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La victoria de Syriza es nuestra victoria

Ahora llega la hora de la verdad. Syriza gobernará y se le pondrán miles de zancadillas, por lo que habremos de ser solidarios con ellos.

Las propuestas de Syriza para con la deuda pública y la lucha contra la austeridad que la Troika impone, nos benefician a todos los pueblos de Europa y en especial a los pueblos del sur, comenzando por el estado español.

Syriza como miembro del Partido de la Izquierda Europea necesitará de todo su apoyo, pero sus éxitos serán los del PIE.

Syriza deberá tirar de la izquierda europea y favorecer la creación de un bloque de las izquierdas del sur de Europa.

Pero Syriza entre otras cosas ha vencido porqué es un partido serio, consecuente, con un programa bueno y posible, entroncado en las tradiciones de la Izquierda y del Movimiento Obrero griego, el comunismo resistente y el socialismo democrático consecuente. Un partido forjado en las luchas sociales y en las calles que no en los medios privados de comunicación y tiene ya experiencia institucional. Con un líder que inspira confianza y normalidad, que es como nosotros. Además no es altanero, con una voz cálida y un gesto amable. Pero comprometido y valiente.

Syriza ha demostrado -nuevamente- que con un programa de izquierdas, socialdemócrata cabal y real, un ideario de clase y una enseña roja, se puede vencer y crear la alianza de las clases populares. Sin estridencias, sin insultos, sin tertulias de platós, sin politica espectáculo Syriza ha vencido. Los pueblos de Europa comenzamos a vencer.

La Troika ha tenido su primera derrota y el pueblo griego, Syriza y el PIE una victoria. Vamos a defenderla y ampliarla.

¿Qué está ocurriendo en Andalucía? : De la coalición al presidencialismo

 

Carlos Martínez

Politólogo y co-primer secretario de Alternativa Socialista

 

La presidenta de la Junta de Andalucía es sabido que es muy autoritaria y no admite disidencias, contradicciones o menos todavía posible competencia, sobre todo de gente de su edad. Maneja el PSOE-Andalucía como si fuera su cortijo y lo mismo desea hacer en la Junta de Andalucía. Es dura, ambiciosa y tiene un elevadísimo concepto de su autoridad. Una criatura de aparato, curtida en desbancar a otras y otros, pero no en construir y menos en pactar. Eso sí, siempre que no sea con el poder económico y los poderosos.

Susana llega aupada por José Antonio Griñan a su ejecutiva, primero en la secretaría de organización luego en el Gobierno andaluz. Pero ya eran conocidas sus marrullerías y zancadillas políticas en las Juventudes Socialistas del PSOE siendo famosa por ellas hace unos quince años al menos. Las JJSS tuvieron tan poca buena fama, que incluso un conocido guerrista y ex ministro de Obras Públicas, Javier Sáez de Cosculluela, propuso que mejor era disolverlas pues habían perdido toda su implantación real entre las personas jóvenes reales, valga la redundancia. Muchas y muchos en el seno del PSOE sabíamos que desde hace más de treinta años son una escuela de cachorros socioliberales moderados, en la que se aprende sobre todo a ser, estar en la pomada a costa de lo que sea y conspirar. Es la más alta escuela de conspiración política, en el interno de un partido, que se conoce, al menos en Andalucía –aunque por lo que me cuentan el asunto está muy extendido- salvando de esa generalización a chavales y chavalas de buena fe, que siempre los ha habido y los hay. Ser de Juventudes para algunas y algunos, Susana entre ellas, es un trampolín para colocaciones clientelares, no tener que preparar oposiciones ni buscar trabajo en empresas privadas o bien con carreras inacabadas y sin experiencia laboral, comenzar a tomar decisiones desde su acceso muy temprano a concejalías, direcciones generales u otras instituciones políticas, sin ninguna experiencia ni vital ni política y que sin embargo  luego afectan sus actos a cientos o miles de familias, a personas en desempleo, pymes, comerciantes locales o a pensionistas –por ejemplo-. Aunque también son un espacio para desconocer e ignorar las obras de Marx, Habermas, Kautski o Fernando de los Ríos, por no citar a marxistas actuales, que en absoluto son difundidas y menos comentadas. Como mucho en tiempos de Zapatero algunas y algunos llegaron a leer a Petit y ese “republicanismo” tan edulcorado como alejado de la lucha contra la explotación. Hay excepciones y por cierto en las JJSS es de justicia decir que han habido proporcionalmente muchas más expulsiones por motivos de disidencia política e ideológica que en el PSOE, lo cual también es digno de reseñar.

