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Cuidado con las tonterias pre-electorales. Es la politica espectáculo

Está cundiendo el que definirse de derecha o de izquierda, es   politica antigua. Eso es asumir la trampa del sistema. Por ejemplo José Antonio Primo de Ribera afirmaba lo mismo en los años treinta del siglo pasado en que acusaba a la izquierda, de antigua y en estar anclada en Rousseau. Negar la existencia de la derecha es de ciegos y la de la extrema derecha de incautos, por ser educado. ¿Patricia Botín no es de derechas? ¿Es que acaso no es de derechas Warren Buffet? Aunque alguno afirme que la Botín no es casta. Claro que escuchar esas tonterías en boca de personas que se definen comunistas, es alarmante. Como socialistas democráticos enfrentados a la tercer vía y el neoblairismo somos de izquierda.

Desde hace mucho tiempo se ha dicho que la izquierda representaba, el avance, la libertad y las nuevas ideas de progreso y felicidad. El socialismo es más. Es izquierda pero es una idea diferente de vida, economía y el reparto de la riqueza. Pero sin izquierda, no se construye socialismo.

Además Marie Lepen tampoco afirma ser de derechas. Y los nazis, hablaban de las derechas y de superar el socialismo.

Cuidado que en épocas pre-electorales se pueden decir muchas tonterías..

Definitivamente nos ha invadido la politica espectáculo y la forma yanki de entender la politica.

Jeremy Corbyn, la lección de honestidad laborista y sus enseñanzas para con España

El que en el partido laborista de Gran Bretaña haya surgido una figura como Jeremy Corbyn * para mí significan dos cosas muy claras:

1º La regeneración democrática y el fin de la austeridad en la Unión Europea solo pueden venir de la mano del socialismo democrático –políticamente hablando-. Figuras socialistas democráticas como el propio Corbyn, Lafontaine, Mélenchon, son las más lúcidas y que además hacen propuestas partiendo de una realidad de crisis sistémica denunciando el aprovechamiento de esta, para dar el golpe anti-democrático neoliberal que se está produciendo a escala planetaria pero que en Europa tiene unas consecuencias específicas, pues nuestro continente había alcanzado cotas de bienestar, insuficientes, pero superiores a las de gran parte del mundo. La crisis es el gran negocio neoliberal y de las clases poseedoras.

2º Personas vinculadas a las luchas y conquistas por un estado social –que creen el él-, ahora denuncian como es hurtado a los pueblos de Europa. Están –ellas- presentado propuestas realizables. Que no son reformistas, ni reformadoras, son revolucionarias en este contexto político y le plantan cara al capitalismo depredador atacándole ahora donde más le duele, cual es en la lucha contra la austeridad. Mal llamada austeridad, en realidad empobrecimiento provocado desde los poderes contra las clases populares.

Corbyn ha hecho lo que en el PSOE es imposible, cual es abanderar una lucha antineoliberal y poner en cuestión al mismo tiempo la “tercera vía” y el blairismo que en el PSOE son hoy hegemónicas y además de que no hay nadie con el valor del veterano laborista británico. De hecho desde la nueva camada de la dirección socioliberal española, nadie, nadie, nadie, ha levantado su voz en favor de Corbyn. Claro que siendo ecuánimes, esto es posible en el Laborismo por causas muy diversas, entre otras la existencia del diputado de distrito, pero es impensable en el partido ex socialista de España.

Lafontaine a raíz de la crisis griega de Tsipras y Syriza, ha hecho una acertada y muy correcta propuesta, que levanta el ánimo y al mismo tiempo señala la necesidad de la unidad de las izquierdas europeas frente a la austeridad y frente al euro. Señala el nuevo marco alemán -el euro- y el Banco Central Europeo como agentes del dominio y la extorsión contra los pueblos de Europa-UE. La Europa alemana, denunciada por un socialista democrático alemán con gran valentía y honestidad intelectual. Lafontaine con claridad, pero sin insultos innecesarios examina el error griego, del que no solo, como acertadamente señala, es Tsipras el único responsable.

Tanto Corbyn como Lafontaine son hoy dos heterodoxos en sus partidos el LP y Die Linke. El socialismo democrático es hoy en día rupturista. No tiene ningún pasado -en el caso de los socialistas cabales- que hacerse perdonar u olvidar. Si y mucho, sin embargo, en el mundo de la “tercera vía” y el blairismo y el neo-blairismo. No tienen un concepto sectario de la política. No han impuesto por la fuerza jamás sus tesis. Pero además han roto en ambos casos, -más Mélenchon- con las direcciones traidoras y austericidas de sus partidos respectivos. Los tres tienen una larga tradición de oposición al socioliberalismo vendido a los poderes financieros y las grandes multinacionales. Pero además, todos ellos tienen credibilidad democrática.

