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No es deuda, es un negocio

Hace tiempo que diversos economistas, teóricos, pensadoras y personas que pretendemos informar, formar y movilizar, estamos advirtiendo sobre la deuda llamada pública, es decir la deuda de los estados, así como sus negativas consecuencias para los pueblos. La asociación CADTM lleva unos años haciendo una magnífica labor en este sentido. La deuda atenazó durante decenios a África y sigue haciéndolo, también a América Latina, mediante la aplicación de planes del FMI y del Banco Mundial. Ahora lo que significa la ruina del pueblo y el negocio de los bancos y los especuladores financieros se traslada a Europa, tras haber sido arrojados a patadas los “expertos” del FMI y neoliberales de muchas de las repúblicas de Latinoamérica a las que quisieron acabar de esquilmar.

Los fondos de “ayuda” del FMI y los tristemente famosos rescates no se establecen sino para pagar los préstamos que bancos y fondos de inversión realizan a gobiernos, empresas privadas y bancos de los países endeudados, garantizándose de esa forma el que cobrarán con intereses sus deudas, muchas veces leoninas.

El rescate para poder pagar la deuda griega es para garantizar el cobro de bancos franceses y alemanes del dinero alegremente prestado a los gobiernos de la derecha que llevaron al país a la quiebra. En el caso español, están incluidos todos los pufos de la burbuja inmobiliaria.

¿Pero quién paga las deudas? Los pueblos y ¿cómo las pagan? Pues con planes de ajuste y ahorro y mediante privatizaciones. Esto no es nuevo, y Stiglitz, que lo conocía de primera mano, lo denunció ya hace varios años. También Eric Toussaint tiene magnifica literatura al respecto.

El problema nuestro es qué propuesta sensata hacemos con respecto a la deuda del Reino de España. La Conferencia de Bruselas del 31 de mayo pasado, convocada por Attac Francia, Attac Alemania, CADTM, Transform y Solidaires, con apoyo de GUE, la izquierda del Parlamento Europeo, exige la auditoría previa, así como quitas y moratorias. Igualmente se denuncia el fabuloso negocio que la deuda produce a los prestamistas, pues gracias a las agencias de calificación -que colaboran con ellos, pues son privadas y por tanto están en el negocio-, entre otros factores, provocan sustanciosas subidas de los intereses y encarecen hasta la usura el valor de los bonos de deuda que salen a subasta.

Los gobiernos sin excepción en Europa -excepto Islandia, que además no está en la UE- garantizan los pagos y devoluciones ahorrando en servicios públicos y vendiendo el sector público, con lo que el negocio es redondo: en primer lugar los bancos garantizan sus beneficios y compran bienes y servicios públicos para hacer negocio con ellos y enriquecerse ampliando su base de negocio.

¿Cuál es pues el resultado final? Que se incrementa aún más la bestial transferencia de rentas de las clases populares a las poderosas y capitalistas. Hablando en román paladino, los trabajadores y trabajadoras, las personas paradas y pensionistas, las pequeñas empresas, garantizan el negocio de la gran banca y las grandes fortunas a base de ver reducidos sus salarios, sus pensiones y empobrecerse cada vez más, lo cual a su vez es una rueda endiablada, pues impide la salida de la crisis, pero sin embargo las y los ricos y los fondos de inversión cada vez obtienen más y más beneficios.

¿Qué entiendo debiéramos proponer ante este desaguisado? Pues que el gobierno, tanto español, como griego, que los gobiernos de Europa, hagan como hicieron algunos gobiernos latinoamericanos y se nieguen a pagar la deuda. QUE NO PAGUEN LA DEUDA.

¿Qué ocurrirá si no pagan? Pues muy sencillo, que los bancos deberán volver a negociar, introducir quitas y moratorias y mientras tanto se puede auditar, por instrumentos públicos e independientes, el monto real de la deuda pública. Pero esto debe ir acompañado de dos medidas urgentes, que ni debemos ni podemos olvidar, y son el establecimiento de las ITF, es decir impuestos sobre los movimientos de capital, y la supresión real de los Paraísos Fiscales. En esos lugares hay mucho, mucho dinero, y no hace falta que sigan robándole de la pensión a nuestros abuelos y abuelas, basta con suprimir los paraísos fiscales.

Es necesario emprender una acción política seria y decidida, una acción sindical de clase y comprometida con los intereses de las clases trabajadoras y paradas, y una constante movilización ciudadana. Por eso, el 23 de Julio, día en que llegan las marchas a Madrid, debiéramos ir todas y todos allí a recibirlos y exigir al gobierno que no pague la deuda, que se niegue y ya veremos qué pasa. Por que ni podemos estar peor, ni en mucho tiempo vamos a estar mejor. Hay que exigirles que dejen de escuchar solo a los mercados y comiencen a escuchar a la gente, al pueblo trabajador.

Las políticas neoliberales son la crisis y el desastre, es imprescindible construir ya una amplia red antineoliberal, y si no están dispuestos a hacer caso y gobernar con justicia, cosa que dudo profundamente, ¡¡que se vayan todos!!.