Esa es la escuela de la presidenta de la Junta de Andalucía. Además desde sus tiempos de Juventudes, está acostumbrada a mandar y a quitarse de en medio a cualquiera que le haga sombra o perjudique sus intereses. Es peligrosa. Lo es doblemente, pues utiliza las palabras izquierda y socialismo con una frivolidad insultante y carente de cualquier conocimiento sobre lo que es el socialismo y digo el socialismo, no la doctrina pobre, hueca y cobarde de los textos emanados de los cuadros teóricos social liberales y felipistas del PSOE o de sus últimos congresos, en lo ideológico y en cuanto al tránsito hacía una sociedad socialista, se refiere. Pero también en cuanto a lucha frente al neoliberalismo y la lucha antineoliberal. Toda la cultura neoliberal impregna las acciones y pensamientos de las cúpulas socioliberales, carentes de formación marxista, pero también socialdemócrata.

Es la señora Díaz, una de las personas causantes de que otras fuerzas políticas emergentes puedan descalificar la izquierda y muchas y muchos votantes socialistas se asqueen de personajes como ella y lo que ella representa.
Pero me pregunto ¿No será que lo que Susana quiere es en realidad con el posible adelanto electoral, es evitar que se cree la banca pública andaluza – en la que sé que no cree – o no poner en marcha el banco de tierras, u otras medidas incomodas para empresas eléctricas y bancos, en inminente aprobación? Medidas todas ellas pendientes, pero ya con el trámite parlamentario muy avanzado.(En el asunto de la banca pública y a instancias de los parlamentarios de IU , Attac fue consultado y tenido muy en cuenta.)
Susana piensa en adelantar las elecciones para evitar cumplir lo más de izquierdas del programa del Gobierno Andaluz y por su desmedida ambición política.

Lo cierto es que José Antonio Griñan a pesar de lo que se quiera pensar o las dudas y rechazos que pueda suscitar así como su moderado socioliberalismo, si fue el impulsor junto con Diego Valderas del acuerdo de Gobierno andaluz, tras consultar, no solo a sus militantes y simpatizantes, en el caso de IU, sino también a elementos y asociaciones de la sociedad organizada y a organizaciones sociales y sindicales andaluzas, Attac Andalucía entre otras. Pero a la presidenta Susana el pacto de izquierdas le llegó ya hecho, firmado y negociado por otros, si bien es cierto ella participó, fueron Mar Moreno y otras personas las que lo ultimaron. Yo creo además y así me lo han corroborado personas del PSOE-A que ella jamás ha creído en ese pacto sino como mal menor.

A todo esto, se le añade otro problema y es que el más que posible adelanto electoral, tendrá otro grave problema y es que siendo antes que las elecciones municipales, dificultará la confección de programas y listas participativas con la ciudadanía ante los comicios locales, al superponerse el plebiscito susanista en el calendario electoral. Vamos todo un desaguisado movido por un personalismo desaforado.

La verdad es que el no ser una presidenta electa por el pueblo lo lleva mal la presidenta andaluza y es cierto que esto puede ser razonable. Pero sus tics autoritarios le impiden aceptar que donde ella manda, nadie le puede rechistar. Yo creo que un personaje de estas características, además tan poco leal como no sea con ella misma, no le viene bien ni al propio PSOE, al que ya le está creando muchos problemas internos.