Es pues necesaria la construcción de un gran partido socialista democrático en Europa que permita arrancar los votos que usurpa el socioliberalismo para acabar favoreciendo la Europa alemana y el euro-marco.

Humildemente en el estado español en eso estamos. En Europa y a nivel europeo, más humildemente, también trabajamos.

Hay pues que lanzar un grito socialista democrático frente a la Europa de la austeridad, que impide tanto la democracia como las medidas de reparto, de existencia de servicios públicos, de defensa del sector público y de consolidación del estado social, que intervenga con fuerza en la economía y propicie la presencia estatal en garantizar los derechos cívicos y sociales, cree un poderoso sector financiero público y renacionalice lo usurpado, lo robado por los poderosos –que es mucho, e incluye desde ferrocarriles, a minas, bancos, eléctricas, fabricas, hospitales, escuelas etc.-, con la connivencia y apoyo de gobiernos socioliberales y conservadores.

Que denuncie una moneda única mal construida y que empobrece al sur de Europa de forma miserable y sin respeto por los derechos humanos.

En el estado español, mientras tanto, ante las renuncias y divisiones de la izquierda, renace el socioliberalismo, aupado por un neo-blairista como es Pedro Sánchez, que en lo sustancial apoya la injusta y privatizadora Europa de la Unión.

Un Pedro Sánchez que silencia el fenómeno Corbyn y al que no le interesa el nacimiento del socialismo democrático cabal y vinculado a la lucha social y de clase, la oposición radical a las políticas de austeridad y la República Federal de las y los iguales. Claro que en eso, a veces por ciertas miopías, no está solo. Da lo mismo, seguimos trabajando. Construimos socialismo democrático.

*Jeremy Corbyn es el candidato de la izquierda laborista a liderar el Partido Laborista de Gran Bretaña

¿Quien causa el éxodo masivo de sirios, afganos, palestinos y libios? Estoy harto de cobardía

Nunca la solución de los problemas es el “buenismo.”

Las ONG solidarias en su práctica totalidad, excepto muy contados casos, no cuestionan el sistema y no van a las causas de los problemas, sino como mucho y es de agradecer a buscar soluciones de forma solidaria.

Pero la ola de refugiados que buscan asilo en una Unión Europea empobrecida y con millones de personas paradas -creyéndola un paraiso-, que ciertamente para ellos que vienen de estados en guerra, lo es; tiene otras causas. Aunque la Unión Europea sea el paraiso tan solo de los ricos, los banqueros y los grandes patronos industriales y de servicios. Está tragedia humanitaria la provoca en estos momentos no el hambre, sino la guerra.

Arabia Saudita, Quatar y otros emiratos reaccionarios. El estado de Israel. Los EE.UU y la OTAN en su conjunto SON LOS CULPABLES directos de lo que está ocurriendo. Yo les acuso.

Bombardearon e invadieron Afganistan, Irak y Libia, permitieron los genocidios de Gaza y alentaron, la guerra civil Siria armando a facciones y financiando islamistas. Desde los años sesenta del siglo pasado están apoyando a grupos integristas. Toleran y adulan a una Arabia Saudita corrupta, medieval y rigorista, que fomenta un islam radical y han sido el caldo de cultivo necesario del Estado Islámico. Ahora todas y todos en el mediterráneo, pagamos las consecuencias de la extraña alianza judeo-cristiana-islámica rigorista y monárquica. Pero sobre todo la pagan las mujeres, las niñas, los pueblos afgano, sirio, palestino, iraquí…

Pero las riadas de refugiados no van hacía Qatar o hacía Arabia Saudita o hacía los EE.UU de América del Norte. Llegan a la depauperada Grecia y encima algunas ONG critican a los griegos en lugar de hacerlo a sauditas, estadounidenses e incluso franceses y británicos.

Este problema no hubiera tenido lugar jamás, si no hubiera habido injerencias cruzadas occidentales o la islamización reaccionaria de los reyezuelos del golfo. En lugar de culpar a un estado europeo en crisis y con millones de personas paradas haciéndole de paso un favor a los neonazis, lo que hay que hacer es denunciar el problema. Apoyar, si, exigir ayuda para los refugiados, si ¿Pero porqué nadie pide financiación a los guardianes sauditas de la Meca o a lo poderes financieros de los EE.UU y Europa que paguen este tremendo sufrimiento humano, que ellos han provocado?

Reproduzco este artículo y reuego leerlo para concer las causas de lo que ocurre. Y exijo menos cobardía y más solidaridad verdadera a los y las “buenas”.

Basta de mentiras y confusión.

http://portuarioenexcedencia.com/?p=1119

 

¿Que está ocurriendo en el canal de Sicilia? ¿Que ocurre en torno a Lampedusa?

La tragedia del barco-patera viejo y atestado de inmigrantes y refugiados hundido en el mediterráneo cuando trataba de alcanzar costa italiana, tiene culpables. No es el capitán o los mafiosos traficantes de seres humanos los responsables. Son eso si unos desalmados delincuentes que se lucran de la tragedia, pero basta ya de hipocresía y de no hablar con crudeza y decir las cosas claras, muy claras : Estas migraciones desde las costas libias son producto no solo de la pobreza extrema y de la huida del hambre. De hecho la mayor parte de los pasajeros en los barcos de la muerte son personas que huyen de guerras, estados fallidos y conflictos civiles eternizados por intereses comerciales, de control de materias primas y victimas de la fallida geoestrategia del Occidente OTAN, en el oriente próximo y en el norte de África.

En mi artículo http://portuarioenexcedencia.com/?p=1090

De que nos extrañamos. Todo tiene su origen y sus culpables

publicado en diversos digitales señalaba el origen de los conflictos en el mundo islámico y en especial árabe.

En el artículo  http://portuarioenexcedencia.com/?p=1090

Situemos el problema: El sistema-mundo en profunda crisis o la excusa del islamismo radical

trataba de poner el dedo en la llaga sobre las causas y orígenes del islamismo violento y radical. En ambos artículos señalo que el entorno OTAN occidental y las antiguas potencia coloniales europeas llevan años arrasando al socialismo árabe y al laicismo progresista y nacionalista árabe en beneficio de sus intereses y la seguridad de Israel que este interpreta de forma “tan contundente” cuando no genocída. Han liquidado al nacionalismo progresista y al socialismo nasserista y baasista y se han acabado encontrando con Al Quaeda y el Estado Islámico.

Bien, situado el tema, los conflictos derivados de las invasiones de Iraq de Bush padre e hijo, la invasión de Afganistán, el conflicto sirio alentado por Arabia Saudita y sus aliados junto al inhumano cerco de la franja de Gaza y su sistemática destrucción han generado cientos de miles de refugiados. Muchos de ellos de lo que eran las clases medias de estos países. Esto, más el desastre libio, haciendo sucumbir el Estado y apareciendo en su lugar varios estados, tribales y fallidos todos ellos y con más o menos aditamento de islamismo radical. El estado fallido libio dividido en zonas controladas por diversas milicias locales, cuando no bandas armadas de carácter mafioso, es la lanzadera por la que escapan los refugiados. Sirios, afganos, iraquíes, palestinos, libios, pero también eritreos incluso pakistaníes, así como personas de otros puntos de África, pero también de Asia, que se unen y desde diversas rutas en Egipto partiendo sobre todo desde los puertos francos de Libia convertidos en puertos particulares de un estado que fue destruido y bombardeado por Italia, Francia, Gran Bretaña y EE.UU, incluso el Reino de España, envío algún cazabombardero.

Esas guerras todas ellas provocadas por la OTAN o los estados miembros principales son las que generan los refugiados, a los que se suman africanos negros huyendo de la miseria.

Mejor hubiera sido evitar muertes y guerras. Mejor hubiera sido no intervenir en esos países para destruirlos a cambio no de llevar la democracia. Eso es mentira ¿O acaso hay democracia en Libia, o las mujeres caminan sin burka incluso por las calles de Kabul? No, todo era mentira y ahora tras apoyar a los sauditas y su islam rigorista y dicen algunos expertos herético, nos quejamos del estado islámico, del llamado terrorismo y de la llegada masiva de personas huyendo de la guerra, el hambre y la barbarie.

No estamos ante una catástrofe humanitaria. Esta, que se da, es tan solo fruto de las guerras y las persecuciones étnicas y religiosas provocadas por los últimos treinta años -al menos. Se que son más- de intervencionismo neoliberal occidental. De fomentar los servicios secretos occidentales e israelíes el islamismo radical para liquidar el marxismo socialista árabe y el progresismo nacionalista que si dificultaba el imperialismo del espacio geopolitico OTAN.

