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La oligarquía que domina el PSOE no tiene dos almas

Decir que en la dirección del PSOE hay dos sectores, uno de ellos más sensato y otro más ligado al PP, es no conocer el PSOE. Toda la oligarquía que controla el PSOE es la misma.

Tal vez un sector tiene más ganas de tratar de gobernar, porque esa es su tabla de salvación y otro que no confía o confía menos en que podría hacer ese gobierno o que margen de maniobra tendría un gobierno en minoría y sin rupturas, maniatado por aliados molestos o cambiantes.

Los socialistas nos hemos de organizar nosotras mismas, al margen de las oligarqu√≠as socioliberales y construir el partido socialista de los insumisos a tanta renuncia y traici√≥n: es decir de las victimas de la crisis, del trabajo, de clase y de las personas que aspiran al cambio social real y la Rep√ļblica.

Ese partido ya está en construcción. Es www.cli-as.org y SOCIALISTAS la unión entre ISI y Alternativa Socialista.

Pero mientras tanto y a partir de su constitución, este Parlamento ya electo lo que debe hacer es dejar de una vez de marear la perdiz -todos- y nada más se de la primera sesión, derogar la ley mordaza, la reforma laboral y recortes, re-pagos, leyes reaccionarias y privatizaciones.

El socialismo democr√°tico: o el enemigo a batir

 

Dec√≠a Don Indalecio Prieto ‚Äďel m√≠tico y ocurrente Don Inda- que la pol√≠tica hace extra√Īos compa√Īeros de cama. En la pre-campa√Īa y campa√Īa electoral ha quedado muy claro. El apoyo de la mayor parte de los medios del sistema a los llamados partidos emergentes ha sido tan n√≠tido, que todo apunta a que en los sanedrines del poder y del PP el enemigo era un desgastado, vac√≠o y sin ideas PSOE, metido adem√°s en un lio interno, entre un ‚Äúsinsustancia‚ÄĚ Pedro S√°nchez y una bur√≥crata fajada en las t√©cnicas de la lucha cainita de las Juventudes Socialistas. Las juventudes socialistas, hace a√Īos que se volvieron conservadoras ante el panorama de las izquierdas y movimientos alternativos juveniles. En muchos casos son m√°s una agencia de empleo pol√≠tico que un movimiento juvenil incluido en las luchas de los j√≥venes sin futuro, m√°s all√° de contadas y honrosas excepciones. Eso explica la empantanada situaci√≥n del PSOE actual, gestionado por ex miembros de esas juventudes burocratizadas y ajenas a toda cr√≠tica social o al aparato de su partido matriz. J√≥venes-viejos que leyeron tan solo las versiones m√°s edulcoradas de Petit y hace diez a√Īos dec√≠an ser del republicanismo social aguado y falso de Zapatero, pensando muchos de ellos que el cambio social eran las nuevas tecnolog√≠as que no el reparto, la igualdad, lo p√ļblico por encima de lo privado; que del socialismo, m√°s vale no hablar. Esos que jam√°s leyeron ni a sus propios cl√°sicos son los que ahora gestionan el PSOE, as√≠ claro no hay manera.

¬ŅLuego si el PSOE est√° tan d√©bil y ajeno a la ideolog√≠a que le vio nacer, porqu√© el poder, los medios del poder y otras familias de la izquierda o del populismo progresista con aspiraciones hegem√≥nicas lo quieren hacer desaparecer? Sencillo, el socialismo democr√°tico, tiene aunque ocultas pero vivas en las mentes y corazones de miles de socialistas democr√°ticos ‚Äďsean del PSOE o de los partidos socialistas nuevos y regeneracionistas como ISI o AS (cli-as) o SOCIALISTAS y otros- ideas transformadoras; de nacionalizaci√≥n de los sectores estrat√©gicos; defensores de lo p√ļblico a ultranza y una convicci√≥n republicana a prueba de aparatos y traiciones. El problema para el sistema, no son los y las ‚Äúprofesionales‚ÄĚ, la oligarqu√≠a liberal, bur√≥crata e in√ļtil que controla el PSOE. El problema es el socialismo. El gran problema es que el socialismo, si tiene modelo diferente y diferenciado de sociedad. El gran problema es que el socialismo democr√°tico y dejemos ya de confundir socialismo con PSOE ‚Äďhoy ya no tienen nada que ver- es una fuerza transformadora que respetando la libertad, se propone repartir la riqueza. Combatir la corrupci√≥n, pero no solo pol√≠tica sino la capitalista. Que los sectores energ√©ticos, de transporte p√ļblico, gran parte del sistema de banca y ahorro y por supuesto educaci√≥n, salud, vivienda, as√≠ como el sistema de pensiones sean de propiedad y gesti√≥n p√ļblicas y de esta forma resolver todos los problemas cotidianos de las clases populares, de la clase obrera, del pueblo. Pero no solo es eso. La lucha capital-trabajo es en el centro del debate pol√≠tico. La cuesti√≥n del salario y la dignidad humana. La organizaci√≥n del trabajo. El sindicalismo de clase como herramienta de liberaci√≥n y no como un mero sindicalismo de servicios asexuado y profesional. La organizaci√≥n de la clase trabajadora como clase y por tanto la comprensi√≥n suficiente como para incluir a los precarios, los j√≥venes falsos aut√≥nomos as√≠ como la creaci√≥n y la cultura, creadores y creadoras y cooperativistas en la lucha de clases del siglo XXI. Lucha de clases que no desaparece, solo se transforma.

