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De la arena de la playa a las arenas del desierto libio

Hoy, sábado y paréntesis laboral -de las que aún tienen trabajo-, habrá gente muriendo en Libia. La geoestrategia occidental camina de fracaso en fracaso hasta el hundimiento total de un sistema decadente, consumista, hedonista y en profunda crisis de valores, tratando de imponer una democracia tan oligárquica como de baja calidad que sus pueblos sufren, aunque cada vez menos en silencio. Esta decadencia sin embargo sigue poseyendo, y en eso se basa su fuerza, una capacidad todavía muy grande de bombardear y de hacer sufrir a pueblos peor armados y más pobres en lo que a capacidad militar se refiere y siempre de otras obediencias religiosas, musulmanes preferentemente, aunque no únicamente.

No defenderé a Gaddafi, no me gustan sus ostentosos y ridículos uniformes militares, ni su antigua amistad con Aznar y Berlusconi pero, a la hora de analizar Libia (la situación social y su modelo de bienestar hasta que comenzaron los bombardeos cristianos y occidentales), habría que tener en cuenta otros parámetros que nuestra soberbia occidental y nuestro eurocentrismo racista nos impiden ver en ocasiones.

Lo cierto es que, tras una guerra tan sangrienta como inútil y con cientos de miles de muertos civiles, la cuestión iraquí sigue aún en la incertidumbre, la rebelión contra los invasores en marcha, y un gobierno chiíta inestable incluso para garantizar los intereses occidentales. Así, el único estado árabe con estado del bienestar -y donde las mujeres gozaban de educación universitaria, derechos familiares y posibilidad personal de vestir según su voluntad-, se encuentra destrozado y en manos de integristas.

Afganistán, un avispero donde los soldados norteamericanos comienzan ya a retirarse, ahora precisamente que el talibán y sus tribus aliadas comienzan a obtener el control de territorios e incluso eliminan al hermano del presidente títere de Occidente.

Como no había suficientes meteduras de pata, tenemos ahora la aventura Libia, con el reino de España presente y despilfarrando millones de euros, mientras aquí se regatean humildes pensiones de vejez y viudedad y hay al menos un millón y medio de personas ya sin recibir ni un euro de ayudas y subsidios. Esa es la realidad, dinero para matar, imponer unos ya caducos deseos imperiales, mientras que aquí se avala el copago sanitario y se PONE EN VENTA, SE PRIVATIZAN DE FORMA ESCANDALOSA LOS BIENES PÚBLICOS QUE GESTIONA AENA. Se están privatizando los aeropuertos de Barajas y el Prat y se esperan obtener 5000 millones de euros, cuando solo la T4 de Barajas ya costó más. ¡¡Basta ya!!!

Otro día hablaremos de ambas cosas, pero no puedo pasar hoy de denunciar como nos entrometemos en guerras con los demás, exportando sufrimiento, mientras aquí hay víctimas que sufren la crisis del capitalismo.

La intervención en Libia tiene tanto de proteger el negocio de los pozos de petróleo, como de evitar que la presencia China se incremente en Libia. Lo de Libia es una guerra interpuesta con los emergentes. Piensen, por ejemplo, en el apoyo claro de Sudáfrica al régimen Libio y la fría posición rusa, vigilante y observadora interesada de las carencias militares de la OTAN, incluso China observa y sonríe ante la incapacidad militar de los invasores y, por si acaso, negocia contratos ya con ambas partes.

Me río de los expertos del Instituto Real Elcano. Sus observaciones siempre fracasan pues son parciales y pro-cruzadas occidentales contra el mundo árabe. La realidad, y lo afirmo, es otra. Sobre esto hay un buen artículo al respecto de Fernando Moreno Bernal que recomiendo.

Los que hemos acertado con Irak, Afganistán y ahora con Libia, jamás seremos consultados, porque no somos “reales” –afortunadamente-, pero sí somos realistas, y ser realista es analizar y ver con veracidad y rigurosidad, aunque eso no le guste al poder.

Por lo pronto sí podemos exigir que el dinero gastado en Libia, Afganistán y Líbano se dedique a las pensiones y a las paradas y parados sin prestaciones y que no se malvenda AENA y los aeropuertos. Un gobierno que afirma ser progresista jamás debería privatizar nada, y menos sectores estratégicos.