Está claro que algunos o bastantes de estos regímenes que disponían de estados del bienestar aceptables y niveles de salud y educación muy correctos y en los que las mujeres podían caminar sin velos y maquilladas si era su voluntad, eran regímenes autoritarios y no eran democracias según los parámetros europeos. Había corrupción y eran estados muy burocratizados. Pero me pregunto ¿El Reino de España de la Gurtel, Barcenas, los EREs, el ladrillo y sus pelotazos, Marbella….. La ley mordaza, puede darle lecciones a alguien?

La Unión Europea es un inmenso territorio de la hipocresía. Vamos a intentar informar correctamente. Para acabar con las muertes en el canal de Sicilia, hay que acabar con los conflictos armados que principalmente los EE.UU, Arabia Saudita y sus respectivos aliados han creado.

 

 

¿Que hacer ahora en Europa? Oskar Lafontaine nos lo explica

Este artículo del lúcido, inteligente y comprometido socialista democrático, cabal y valiente Oskar Lafontaine es un chorro de aire fresco tras la decepción griega. Decepción provocada por la UE alemana y el capitalismo financiero europeo contra Syriza, pero también por la debilidad de la izquierda europea.

En el estado español, por desgracia ni hay una mente tan lúcida, ni un líder de su talla en ninguna formación de izquierdas o transformadora o….. Nadie. Por eso al menos aprendamos de Lafontaine, lo cual si es posible:

¿Qué podemos aprender del chantaje al gobierno de Syriza?

Artículo publicado originalmente en la edición de fin de semana de Junge Welt. Traducción: Carmela Negrete

Muchas personas en Europa recibieron la elección de Alexis Tsipras como primer ministro de Grecia como una noticia esperanzadora. Cuando el presidente de Syriza, después de semanas de agotadoras negociaciones firmó el dictado de recortes, la decepción fue asimismo muy grande. Sería injusto y arrogante señalar a Alexis Tsipras y a Syriza con el dedo acusador de la moral. Mucho mejor sería reflexionar dentro de la izquierda europea bajo qué condiciones es posible en Europa hoy hacer una política democrática y social, es decir, de izquierdas.

Hemos aprendido una cosa: Mientras el supuestamente independiente y apolítico Banco Central Europeo pueda cerrar el grifo del dinero a un gobierno de izquierdas, una política que se oriente hacia principios democráticos y sociales será imposible. El exbanquero de inversión Mario Draghi no es ni independiente ni apolítico. Él trabajaba para Goldman Sachs, en el momento en que ese banco de Wall Street ayudó a Grecia a falsear los balances de su contabilidad. Así fue como se hizo posible la entrada de Grecia en el euro.

En los meses pasados muchos artículos de opinión se han ocupado de la pregunta de si el dracma debería ser introducido de nuevo. No sirve para nada y es una base errónea reducir el debate a esta pregunta. No solo en Grecia, sino en todo el sur de Europa el paro juvenil es insoportable y cada uno de los países que forman parte de la zona euro están siendo desindustrializados. Una Europa en la que la juventud no tiene futuro está en peligro de descomposición y de convertirse en el botín de fuerzas nacionalistas de extrema derecha renovadas.

La vuelta al sistema monetario europeo

La pregunta, por todo ello, no puede ser para nosotros: “¿dracma o euro?”, sino que la izquierda debe decidir, si a pesar del desarrollo social catastrófico se sitúa a favor de una permanencia en el euro, o por el contrario se pronuncia en favor de una reconversión escalonada hacia un sistema monetario europeo más flexible. Yo estoy a favor de una vuelta a un sistema europeo de monedas que tenga en cuenta las experiencias aprendidas con este sistema monetario y que con su construcción beneficie a todos los países que formen parte del mismo.

El sistema monetario europeo funcionó durante muchos años no sin dificultades, pero mejor que la moneda única. A pesar de las tensiones inevitables posibilitó una y otra vez compromisos, que ayudaron a compensar los diferentes desarrollos económicos. Y ello porque los bancos centrales de los países miembros estaban obligados –por desgracia solamente por un corto periodo de tiempo– a estabilizar los cursos de cambio de los socios del sistema monetario europeo. Dentro del euro solamente los trabajadores y pensionistas españoles, griegos o irlandeses cargan el peso de la devaluación interna mediante la bajada de salarios, los recortes de pensiones y las subidas de impuestos.

El sistema monetario europeo requería, y de eso se trata, al contrario que el euro, del progresivo trabajo conjunto de los pueblos de Europa. A través de revaluaciones y devaluaciones regulares se evitó una desnivelación de las economías europeas demasiado fuerte. Bien es verdad que la dominancia del Banco Federal Alemán fue un gran problema, pero uno mucho mas pequeño que la tutela actual de los europeos por la economía alemana y el gobierno de Merkel, Schäuble y Gabriel. Es cuestión de tiempo hasta que, por ejemplo, Italia reconozca un gobierno que no pueda soportar mas la lenta pero firme desindustrialización de su país.

Es necesario descentralizar

En este sentido exite, en especial entre la izquierda alemana, un fallo de pensamiento estructural que se ha vuelto claro y que está virando el debate sobre el futuro de Europa en la dirección equivocada. Cada una de las exigencias sobre una reversión de las competencias de Europa a la esfera nacional son difamadas como nacionalistas u hostiles a Europa. Los conglomerados mediáticos que están defendiendo los intereses de las grandes empresas alemanas y los bancos tocan la música de acompañamiento correspondiente. Y buena parte de la izquierda cae en la trampa.

Que el traspaso de competencias a la esfera internacional abre el camino al neoliberalismo es algo que mostró una de los estilitas de esta ideología, Friedrich August von Hayek, en un artículo de principios de 1976. De ahí que la Europa del mercado libre y del tráfico incontrolado de capitales no será nunca un proyecto de izquierdas.

Desde el momento en que se pone de manifiesto en qué medida la Comisión Europea y el Parlamento Europeo se volvieron muletas ejecutoras del lobby financiero, transferir mas competencias a nivel europeo es equivalente al desmontaje de la democracia y del estado social de derecho. A esta conclusión deberíamos haber llegado antes, y lo digo haciendo autocrítica, pues yo mismo como europeo convencido, defendí durante mucho tiempo la política de transmisión de tareas a nivel europeo.

Y es lamentable que el influyente filósofo alemán Jürgen Habermas y muchos políticos y economistas, que toman parte en esta discusión, sigan aferrándose a ese camino a pesar de que cada año resulta mas evidente que lleva al error y que enfrenta a los pueblos europeos entre sí. El deseo de Thomas Mann de una Alemania europea se ha convertido en lo contrario. Tenemos una Europa alemana.

Democracia y descentralización se requieren mutuamente. Cuanto mayor sea la unión será más opaca, más lejana y menos controlable también. El principio de subsidiariedad es y permanece como la piedra angular de cualquier orden de sociedad democrática. Lo que en el nivel más bajo, a nivel de municpio, es posible regular debe ser regulado ahí, y en el nivel regional o de países, en el nivel de los estados nacionales, a nivel de la UE o de las Naciones Unidas debe funcionar el mismo principio. En el nivel más alto debe transmitirse solamente lo que pueda verdaderamente ser regulado mejor allí.

Ejemplos de transferencias erróneas hay a montones. No necesitamos casinos que funcionen a nivel global, sino cajas de ahorros, que aun puedan ser controladas. Para necesidades financieras mayores bastan largos años de bancos nacionales que sean regulados estrictamente en sus comienzos. No necesitamos gigantes de la energía que actúen en toda Europa con grandes centrales y redes eléctricas, sino centrales municipales que funcionen con energías renovables y con capacidades locales de almacenamiento.

Los bancos nacionales de moneda se vieron bajo una presión tal que se abrieron las puertas a los flujos de capital desregulados y a la especulación mundial. Los bancos de monedas deberían hacer de nuevo, aquello para lo que fueron fundados un día: financiar a los estados.

La transición a un sistema monetario europeo renovado debe llevarse a cabo paso a paso. Para reintroducir el dracma por ejemplo –ello sería un primer paso en dicha dirección– el BCE debería apoyar el curso de dicha moneda. Tal vez el gobierno griego debería haber requerido a Schäuble que concretase su salida definida de Grecia de la Eurozona. Él prometió una reestructuración de las deudas y un apoyo humano, técnico y que favoreciese el crecimiento.

Desarrollar un plan B

Si esta oferta se toma en serio y el apoyo monetario del BCE estuviese garantizado, entonces cualquier escenario terrorífico, de los que los defensores del euro diseñaron en contra de la reintroducción del dracma, sería privado de su base. Grecia tendría entonces, como Dinamarca con la corona, la oportunidad de participar en el mecanismo de cambio de curso monetario. Es sorprendente en qué medida economistas de renombre internacional y expertos en moneda del esprectro conservador y liberal defienden la salida de Grecia del sistema del euro.

El valiente ministro de finanzas griego Yanis Varufakis, que lo tenía difícil con sus colegas ministros de finanzas europeos por eso mismo, porque él de hecho comprende algo de economía política, había diseñado un escenario para la introducción del dracma. Él quería tener un plan B para el caso de que Draghi cerrase el grifo del dinero, es decir, hiciese uso de la “opción nuclear” como se le llama en los círculos financieros. Y efectivamente el exbanquero de inversión ha hecho uso de dicha arma. Junto a Schäuble, él es el verdadero chico malo de la Eurozona. Justo después de que el gobierno de Syriza tomase posesión en Atenas, el Banco Central Europeo utilizó los mecanismos de tortura para hacer arrodillarse a Tsipras.

La izquierda europea debe ahora desarrollar un plan B para el caso de que un partido en uno de los miembros europeos se vea en una situación parecida. El código europeo debe ser reconstruido de tal forma que se le quite el poder al Banco Central (que no está legitimado democráticamente) de anular la democracia a golpe de botón. La introducción escalonada de un nuevo sistema monetario europeo allanaría para ello el camino. También la izquierda alemana debe desenmascarar el mantra de Merkel según el cual “si muere el euro, entonces muere Europa”. El euro se ha convertido en un instrumento de dominación económica de la economía alemana y del gobierno alemán en Europa. Una izquierda que quiera una Europa democrática y social, debe cambiar su política europea y escoger nuevos caminos.

O.L

Queda claro el camino, los que no lo tienen tan claro son los dirigentes de la izquierda europea, que se situan ahora entre una posición tan sectaria como inútil del KKE -los estalinistas griegos-, o con el reformismo ex socialdemócrata, aunque sean de formación comunista.

Un socialista democrático, nos propone que hacer.

Carlos Martinez

Lo siento, pero el problema es el PSOE

 A veces da la sensación de que en la Transición se dejó todo atado y bien atado. La verdad es que a la hora de analizarla sociólogos y politólogos que no la vivieron, obvian sus innegables avances, olvidando que muchos millones de personas en este Estado, sí fueron –fuimos- testigos de ella y la defendieron, comenzando por el PCE de Carrillo, más incluso, este último, que otros sectores de la izquierda.

La Transición supuso el paso vigilado desde la Corona y los cuarteles (y dentro de ellos, las barras de los cuartos de banderas), hacía una democracia formal y esto representó a pesasr de todo, un gran avance para millones de hombres y mujeres, a pesar de sus limitaciones y fue fruto de la lucha popular, a pesar del rey y las torretas de los tanques o “los ruidos de sables”. Gracias al empuje de un movimiento obrero combativo y organizado se lograron importantes avances sociales, en pensiones, seguridad social, salarios y derechos. Que mucho ojo, nadie regaló y costaron vidas –están documentadas en cerca de trescientas, las muertes violentas, la mayor parte por arma de fuego, de obreros y opositores de izquierdas-, nada se regaló. Policía y grupos fascistas actuaron en muchas ocasiones con total impunidad asesina.

Pero el avance en derechos sociales, educativos y sanitarios, entre 1978 y 1988 fue incuestionable. También subió del nivel de vida lo que incrementó, la posibilidad de consumo el  mayor que la clase obrera española, jamás había gozado, como por ejemplo el poder hacer vacaciones  o tener derecho a cierto ocio. Lo cual no evita que fuera de forma desigual y con un brutal pago colectivo, cuál fuera el desmantelamiento del sector público, vendido por el PSOE para financiar el estado del bienestar. Así como desmantelar la industria pesada y minería españolas, como peaje a Alemania al objeto poder ingresar en la Unión Europea. Las “autovías de Felipe” y las “pagas de Felipe” tuvieron ese precio doble y del que se habla muy poco y se denuncia menos. Pero hubo algo políticamente peor y fue la conversión del PSOE en el elemento clave del sistema del 78, del régimen, a cambio de ser un adelantado en Europa a la derechización de la socialdemocracia y su transmutación en una suerte de liberalismo progresista.

El PSOE pasó a ser el partido de la corona y de la contención de los deseos populares de cambio. En 1982 el pueblo trabajador venció las elecciones de forma contundente llevando al PSOE a la Moncloa con una mayoría absoluta histórica, jamás repetida. Fue la respuesta popular al golpe de estado del 23F y a una UCD que ya no era necesaria, ni para las personas normales, ni para el sistema y los poderes financieros. El PSOE pasó sin embargo, a ser el garante del sistema y de la poderosa políticamente hablando, banca privada. El PSOE pasó a ser el partido europeo y el representante de los intereses de Alemania en esos momentos. El PSOE devolvió la autoestima a un pueblo sometido, que confió ciegamente en él, a pesar de que ya desde los inicios de su gestión, Felipe González “apuntó maneras”.