No se trata pues, tan solo, de combatir la austeridad ‚Äďsiendo esa la bandera principal en estos momentos-, se trata de propiciar un profundo giro social, econ√≥mico y pol√≠tico que nos ayude a ser felices. Se trata del sue√Īo socialista. Se trata de tener fe en una sociedad sin explotadores ni explotados, de trabajadores de todas clases. Sin ese sue√Īo, al final la realidad te vence y el capital te corrompe. El problema es que el socialismo, tiene un proyecto de sociedad sin la oligarqu√≠a vigente y dominante e insisto en democracia y con democracia. No se trata de recurrir a la patria para echarle en cara nada a los corruptos y especuladores, nuestra patria es el mundo y un invento para dividirnos en demasiados casos. Nuestra patria es la clase y el mundo.

Por tanto lo que hay es una lucha de poder y por la hegemon√≠a pol√≠tica que aun sin querer ‚Äďquiero pensar- hace coincidir en ciertos objetivos a corrientes de pensamiento diferentes.

Por todo eso algunos medios y think-tank conservadores, llevan a√Īos trabajando por comprar, corromper ‚Äďpor cierto con demasiado √©xito- y luego destruir el socialismo. Hay centros de estudio e influencia anti-socialistas y algunos de ellos han fichado a personas que dicen ser socialistas, para trabajar por el capitalismo y el fin de las ideas socialistas. Se pueden dar nombres de personas que dicen ser ‚Äúsocialistas‚ÄĚ y que han sido cooptados por la Trilateral o el Club Birdelberg.

Lo que ocurre es que para destruir el socialismo en el estado espa√Īol, la primera diana ha sido el PSOE. Tal vez han errado el tiro, o tal vez no. El ejemplo de Jeremy Corbyn, est√° en el horizonte. Pero ya lo he explicado en diversos art√≠culos, en el Partido Laborista por su propia organizaci√≥n interna y la existencia de diputadas y diputados de distrito, eso ha sido posible. Pero en el PSOE es sencillamente imposible. Por ello estamos proponiendo una alternativa, que est√° siendo silenciada y censurada. Tal vez por esto, en los medios de pensamiento conservador, reaccionario y nacionalista-derechista hay una clara y obstinada planificaci√≥n para destruir todo lo que huela a socialista o a socialismo democr√°tico.

En consecuencia, las socialistas y los socialistas hemos de ser conscientes de la situaci√≥n que se est√° produciendo. De que para salvar esa situaci√≥n el PSOE ya no es √ļtil, al menos en estos momentos. De que hay que construir una alternativa, propia y orgullosa de ser socialista. No en fotocopias, muy trufadas de otras doctrinas y de viejos recelos anti-socialistas. No, sino con una estructura propia desde la que decirle al nuevo precariado-proletariado sin futuro, que efectivamente, en este sistema no hay porvenir. De que con capitalismo no puede haber freno al cambio clim√°tico, ni defensa del ox√≠geno frente a la sociedad del carbono, ni fin del patriarcado. Que sin rep√ļblica no puede haber democracia. Porque una familia desigual no nos puede representar.

Porqu√© el neoliberalismo, no puede ser lo √ļnico racional y posible y la √ļnica fuente de pensamiento, que sabe lo que hay que hacer, cuando el mundo est√° plagado de guerras, hambre, pobreza y desastres naturales provocados por la codicia de las clases poseedoras. Por eso solo el sue√Īo socialista nos puede ayudar a cambiar la realidad. Por eso quieren destruir el socialismo democr√°tico.