La nueva forma de hacer política la verdad, nos está dando muchas decepciones últimamente, pues nuevas personas en diversos partidos, incluidos los “nuevos”, sus dirigentes, una vez con aparato y poder interno, están siendo todos ellos implacables con sus disidentes. Uno piensa que tal vez es cierto aquello de “La ley de hierro de las oligarquías políticas” de Robert Michels, el politólogo alemán de inicios del siglo XX cuyo libro “Los partidos políticos” recomiendo a recién llegados a esto y a crédulos ingenuos en la invulnerabilidad de sus líderes. Lo digo yo que creo en el liderazgo, pero el cooperativo y participativo.

Bien creo que Susana Díaz, está en su derecho legal de adelantar las elecciones, pero también en la obligación moral de hacer política con humildad, respeto y tolerancia, sabiendo que un gobierno de coalición es cosa de dos o tres y no de uno. Si no entiende esto, mejor adelante elecciones y así que sepa lo que es morder el polvo o luego tener que mendigar pactos para gobernar. Claro que siempre le quedará el Partido Popular. Seguro que coincide más con ellos -los del PP- más que con socialistas de verdad y con el resto de la izquierda real y transformadora.

Lo que yo creo en el fondo es que tras este asunto lo que se esconde en realidad es una operación de más largo alcance. Desestabilizar un debilitado y desorientado PSOE y de esta forma lograr una nueva dirección, no más liberal, que la de Pedro Sánchez, que también lo es, sino de más confianza para los poderes establecidos y su mentor Felipe González como representante de un sector muy importante de los poderes económicos. A esta operación la ambiciosa Susana acude presta, tras su equivocación de no acudir a unas primarias ya pasadas. Pero utilizando su terminología, no puede perder un nuevo tren. Mientras tanto el pueblo andaluz de convidado de piedra.

Posible adelanto electoral en Andalucía

La presidenta de la Junta de Andalucía es sabido que es muy autoritaria y no admite disidencias, contradicciones y menos todavía posible competencia. Maneja el PSOE-A como si fuera su cortijo y lo mismo desea hacer en la Junta de Andalucía. Es dura, ambiciosa y chula, muy chula. Una criatura de aparato, curtida en desbancar a otras y otros, pero no en construir y menos en pactar. Eso si, siempre que no sea con el poder económico y los poderosos.
Pero me pregunto ¿No será que lo que Susana quiere es en realidad con el posible adelanto electoral, evitar que se ponga en marcha la banca pública andaluza – en la que se de buena tinta no cree – o tal vez, no poner en marcha el banco de tierras, u otras medidas incomodas para empresas eléctricas y bancos?
Susana piensa en adelantar las elecciones para evitar cumplir lo más de izquierdas del programa del Gobierno Andaluz y por su desmedida ambición politica

Rescatar el socialismo democrático

El socialismo está en grave peligro en el estado español, por el descrédito del PSOE ganado a pulso por sus cúpulas. Falta de credibilidad que sigue teniendo a pesar de los cambios cosméticos que su actual dirección impulsa.

La lógica emergencia de fuerzas políticas novedosas y transformadoras de la realidad, que son muy bien acogidas por la hartura de la ciudadanía ante los manejos y engaños de los aparatos profesionales políticos.

Además hemos sufrido muchas y muchos de nosotros la marginación, persecución o el ninguneo autosuficiente de estas cúpulas, que ahora sí son despreciadas por un sector importantísimo de los pueblos del estado español. De personas paradas, desahuciadas y/o empobrecidas a pesar de tener trabajo.

Muchas y muchos socialistas hartos e indignados se han marchado a su casa o colaboran y votan a una fuerza emergente en nada ligada a la escuela y tradición socialista o socialdemócrata, sino proveniente de otras escuelas marxistas que ahora reivindica el populismo de Laclau, pero no las ideas transformadoras de clase y de izquierda consecuente y posible que el socialismo democrático representa.

