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El c√≠nico y cruel se√Īor Montoro anuncia el fin de la crisis

Ayer d√≠a 22 de Octubre de 2013 el se√Īor Montoro anunci√≥ no solo el fin de la crisis -por en√©sima vez, pues el PP lleva un par de meses con la misma consigna- sino que se permiti√≥ afirmar que en estos duros tiempos las cargas ha sido repartidas con equidad.

Ninguna de sus afirmaciones resiste un an√°lisis serio. Es cierto que bajadas de sueldos generalizados, el fin de la libertad sindical y de negociaci√≥n laboral y las bajadas dirigidas de impuestos y cuotas a la seguridad social para las grandes empresas, las multinacionales y las grandes fortunas, hacen al estado espa√Īol, un objetivo apetitoso para algunas inversiones e inversionistas y no digamos especuladores. Los fondos “buitre” sobrevuelan Espa√Īa en busca inmuebles baratos y mano de obra precaria, barata y sumisa, adem√°s de bien preparada. Pero nada de esto esta acabando con el sufrimiento y el terror al futuro de millones de personas y familias.

He advertido ya en diversos art√≠culos que el PP, pero no solo el partido neofranquista sino igualmente la gran patronal espa√Īola, est√°n nuevamente organizando la salida de lo imposible, es decir la crisis del sistema capitalista, sobre dos bases totalmente huecas y vac√≠as, el turismo barato y la construcci√≥n. Nuevamente el ladrillo anida en el horizonte. Un turismo barato cuya m√°xima expresi√≥n ya degenerada ser√≠a Eurovegas y un ladrillo que ya ha reventado.

Somos el reino de la hosteler√≠a y no lo digo por los buenos y excelentes profesionales gastron√≥micos que tenemos, no, sino por el bar de comida r√°pida, el local de copas servido por j√≥venes sin asegurar y el hotel con derecho a “balkoning”. Somos un pa√≠s con una burgues√≠a rentista y aficionada a vender y jam√°s a construir o crear. Por eso cualquier soluci√≥n real y progresista pasa por apoyar a la econom√≠a social y productiva, as√≠ como por una banca p√ļblica que vuelva a hacer fluir el cr√©dito.

El se√Īor Montoro basa la salida de su crisis en construir un estado sin derechos y sin ninguna protecci√≥n ni prestaci√≥n social. Un estado privado y privatizado de las grandes fortunas con un pueblo sometido y embrutecido por la televisi√≥n basura, con personajes basura como modelo pera destruir cualquier atisbo de dignidad y sin educaci√≥n. El verdadero objetivo de Montoro y de Wert es crear unas clases populares incultas y sometidas. Brutas y brutos que se enfrenten entre s√≠ por el mendrugo que los ricos nos quieran arrojar.

Un estado privatizado, advierto, sin pol√≠tica, ni personas en pol√≠tica, pues de esta forma se garantizan ellos el dominio total y absoluto. As√≠ pues no caigamos encima en la trampa antipol√≠tica que las televisiones fascistas nos inculcan diariamente. Pensad ¬ŅTantos millones en televisiones y en pagar a pedorras y pedorros incultos, que llenan horas y horas y tanta tertulia con indocumentados e indocumentadas ultraderechistas, es casualidad?¬ŅNo estamos ante un golpe de estado medi√°tico, para que tipos como Montoro nos puedan enga√Īar y robar tranquilamente?

Hace falta que nos enfrentemos a ellos con m√°s contundencia y con m√°s valent√≠a. Que podemos perder ya, que no nos hallan robado, me pregunto y os pregunto. Estoy harto de hacer propuestas sociales y pol√≠ticas que caen en saco roto por la incapacidad o miop√≠a de dirigentes que solo van a lo suyo. Por eso solo pido que tengamos dignidad, sentido com√ļn y recuperemos la solidaridad.

Montoro nos miente. Pero Montoro no solo es el se√Īorito engre√≠do ese que nos insulta y confunde diariamente. Montoro es la Troika, es Bot√≠n y su banco, es el esclavo servil del capital y el buf√≥n de la corte de estos d√≠as, por aquello de los presupuestos generales del estado.

