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La indignaci√≥n debe seguir, es lo √ļnico que nos queda, pero mejor organizados

No son buenos los an√°lisis de urgencia, pero s√≠ creo se puede afirmar que la socialdemocracia espa√Īola, convertida al socioliberalismo, se ha hundido ella sola. Lo que queda de la socialdemocracia en el estado espa√Īol sigue el paso de sus hermanas europeas y, por primera vez, pierde cientos de miles de votantes que se echan en brazos de la derecha, pues para fotocopia, mejor el original.

Parafraseando a Mitchels, la oligarqu√≠a socioliberal, imponiendo su ley de hierro, ha dejado muy da√Īado, averiado y varado el barco de Pablo Iglesias, a fuer de hacerlo irreconocible con su fundador. Este grupo dirigente es responsable y lo primero que debe hacer es dejar de mirar por encima del hombro y con autosuficiencia a quienes desde hac√≠a tiempo advertimos lo que ocurrir√≠a y que, finalmente, ha ocurrido. Y que no olviden que en el Reino de Espa√Īa, las municipales siempre son la antesala de las generales.

Por su parte, Izquierda Unida, si bien ha subido algo en porcentajes y concejales, no ha hecho lo suficiente, y tambi√©n debe entender que su endogamia la mata y la hace menos cre√≠ble. Esc√ļchese pues la voz, el clamor de las plazas, pero de forma sincera, y t√©ngase claro que el pensamiento cr√≠tico y transformador est√° en los movimientos c√≠vicos antineoliberales a los que debe apoyar y de los que puede aprender. Y es que si algo ha crecido en la izquierda claramente, ha sido Bildu. Tomen nota todos y todas.

¬ŅD√≥nde est√° la Izquierda?. Si entendemos izquierda en su sentido etimol√≥gico, es decir la ciudadan√≠a en la Revoluci√≥n Francesa, la Izquierda est√° en las plazas exigiendo sus derechos, su libertad y fraternidad, y construyendo una Revoluci√≥n ciudadana.

La calle est√° haciendo una revoluci√≥n ciudadana a la que hay que escuchar, apoyar y entender. Pero DRY y el movimiento 15M en las distintas plazas del estado espa√Īol tambi√©n tienen una obligaci√≥n, y es la de no aislarse, la de no construir un nuevo vanguardismo alejado de un pueblo hoy por hoy todav√≠a muy alienado y temeroso, desvertebrado, desconfiado y, si bien muy ilusionado con la exigencia de democracia, real y ya, todav√≠a espectador. No se puede cansar a trabajadoras y trabajadores en asambleas eternas, con propuestas muchas veces dif√≠cilmente realizables. Para consolidar el movimiento hay que pensar que tambi√©n es bueno lograr peque√Īos triunfos.

Así pues atención a los nuevos elitismos, ojo con actitudes que pueden hacer felices por unos días a minorías muy concienciadas y alternativas, pero que no enganchan con quienes buscan respuestas a su angustiosa situación actual. Utopía y Realismo deben actuar de forma simultánea.

Hay que articular una amplia alianza antineoliberal. Es necesario tejer una Coalici√≥n de Resistencia frente al neoliberalismo, reaccionando a nivel europeo, no solo en el Estado Espa√Īol. Hay que seguir en la calle, por que la respuesta neoliberal a la crisis ser√° empobrecer a√ļn m√°s a las clases populares y trabajadoras , robando a los pobres para d√°rselo a los ricos.

Los sindicatos deben cambiar. Deben entender que los nuevos movimientos como los surgidos de las protestas del 15 de Mayo, han sacado sin su ayuda más gente que nunca a las calles, incluso al margen de ellos y criticándolos. Así pues, a los sindicatos hay que pedirles humildad y cambio, porque o están con los de las plazas, con las indignadas e indignados, o con la patronal: no hay medias tintas.

La respuesta está en fortalecer los movimientos sociales creando un nuevo populismo de izquierdas, y para ello las Mesas de Convergencia o la red de convergencia social es un buen instrumento hacia la implementación de un Poder Ciudadano.

