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El 23 de Abril se presenta el proyecto de transformación socialista

NACE UNI√ďN SOCIALISTAS

Los partidos socialistas, Alternativa Socialista(cli-as) e Iniciativa Socialista de Izquierdas, reconoci√©ndose como parte de la tradici√≥n socialista y del movimiento obrero espa√Īol iniciada por Pablo Iglesias con las posteriores aportaciones de personas en b√ļsqueda de la libertad y la igualdad, junto a otros partidos socialistas locales y regionales con presencia en municipios y territorios del Estado Espa√Īol, deciden constituir una uni√≥n de partidos con el nombre de SOCIALISTAS, que dado que es una uni√≥n llevar√° el nombre de Uni√≥n SOCIALISTAS, al objeto de fomentar la creaci√≥n de un partido socialista que no renuncie a su car√°cter de partido obrero y partido de clase, democr√°tico, ubicado en la izquierda pol√≠tica de car√°cter federalista, feminista, ecologista, republicano y con el referente de los grandes maestros del socialismo democr√°tico.

Con el objetivo de transformar la sociedad y promover la justicia social y el reparto, pretende reescribir el socialismo y rescatarlo de manos de oligarquías financieras, grupos de poder e influencia ligados a sectores poderosos y liberales, y por tanto crear el Partido Socialista que nos ha sido escamoteado. Somos una opción política socialista alternativa y no electoral, un proyecto de futuro que entiende que el socialismo es fuente de democracia. Un partido cuya estructura responde a las nuevas formas de acción política, basadas en la democracia participativa.

Perseguimos una sociedad libre de hombres y mujeres libres y felices, y a tal efecto llamamos a una obra colectiva a las personas y colectivos socialistas que coinciden en la preocupación por la falta de un partido socialista democrático de izquierdas que recoja las aspiraciones de cambio social con paz, pan, trabajo, techo y libertad.

La lucha por la igualdad por tanto frente a la austeridad es nuestro objetivo más primario. Pero no lo hacemos desde la transversalidad, sino desde la izquierda, desde el republicanismo y desde la lucha de clases del siglo XXI. La lucha contra el paro, la precariedad laboral, la emigración forzosa por motivos económicos y la exclusión social, con especial énfasis en la defensa de las mujeres oprimidas, la ausencia de futuro y la corrupción institucionalizada en las grandes empresas, ricos y muchas instancias de gobiernos, nos lleva a exigir el cambio del sistema.

Para todo esto creemos fundamental una herramienta socialista en el sentido transversal y liberador del concepto, y llamamos a las personas de izquierdas democr√°ticas y a las socialistas y socialdemocr√°tas consecuentes, de clase y por el cambio, a apoyar la idea de crear el PARTIDO SOCIALISTA.

ACTO DE PRESENTACI√ďN: CENTRO GALLEGO DE MADRID

C/Carretas 14 Р3ª

El IBEX puede dormir m√°s tranquilo

Ahora todas y todos nuestros políticos institucionales, parlamentarios, andan a la gresca culpabilizando al otro de su fracaso e incapacidad para implementar un gobierno. Todos han cometido errores, han tenido cálculos puramente partidistas cortoplacistas y tacticistas, siendo todos sin excepción culpables de la situación. Aunque ahora sus fans en las redes se dediquen a culpabilizar a los demás menos a su jefe o lider, discutible o indiscutible y plenipotenciario, que siempre será perfecto.

Si no son capaces, tienen miedo, son autoritarios o autosuficientes o son prisioneros del IBEX lo m√°s honrado es que se vayan. Ya han tenido su oportunidad y han fracasado. Mientras tanto, sigue el paro, los ERE, los desahucios, el terrorismo machista, los recortes y estamos en manos de un gobierno en funciones, golpista, irresponsable y corrupto.