Aunque una forma de darle el bofetón que se merece este tipejo, es que la Huelga de la Educación sea un éxito y volvamos a combatir no solo por el pan, sino también por la cultura.

¬ŅLlueve el dinero?‚Ķ Ah para Bot√≠n

El mismo d√≠a que la Campa√Īa ‚ÄúPobreza 0‚ÄĚ revela cifras espeluznantes de incremento de las personas pobres y habla de tres millones de ellas en pobreza extrema, sale el pr√≠ncipe -que ojal√° no sea heredero- y habla de la recuperaci√≥n con bases muy s√≥lidas de la econom√≠a espa√Īola, siguiendo el gui√≥n del gobierno liberal y de extrema derecha que sufrimos, as√≠ como los intereses de las grandes fortunas espa√Īolas. El mismo d√≠a que el mundo se entera de que en el estado espa√Īol estamos doce millones de pobres, salta el sinverg√ľenza de Bot√≠n y afirma que llueve el dinero. Ser√° para √©l. Efectivamente, pues de forma totalmente l√≥gica sabemos que a m√°s pobreza, a m√°s desigualdad, m√°s ricos los ricos.

Nuestro Gobierno real es una profunda alianza entre ricos y grandes fortunas tradicionales, ultra-liberales y ultraconservadores, junto con fuerzas que hist√≥ricamente fueron progresistas y hoy son pura y simplemente sist√©micas, con s√≥lidos anclajes en grandes empresas y bancos. El mismo d√≠a que el pr√≠ncipe Borb√≥n miente al llegar a Panam√°, Rodr√≠guez Ibarra, ex presidente extreme√Īo y ex socialdem√≥crata, pide que se le otorgue un papel de estado. Buen d√≠a el 17 de Octubre de 2013.

Pero si todavía le faltaba algo al aciago día, nos enteramos que el Gobierno tiene preparado un nuevo recorte que superan los 8000 millones de euros, de los cuales 900 al menos irán contra las pensiones.

Nos enteramos que la presidenta de la Junta de Andaluc√≠a va a hacer un serio esfuerzo para blindar las ayudas a dependencia, pero no levanta la voz contra la obligaci√≥n de d√©ficit y se rebela contra tanto recorte, y cae en la trampa de los neofascistas espa√Īoles de volver a hablar de reducir el gasto superfluo o innecesario. Sabemos de sobra que se puede gastar mejor y que se ha despilfarrado mucho, pero cuando desde hace cinco a√Īos se habla de reducir gastos lo que sube es el paro. No podemos asumir el lenguaje del vencedor, del opresor, del defraudador. Ese si despilfarra y ¬ŅQui√©n le exige responsabilidades a los ricos? ¬ŅPor qu√© hay que cerrar ayuntamientos o despedir trabajadores p√ļblicos cuando aumenta el fraude fiscal incluso legalizado en ocasiones y se incrementan los gastos suntuarios de grandes fortunas y nuevos ricos horteras e incultos?

El otro problema es la pasividad y la resignaci√≥n. Me pregunto, ¬Ņvamos a volver a ser un pa√≠s de hidalgos? Ya saben, personajes de origen en una muy difusa baja nobleza con pureza de sangre, pobres, sin casi ingresos ni trabajo. Que vestidos con ra√≠das galas de otros tiempos, una capa aparente y espada al cinto caminaban ociosos y mal comidos, buscando favores de la nobleza, el alto clero, empleos oficiales o alguien m√°s pobre todav√≠a. Vamos la clase media del siglo XVI y XVII, esa clase media apoyada en la sombra de los poderosos, mientras los pobres acud√≠an a la sopa de los conventos para sobrevivir. Mentira, verg√ľenza y caridad.

Ese es el problema, que no logremos rebelarnos llevados por la hidalguía y acabemos comiendo de la sopa de los nuevos conventos caritativos en lugar de exigir justicia y solidaridad.