 

Carlos Martínez

Politólogo

Es Miembro de Alternativa Socialista y de SOCIALISTAS

www.cli-as.org

El Comité Federal de la superficialidad : Articulo de Armando Fernandez Steinko

El Comité Federal de la superficialidad

La reunión del Comité Federal del PSOE del día 28 de diciembre de 2015 prometía tener una particular importancia para el panorama político del país. Sin embargo el miedo a una crisis interna, la superficialidad en el análisis político y la situación de empate técnico entre los seguidores de Pedro Sánchez y de Susana Díaz le han quitado relevancia a pesar de la aceleración de los tiempos políticos.
Tres son los asuntos colocados encima de la mesa: a.) la posibilidad de entrar en un gobierno de gran coalición con el Partido Popular b.) las líneas rojas de la negociación con Podemos para la hipotética formación de un gobierno de coalición y c.) la fecha de celebración del próximo congreso federal que, a pesar de que no entraba en el orden del día, ha estado presente en todo momento reflejando las tensiones por el control del Partido.

a.) Este asunto no genera disparidad de opiniones. El punto de vista de los sectores pr√≥ximos a Felipe Gonz√°lez, que buscan un ‚Äúpacto de Estado‚ÄĚ con el Partido Popular argumentando con el esp√≠ritu de la Transici√≥n, est√° arrinconado. El desplome del PASOK en Grecia y la pujanza de Podemos convierten este escenario en extremadamente peligroso para el PSOE en la actual situaci√≥n. A esto se suma un cierto respiro en la din√°mica independentista tras la p√©rdida de medio mill√≥n de votos por parte de los partidos nacionalistas y de la situaci√≥n de par√°lisis provocada por las divisiones de las CUP. La √ļnica decisi√≥n tomada en firme en la reuni√≥n del Comit√© Federal ha sido esta: descartar la posibilidad de una gran coalici√≥n con el Partido Popular.
b.) Las líneas rojas de la negociación con Podemos ya habían sido trazadas antes de la celebración del Comité Federal: no hacer concesiones en la cuestión del referendum de autodeterminación que pide Podemos. Inmediatamente después de las elecciones Susana Díaz subrayó esta línea roja utilizándola como estrategia discursiva con el fin de intentar erosionar a Pedro Sánchez. Pero se trataba de una simple escaramuza pues tampoco este tema ha generado nunca desacuerdos de fondo entre los dos sectores más visibles del Partido.
c.) La pugna entre Susana D√≠az y Pedro S√°nchez por el liderazgo del Partido se articula hoy alrededor de la fecha de celebraci√≥n del pr√≥ximo congreso. Mientras el primero prefer√≠a aplazarlo hasta abril, Susana D√≠az prefer√≠a celebrarlo en las fechas previstas con el fin de asentar su propio liderazgo frente a la posibilidad de una segunda vuelta electoral. D√≠az esgrim√≠a como argumento una mayor capacidad de arrastre electoral que Pedro S√°nchez pero no fue capaz de aportar prueba alguna, con lo cual no ha sido capaz de erosionar el liderazgo de S√°nchez frente a sus compa√Īeros tal y como como ella pretend√≠a. El empate t√©cnico entre ambos sectores ha impedido tomar una decisi√≥n sobre la fecha de celebraci√≥n de dicho congreso, decisi√≥n que se ha acordado posponer para una pr√≥xima reuni√≥n en enero.¬† Con todo: se puede decir que, en contra de lo esperado, ha sido Pedro S√°nchez el que ha salido vencedor por ahora de esta pugna debido a la debilidad de los argumentos de Susana D√≠az.