En otros casos hemos debido organizar partidos locales, provinciales o autonómicos, también federales como nosotros, debido a las presiones o expedientes de los aparatos provinciales inútiles y miopes, cuando no autoritarios o bien por coherencia ideológica y fidelidad al legado de clase y republicano, abandonado por el PSOE en su práctica política.

Es por eso que personas que nos consideramos socialistas, socialdemócratas consecuentes, ecosocialistas, socialistas de izquierdas, ecologistas transformadores de la realidad y anticapitalistas y ecofeministas, debemos –pensamos sinceramente- conocernos, reflexionar juntas, establecer contactos en red y apoyarnos mutuamente. Sabemos de lógicas desconfianzas, de proyectos tan solo locales o de deseos de no abandonar tanto por razones sentimentales como por razones de reconducir a sus orígenes al partido social liberal. Pero para deshacer todos esos recelos o simplemente desconocimientos, nos hemos de encontrar. Hemos de intercambiar experiencias y por fuerza hemos de actuar juntos si no queremos que el socialismo transformador desaparezca. Queda un gran hueco en la izquierda que dejan el propio PSOE y el viaje al centro de Podemos. Queda un gran hueco para llenar por parte de las izquierdas plurales. Queda un gran hueco para construir la izquierda mosaico.

Por todo esto, amigas y compañeras, vengáis o no del socialismo o la socialdemocracia clásica o del ecosocialismo, os proponemos un encuentro en ALCORCÓN  -Madrid –por las comunicaciones- el primer sábado de Febrero de 2015 al que como preparación adjuntamos un documento político para trabajar en él, cada cual según sus posibilidades y deseo, y aportar ideas y pasos a dar, buscando simplemente el apoyo y entendimiento mutuo:

Rescatar el socialismo democrático para las personas

Para que el socialismo democrático sea útil ha de responder a las necesidades y defender los derechos humanos.No solo debe ser crítico con el capitalismo sino proponer una sociedad post-capitalista donde el control del estado garantice la igualdad, la justicia y el fin de la explotación. Ha de promover el reparto de la riqueza, en democracia, paz y libertad.

El socialismo no debe ceder ante el chantaje de los mercados sino que debe proponer un camino alternativo a ellos. El socialismo no es solo gestión política de la realidad existente, sino transformación real de la injusta sociedad presente. Una persona partidaria del capitalismo no puede ser socialista, no le es. Pero una persona que no pone por delante de todo los intereses de las clases trabadoras y humildes, tampoco.

El socialismo es democrático, pero establece una regulación justa que permita el control de los poderes económicos e  interviene en la economía para crear espacios económicos de propiedad pública nacionalizando sectores estratégicos y de servicio a la ciudadanía.

Los partidos mal llamados socialdemocrátas ya no tienen nervio, ni ideas y se rindieron hace tiempo al capitalismo. Son a lo sumo liberal-progresistas. Solo los proyectos ideológicos transforman el mundo y  pueden conformar sólidas organizaciones de voluntad, esperanza y fe colectivas en un mundo nuevo. Las siglas son tan solo el título de un proyecto que si no se complementa con una acción transformadora decidida queda vacío y sin utilidad para la ciudadanía. No se trata de gestionar una realidad injusta sino de transformarla.

Por tanto, las excusas de la tercera vía y el neo-blairismo al objeto de avanzar en derechos civiles –lo cual es imprescindible en cualquier democracia sana- no sirven, si esos son los únicos aspectos transformadores de la realidad. Los derechos civiles solo se garantizan si los poderes económicos no son omnipotentes y están legítima y democráticamente controlados.

Instrumentos como la educación y salud universales son claves e irrenunciables, pero no lo son menos la seguridad social y pensiones públicas, la industria energética pública y la existencia de banca pública y de un poderoso sector de transportes públicos baratos y eficientes. Crédito, movilidad y bienestar públicos.