ATTAC, a trav√©s de sus comunicados, trabajos de investigaci√≥n, difusi√≥n y formaci√≥n ha construido un magnifico corpus doctrinal, acertando en todas y cada una de sus propuestas y advertencias; pero √ļnicamente ha sido escuchada por la izquierda alternativa y transformadora, aunque eso es m√°s que suficiente para comenzar.

El gobierno tiene la obligaci√≥n de escuchar otros an√°lisis o seguir el dictado de banqueros y ‚Äúmercados‚ÄĚ, que no solo le est√° llevando al suicidio pol√≠tico, sino a algo peor: a dificultar a√ļn m√°s la vida del pueblo que le aup√≥ al poder.

Salvando a la banca y hundiendo a las familias, los aut√≥nomos y a las personas solo se logra la infelicidad e inseguridad general, pero no reactivar la econom√≠a. Reactivaci√≥n que solo podr√° venir con un paradigma econ√≥mico diferente: el ‚Äúbuen vivir‚ÄĚ general y no el lucro de especuladores y banqueros, se disfrace como se disfrace.

Por tanto, hay que tener confianza y seguir trabajando. Estamos acumulando fuerzas y construyendo el nuevo pueblo de izquierdas, gracias al impulso que ha supuesto Democracia Real Ya!! Ellos han logrado lo que otros no consegu√≠amos hace a√Īos, y es movilizar la indignaci√≥n.

Pero ahora que somos actores pol√≠ticos tenemos ante nosotros una gran responsabilidad, porque nos toca plantarle cara a la derecha directamente y de frente. Los movimientos c√≠vicos y sociales debemos hacerlo, no por una lucha de poder pol√≠tico en el sistema, sino por defender a las clases populares de a√ļn m√°s neoliberalismo y recortes sociales. No podemos jugar con la gente, pues esto no es un fuego de campamento, sino la lucha por cambiar ese barrio injusto, ese centro de trabajo opresivo, el empleo precario y mal pagado, la cultura ramplona y chabacana, el consumismo irresponsable, la cola del paro sin esperanza, la hipoteca que angustia, el poder ilimitado y cruel de la banca.

15-M: Hartos de la estafa y la impunidad

Juan Torres L√≥pez¬†y¬†Carlos Mart√≠nez Garc√≠a¬†‚Äď Rebeli√≥n.

La inmensa mayor√≠a de lo pol√≠ticos, periodistas y tertulianos no han querido o√≠r en los √ļltimos tiempos a los j√≥venes con tasas de paro del 45%; ni a las miles de personas que reclamaban al Banco de Espa√Īa y los tribunales que los defiendan de las estafas de los bancos en forma de contratos de swaps, clips y dem√°s enga√Īos; ni a los cientos de miles de familias que han perdido la vivienda; ni a las docenas de miles de peque√Īos y medianos empresarios que cierran sus empresas porque no reciben ni un euro de bancos que usan las ayudas p√ļblicas para seguir especulando; ni a los padres y madres de familia que tienen cada vez m√°s dificultades para llegar a fin de mes mientras los beneficios de las grandes empresas y bancos se disparan; ni a quienes dec√≠amos que las medidas que se estaban tomando no eran para resolver la crisis sino para que quienes la hab√≠an provocado salieran de ella con m√°s poder y m√°s beneficios; ni a quienes empezaban a sentirse indignados porque el gobierno llamara a La Moncloa para crear empleo a los grandes directivos de las empresas y bancos que m√°s puestos de trabajo han destruido en los √ļltimos a√Īos.

Han estado haciendo o√≠dos sordos a todo esto. Nunca hablan de que los bancos matan de hambre a la gente ni explican c√≥mo les enga√Īan y quitan sus viviendas. Y ahora que la gente reacciona y sale a la calle harta de todo eso, quieren ser ellos los grandes int√©rpretes de lo que est√° pasando.

Pero se van a equivocar de nuevo.