En definitiva: el Comit√© Federal no ha servido ni para aclarar posiciones pol√≠ticas, ni para tomar decisiones dif√≠ciles aunque s√≠ para constatar una preocupaci√≥n ¬†tapada por argumentos formales y por el recuerdo de viejas glorias, pero que estaba en boca de la mayor√≠a de los asistentes: desde Elena Valenciano a Mar√≠a Chivite. Lo que ya hab√≠a sido consensuado y decidido ha sido ratificado oficialmente, y lo que a√ļn no hab√≠a sido decidido -sobre todo la celebraci√≥n de la fecha del congreso- ha sido pospuesto. Por otro lado se ha producido un -inesperado- reequilibrio de fuerzas entre ambos l√≠deres. Los peores resultados del PSOE desde la Transici√≥n parec√≠an colocar a Susana D√≠az en una buena posici√≥n para disputarle el liderazgo a Pedro S√°nchez. Las grandes federaciones rurales del sur -Andaluc√≠a, Extermadura (Fern√°ndez Vara), Castilla La Mancha (Mart√≠nez Guijarro)- pero tambi√©n las de Asturias (Javier Fern√°ndez), Madrid (Sara Hern√°ndez), la de Catalu√Īa (Miquel Iceta) o la de Canarias, se decantaron, en un primer momento, m√°s bien por Susana. Ella encarna la continuidad del aparato y muchos de sus apoyos y fidelidades proceden de los a√Īos compartidos en las Juventudes Socialistas. Pero Susana es una m√°quina de discursos para ganar elecciones antes que una mujer de profundidades anal√≠ticas e intuiciones estrat√©gicas que es lo que se requiere en situaciones como esta. Tampoco Pedro S√°nchez lo es pero su educaci√≥n es m√°s cosmopolita aunque su carrera ha sido mucho m√°s corta dentro del PSOE. Su arrinconamiento parec√≠a evidente al comenzar la la reuni√≥n pues s√≥lo lo apoyaban las federaciones m√°s peque√Īas -Murcia (M. Tovar), Logro√Īo, Arag√≥n (Alfonso G√≥mez) Castilla y Le√≥n (Luis Tudanca) etc.- aunque tambi√©n la importante organizaci√≥n de Euskadi encabezada por Idoia Mend√≠a, que apost√≥ desde el principio por √©l.
Lo que m√°s llama la atenci√≥n es el ingenuo intento de Susana D√≠az de imponerse a su rival sin traer ¬†nada bajo el brazo excepto su aparente capacidad personal de arrastrar (‚Äúmuchos‚ÄĚ) m√°s votos que Pedro S√°nchez y su deseo -tambi√©n m√°s personal que otra cosa- de adelantar el congreso lo m√°s posible. Esta superficialidad se ha vuelto contra ella. A medida en que iban sucedi√©ndose las intervenciones quedaba claro que sus argumentos pol√≠ticos eran d√©biles con lo cual fue perdiendo muchos de los apoyos iniciales. Barones y baronesas olfatearon, con raz√≥n, que desde Sevilla llegaba m√°s t√°ctica personal que estrategia a la altura de una situaci√≥n dif√≠cil. Iceta y una parte de la federaci√≥n extreme√Īa se desmarcaron y Ximo Puig, que en un principio argument√≥ cuestiones de agenda para no inmiscuirse a la pugna, decidi√≥ acudir a √ļltima hora decant√°ndose por Pedro S√°nchez.¬† Al final no se vot√≥ el espinoso tema del Congreso pues Susana tem√≠a el empate o, incluso, perderlo. Los de Susana han conseguido atar a Pedro m√°s corto, pero no han quedado como gente con respuestas inteligentes a los grandes problemas y Pedro ha conseguido esquivar su arrinconamiento aunque, no tanto, debido a su propia fortaleza como a la debilidad pol√≠tica de su adversario. Est√° en el aire la posibilidad de que un tercer candidato con posiciones m√°s asentadas, m√°s socialdem√≥cratas, irrumpa con fuerza en el futuro aunque hoy ¬†parece dif√≠cil: el PSOE no es (¬Ņa√ļn?) ese Partido Laborista brit√°nico¬†exhausto despu√©s de veinte a√Īos de Tercera V√≠a, y que decide rearmarse ideol√≥gicamente frente al neoliberalismo. Pero entonces ¬Ņcual va a ser la l√≠nea del PSOE a partir de ahora? Al no haber habido una discusi√≥n de calado tampoco han sido sustanciosas las conclusiones aunque en la resoluci√≥n del Comit√© Federal aprobada por unanimidad quedan plasmadas algunas referencias generales:
1.)¬† reafirmaci√≥n del (m√°gico) argumento relacional: ‚Äúel PSOE es lo contrario del PP‚ÄĚ. Esto permite¬† descartar su apoyo a la investidura de Rajoy as√≠ como la formaci√≥n de una gran coalici√≥n de cualquier tipo. Pero sobre todo permite seguir elevando ese plano esquema bipartidista a la categor√≠a de ‚Äúestrategia‚ÄĚ como ha venido sucediendo desde 1978.
2.)¬† apuesta por combatir la desigualdad, por recuperar el Estado del Bienestar y por blindar los derechos sociales en la Constituci√≥n. Esto √ļltimo es un paso audaz e incluye una cr√≠tica impl√≠cita de la reforma express del art√≠culo135 de la Constituci√≥n y del esp√≠ritu de gran coalici√≥n neoliberal en la que pudo apoyarse. Pero no se hace menci√≥n alguna a las posibles causas del desplome del Estado del Bienestar, a las pol√≠ticas neoliberales o a las ¬†de austeridad dictadas por Bruselas que no se ponen en duda sino que, por el contrario, parecen reafirmarse con la seguridad del que busca la protecci√≥n del primo zumosol. Tambi√©n esto permite seguir como hasta ahora: hacer las paces con todo el mundo y perseverar en la planicie de la estrategia relacional: el ‚Äúotro‚ÄĚ, en este caso el Partido Popular es, una vez m√°s, el √ļnico responsable de la situaci√≥n con lo cual las cosas volver√°n a su cauce una vez sustituido por el PSOE.
3.)¬† ¬†Apuesta innegociable por la ‚Äúunidad de Espa√Īa‚ÄĚ y apoyo ‚Äúleal‚ÄĚ al Partido Popular en la defensa de dicha unidad frente a los intentos de erosionarla con referendums o consultas. Alusi√≥n a una ‚Äúfederalizaci√≥n del modelo territorial‚ÄĚ pero sin ni siquiera apuntalar un atisbo de idea novedosa que vaya m√°s all√° de las tesis de Manuel Aza√Īa en los a√Īos de la Rep√ļblica, sin hacer menci√≥n alguna a la ra√≠z identitaria del problema nacional etc.
En resumen: el Comit√© Federal refleja la preocupaci√≥n con la que la direcci√≥n del PSOE afronta la situaci√≥n creada tras las elecciones pero no aporta ideas, iniciativas o reflexiones con altura de miras sobre c√≥mo salir de ella. El intento de sustituir a un candidato por otro ha sido todo su contenido aunque, en contra de lo esperado, se ha producido un empate que ha obligado a posponer la fijaci√≥n de la fecha de celebraci√≥n del pr√≥xima congreso. Los argumentos pol√≠ticos no han ido m√°s all√° del encaje de la explicaci√≥n de la p√©rdida de votos en un esquema relacional, el mismo ¬†que ha venido funcionando durante d√©cadas en Espa√Īa: los problemas no tienen una explicaci√≥n sustancial -por ejemplo una determinada pol√≠tica econ√≥mica o las premisas err√≥neas a la hora de construir del estado de las autonom√≠as- sino la malvada acci√≥n del eterno contrincante pol√≠tico que ahora es el Partido Popular. Este argumento lleva a otro: la mera alternancia en el poder es suficiente para generar soluciones con lo cual la estrategia del partido se reduce a encontrar al candidato m√°s id√≥neo para conseguirlo. La direcci√≥n del PSOE no parece haber ca√≠do a√ļn en la cuenta de que la ciudadan√≠a considera dicha alternancia como un argumento formal incapaz de dar soluci√≥n a los grandes problemas del pa√≠s. Si en algo tienen en com√ļn ¬†los ide√≥logos de la gran coalici√≥n con el grueso de la ciudadan√≠a, es en que este formalismo debe dar paso a al intento de abordar las cuestiones de fondo. El problema de los que apuestas por la gran coalici√≥n es su insistencia en aplicar recetas fracasadas en nombre del un argumento de Margaret Thatcher que siempre le dar√° una ventaja a los que m√°s tienen: ‚Äúthere is no alternative‚ÄĚ.