El socialismo democrático es la herramienta más útil para hacerlo. Tiene ideas, historia, realidades y futuro. No es una operación de marketing ni confía solo en elecciones, pues cree en la lucha de clases y por tanto sabe que solo el pueblo organizado en el día a día, en el trabajo, el centro de estudio o las calles, puede acabar siendo dueño de sus destinos y que además hay una oligarquía, una clase poseedora y explotadora que pude aceptar victorias electorales de partidos no sistémicos, pero tiene poderosos medios para evitar que transformen la sociedad.

El socialismo ha cometido errores muy graves e incluso fatales. Pero el socialismo democrático y de clase ha conseguido grandes victorias sociales y mejorar la vida de las clases trabajadoras. Negar eso, es negar la historia y la realidad. El voto universal, los derechos sociales, la educación y la salud o las pensiones universales, son conquistas socialistas, logradas por la clase obrera desde organizaciones socialistas en la amplia acepción del término. Las distintas escuelas socialistas han logrado hacer avanzar la sociedad y que sea más feliz o han contribuido a lograr la independencia de pueblos oprimidos por potencias coloniales. También  ha sacado del hambre a millones de personas en todo el mundo.

Pero ahora muchas de esas conquistas están en peligro o perdidas. La “revolución” conservadora derrotó a la socialdemocracia y al socialismo “real” o autoritario y lo que es peor ha debilitado al movimiento obrero y desdibujado la realidad social. El mercantilismo ultra-conservador y la doctrina política, económica y cultural neoliberal, han destruido las sociedades y partidos de resistencia y reparto en Europa. Han acabado con el reformismo socialista comprando voluntades o corrompiendo mentes de partidos que conservan nombres históricos pero son ya movimientos adaptados y adoptados por el sistema.

Solo en Latinoamérica se ha sido capaz de comenzar a gobernar fuerzas socialistas, que están haciendo en medio de muchas dificultades serios esfuerzos de cambiar la realidad y de organizar una eficaz y en parte exitosa política antiimperialista y de nacionalismo transformador. Son bastiones antineoliberales.

En Europa el socialismo democrático lo personifican hoy fuerzas como Die Linke, el Parti de Gauche, el Partido Socialista de los Países Bajos o SYRIZA. Personas como Lafontaine, Mélanchon o Tsipras. Esa es la expresión del socialismo democrático europeo.

En el estado español, el PSOE aparte de conquistas sociales que oficializó y una sanidad y educación públicas más que aceptables, que instauró o avances en libertades civiles y en materia de derechos de género, ha sido sin embargo incapaz de sujetar y controlar a la oligarquía franquista que sigue siendo la oligarquía que manda y gobierna con puño de hierro el reino de España. No ha cambiado el modelo económico insostenible basado en un capitalismo rentista y una banca poderosa políticamente y especulativa.

El PSOE ha perdido las ideas, la credibilidad y una gran parte de los votos que recibía –pues no sabemos qué va a ocurrir en un futuro próximo- que le votaban como mal menor. El PSOE-sus cúpulas y lo que es peor, una mayoría real o ficticia de afiliados amorfos y sin espíritu de lucha, carentes de formación que votan sistemáticamente en favor de estás cúpulas- han hecho un flaco favor al socialismo y a la izquierda en su conjunto. La identificación de personas liberales y pro-capitalistas con la izquierda y el socialismo ha sido letal y una negación de la tradición de Pablo Iglesias o Largo Caballero, pero también de Indalecio Prieto o Juan Negrin.

Por tanto, hemos de cambiar esa realidad  y recuperar  el socialismo democrático para el pueblo , y lo debemos hacer asumiendo la necesidad de actualizarlo profundamente con aportaciones ecosocialistas, feministas, demócratas radicales y las nuevas formas de hacer y entender la política.