Lo que est√° ocurriendo y lo que va a ocurrir en nuestras calles es bastante m√°s sencillo de lo que parece. La gente ve, la gente lee y la gente entiende mucho m√°s de lo que le ofrecen los medios propiedad de los bancos y de las grandes empresas que solo programan bazofia para que la mayor√≠a de la gente ni vea, ni piense, ni sepa nada inconveniente para ellos. Cada vez m√°s gente entra internet y habla con otras gentes para informarse por otras v√≠as y ha empezado a descubrir que Bot√≠n, Miguel Angel Fern√°ndez Ordo√Īez, Francisco Gonz√°lez, Rajoy, Esperanza Aguirre, Zapatero y compa√Ī√≠a han montado una estafa colosal y que ya se ha empezado a cansar de soportarla.

Se han dado cuenta de que sí sabían que se iba a producir una crisis de gran envergadura pero que la ocultaron para que no se viera la responsabilidad criminal de quienes la habían provocado, los bancos y las autoridades de los gobiernos y los bancos centrales que miraban a otro lado.

Se han dado cuenta de que las multimillonarias ayudas que le dieron a los bancos con la excusa de que as√≠ se iba a reactivar el cr√©dito para que no se siguiera perdiendo empleo ha sido tambi√©n mentira porque lo que han hecho los bancos con ese dinero ha sido emplearlo en especular con la deuda de los gobiernos y as√≠ extorsionarlos mediante el aut√©ntico terrorismo financiero que practican las agencias de calificaci√≥n para exigirles reformas que les den a√ļn m√°s ventajas.

Se han dado cuenta de que la reforma laboral, la de las pensiones, de las becas y ayudas a la educaci√≥n, el recorte de salarios y las que vendr√°n para modificar la negociaci√≥n colectiva o para privatizar los servicios p√ļblicos no tienen nada que ver con las causas de la crisis, sino que son la forma de abrir nuevos negocios para que sigan forr√°ndose los mismos de siempre.

Y la gente empieza a darse cuenta de que ya no se puede soportar tanto enga√Īo en nuestra vida pol√≠tica, con cientos de cargos imputados por corrupci√≥n sin que los dirigentes de los partidos les digan nada, con un bipartidismo favorecido por una ley electoral sencillamente no democr√°tica, por cr√©ditos bancarios que nunca devuelven y por medios de desinformaci√≥n propiedad de las grandes fortunas o de empresas y bancos que solo informan de lo que les conviene. Es decir, miles de personas se han dado cuenta ya de que no vivimos en una democracia y que, por tanto, hay que reclamar la Democracia Real cuanto antes.

Eso no es todo, porque también hay algo más.

La gente que est√° en las calles, la que apoya a la que ya est√° en la calle y la que se va a ir sumando a la calle S√ć TIENE ALTERNATIVAS aunque los pol√≠ticos convencionales se empe√Īen en descalificarnos diciendo que somos antisistema (cuando en realidad es el sistema el que es anti-nosotros) que solo sabemos protestar y decir que no.

Somos muchos y de sensibilidades variadas pero basta ver los documentos que han ido circulando llamando a las manifestaciones para percibir que hay cuestiones comunes y b√°sicas que nos unen a todos porque, por encima de nuestras diferencias, somos, sobre todo y simplemente, ciudadanos y ciudadanas que lo que queremos es algo tan elemental como democracia real y justicia de verdad.

Entre otras demandas que pueden verse en los documentos de Democracia Real Ya u otras organizaciones que apoyan las movilizaciones, como ATTAC, queremos que haya una ley electoral que no sea discriminatoria, que garantice la igualdad de todos las personas ante los procesos electorales, queremos una jurisdicción que expulse de la vida política a los corruptos, queremos leyes de medios que garanticen pluralidad y no la concentración perversa de ahora….

Queremos normas que garanticen que los banqueros y las grandes patronales no puedan extorsionar a los gobiernos ni imponer su voluntad a los poderes representativos. Queremos que las decisiones económicas las tomen aquellos que hemos elegido para que las tomen, y no otros disfrazados de mercados. Y que los mercados estén sometidos a la ética de la satisfacción social y no a la del lucro sin cese.

Queremos recobrar las empresas que los gobiernos concedieron a bajo precio a capitales privados y que ahora se llevan nuestro capital y beneficios a otros lugares despidiendo a nuestros conciudadanos y prestando servicios mucho peores y m√°s caros.

