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Primer aviso

Los resultados de la encuesta del CIS indican que el bipartidismo está herido pero no muerto. Herido, si, pero gozando de buena salud. Siendo la cocina del CIS muy poco de fiar, no es sin embargo una empresa. Sus funcionarios son muy buenos, aunque sus jefes sean del PP. Pero lo que nos interesa es que Podemos e IU siguen a la baja. Ambos están fallando. Seguramente toda la izquierda y los ni izquierda ni derecha, estamos fallando. No llegamos suficientemente al pueblo trabajador y que sufre los crímenes sociales y los atracos del PP, así como las dejaciones y traiciones del PSOE.
Eso no es que la gente sea idiota o vendida, es que no se fía, no sabe, le llega una propaganda falsa que no somos capaces de combatir.
Pero la culpa no es de los ciudadanos, es de las élites de Podemos, IU y de las élites que se creen en reuniones minoritarias representantes de las y los ciudadanos a lo grande. Es que tal vez los líderes elegidos en un Estado, en el que los jóvenes no son mayoría, pueda ser que no convencen o no los ven claros y contundentes una gran parte del electorado de izquierdas más maduro.
Hay un hecho cierto y es que las élites dirigentes de IU y de Podemos vienen del mismo espacio ideológico, es decir de la escuela de pensamiento comunista en distintas variables -son digamos hermanos separados- lo cual muchas personas lo entienden menos o lo entienden y no les gusta. Así de sencillo.
Los socialistas (republicanos, antineoliberales, de izquierdas y por la unidad popular, es decir nosotros) somos muy poco escuchados y ninguneados por dichas élites. Bueno, ellos se lo pierden. Pero vamos a continuar trabajando. Vamos a apoyar la unidad de todos y todas,si, pero vamos a seguir construyendo la Alternativa Socialista, porqué no somos una fuerza coyuntural o electoralista. Si electoral, claro, pero no electoralista.
Este estado plurinacional necesita un fuerza socialista, real, transformadora y democrática y unos liderazgos sociales basados en el trabajo y la constancia, la experiencia y la sensatez, a la par que el republicanismo de república y el cambio profundo. Un programa de cambio radical y social, a la vez que reconocible. El socialismo democrático que no defraude al pueblo trabajador.
Acabar con los recortes, banca pública, cambio de modelo productivo y sectores estratégicos públicos. Cultura y salud públicas, tolerancia 0 con el patriarcado y apoyo a la agricultura y a medio natural. Un programa socialista democrático y republicano.
Seguiremos trabajando por la unidad popular,si, pero que nadie nos pida silencio o sumisión. Pero si hay algo que tenemos muy claro, hemos de ser más y hemos de construir partido.
Así pues que Podemos e IU vean que entre ambos y según el CIS suman un escaso 19%. Esto hay que enmendarlo y si dejan, podemos ayudar. De todas formas vamos a seguir estando en la brecha.
Carlos Martinez
co-primer secretario de AS

Construir un partido socialista no es un huevo que se echa a freir

Los partidos son necesarios. De hecho muchas personas en nombre del anti partido y de los nuevos movimientos y el ciudadanismo, han acabado montando un férreo partido muy estructurado y disciplinado con un fuerte y reducido equipo de dirección.

Los partidos de masas son una conquista del movimiento obrero y tienen su origen en las luchas sociales y en las asociaciones, sociedades y sindicatos obreros cuando estos entendieron que la acción politica era imprescindible para cambiar las cosas, en la escuela de pensamiento marxista, pues desde el anarquismo, se entendió de otra forma. Unos partidos entendieron esto desde la reforma paulatina y otros desde la acción combinada social y electoral, sin olvidar la huelga general como instrumento. Los partidos obreros y transformadores, en su inicio fueron todos socialistas y/o socialdemócratas, si bien todos ellos incluso el SPD alemán, con inspiración marxista y por supuesto de clase. Eran los partidos de la clase obrera.

No me detendré en los avatares ni en la ruptura de los partidos obreros a partir de 1920 fundamentalmente. Tampoco de como los partidos socialdemocrátas obreros se transforman en partidos “atrapalo todo” y se hunden el el barro de la “tercera vía” aceptando plenamente una sociedad capitalista que en forma de disimulo, se comienza a llamar de mercado. El reconocimiento del mercado, pero con las reglas del mercado y la renuncia al control de la economía por el estado, marcan una absorción del sistema hacia los antiguos partidos obreros ya transformados en interclasistas y conservadores del satus quo.

