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Sobre Venezuela y Podemos. El reino de la confusión o el desmarque

Hablemos de Podemos y Venezuela. Con permiso de Podemos, claro, porqué Podemos no siempre , es decir, casi nunca lo acepta y más si manifiestas algo digamos no correcto, de ellos en tu libre opinión. Por tanto comienzo exigiendo libertad de expresión: 
En primer lugar en Venezuela gobierna un partido socialista y de izquierdas el PSUV y Podemos afirma no ser ninguna de ambas cosas.
Puede tener cierto parecido, hasta en el nombre de c√≠rculos etc etc o incluso en el de Podemos, pero hasta ah√≠ llega la cosa. Tal vez con el inicial MVR o Movimiento Quinta Rep√ļblica. Pero en el MVR hab√≠an partidos de izquierdas socialistas, marxistas de varios tipos y socialdem√≥cratas aliados en el Polo Patriotico y Chavez, eso si, siempre afirm√≥ su patriotismo, pues el patriotismo en Am√©rica Latina a diferencia de en Espa√Īa es de izquierdas, la derecha es pro-yanki y partidaria del patrocinio del capitalismo anglosaj√≥n.

Pero por lo dem√°s el PSUV no es un partido populista sino nitidamente de izquierdas(utiliza un lenguaje directo y popular como TODA LA IZQUIERDA y los nacionalismos reivindicativos de Am√©rica Latina) en Am√©rica hispana y lusa, el PT brasile√Īo, Lula, por ejemplo, siempre habla con un tono recio, alto y muy claro, tambi√©n los peronistas argentinos. Esto se hace, porque en el sub-continente latinoamericano, los pol√≠ticos hablan para que los entienda la gente humilde y no como aqu√≠ en estado espa√Īol y Europa.

Venezuela tiene problemas econ√≥micos causados por una oligarqu√≠a rentista y puramente importadora, no productiva, que es muy agresiva (pero como la del estado espa√Īol, si aqu√≠ alguien aplicar√° un programa de izquierdas) veamos lo del Frente Popular y el golpe de estado derechista de 1936. Adem√°s la oligarqu√≠a venezolana y la derecha son muy racistas y elitistas, m√°s incluso que en Europa o al menos con m√°s descaro.Si bien el √©xito, √©xito sin paliativos, de Venezuela Bolivariana, est√° en la superaci√≥n de la pobreza y pobreza extrema y la r√°pida construcci√≥n de un estado del bienestar, al rev√©s de lo que ocurre en Europa. Vivienda p√ļblica, escuela incluida la ense√Īanza universitaria, salud. Su asignatura pendiente es la agricultura y el d√©ficit formativo de muchos cuadros, si bien en v√≠as de superaci√≥n.

Vamos, Podemos y el PSUV tienen poco parecido y si bien en algunas cosas le imitan los de Podemos y eso si lo hacen, a Chavez jamás se le ocurrió decir que no era socialista. Los chavistas en Venezuela en los barrios son conocidos como los socialistas.

El problema de Podemos es ubicarse. Ser de izquierdas es un motivo de orgullo desde la Revoluci√≥n Francesa para millones de personas y el de ni de derechas ni de izquierdas, en Espa√Īa tiene un padre te√≥rico, Jos√© Antonio Primo de Ribera, que a su vez lo import√≥ de la Italia del momento y que estoy convencido no es un referente para Podemos.

Por eso, denuncio que la maniobra de la confusi√≥n sobre Podemos, atacando a Venezuela es injusta y falsa. El color del PSUV es rojo, no morado, orgullosamente rojo. Y no recula jam√°s en defender a sus amigos, aliados y al pueblo humilde y pobre de todo el mundo, porqu√© el PSUV es internacionalista y americanista. No todo es perfecto en Venezuela, pero part√≠an de muy, muy atr√°s y de decenios de corrupci√≥n, casi tanta como en el Reino de Espa√Īa hoy.