Queremos una banca p√ļblica controlada estrictamente para que garantice financiaci√≥n a los peque√Īos y medianos empresarios y a las familias.

Queremos medidas de urgencia para que se investigue a los responsables de la crisis y paguen con dinero y c√°rcel por sus estafas, enga√Īos y cr√≠menes econ√≥micos en aqu√≠ y en los para√≠sos fiscales.

Queremos una reforma fiscal que acabe con la injusta situaci√≥n actual que permite que los m√°s ricos pr√°cticamente no paguen y que hace recaer la mayor carga impositiva en los asalariados y peque√Īos y medianos empresarios de rentas m√°s bajas, arruinando as√≠ a las clases medias y trabajadoras que son el sost√©n de las democracias.

Queremos que los poderes p√ļblicos impidan desde ya que siga habiendo miles de familias que pierden sus viviendas a manos de las entidades financieras, que se penalicen las actividades especulativas y que nuestro patrimonio natural y ambiental se siga destruyendo como hasta ahora solo para que ganen dinero unos pocos desalmados.

Esto es más o menos lo que quieren estas personas, jóvenes y más maduras, que han irrumpido en nuestras calles como un tsunami que durará mucho más de lo que algunos se creen.

No hace falta mucho debate para entender lo que piden, lo que pedimos. Es bastante elemental:

Que los culpables paguen el da√Īo que han causado, que si antes han salvado tan generosamente a los ricos, salven ahora a las personas, y que se garantice que las decisiones que se toman en las instituciones pol√≠ticas sean las que hayamos decidido los ciudadanos y ciudadanas cuando elegimos a nuestros representantes y no, como est√° sucediendo, las que imponen los banqueros y grandes propietarios para salvar solamente sus intereses ego√≠stas.

Eso es todo lo que exigimos. De momento.

A los que tienen el gobierno, a los que tienen el poder, a los que mandan realmente

Esta crisis econ√≥mica, pol√≠tica, social y ambiental que sufrimos, a√ļn siendo del capitalismo y por la estricta aplicaci√≥n de la ideolog√≠a pol√≠tica neoliberal, la estamos padeciendo las ciudadanas y los ciudadanos de a pie. Las clases populares estamos pag√°ndola, y encima las clases poseedoras est√°n haciendo negocio a nuestra costa.

El casino económico ha arruinado bancos y cajas de ahorros, ha pinchado la burbuja inmobiliaria, y millones de paradas y parados lo están sufriendo. La crisis se está pagando a base de:

  • Congelar las pensiones y aumentar la edad de jubilaci√≥n, hasta los 67 a√Īos.
  • Congelar el sueldo a los funcionarios y funcionarias un 5%, olvidando que muchas de ellas ni siquiera son mileuristas.
  • Subir el IVA de forma indiscriminada.
  • Consentir el trabajo en precario cada vez m√°s y facilitar el despido.
  • Retirar peque√Īos subidos de supervivencia a paradas y parados.
  • Recortar los derechos sociales y congelar o disminuir en todas las autonom√≠as las partidas destinadas a Estado del Bienestar.
  • Recortando la inversi√≥n p√ļblica, de forma que se incrementa el paro y circula menos dinero, hundiendo a pymes y aut√≥nomos.
  • Recortando los impuestos a los ricos, familias poderosas y a las grandes empresas. Ayudando econ√≥micamente a la banca privada y no cobr√°ndole m√°s impuestos.
  • Consintiendo y tolerando los para√≠sos fiscales y no persiguiendo a las fortunas y bancos espa√Īoles que operan en ellos.
  • No cobrando impuestos a los capitales especulativos. No imponiendo las ITF, de forma que los capitales fuertes y transnacionales paguen impuestos.
  • Privatizando servicios y sectores p√ļblicos de forma que el empleo se precariza y se hace caja moment√°nea vendiendo bienes que son del pueblo para que se beneficien grandes empresas y transnacionales sin escr√ļpulos, que precarizan luego el empleo y maltratan a los usuarios y consumidores.