El PSOE no es ajeno. Tras una resistencia histórica de Izquierda Socialista y el “guerrismo” de izquierdas o más populista, al que Guerra acabó dejando “tirado”, el PSOE avanza con la sumisión de gran parte de sus bases -eso es cierto y no hay para ello, más que contar votos en comités, congresos y primarias- hacía un socioliberalismo blando. Es cierto que hay bolsas de resistencia y personas que no siendo “oficialmente” insumisas, sin embargo se resisten a abandonar los valores de la izquierda. Pero en minoría.

El PSOE siempre fue un partido de masas. Hoy transformado en un partido mixto, es decir con cuadros leales a unos aparatos que además les proveen de colocaciones y cargos públicos remunerados, que controlan a afiliadas y afiliados a los que se les hurta el debate teórico, se les priva de formación politica y se les imbuye de gestión que no de transformación o bien ya, puras luchas por el poder de unos cuadros, frente a otros a los y las que nada entre ellos diferencia.

Sería a pesar de lo dicho injusto, no reconocer avances en materia de protección social, igualdad de genero y derechos civiles logrados con el PSOE. No deseo olvidar aquí a personas como Matilde Fernandez que hizo un gran trabajo a pesar de la situación y otras cuestiones. Pero a cambio se privatizó una gran parte del sector público y se le abrieron las puertas al neoliberalismo.

Ahora nos encontramos con un PSOE en sus más bajas cotas de debate teórico, pero por ello, sin ideas y herrático. Un partido sin energías para enfrentarse a una nueva forma de entender el capitalismo cual es el neoliberalismo y sin fuerzas para enfrentarse a la dictadura de los marcados que las clases populares y trabajadoras sufren. A lo sumo algunas reformas, pactos interesados con otras fuerzas de izquierdas reales y como mucho un talante más liberal que la rancia derecha que nos pretende seguir dominando.

Ante esto lo primero que hay que constatar es que no existe ya un partido socialista “oficial” sino un recuerdo muy vago y unas siglas históricas vaciadas de contenido a conciencia. Sin embargo hay personas honradas aferradas a ellas.

La reforma del artículo 135 de la Constitución debieran haber sido la señal de alarma y de ruptura, pues fue tan grande la traición que con mucho “menos motivo” Oskar Lafontaine y Mélenchon rompieron con sus partidos socialdemócratas devenidos en ex socialdemócratas. Sin embargo en el estado español no surgió ningún Lafontaine lúcido, valiente y armado ideológicamente.

Solo un grupo de militantes de base y cuadros medios locales y/o provinciales y muy pocos, nos planteamos la ruptura en un “Lafontaine colectivo” y además buscando trabajar sin más en la construcción de la plataforma politica que agrupara a las y los socialistas de izquierda y para ello confluir con las plataformas socialistas locales o territoriales que ya existían o se habían formado de forma natural hostigadas por aparatos provincianos.

La necesidad de construir un polo socialista antineoliberal que además recuperara la tradición unitaria y frentista del socialismo de clase español era muy importante. Así nació un embrión que fue inscrito finalmente ante notario, -tras muchos meses de trabajo, agrupar personas y voluntades e incluso una presentación pública y asamblea pública posterior con Oskar Lafonteine presente-, el partido socialista de clase, republicano, federal, ecosocialista y feminista, el día 14 de Marzo de 2013 llamado CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA- ALTERNATIVA SOCIALISTA.

Alternativa Socialista tal y como posteriormente tras reforma estatutaria se puede denominar, surgió solo, sin ayudas ni reconocimientos, hostigado, censurado por todos los medios de comunicación, todos, excepto algunos digitales muy comprometidos y sin personas conocidas, pero si militantes, activistas sociales y sindicales, concejales y exconcejales, algunos como mucho exdiputados provinciales y un exdirector general autonómico. Personas que habíamos vivido dentro del PSOE el esfuerzo por gobernar de forma limpia y diferente y nos habíamos enfrentado a su dirección, no por motivos personales, sino ideológicos. Silencio, sacrificio, dinero de nuestros bolsillos e ilusión mucha ilusión y un sueño, el de rescatar el socialismo democrático.

Hoy Alternativa Socialista es el partido socialista republicano y transformador inscrito como socialista y con nombre socialista, que está ya presente en ayuntamientos posee contactos y grupos locales, municipales y ha concurrido a diversas elecciones, en solitario o bien en coaliciones, incluso en candidaturas de unidad popular. Un partido que sigue agrupando a colectivos territoriales y marcas locales socialistas, hartas de ser dirigidas y utilizadas en provecho propio por personas de las oligarquías profesionales provinciales o autonómicas. Personas deseosas de trabajar por sus vecinos y con sus vecinos en libertad.