Felipe González con los votos de los jornaleros del campo, los obreros industriales, las personas paradas y las pobres, forjó una alianza muy fuerte con la llamada clase media (sectores de las clases populares recién llegadas a cierto bienestar y profesionales urbanos y rurales).  Con la Corona y con los poderes financieros. Con la banca.

Desde entonces el PSOE utilizando las históricas siglas de un partido obrero, republicano y marxista reformista o socialdemócrata de clase y marxista, llevó adelante una política que mezcló, privatizaciones y desmantelamiento industrial, con pensiones no contributivas; subsidio de desempleo agrario; incremento de la mejora en la calidad de la sanidad y educación públicas; incremento exponencial de becas universitarias, junto a, y como contrapeso, el  incremento de las subvenciones a la enseñanza religiosa o los primeros recortes en derechos laborales, las primeras congelaciones y la contención salarial. Mejoras innegables para los derechos de las mujeres, junto con la renovación del Concordato o la entrada en la OTAN. La OTAN fue precisamente la primera fisura que se abrió en la llamada familia socialista que a la larga resultó ser más profunda de lo que parece. El PSOE posibilitó avances en ciertas materias, junto a la consolidación del atlantismo y la presencia mediterránea los EE.UU; el apoyo sin duda alguna a los intereses del capitalismo alemán salpimentado con el inicio de la cultura del pelotazo y el enriquecimiento rápido de los especuladores, del que Solchaga, el ministro liberal-felipista de economía, se enorgulleció.

El PSOE que logró avances en bienestar, que no se pueden negar ahora, muchos de los cuales han sido recortados por el propio PSOE y el PP, pero pagó el precio de desdibujarse, ser el férreo sostén del régimen del 78, garantizar el poder de los banqueros y desaparecer como partido de la clase obrera. Pasó a ser la cara amable y progresista de la sociedad de mercado y del sistema liberal de mercado. Ya no había más alternativa, ni más esperanza de cambio, además el mercado era bueno.

¿Cuál es el papel del PSOE en esta coyuntura?

Al final y desde entonces cuando aparece algo en el horizonte nuevo o realmente de cambio y regeneración, que hace prever una voluntad de transformación de las cosas, aparece de nuevo el PSOE. Es el freno, pero él se postula como solución. Logra que el debate entre las izquierdas transformadoras y radicales en el sentido correcto del término, acabe siendo: si hay posibilidad de pactar o no con los socioliberales y en qué puntos programáticos.

El hecho es que todos han pactado con el PSOE tras las últimas elecciones locales y autonómicas, también Podemos lo ha hecho. Podemos no es virgen ya en este aspecto, ni mucho menos y si bien en algún caso el facilitador de gobiernos municipales de unidad popular, ha sido el PSOE, veamos el resultado final de los pactos y veremos quién sale ganador.

Por eso el PSOE que no está finiquitado, ni mucho menos, tal y como algunos politólogos erróneamente vaticinaron, sino que vuelve a aparecer en el horizonte y su oligarquía de profesionales socioliberales, se vuelve a frotar las manos. El que en el interior del PSOE hayan minorías marxistas y republicanas (que las hay) no le impide trazar sus hojas de ruta con total tranquilidad y si hay que defenestrar a alguien por el camino, pues se hace y punto. Ya operará la maquinaria publicitaria del sistema.

El PSOE se postulará como única opción posible y capaz de derrotar al PP y se mostrará reacio a pactar con el partido derechista. Luego alcanzado -si no se lo impedimos con un triunfo de la izquierda real- el gobierno, seguirá imponiendo los planes económicos de la Troika y de la UE y protegiendo a la banca y las compañías energéticas. A cambio de disolver tres o cuatro leyes muy autoritarias del autoritario PP, practicará un neoliberalismo de libro y volverá a ser el partido de “Europa”.

Por eso el PSOE que no el socialismo, es el problema. Las otras izquierdas no socialdemócratas o no socialistas, hasta ahora o no han sabido o podido hacer (el sustituir al PSOE como la izquierda real). Es cierto que hay una ley electoral que es un pucherazo legalizado. Pero en las últimas elecciones autonómicas y con un PSOE bajo mínimos, las cosas han quedado bien, si se es optimista, para las fuerzas transformadoras y emergentes, pero a pesar de ello, los resultados autonómicos ahí están y la cantidad de comunidades autónomas presididas por socioliberales, también. Con lo cual no quiero olvidar el triunfo de las mareas y candidaturas comunes y populares en varias grandes ciudades. Pero incluso en esos casos, en su mayor parte, alguna ayuda han debido recibir.

