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Cambiemos al mundo de base…, Vamos a reinventarnos

 

 “No hay nada peor en un programa que la contradicción con la realidad”

Karl Kaustky

 

El mundo nos lo han cambiado de base, pero por ahora ha sido el sistema, el capitalismo. Presenciamos un combate feroz entre el capitalismo globalizado, globalizador y libre cambista, frente a un capitalismo nacional y/o nacionalista, proteccionista. Podemos caer en la tentación de pensar que uno es el bueno y el otro es el malo. En realidad ambos viven a costa de las personas, de quienes les venden o mal venden su fuerza de trabajo y consumen sus productos. Ambos son extractivistas y están inmersos en la sociedad del carbono. Ambos, si es que hay dos, -cosa que dudo mucho-, necesitan acumular, vender, producir y llevan en su interior el germen de la guerra.

¿Cuál es nuestra realidad? Un mundo injusto e inseguro y una clase obrera y trabajadora desprotegida, empobrecida e ignorada. Mientras el capitalismo busca nuevas fórmulas de dominación.

El proteccionismo como respuesta a un capitalismo global que pone en riesgo el statu quo de muchas potencias o de ciertos segmentos del capitalismo, ha puesto por ahora en retroceso en lo que a los EE.UU se refiere al librecambismo. Trump se enfrenta a los tratados internacionales de libre comercio y lo hace no por ser antisistema y anti casta, como algunos “pogres” liberales de ideología de “clase media” piensan, sino como una reacción de defensa del propio sistema, del propio capitalismo al que tal y como muchas personas llevamos tiempo denunciando, le sobra la democracia. Trump no hace sino proteger los intereses del capitalismo anglosajón, eso sí, con contundencia. Esto le lleva a una posible alianza estratégica con el capitalismo nacionalista ruso. No por cambiar el mundo, sino por controlarlo mejor.

 Por tanto la post-globalización comienza a ser un hecho y una nueva fase de acumulación de capital, de mercados y de industria militar, se pone en marcha con fuerza. La crisis capitalista, provoca la aparición del nacionalismo al objeto de ser resuelta y vuelven a surgir ideas autoritarias –por ahora- lo cual no es nuevo y recuerda demasiado a soluciones a la crisis capitalista de 1929, de los años 30 del siglo pasado.

¿Qué está ocurriendo?.-

Trump y el auge de la extrema derecha en Europa no es sino la derrota del “obamismo”, del “clintonismo” de la tercera vía y de las soluciones “liberal-progresistas”, del fracaso de los que predijeron el fin de la lucha de clases y de las izquierdas socialistas, transformadoras, del laborismo de clase trabajadora, cambiado por el triunfo de la “cohesión social”. Las ideas de la bondad del capitalismo verde globalizado, el socioliberalismo, el ciudadanismo, no han podido corregir la desigualdad social creciente, la destrucción del estado del bienestar conquistado (que no regalado), por la clase obrera y sus partidos y sindicatos.

Empobrecimiento de las clases trabajadoras occidentales. Destrucción de los sindicatos de trabajadoras y trabajadores. Debilitamiento del socialismo democrático y todo para que lleguen Trump, Le Pen, Wilders o Aznar a la palestra. No solo es responsable la socialdemocracia, también quienes han destruido sus conquistas o quienes para sustituirla han negado la vigencia de las ideas del socialismo y la existencia de la clase obrera.

Esas y esos mismos, sobre todo mis colegas sociólogos y politólogos de las escuelas anglosajonas, (y lo he escrito recientemente), le vuelven a dar carta de naturaleza a la clase obrera para afirmar que vota a Trump, a Le Pen a… Al PP incluso. Todo menos reconocer que por ejemplo la Unión Europea desde los años noventa u ochenta del siglo pasado no está sino destruyendo las conquistas obreras y socialistas europeas de los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado. Incluso la jornada de ocho horas es ya otra vez, una utopía en España. Están privatizando desde la UE y regalando al sector privado los bienes públicos.

La clase obrera solo le debe a la globalización y sus profetas, sino su desaparición como clase con dignidad, organización y orgullo. La pérdida de sus empleos industriales mediante la deslocalización o el cierre sin alternativas de empleo de minas y talleres. La aparición de nuevas clases obreras en otros lugares del mundo, sin derechos, con salarios de miseria y condiciones de trabajo medievales.