Se est√° escuchando solo a los banqueros y grandes empresarios, muchos de ellos adem√°s con producciones deslocalizadas. A las fundaciones de ‚Äúexpertos‚ÄĚ pagadas por bancos, que propugnan pol√≠ticas econ√≥micas a pesar de ser una pandilla de fracasados, sus ideas neoliberales nos han hundido y nos est√°n hundiendo m√°s.

Hay propuestas de justicia y reparto, científicamente contrastadas de los expertos y científicas antineoliberales, que también los hay y mejores, pues no les mueve el deseo de servir a bancos, sino al pueblo y no se les escucha; en lugar de eso, los chulos neoliberales les llaman demagogos.

Todo esto se debe a que mandan los banqueros y los poderosos, por eso la gente con más capacidad crítica está indignada y se comienza a movilizar.

La soberan√≠a popular est√° bajo m√≠nimos y la Constituci√≥n de 1978 -excepto en el asunto mon√°rquico y temas formales y formalistas- es papel mojado, pues en ella se afirma que Espa√Īa es un estado social y de derecho y √ļltimamente solo se habla de estado de derecho, para reprimir y restringir derechos, pero no lo de SOCIAL.

Las derechas conservadoras imponen su agenda. Los grandes empresarios son recibidos por el monarca, constituy√©ndose en gobierno de facto y se gobierna pensando solo en tranquilizar a los mercados y mientras el cr√©dito no fluye. En lugar de crear bancos p√ļblicos, se subvencionan los bancos y se privatizan las cajas de ahorros.

Esto es insostenible. Por todo ello, creo que debemos oponernos al Pacto de Gobernanza Europeo, el llamado Pacto del Euro, que será la puntilla contra las clases populares y un libro blanco para la definitiva imposición del NEOLIBERALISMO como doctrina política y económica en la Unión Europea, convirtiéndola en el paraíso de la injusticia social mundial. Instamos pues a que no se apruebe el Pacto del Euro y nos movilicemos frente a él.

Las indignadas y los indignados reaccionan

El domingo 15M cientos de miles de personas, j√≥venes en su inmensa mayor√≠a, salimos a la calle. Lo del 15 fue un movimiento social hablando con propiedad. Un grupo de gente joven, pero no solamente, lanz√≥ una iniciativa a trav√©s de las redes sociales. Su objetivo simple, manifestar el hartazgo por la dictadura de los bancos, el terrorismo financiero y la actuaci√≥n de los gobiernos temerosa y claudicante tanto ante los poderes econ√≥micos, como contra los planes de ‚Äúajuste, austeridad y contenci√≥n del gasto p√ļblico‚ÄĚ; es decir, los proyectos y los hechos reales para hacer pagar la crisis a las clases populares en beneficio de los poderes financieros.

En lugar de rescatar a la gente, a las familias, se est√° rescatando a los bancos y rebajando o eliminando los impuestos que pagan los ricos, en la falsa creencia de que hay que salvar como sea el sistema financiero para de esta forma volver a crear empleo y crear riqueza apoyando a los poseedores. Falacia esta que est√° fracasando estrepitosamente, lo que a√ļn cabr√©a m√°s.

Es cierto que faltan referentes pero tambi√©n que la gente no es tonta. A veces busca el enemigo a ciegas pues se siente enga√Īada, utilizada y se sabe explotada. Pues bien, la soluci√≥n no es poner el poder en manos de los representantes m√°s genuinos del capitalismo y la depredaci√≥n social en beneficio de las grandes empresas, sino en construir Poder Ciudadano, es decir, empoderar a la ciudadan√≠a y estar con ella. No sirve aqu√≠ y ahora ya estar a bien con Bot√≠n -y sus ansias de bot√≠n- y con la ciudadan√≠a, los y las pobres, las paradas y los precarios: es imposible. Hay que elegir: con los de arriba o con los de abajo, con las clases populares, con los peque√Īos y peque√Īas emprendedores‚Ķ o con los especuladores.

Lo del 15 de Mayo, el grito de Democracia Real YA!!! no ha sido sino el fruto de unas personas, pocas pero decididas, que han contado sólo con el apoyo de algunas asociaciones y ONGs, del decidido respaldo pero humilde de ATTAC, o de las Mesas de Convergencia, o de Socialismo 21, entre otras asociaciones, asi como de activistas sociales y militantes de las izquierdas a titulo individual, en cuanto a gente más organizada y experimentada. Pero sin poner condiciones y aceptando de lleno la intención de lograr, como así ha sido, una movilización muy amplia, plural y abierta a todas y todos los indignados e indignadas.

Ha habido miop√≠a en alg√ļn sector de la izquierda radical, peque√Īo pero sectario, que no ha visto la necesidad de apoyar esto. Pues bien, se han equivocado y frente a esa posici√≥n, veteranas y veteranos luchadores sindicales, sociales y del socialismo de la izquierda y republicano han sabido ver que no solo era bueno, sino obligatorio apoyar a DRY y estar el 15 de Mayo. No por sacar tajada, eso jam√°s, sino porque era un imperativo moral y un acto de compromiso c√≠vico. Adem√°s, seamos justos, este movimiento ha logrado sacar a la calle, pac√≠fica y alegremente, a cientos de miles de personas en todo el reino de Espa√Īa.

Ha sido un movimiento que, a√ļn sin saberlo claramente sus promotores, engancha con la tradici√≥n del pensamiento regeneracionista y republicano espa√Īol. Con lo mejor del legado de la Rep√ļblica social, de trabajadores de todas las clases, en pos de denunciar tanto a la oligarqu√≠a bancaria y rentista que sufrimos, como a las claudicaciones pol√≠ticas frente a ella y el neo-caciquismo que nos invade.

Ha surgido una nueva forma de hacer y entender la política. Este movimiento está, de forma no excesivamente buscada, emparentado con el tunecino y eso no se le debe escapar a las y los que actualmente tienen responsabilidades políticas en todos los ámbitos. Es una clara llamada de advertencia y exigencia para ellos.

Lo importante comienza ahora, y lograr la convergencia c√≠vica social para buscar otra salida a la crisis del capitalismo e implantar nuevos valores de libertad, igualdad y justicia frente a especulaci√≥n y rapi√Īa neoliberales es ahora nuestra exigencia. Hay que restablecer la soberan√≠a popular frente a la dictadura del mercado. Caminar hac√≠a el poder ciudadano. Podemos estar todas y todos los que hemos puesto nuestro granito de arena orgullosos del resultado y ahora apoyar a los de la Puerta del Sol.

Surgen nuevos tiempos y nuevas resistencias en toda Europa. Que tomen nota los poderosos, la res-p√ļblica de los iguales se est√° autoorganizando.

Hacia el Poder Ciudadano

El poder ciudadano, es lo √ļnico que puede hacer cambiar la soluci√≥n neoliberal a la crisis econ√≥mica y social que vivimos y sufrimos. La terapia de shok que se nos est√° aplicando en la vieja Europa, en el estado espa√Īol, as√≠ como por medio del alarmante Pacto del Euro, que se nos viene encima cual una losa, que entiendo solo puede ser parado o reconducido, si la ciudadan√≠a toma conciencia de su poder.

La Uni√≥n Europea, gracias a su opaca gobernanza, est√° imponiendo cada vez m√°s recortes sociales y privatizaciones de sectores y servicios p√ļblicos. Estamos viviendo un proceso de destrucci√≥n del estado, una especie de anarquismo derechista y ultra liberal de una virulencia nunca vista desde finales del siglo XIX.

Europa que actualmente solo puede ofrecer al mundo su estado social, est√° aplic√°ndose con denuedo en destruirlo. Europa que se presenta como paradigma de la democracia en el mundo, es realidad una especie de gran empresa privada sometida al poder de los grandes consejos de administraci√≥n de bancos y transnacionales. La Uni√≥n Europea, tiene un Parlamento sin competencias y un ejecutivo que es el legislativo a la vez. En Europa no existe una libertad de prensa real, pues todos los grandes medios son propiedad de empresas y bancos e informan o m√°s bien desinforman seg√ļn sus intereses.

El √ļnico reducto de libertad informativa que queda, la red, est√° cada vez m√°s controlada y mediatizada.

