deuda privada y p√ļblica que ha provocado la¬†crisis generada por la banca internacional y la aplicaci√≥n de las pol√≠ticas neoliberales y de recorte de salarios y gasto social¬†de los √ļltimos tiempos. No se han reformado los mercados financieros, no se ha puesto fin a las irregulares pr√°cticas bancarias y las autoridades han sido incapaces de garantizar la financiaci√≥n necesaria para que las econom√≠as vuelvan a crecer y a crear empleo. Y en lugar de favorecer la generaci√≥n de ingresos que permita aliviar cuanto antes el peso de la deuda, los grupos financieros se empe√Īan en hacerle frente con nuevos cr√©ditos que solo consiguen aumentar su peso y el coste que han de soportar las clases trabajadoras.¬†La especulaci√≥n financiera ahoga a los pueblos,¬†y mientras tanto las autoridades solo han anunciado que dedicar√°n de nuevo el dinero que haga falta para salvar¬†a la banca.

2.¬†Que, en contra de las mentiras de los medios oficiales y de las autoridades, tenemos la certeza de que¬†hoy d√≠a es completamente imposible que la deuda de los estados y particulares europeos se pueda pagar, por lo que consideramos que la √ļnica alternativa es auditarla y organizar una quita o reestructuraci√≥n que permita desplazar su pago a lo largo del tiempo mediante una forma menos onerosa. Y, al mismo tiempo insistimos es que urgente e inaplazable realizar reformas esenciales para redise√Īar la uni√≥n monetaria y el estatuto del banco central europeo,¬†as√≠ como¬†para garantizar la imprescindible coordinaci√≥n de las pol√≠ticas econ√≥micas y la disposici√≥n de un verdadero presupuesto europeo.

3.¬†Que¬†las pol√≠ticas y medidas que se vienen aplicando no sirven para salir de la crisis¬†porque, como estamos viendo, implican una mayor desigualdad y altos niveles de desempleo, y porque de ninguna manera resuelven los¬† dos grandes problemas que es necesario solventar para que las empresas puedan crear de nuevo empleo: financiaci√≥n y demanda efectiva. Por eso reafirmamos que¬†es imprescindible la creaci√≥n de una banca p√ļblica¬†que inmediatamente proporcione el cr√©dito que necesitan las empresas y las personas que crean riqueza y empleo, y que se ponga fin a los recortes salariales y de gasto p√ļblico y social.

4. Que se está produciendo un auténtico atentado a la soberanía nacional cuando se imponen estas medidas que solo favorecen a los poderes económicos sin que sean debatidas ni aprobadas por la ciudadanía y ni siquiera por los poderes representativos, como ha ocurrido con la reciente reforma constitucional.

5. Que todo ello ya esta provocando pérdidas sustanciales del nivel de vida de las clases trabajadores y que esto sin duda se agravaría si finalmente se produce el triunfo del Partido Popular, como es fácil deducir a la vista de lo que sus dirigentes vienen haciendo en las comunidades en las que ha empezado a gobernar.

6.¬†Por todo ello,¬†llamamos a toda la ciudadan√≠a¬†a manifestarse firmemente contra las injusticias, enga√Īos y atropellos de derechos¬†que se est√°n llevando a cabo para imponer medidas que solo benefician a los m√°s ricos.¬†Y a confluir en espacios plurales de convergencia social¬†que aglutinen a personas de todas las ideolog√≠as y sensibilidades, para as√≠ disponer de capacidad de respuesta frente a las pol√≠ticas neoliberales de recorte de ingresos a los sectores de renta m√°s baja, de contrarreforma fiscal y de recorte de derechos y libertades que se vienen imponiendo.

7.Manifestamos nuestra solidaridad con los nueve encausados por defender el derecho a una vivienda digna. Igualmente manifestamos nuestro rechazo a la represión policial de las personas que defienden a desahuciados injustamente en trance de exclusión, por ser arrojados de sus viviendas, y en especial los sucesos tan condenables acaecidos en Jerez de la Frontera.

8. Denunciamos a la sociedad el intento de subir de forma escandalosa el recibo de la luz eléctrica a las familias. Es injustificable la gran cantidad de medidas que se están tomando para subvencionar y sufragar los intereses de grandes empresas, como las eléctricas, y a los bancos, a costa de castigar y cargar con costes excesivos a las clases populares en beneficio de las clases poderosas.

9. En particular, llamamos a participar y apoyar las convocatorias de movilización propuestas por diversas plataformas, así como por la Conferencia de Londres, en defensa del estado social, y en especial las del próximo 15 de Octubre por el cambio global.