Por el derecho a decidir y la obligación de iniciar un proceso constituyente

No se puede obviar el clamor inmenso del pueblo catalán ayer en la diada. La gran manifestación, fue un éxito sin paliativos.
El régimen del 78 y la Monarquía son incapaces de encontrar una solución que vuelva a unir a las partes en un proyecto compartido. El bipartidismo, además, cada vez profundiza más en la herida.
Solo una Rep√ļblica federal y multinacional, puede encontrar una senda com√ļn para¬†enfrentarnos juntos todos los pueblos del estado a la agenda neoliberal europea de la que CiU, PP y PSOE forman parte.
El pueblo catal√°n tiene derecho a decidir y nostras y nosotros a defender la Rep√ļblica Federal multi-cultural y plurinacional en la que todos nos sintamos c√≥modos, hagamos colectivamente una nueva Constituci√≥n y frenemos los recortes de la UE, CiU y del PP y eliminemos definitivamente el sangrante art√≠culo 135 de la vigente Constituci√≥n.
Carlos Martinez
del Secretariado de Alternativa Socialista

La crisis de la socialdemocracia, no significa la enfermedad terminal del socialismo

Que la socialdemocracia sufre una aguda crisis de valores, propuestas, ausencia de alternativas y ca√≠das electorales, es cierto. Que la actual socialdemocracia especialmente la vinculada a la II Internacional, no significa hoy en d√≠a ni en lo ideol√≥gico, ni en sus pol√≠ticas, nada m√°s all√° que un vago liberalismo progresista, que Susan George bautiz√≥ con mucha fortuna como socioliberalismo, tambi√©n es verdad. Las c√ļpulas socioliberales carecen de ideas de transformaci√≥n y el cambio social. No se plantean ni de lejos, combatir el capitalismo. Ya ni siquiera el controlarlo.

 

Las dirigencias socioliberales, son oligarqu√≠as profesionalizadas, cuya principal preocupaci√≥n es la propia continuidad del sistema y los aparatos econ√≥micos y pol√≠ticos de la democracia liberal, cada vez de peor calidad. Cierto que los partidos de esa rama digamos, conservan sus nombres tradicionales, fruto de la apropiaci√≥n y control sobre ellos por parte de l√≠deres cada vez m√°s escorados al liberalismo tras la derrota interna de sus izquierdas y facciones sindicales y si bien se denominan Laborista, PSF, PSOE, SPOE o PASOK, entre otros,- teniendo¬† nombres similares seg√ļn estados y tradiciones-, tambi√©n lo es, que ya nada tienen que ver con sus or√≠genes obreros, sindicales y enraizados en la lucha de clases.

 

No se puede negar en absoluto y ser√≠a falsear la historia que las socialdemocracias obreras y los partidos socialistas obtuvieron importantes avances sociales y en favor de la igualdad en las sociedades europeas avanzadas o no tanto, entre finales del siglo XIX y gran parte del siglo XX. Nacionalizaron industrias, minas, ferrocarriles, bancos y crearon u obligaron a crear la seguridad social y las pensiones o los seguros de desempleo, as√≠ como impulsaron y profesionalizaron la ense√Īanza p√ļblica. Formaron parte esencial de Frentes Populares y se enfrentaron al fascismo. No apoyaron en su totalidad la revoluci√≥n sovi√©tica, en muchas ocasiones por cuestiones de m√©todo o de ciertas actuaciones y profundas restricciones de la libertad. Cada vez m√°s se decantaron por la pr√°ctica parlamentaria como v√≠a de cambio social y de alcanzar el socialismo.¬† Socialismo en democracia.

 

Con los reci√©n surgidos partidos comunistas tuvieron relaciones dif√≠ciles, pero entre los a√Īos treinta y setenta del siglo XX formaron coaliciones, frentes electorales e incluso gobiernos de coalici√≥n entre las diferentes socialdemocracias y los comunistas. Cierto que la guerra fr√≠a los distanci√≥ y mucho. Pero incluso la citada guerra fr√≠a no evit√≥ que por ejemplo Laboristas brit√°nicos y PCUS mantuvieran una especial relaci√≥n, por cierto muy desconocida. En Am√©rica Latina, el caso paradigm√°tico es el Chile de Salvador Allende y el primer ejemplo de gobierno de izquierdas, con programa de izquierdas electo en Am√©rica Latina. El socialista Allende presidi√≥ un gobierno de Unidad Popular, derrocado por un sangriento golpe de estado. Sigue siendo Allende un aviso para navegantes, pues la derecha liberal no es democr√°tica si se le toca su bolsillo y no consiente jam√°s gobiernos de izquierdas con programas socialistas pues confunde democracia con capitalismo.