Pero a pesar de nuestras equivocaciones -que seguro hemos cometido- hay un error en el que no hemos caído y es el de montar un club de debate de ex militantes del PSOE que se lamen las heridas y hablan tan solo de la enésima crisis del partido socioliberal. La voluntad de construir la izquierda ha traído entre nosotras a personas provenientes de otras izquierdas y trayectorias pero deseosas de crear algo diferente y nuevo. Un partido que encarne ya, los valores de los movimientos ciudadanos y de la nueva forma participativa y plural de entender la politica.

Pero lo que si hemos dejado claro, es que deseamos ser la pata socialista de la mesa antineoliberal y confluyente que nos lleve a derrotar al bipartidismo. Por eso buscamos la convergencia y la confluencia y estamos en los procesos de construir la unidad popular. Al tiempo que sabemos que rescatar el socialismo democrático es imprescindible para incrementar el apoyo a la unidad popular. Nostras lo hacemos desde el socialismo democrático.

Por todo esto, sabemos que organizar un partido socialista no es un huevo que se hecha a freír. Es la durísima soledad y esfuerzo del corredor de fondo.

Por eso podemos afirmar que hay un partido socialista que es socialista y no ha renunciado a los valores de Pablo Iglesias, Largo Caballero, el doctor Negrin, Olof Palme o Salvador Allende.

 

 

¿Por qué Alternativa Socialista?

El Socialismo es transformador y trasversal. Es conseguir la igualdad y el reparto de la riqueza desde la democracia, es conquistar el estado social como tránsito hacía la superación del capitalismo. El socialismo no puede convivir con la monarquía pues pone a una familia por encima de las demás y en España representa el sistema, la continuidad y la injusticia. El socialismo es ecologistas y feminista y no consiente el dominio de unas personas sobre otras. ALTERNATIVA SOCIALISTA no es un partido de ex-militantes del PSOE sino de todas las personas que quieren construir igualdad en libertad y reparto en democracia, de todas las personas que quieren construir una izquierda social y una República de las iguales. Personas que quieren construir su futuro y dejar de estar controladas por viejas y nuevas e incluso novísimas oligarquías politicas. AS es un partido socialista porque parte de la tradición socialista obrera, pero avanza hacía un futuro mejor y llama a todas y todos a tener una herramienta propia de las personas que ni renuncian a ser de izquierdas, ni renuncian a los valores de la lucha obrera y social, ni renuncian a su historia, pero que quieren levantar un mundo nuevo en democracia, pero con democracia verdadera y justa. Una formación nuestra para construir la izquierda del cambio, sin renegar de lo mejor de nuestros padres y abuelos. Somos de izquierdas, porque sabemos que hay derechas y las derechas nos oprimen y cercenan la democracia. Somos de izquierdas porqué los capitalistas son conservadores y si tienen ideología y valores -valores de derechas-. Somos de izquierdas y por ello creemos en la necesidad de una izquierda tan tranquila como consecuente.

El fuego negocio o destrucción. Por la recuperación del medio natural

Que el PP es un partido depredador, nadie sensato lo duda. Estos días con el incendio de la operación Púnica, todo está que arde. Pero también nuestros montes vuelven a quemarse y esto que es una tragedia natural, un crimen medioambiental tiene ahora un nuevo combustible y es la ley de montes, la nueva legislación sobre bosques y espacios naturales que vuelve a autorizar la construcción en zonas quemadas. Ley sobre espacios protegidos naturales aprobada muy recientemente por el PP, como no, al objeto de volver a favorecer la especulación urbanística.

Para un partido como Alternativa Socialista que tiene vocación rural e implantación rural y que gobierna  municipios rurales este asunto es capital. Está en nuestro ADN y no solo como ecosocialistas, sino como personas implicadas en la lucha contra el despoblamiento rural y la reivindicación de los derechos de las personas que habitan en nuestros pequeños pueblos.

Transferidas a las autonomías las políticas de protección forestal y de lucha contra el fuego, los años de gobiernos de la derecha en la mayor parte de ellas han sido capitales para limitar y privatizar medios contra el fuego. Pero es que autonomías con gobierno del PSOE no han ido a la zaga en los recortes. Pero donde más se ha recortado ha sido en prevención. Limpieza y conservación de montes. Los trabajos de desbroce, limpieza y clareo de bosques para protegerlos y la vez generar energías alternativas han sido olvidados y mientras tanto las comunidades rurales despoblándose por falta de empleo y jornales para vivir.