Lo cierto es que esta batalla la est√° ganando el sistema. El sistema corrupto, injusto y no democr√°tico, es el vencedor, al menos por ahora. Toda esta demostraci√≥n de aferrarse al sill√≥n presidencial como garant√≠a de supervivencia, la prepotencia e impostaci√≥n innecesaria con su dosis de falsa b√ļsqueda del acuerdo o la chuler√≠a de los neoderechistas, me lleva a reafirmarme que solo el socialismo democr√°tico y por un cambio de sistema, nos puede llevar al √©xito, que ser√° recuperar la senda de la lucha por el estado social, igualitario y republicano.

Pero si es por estos, el IBEX puede dormir tranquilo. No quería gobierno de cambio ni siquiera en su versión más suave y ligera y parece que lo ha conseguido.

LA PINZA INFERNAL

 

Vivimos una situación muy complicada en el tablero internacional y claramente bélica. Pero que vistas las reacciones y desinformaciones que pululan por doquier, hemos de simplificar para entender o tratar de dar a conocer lo que esta ocurriendo en Oriente próximo.

Traumatizados todav√≠a por los atentados de Bruselas y ahora por el de Lahore en Paquistan, aunque este √ļltimo proceda del talibanismo radical y tribal. Sin embargo hay un sustrato com√ļn fruto del imperialismo ciego que al objeto de cargarse la izquierda anti-imperialista y laica √°rabe del siglo XX, foment√≥ el islamismo radical pol√≠tico y confluy√≥ con el islam rigorista y medieval de Arabia Saudita en una¬†pinza infernal¬†que trat√≥ de frenar a reg√≠menes laicos -no democr√°ticos, seg√ļn los par√°metros del liberalismo occidental y judeo-cristiano,- pero que sin embargo eran molestos para Israel, EE.UU y las antiguas potencias coloniales de la zona, es decir Gran Breta√Īa y Francia. Con origen todo ello en el cierre en falso de la desmembraci√≥n del Imperio Otomano derrotado en la I Guerra Mundial y el enga√Īo sufrido por los pueblos y tribus √°rabes a manos de dichas potencias europeas vencedoras.

La izquierda √°rabe nacionalista y anti-imperialista tambi√©n ha sufrido como en el p√°rrafo anterior cit√°bamos la pinza infernal, pues combativa con Israel y critica con los EEUU, era un obst√°culo muy serio, en sus diversas etapas y liderazgos -incluidos los corruptos- el sat√°n, el demonio a aniquilar por parte de Hermanos Musulmanes, sauditas, monarqu√≠a jordana y reyes de la peninsula ar√°biga, m√°s los talibanes afganos. No podemos olvidar, por poner un ejemplo cercano el atentado contra “Caharlie Hebd√≥” -de orientaci√≥n progresista- entre otros. O las guerras contra la Rep√ļblica Popular de Yemen del Sur y ahora Siria, entre otros muchos ejemplos.

Se ha conseguido que las frustraciones más que razonables de muchos árabes y musulmanes se conduzcan vía parámetros religiosos y en nombre de la religión, que es como mejor se asesina, prometiendo además en el cielo el paraíso que occidente niega a los jóvenes musulmanes marginados y en esto no podemos ignorar que el ISI es un califato con territorio. La pinza infernal, sabe además que las sociedades occidentales son miedosas y egoístas, están dominadas por el consumo y el miedo a perder privilegios y tranquilidad.

No conocer lo que de verdad est√° ocurriendo y recurrir a un buenismo de¬†las clases medias “progres” europeas, peor informadas de lo que ellas creen, est√° de paso¬†propiciando el fascismo, la extrema derecha y el miedo en Europa, al tiempo que no se ataja el problema social y encima se critica a a aquellos √°rabes que est√°n luchando con armas en la mano, por su supervivencia contra el ISI y la teocracia saudita e incluso turca-isl√°mica, de paso. Resumiendo, se culpabiliza del problema de los refugiados a Europa e incluso a una Grecia arruinada, pero se olvida que es el terror del ISI el que lo provoca, m√°s las facciones ‚Äúdem√≥cratas‚ÄĚ que apoyadas por Arabia Saudita, Turqu√≠a, EEUU etc. etc. han financiado una guerra cruel y sin cuartel. Se ha jugado con p√≥lvora, aunque sauditas,israelitas y turcos, m√°s CIA y Mossad si sab√≠an lo que iba a ocurrir. Es el resultado de la pinza infernal.

En el fondo el islam teocr√°tico y reaccionario saudita, m√°s las ansias de Turqu√≠a de Erdogan (que no de los kurdos turcos, laicos e izquierda turca) de controlar la zona y el beneficio de Israel y de la OTAN es lo que est√° generando una situaci√≥n, en la que nadie pide ayuda econ√≥mica para los refugiados a las oligarqu√≠as y plutocracias saudies y dem√°s reyezuelos del del golfo, que si financian terroristas. Ni siquiera eso. Mientras tanto los comandos del ISI solo asesinan a gente com√ļn y trabajadora en metros, autobuses, parques y vuelos baratos. Por cierto, no solo en Europa.

http://portuarioenexcedencia.com/?p=1189 artículo de referencia

Sin miedo a hablar muy claro. Basta de asesinatos de gente com√ļn

Vivimos una situaci√≥n muy complicada,fruto del imperialismo ciego que al objeto de cargarse la izquierda anti-imperialista y laica √°rabe del siglo XX, foment√≥ el islamismo radical pol√≠tico y confluy√≥ con el islam rigorista y medieval de Arabia Saudita en una pinza infernal que trat√≥ de frenar a reg√≠menes laicos -no democr√°ticos, seg√ļn los par√°metros del liberalismo occidental y judeo-cristiano,- pero que sin embargo eran molestos para Israel, EE.UU y las antiguas potencias coloniales de la zona.


Ahora las frustraciones más que razonables de muchos árabes y musulmanes se conducen vía parámetros religiosos y en nombre de la religión, es como mejor se asesina. La pinza infernal, sabe además que las sociedades occidentales son miedosas y egoístas, están dominadas por el consumo y el miedo a perder privilegios y tranquilidad.


No conocer lo que de verdad est√° ocurriendo y recurrir a un buenismo de las clases medias progres europeas, peor informadas de lo que ellas creen, est√° de paso propiciando el fascismo, la extrema derecha y el miedo en Europa, al tiempo que no se ataja el problema y encima se critica a a aquellos √°rabes que est√°n luchando con armas en la mano, por su supervivencia contra el ISI y la teocracia saudita e incluso turca de paso. Se culpabiliza del problema de los refugiados a Europa e incluso a Grecia, pero se olvida que es el terror del ISI el que lo provoca, m√°s las facciones “dem√≥cratas” que apoyadas por Arabia Saudita, Turqu√≠a, EEUU etc etc han financiado una guerra cruel y sin cuartel. Se ha jugado con p√≥lvora, aunque sauditas,israelitas y turcos, m√°s CIA y Mossad si sab√≠an lo que iba a ocurrir.


En el fondo el islam teocr√°tico y reaccionario saudita, m√°s las ansias de Turqu√≠a de Erdogan de controlar la zona y el beneficio de Israel y de la OTAN es lo que est√° generando una situaci√≥n, en la que nadie pide ayuda econ√≥mica para los refugiados a las oligarqu√≠as y plutocracias saudies y dem√°s reyezuelos del del golfo. Ni siquiera eso. Mientras tanto los comandos del ISI solo asesinan a gente com√ļn y trabajadora en metros, autobuses, parques y vuelos baratos. Por cierto, no solo en Europa.

¬ŅExiste la Lucha de clases? ¬ŅEs posible un partido obrero?

 

‚ÄúTodo socialismo reposa en la idea que en la sociedad burguesa no es posible acabar con la miseria que proviene del capitalismo. Esta miseria proviene, en efecto, de la propiedad privada de los medios de producci√≥n y no puede desaparecer m√°s que con ella. En esto, los diferentes sistemas socialistas est√°n de acuerdo;‚ÄĚ

Karl Kautsky

Los marxistas de los partidos socialistas obreros de finales del siglo XIX y principios del XX siempre antepusieron la consecución del socialismo y la organización del proletariado a programas reformistas y de colaboración burguesa. Para ellos lo importante era trabajar por una vida nueva en una sociedad sin clases y organizar a la clase obrera. Pablo Iglesias fue uno de esos marxistas.