La derecha incluso liberal, es golpista si los intereses de las personas, se ponen por encima de los de las grandes empresas y los grandes bancos privados o las grandes fortunas. Es por ello, por lo que muchas socialdemocracias comienzan a negociar, ceder y desdibujarse, aceptando finalmente las imposiciones de ‚Äúlos mercados‚ÄĚ y el liberalismo o actualmente el neoliberalismo como inevitables. Diversos factores como la varias veces citada guerra fr√≠a, la Europa del desarrollismo y el consumismo o una trayectoria donde la gesti√≥n de un capitalismo controlado, es cierto,- en aquellos momentos-, se acab√≥ imponiendo. De hecho al final, se transforman en meros gestores sist√©micos y de esa transformaci√≥n y claudicaci√≥n el PSOE es otro ejemplo paradigm√°tico. Pero lo que es peor, a partir de inicios de los ochenta del siglo XX, las c√ļpulas partidarias e intelectuales socialdem√≥cratas abrazan las ideas liberales o se moderan tanto que renuncian definitivamente a la socialdemocracia cl√°sica, con sus nacionalizaciones , la defensa de lo p√ļblico y control estatal de la econom√≠a, incluso de mercado.

 

A pesar de ello, amplias capas de las clases medias y obreras, de las clases populares han confiado y siguen confiando en una socialdemocracia blanda y escasamente gradualista, muy moderada, pero siempre mejor que una derecha rampante, conservadora, usurpadora de lo p√ļblico y recortadora de la democracia formal, para sus votantes. Pero en cuyo subconsciente todav√≠a est√° el que son los suyos, los que lograron incrementar las pensiones o las becas, aunque desde los a√Īos setenta se hayan dedicado sobre todo a fortalecer un sistema injusto a cambio de algunas migajas, o simplemente a cambio de estar en el poder, sin m√°s.

Por tanto, respeto a los votantes y a los creyentes. Pero ya ha caído mucho como para no poder juzgar y advertir que lo que existe y se autodenomina socialdemocracia, es una tomadura de pelo envuelta en siglas históricas, decentes, obreristas y republicanas, carentes ya de contenido y de ética.

Por eso el socialismo, las ideas socialistas de Jaures o de Pablo Iglesias, sufren un doble ataque desde posiciones m√°s o menos progresistas e incluso radicalmente progresistas y es el de la tercera v√≠a, el socioliberalismo de Valls, Hollande, Felipe Gonz√°lez, Renzi etc. etc. por un lado y por otro el de formaciones diferentes, nuevas, nov√≠simas o no tan nuevas que desean certificar la muerte del socialismo, no solo como idea, sino tambi√©n camino de liberaci√≥n y de justicia, reparto e igualdad en democracia. Se dice por parte de algunos que la socialdemocracia ha muerto cuando comprobamos que todos los programas que hoy se hacen por fuerzas de izquierdas reales o progresismos transformadores, son socialdem√≥cratas. Socialdem√≥cratas cabales, pero m√°s incluso en la l√≠nea de Habermas ‚Äďel l√≠der socialdem√≥crata alem√°n, que desde inicios del siglo XX comenz√≥ a proponer la pr√°ctica fundamentalmente parlamentaria- que en la de Pablo Iglesias. Curioso.