Advierto: una nueva gran coalición, la de la clase media en marcha

Me barrunto una nueva GRAN COALICI√ďN la de la clase media emergente y los partidos de clase media moderada o radicalizada. La clase media no se va a morder entre ella. La clase media est√° ya de acuerdo en lo sustancial, OTAN, no tocar mucho a la UE y salvar la monarqu√≠a pues no es prioritario ahora decidir su futuro. Gatopardo un ni√Īo de teta.

Pedro Sanchez ya no es necesario, para garantizar el sistema. Patricia Botín dice el nuevo timonel, ya no es casta. Rojoy está tranquilo ante resultado de PODEMOS y Ciudadanos ratifica que dejará gobernar a Rajoy. El pastel ya está repartido.

Hay que reorganizar el movimiento obrero y los partidos obreros que hoy son los de las y los precarios, paradas y empobrecidos. Jóvenes sin futuro y mujeres aplastadas por el patriarcado.

La clase media firma la paz y se apresta a repartirse el poder.

La clase trabajadora se debe reorganizar. Hay que construir un nuevo laborismo de izquierdas, de clase y republicano.

Elecciones sin nervio

Ten√≠amos muchas expectativas para las elecciones que derribar√≠an a Rajoy. Las mareas movilizadas contra los recortes en salud y educaci√≥n. Dos huelgas generales. La lucha heroica de la PAH, el movimiento social y de clase a√ļn sin propon√©rselo, m√°s potente de los √ļltimos a√Īos. La Marchas de la Dignidad con su masiva manifestaci√≥n sobre Madrid. Las luchas mineras o de Coca-Cola o de Panrico o de‚Ķ Todo eso ahora est√° desmovilizado, frenado o en silencio. Eso no quiere decir que no siga habiendo luchas y lucha de clases. Pero alguien decidi√≥ que hab√≠a que cambiar calles por urnas y sof√° ante la sexta tv por asambleas de lucha social. As√≠ de sencillo. A todas y todos nos vienen nombres a la cabeza de responsables y de c√≥mplices, pero no es cuesti√≥n en estos momentos de ‚Äújoder con la pelota‚ÄĚ por tanto, ah√≠ lo dejo.

La frustraci√≥n ante la imposibilidad de una sola candidatura de unidad popular, la falta de inteligencia pol√≠tica para construir un frente popular ante tanto robo, desm√°n, privatizaci√≥n, corrupci√≥n incluso coronada y autoritarismo ya con tintes pre-b√©licos. La creencia en que solos si se puede, demostrar√° que no se puede solos. Las izquierdas son plurales y no reconocer esto, es ser un extraterrestre o pensar que vivimos en otro continente. No ha sido posible, han fallado otras experiencias en com√ļn que han final han quedado en un ‚Äúcoitus interruptus‚ÄĚ por lo que al final han salido las navajas barberas de la desilusi√≥n y el frio ambiental.

Pero a pesar de todo, yo me pregunto ¬ŅVamos a dejarle todo el campo a Rajoy y a Ribera, que son la cara y cruz de la misma moneda pro-austeridad y pro-TTIP? Tampoco el jugador socioliberal del partido rendido a ‚Äúlos mercados‚ÄĚ es la soluci√≥n, no estamos en tiempos de jugar a lo menos malo, sino de frenar de cuajo la austeridad y de cambiar la ya gastada Constituci√≥n, cambiar la ley electoral y olvidar coronas en pos de m√°s democracia.

Pero alguien que se cree muy sabio ‚Äďalguien o algunos- olvid√≥ que la izquierda, sin movilizaci√≥n social no ilusiona. La izquierda sin emociones por una sociedad diferente no vence. La izquierda necesita o bien un partido muy fuerte y estructurado que sea el partido obrero y el partido del pueblo, con fuertes sindicatos ligados a √©l ‚Äď√≥sea la socialdemocracia cl√°sica cuando era partido de masas cre√≠ble- experiencia que ojala revitalice Jeremy Corbyn o bien lo que fuera el m√≠tico PCI, o la Unidad Popular de Allende en Chile, que ten√≠a mucho que ver con el modelo europeo de izquierdas y derechas¬† y nada que ver con el vecino peronismo. Aqu√≠ tenemos el antecedente del Frente Popular, que fue un √©xito electoral al igual que el triunfo del impar Salvador Allende. Hablo claro de victorias en las urnas, que son las que yo como socialista democr√°tico contemplo. La izquierda necesita estar en las calles para vencer en las urnas e ilusionar y emocionar.

A pesar de ello, no me resigno ante estas elecciones generales ya inminentes y creo que hay que lograr que las fuerzas progresistas sumen m√°s diputadas y diputados y frenen a las derechas. Hemos de trabajar en ello, porqu√© la desigualdad avanza y es cada vez m√°s escandalosa. Las clases populares est√°n cada vez m√°s empobrecidas. Se est√° imponiendo un sistema laboral precario, con unos sueldos p√©simos e indignos. Una juventud sin m√°s futuro que la emigraci√≥n o la hosteler√≠a degrada ya a una suerte de explotaci√≥n y abuso que exige medidas de fuerza contra tanto explotador mangante. Los repagos sanitarios y la degradaci√≥n paulatina e intencionada de los servicios p√ļblicos. Hay que frenar eso y m√°s. Solo una izquierda fuerte en el Parlamento, lo podr√° impedir acompa√Īada de una no menos fuerte movilizaci√≥n social, que debe regresar.