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Comunicado muy claro de ALTERNATIVA SOCIALISTA ante las europeas

ALTERNATIVA SOCIALISTA EXIGE QUE LAS FUERZAS QUE CONCURREN A LAS ELECCIONES EUROPEAS SE MANIFIESTEN ANTE EL TTIP ENTRE LA UNI脫N EUROPEA Y LOS EE.UU

30 marzo 2014聽|聽Categor铆a:聽Comunicados

Alternativa SOCIALISTA considera que el Tratado Trasantl谩ntico comercial, entre la UE y los EE.UU debe ser frenado, no solo por las consecuencias negativas que tendr谩 sobre la industria y la agricultura europeas, sino tambi茅n por la opacidad y oscurantismo en su negociaci贸n. El TTIP no solo debe ser denunciado, sino que desde Alternativa Socialista entendemos debe ser uno de los ejes principales en est谩s elecciones europeas. Alternativa Socialista exige que todas las fuerzas pol铆ticas concurrentes a los comicios se manifiesten ante este tratado y, en el caso de apoyarlo, sepan las clases populares y trabajadoras, as铆 como sus segmentos de aut贸nomos, peque帽os empresarios y agricultores, que no est谩n defendiendo sus intereses, sino los de las grandes transnacionales y los poderes industriales y financieros de los EE.UU.

Al objeto de difundir las resistencias y propuestas que ya se est谩n llevando a cabo, con el objeto de denunciarlo, hacemos nuestra la carta de varias organizaciones sociales, ecologistas y de agricultores, al objeto de apoyarla y difundirla:

 

Organizaciones sociales y sindicales [1] han entregado聽una carta聽en las sedes de la Comisi贸n Europea en Madrid y Barcelona destinada a Francisco Fonseca Morillo, Director de la Representaci贸n Permanente. Con ello se han sumado a la campa帽a internacional en oposici贸n a las negociaciones comerciales que tienen lugar de forma antidemocr谩tica y a espaldas de la sociedad.

El Tratado Transatl谩ntico de Comercio e Inversiones entre la Uni贸n Europea y los Estados Unidos (TTIP) suscita una creciente oposici贸n a ambos lados del Atl谩ntico. Grupos de la sociedad civil de la Uni贸n Europea y de EE UU han expresado su preocupaci贸n por una posible eliminaci贸n de salvaguardas y la degradaci贸n de normas y regulaciones en materia social, laboral, alimentaria, medioambiental, sanitaria y energ茅tica. Se vislumbra un recorte generalizado de los derechos fundamentales de la poblaci贸n y un poder de influencia sin precedentes para las grandes corporaciones.

El TTIP permitir铆a a los inversores reclamar indemnizaciones como resultado de regulaciones, leyes, normativas u otras decisiones gubernamentales que tengan el efecto de reducir sus oportunidades de lucro. Debido a que casi todas las medidas de la administraci贸n pueden ajustarse a esa definici贸n, las pol铆ticas p煤blicas han sido objeto de demandas inversor-Estado en todo el mundo.

Seg煤n las filtraciones de documentos 鈥渟ecretos鈥, varias regulaciones previstas por el TTIP ser铆an contrarias al Pacto Internacional de los Derechos Econ贸micos, Sociales y Culturales (PIDESC). Adem谩s, los posibles impactos del Tratado sobre las reglas de seguridad alimentaria afectar铆an directamente a las y los consumidores causando problemas de salud.

En el 谩mbito de la salud y de la educaci贸n p煤blica, el Tratado reforzar铆a la liberalizaci贸n de los mercados de servicios, es decir, una mayor privatizaci贸n de los servicios p煤blicos, a pesar de que una amplia mayor铆a de la poblaci贸n se opone rotundamente a ello.

Finalmente, en un contexto de econom铆a de casino financiero y responsable de la actual crisis, que impacta gravemente en los derechos b谩sicos de la poblaci贸n mediante los recortes actuales, preocupa el objetivo del TTIP de liberalizar aun m谩s los servicios financieros que podr铆a impedir a la administraci贸n regular el sector financiero, restringir fusiones y adquisiciones, establecer impuestos y tasas a bancos y transacciones financieras, as铆 como establecer un control de los capitales.

La eliminaci贸n de los controles sobre el capital y la liberalizaci贸n de los servicios financieros han exacerbado la crisis de la deuda europea. La consiguiente imposici贸n de privatizaciones, el desmantelamiento de las leyes de protecci贸n laboral y los dr谩sticos recortes sociales 鈥搈ientras los bancos que alimentaron la crisis siguen protegidos por las leyes comerciales- son un reflejo del impacto devastador de las normas comerciales.

Ante esta situaci贸n, las organizaciones del Estado espa帽ol demandan la paralizaci贸n inmediata de las negociaciones del TTIP. Asimismo han emprendido una amplia campa帽a de denuncia y movilizaci贸n a nivel europeo y transatl谩ntico, con el objetivo de evitar que la firma del Tratado tenga lugar. En la misma l铆nea, han reivindicando la urgente necesidad de un Mandato de Comercio Alternativo y una revisi贸n del actual r茅gimen comercial que desemboque en alternativas basadas en la democracia, cooperaci贸n, participaci贸n real, derechos humanos, justicia social, igualdad de g茅nero y sostenibilidad.

Alternativa Socialista se compromete, al igual que la red ecosocialista europea, a luchar frente a este tratado y defender la soberan铆a alimentaria y la industria cooperativa, social y peque帽a del estado espa帽ol.

 

Alternativa Socialista (CLI-AS)

www.cli-as.org

Dignidad en marcha contra la ignominia

 

Carlos Mart铆nez Garc铆a
Polit贸logo y Presidente de ATTAC Andaluc铆a y de Alternativa Socialista
Juan Torres L贸pez
Catedr谩tico de econom铆a y miembro del Consejo Cient铆fico de ATTAC Espa帽a

Las Marchas de la dignidad que ha congregado a m谩s de un mill贸n de personas en Madrid el pasado fin de semana suponen un antes y un despu茅s que a nadie puede dejar indiferente.

Por mucho que quiera disimularlo el gobierno del PP, que una vez m谩s recurre a la mentira como arma pol铆tica al vincular la marcha a los incidentes violentos que su propia torpeza policial ha causado, la movilizaci贸n ha sido una expresi贸n plural y democr谩tica del rechazo que concitan las pol铆ticas que se est谩n aplicando en los 煤ltimos a帽os.

Los hechos son indiscutibles: de la mano de las reformas puestas en marcha por Zapatero desde que se rindi贸 ante la Troika y m谩s tarde por Rajoy, Espa帽a es el pa铆s europeo donde m谩s crecido la desigualdad y donde m谩s se ha concentrado la renta en los grupos ya de por s铆 m谩s ricos. Las reformas financieras, la laboral y los recortes sucesivos en gasto social, lejos de mejorar la situaci贸n econ贸mica han provocado m谩s paro, m谩s deuda, m谩s cierre de empresas y m谩s pobreza y sufrimiento en millones de personas. Han permitido recuperar el beneficio de las grandes empresas y el de los bancos pero desde cualquier otro punto de vista son un completo desastre, no solo econ贸mico sino pol铆tico y social, porque tambi茅n est谩n significando un desmantelamiento de la ya de por s铆 limitada democracia y un incremento de las brechas sociales de todo tipo.

Es as铆 porque, como muchos venimos denunciando ya desde 2007 que podr铆a pasar, la crisis se ha convertido en una simple excusa para llevar a cabo las pol铆ticas de concentraci贸n de poder y riqueza que hasta entonces no se hab铆an atrevido o no hab铆an podido aplicar las 茅lites.

Pero una respuesta tan gigantesca como la del s谩bado pasado en Madrid indica que cientos de miles de personas se han puesto ya definitivamente en pie para acabar con todo esto y para evitar que se siga produciendo la ignominia. Porque no puede ser que se sigan dando privilegios a los banqueros que han provocado la crisis en lugar de hacerles pagar por sus responsabilidades. Porque no hay derecho a que paguemos miles de millones en intereses de una deuda ileg铆tima y que no haya despu茅s lo suficiente para hacer frente a los gastos que requiere la econom铆a y las estructuras esenciales de bienestar social. Porque no hay derecho a que las grandes fortunas y empresas sigan defraudando y apenas paguen impuestos mientras que se saquea a las rentas m谩s bajas. Porque no hay derecho a que la justicia ampare a los corruptos ni a que se indulte por doquier a los pocos que no tiene m谩s remedio que condenar. Porque no hay derecho a que se nos impongan desde fuera, sin que podamos decidir por nosotros mismos, pol铆ticas que est谩 a la vista que solo crean m谩s paro, m谩s deuda y menos capacidad de generar riqueza sostenible y respetuosa con nuestro planeta con el 煤nico beneficio de enriquecer a unos pocos. Porque no hay derecho que hayan desahuciado de sus viviendas a docenas de miles de personas por deberle unos cientos de euros a los bancos que nos han robado miles de millones y que ahora se pongan a la venta a precios de saldo para que se forren los fondos buitre y especulativos.

Por eso, la Marcha que el s谩bado ocup贸 Madrid ni es el final ni es la respuesta de unas cuantas fuerzas o corrientes pol铆ticas.

La Dignidad que la ha impulsado es el comienzo de nuevas marchas que van a culminar sin remedio en la 煤nica soluci贸n que tiene Espa帽a: paralizarlo todo para paralizar estas pol铆ticas tramposas, antidemocr谩ticas, injustas y fracasadas. Y, por supuesto, esto no lo va a conseguir ni un partido ni unos cuantos, ni algunos sindicatos y ni siquiera personas, por muchos millones que sean, de una 煤nica sensibilidad social o corriente pol铆tica. Detr谩s de la Dignidad que mueve estas marchas hay y deben estar personas decentes de todas las corrientes e ideolog铆as (y tambi茅n, claro est谩, las organizaciones de todo tipo que anteponen esos sentimientos a cualquier otro inter茅s propio) que simplemente quieren cosas tan elementales como que no se impongan medidas injustas sin debate social, que se encierre a los ladrones y que los jueces corruptos se vayan con ellos, que los gobiernos den cuentas de lo que hacen y que el dinero de todos no vaya solo a los de arriba, como viene pasando siempre, sino que se facilite con 茅l, de la forma m谩s transparente posible y previa la contribuci贸n de todas las personas, la creaci贸n de riqueza, el empleo y el cuidado de los seres humanos y de la naturaleza.

Aunque una parte importante de quienes fueron en Marcha a Madrid ya han vuelto a sus lugares de origen, sabemos que la inmensa mayor铆a seguir谩 trabajando y difundiendo la denuncia de lo que est谩 pasando y la convicci贸n de que no se podr谩 acabar con ello sin la movilizaci贸n de la gente en las calles, en sus centros de trabajo, en las manifestaciones y m谩s tarde, cuanto toque, en las elecciones, para echar cuanto antes de las instituciones a quienes han aplicado y aplican las pol铆ticas que denunciamos.

Hoy d铆a ya no se disimula que la Troika y los grandes poderes financieros y empresariales desean y est谩n buscando por todos los medios que el pr贸ximo gobierno sea de consenso entre el PP y el PSOE. Otra componenda para tratar de vencer las resistencias que saben que ir谩n a m谩s frente a las medidas que quedan por aplicar y ante los efectos cada d铆a m谩s graves y evidentes de las que se han tomado hasta ahora.

Es f谩cil aventurar el efecto que tendr铆an un gobierno de ese tipo, a la vista de lo que han sido capaces de hacer cada uno por separado desde mayo de 2010 hasta la fecha, y por eso es imprescindible que el esp铆ritu y la forma de hacer de las Marchas se extienda por toda la sociedad, haciendo lo imposible para se acerquen a ellas todas las personas que con independencia de su origen, su ideolog铆a o su sensibilidad pol铆tica sienten verg眉enza por lo que viene ocurriendo en Espa帽a y no est谩n dispuestas a consentir m谩s injusticia, m谩s corrupci贸n, m谩s privilegios para los de arriba y m谩s mano dura para los de abajo.

El s谩bado, un clamor de dignidad protagonizado por miles y miles de personas inund贸 Madrid, un clamor que se deber铆a extender a partir de ahora por toda nuestra geograf铆a, pac铆fica, democr谩tica y alegremente hasta paralizarlo todo para que todo el mundo exprese su rechazo a tanto enga帽o y tanta injusticia e incluso incompetencia. Paralizarlo todo para paralizar la ignominia: no hay otro camino posible para abrir una necesaria brecha en el bloque gobernante que es el aut茅ntico responsable de lo que est谩 ocurriendo en Espa帽a.

Las Marchas de la Dignidad o el nuevo actor socio-politico de las personas dignas castigadas por la deuda y la austeridad

Ha surgido un nuevo sujeto socio-pol铆tico desde abajo : La Marchas de la Dignidad. Un autentico frente social y popular. Con una estructura no burocr谩tica y participativa, pero organizada, yo a帽adir铆a con una movilizaci贸n muy bien organizada.
La manifestaci贸n del 22 de Marzo ha sido tan exitosa que el Gobierno solo ha podido para quitarle protagonismo organizar una provocaci贸n y ejecutar una carga policial brutal y tratar de criminalizar. Las Marchas de la Dignidad tienen ya, detenidos pol铆ticos. Pero hemos perdido el miedo.
Ahora toca ser responsables y cuidar lo conseguido y las formas, las decisiones compartidas. Pero tambi茅n huir de una borrachera radicalizadora que nos haga morir de 茅xito. Ese es un peligro end贸geno.
Lo cierto que hay un nuevo actor en el panorama pol铆tico que le puede hacer frente y de cara a la agenda neoliberal. Es m谩s, en mi opini贸n las Marchas de la Dignidad son el 煤nico agente social que
puede en estos momentos frenar la agenda neoliberal.
La capacidad de convocatoria de las Marchas de la Dignidad ha quedado demostrada y hoy por hoy es superior a cualquier estructura sindical burocr谩tica, infinitamente superior al socioliberalismo incluidos sus aliados sindicales y tambi茅n a la
izquierda y extrema izquierda oficial en su conjunto. Es as铆 porqu茅 es una obra colectiva y con apoyo popular, de las clases populares y de los humildes.
Ahora exijo, que se cuente con nosotras y nosotros, no se nos ningunee, pero tampoco se nos utilice y menos por parte de quienes llevan a帽os dejando a las clases populares con el culo al aire.

 

Pero tambi茅n afirmo que ha sido fruto de una amplia convergencia socio-politica y sindical de las fuerzas transformadoras y realmente antineoliberales.

 

Vive la Historia y el 22M ven a Madrid

Somos los dignos y las dignas, las v铆ctimas de la crisis que no se resignan. Las Marchas de la Dignidad el 22 vamos hac铆a el centro financiero y pol铆tico, sede de la mayor parte de la oligarqu铆a cruel y rentista que domina el Reino de Espa帽a. Hacia la sede de los bancos culpables, rescatados con dinero p煤blico pero que desahucian, provocan el cierre de peque帽os negocio e incrementan el paro y le niegan cr茅ditos a la econom铆a productiva en manos de empresas familiares provocando cierres y m谩s paro. Pero tambi茅n el centro del bipartidismo que dos a帽os antes en alianza han modificado el art铆culo 135 de la Constituci贸n, en muy pocas horas, al objeto de situar la deuda y los intereses financieros por encima de los derechos humanos. El d茅ficit es el nuevo pecado mortal de la iglesia neoliberal y el Gobierno de entonces y el de ahora con fidelidad perruna siguen los dictados de la Alemania de Merkel y de la Troika.

Por todo esto, haz historia, vive la historia y el 22M ven a Madrid.

 

In memor铆an: Capitan pagador de la XIII Brigada Mixta (Interncional. Pero con un 50% de valencianos.) Balero Martinez Blay Desparecido al romper frente en Brunete, donde acababa de ser enviado desde el frente de C贸rdoba. Con 23 a帽os Balero fue a Madrid y cay贸. Yo le debo el volver para recuperar sus ideales de Rep煤blica, igualdad y libertad. A eso le a帽ado, reparto, justicia y socialismo, lo que es lo mismo. Los marchistas no caeremos, vamos en paz, pero esta vez si triunfaremos.

Las Marchas de la dignidad o el reinicio de las movilizaciones generalizadas

 

Reino de Espa帽a: Las Marchas de la dignidad o el reinicio de las movilizaciones generalizadas
Las Marchas de la Dignidad tienen or铆genes difusos y plurales como todo lo que 煤ltimamente nace con empuje. Hay tras ellos movimientos de parados del Levante y Extremadura 聽y muy pronto se forma una coordinadora inicial de un grupo de personas y sindicatos alternativos como las Intersindicales o el SAT entre otros. Tambi茅n fuerzas c铆vicas como el Frente C铆vico, Attac Andaluc铆a, la PAH y otras as铆 como algunos partidos pol铆ticos. Todos ellos figuran en las actas y enhttp://marchasdeladignidad.org/. Unas reuniones en la Parroquia de San Carlos Borromeo de Entrev铆as, ya de por si todo un s铆mbolo, comienzan a poner en marcha algo difuso todav铆a pero que tiene la f茅rrea voluntad de hacer visibles a los invisibles, las personas paradas y el amplio precariado as铆 como denunciar las pol铆ticas impuestas por la Troika y los recortes de los gobiernos, tanto el central como los auton贸micos.

Somos los dignos y las dignas, las v铆ctimas de la crisis que no se resignan, caminando hacia Madrid. Hac铆a el centro financiero y pol铆tico, sede de la mayor parte de la oligarqu铆a cruel y rentista que domina el Reino de Espa帽a. Hacia la sede de los bancos culpables, rescatados con dinero p煤blico pero que desahucian, provocan el cierre de peque帽os negocio e incrementan el paro y le niegan cr茅ditos a la econom铆a productiva en manos de empresas familiares provocando cierres y m谩s paro. Pero tambi茅n el centro del bipartidismo que dos a帽os antes en alianza han modificado el art铆culo 135 de la Constituci贸n, en muy pocas horas, al objeto de situar la deuda y los intereses financieros por encima de los derechos humanos. El d茅ficit es el nuevo pecado mortal de la iglesia neoliberal y el Gobierno de entonces y el de ahora con fidelidad perruna sigue los dictados de la Alemania de Merkel y de la Troika.

Pero vamos a lo que considero m谩s interesante. En un momento de reflujo de las movilizaciones, tras la dureza y 茅xito digamos mediano de dos huelgas generales tradicionales, realizadas en medio de tremendas dificultades, un grupo inicial de no m谩s de sesenta personas, en una iglesia muy poco convencional, lanzan una llamada a caminar para seguir la lucha. Una nueva forma de lucha generalizada y sostenida, con un proceso muy dif铆cil y que tiene que movilizar a los m谩s d茅biles con apoyo de los que tienen la suerte de tener trabajo y de unas sesenta organizaciones. En un estado en el que no hay libertad sindical real, pues en las pymes, la hosteler铆a y el amplio y variado sector comercio, con trabajadores y trabajadoras precarios, la huelga est谩 prohibida. Cerca de un 70% al menos de la masa laboral del Reino de Espa帽a, carece de derechos de huelga, reuni贸n y negociaci贸n colectiva eficaz.

Los sindicatos mayoritarios, tras las huelgas generales, pero tambi茅n tras su no reconocida debilidad provocada por la propia crisis, el fin del pacto social y la desafecci贸n de mucha gente joven fundamentalmente, debido a su tibieza y su al menos m谩s que aparente conformismo, est谩n noqueados. No son ajenos a esta debilidad las fuertes campa帽as de las derechas pol铆tica, econ贸mica y medi谩tica en su contra, es cierto, pero su falta de garra y de empuje, es evidente. Es en ese momento cuando aparece una novedosa forma de luchar frente al autoritarismo patronal y un gobierno, que encima de estar implicado hasta las trancas en casos de corrupci贸n gobierna en beneficio de parte de forma dura e intransigente. Es el gobierno de los bancos y de los poderosos y hay que hacerle frente聽 exigiendo su dimisi贸n. Cosa que otros actores pol铆ticos y sindicales no han hecho. Exigirles que se vayan, porque ni nos representan, ni defienden al pueblo.

Por tanto ya que no se puede hacer una huelga general de 茅xito y total, iniciamos formas diferentes e inclusivas de lucha. Yo vislumbro un antecedente en las marchas de la India por su independencia. Las marchas ind铆genas en Latinoam茅rica. Las marchas campesinas. Las marcha internacional de las mujeres. Las marchas de parados de los EE.UU cuando la gran depresi贸n de 1929. Pero con consignas de ahora claro. Por tanto y por primera vez en una movilizaci贸n global de todo el estado, el tema de la deuda, es uno de los ejes centrales. Mientras pagar la deuda sea lo prioritario no habr谩 dinero para la protecci贸n social y la educaci贸n p煤blica, pero tampoco para hacer inversiones y apoyar a pymes y econom铆a social. Encima la mayor parte de la llamada deuda p煤blica es privada como sabemos y por tanto se est谩 recortando para fortalecer las grandes fortunas y rescatar bancos y empresas del IBEX y esto es sencillamente criminal.

La deuda es impagable, pero es un sistema excelente para que los poderosos y los gobiernos de la Troika opriman a sus pueblos y los conviertan en seres sin derechos, luchando simplemente por la comida del d铆a siguiente. La deuda es un arma de destrucci贸n masiva de la democracia. Ante todo esto las Marchas de la Dignidad gritan rebeli贸n c铆vica y democr谩tica y denuncian la represi贸n y autoritarismo del partido de las derechas que prepara leyes para dominar y asustar al pueblo trabajador que exige sus derechos.

Las Marchas deben ser el inicio de algo. Se sabe que CCOO comienza a verlo y muchas de sus secciones sindicales a apoyarlas, incluso personas de UGT lo est谩n haciendo a nivel individual. Es l贸gico, las Marchas no van contra nadie, solo exigen el fin de la austeridad, la dimisi贸n del Gobierno, techo y pan. Pero esta nueva forma de movilizaci贸n debe permanecer en el tiempo y tal se intenta. Adem谩s hay un hecho muy significativo y es que por primera vez todas las fuerzas sociales y sindicales alternativas de todo el Reino de Espa帽a, caminan juntas en una movilizaci贸n. Sindicatos y movimientos sociales nacionalistas que hasta ahora han organizado sus propias huelgas generales nacionales, en estos momentos se movilizan y caminan ya hac铆a Madrid. Porqu茅 a pesar de la censura de la prensa y medios corporativos, las marchas ya est谩n a la hora de salir este art铆culo en las carreteras.

Los peligros que pueden acechar a las Marchas son el sectarismo y el viejo vanguardismo incluso con nuevos nombres y k por medio. Aquellas y aquellos que puedan pensar que pueden decidir sobre las Marchas por derecho imagino que divino-pues otro鈥- as铆 como quienes vean en las Marchas de la Dignidad su 鈥渇rente de masas鈥 o incluso quienes sufran el espejismo de pensar que ya es el d铆a, se equivocan. Por eso las provocaciones son un peligro que los organizadores tenemos en cuenta y sobre el que advertimos. Las Marchas necesitan ser un 茅xito, mostrar m煤sculo y capacidad. Pero tambi茅n ser permanentes al objeto de seguir luchando y concienciando con el ejemplo a millones de personas paradas, pobres e invisibles de este estado y adem谩s lograr la unidad de todas y todos, tanto organizaciones, como personas dispuestas a cambiar la situaci贸n y demostrar que todo se puede hacer de otra manera. De despertar a quienes temen a los poderosos o se conforman con su pobreza y venden su dignidad.

Las Marchas de la Dignidad, Madrid 22 de Marzo pueden y deben ser el inicio de una nueva etapa de resistencias y de movilizaciones, que a煤nen a todas las luchas dispersas y en muchos casos exitosas que se est谩n produciendo a lo largo y ancho del Estado frente a ayuntamientos autoritarios, multinacionales sin escr煤pulos, deslocalizaciones, EREs fraudulentos, privatizaciones de lo p煤blico as铆 como ventas tramposas de patrimonio p煤blico o leyes injustas represoras, patriarcales, ultra-consrvadoras o talib谩n-cat贸licas. Todas esas luchas deben converger y pueden converger. Lo que partidos pol铆ticos y plataformas electorales no han logrado para batir con 茅xito a los que sirven a sus amos, se ha logrado por un pu帽ado de movimientos sociales, sindicatos llamados minoritarios y las izquierdas consecuentes y alternativas. Pero esto va a depender no de nuestra capacidad de imponer o llevarnos el gato al agua en una asamblea, sino de nuestro ejemplo, capacidad de sacrificio, inteligencia y capacidad de ser inclusivos y no sectarios. Tambi茅n de nuestra coherencia antineoliberal y social.

 

Carlos Martinez聽es polit贸logo, co-primer secretario de Alternativa Socialista y ex presidente de Attac Espa帽a. Miembro de la coordinadora de las Marchas de la Dignidad por Attac Andaluc铆a.