Los bosques no se pueden conservar si las personas del entorno rural no se ocupan de ellos y les suponen una fuente de ingresos y de vida como ocurría históricamente. Ya no hay necesidad de leña para cocinar, pero si para combustible y para generar energía alternativa. Finalmente al erario público le resulta más barato limpiar montes que apagar fuegos. Pero en algunos lugares apagar incendios es negocio, la regeneración es negocio, construir después del quemado es más negocio.

Los montes que arden, muchos son de las famosas repoblaciones de Franco en los” años del hambre”. Las décadas de los cuarenta y los cincuenta del siglo pasado. Monocultivo de pinos que son pólvora esperando una mecha y además sin freno natural como es lo que en algunos lugares serranos se llama el “monte negro” es decir chaparras y encinas que en centro sur del Estado Español, son el mejor de los cortafuegos.

Los montes arden porque de forma irresponsable se ha permitido construir urbanizaciones en medio de pinares en lugar de hacerlo en los núcleos urbanos de nuestras serranías. Se ha construido ilegalmente sin control y encima con permisividad. Muchas personas de las ciudades –excepto los interesados- desconocen que muchas de las viviendas que hay que proteger del fuego y salvar mientras arden nuestras selvas, son ilegales. Son un peligro. Urbanizaciones y chalets construidos sin licencia, en ocasiones fruto de corrupción o coacción contra los alcaldes –que ocurre- de personas ajenas al medio. ¿No sería mejor repoblar pueblos?, Ampliar pueblos pequeños y muy hermosos, con un crecimiento lógico, respetuoso y ordenado en lugar de depredar montes y pinadas. Me pregunto.

Los montes arden porque se ha apartado a la población rural de la gestión del monte. Por qué no existan ya casi montes comunales, municipales. Cuando comenzó la dictadura franquista, los vencedores usurparon miles de hectáreas de monte, adjudicándoselas y tales usurpaciones siguen en manos de propietarios ilegítimos. El bosque puede ser fuente de vida, riqueza y reparto, pero si es de gestión municipal, mejor. Hay un ejemplo de libro en España y es la provincia de Soria. La mayor parte de los montes sorianos son comunales y esto convierte a Soria, una provincia con grandes masas boscosas en uno de los territorios con menos incendios forestales.

Las autonomías convertidas en diecisiete entes centralistas con una burocracia ávida de acumular competencias, están siendo nefastas a la hora de gestionar la naturaleza. Por tanto doy un grito desesperado en favor de volver a los montes comunales, de menores o municipales, o como les queramos llamar y formar entidades autóctonas de gestión como la Comunidad de la Sierra de Albarracín, pero mejor y más democráticamente gestionadas, que es posible.

Lógicamente debe haber apoyo y financiación y por cierto resultará más barata. Con unos servicios forestales y de ingeniería de montes públicos, autonómicos o centrales, pero al servicio de las municipalidades serranas o con riqueza natural. Lo primero y urgente, es derogar la ley de montes y parques naturales y nacionales de la derecha.

Tras la derogación de la ley hay que ponerse a trabajar con los municipios rurales y con riqueza forestal. Educar en civismo y conservación, cuidados y gestión económica social de la naturaleza. Un socialismo comunal rural, autogestionario y solidario a la vez.

Perseguir y denunciar la especulación urbanística en nuestros montes y espacios naturales con tanta contundencia como ya se hace en ciudades y costas.

Para todo esto, Alternativa Socialista prepara en Zamora una conferencia del mundo rural y los pequeños municipios. Para presentar alternativas y exigir cambios y solidaridad con el mundo rural, que por cierto, nos fabrica algo tan importante como es el oxígeno. Entre otras muchas cosas.

¿Por qué la Alternativa Socialista?

Cuando un pequeño grupo de personas nos reunimos en el Club de Amigos de la UNESCO de Madrid en 2012, la mayor parte militantes del PSOE pero en posiciones muy críticas ya desde hacía tiempo y que algunas de ellas continuamos y acabamos iniciando CLI-AS la Alternativa Socialista. Se comenzó el proceso de romper el cordón umbilical con el PSOE por razones exclusivamente ideológicas. Había ya socialistas en pueblos y ciudades que habían iniciado el camino al enfrentarse en sus localidades a operaciones caciquiles y/o trampas al burlar decisiones democráticas sus aparatos provinciales y que ahora militan en Alternativa Socialista.