Mal vamos si nos instalamos en la autocomplacencia. Tampoco en el pesimismo. Estamos avanzando, pero lo estamos haciendo, regular.

El asunto no es sacar en las próximas elecciones generales sesenta diputadas y diputados y facilitar el asunto a un partido socioliberal, incluso a cambio de un programa firmado. Eso ya lo hizo IU en Andalucía en la legislatura anterior ¿Y?…

Tampoco, quiero desanimar, solo advertir. Pero entonces ¿Cuál es la solución?

La solución pasa por darse cuenta del que el PSOE es el problema. Pero también que el socialismo y la socialdemocracia están fuertemente arraigadas entre las clases populares, a pesar de todas las traiciones de las oligarquías usurpadoras. Están muy arraigadas porqué responden a los intereses de una amplia capa de la gente. Personas que desean avanzar, pero en democracia. Desean cambios, pero con tranquilidad. Quieren seguridad en los servicios, educar a sus hijos; vivir con dignidad, empleo y tener vivienda asequible y asegurada.

La energía para transmitir, un cambio radical y republicano que este Estado necesita, incluso para seguir subsistiendo como Estado, pasa por disputar el socialismo a un partido que ya no lo es. Al menos esa es una gran parte de la solución. Solución además, la podemos ofrecer los socialistas que nos hemos impuesto la titánica y no siempre agradable tarea de disputarle la hegemonía del socialismo democrático al PSOE.

Tarea en muchas ocasiones muy dura, pues duro es enfrentarse a un partido que basa en muchas ocasiones su existencia en redes clientelares de poder. Con capacidad de extorsión incluso de “chantaje amable y condescendiente”. Pero también con unos aliados nuestros, recelosos y anti-socialistas por razones ideológicas o bien por si acaso a los socialistas las cosas nos salen bien.

O bien simplemente contando con apoyos coyunturales fruto en ocasiones de buenas relaciones personales. Tan solo en escasas ocasiones por un convencimiento político. De hecho, percibo que muchas personas transformadoras, piensan que para socialista el PSOE y así les irá mejor, a ellos.

El objetivo de Alternativa Socialista independientemente de cualquier coyuntura electoral, es disputar el socialismo al PSOE y demostrar que no siendo este, un partido socialista, el partido socialista existe y funciona, es real, más allá de ciertas personas y de su posición humilde todavía. Funciona como un ente colectivo y está muy imbricado en los movimientos sociales, sindicales y en ayuntamientos.

No vamos a cejar en difundir nuestra lucha y en poder mostrar que el socialismo democrático está ya organizado y hay un David, Alternativa Socialista, disputándole a un Goliat, el PSOE, la reivindicación del socialismo democrático, facilitando la construcción de una fuerza socialista de la que la gente se pueda sentir orgullosa y ubicar el socialismo en las candidaturas y/o coaliciones de Unidad Popular.

¿Qué va a aportar AS a la unidad popular? En primer lugar un partido socialista, ecosocialista, feminista y republicano, de izquierdas y plural. En segundo lugar ideas y propuestas programáticas. En tercer lugar proponer a las y los ciudadanos que integran las próximas candidaturas unitarias el convencimiento de que o bien hay un programa transformador y constituyente y nos planteamos la cuestión nacional y nacionalista, así como la construcción de un estado social con un poderoso sector público, o en nada nos diferenciaremos de un programa socioliberal, que será travestido con promesas socialdemócratas tan falsas como Judas.

Un programa que se ocupe seriamente del problema de la Unión Europea y el euro, porqué son dos gravísimos problemas y lo hacemos con radicalidad y seriedad a la vez, o no habremos avanzado nada. En cualquier caso, los socialistas y las socialistas, vamos a seguir en esa brecha.

En el aspecto de la Unión Europea y la Europa que queremos, Oskar Lafontaine está diciendo cosas muy interesantes y con total lucidez. La Europa de Maastricht es inviable para el bienestar, la moneda única está fatalmente construida y tan solo sirve a los intereses de la Gran Alemania capitalista. La construcción de una alianza europea de las izquierdas es imprescindible y no sangremos ahora a Grecia y denostemos a Tsipras, porqué o logramos tres gobiernos europeos de izquierdas y populares o no saldremos de el actual estado de postración y recortes contra las empobrecidas clases populares del Estado español y de la Europa de la Unión.

En la apuesta europea el PSOE esta con el engranaje de la UE y la burocracia de Bruselas, con el TTIP y con el TISA. Con el euro alemán y con las privatizaciones que impone el colegio de comisarios europeo. Nosotras no. Ese es también gran parte del problema.