Las incertidumbres del verano

Que se produzcan ataques especulativos al euro es lo lógico. El euro se ha convertido en un negocio para los especuladores y para los fondos de inversión. Es además una presa fácil, primero porque es una moneda sin nación, sin política fiscal común y sin fuerza militar tras ella. Europa no es sino un gran supermercado en el que, dado que ni existe regulación económica alguna, ni responde a unos intereses comunes, cualquiera llega y compra -o no-, pero es que además puede ir al encargado y amenazarle de que o baja los precios o se pone en la puerta y comienza a gritar que la fruta está podrida, la carne es de vaca loca y los yogures están caducados. Y esto hace daño si la gente pica -y suele picar, pues no entra-, pero es que además el extorsionador puede hacerlo, nadie se lo va a impedir y encima uno o dos de los dueños están conchabados con él.

Eso es Europa. Construida solo como un mercado y sin más objetivo que el de competir con otros mercados a base de eliminar los derechos sociales de sus habitantes duramente conseguidos -que no otorgados, tras largos años de duras luchas sociales, sindicales, políticas y guerras frente al fascismo-. Europa desea despojarse de los beneficios de las personas que la habitan, para así ceder ante el extorsionador de la puerta del supermercado, es decir las agencias de calificación y, en consecuencia, los llamados mercados a cuyos intereses estos sirven.

No hay voluntad ni coraje político en la Unión Europea para hacer frente a los especuladores financieros. Últimamente por la UE solo hay valentía para recortar prestaciones y empobrecer paulatinamente a la ciudadanía, montando una grosera transferencia de rentas de las clases trabajadoras y populares a los ricos, a los bancos, a las mafias financieras. Vivimos en una especie de “Chicago años veinte” en el que los gánsteres, con el apoyo de jueces y policías, vulneran las leyes y constituciones nacionales a favor de sus capos y protegidos por unas burocracias a su servicio.

La ciudadanía europea esta inerme frente a tanto latrocinio legal. En el reino de España, la situación es grave, muy grave y es víctima de constantes abusos y ataques. Pero seamos conscientes de que esos ataques están consentidos, permitidos, y el Gobierno lo que trata de hacer es tranquilizar a los gánsteres, en lugar de defender a la población de sus tropelías. Y encima, la oposición de derecha extrema el PP es Gobierno ya en casi todas las autonomías y grandes ayuntamientos, es decir posee un poder político inmenso y además, como es la más chula y grande de la clase, asusta, pues nadie se le enfrenta con coraje y decisión. Claro que si no se persigue a los gánsteres ¿cómo se le va a plantar cara al chulo de la clase?.

El neoliberalismo está fracasando, el capitalismo solo genera pobreza para la mayoría y además le estorba la Democracia. Estamos caminando, si no ponemos pronto pie en pared, hacía un capitalismo sin democracia, pues si algo no tiene la derecha española es tradición democrática. Por eso ahora las alternativas son muy simples y sencillas, todo comienza por defender la soberanía popular y situar la política por encima de los mercados.

La respuesta a la crisis financiera y del sistema, que tanto nos está haciendo sufrir a las clases populares, solo puede ser política, profundamente política. Articular un movimiento social y cívico participativo y muy amplio -tal y como se está produciendo- es político. Negarlo es suicida. Ignorar que este estado sigue dominado por la misma oligarquía que en los años cincuenta del siglo pasado es no saber a que nos enfrentamos, y esa oligarquía a pesar de la crisis, gana, porque la banca siempre gana y los bancos son los mismos en esencia, solo que aún más concentrados.

El pueblo soberano necesita decir que no tolera más esta situación. El 15M lo dijo, el 19J también, y ahora le toca el turno al 23 de Julio. Hay que salir nuevamente a la calle, pues hay que decirlo alto y claro, que no nos están haciendo ni puñetero caso.

Están los poderosos y los gobernantes, sean del partido con poder que sean, tan acostumbrados a pasar de nosotras que siguen sin hacernos caso; sin embargo, tiemblan ante los especuladores.