Los gobiernos europeos empezando por el espa√Īol, han encontrado la excusa perfecta, cuando se trata de imponer sus medidas m√°s impopulares y es que la UE les obliga, cuando la realidad es que las decisiones las toman los gobiernos, todos ellos a trav√©s del Consejo Europeo y de un Colegio de Comisarios, que los mismos gobiernos nombran, mediante un reparto por Estados, que deja en evidencia a√ļn m√°s el deseo de zafarse de los gobiernos cuando √©stos, los y las comisar√≠as imponen sus medidas siempre restrictivas, siempre privatizadoras, siempre a favor de los poderosos.

Pretendemos dar lecciones al resto del mundo, cuando uno de los estados con una historia de la m√°s rica del continente y cuna del humanismo occidental, lo gobierna un buf√≥n multimillonario y fascist√≥n. Cuando varios pa√≠ses europeos a√ļn se rigen por los restos del medioevo, mediante monarqu√≠as hereditarias, conservadoras y que a pesar del bulo de que reinan pero no gobiernan participan en el control del mundo a trav√©s de estructuras opacas y antidemocr√°ticas como el club Bildelberg.

Europa es el paradigma de la Dictadura de los Mercados. En el reino de Espa√Īa, el poder de la banca y de ciertos banqueros les lleva incluso a dictar la pol√≠tica y decir lo que es bueno o no para su Espa√Īa, pues de ellos es. El poder antidemocr√°tico de la Banca en el Estado Espa√Īol esta consolidado desde mediados del siglo XIX y gobierne quien gobierne, la oligarqu√≠a financiera espa√Īola extiende sus tent√°culos e influencia y soporta o no regimenes y gobiernos seg√ļn sus intereses.

Solo un intento de ventilar este aire enrarecido de incienso, oro, plutocracia rentista y esti√©rcol de cuadras reales, durante la II Rep√ļblica Espa√Īola, fue ahogado en sangre, a√Īos del hambre, pan y f√ļtbol.

Pero el 14 de abril de 1931 nos dej√≥ un legado de ideas laicas, democr√°ticas e igualitarias que hay que rescatar. Un discurso tan inteligente como populista que todo el mundo entend√≠a y hay que recuperar y sobre todo una convicci√≥n de ser ciudadanas y ciudadanos, no s√ļbditos. Fue el momento de oro de la Soberan√≠a Popular.

Así pues entiendo que para construir la alternativa social a la crisis que el nefasto capitalismo, versión casino neoliberal, que los ricos y poderosos nos han impuesto, es imprescindible construir la alternativa democrática y nos queda muy poco tiempo para ello.

Est√°n surgiendo de forma espont√°nea llamamientos c√≠vicos y populares. Hay mucha gente cabreada, buscando algo. La soluci√≥n no es aupar a la derechona, ni hacer caso de los parafascistas y autoritarios de ‚ÄúIntereconom√≠a‚ÄĚ etc. etc. No, la soluci√≥n es que las ciudadanas y los ciudadanos seamos conscientes de nuestro poder y reclamemos el fin de los recortes sociales; que la crisis la paguen los que la han generado y el fin de la dictadura de los mercados.

Nuestro pa√≠s de pa√≠ses, ha sido maltratado por una destructiva burbuja inmobiliaria que gener√≥ un empleo falso y temporal, ahora destruido con la misma facilidad que se cre√≥. Tan mal tratado como nuestras costas. Ahora los bancos y los financieros que causaron tanto maltrato ambiental, que provocaron tanta corrupci√≥n pol√≠tica y social, tratan no solo de seguir imponiendo su voluntad, sino que paguemos nosotros sus p√©rdidas de juego, su bancarrota de casino. Nos est√°n robando la cartera, mientras miramos la tele o pensamos que a√ļn vivimos en un mundo rico y feliz.

Toda esta situaci√≥n solo la puede invertir la ciudadan√≠a consciente de su poder y deseosa de vivir con sencillez y felicidad, con frugalidad y dignidad, con amor y tranquilidad, pero para ello, antes debemos dejar de ser s√ļbditos y volver a ser ciudadanas y ciudadanos. Construir el Poder Ciudadano, ese es ahora en mi opini√≥n el principal objetivo.