Las y los socialistas transformadores y republicanos y republicanas del estado español, estamos actuando en diversos espacios diferentes, sin más contactos que antiguas relaciones personales, de amistad e incluso familiares. Escisiones locales fruto de enfrentamiento a aparatos territoriales, miopes y autoritarios. Grupos y corrientes de opinión en el seno del PSOE. Partidos locales, regionales o nacionales con origen en el partido matriz e histórico de las y los socialistas, por razones sentimentales que ya no son reales. O hartos y hartas, en casa, quemados por decepciones, ninguneos y traiciones. Algunos refugiados en movimientos sociales y sindicatos, otros trabajando ya para fuerzas políticas emergentes y transformadoras e ilusionantes, pero que no tienen nada que ver con la tradición socialista o con las ideas de Pablo Iglesias como elemento de referencia, que además en muchos casos nos desprecian o desconocen y ningunean las aportaciones del socialismo democrático al bienestar, la democracia, la igualdad y la mejora en las condiciones de vida de las clases trabajadoras. Mejoras todas ellas ahora en peligro de extinción y liquidación por obra de conservadores y liberales e inacción de los mal llamados socialdemócratas.

Queda un hueco cada vez más grande a la izquierda española y sobre todo para la izquierda democrática y socialista en la medida que otros partidos inician su viaje a la “centralidad del tablero”. Muchas y muchos de nosotros ya sabemos lo que es ganar elecciones en nombre de bellas ideas y acabar peleando por los mercados y codo a codo con la oligarquía bancaria. Por eso es la hora de demostrar con humildad, sencillez e ideas que hay un espacio socialista vacío.

Modelos tenemos, tanto SYRIZA, como Die Linke o el SPH o partido socialista holandés. También otros. Por tanto, propuestas:

-Se deben tejer –creemos- una red de contactos entre socialistas con unos elementos comunes, como son posiciones antineoliberales y transformadoras de la realidad. Posicionamiento a favor de un proceso constituyente y por la República. República federal y plurinacional. Respeto a los derechos democráticos de los pueblos y culturas. Derogación inmediata de las reformas laborales, del artículo 135bis de la Constitución y decimos derogación, no añadirle un párrafo. Defensa de la autonomía local. Democracia participativa. Ecosocialismo y defensa del medio ambiente. Oposición firme y radical al patriarcado, pues sin feminismo, no hay socialismo. Reparto de la riqueza, justicia fiscal y defensa de los sectores y servicios públicos, desde lo público. Lucha frontal frente a la corrupción política y empresarial y/o de las grandes fortunas. Definir la política ecosocialista, ecofeminista, altermundista e internacionalista solidaria.

-Preparar, tras estos primeros contactos, una Conferencia Socialista como estudio, encuentro, pero también para la acción y propuestas alternativas a la sociedad. Buscar la convergencia de la izquierda mosaico, pero ubicada en la izquierda y democrática.

– Estudiar referencias que nos entronquen con otras izquierdas transformadoras como el austro-marxismo, la “segunda internacional y media” el pensamiento de Salvador Allende o los planteamientos ideológicos y políticos de Oskar Lafontaine. Buscar fórmulas de aproximación a fracciones socialistas y/o partidos hermanos europeos.

-Reconstrucción de un Partido Socialista con vocación en la unidad o frente de las izquierdas y la clase trabajadora.

-Respeto por cada proceso y cada idiosincrasia o casuística local o nacional. Autonomía de las partes, ahora-por fuerza- pero también en el futuro.

-Creación de una Red Socialista federalista, ecosocialista y republicana. Una red de izquierdas y que este por el tránsito hacia el socialismo. Una red socialista democrática con vocación en construir la conjunción de las izquierdas.

Secretariado de Alternativa Socialista

      

Las Marchas de la Dignidad nuevamente en marcha

 

El sábado 17 de Enero las Marchas de la Dignidad se reúnen nuevamente al objeto de coordinar y organizar la resistencia de las clases trabajadoras, de las personas humildes y pobres. Esta vez en Galicia, en Cangas de Morrazo.