Hay que hacerse respetar y el 23 de Julio, haciendo el esfuerzo de ir a Madrid, les diremos que estamos aquí y de paso seguiremos construyendo alternativa política, cívica, popular, anti neoliberal y por otra sociedad y otras formas de resolver sus crisis.

Desde la cola del paro

Hoy, mientras hacía cola dos horas para poder pedir las prestaciones del desempleo, han pasado por mi cabeza muchas ideas y reflexiones. La primera es que me he reencontrado de verdad con las clases trabajadoras, sufrientes y víctimas de la crisis. Los jóvenes, las mujeres, las personas inmigrantes y yo en medio solo era su hermano, solo era para mucha gente el E-042.

Esto ya no es una soflama o un artículo sobre las víctimas de la crisis, repito, era el yo también hecho carne de cañón del ejército de reserva del capitalismo, de los desechos de Botín, de la victoria de la venganza experimentada en cabeza ajena.

He pensado en que los que debían estar aquí eran los banqueros que nos han traído esta crisis financiera y que ahora incluso paradas y parados les subvencionamos. He pensado en los “expertos” económicos mentirosos que, con sus propuestas neoliberales y sus alabanzas a la burbuja inmobiliaria, han llenado estas colas mientras ellas y ellos siguen con buenos sueldos y empleados para seguir defendiendo ese desastre para la humanidad llamado neoliberalismo. He pensado en los que hasta aquí me han traído ¿Son ya felices? ¿Acaso así logran hacer realidad la supuesta renovación democrática en Loja (Granada) y de esta forma se reafirman en sus posiciones ecologistas e “izquierdistas” -el grupo independiente local CPL-, mandando gente al paro, tras dejarla inerme ante la derecha reaccionaria e incluso neofranquista de esta población?

Yo era un técnico, nombrado eso si por un consejo de administración con otra mayoría política -PSOE-, pero no era personal de confianza, ni liberado político y si estaba de gerente, era porque alguien, no yo, había creado una empresa pública para construir vivienda pública cuando en lo más feroz del enriquecimiento de promotores privados, nadie hacía vivienda pública, pues no era negocio. También por poseer la titulación y experiencia profesional requeridas. Esta era la tercera empresa del sector público en la que yo trabajaba.

He aguardado la cola, sin esconderme y sin disimular, estos son los míos y estoy en mi sitio. Hasta ahora he luchado junto a ellas y ellos, por convicción, por militancia social, ahora lo hago también, porque soy uno más. Si por alguna gente siento envidia ahora, es por mis amigas y amigos prejublidados o recién jubilados.

También he pensado en la sorprendentemente poderosa, y cada vez más, ministra de Economía. La ministra del capitalismo en realidad, la ministra de los banqueros, siempre preocupada por tranquilizar a los mercados y nunca por hacerlo con las personas paradas, embargadas, desahuciadas, excluidas o en vías de serlo, por no percibir ya ninguna prestación. ¿Quién nos defiende a nosotras y nosotros?

La defensa de las clases populares oprimidas y ninguneadas, solo está en nosotros mismos. Nuestras fuerzas son nuestra capacidad de resistencia hasta que logremos pararles, hasta que no pasen sobre nuestra dignidad.

Por eso el 15M nos ha devuelto la ilusión y la esperanza. Por eso el 23 de Julio próximo hay que movilizarse sobre Madrid y decir alto y claro que estamos.

Pobrecitos políticos y políticas de carrera. Creen que son algo, hechos un bocadillo entre los poderosos, los banqueros, la oligarquía regimental del Reino de España que los utilizan y desprecian, pero en el otro lado del pan, el pueblo trabajador y la juventud precaria que ni se deja engañar ya, ni está dispuesta a seguir callando.

El reino de España sigue dominado por la Oligarquía de la banca y el ladrillo, por un franquismo económico y plenamente vigente en los altos cuerpos de la administración del Estado, con la monarquía a la cabeza que ha permitido construir solo una democracia vigilada y de muy baja calidad. Pero es que el recambio es el neofranquismo del PP, al que no se le ha puesto coto.

Ante esto, solo la ciudadanía convergente, organizada y con conciencia y sentimientos puede ser la alternativa. Así pues, por esa alternativa popular, democrática y social, el 23 nos veremos en Madrid. Todo esto lo he pensado en la cola del paro, no defraudemos a las colas del paro.

No es deuda, es un negocio

Hace tiempo que diversos economistas, teóricos, pensadoras y personas que pretendemos informar, formar y movilizar, estamos advirtiendo sobre la deuda llamada pública, es decir la deuda de los estados, así como sus negativas consecuencias para los pueblos. La asociación CADTM lleva unos años haciendo una magnífica labor en este sentido. La deuda atenazó durante decenios a África y sigue haciéndolo, también a América Latina, mediante la aplicación de planes del FMI y del Banco Mundial. Ahora lo que significa la ruina del pueblo y el negocio de los bancos y los especuladores financieros se traslada a Europa, tras haber sido arrojados a patadas los “expertos” del FMI y neoliberales de muchas de las repúblicas de Latinoamérica a las que quisieron acabar de esquilmar.

Los fondos de “ayuda” del FMI y los tristemente famosos rescates no se establecen sino para pagar los préstamos que bancos y fondos de inversión realizan a gobiernos, empresas privadas y bancos de los países endeudados, garantizándose de esa forma el que cobrarán con intereses sus deudas, muchas veces leoninas.

El rescate para poder pagar la deuda griega es para garantizar el cobro de bancos franceses y alemanes del dinero alegremente prestado a los gobiernos de la derecha que llevaron al país a la quiebra. En el caso español, están incluidos todos los pufos de la burbuja inmobiliaria.

¿Pero quién paga las deudas? Los pueblos y ¿cómo las pagan? Pues con planes de ajuste y ahorro y mediante privatizaciones. Esto no es nuevo, y Stiglitz, que lo conocía de primera mano, lo denunció ya hace varios años. También Eric Toussaint tiene magnifica literatura al respecto.

El problema nuestro es qué propuesta sensata hacemos con respecto a la deuda del Reino de España. La Conferencia de Bruselas del 31 de mayo pasado, convocada por Attac Francia, Attac Alemania, CADTM, Transform y Solidaires, con apoyo de GUE, la izquierda del Parlamento Europeo, exige la auditoría previa, así como quitas y moratorias. Igualmente se denuncia el fabuloso negocio que la deuda produce a los prestamistas, pues gracias a las agencias de calificación -que colaboran con ellos, pues son privadas y por tanto están en el negocio-, entre otros factores, provocan sustanciosas subidas de los intereses y encarecen hasta la usura el valor de los bonos de deuda que salen a subasta.

Los gobiernos sin excepción en Europa -excepto Islandia, que además no está en la UE- garantizan los pagos y devoluciones ahorrando en servicios públicos y vendiendo el sector público, con lo que el negocio es redondo: en primer lugar los bancos garantizan sus beneficios y compran bienes y servicios públicos para hacer negocio con ellos y enriquecerse ampliando su base de negocio.

¿Cuál es pues el resultado final? Que se incrementa aún más la bestial transferencia de rentas de las clases populares a las poderosas y capitalistas. Hablando en román paladino, los trabajadores y trabajadoras, las personas paradas y pensionistas, las pequeñas empresas, garantizan el negocio de la gran banca y las grandes fortunas a base de ver reducidos sus salarios, sus pensiones y empobrecerse cada vez más, lo cual a su vez es una rueda endiablada, pues impide la salida de la crisis, pero sin embargo las y los ricos y los fondos de inversión cada vez obtienen más y más beneficios.

¿Qué entiendo debiéramos proponer ante este desaguisado? Pues que el gobierno, tanto español, como griego, que los gobiernos de Europa, hagan como hicieron algunos gobiernos latinoamericanos y se nieguen a pagar la deuda. QUE NO PAGUEN LA DEUDA.

¿Qué ocurrirá si no pagan? Pues muy sencillo, que los bancos deberán volver a negociar, introducir quitas y moratorias y mientras tanto se puede auditar, por instrumentos públicos e independientes, el monto real de la deuda pública. Pero esto debe ir acompañado de dos medidas urgentes, que ni debemos ni podemos olvidar, y son el establecimiento de las ITF, es decir impuestos sobre los movimientos de capital, y la supresión real de los Paraísos Fiscales. En esos lugares hay mucho, mucho dinero, y no hace falta que sigan robándole de la pensión a nuestros abuelos y abuelas, basta con suprimir los paraísos fiscales.

Es necesario emprender una acción política seria y decidida, una acción sindical de clase y comprometida con los intereses de las clases trabajadoras y paradas, y una constante movilización ciudadana. Por eso, el 23 de Julio, día en que llegan las marchas a Madrid, debiéramos ir todas y todos allí a recibirlos y exigir al gobierno que no pague la deuda, que se niegue y ya veremos qué pasa. Por que ni podemos estar peor, ni en mucho tiempo vamos a estar mejor. Hay que exigirles que dejen de escuchar solo a los mercados y comiencen a escuchar a la gente, al pueblo trabajador.

Las políticas neoliberales son la crisis y el desastre, es imprescindible construir ya una amplia red antineoliberal, y si no están dispuestos a hacer caso y gobernar con justicia, cosa que dudo profundamente, ¡¡que se vayan todos!!.

El futuro próximo ante las movilizaciones del verano y otoño

Hay un tema que nos produce a veces cierto miedo y es la anticipación o predicción científica del futuro más o menos próximo. Para esto hay que tener datos, bucear en los de los centros de pensamiento del poder, las derechas y las finanzas o saber interpretar sus mensajes siempre crípticos y nunca veraces cuando los hacen públicos, pero que en ocasiones sus expertos publican a título personal.

Nos parece, a la izquierda plural y a los altermundistas y transformadores sociales, ser como una especie de Nostradamus o -peor aún- videntes en los que cara a la galería no creemos, o simplemente nos burlamos de sus prácticas. Lo cierto es que hacer propuestas de anticipación elaboradas no solo es necesario, es que es imprescindible y de hecho bastantes intelectuales del pensamiento crítico las hacen- incluso a veces sin proponérselo-, pero predicen.

Lo que ocurre en el campo contrario es evidente. Que fallan y se equivocan, pues los poderosos y sus instrumentos de coerción o de salvaguardia de “ganancias” nos llevan la delantera, cierto, pero nos juzgan según su lógica, que no es la nuestra. Por ejemplo, los círculos de pensamiento del PP o del Gobierno, de la Unión Europea y los bancos a estas horas, están analizando ya cual será el próximo futuro del Movimiento 15M y sus próximas propuestas, así cómo y de qué manera neutralizarlo y/o absorberlo y, tonterías aparte de lo que difunda Intereconomía, la extrema derecha o tertulianos pirados conservadores, ellos si lo ven y estudian y predicen con seriedad sus próximas jugadas al respecto.

La anticipación como instrumento de lucha

Otra cuestión que muchos nos planteamos, es ¿cómo pretendemos hacer la revolución pacífica y democrática en el Reino de España y no analizar lo que ahora está ocurriendo en el mundo? Pero lo que está ocurriendo a todos los niveles, incluidos en los centros de represión y ocupación, centros de alienación cultural y centros de poder político que se autodefinen de influencia. No es cuestión tan solo de saber si en tal o cual país hay manifestaciones, sino que ocurre con la actual situación geoestratégica mundial y si podemos tener o no aliados no pensados en las plazas, incluso denostados por algunos puristas, pero cuya concepción del sistema-mundo nos puede ser útil para nuestros objetivos de cambio y revolución democrática y económica.

Las y los tunecinas pillaron por sorpresa a Occidente y a la OTAN. Egipto también, pues la confianza de los USA, la Unión Europea y la OTAN en Mubarak era inmensa. Pero tras el 15M -que fue otra sorpresa- el 19J lo fue menos, de forma que ahora el estado español, Grecia y Portugal están en el punto de mira, en el objetivo. Queda claro que la primera opción es mediante planes de “austeridad”: acabar con el bienestar y lo que de estado social quede, y avanzar hacia el capitalismo salvaje, pero las resistencias populares y cómo combatirlas también están en la agenda.

Está claro que las revueltas árabes les pillaron por sorpresa, y que el 15M no lo vislumbraron tal y como está resultando. Está más claro todavía que son tan engreídos, autosuficientes y estúpidos (todos y todas, todos ellos, incluidos los partidos del sistema), que aún no han sido capaces de ver que su mundo se les está moviendo bajo los pies y creen que, de grado o por fuerza, lo podrán controlar. Hay que perderles el miedo, aunque no el respeto.

Fallaron con las predicciones sobre su crisis económica y financiera, fallaron con el reventón de la burbuja inmobiliaria. Están fallando y produciendo, lo que es peor, mucho sufrimiento con sus planes de rescate y de contención y superación de su crisis. A pesar del auge económico, político, comercial e incluso militar de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), siguen pensando que son la comunidad internacional y controlan el mundo. Solo Alemania por ahora parece haberse dado cuenta. Pero siguen jugando a salvar los Bancos, todos ellos (Occidente) -incluida Alemania- aún a costa de machacar y asfixiar a los pueblos de nuestro estado y de toda Europa.

A pesar de sus fallos, fruto de su incompetencia y sobre todo de su autosuficiencia, los gobiernos occidentales y las potencias centrales no se resignarán a que las revoluciones populares logren sus objetivos. Será pues imprescindible no sólo seguir movilizados, sino sobre todo coordinados y teniendo en cuenta lo que puede pasar.

El primer, o más conocido, vaticinador del futuro fue Marx, que predijo de forma magistral las crisis del capitalismo y las causas de lo que será su crisis terminal. Otros economistas marxistas como Kondratieff, igualmente fueron capaces de forma científica de ver lo que iría ocurriendo, para sufrimiento de las clases populares.

Ya en estos tiempos, Ignacio Ramonet tiene artículos que anuncian de forma clara lo que ocurrirá con la economía financiarizada. No hacía falta ser un gurú, con tan solo ser un observador preparado, sensato e imparcial para poder vislumbrar lo que podía ocurrir. Pero es que el mismo Ramonet y Cassen no solo anunciaron la crisis que la nueva fase del capitalismo llevaba en sí misma, sino que también denunciaron que el neoliberalismo no necesitaba la democracia, sino que le sobraba; y efectivamente, no solo sufrimos la dictadura de los mercados, sino que en aras de la “seguridad” nunca la democracia formal occidental había sido de tan baja calidad, ni sufrido tantos retrocesos. Vuelven a haber prohibiciones de partidos, leyes electorales restrictivas, paro también campos de concentración y leyes policiales de excepción. No demos pues lecciones a nadie por favor, y mucho menos a los países árabes que están buscando su propio modelo democrático, colocando al frente de la misión, por parte de Europa (UE) para “apoyar la democracia en el mundo árabe”, a una persona vinculada y atada al club Bildelberg. Resulta tragicómico.

En el Estado español pocas personas hay que, viendo y estudiando los temas, se atrevan a predecir: el economista y presidente de ATTAC Andalucía, Fernando Moreno, es uno de ellos; otro es Manolo Monereo, politólogo y hombre de confianza de Anguita cuando este era coordinador de IU, y actual miembro de la Coordinadora de Socialismo 21 y de las Mesas de Convergencia. Hace poco incluso Juan Torres y Vicenç Navarro lo han hecho. En nuestros ámbitos está claro algo que podemos advertir lo siguiente, tras haber leído a todos estos autores citados, así como a Institutos de Avance que trabajan para financieros e inversores y siguiendo la propia lógica y observación personal:

Que la crisis financiera se agravará y mucho, y septiembre puede representar un nuevo estallido económico similar al de 2008, pues los planes de “rescate” están fallando uno tras otro.

Que podemos tener un “otoño caliente” desde todos los puntos de vista. Las rebeliones cívicas continuarán en Europa y se pueden agravar en los USA, donde los planes Obama están fallando -y fallarán aún más-. Hay varios Estados de la Unión ya con grandes conflictos.

El presente y el próximo futuro

Mientras tanto, los BRICS, que pueden tener algunos problemas -como China, que está frenando su crecimiento actual-, si bien siguen poco a poco su estrategia inteligente de avance no agresivo y de dominio comercial, pero mediante la economía productiva al revés que Occidente. Todo ello combinado con su rearme militar, si bien sin ser agresivos, pues no se plantean, a diferencia de Occidente y de las potencias centrales, ninguna intervención militar ofensiva ni guerra de ocupación.