La nueva industria hostelera y turística en auge, degrada a sus trabajadores, les explota y oprime. Les deja sin derechos y abusa de ellas y ellos, sin que nadie haga nada en España, en Europa, por esos nuevos proletarios, aunque ellos y ellas no lo sepan.

Como va a votar la clase obrera a quienes han consentido y promovido su desgracia y que sus hijos e hijas vivan peor que ellos. Ha habido demasiadas formas de perjudicarles. Destruyendo los sueños de un mundo nuevo y cayendo en el triunfo cultural del neoliberalismo, estamos destruyendo cualquier posibilidad real de vencer a Trump o a la extrema derecha.

Se está vendiendo un gran engaño. Una mentira. Pero mientras solo el socialista Sanders podía frenar a Trump y hablar un lenguaje que la clase obrera entendía con propuestas tan sencillas como claras exigiendo un salario mínimo de 15 dólares hora, la tercera vía, las y los liberales progresistas, apoyaban a una señora Clinton tan manchada como el propio presidente vencedor, hortera, populista, de extrema derecha. En el fondo, nada que pudiera beneficiar a las clases populares -en lo material-, les diferenciaba.

Esa es la terea en la que Sanders y los socialistas democráticos estadounidenses se deben empeñar ahora y continuar. Esa es la titánica tarea que les espera a Jeremy Corbyn en Gran Bretaña organizando a las nuevas hornadas de las clases trabajadoras británicas, hayan o no nacido sus padres en la isla. Esa es la tarea en la que deseo que ahora se aplique el socialista Benoit Hamon en Francia. Pero, denuncio, ¿Sabéis que están haciendo los medios liberal-progresistas y cooptados de “las izquierdas” del sistema frente a personas como Corbyn, Sanders o Hamon? Cargar contra ellos, desprestigiarlos, decir que sus programas son una locura e imposibles ¿Por qué? Porque son socialistas democráticos y eso es un gran peligro para el sistema. Más que la extrema derecha.

No se trata solo de reivindicar mejoras en estos tiempos, que por cierto son imprescindibles. Se trata de repartir riqueza y la riqueza. Por eso en el fondo prefieren a Trump, a Le Pen y atacan a quienes desean acabar con la desigualdad, la pobreza, el paro, la “austeridad” o los contratos públicos y subvenciones a un capitalismo, unas grandes empresas, que vive del Estado y de repartirse sus impuestos entre ellos al objeto de obtener sus beneficios.

Vamos a reinventar el socialismo obrero. Vamos a volver a ilusionar y si Corbyn o Sanders lo ha hecho, porqué nosotras no.

Construir la alternativa socialista y organizar el socialismo. El panorama político español

 

Hace unos días Odón Elorza, compañero socialista y diputado amigo, escribía un artículo en el que proponía construir la alternativa socialista. El artículo muy correcto y en su línea crítica desde el interior del PSOE, llamaba a volver a hacer del socialismo algo útil la sociedad. Eso es lo que nos llevó a bastantes personas a abandonar el PSOE, pero no el socialismo y comenzar a construir la alternativa socialista a través de Alternativa Socialista y SOCIALISTAS.

Desde la pluralidad socialista en sus diferentes matices y grados de radicalidad, el socialismo debe ubicarse en su oferta y su programa, así como también sobre su acción práctica en el seno de la lucha de clases que desde el neoliberalismo y el conservadurismo radical se lanza contra las clases trabajadoras.

La cuestión es muy clara. La crisis capitalista anunciada de 2008 es “superada” por los sectores dominantes a costa de recortar derechos, reducir salarios y condiciones laborales; destruir estado del bienestar y aterrorizar a las clases trabajadoras y humillarlas mediante el paro y la precariedad.

Teniendo esto claro, hemos de ubicarnos en el panorama político español, que ha cambiado y mucho en los cuatro últimos meses. El problema es como nos desenvolvemos con un lenguaje políticamente correcto –hipócrita- y como nadie o poca gente se atreve a llamar las cosas por su nombre. Todo está muy “liquido” pero también como me decía hace poco un socialista alternativo, muy confuso. Todo está confuso. La crisis de la socialdemocracia agudizada excepto en los casos de los EE.UU gracias a Sanders y en Gran Bretaña gracias a Corbyn, ha dado paso, entre otras causas más complejas, a un populismo de derechas, extrema derecha o de “izquierdas” cuando no interclasista y patriótico, aunque esto es común a todos ellos. Porque el populismo que ahora vivimos y que nada tiene que ver con el concepto popular de los años treinta a setenta del siglo pasado, tiene variantes, pero desde luego no es socialista.

El problema es el desgaste del concepto del socialismo por culpa de personas que lo han traicionado y vivido a su costa.

En el estado español se han implantado cuatro modelos partidarios, nacionalismos a parte y que pueden encajar o no en alguno de sus presupuestos teóricos o practicos: el partido mayoritario de la derecha y del sistema es el PP y Ciudadanos su recambio (esto en Catalunya serían los herederos de CiU), por si fuera necesario, pero igualmente vinculado al IBEX y la corona. El PSOE que controla la gestora es felipista y el principal sostén de la corona, pues su origen de izquierdas y republicano, le dan una cierta pátina para engañar; aunque ahora sufre una rebelión interna tan importante, novedosa e ilusionante como ningún partido nuevo –esos tal vez menos aunque parezca lo contrario- o viejo, puedan soportar. Podemos que pretendía agrupar todo el descontento, en realidad lo ha encauzado hacía las instituciones y ahora se debate entre un patriotismo popular interclasista y un leninismo de nuevo cuño y post-moderno incluso. Por tanto ninguna fuerza de cambio social real en el horizonte. Es decir nada de socialismo que permita construir una sociedad de reparto desde la democracia y la lucha de clases, que insisto no es ningún marrón violento, pues el PP y Trump practican la lucha de clases con decisión, solo que contra los humildes.

Ese es el trabajo. Para alguien socialista pues, ahora lo prioritario es construir la alternativa socialista que como fuerza democrática y de cambio permita construir desde la libertad el estado social, justo e igualitario.

La revuelta del PSOE –interna- rebela que en este estado hay militancia socialdemócrata y socialista consecuente dispuesta a no dejarse arrastrar y destruir por el sistema y la corona.

Hemos de reconocer honradamente que a pesar del esfuerzo de socialistas republicanos y antineoliberales procedentes del PSOE, pero fuera ya del mismo en Alternativa Socialista, ISI y otros partidos socialistas que integramos SOCIALISTAS (SOC), la rebelión de las “Bases en Pie”, o “Primarias y Congreso ya”, han conseguido de forma muy eficaz levantar la bandera de recuperar el socialismo y es de justicia reconocerlo. Les apoyo firmemente. Pero ahora la cuestión será hasta donde llegaran en ese esfuerzo y si desde el PSOE será posible.

La llamada mía por tanto, es a construir socialismo lo permitan o no las oligarquías socioliberales, pues estás le han hecho mucho daño e impiden que la clase trabajadora y las personas progresistas, dispongan de un partido que ponga el salario, el mundo del trabajo; la defensa de la economía productiva y la social en el centro del debate que no el capitalismo financiarizado y especulador. Todo, junto con la democracia plena y el derecho a elegir, forma de estado y jefe del estado. Soberanía de clase, soberanía popular e igualdad de personas por encima de clase, sexos y orígenes.

Pablo Iglesias siempre nos señaló la necesidad del partido obrero y de enfrentarse al orden burgués. Su pelea no fue un nombre o la colaboración interclasista. Fue construir socialismo para cambiar las cosas y tan solo un partido socialista, podrá hacerlo. Somos imprescindibles, no defraudemos ahora nosotras y nosotros.

Carlos Martínez  es de Alternativa Socialista y SOCIALISTAS

La apuesta no es el liderazgo sino el programa

Tras el golpe de la gestora, el sistema busca afianzar un liderazgo en el PSOE en crisis. La propuesta es en la parte sistémica y socioliberal Susana Díaz previsiblemente. Zapatero, aparece ahora como maestro de ceremonias apoyando a la presidenta andaluza. Rodríguez Zapatero impulso avances en materia de libertades civiles, es cierto. Zapatero el del matrimonio gay, un gran logro. O el que escuchando al pueblo en las calles, retiró las tropas de Irak. Pero ese mismo avalista del “susanismo”, no solo modificó el artículo 135 de la Constitución en favor de la banca y la Troika, sino que era un decidido partidario de no intervenir en la economía ni mucho menos planificarla, es decir, tal vez sin saberlo, era y fue un liberal puro y duro. Rodríguez Zapatero rompe definitivamente en España, con la socialdemocracia clásica que siempre entendió que era imprescindible desde el gobierno, si se deseaban impulsar mejoras y reformas sociales el intervenir y planificar al mercado y para ello defender también el sector público y la banca pública. Ni Zapatero, ni Díaz creen en la banca pública, de hecho Susana Díaz aprobó una ley de banca pública azuzada por las circunstancias de su minoría y gobierno con IU y ahora tiene boicoteada esa ley. Por sus obras los conoceréis.

Zapatero no es modelo de equidad social e igualdad económica para nada y la cuestión no es solo avanzar en temas que un liberal también puede apoyar, como el divorcio exprés, sino controlar el capitalismo financiero, de inicio. Hay dos herencias más de Zapatero nefastas. Una es el obligar a los ayuntamientos a pagar a las eléctricas antes que nada la luz pública y otra la eliminación y privatización de las cajas de ahorros. En lugar de democratizarlas y hacerlas transparentes se las regaló a los bancos privados que deseaban verse libres de una competencia muy popular y pegada al terreno, que era pública.

Por tanto las diferencias fundamentales, no son a quienes se apoya y como. El programa económico y social de Zapatero lo conocemos. El no apoyará a nadie que piense lo contrario, pero ¿Cuál es el programa de las personas disidentes y que desean un Congreso y primarias ya?

El problema no es solo democratizar el partido PSOE, sino girarlo a su lugar, la izquierda. Ambas cosas se me antojan difíciles la verdad. Por eso pase lo que pase hay que construir socialismo y partido socialista, independiente de la razón de estado y los poderosos, para lo que el PSOE difícilmente será utilizable, pero socialismo está en la calle y abandonado. Hay que recuperarlo y tener programa.

 

Carlos Martínez

In memoriam: Fidel

Para juzgar los grandes hombres, que no dejan indiferente a nadie, no vale ni la adulación, ni el desprecio simple. Fidel encabezó una revolución que derrocó una cruel y corrupta dictadura apoyada por los EE.UU y la mafia norteamericana que tenía grandes intereses y negocios en la isla.

Los EE.UU nunca permitieron la revolución y trataron de asfixiarla, no solo por la guerra fría y anticomunismo, sino porqué para los yankis, Cuba ha sido siempre una asunto de política interior, no exterior. Los EE.UU apoyaron al final de su guerra de liberación en 1898, a los rebeldes que luchaban por la independencia de España, no con el objetivo de facilitar su libertad, sino por constituir un gobierno títere y un estado vinculado a los intereses de la república americana del norte.

Fidel comenzó con un programa socialdemócrata de los años cincuenta y emancipador, pero se vio obligado a declararse marxista-leninista ante el acoso del imperio y por supervivencia. Necesitaba de la URSS y fue pues, comunista por interés -el no perteneció nunca al partido comunista cubano anterior a la revolución y que se llamaba Partido Socialista Popular- pero acabó siendo comunista de convicción y por convicción. Fue un teórico del marxismo-leninismo en un solo país y un faro revolucionario para toda una América Latina, sometida, saqueada, expoliada y teledirigida por los EE.UU a los que se enfrentó con éxito sin duda, aunque a costa de la democracia en Cuba.

La carencia de libertades en Cuba no da ni ética, ni moralmente, alas y menos la razón a la mafia cubana de Miami, al exilio honorable de Miami o al anticastrismo visceral de Miami. Esas personas quieren destruir no ya el castrismo, lo cual es legitimo, sino la propiedad pública, la igualdad existente, la sanidad universal y los servicios a la ciudadanía inspirados en un socialismo autoritario caribeño, pero igualitario y más justo que lo que el capitalismo feroz yanki, puede proporcionar. Por tanto como me dijo un jóven cubano en la Habana “yo quiero las conquistas de la revolución, solo que con más libertad. Yo quiero el socialismo, pero más como en Europa”, se refería a un socialismo democrático ideal que ni en Europa existe, pero el imaginaba. Es decir socialismo y democracia y eso los que hoy bailan en Miami en el día de la muerte de Fidel, lo quieren sencillamente destruir.

Dicho eso y desde el respeto a Fidel e incluso la admiración: Sin libertad, no hay socialismo. Todos los socialismos autoritarios han acabado fracasando o teniendo serios problemas o convirtiéndose en capitalismo de estado, pero capitalismo, como en China, aunque con control estatal y del Partido Comunista. Pero ese es otro debate. Lo que ahora toca es recordar a Fidel Castro y darle el pésame a los suyos.

 

La huelga de hambre más silenciada

 

Carlos Martínez de Alternativa Socialista

Paco Vega de Alternativa Socialista

 

Ya en septiembre Paco Vega activista social malagueño, ex secretario general provincial del SAT, y militante de Alternativa Socialista/SOCIALISTAS, co-autor de este artículo, comenzó a preparar su acción reivindicativa demandando el cumplimiento del Estatuto de Autonomía de Andalucía en su articulado que reconoce la existencia y necesidad de una renta básica. Cierto es que no hablamos de la renta básica universal, sino de un salario social de integración y solución a la dignidad vital, de personas paradas sin prestaciones, mujeres maltratadas sin recursos y en general de gentes en situación de pobreza extrema o pobreza por causas ajenas a su voluntad. Una renta eso si general e intemporal, mientras el afectado esté en situación de pobreza y sin otras prestaciones. Andalucía con nada menos que un  38% de paro, (en algunas comarcas supera el 48%) necesita de esa medida de forma perentoria y tras diez años de aprobado el nuevo Estatuto de Autonomía, ya era hora de que alguien reclamara su cumplimiento y puesta en marcha de la correspondiente ley que regule dicha renta.

Antes de iniciar su acción Paco Vega, dirigió sendos escritos al Defensor del Pueblo Andaluz y a la Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz comunicando su reivindicación y solicitando  el cumplimiento de lo recogido en  el Estatuto. Francisco Vega, señalaba un límite en el 2 de Noviembre al objeto de obtener una respuesta convincente, o un compromiso político serio. Tras recibir una contestación “técnica” de la  Consejería de Presidencia sin ningún compromiso político serio, inició la huelga de hambre el día anunciado, con la intención de llamar la atención sobre la necesidad de apoyar a personas sin recursos y mal viviendo en comedores sociales o gracias a las pensiones de  abuelos y/o abuelas, o simplemente sin nada, máxime cuando en Andalucía solo la dejadez y otras prioridades se llevaban el presupuesto. Es cierto que existen variadas pagas y “paguillas” en el argot popular, pero todas son temporales, muy pequeñas y dependen de variados organismos con rigidez burocrática, lentitud en los pagos o simplemente clientelares en ocasiones. Todo esto hay que regularlo, sistematizarlo e incluso fruto de ello abaratar y hacer más eficaz su gestión. Nada mejor para ello que la ley de renta básica.

La diputada del Parlamento Andaluz, Carmen Lizarraga, presidenta del grupo parlamentario de Podemos, se acercó al huelguista, le apoyó y presentó una iniciativa para crear la renta citada en la comisión de economía de la que es portavoz por Podemos, facilitando una rueda de prensa en sede parlamentaria a una huelga que no recibía mucha atención informativa, por ser educados. Por otro lado Izquierda Unida también ha presentado una enmienda al presupuesto andaluz con valoración y consignación presupuestaria incluida. Por ahora nada más.

Alternativa Socialista, nuestro partido, SOCIALISTAS (ISI-AS) unión a la que pertenecemos, ha presentado la solicitud de una entrevista con la mesa del Parlamento Andaluz pues se debe impulsar e implementar una ley, sin la cual la renta básica no se puede aplicar. Por otra parte AS/SOCIALISTAS han mantenido contactos con el gobierno andaluz a través de personas mediadoras, habiendo recibido puntual información de la huelga y las exigencias. Estos contactos por ahora no han dado resultado tangible y la respuesta esperada. Sabemos en SOCIALISTAS que la cuestión está en el tejado del PSOE y del gobierno andaluz, por lo que no vamos a dejar, ni olvidar la cuestión.

Tras 22 días de huelga de hambre, un desvanecimiento y un ingreso urgente en el Hospital Regional de Málaga (antiguo Carlos Haya), Paco –yo- decido abandonar la huelga de hambre. La huelga se deja porqué el debate ya está en sede parlamentaria, se ha logrado romper el olvido. El PSOE ya sabe que se está reivindicando y que AS y SOCIALISTAS, no van a olvidar ni dejar su reivindicación y sus exigencias justas. Pero conscientes que lo más eficaz es la existencia de una renta básica que garantice, no los mínimos vitales, sino la dignidad de sus perceptores, en lugar de ayudas dispersas e ineficaces que, además no permiten a sus usuarios o demandantes, reconstruir sus vidas. En toda España es necesaria una solución frente a la desigualdad y la injusticia. En Andalucía es imprescindible. Es posible y los números están hechos, solo falta compromiso, voluntad política y sensibilidad social, dejando de paso de hacer favores a las rentas del capital y las grandes fortunas.