No todo el socialismo cl√°sico y obrerista, fue tan contundente y radical, pero como sostiene Kautsky las diferentes familias socialistas, incluidas las m√°s reformistas, siempre coincidieron en se√Īalar al capitalismo como el origen de las desigualdades y la injusticia.

Los socialistas se√Īalan que solo la lucha de clases puede ser el germen del socialismo. La lucha de clases es la se√Īa de identidad del partido obrero y es tambi√©n la v√≠a imprescindible para conseguir mejoras materiales inmediatas. Estas mejoras hoy ser√≠an acabar con el precariado juvenil y no tan joven, liquidar las reformas laborales, acabar con la ley hipotecaria o garantizar el sistema p√ļblico de pensiones¬† no solo para los pensionistas y pr√≥ximos-pensionistas, sino para nuestros hijos y nietos que lo tienen total y absolutamente en peligro, por no decir, que de seguir las cosas como hasta ahora, no la van a tener (Jubilaci√≥n p√ļblica). Bien estas y otras cuestiones no menos importantes como salud y educaci√≥n y salarios dignos, empleo digno, vida digna. Pan, trabajo, techo.

Tras leer el p√°rrafo anterior se ver√° claramente que las act√ļales oligarqu√≠as pol√≠ticas de la tercera v√≠a socioliberal, -ex socialdemocr√°tas- ni son socialistas, ni creen en el socialismo. Son profesionales simplemente de la cosa p√ļblica burguesa. Sin embargo s√≠ que est√°n en posiciones templadas de socialismo democr√°tico y por tanto transformador, personas como Jeremy Corbyn o Bernie Sanders que se cuestionan los poderes financieros, bancarios y el poder de la minor√≠a capitalista. De forma m√°s radical, otros socialistas como Oskar Lafontaine o lo que representa Salvador Allende. Pero tanto Sanders, como Corbyn como Allende o Lafontaine ser√≠a claros exponentes del socialismo democr√°tico desde los los √ļltimos lustros del siglo XX (Allende) y del siglo XXI.

Y√©ndonos al t√≠tulo del art√≠culo, lo primero a dilucidar es si hoy en d√≠a -2016- existe clase obrera. Es obvio que s√≠. A pesar de la ofensiva cultural neoliberal y de las deslocalizaciones, cierres industriales y la alienaci√≥n de esa subcultura televisiva que sufrimos, hortera y peque√Īo-burguesa, con sus ribetes radicales peque√Īo burgueses consentidos e incluso fomentados por ciertos empresarios de la ‚Äúcomunicaci√≥n‚ÄĚ. Hay clase obrera, aunque muchas y muchos de sus miembros no saben que los son. Veamos, que es sino una cajera de Zara, una cajera del Hipercor, o de Alcampo o un reponedor del Mercadona. Que es sino clase obrera pura y dura un falso comercial aut√≥nomo igualmente falso que vende por ejemplo tel√©fonos m√≥viles por una miserable comisi√≥n, tras doce horas tras un mostrador. Por no hablar de la hosteler√≠a, cada vez m√°s degradada y degenerada, que es una de las reinas de la explotaci√≥n laboral y el pistolerismo patronal. Por cierto la hosteler√≠a es uno de las ramas cl√°sicas del movimiento obrero, con una gran tradici√≥n sindical en Espa√Īa. Pero que en estos momentos es refugio obligatorio para comer de muchos j√≥venes de la cada vez m√°s proletarizada ‚Äúclase media‚ÄĚ y tituladas/os sin futuro, que curiosamente en muchos casos no se sienten obreros, cuando est√°n mucho m√°s explotados que un fresador o un mec√°nico o mec√°nica de una industria metal√ļrgica. Esas son las contradicciones que nos ha impuesto la cultura burguesa al objeto de derrotarnos, el hacer creer que ya no hay clase obrera y que personajes de las ‚Äúnuevas izquierdas‚ÄĚ -me rio yo- nos hagan creer que la lucha de clases es un espejismo superado y hoy -2016- todas y todos somos pueblo.