 

La transformaci√≥n social y el reparto de la riqueza -siendo marxiano-, por medio de una combinaci√≥n de la acci√≥n social, ciudadana, sindical y al mismo tiempo la pr√°ctica parlamentaria para conseguir el poder y desde el poder democr√°tico, mediante procesos constituyentes, republicas o la libertad real y el empoderamiento de las clases populares, es el objetivo socialdem√≥crata por excelencia que socialistas y socialdem√≥cratas estuvieron impulsando desde finales del siglo XIX y que ahora siguen impulsando-los socialistas transformadores- en varias rep√ļblicas latinoamericanas. Sin embargo, ¬†parece lo nuevo, lo moderno, lo que toca hacer. Efectivamente, es lo que toca hacer y lo que ocurre es que ante el abandono del campo ideol√≥gico socialista, por parte de las oligarqu√≠as pol√≠ticas socioliberales otras personas con todo el derecho del mundo, lo est√°n ocupando en Europa. Es en ese terreno, donde yo planteo que para fotocopia mejor el original y que hay que rescatar el socialismo al objeto de ponerlo a disposici√≥n de la transformaci√≥n social, del cambio y de las personas que sufren empobrecimiento, recortes, pobreza, paro y precariedad laboral y vital. Esa tesis es la que me llev√≥ a escribir el art√≠culo¬†http://cli-as.org/reino-de-espana-hace-falta-un-partido-socialista/¬†¬†en la que defiendo la necesidad de construir un PARTIDO SOCIALISTA, que sea portador de los valores de reparto de la riqueza, por tanto antineoliberal. Ecosocialista en defensa de la Madre Tierra, por tanto, de la vida en nuestro planeta, sabiendo que el capitalismo la conduce a su suicidio. Republicano federalista y por el fin del patriarcado como elemento clave de movilizaci√≥n y cambio social profundo. Que asuma los nuevos valores ciudadanistas, pero enraizado en la lucha de clases, porque hay ricos y pobres, oligarqu√≠a y clases populares, explotadores, especuladores y explotados y enga√Īados. Hay gentes que expropian lo p√ļblico en beneficio propio y personas que sufren la desposesi√≥n y esas personas se resisten y poco a poco se organizan y eso es lucha y como los de abajo son pobres o empobrecidos, mientras otros, los ricos, los utilizan, hay clases y las clases luchan, unos por poseer m√°s y otros por la justicia y por su futuro y el de sus hijos.

 

Ese partido de los y las socialistas, debe ser construido en el estado espa√Īol, por todas y todos los que se consideran socialistas al objeto, insisto de ponerlo a disposici√≥n de las gentes y del pueblo. Hay diferentes grupos organizados locales, en comunidades, nacionales y estatales que se reclaman del socialismo y del ecosocialismo. Personas incluso dentro del PSOE defendiendo estas ideas. Por tanto hay que invitar a los y las socialistas que quedan en el PSOE no a apuntarse a algo ya existente, sino a construir juntos el partido socialista y ecosocialista, diferente del socioliberal defensor del sistema. Otro partido. El PSOE ya no tiene credibilidad y adem√°s como afirma Jos√© Chamizo, cae mal, le cae mal a la gente.

 

Pero eso s√≠, no para construir un bis del socialiberalismo, sino algo diferente y profundamente antineoliberal y republicano. Personas en grupos procedentes del PSOE o de otras tradiciones pero que han llegado al mismo camino. Hay organizaciones que en la pr√°ctica pueden estar en esas perspectivas, pero mi opini√≥n es que primero hay que agrupar a socialistas,- no tan solo de origen en el PSOE-, al objeto de poder presentar una estructura de confianza a mujeres y hombres, que han cre√≠do en esa corriente de la izquierda y ahora est√°n decepcionados y en sus casas. Pero la labor de ese partido de los y las socialistas, no ser√≠a su propia consolidaci√≥n como tal y como aparato electoral, sino tal y como hizo el PSOE de Pablo Iglesias la b√ļsqueda de la conjunci√≥n con otras fuerzas transformadoras, republicanas y constituyentes. La conjunci√≥n, la confluencia, el frente popular al objeto de derrotar la oligarqu√≠a cruel y rentista espa√Īola y un r√©gimen ya caduco y podrido por la corrupci√≥n.