El futuro próximo ante las movilizaciones del verano y otoño

Hay un tema que nos produce a veces cierto miedo y es la anticipación o predicción científica del futuro más o menos próximo. Para esto hay que tener datos, bucear en los de los centros de pensamiento del poder, las derechas y las finanzas o saber interpretar sus mensajes siempre crípticos y nunca veraces cuando los hacen públicos, pero que en ocasiones sus expertos publican a título personal.

Nos parece, a la izquierda plural y a los altermundistas y transformadores sociales, ser como una especie de Nostradamus o -peor aún- videntes en los que cara a la galería no creemos, o simplemente nos burlamos de sus prácticas. Lo cierto es que hacer propuestas de anticipación elaboradas no solo es necesario, es que es imprescindible y de hecho bastantes intelectuales del pensamiento crítico las hacen- incluso a veces sin proponérselo-, pero predicen.

Lo que ocurre en el campo contrario es evidente. Que fallan y se equivocan, pues los poderosos y sus instrumentos de coerción o de salvaguardia de “ganancias” nos llevan la delantera, cierto, pero nos juzgan según su lógica, que no es la nuestra. Por ejemplo, los círculos de pensamiento del PP o del Gobierno, de la Unión Europea y los bancos a estas horas, están analizando ya cual será el próximo futuro del Movimiento 15M y sus próximas propuestas, así cómo y de qué manera neutralizarlo y/o absorberlo y, tonterías aparte de lo que difunda Intereconomía, la extrema derecha o tertulianos pirados conservadores, ellos si lo ven y estudian y predicen con seriedad sus próximas jugadas al respecto.

La anticipación como instrumento de lucha

Otra cuestión que muchos nos planteamos, es ¿cómo pretendemos hacer la revolución pacífica y democrática en el Reino de España y no analizar lo que ahora está ocurriendo en el mundo? Pero lo que está ocurriendo a todos los niveles, incluidos en los centros de represión y ocupación, centros de alienación cultural y centros de poder político que se autodefinen de influencia. No es cuestión tan solo de saber si en tal o cual país hay manifestaciones, sino que ocurre con la actual situación geoestratégica mundial y si podemos tener o no aliados no pensados en las plazas, incluso denostados por algunos puristas, pero cuya concepción del sistema-mundo nos puede ser útil para nuestros objetivos de cambio y revolución democrática y económica.

Las y los tunecinas pillaron por sorpresa a Occidente y a la OTAN. Egipto también, pues la confianza de los USA, la Unión Europea y la OTAN en Mubarak era inmensa. Pero tras el 15M -que fue otra sorpresa- el 19J lo fue menos, de forma que ahora el estado español, Grecia y Portugal están en el punto de mira, en el objetivo. Queda claro que la primera opción es mediante planes de “austeridad”: acabar con el bienestar y lo que de estado social quede, y avanzar hacia el capitalismo salvaje, pero las resistencias populares y cómo combatirlas también están en la agenda.

Está claro que las revueltas árabes les pillaron por sorpresa, y que el 15M no lo vislumbraron tal y como está resultando. Está más claro todavía que son tan engreídos, autosuficientes y estúpidos (todos y todas, todos ellos, incluidos los partidos del sistema), que aún no han sido capaces de ver que su mundo se les está moviendo bajo los pies y creen que, de grado o por fuerza, lo podrán controlar. Hay que perderles el miedo, aunque no el respeto.

Fallaron con las predicciones sobre su crisis económica y financiera, fallaron con el reventón de la burbuja inmobiliaria. Están fallando y produciendo, lo que es peor, mucho sufrimiento con sus planes de rescate y de contención y superación de su crisis. A pesar del auge económico, político, comercial e incluso militar de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), siguen pensando que son la comunidad internacional y controlan el mundo. Solo Alemania por ahora parece haberse dado cuenta. Pero siguen jugando a salvar los Bancos, todos ellos (Occidente) -incluida Alemania- aún a costa de machacar y asfixiar a los pueblos de nuestro estado y de toda Europa.

A pesar de sus fallos, fruto de su incompetencia y sobre todo de su autosuficiencia, los gobiernos occidentales y las potencias centrales no se resignarán a que las revoluciones populares logren sus objetivos. Será pues imprescindible no sólo seguir movilizados, sino sobre todo coordinados y teniendo en cuenta lo que puede pasar.

El primer, o más conocido, vaticinador del futuro fue Marx, que predijo de forma magistral las crisis del capitalismo y las causas de lo que será su crisis terminal. Otros economistas marxistas como Kondratieff, igualmente fueron capaces de forma científica de ver lo que iría ocurriendo, para sufrimiento de las clases populares.