Hay pues clases y clase. Lo que no hay es conciencia de clase y mucho menos orgullo de clase, orgullo de oficio, orgullo de gremio y orgullo de ser la fuerza imprescindible para cualquier cambio. La clase media empobrecida y radicalizada, todavía se hace la ilusión de que es ciudadanía y la verdad, ciudadanos todas y todos somos, también Patricia Botín.

Los partidos obreros siempre hicieron una labor pedagógica y de educación popular muy importante. Hoy se ha abandonado, por tanto los sectores más explotados, humildes y de trabajadores manuales ya sean asalariados o falsos autónomos ni reciben el mensaje de la lucha radical transformadora, ni están en él, ni entienden un mundo que les abruma, genera inseguridad familiar y personal, ni entienden a unos políticos -prácticamente todos- que solo se saben dirigir a titulados universitarios.

Hoy el proletariado urbano, se concentra en grandes superficies comerciales, franquicias de todo tipo, antros y baretos, mensajer√≠as, tele-trabajo, tiendas de m√≥viles o centros de inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as. Pero tambi√©n en guarder√≠as, escuelas y hospitales entre los que se incluyen las nuevas figuras del precariado del sector p√ļblico, casi inexistente en muchos casos antes del 2007. Funcionarios pobres, cajeras pobres, limpiadoras pobres‚Ķ

Tambi√©n en los almacenes hortofrut√≠colas o en las naves de arrubamiento del consumo; las furgonetas blancas que recorren las carreteras y autov√≠as del estado espa√Īol, salt√°ndose todos los l√≠mites de velocidad por imposici√≥n de las empresas que los subcontratan. En el trabajo de mala calidad y peor pagado de trabajadores contratados bajo cuerda u obligadas a ser falsas aut√≥nomas. Eso o la cola del paro o la emigraci√≥n, ese es el legado del neoliberalismo y la oligarqu√≠a capitalista espa√Īola a todos los menores ya de cuarenta a√Īos. Pa√≠s de precarios y de semi esclavas y esclavos. Es decir pa√≠s de nuevos obreros de las nuevas minas, las nuevas canteras, las nuevas naves metal√ļrgicas.

Por tanto la cuestión es hacer pedagogía y educar en el orgullo de clase, clase transformadora. Es obligación de los sindicatos de clase conectar con el precariado y ofrecer al precariado sus organizaciones, dárselas. Es obligación de las personas que creemos en la lucha de clases, dar un mensaje sencillo y comprensible como hicieran nuestros bisabuelos y abuelos. Hay que ilusionar como Bernie Sanders lo está haciendo. Organizar a los precarios como Jeremy Corbyn ha logrado hacer. Pero no desde la nada, sino desde las ideas y desde la creencia de que esto debe cambiar y puede cambiar.

Por tanto, es posible el partido obrero y la cultura obrera. Hay un elemento movilizador que creo que es muy importante y es que nuestros hijos y nietos van a vivir peor que nosotras, ser más pobres y encima no van a tener jubilación. Todo eso tiene culpables y responsables y son las grandes multinacionales y fondos financieros, bancos y grandes fortunas. No es la casta, ni otras tonterías, son los banqueros, los poseedores, los grandes directivos pagados escandalosamente por empresas privadas que sin embargo extienden el precariado y amenazan con despidos a plantillas de miles de personas. Es el capitalismo y son sus grandes centros de poder financiero, que es donde ahora se concentra el capitalismo. El capitalismo que corrompe a políticos, extorsiona a gobiernos e impone sus leyes Por eso hubo, hay y habrá socialismo.

Carlos Martinez