 

Honradamente he de advertir, que el socialismo democr√°tico del estado espa√Īol, por su tradici√≥n, su historia y su aportaci√≥n al movimiento obrero, la Republica, la construcci√≥n del bienestar y las conquistas sociales a pesar de errores, dejaciones y renuncias, no es, ni merece ser la parte, la secci√≥n, el circulo, ni la sucursal de nadie. Ser√≠a peor al objeto de lograr la confluencia y la conjunci√≥n. Ser√≠a renunciar para alegr√≠a de nuestras oligarqu√≠as y de los y las socioliberales a un legado, una memoria y a muchas personas honradas, trabajadoras y luchadoras que tienen mucho que aportar, precisamente demostr√°ndole ‚Äďentre otras cosas- a lo que queda del r√©gimen de 1978 y a los del 135, que el socialismo, existe y est√° frente a ellos, con las clases populares y donde siempre debi√≥ estar.

El socialismo democrático y transformador, tiene mucho que decir y sobre todo puede contribuir a crear el poso imprescindible para la construcción del pueblo de izquierdas.  También para rescatar a la izquierda.

 

Cuando estos d√≠as escucho o leo que hay importantes n√ļcleos transformadores que no desean ser confundidos con la izquierda, por el da√Īo que el PSOE renovado, pueda haberle hecho a la palabra, me pregunto, que porqu√© renunciar a algo definitorio que adem√°s significa desde la Revoluci√≥n Francesa de 1789, la libertad, la igualdad, la fraternidad, los derechos humanos y los derechos de ciudadan√≠a. La consecuci√≥n del ciudadano frente al s√ļbdito, la rep√ļblica de la igualdad y la democracia, la ilustraci√≥n y la raz√≥n. Los revolucionarios franceses de hace m√°s de doscientos a√Īos si lo tuvieron claro, pues hab√≠a que distinguirse de los absolutistas y los partidarios del antiguo r√©gimen y por eso se agruparon todos en un lado de la c√°mara, de la Asamblea. Resultando ser el lado izquierdo. No citar√©, por no provocar a los te√≥ricos del ‚Äúni de derechas ni de izquierdas‚ÄĚ en el siglo XX. No pretendo acusar a nadie que desde la buena fe y al objeto da cambiar las cosas, entiende que hay que cambiar tambi√©n este concepto. Pero es que otros antes que ellos, desde sus ant√≠podas ideol√≥gicas, ya lo pensaron, lo hicieron y lo teorizaron, e impusieron para desgracia del pueblo obrero y de sus organizaciones.

Por eso mismo, muchas personas, ni renunciamos al socialismo, ni se lo vamos a regalar a los que usurpan tan hermosa palabra. El socialismo además es un concepto, una idea transversal como ahora se dice y por tanto partidos comunistas, trotskistas, socialistas y socialdemócratas la utilizan para presentarse y definirse. Con diversos padres desde el mismo 1789, pero el más aceptado y con razón Karl Marx.

 

No estamos ante un canto a la nostalgia. Solo pretendemos o pretende el autor y muchas y muchos de sus amigos y compa√Īeros hacer una apuesta por la coherencia, al manos la nuestra y frente a la cultura neoliberal que nos est√° robando hasta las palabras y los conceptos. Estamos pues ante una lucha no solo social, econ√≥mica y democr√°tica, sino ante una rebeli√≥n cultural y enfrentarse a la alienaci√≥n ultra-liberal y conservadora, tambi√©n conlleva no renunciar a nuestra cultura de clase.

 

Aquellos que afirman que la lucha de clases es antigua, una antigualla, es porque sus beneficios son seis millones de paradas y parados que asustan a las personas que están en el mundo del trabajo o llevan a aceptar la precariedad y sueldos de miseria con tal de encontrar trabajo o bien imponen las privatizaciones o el rescate bancario a costa de nuestro empobrecimiento, nuestra salud y nuestra educación. Ellos si tienen muy claro que son una clase superior y por eso, niegan la mayor.

 

Ahora en estos d√≠as y ante las elecciones municipales, tenemos una nueva oportunidad de construir las y los socialistas, junto al resto de fuerzas sociales y pol√≠ticas, por el cambio y constituyentes no solo la oportunidad, sino la obligaci√≥n de levantar algo juntas y juntos al objeto de ganar, de que ganemos los citados comicios y defender la democracia local e impulsar desde los gobiernos locales la democracia real, lo p√ļblico y el proceso constituyente.