Ya en estos tiempos, Ignacio Ramonet tiene artículos que anuncian de forma clara lo que ocurrirá con la economía financiarizada. No hacía falta ser un gurú, con tan solo ser un observador preparado, sensato e imparcial para poder vislumbrar lo que podía ocurrir. Pero es que el mismo Ramonet y Cassen no solo anunciaron la crisis que la nueva fase del capitalismo llevaba en sí misma, sino que también denunciaron que el neoliberalismo no necesitaba la democracia, sino que le sobraba; y efectivamente, no solo sufrimos la dictadura de los mercados, sino que en aras de la “seguridad” nunca la democracia formal occidental había sido de tan baja calidad, ni sufrido tantos retrocesos. Vuelven a haber prohibiciones de partidos, leyes electorales restrictivas, paro también campos de concentración y leyes policiales de excepción. No demos pues lecciones a nadie por favor, y mucho menos a los países árabes que están buscando su propio modelo democrático, colocando al frente de la misión, por parte de Europa (UE) para “apoyar la democracia en el mundo árabe”, a una persona vinculada y atada al club Bildelberg. Resulta tragicómico.

En el Estado español pocas personas hay que, viendo y estudiando los temas, se atrevan a predecir: el economista y presidente de ATTAC Andalucía, Fernando Moreno, es uno de ellos; otro es Manolo Monereo, politólogo y hombre de confianza de Anguita cuando este era coordinador de IU, y actual miembro de la Coordinadora de Socialismo 21 y de las Mesas de Convergencia. Hace poco incluso Juan Torres y Vicenç Navarro lo han hecho. En nuestros ámbitos está claro algo que podemos advertir lo siguiente, tras haber leído a todos estos autores citados, así como a Institutos de Avance que trabajan para financieros e inversores y siguiendo la propia lógica y observación personal:

Que la crisis financiera se agravará y mucho, y septiembre puede representar un nuevo estallido económico similar al de 2008, pues los planes de “rescate” están fallando uno tras otro.

Que podemos tener un “otoño caliente” desde todos los puntos de vista. Las rebeliones cívicas continuarán en Europa y se pueden agravar en los USA, donde los planes Obama están fallando -y fallarán aún más-. Hay varios Estados de la Unión ya con grandes conflictos.

El presente y el próximo futuro

Mientras tanto, los BRICS, que pueden tener algunos problemas -como China, que está frenando su crecimiento actual-, si bien siguen poco a poco su estrategia inteligente de avance no agresivo y de dominio comercial, pero mediante la economía productiva al revés que Occidente. Todo ello combinado con su rearme militar, si bien sin ser agresivos, pues no se plantean, a diferencia de Occidente y de las potencias centrales, ninguna intervención militar ofensiva ni guerra de ocupación.

El paradigma mundial cambiante tendrá muchas consecuencias. Pero para que sea positivo y no un cambio de capitalismo por otro necesitamos fortalecer la coordinación mundial de las fuerzas de los pueblos, democráticas y sociales, mediante el Foro Social Mundial, así como en una estructura internacional política de las izquierdas revolucionarias o transformadoras pero de carácter participativo y superador del capitalismo.

Inmanuel Wallerstein señala que estamos ya ante el cambio del sistema-mundo y Samir Amin habla del capitalismo senil.

Estamos en la post-globalización y seguramente en el post-altermundismo también. Los BRICS practican un nuevo capitalismo nacional, como el propio Bernard Cassen defiende. Necesitan los BRICS para consolidarse una nueva unidad monetaria, de ahí su interés por el euro, puramente instrumental, pero que existe. Ese mismo euro que a nosotros nos está perjudicando en muchas ocasiones, otras nos puede, si no beneficiar, sí al menos frenar situaciones peores.

En cualquier caso, los emergentes plantean la creación de una nueva unidad monetaria y combaten, de forma blanda pero contundente, al dólar.

Así pues este otoño, con un rebrote de la crisis, las luchas sociales en Europa pueden incrementarse y crecer en intensidad y a escala de la Unión Europea. También puede suponer un incremento de la extrema derecha, pues la búsqueda de elementos que favorecen finalmente a la derecha es su especialidad, cargando la culpabilidad de la crisis contra los inmigrantes, en lugar de señalar a los auténticos culpables: los bancos y la especulación financiera.

La deuda “soberana” servirá para seguir atacando a los pueblos y favoreciendo a los bancos, pero un nuevo colapso financiero los pondrá en grandes dificultades nuevamente y los estados, ya muy debilitados, poco podrán hacer para inyectarles más capital, además tal vez comiencen a temer las revueltas. Ante esto, intentarán nuevamente la criminalización del Movimiento 15M y seguirán las campañas contra los sindicatos de trabajadores, que se opondrán a las medidas anti libertad sindical y contra la negociación colectiva, pues no tienen otro remedio. Caminamos pues hacia una nueva Huelga General, y esto nos obliga a buscar puentes y entendimiento con la clase obrera organizada, que además de forma personal está ya muy vinculada al movimiento de los movimientos.

Todo esto puede acabar bien o mal, todo depende de las fuerzas que seamos capaces de agrupar pues, gobierne quien gobierne, la calle se agitará.

Construyendo alternativas colectivas

Todavía están muy verdes las alternativas políticas, pero las vanguardias centralizadas están -y ya era hora- muy mal vistas. Por tanto, hay que buscar nuevas formulas y generar confianza entre las personas activas y concienciadas y un programa sencillo de regeneración democrática y valores republicanos, que defienda y acreciente la soberanía popular y proponga exactamente lo contrario de lo que ahora están haciendo los gobiernos y los poderes financieros.

La gobernanza mundial que está cambiando también exige un cambio de política exterior de la Unión Europea, supeditada al imperio decadente de los Estados Unidos y a la visión anglosajona del mundo cada vez más agotada.

No podemos más que defender la multipolaridad y la búsqueda de nuevas alianzas comerciales y productivas con los emergentes, buscando el cambio del paradigma económico, saliendo de la falacia del crecimiento ya imposible y mentiroso a un desarrollo armónico y sustentable, y sabiendo que el principal reto de la humanidad ahora es frenar el cambio climático y salvarnos de las hambrunas que, de no hacerlo, nos asolarán en pocos años.

Perdamos también el miedo a los BRICS. No creamos las campañas contra las potencias emergentes y las revoluciones o procesos de cambio en Latinoamérica que el grupo PRISA, por intereses económicos, financia u otros grupos de la prensa corporativa, por interés también económico e ideológico, denigran. En este mundo nada es perfecto, no hay modelos a copiar, sino inventar y ver lo que es lo mejor para las clases populares y para asentar y defender una democracia verdadera partiendo de nuestras propias experiencias y haciendo converger luchas y voluntades.

El FMI trata de imponerse. De nuevo y con más fuerza ¡Internacionalismo!

Los planes de ajuste son una antigua ocupación del Fondo Monetario Internacional. Africanos y africanas, los pueblos de Latinoamérica y muchos de Asia, saben de las recetas del Fondo, que ahora se trasladan a Europa.

Para alguien, como yo, que pertenece a ATTAC desde hace años, está claro que la lucha frente a la globalización neoliberal, solo puede tener éxito si es global, de la misma forma que la actual guerra de clases impuesta por los poderosos, que si creen en ella, es internacional y el FMI, unos de sus principales instrumentos.

El éxito de las manifestaciones, asambleas y movilizaciones del Movimiento 15 M, puede ensimismarnos en la lucha solo en el estado español y hacernos olvidar que nuestros problemas y amenazas son globales. Cierto es que hoy en el Reino de España, las luchas locales, tienen todo su sentido y son imprescindibles; que si el barrio no se organiza, no podemos cambiar el mundo, pero no olvidemos, de lo local a lo global. Lo que en España se está imponiendo, no es más que un plan “tipo” FMI, y en el día de ayer -21 de Junio-, este organismo se encargaba de recordarlo trágicamente exigiendo aún más “reformas”, es decir más retrocesos en el bienestar y en lo público.

El FMI está atenazando a Grecia y la vigila ya, digamos, personalmente. Al estado español, por ahora, solo le advierte y le indica claramente:

1. Hay que modificar aún más la negociación colectiva, destrozándola y cuarteándola en pactos personales y/o empresa a empresa (aunque esto, y se lo advierto nuevamente a los sindicatos, ya es una realidad en las pequeñas empresas y en las cadenas de los nuevos servicios y las grandes superficies).

2. Se debe abaratar y facilitar todavía más el despido.

3. Los servicios y prestaciones públicas no pueden incrementarse, al contrario, se deben disminuir, y los recortes aplicarse al objeto de asegurar el pago de la deuda. Es decir, la deuda de Bancos y a los bancos privados es objetivo imprescindible del FMI, a costa nuevamente de las personas. Por supuesto, deuda de forma indiscriminada y sin auditar, claro.

4. Hay que privatizar los servicios y lo poco público que quede. Hay que adelgazar la administración Pública, traducido, despedir funcionarias, no crear nuevas plazas y disminuir los sueldos de los que trabajan en el sector público.

La Patronal española, curiosamente,- por boca de la CEOE- ayer exigía lo mismo. Luego los mercados se suman y para cuadrar todo el gran dictador patrio Botín, el Sábado pasado en su famosa Junta de accionistas del Banco Santander no solo reclamaba lo mismo, sino remachaba con fuerza, su exigencia de una “reforma del sector financiero” que por supuesto no consiste en imponer impuestos a la banca, crear un sistema financiero público o implementar las ITF; no, consiste en profundizar y adelantar aún más si cabe la privatización de nuestras Cajas de Ahorros y su salida a bolsa, para hacerse con ellas. Ahora adquiere pleno sentido la consigna de los indignados e indignadas “No es una crisis, es una estafa”. Como puede comprobarse, todo coincide como no podía ser de otra forma, con el FMI y sus exigencias.

Algunos “logros” del FMI

El FMI arruinó a la gente sencilla de Latinoamérica en los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado. Arruinó a la Argentina con esas recetas.

Pero también tuvo su respuesta y el inicio de un nuevo proceso, que desde el “Caracazo” en Venezuela, pasando por Lula y el enérgico MST (Movimiento de los trabajadores rurales Sin Tierra de Brasil), las insurrecciones del agua en Bolivia, Evo, Correa, los piqueteros argentinos, el triunfo del Frente Amplio en Uruguay, acabando en Ollanta Humala, entre otros acontecimientos, son el fruto más o menos bordado de resistencias populares y el inicio de algo todavía incipiente y encaminado a tomar opciones no neoliberales de la gestión política y profundización democrática. Procesos estos que recomiendo no mirar con ojos eurocéntricos o a la luz de lo que al respecto mal informa, si no miente, toda la prensa corporativa española.

Hay sin embargo un factor cuya influencia ha sido decisiva en el triunfo de estos comienzos y sin el que estos no se hubieran iniciado de igual manera, el Foro Social Mundial cuyas primeras ediciones fueron en Brasil. Esto me lleva a otra conclusión, no hagamos inventos, el FSM está creado, sirve y coordina o mejor pone en común luchas y experiencias, contempla la acción política con otros ojos y no es partidista, ni partidario, es social.

Pero el FMI no solo ha provocado con sus planes, como el que ahora impone ya en Europa, las revueltas americanas. Las revueltas tunecinas, egipcias y marroquíes tienen mucho que ver con revueltas sociales y frente a dictadores que, de forma brutal, imponían e imponen políticas neoliberales auspiciadas por Occidente, el FMI y el Banco Mundial del que son deudores siendo estados además con una deuda asfixiante. Un ejemplo, la lucha tunecina una vez derrocado Ben Alí se centra ahora en la deuda, en combatir la forma de hacerle frente a la deuda.

Igualmente los africanos tanto del norte, como del centro- sur, pusieron mucho entusiasmo en el Foro Social Mundial de Dakar que coincidió con numerosas insurrecciones populares africanas, nos solo en el Magreb, también en varios países del África negra, muy desconocidas y olvidadas en Europa. El FSM fue cemento renovado de la solidaridad y acción de los pueblos de África.

Ahora Europa

El nuevo campo de la batalla global del FMI -o lo que éste representa y además su principal valedor- es Europa. Europa es la zona del mundo con una mayor implantación del credo neoliberal a niveles continentales.

En Europa subsisten, ciertamente amenazados pero subsisten, los restos del estado del bienestar y de derechos sindicales y sociales. Junto a eso hay una democracia representativa cada vez de peor calidad, pues la Unión Europea ha hurtado gran parte de la efectividad real de la soberanía popular, no por qué la idea de Europa sea mala, sino lo es esta Europa ¿Unida?, gobernada sin un Parlamento soberano.

Es Europa un mal ejemplo para reivindicaciones sociales en otros continentes. La mano de obra es cara para los poderosos, y siendo muy cualificada, es un bocado apetecible para acumular aún más ganancias si se logran disminuir los gastos de “mantenimiento de esta maquinaria y sus piezas”, y en eso están. El FMI, que es una institución más y como otra cualquiera, no es sino el instrumento, del que circunstancialmente se está dotando el sistema, el mercado, para conseguirlo.

Las principales herramientas, el Pacto del Euro, los planes de gobernanza europea y la deuda. La deuda es el nuevo gran negocio, y devolverla, la gran excusa del desmoche del bienestar.

Pero el mundo ha cambiado y mucho. Ni Europa, ni los EE.UU son ya lo que fueron, ni su fuerza económica e incluso militar la que fue, propaganda de las más inmunda aparte.

Sé que esto ahora es complejo de explicar, solo lo enuncio, pero la irrupción de los emergentes, los BRICS y los empantanamientos bélicos en Irak y Afganistán, la aventura neo-colonial en Libia y la tozudez anexionista y etnicista de Israel, están provocando muchas dificultades a las potencias centrales, que pobres ilusos, aún creen ser o nos hacen creer, que son la “comunidad internacional”. La emergencia de la potencia Turca, será el nuevo quebradero de cabeza, junto con el tablero de ajedrez egipcio, del occidente neo-imperialista.

Solo enuncio. Así pues mi tesis es que tenemos ya un instrumento de lucha global antineoliberal y por la justicia de los pueblos, que es el Foro Social Mundial, para enfrentarnos a la destrucción del planeta, la guerra y las guerras y denunciar el patriarcado, el hambre y la pobreza.

Creo que falta le hace a la izquierda, a la izquierda social y transformadora mundial, una quinta internacional participativa e inclusiva, formada no solo por partidos políticos, sino por movimientos cívicos y sociales de carácter progresista, socialista,- tengo que añadir no “socioliberal”- y revolucionario, en el más alto y noble sentido de la palabra, que por cierto y afortunadamente ha dejado de dar miedo en el estado español.

El FMI, que nos quiere dar y fuerte en el estado español, e imponer medidas que no lograrán sino más precariedad, pobreza y ruina, es una institución internacional, luego dotémonos de instrumentos internacionales y utilicemos los existentes, pues tienen experiencia acumulada, textos, propuestas, alternativas y discursos, pero también realidades en las y de las que aprender. Por eso demonizan tanto y se gastan tanto dinero en desprestigiar estos foros, que cada vez son más imprescindibles.

Lo primero será coordinar las plataformas europeas. Hay dos ya en marcha, las Universidades de Attac en Friburgo y la del CADTM y en Octubre la Conferencia de Londres de la Coalición de Resistencia contra la austeridad y por la auditoría de la deuda, el 1 de Octubre.

Solo profundizar y seguir en las luchas nos hará alumbrar algo la situación y defender la democracia, la soberanía popular real y efectiva.

Más de un millón de personas en las calles. Acordemos

El día 19 de Junio, el Movimiento 15 de Mayo logró convocar más de un millón de personas -bastante más tal vez- a la calle en todo el estado español.

Todas las ciudades se comportaron, de acuerdo con su tamaño y sistema de movilidad, magníficamente. No solo capitales de provincia, sino muchas ciudades y pueblos del territorio se lanzaron no solo a mostrar su indignación, sino a hacer propuestas, exigir el freno al Pacto del Euro-plus y profundos cambios, no solo de la estructura pro-oligárquica de la democracia española, sino también del injusto sistema que padecemos y las políticas neoliberales aplicadas para “superar” la crisis financiera, social, ecológica y de valores que padecemos. Prácticas neoliberales consistentes básicamente en cargar la factura de la crisis sobre las clases populares en lugar de hacerlo sobre los que la han provocado, los bancos básicamente y los gobiernos y la Unión Europea, que han desregulado y permitido la especulación más soez y criminal.

No parece que por ahora nadie haga caso a las reivindicaciones sociales del Movimiento 15M y de las plataformas de Democracia Real Ya!! y otras de las que hablaremos.

El Gobierno, incluso portavoces del PP, hablan de ciertas medidas legales. El PP, con su proverbial desvergüenza, afirma representar a los indignados, seguramente Camps y Rita, Esperanza Aguirre o su TV de cabecera Intereconomía lo demuestran diariamente, con sus “piropos” al movimiento. El PSOE igualmente parece dispuesto a tomar ciertas medidas legislativas para cambiar algo la ley electoral, y en cualquier caso sondear y deslumbrar a “representantes” del colectivo de indignación. Pero, ¿qué hay de revocar la reforma laboral o el pensionazo? ¿qué compromiso existe con respecto a votar en la UE contra el Pacto del Euro e impedirlo? ¿qué medidas se proponen para auditar la deuda y dejar de cargarla toda ella, incluida la de los bancos y la oligarquía del ladrillo, sobre el pueblo? ¿Para cuándo dejamos la supresión de los Paraísos Fiscales? Por ejemplo, porque eso solo es cuestión de voluntad política, pues desde ellos se ejerce una pura y simple delincuencia fiscal.

Es fácil jugar con los meandros de los conceptos jurídicos-políticos. Se pueden crear comisiones de estudio mixtas que hagan propuestas. Se puede incluso hablar de listas electorales abiertas pero ¿qué hay de que en el Reino de España voten más los kilómetros cuadrados que las personas? ¿qué hacemos con el voto antidemocrático y dictatorial de los “mercados”, que son quienes imponen las políticas reales? Mientras se gobierne tanto desde el poder mínimo de un Gobierno como desde la oposición de derechas -sea españolista o nacionalista-, pensando solo en el mercado, no hay avances en nuestras luchas. Hay que ser conscientes, de que no solo de pan vive el hombre, pero ya está bien de consentir el latrocinio generalizado de robar a los pobres para dárselo a los ricos. De pagar nosotras las deudas y quebrantos de los bancos.

Por tanto, urge un programa. Un programa mínimo, pero un guión fijo y consensuado del que el Movimiento de los movimientos, no se separe o bien clarifique al menos nuestra composición. No se trata solo de perfilar nuestras opciones de cambio político, sino de aclarar las propuestas socio-económicas, por cierto, tan políticas como las anteriores, porque el neoliberalismo no es otra cosa más que una ideología política.

Es por ello que el Movimiento debe ser muy plural y conjugar los interese y anhelos de las y los jóvenes parados y precarios, las paradas. No olvidemos la lucha contra el paro y por el empleo, los autónomos y pequeñas empresas familiares, pero también de la clase obrera tradicional, de las clases trabajadoras y, en última instancia, ser conscientes de que las nuevas precarias y las y los nuevos empleados de los servicios son los nuevos proletarios, muchas y muchos de ellos en régimen de semi-esclavitud. Ahí es donde entra el para algunos y algunas espinoso tema de las organizaciones de trabajadoras/es y obreras, sin las que es imposible generalizar ninguna lucha, y lograr el éxito en cualquier convocatoria de huelga general frente a políticas antisociales o defensa de la democracia, incluida por supuesto la económica.

No podemos coincidir en la fobia sindical con la gran patronal. No podemos borrar del legado democrático de este Estado a personas como Marcelino Camacho: sería tan injusto como no democrático. Los Sindicatos de clase, no solo CCOO, sino la CNT, UGT, o STV lucharon mucho y bien contra la dictadura; no lo olvidemos y no caigamos en las trampas sibilinas de los medios al servicio del neoliberalismo. Claro que no estamos de acuerdo con las cesiones a las que los sindicatos mayoritarios han llegado. Les exigimos que se acabe con el pensionazo y acaben con las negociaciones estériles que solo conducen a perdidas de derechos laborales y al empobrecimiento generalizado de las clases trabajadoras. Les exigimos autocrítica, deben pensar por que los “mayoritarios” son tan odiados incluso, por tantos jóvenes indignados, indignadas y precarias.

En última instancia, las organizaciones de clase deben estar con los intereses que dicen representar y en estos momentos tienen dos opciones, o se suicidan con el socioliberalismo y siguen practicando socioliberalismo sindical, o están con los y las precarias, con las víctimas de la crisis.

Al neoliberalismo le sobra hoy ya la democracia. Por eso un programa de defensa de la democracia y de la soberanía popular resulta revolucionario.

La virtualidad que ha tenido DRY al convocar el 15M con un espléndido manejo de la red y sus posibilidades ha sido exitoso, pues en contra de todo ha logrado despertar a conciencias adormecidas y cuestionar el tinglado demócrata formal establecido, un estado de derecho de cartón piedra al servicio de los poderes económicos fundamentalmente. Pero hay que tener solidez, principios de hierro y fuertes convicciones políticas para no ceder ante cantos de sirena, espacios o tertulias y minutos de gloria. La hidra cultural del sistema es muy poderosa y ni culpo a nadie, ni mucho menos acuso, solo advierto, si me permitís el atrevimiento.

Hace falta una fuerte alianza y confluencia social. Nada ha ocurrido por casualidad pero, como afirma un amigo, primero hemos tenido la acción y ahora tenemos que elaborar el programa. Pero eso será algo conjunto.

Lo cierto es que hay ideas y propuestas, ATTAC ha jugado en eso un importantísimo papel. El Foro Social Mundial ha sido clave en su denuncia y su lucha contra el neoliberalismo a escala planetaria. Varias revoluciones han triunfado ya en América Latina y el Norte de África, además de la de Islandia.

En varios países europeos, como Francia, Gran Bretaña o Grecia y Rumania, tienen clara la necesidad de la confluencia de personas, organizaciones y luchas. En el Estado Español, las Mesas Ciudadanas de Convergencia han unido a diversas personas, activistas, sindicalistas, feministas, intelectuales y gentes muy politizadas en un llamamiento muy plural, pero también con una denuncia muy fuerte del sistema y de la dictadura de los mercados, que además -al igual que a los socios y socias de ATTAC-, les permite estar codo con codo con el Movimiento y en el Movimiento, sin pedir nada, solo luchando, aportando y punto. También gentes autónomas o del ámbito, y las diversas escuelas libertarias y marxistas lo están haciendo, junto con jóvenes que rechazan la política partidaria, pero que sin embargo hemos sido capaces de lograr un espacio común.

No quiero se me entienda lo contrario de lo que quiero decir, pero frente a los intereses ciegos de los banqueros, los especuladores, los ricos y poderosos, los que asesinan el planeta y la madre tierra, el patriarcado, todos y todas nos necesitamos, pero ojo, necesitamos también una visión cosmopolita de lo que está pasando y una confluencia de luchas europea e internacional. Lo siento, pero no podemos perder la perspectiva global, pues se nos explota y oprime también con una visión e intereses globales y desde la globalización neoliberal. El FMI, los clubs de poder e influencia como Bildelberg, la Trilateral o la OMC, son instituciones globales que deciden por nosotras sin ningún control democrático efectivo. Son estas instituciones las que realmente mandan.

Tampoco el G8 o el G20 poseen esa legitimidad y ese consenso, así pues no los obviemos de nuestro marco de lucha, pues sus decisiones nos afectan y mucho.

Converjamos pues y acumulemos fuerzas, pero sobre todo continuemos nuestras discusiones y debates y hagamos también converger, en mi opinión, la experiencia acumulada ya de luchas, resistencias e incluso derrotas y victorias de organizaciones obreras, asociaciones altermundistas, estructuras participativas europeas y mundiales y veamos que, si bien nadie es imprescindible, todas y todos nos necesitamos.

El fraude de la deuda “pública”

Cuando Correa llegó al poder tras vencer las elecciones en Ecuador, se encontró con el regalo de una deuda acumulada inmensa que le reclamó el FMI por cuenta del mismo y de la banca privada anglosajona. Correa y su ministro de Economía Pedro Páez- al que tengo la suerte de conocer y reclamar una cierta amistad-, no se arrugaron y exigieron una auditoria de la deuda. El resultado fue que Ecuador era el acreedor, no el deudor. El pequeño gran país latinoamericano no se arredró y comprobó que parte de esa deuda era privada, otra parte estaba hinchada y parte compensada; es decir, una estafa.

El FMI ahogó a Argentina igualmente con la deuda y también esta, si bien pagó una parte de la misma, lo hizo a su manera, impuso sus condiciones y plazos, auditando igualmente.

Ahora es Europa el blanco del negocio de la deuda, en especial el sur de Europa, aunque no únicamente. Se nos hace creer que nuestros estados están terriblemente endeudados y que se debe primero devolver aún a costa de la educación, salud y pensiones públicas, pues lo prioritario es rebajar la deuda. Se están haciendo grandes campañas de intoxicación en los medios haciendo creer que si no se rebaja la deuda -a base de apretarse el cinturón las clases populares, evidentemente- no se saldrá de la crisis económica.

Los estados europeos en general, y España en particular, están efectivamente muy endeudados, pero ¿cuánta de esta deuda es privada y cuánta pública?. ¿Cuál es la cantidad de la deuda que corresponde a los bancos y a los grandes constructores y promotores inmobiliarios privados?. También podemos preguntarnos: ¿Cuánta sería la cantidad de dinero no recaudado por el estado y las comunidades autónomas debido a irresponsables e injustas rebajas de impuestos a las clases pudientes y bancos?

Lástima que en Europa por ahora no tengamos ministros de Economía como Pedro Páez, miembro también del Consejo Científico de ATTAC España y del Foro de las Alternativas y del FSM.

Los estados europeos han hecho caja según recetas neoliberales, es decir a base del IVA e IRPF de los trabajadores por cuenta ajena y propia, de la privatización del sector público y de la externalización de servicios.

La enajenación de lo público y malvender empresas y bancos públicos, amén de las rebajas de impuestos -tal y como magníficamente han investigado y difundido economistas críticos como Vicenç Navarro y Juan Torres, entre otras y otros-, han posibilitado la aparición de estados profundamente anoréxicos y debilitados pero que, sin embargo como en el caso español, deben sostener una salud pública hasta ahora eficiente y de calidad. Esto ha conducido inexorablemente al endeudamiento, y la solución que ahora se plantea no es instituir los ITF o impuestos sobre transacciones especulativas, impuestos a grandes fortunas -suicidamente eliminados-, o la supresión de los paraísos fiscales y la persecución de la delincuencia financiera. Más al contrario, las soluciones se buscan en medidas como el copago o la reducción de servicios.

No soy economista, además hay buenos y muy didácticos economistas que entienden de esto más que yo. Mi propuesta por tanto es política, por lo que apoyo que es imprescindible una auditoria de la deuda pública, europea y del estado español.

Uno de los temas abordados en la reciente Conferencia Social Europea -organizada por Transform Europa y ATTAC Francia, entre otras muchas organizaciones sociales y sindicales en la Sede del Parlamento Europeo- fue el de la deuda y su negativo impacto sobre los pueblos de Europa, al ser la excusa más utilizada para favorecer las llamadas políticas de austeridad que están liquidando el estado del bienestar de nuestro continente. El presidente de CADTM, Eric Toussaint, fue ponente de este tema en el que llevan trabajando muchos años en África y América Latina, y que ahora se traslada a Europa.

El FMI lleva años imponiendo la misma política económica profundamente neoliberal, calcada de unos a otros países y que ahora se nos está imponiendo en Europa.

Las organizaciones sociales europeas, como la red ATTAC Europa, Transform, diversos sindicatos, foros sociales y en España, Socialismo21, ATTAC y las Mesas Ciudadanas de Convergencia, han firmado un documento en el que la lucha contra el fraude de la deuda pública y la exigencia de una auditoria sobre ella, por organismos públicos e independientes, es ahora también, junto a la lucha contra el Pacto por el Euro-plus, la prioridad en las luchas sociales a nivel europeo.

El 1 de Octubre nos reuniremos en Londres y sería muy interesante la presencia en dicha conferencia -auspiciada por la activa y bien organizada Coalition of Resistance británica- de las diversas plataformas de resistencia social de estado español (la red ATTAC, DRY, las Mesas de Convergencia, Plataforma de afectados por la Hipoteca, Ecologistas y Verdes, sindicatos y ONGs de carácter solidario y progresista), debemos coincidir y tratar de articular resistencias y convocar una Huelga General Europea de carácter socio-político.

Por ahora la única respuesta está en la movilización y la creación de conciencia ciudadana y de denuncia del gran fraude y la gran mentira con la que están atenazando y dominando a la ciudadanía. La solución, insisto, es negarse a pagar, auditar previamente, e imponer un sistema fiscal justo y redistributivo. Los gobernantes europeos debieran aprender de algunos latinoamericanos, y ojalá Elena Salgado supiera la mitad que Pedro Paez y le fuera la mitad de leal a su pueblo de lo que él le fue.