Demasiado hidalgo por las calles. Demasiada poca dignidad. Estamos sacrificando a nuestros hijos y nietos y seguimos tragando ¬ŅPor qu√© el d√≠a 17 de Octubre no salimos diez millones de personas al menos a las calles? Decimos que queremos a nuestros hijos. Mentira. No nos queremos ni a nosotros mismos. Nos han liquidado la solidaridad y nos han hecho renunciar a la lucha de clases y por eso volvemos a ser un pa√≠s de hidalgos pobres.

Alguien me recrimin√≥ hace poco que me met√≠a con la gente y esa no era la verdad de lo que est√° ocurriendo, sino nuestra incapacidad de convocar y convencer y es cierto. Pero llevo todo el verano y principio del oto√Īo acudiendo a concentraciones, manifestaciones, cortes de calles y otras acciones y la verdad, todav√≠a no he estado en una que superara las mil personas. Dicen, es que hay muchas movilizaciones y cansa. M√°s cansa el paro, m√°s cansa que le quiten a unos las becas de sus hijos, m√°s cansa pensar todos los d√≠as que podr√© comer ma√Īana. No, no podemos seguir callando ni con los de arriba, ni con los de abajo.

Alternativas hay y de sobra. Responsabilidad en las organizaciones que debieran ser de clase, también. En los aparatos políticos y sindicales de la siniestra, toda.

Propuestas, cualquiera que lea mis artículos, están llenos de ellas. Cualquiera que entre en las webs de Attac o de otras fuerzas sociales y políticas, las encontrará, y además todas factibles.

¬ŅQue nos falta? La convergencia, la confluencia, la igualdad. Demasiadas desconfianzas y sectarismos. Demasiadas expectativas personales o grupales. Toda la izquierda transformadora y todos los movimientos sociales y todos los y las dem√≥cratas que crean en la justicia y la solidaridad, nos hemos de ‚Äúajuntar‚ÄĚ. Todos los que pensamos que en este Estado, la banca manda demasiado, la gran patronal hace pol√≠tica y mueve sus peones pol√≠ticos entre los y las del 135 bis, todas y todos los que pensamos que hay excesivo fraude, los ricos no pagan impuestos y que la democracia esta no funciona, no es verdadera y la ley electoral un pucherazo institucionalizado, nos hemos de reunir, pero de verdad.

Ya hay dos instrumentos que de forma tal vez ingenua y voluntarista se han puesto en marcha. Uno social las ‚ÄúMarchas de la Dignidad‚ÄĚ, que pretende movilizar a paradas y parados y personas precarias. Movilizaciones, ocupaciones y una gran marcha en Marzo que haga visibles de una vez a los y las paradas y a los pobres el d√≠a 22 de Marzo. Pero las Marchas, para lograr su objetivo, se deben ampliar, faltan all√≠ sindicatos imprescindibles, faltan movimientos sociales reales y falta m√°s esp√≠ritu de unidad de las clases trabajadoras, a√ļn con sus contradicciones. Falta tambi√©n una convergencia con la Cumbre Social. Esperemos se d√©, pues el objetivo es movilizar y tambi√©n desmontar las mentiras de los gobernantes y los banqueros y denunciar el negocio de la deuda que es la excusa de tanto recorte.

Un segundo polo de unidad y convergencia es lo que por ahora se llama Convocatoria. La denominación provisional de un frente amplio entre fuerzas políticas transformadoras y regeneradoras y movimientos sociales, asociaciones cívicas y por una nueva cultura democrática. Convocatoria, está ya en marcha y con grupos de trabajo elaborando. Le falta más proyección e implantación en todo el Estado, así como imbricación entre fuerzas de naciones y nacionalidades diferenciadas, pero unidas en torno a la imprescindible acción de las clases populares de estado frente al neoliberalismo y la Europa de los recortes, las desigualdades y la desregulación.

Convocatoria est√° llamando a todas las fuerzas sociales, sindicales y personas y es una alianza pol√≠tica y con fines pol√≠ticos. Es la conciencia de que a los neoliberales y ultra-derechistas, a los neo-franquistas que nos gobiernan solo les vamos a vencer haciendo pol√≠tica y desde la pol√≠tica y con voluntad de hacer nosotras y nosotros la pol√≠tica. Es una f√≥rmula mixta de fuerzas pol√≠ticas, junto con movimientos y sindicatos, que trata de empoderar a la ciudadan√≠a y de que esta sea la due√Īa de su destino. Es la voluntad de vencer para hacer otra pol√≠tica diferente. Es la voluntad de ganar las elecciones y de gobernar de forma diferente aun sabiendo las terribles dificultades que esto va a traer.

Claro, hay soluciones y dos opciones, la primera sería ser hidalgos pobres y la sopa de los conventos. La segunda la profunda rebelión democrática por la justicia y la solidaridad, Ahora lo que hay que integrar es a los pobres, las personas precarias, los autónomos arruinados, las pymes quebradas, las clases populares empobrecidas, la clase obrera luchadora y las gentes que no saben ni lo que son, pero sufren, sufren y temen al futuro para que recuperen la dignidad.

El discurso lo tenemos. Las alternativas también. El programa de mínimos es muy fácil de consensuar. Solo nos falta construir un sujeto político convencido y convincente. Los movimientos sociales, deben pensar que tanto sufrimiento, paro, hambre, incertidumbre y latrocinio exige ya acción cívica y movilización popular, pero de la de verdad, como las que se vivieron en América Latina cuando esta sufrió los mismos procesos de recorte, extensión de la pobreza y venta de sus gobiernos a los intereses extranjeros y de sus propias y ladronas oligarquías.

Pero que fascistas, mentirosos y bellacos son. Dignidad de una vez

Son unos fascistas mentirosos. Ahora resulta que la culpa de la crisis es de sus víctimas. Esos hijos de puta dicen que los sueldos no bajan y no somos más pobres. Dicen que 500.000 personas paradas son defraudadores y se quedan tan anchos.

Aqu√≠ los √ļnicos mentirosos son los pol√≠ticos de extrema derecha que nos gobiernan, y aquellos otros que les pusieron el triunfo en bandeja para que nos jodieran vivos a los pobres y a las personas trabajadoras. Aqu√≠ los que defraudan son empresarios sin escr√ļpulos que obligan a la gente a trabajar sin cotizar. Ricos sinverg√ľenzas que defraudan a Hacienda, especulan y viven a nuestra costa. Pol√≠ticos chorizos que tienen millones en Suiza, cobran comisiones y adem√°s se benefician de una ley electoral que es un pucherazo.

Nos criminalizan e insultan, y toda esa política desinformativa de los hijos de puta del PP es para que los pobres nos peleemos entre nosotros y desconfiemos de nosotros mismos.

Basta ya de aguantar y callarnos. Un poco de dignidad por favor. Esos bellacos, sin nosotras y nosotros, no son nada. ¬ŅHasta cuando vamos a consentir a esa piara de ladrones mandarnos, humillarnos y explotarnos?.

Aquí no hay negociación posible. No. Ellos, los ricos, los bancos, el Gobierno, los profesionales de la política, los directivos y jefes lo quieren todo, todo para ellos, y no van a para hasta que no acaben con nuestros derechos, nuestra salud, nuestra educación, el futuro nuestro y de nuestros hijos.

Un poco de dignidad, respuesta y lucha. Ellos no van a ceder. No hay negociaci√≥n posible. Solo hay un camino, lucha de clases, reconquista de lo p√ļblico y reparto.

Me inunda no la indignación, sino la rabia contra la derecha y sus insultos contra las personas paradas y trabajadores y trabajadores afirmando que nuestros pobres sueldos no bajan y que las personas paradas somos defraudadores.

Me llenan de rabia estos fascistas hijos de puta y desprecio a los tibios. Solo queda ya un camino y creo que es la lucha de clases, a la que los socialistas de coraz√≥n y¬†a la izquierda nunca hemos renunciado. La lucha de clases es el √ļnico camino posible para los pobres, la clase trabajadora, los precarios y los j√≥venes sin futuro, pues todos somos lo mismo: Clase Obrera. Los sindicatos ya no tienen nada que negociar. El √ļnico camino es la lucha de clases y ser conscientes de que van a por nosotras.

La Marca Malaya. Este reino huele a podrido

Uno de los hechos que m√°s contundentemente manifiestan lo que es la “marca Espa√Īa” del PP y su Estado de caf√© con leche en la Plaza Mayor -de Madrid, por supuesto- es el caso Malaya. Desde sus inicios con las mayor√≠as absolutas de un mafioso autoritario llamado Jes√ļs Gil, varias veces condenado y que lleg√≥ a la ciudad -ya en esos momentos con una gran poblaci√≥n de aluvi√≥n- de Marbella a hacer negocios, especular con el ladrillo y de paso construirse un mini-estado a su medida.

Marbella vivi√≥ previamente a nivel local una crisis de sus agrupaciones pol√≠ticas locales, con el desmembramiento de la izquierda y el centro-izquierda motivado por un plan de urbanismo atascado y “tele-dirigido”, y adobado todo ello con una mala gesti√≥n, lo que¬†facilit√≥ el acceso en olor de multitudes de un personaje vergonzoso para cualquier persona medianamente normal y con algo de cultura, ya sea popular o pol√≠tica. Marbella vot√≥ en varias ocasiones a Gil e incluso a su rid√≠culo sucesor por amplias mayor√≠as absolutas. El GIL de hecho no fue derrotado en las urnas sino por un juez justiciero, at√≠pico y valiente que instruy√≥ el sumario e inici√≥ el caso Malaya. Eso es la marca Espa√Īa.

Pero hay m√°s. La marca Espa√Īa tambi√©n nos deja una sentencia para este caso conocido como Malaya, que demuestra que la justicia espa√Īola y la practicada en Sicilia, Regio Calabria, Zelaya o Ciudad Ju√°rez, bajo las metralletas de la mafia o el narcotr√°fico, est√°n al mismo nivel. A personajes como Roca o Juli√°n Mu√Īoz les ha salido muy barato delinquir. Aunque no solo a ellos, sino a su corte de los milagros, constituida por constructores afines y ex-concejalas c√≥mplices. Daba rabia y verg√ľenza ver salir de los juzgados a un tipo conocido como Sandok√°n celebrando su triunfo.

El condenado Roca, feliz y su mujer con una sonrisa de oreja a oreja, pues su marido no estar√° ya m√°s de tres a√Īos en la c√°rcel, y luego a disfrutar de lo ocultado bajo las losetas y en los para√≠sos fiscales, que para eso est√°n. Las multas no las pagar√°n, pues son insolventes y lo que les queda “legalmente” no da para nada.

Ese es el panorama de la cutre burbuja inmobiliaria que ha dejado en el Reino de Espa√Īa un mont√≥n de especuladores chulos, incultos y cutres enriquecidos y millones de parados y paradas. As√≠ como los mismos bancos y cajas de ahorros que les prestaron un dinero que, seguramente, tambi√©n pag√≥ extorsiones a pol√≠ticos y pol√≠ticas. Y asimismo cre√≥ un gran agujero que ahora los ciudadanos y ciudadanas, burlados por una sentencia injusta, miedosa y parcial, pagando la quiebra bancaria y con la deuda de impresentables, ladrilleros y bancarios sin escr√ļpulos convertida en deuda p√ļblica, deben pagarla a base de recortes, despidos y pensionazos varios.

No quiero olvidar que Marbella está en Andalucía. A todos los efectos lo recuerdo.

Este reino de la corrupci√≥n est√° podrido. Huele mal y el r√©gimen del 78, que no fue capaz de depurar a la Justicia -como carrera- franquista, est√° igualmente putrefacto. Nada en este sistema es capaz de regenerarse. Pero la corrupci√≥n tambi√©n es capaz de manchar al pueblo, enga√Īarlo, darle migajas y hacerlo feliz con un pu√Īado de higos. No me meto con la gente y a como escape a la incapacidad manifiesta de las izquierdas y los sindicatos, as√≠ como los movimientos sociales a conectar con ella. Me refiero a que un pueblo al que le quitan las becas de sus hijos, le suben la tarifa el√©ctrica de forma abusiva y ladrona, paga la gasolina m√°s cara de su historia, le roban sus pensiones y no ha reaccionado ya con contundencia, perdonen ustedes pero algo de responsabilidad tiene.

Franco hizo una guerra civil lenta y de exterminio. Practic√≥ una cruel limpieza √©tnica y dej√≥ el miedo metido en el cuerpo para generaciones. Esto que digo, ni es mentira, ni es una tonter√≠a. La derecha heredera de Franco, toda ella, sea pol√≠tica o econ√≥mica, lo sabe y por eso aqu√≠ siguen habiendo muertos en las cunetas y varios gobiernos socialistas no tuvieron el valor, ni la verg√ľenza para destruir el mausoleo de Franco en el valle de Cuelgamuros. Franco cambi√≥ sociol√≥gicamente al pueblo y ahora hemos de reaccionar y rebelarnos ya de una vez. En la transici√≥n casi lo conseguimos, pero nos frenaron nuestros dirigentes y encima los militares de Franco dieron un golpe de estado de advertencia. Golpe de estado, por cierto, tampoco nunca clarificado.

De esos polvos, estos lodos. Ladrillazos, corrupci√≥n, favoritismos judiciales y gubernamentales para la familia real y el partido de la derecha. Esa es la marca Espa√Īa.

Por eso hemos de reaccionar. Hemos de construir el sujeto pol√≠tico amplio, popular y social, profundamente social que nos libere de la oligarqu√≠a rentista y cutre que nos domina. Los banqueros que hace m√°s de cien a√Īos que nos atracan y los herederos de Franco.

No apostar ahora por frentes sociales para la resistencia y la regeneraci√≥n. Amplios, convergentes y con un programa que acabe con la reforma laboral, la reforma financiera, la justicia corporativa y conquiste la democracia, la banca p√ļblica, defienda y extienda lo p√ļblico y el sector p√ļblico, haga una reforma fiscal progresiva y proponga una nueva ley electoral, el derecho a decidir y una nueva Constituci√≥n, es un suicidio colectivo. Muchas y muchos, no estamos dispuestos a suicidarnos. Algunos y espero cada vez m√°s incluso propugnamos el tr√°nsito hac√≠a el socialismo en una nueva sociedad m√°s justa, verde y defensora de la madre tierra.

Los ladrones nos gobiernan ¬ŅA qu√© esperamos?

Cuando el PP venci√≥ las elecciones pasadas gracias a los errores, miedos y traiciones de Rodr√≠guez Zapatero, muchas y muchos s√≠ sab√≠amos lo que acabar√≠a ocurriendo. Y entre ellos la c√ļpula del PSOE que, con el cambio constitucional del art√≠culo 135 bis, dej√≥ el camino expedito a los recortes y los copagos varios. El 135 bis sit√ļa el pago de la deuda por encima de los derechos humanos ¬ŅLuego de qu√© nos extra√Īamos?

El PP tenía un programa falso y un Plan B que ha resultado ser un Plan A. Pero eso ya se sabía, el problema es que faltaban los instrumentos políticos para frenarlos -y la autoridad moral para callarlos- por parte de otro partido. Ahora estamos solos y solas en la arena y delante del toro derechista. Es pues nuestra responsabilidad y coraje.

Hemos de decir alto y claro que la crisis del 2008 no ha sido sino una oportunidad para destruir todos los avances logrados por el movimiento obrero, por la lucha de clases desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. Es la reconquista del capitalismo, de lo que perdió ante las luchas sindicales y políticas obreras, ya fueran reformistas o revolucionarias. Es su reacción ante lo que tuvieron que ceder tras la derrota del fascismo europeo. Es el rearme de los ricos para ser más ricos y tener el poder. El poder absoluto.

En el mundo, la llamada ‚Äúcomunidad internacional‚ÄĚ, es decir las potencias centrales capitalistas, est√°n en retirada. Hay una guerra monetaria y comercial, y el Occidente judeo-cristiano la est√° perdiendo. Por eso ahora sus nuevos esclavos somos otra vez las clases populares occidentales, europeas, blancas y cristianas. Los obreros y obreras del Occidente, de Europa, de Espa√Īa, somos sus nuevos criados sin derechos para que ellos puedan competir y seguir enriqueci√©ndose en un mundo que se les escapa.