La derecha desde el miedo, está preparando un golpe de estado, sin tanques, pero igualmente violento para con los derechos cívicos y la democracia.

 

Carlos Martínez

Politólogo y co-primer secretario de Alternativa Socialista

8 de Septiembre de 2014

Respuesta a quien me quiera escuchar

En esta vida lo importante, no es lo que se dice ser, sino demostrarlo de veras. La verdad, no es mi verdad, sino lo que se hace y se dice y sobre todo se practica. Uno puede entender que todos y todas est√°n equivocados y no marcan bien el paso, porqu√© mi paso es el √ļnico valido y mis amigos creerme, pero al final se descubrir√° la verdad.
Por eso cuando yo he perdido batallas políticas y las he perdido, he callado y me he ido solo, bien a reflexionar o incluso a sufrir o bien a seguir luchando en otros sitios por mis ideas. Cuando en el PSOE perdí batallas no me fui y luche por cambiarlo y fue cuando no tenia aspiraciones internas pesoistas pero si externas y por otro mundo y en los movimientos sociales y descubrí un mundo diferente, generoso, solidario y sin aspiraciones personales y en este mundo, en el que me ubique, cuando decidí pedir la baja en el PSOE y marcharme. Fue mi presencia y activismo social el que me hizo replantearme mi continuidad en el PSOE y no el resentimiento personal.
Mi critica al PSOE es politica y no personal ni resentida. Es la critica de un socialista marxista y republicano convencido. Lo es tambi√©n entristecida por ver el da√Īo que se le est√° haciendo al partido que fundara el marxista Pablo Iglesias hace m√°s de 130 a√Īos.
Ahora ante la gravedad de la situación social, politica y económica y la crisis del régimen del 78 es imprescindible la constitución de un frente popular amplio y al objeto de vencer las elecciones venideras y gobernar de otra forma. Un Ganemos para ganar.
La socialdemocracia vigente -el socioliberalismo- ya no tiene respuestas ni alternativas. Por eso hace falta que todas y todos los socialistas, que lo somos, construyamos un alternativa socialista.

Rajoy miente sobre la situación económica. Confirma su voluntad de limitar la democracia local

Ayer Rajoy volvi√≥ a mentir. Ahora habla de ra√≠ces vigorosas, ya no son brotes verdes. Pero sin embargo, la crisis regresa duramente provocada entre otros aspectos por la ca√≠da de las exportaciones europeas en general que afectan y mucho a Alemania. Tanto como a las espa√Īolas en particular. Igualmente afecta y mucho la deuda p√ļblica cada vez m√°s elevada e impagable.

Las sanciones a Rusia en una guerra de control geoestratégico que la Unión Europea no se puede permitir y a la que acude empujada por los EE.UU y una cada vez más dubitativa Alemania, agravarán más la situación.Pero en lo que si hay que tomar muy en serio a Rajoy, es en su voluntad de recortar también la democracia y sobre todo la más cercana y controlable por la ciudadanía, la local. Hemos de movilizarnos.

Hemos de salir a defender la democracia y la justicia. Luchar por la paz y el fin de las aventuras imperiales de la Uni√≥n Europea.Defender unos ayuntamientos democr√°ticos y populares y para ello: no a la elecci√≥n “directa” de alcaldes.

Rajoy desplegó en Galicia el pasado Domingo una gran dosis de demagogia al afirmar que defiende la democracia local y que la situación económica va bien y estamos mejor que nadie.

Lo cierto y real es que la UE baja sus exportaciones industriales y agrarias y que con Italia entrando en recesi√≥n, Francia estancada y Alemania con problemas, √©l va a resolver todos los problemas del estado espa√Īol, lo cual es falso.

Ni nos podemos permitir una beligerancia con Rusia, que adem√°s no es nuestro problema, ni podemos seguir centrando la recuperaci√≥n econ√≥mica del estado espa√Īol, en el turismo barato, un sector tan vol√°til y de bajo valor a√Īadido, que requiere trabajadores temporales y precarios que dada la reforma labora carecen de derechos sindicales.

Tenemos por delante una gran e intensa tarea.