Pero si hay algo que nos decidió, fue tras mucho aguante,- excesivo-, no una cuestión menor y foránea, sino la gran traición de la revisión del artículo 135 de la Constitución para adaptarlo a las exigencias de la banca privada, la Troika y la Alemania de la CDU que impone su ley en Europa. La modificación del 135 fue un acto nada comparable con la derrota temporal del Gobierno Tsipras. No. Fue regalarle el estado español a los intereses bancarios y poner los pagos a privados, por encima de las personas. Que esto fuera ejecutado por el PSOE solo tenía una solución y era disputarle a una oligarquía liberal, profesional y sin principios que regía y rige el partido citado, la palabra y la idea socialista. Tuvimos un sueño y ese fue el rescate del socialismo democrático para las gentes, para la clase obrera, para la causa republicana, para los pobres, oprimidos y las invisibles, los ignorados.

Tuvimos un sueño que hicimos realidad, en solitario, sin apoyos, sin televisiones, sin entrevistas. Solo un pequeño grupo de amigos del PSOE y de fuera del PSOE que se dieron cuenta de la importancia simbólica y política de la operación y creyeron en nosotros. Personas como Armando Fernández Steinko, Diosdado Toledano, Manolo Monereo o Pedro Montes y los cito por proceder de otras tradiciones aunque algunos de ellos con ancestros socialistas. Casi solos y sin un céntimo. Pero la traición del 135 no nos permitía seguir manteniendo la farsa. No esperamos a Grecia. El 135 modificado fue la puntilla que legalizó el austericidio contra los pueblos del estado español. Fue lo que legalizó los recortes de Rajoy y con rango constitucional, nos sometió a la Troika ¿Para qué esperar?

Había que ofrecer desde la horizontalidad, la revocación de mandatos, limitados estos, desde un poder político compartido y sin disfraces, tapujos ni renuncias a nuestro nombre, había que ofrecer un partido socialista que brindará la posibilidad de organizarse a las personas que siendo socialistas, querían volver a sentirse orgullosas de serlo. Un partido abierto y sin clubs de fundadores que luego controlan su pureza, la suya y las ideas, las suyas. Somos una construcción colectiva y solidaria. Abiertos a nuevas incorporaciones y a dar un trato de iguales y entre iguales a las nuevas personas que se incorporan. Personas que crean en la justicia y la transformación, en las ideas fuerza de la izquierda, vengan de donde vengan.

Tuvimos antecedentes contemporáneos, pues si bien siempre aludimos a Pablo Iglesias, Largo Caballero, Negrin, Prieto, Allende u Olof Palme, había ya ejemplos y estos eran Oskar Lafontaine y Mélenchon. Oskar Lafontaine nos acompañó en nuestro primer acto público. Lafontaine ha influido e influye profundamente en nuestro pensamiento. Oskar es hoy en día una de las mentes más lúcidas que hay en Europa, en mi opinión la más lúcida con respecto a qué hacer en Europa UE, la moneda única y el partido único neoliberal europeo que engloba desde los conservadores a los ex socialdemócratas, pasando por otros partidos menores, pero aliados del poder constituido, por no hablar de la extrema derecha.

Pero somos conscientes de que crear el partido socialista no es un huevo que se hecha a freír. Alternativa Socialista ya está, existe, es, tiene incluso votantes y votos contables. Es una realidad y es un partido humilde de personas humildes, trabajadoras y bregadas en los movimientos sociales, los sindicatos, los ayuntamientos y diputaciones, la construcción de partido y la lucha, la lucha social, la lucha en las calles de la indignación, en la solidaridad con los y los más débiles. Agricultores, autónomos, funcionarios, parados o trabajadores manuales y estudiantes. Somos David, enfrentado a Goliat. Un David colectivo, que disputa el socialismo a un gigante partido socioliberal y dinástico. Un hueco donde estar no para resistir los mandobles del gigante, sino para construir la alternativa que rescate el socialismo y haga socialismo.

Pero pretendemos también recuperar la tradición unitaria del PSOE, aquel partido de Pablo Iglesias que perteneció a la Conjunción Republicano-Socialista, el de la Huelga General de 1917, el de la UHP y la Alianza Obrera y el del Frente Popular. Por eso apostamos por la izquierda mosaico y la construcción de una fuerza de izquierdas, que frene a Rajoy, pero acabe con el bipartidismo.

Por eso concluyo, escribiendo, que si construimos una fuerza en común de las izquierdas, no nos avergoncemos de serlo, de reivindicar la República y de ser conscientes que la lucha de clases existe, se ejerce y sobre todo por la derecha y contra las personas de las clases subalternas y se ejerce una violencia social conocida como explotación del hombre por el hombre, no para nuestro bien y crear empleo, sino para hacer negocio y enriquecerse a nuestra costa. Por eso existe el socialismo y para eso estamos las y los socialistas.

 

Carlos Martínez

Co-primer secretario de Alternativa Socialista

www.cli-as.org