Pensamientos desde la Vega

Demasiados acontecimientos en poco más de un mes. Demasiadas incertidumbres vitales. Demasiados llamamientos, reuniones, jornadas, certidumbres. Es tanto lo que estamos haciendo a la vez, hay tampoco tiempo de reflexión, preparación y formación, que podemos convertirnos en autómatas de la consigna.

Lo cierto es que, contemplando el amanecer verde y rojizo de la Vega de Granada, repaso y no abarco. Vivimos tiempos de acci√≥n, compromiso y torbellino. En un mes hemos contemplado como el neoliberalismo se cuela en la Constituci√≥n de 1978 y una simple opini√≥n econ√≥mica, conservadora y ultra liberal, se convierte en precepto constitucional, a√ļn demostr√°ndose que es solo eso, una opini√≥n, a la que otros economistas -dicho sea de paso, incluso liberales- se oponen, como es la austeridad y el recorte; que en opini√≥n de neokeynesianos, liberales inteligentes, socialdemocr√°tas consecuentes, socialistas y progresistas, es un error que todav√≠a provocar√° m√°s recesi√≥n y pobreza. Pero es ya un precepto constitucional. Pura doctrina neoliberal.

Al mismo tiempo, las bolsas se hunden, el paro se incrementa y la zona euro pasa por sus peores momentos, precisamente por hacer lo que la Constituci√≥n -gracias a la gran coalici√≥n de facto del PSOE y del PP- ha consagrado en el Reino de Espa√Īa.

La deuda que nos atenaza y enriquece a los especuladores financieros no se puede pagar, Juan Torres (entre otros) dixit. La deuda de las corporaciones locales y las autonom√≠as es impagable. La soluci√≥n es apretarle el cuello a√ļn m√°s a la ciudadan√≠a. Menos prestaciones, menos salario y cada vez m√°s imposici√≥n indirecta, cada vez m√°s carga fiscal disimulada, contra las clases populares.

El PP se frota las manos y espera le caiga como fruta madura el poder que los socioliberales le est√°n regalando. Pero si el euro est√° hecho unos zorros, la deuda no se puede pagar, y la econom√≠a productiva est√° profundamente dormida ¬ŅPara qu√© quiere el poder al PP en estas circunstancias? Pues para aplicar dur√≠simas medidas que garanticen una salida a la crisis con garant√≠a para los poderes financieros y las grandes patronales y empresas, de forma que se alumbre un nuevo estado muy barato y productivo para ellos. Una democracia puramente ficticia y sin derechos reales de presi√≥n, movilizaci√≥n e intermediaci√≥n de las clases populares y trabajadoras. Para cambiar la sociedad, transform√°ndola en un conglomerado competitivo, ego√≠sta y con premios al m√°s d√≥cil ‚Äútrabajador‚ÄĚ esforzado y resignado. Mano de obra barata y mucho empleo precario de baja calidad y sin derechos. Pero mucho ojo, el PP tiene adem√°s la perfecta coartada que le han brindado desde el Gobierno: el poder afirmar que las rebajas las han iniciado otros, las han asumido otros, y ellos solo finalizan la faena.

¬ŅQu√© hacemos las personas que no nos resignamos? Por lo pronto, el 15 de Octubre, lanzarnos a la calle. Organizarnos mejor. Exigir a los Sindicatos m√°s contundencia y mayor compromiso con las clases trabajadoras (adem√°s, no tienen ya nada que perder y s√≠ mucho que ganar) y el 15 de Octubre acompa√Īarnos. Saber que hacemos el 20N y comenzar a reflexionar ya en el post 20N. que es en lo que humildemente est√° el que suscribe. Apoyar a candidatas y candidatos de izquierdas o claramente antineoliberales y comprometidas/os con los valores republicanos de igualdad, regeneraci√≥n pol√≠tica, reparto, defensa del medio, persecuci√≥n de la corrupci√≥n y justicia fiscal.

Si se quiere hacer algo por las gentes de este estado, hace falta ya una banca p√ļblica, la nacionalizaci√≥n efectiva de las cajas de ahorros, eliminar las SICAV y reimplantar impuestos redistributivos. Fortalecer el sector p√ļblico, la soberan√≠a del estado espa√Īol y tejer profundas alianzas con las potencias emergentes, de forma que se facilite el resurgimiento de la econom√≠a productiva, y el estado espa√Īol tenga de una vez buenos aliados que lo empujen y no lo hundan cada vez m√°s en la miseria como los actuales.

Pero recordad, todo puede comenzar el 15 de Octubre.