Las Marchas de la Dignidad siendo consecuentes con su estructura de plataforma estatal, verdaderamente horizontal y descentralizada, se han venido reuniendo en lugares tan diversos como Barcelona, Bilbao, Valencia, Sevilla, Molina de Segura o el barrio de Vallecas en Madrid. Ahora Galicia en la población de Cangas, frente a Vigo.

Las Marchas de la Dignidad han demostrado no ser flor de un día y su funcionamiento continuado durante ya más de dos años así lo atestiguan. Más de dos años de movilizaciones y luchas precisamente conectadas con los sectores más populares, humildes y castigados por la crisis. Las M22M son una plataforma de la clase obrera en el sentido estricto del término, pero también en el marxista. Son una plataforma de clase, integrada por sindicatos de clase, partidos políticos de clase, plataformas de personas víctimas de desahucios y de exclusión social, paro y recortes, junto a organizaciones ciudadanas solidarias y luchadoras por la justicia social, fiscal y económica. Las M22M son también un movimiento deconstituyente. La plataforma deconstituyente de la clase trabajadora.

Las Marchas de la Dignidad van a convocar nuevamente a las calles en Marzo y a una huelga General en Octubre. Sus demandas que sacaron a más de un millón de personas en Madrid, llegadas de todo el Estado, no fueron escuchadas, no han sido escuchadas. Por eso las Marchas se ven obligadas a subir el tono de las protestas. Protestas que llevan aparejadas alternativas.

La creciente desigualdad en el estado español, exige movilización. Serán tan solo los humildes los que saquemos adelante nuestro programa. Además en una plataforma ciertamente unitaria. El movimiento más unitario que hoy en día existe en el panorama político y social español. Un modelo real acerca de cómo las izquierdas se deben unir y de que las personas y organizaciones transformadoras se pueden y deben unir en torno a los problemas reales que afectan a las personas y azotan con especial saña a la clase obrera, son en mi opinión, las Marchas de la Dignidad. Pero todavía hemos de ser más unitarios y para construir una huelga general exitosa, deberemos contar con personas, secciones sindicales y sindicatos no presentes en la estructura de las Marchas, pero a los que se les llama a trabajar conjuntamente y a olvidar una concertación que ha pasado a la historia, porque gobierno, patronal, banca privada y la oligarquía la han hecho añicos y además no la necesitan. No es posible ya el pacto social, porqué la ola neoliberal que por ahora nos domina, se ha levantado precisamente para liquidar el estado del bienestar y el pacto social. Estamos ante la dictadura de las oligarquías, de los poderosos, de las derechas.

Solo las clases populares empoderadas podrán revertir esa situación y eso exige fundamentalmente movilización. No podemos delegar exclusivamente en la política, porque sin pueblo organizado no hay capacidad de acabar con esta estafa generalizada y menos de defender los logros alcanzados. De hecho se nos están robando todas las conquistas sociales, culturales, sanitarias, educativos y en prestaciones que las luchas sindicales obreras consiguieron durante muchos años de esfuerzos y sacrificios durante gran parte del siglo XX.

Por eso en Marzo las Marchas de la Dignidad volverán a estar en las calles y en Octubre llamarán a la Huelga General. Pan, trabajo, techo. Auditoria de la deuda mal llamada pública y moratoria del pago de la misma, reconquista de todo lo usurpado al pueblo, es decir todo lo privatizado y regalado a los oligarcas. Esa es la peor cara de la corrupción, las riquezas que unos pocos están atesorando, con el expolio de los bienes públicos, pasando a manos capitalistas, hospitales, escuelas, sistemas de transporte público, Cajas de Ahorros, empresas productivas, la energía eléctrica, el agua potable y ahora hasta espacios naturales protegidos y parques nacionales. Nada escapa a su rapiña.

Hay motivos más que suficientes para movilizarse y hace falta ya una huelga general.

 

Carlos Martinez

Es politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista