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¿Cuál es la lección?

 

Los cimientos del sistema andan removidos. El establishment preocupado y todo porqué un tipo surgido del sistema, empresario que mal paga a sus trabajadores, machista y fanfarrón ha ganado las elecciones con un discurso de extrema derecha, pero populista.

El problema sería donde estaba la izquierda. En los EE.UU está muy claro, con Sanders. Bernie Sanders un socialista democrático logró ilusionar e hilar discurso, por cierto, menos semejante al de Trump que el de Clinton. Sanders si armó un sueño diferente al del sistema y al de Trump/Clinton. Un socialista en los EE.UU hace solo una década hubiera sido imposible que llegará donde llegó, pero la globalización neoliberal, la desigualdad creciente, la riqueza insultante de los más ricos y la destrucción del medio ambiente, hicieron posible un discurso que además puso en el centro del debate el salario mínimo, es decir la reivindicación de clase en un Estado tremendamente clasista. Sanders es un socialista similar a Corbyn por ejemplo, que no a otros que no son socialistas, aclaremos.

Pero ¿Que hizo la izquierda moderada? Y la II Internacional. Pues en lugar de apoyar a su partido miembro en los EE.UU el DSA que apoyaba a Sanders y con él que Sanders mantiene vínculos, apoyaron a Clinton. De la misma forma que ahora vergonzantes y miedosos, todos incluido Pedro Sánchez, se inclinan por Clinton en detrimento del socialista estadounidense e ignoran al laborista de izquierda británico.

El partido socialista al que pertenezco, Alternativa Socialista, @CLI_AS, @U_SOCIALISTAS apoyó con toda humildad a Sanders, lanzando una campaña de recogida de firmas en su favor: enhttps://socialistasxsanders.wordpress.com/manifiesto-de-apoyo-a-bernie-sanders/ y a través de twitter en @socialistasxsanders, y lo hicimos primero por ser fieles a la tradición socialista internacionalista y en segundo lugar por poner nuestro grano de arena para que la primera potencia militar mundial no fuera gobernada por un patriota de extrema derecha, así como por contribuir a construir un mundo mejor y más justo con paz y libertad.

Ahora no es cuestión ya de lamentarse, sino de construir. Pues bien, reivindicar a Sanders es una forma de comenzar a reconstruir y para ello dejar bien claro que sin discurso con principios y de principios no hay nada que hacer. Luego, ser coherente con las ideas y aplicar políticas de reparto, bienestar e igualdad.

 El sistema realmente no creo que esté tan preocupado con Trump, pues al fin y al cabo de es de los suyos. El problema es que los socioliberales europeos y españoles en particular no cuenten con quienes son socialistas y laboristas de izquierda. Estén temerosos y asustados de aplicar políticas reales de defensa y promoción de lo público, pero sobre todo sean tan inconscientes que permitan que el establishment los utilice y luego los destruya. Por eso hay que salvar y construir socialismo democrático para evitar que tipos como Trump controlen los EE.UU, Europa, el mundo. Para construir algo nuevo, desde las enseñanzas y tradiciones de quienes si pelearon por la igualdad y el estado social. La igualdad republicana y la democracia del reparto.

EE.UU lo que hará a través de Trump es alejar el peligro Sanders, pintar las paredes del sistema de otro color y seguramente algunos cambios en política exterior y de defensa. Pero ojo, en Rusia y Putin en especial están felices con la victoria de Trump. Solo lo indico.

¿Y AHORA QUÉ?

Lo que a los dirigentes con poder territorial y en el engranaje del Estado del PSOE, les ha preocupado, -excepto en el caso de la presidenta balear-, no ha sido ni su partido, ni mucho menos la idea de cambiar las políticas reaccionarias y de retroceso social del PP, defendiendo el estado del bienestar. Lo que les ha preocupado ha sido en aras de la razón de estado, seguir manteniendo un régimen de las oligarquías, el IBEX y las grandes familias que desde el franquismo controlan España. La prueba es que han aupado al poder a un presidente corrupto y a un partido corrupto y antisocial. Pero es que, para más INRI, el mismo Rajoy en su “examen de Septiembre” para obtener la investidura, ha dicho alto y claro que sus políticas económicas no van a cambiar y que sus “reformas” es decir sus ataques a la dignidad, la libertad de las personas y sus derechos laborales, van a seguir perseguidos y pisoteados como hasta ahora. A pesar de ello, la Gestora ha tratado de mantener la abstención con mano de hierro.

Quince diputadas y diputados socialistas han salvado su honor oponiéndose a engañar y vulnerar el programa electoral de su partido, sus promesas y con aplomo y valentía han dicho no. Las y los 15 del no, entre los cuales, de forma inexplicable y difícil de entender, no estaba Pedro Sánchez a pesar de su renuncia al escaño, han resultado ser un soplo de aire fresco y la primera revuelta parlamentaria seria -con alguna honrosa excepción, pero muy limitada- de un país con nuestra cultura parlamentaria, que los “nuevos” aplican igualmente, cual es la de prohibir los derechos políticos de sus parlamentarias y parlamentarios. El partido Laborista por ejemplo a sufrido numerosas desobediencias y Blair llegó a tener hasta cincuenta parlamentarios laboristas votando contra sus ani-laboristas políticas. También en la Francia de Hollande se ha dado esto con motivo de su reforma laboral. Pero aquí es toda una novedad que diputadas y diputados pongan su coherencia por encima de los intereses de un aparato, miope y entregado a favorecer la investidura de la corrupción. Por cierto, Jeremy Corbyn antes de ser el líder del Trabajo, fue uno de los cincuenta rebeldes contra en blairismo y aguantó en la Cámara de los Comunes dando la cara.

Los 15 del no son ahora la verdadera oposición. Son las personas a las que muchas muchos vamos a escrutar y seguir, pues ¿Qué harán si el PSOE decide a través de la imposición de su gestora y de la fracción felipista decide apoyar los presupuestos que la Troika impone y Rajoy dispone?

Estamos pues ante una coyuntura política que exige un nuevo programa político para el rearme del socialismo democrático y por tanto el fin de la austeridad y los recortes, el fin de los ataques a la dignidad de trabajadoras y trabajadores, de los jóvenes sin futuro y sobre todo sin pensiones. Personas de 18 años ahora que de seguir estas políticas y el régimen que las impone, cuando tengan sesenta y cinco años envidiarán profundamente a sus abuelos, incluso algunos a sus padres. Solo un programa laborista de izquierda y democrático logrará acabar con las políticas de austeridad. Pero el PSOE hace mucho tiempo que es un partido del régimen, está atado a el de manos y pies, además acabamos de vivir un caso que lo recuerda descarnadamente. Por eso si el socialismo desea pervivir y en ello estamos (puesto que no confundo socialismo y PSOE o Partido Socialista y PSOE), o se convierte en la auténtica oposición, en fuerza constituyente y se aproxima a las personas desahuciadas del sistema que suman muchos millones, o desaparecerá, pero el peligro no es que sea sustituido por otra “izquierda” sino por la nada, por la propia derecha.

El régimen del 78 está en crisis. Las descalificaciones que se nos hacen de demagogos, radicales y utópicos de las personas biempensantes y sobre todo de los medios de comunicación corporativos que son casi todos, no cambiarán la crisis del régimen. La incapacidad del sistema para salir adelante de forma democrática.

Por tanto, si Rajoy ni va a derogar la reforma laboral, ni la ley mordaza, ni la LOMCE reválidas aparte -su talón de Aquiles es que es una ley clasista y profundamente reaccionaria-, ni la ley mordaza, ni la legislación restrictiva del aborto, ni el IVA cultural, ni… ¿Entonces qué hacemos? Por cierto ahora les guste o no CC.OO y UGT pasan a primera línea y se les deben acabar las vacaciones de una vez.

Desde el día pasado 28 de octubre de 2016, en Sol las movilizaciones han vuelto. El 29 quedó confirmado en una manifestación que se intentó criminalizar y que fue un éxito. A pesar de miedos de propios y extraños fue un triunfo en el que muchos de sus impulsores ahora somos silenciados y censurados nuevamente. Pero quejas aparte, ahora la calle vuelve a ser otra forma democrática de hacer oposición.

¿Qué hacer pues los socialistas democráticos? En primer lugar, reorganizarnos de forma autónoma e independiente de la razón de estado y del IBEX, lejos de la larga mano de Felipe. En segundo lugar, reivindicar con fuerza el legado de Pablo Iglesias y nuestros clásicos, pero también tomar ejemplo para el impulso de Sanders y de Corbyn que demuestran que en dos naciones capitalistas y en pleno corazón del imperio, se puede hablar de socialismo, se puede construir fuerza socialista. En tercer lugar, hacer programa y partido, un Partido Socialista, pues el oficial que hay, no lo es. Esto no es ni será una operación personalista que en el fondo no propone cambiar nada. Para ser creíble como socialistas hemos de debatir y proponer un programa de izquierdas y reclamar lo público, renacionalizar, dar el alto a la Troika. Un programa constituyente, que no de reforma constitucional. La corona ha participado en todo lo que hemos sufrido.

 Lo que si va a resultar insufrible van a ser para las gentes humildes, pobres, empobrecidas, sin futuro cuatro años más de Rajoy, creando empleo dicen, a costa de sueldos de miseria, contratos leoninos, nulos derechos sociales y una operación de dominación y alienación cultural de envergadura. Como ha hecho Sanders, la reivindicación del salario mínimo ha de pasar a ser algo importantísimo y prioritario. Hasta eso hemos llegado.

Se presentó notificación de manifestación ante el Congreso

Os informo a todas y todos. No vamos de farol con la manifestación frente a la investidura de la corrupción y la vergüenza. Otro ciudadano y yo mismo, somos los firmantes del escrito de convocatoria y de notificación ante la delegación de Gobierno de Madrid (Hace ya más de una semana), de la manifestación desde Sol al Congreso y se han solicitado los días 27 y 28 por si acaso.
No podemos permitir ni un año más de latrocinio y recortes. Por tanto, todas y todos estamos llamados a evitar y enfrentarnos a la investidura de la corrupción, los recortes y la imposición de políticas Troika en nuestro estado.

Con el golpe en el PSOE el sistema muestra su verdadero rostro

 

 “el golpe de estado perpetrado también lo es contra la voluntad popular que no votó a Rajoy para gobernar, obligando a todas las demócratas a oponerse a este golpe del sistema y la corona.”

 

El problema del golpe de estado de los barones y la baronesa en el PSOE ya no sólo es problema de las y los afiliados. Cierto que ellas y ellos -las militantes- deben reaccionar y ser los únicos protagonistas de una revuelta democrática y cívica interna que manifieste su voluntad de ser dignas y dignos y de que se respetan sus propios estatutos y en este sentido, saludamos la llamada “revolución de las rosas”. Pero el golpe de estado perpetrado también lo es contra la voluntad popular que no votó a Rajoy para gobernar, obligando a todas las demócratas a oponerse a este golpe del sistema y la corona.

Cada vez está más claro que en el golpe de timón, han participado desde personajes como el propio Felipe González, pero como representante de los poderes financieros y la realeza, junto al propio PP e incluso nadie, nadie ha desmentido a Diario16 acerca de la participación en su diseño de los servicios secretos del Estado.

Pero el golpe como denuncia Borrell, ha sido propio de chusqueros, mal implementado, peor ejecutado y tan burdo como los golpes de mano propios de las Juventudes Socialistas en los años en los que Susana Díaz, dirigente de esa rama juvenil se cargaba a todo el mundo que le hacía sombra y que le hizo ya famosa. Y aunque de chusqueros al final afecta a todas y todos los ciudadanos, que tendrán que soportar un nuevo mandato de corruptos y crueles oligarcas derechistas.

Como socialista les digo nuevamente a las y los socialistas que quedan en el PSOE con todo el respeto, que su partido, en el que milite decenios, ya no es el instrumento que fundó Pablo Iglesias, ya no sirve a los intereses de las clases trabajadoras. Es un partido vinculado al poder del régimen, a la corona y los bancos, a su pesar y en contra de su voluntad, cierto, pero tan cierto como la imposibilidad manifiesta de cambiarlo desde dentro. Eso lo es porqué es un instrumento principal en el régimen del 78 por culpa de la oligarquía a la que ellas y ellos se enfrentan. Está muy bien que los militantes se enfrenten a las baronías vendidas que usurpan su voluntad, pero yo humildemente las invito a construir socialismo. A pesar de desear éxito a la operación, firmas y congreso extraordinario, aunque lo haga desde el convencimiento, de que el PSOE ya no es posible recuperarlo, ojalá me equivoque.

Lo que sí que invito a las y los socialistas de corazón y convicción es a construir un partido socialista libre de la razón de estado e independiente de la banca, la corona y la derecha. Partido de la socialdemocracia consecuente de clase y el laborismo de izquierda al servicio de las personas humildes, débiles, humilladas, engañadas y que solo poseen su inteligencia y sus manos. Partido que recoja el legado de Pablo Iglesias, pero también el de Olof Palme, el de Salvador Allende o el de Mamadú Día.

Vamos a trabajar por #SalvemoselSocialismo y lo haremos a pesar de los oligarcas y el establishment al que Susana y Javier Fernández sirven con abnegación. Pero creo que lo debemos hacer desde el socialismo democrático y sin trabajar para el inglés. Neoperonismo y socialismo no son lo mismo, ni populismo transversal es izquierda y menos socialismo, sino lo es clase, lucha social, república, republicanismo transformador y valores de igualdad y reparto de la riqueza, desde la democracia y con democracia.  Hay serios esfuerzos por volver a construir la alternativa socialista, desde la independencia y eso exige un partido independiente y sin vinculaciones con el poder reinante en este estado oligárquico.

Pero como ciudadanos y ciudadanas todas y todos nos debemos manifestar contra la corrupción y el autoritarismo de Rajoy. No podemos permitir ni un año más de latrocinio y recortes. Por tanto, todas y todos estamos llamados a evitar y enfrentarnos a la investidura de la corrupción, los recortes y la imposición de políticas Troika en nuestro estado.

La nueva investidura de Rajoy supondrá más recortes sociales, la vuelta de tuerca del pago de la deuda ilegitima y al menos 30.000 millones de euros de recortes en los próximos tres años. Por eso se ha dado el golpe en el PSOE, pero por eso todas y todos debemos reaccionar.

Objetivo: destruir el socialismo

 

 

Hace ya algún tiempo que señale que había un objetivo claro en el sistema y su rector el establishment español, al objeto de destruir el socialismo en el estado español y para ello lo mejor, era atacarlo a derecha e izquierda, dejándole el camino expedito al PP al objeto de poco a poco seguiera imponiendo su dictadura conservadora y tranquilizar a la Troika siguiendo su política.

El socialismo escribió páginas de oro en la historia de este país desde su fundación, creando un partido obrero que en alianza con dicha clase introducir al movimiento obrero en política e ir consiguiendo mejoras sociales e igualdad republicana, con el objetivo de suprimir las clases sociales. A veces junto a la CNT y/o a veces en disputa con ella, ha habido avances y retrocesos pero siempre estuvo donde tenía que estar. Hasta que llegados los inicios transición el Departamento de Estado de los EE.UU al objeto de consolidar la solución monárquica decide cual ha de ser su papel y para ello contando con Felipe González tal y como denuncia seriamente Joan Garcés, sin que nadie le haya desmentido a este abogado y politólogo socialista, se destituye a las bravas a la dirección histórica de Toulouse por cierto de tendencia caballerista, es decir de izquierda obrera autónoma y se comienza una camino hacia la integración el sistema. Felipe González vincula por primera vez en su historia al PSOE a la razón de estado, de un Estado monárquico y oligárquico.

Cuando González pierde el Congreso número 28 en 1979 alguien advierte a la probable ejecutiva marxista encabezada por Carlos Bustelo, que esto puede sentar muy mal a los militares y acrecentar su inquietud. Bustelo y los vencedores, que no son sino la mayoría de las y los militantes socialistas que no desean renunciar a su dignidad y principios, entran en crisis. Hace pocos días, señala Cambio16 que la historia en otras circunstancias, pero con la intervención de la corona ha vuelto a intervenir en el PSOE torciendo otro intento de configurar una alternativa de cambio y de centro-izquierda que circunstancialmente encabeza Pedro Sánchez. No lo han consentido.

El PSOE está prisionero del compromiso de sangre con el régimen y con los poderes económicos de forma que no puede desasirse de ellos, a pesar de la voluntad y vocación de izquierda de sus bases. Personas que sintiéndose socialistas en todos los casos llevan años tratando de volver a situar al PSOE donde siempre debió permanecer y con democracia interna.

Hacen bien en defender su partido. Ellas no son las que sobran.

Pero lo que estamos viviendo estos días, es más trágico todavía. Es la destrucción controlada y auto asumida por las baronías más liberales, de lanzar a la insignificancia política el PSOE en aras de la razón de estado y para ello permitir que un partido derechista, reaccionario, autoritario, corrupto y anti social, venido directamente del franquismo, siga gobernando en el estado español. El PSOE es sacrificado entre otros por Javier Fernández, al objeto de consolidar el régimen, la monarquía y las políticas Troika y FMI, contradiciendo la voluntad real de las bases socialistas. Eso es lo que hay. Pero de paso se logra o se trata de lograr el afianzamiento del régimen en medio de una campaña de prensa magníficamente coordinada y engrasada tratando de hacer creer a las clases populares del estado, que el PSOE es nuevamente Felipe González, no Pablo Iglesias, ni Indalecio Prieto, ni Largo Caballero, ni Luis Gómez Llorente. Es de una desvergüenza supina.

La solución es democracia. Cada militante un voto y que todas y todos los socialistas, los de dentro y los de fuera, los que ya no estamos o nos fuimos a casa y/ seguimos en el PSOE, en otros partidos socialistas y en corrientes socialistas, con nombre, apellido y vocación socialista, concurramos para salvar el socialismo.

Ese es el grito, salvemos el socialismo. Corbyn y Sanders, desde el socialismo democrático y el laborismo de izquierdas nos señalan el camino.

Carlos Martinez

Es politólogo. De Alternativa Socialista y del Comité de enlace de Socialistas/SOC. Militante del PSOE durante más de veintiséis años.