El paradigma mundial cambiante tendrá muchas consecuencias. Pero para que sea positivo y no un cambio de capitalismo por otro necesitamos fortalecer la coordinación mundial de las fuerzas de los pueblos, democráticas y sociales, mediante el Foro Social Mundial, así como en una estructura internacional política de las izquierdas revolucionarias o transformadoras pero de carácter participativo y superador del capitalismo.

Inmanuel Wallerstein señala que estamos ya ante el cambio del sistema-mundo y Samir Amin habla del capitalismo senil.

Estamos en la post-globalización y seguramente en el post-altermundismo también. Los BRICS practican un nuevo capitalismo nacional, como el propio Bernard Cassen defiende. Necesitan los BRICS para consolidarse una nueva unidad monetaria, de ahí su interés por el euro, puramente instrumental, pero que existe. Ese mismo euro que a nosotros nos está perjudicando en muchas ocasiones, otras nos puede, si no beneficiar, sí al menos frenar situaciones peores.

En cualquier caso, los emergentes plantean la creación de una nueva unidad monetaria y combaten, de forma blanda pero contundente, al dólar.

Así pues este otoño, con un rebrote de la crisis, las luchas sociales en Europa pueden incrementarse y crecer en intensidad y a escala de la Unión Europea. También puede suponer un incremento de la extrema derecha, pues la búsqueda de elementos que favorecen finalmente a la derecha es su especialidad, cargando la culpabilidad de la crisis contra los inmigrantes, en lugar de señalar a los auténticos culpables: los bancos y la especulación financiera.

La deuda “soberana” servirá para seguir atacando a los pueblos y favoreciendo a los bancos, pero un nuevo colapso financiero los pondrá en grandes dificultades nuevamente y los estados, ya muy debilitados, poco podrán hacer para inyectarles más capital, además tal vez comiencen a temer las revueltas. Ante esto, intentarán nuevamente la criminalización del Movimiento 15M y seguirán las campañas contra los sindicatos de trabajadores, que se opondrán a las medidas anti libertad sindical y contra la negociación colectiva, pues no tienen otro remedio. Caminamos pues hacia una nueva Huelga General, y esto nos obliga a buscar puentes y entendimiento con la clase obrera organizada, que además de forma personal está ya muy vinculada al movimiento de los movimientos.

Todo esto puede acabar bien o mal, todo depende de las fuerzas que seamos capaces de agrupar pues, gobierne quien gobierne, la calle se agitará.

Construyendo alternativas colectivas

Todavía están muy verdes las alternativas políticas, pero las vanguardias centralizadas están -y ya era hora- muy mal vistas. Por tanto, hay que buscar nuevas formulas y generar confianza entre las personas activas y concienciadas y un programa sencillo de regeneración democrática y valores republicanos, que defienda y acreciente la soberanía popular y proponga exactamente lo contrario de lo que ahora están haciendo los gobiernos y los poderes financieros.

La gobernanza mundial que está cambiando también exige un cambio de política exterior de la Unión Europea, supeditada al imperio decadente de los Estados Unidos y a la visión anglosajona del mundo cada vez más agotada.

No podemos más que defender la multipolaridad y la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y productivas con los emergentes, buscando el cambio del paradigma económico, saliendo de la falacia del crecimiento ya imposible y mentiroso a un desarrollo armónico y sustentable, y sabiendo que el principal reto de la humanidad ahora es frenar el cambio climático y salvarnos de las hambrunas que, de no hacerlo, nos asolarán en pocos años.

Perdamos también el miedo a los BRICS. No creamos las campañas contra las potencias emergentes y las revoluciones o procesos de cambio en Latinoamérica que el grupo PRISA, por intereses económicos, financia u otros grupos de la prensa corporativa, por interés también económico e ideológico, denigran. En este mundo nada es perfecto, no hay modelos a copiar, sino inventar y ver lo que es lo mejor para las clases populares y para asentar y defender una democracia verdadera partiendo de nuestras propias experiencias y haciendo converger luchas y voluntades.