No son sino vulgares ladrones que nos roban nuestra salud, educaci√≥n, jubilaci√≥n, trabajo digno, para mantener sus bancos, saldar sus deudas, las suyas. No la deuda p√ļblica, eso es mentira, sino la deuda que han generado ellos.

El PP es el partido de los ricos. Pero todav√≠a no ha surgido con fuerza el partido de los pobres. Los pobres somos nosotras, las clases trabajadoras, las y los que creen fatuamente ser de ‚Äúclase media‚ÄĚ. Pero mientras tanto tenemos los movimientos sociales, las plataformas de resistencia y los sindicatos. A pesar de todos los pesares.

A los sindicatos que afirman ser todav√≠a mayoritarios hay que exigirles m√°s lucha, compromiso, activismo y pedagog√≠a social y de clase. Si no saben hacerlo ‚Äďes humano, pues llevaban a√Īos sin movilizar- que pregunten. Los nuevos movimientos sociales deben ser conscientes de sus limitaciones, pero tambi√©n de que las cosas no se solucionan con manifestaciones limitadas y peque√Īas concentraciones y desconfianza, mucha desconfianza. Hace falta fraternidad, educaci√≥n popular y convergencia. Menos c√°lculos y m√°s sacrificios. M√°s ejemplo personal y m√°s decisi√≥n. Cuando hace a√Īos se renunci√≥ a la lucha de clases, se dej√≥ el camino abonado a los ladrones que ahora nos dominan y los banqueros que nos atracan. Cuando se dej√≥ de hablar claro, las clases populares, el pueblo, se qued√≥ hu√©rfano y se sinti√≥ solo muy solo.

La maldita modernidad que sustituy√≥ a las ideas y le fe en un mundo nuevo fueron sustituidas por la gesti√≥n eficiente. Que result√≥ ser muy eficiente, pero para banqueros, poderosos, grandes industriales, grandes comerciales y grandes mafiosos que no pagan impuestos y encima tienen la desverg√ľenza de afirmar que el estado social es inviable y no puede mantenerse.

Hay que ir a los barrios y a los pueblos y decir alto y claro que mienten como bellacos y nos confunden para robarnos. Que s√≠ hay dinero, hay de sobra, pero lo tienen ellos y para ellos, para sus yates, sus fincas, sus putas, sus queridos, sus chalets de lujo, sus m√ļltiples vacaciones, sus reyes in√ļtiles y vagos.

Solo les frenaremos si nos temen. Basta de pa√Īos calientes. Somos m√°s, muchas m√°s. Pero nos tienen aborregados frente al televisor que cuenta mentiras, nos enga√Īa y nos divide.

Solo acciones valientes, decididas y la preparación ya de una huelga general indefinida con el correspondiente trabajo de educación previo imprescindible nos pueden sacer de encima a esa piara de chorizos que nos gobierna. Pero sin sectarismos, sin recetas grupusculares, sin dirigentes de café. Unión, acción y valor. Decisión para el cambio.

Hay derrotistas que dicen: mirad a Grecia, m√ļltiples huelgas generales y nada. Mentirosos cobardes, en Gracia est√°n levantando una fuerte resistencia y tienen alternativa pol√≠tica propia y construida en las luchas y la confluencia. Aqu√≠ todav√≠a NO HAY NADA SEMEJANTE. Pero debemos construirlo y es urgente el hacerlo.

Este oto√Īo no debe ser caliente, debe ser ardiente.

Congelan y bajan las pensiones. Nos roban las becas. Nos hacen pagar las medicinas en las camas de los hospitales. Nos despiden cuando les da la gana a√ļn ganando dinero ¬ŅY qu√© pasa? Nada. Encima las compa√Ī√≠as el√©ctricas nos suben la luz a pesar de sus ganancias, y este invierno mucha gente pasar√° fr√≠o en sus casas y volver√°n los braseros de pic√≥n y nada de nada. Ya ha llegado la hora de plantar cara. Ha llegado la hora de la dignidad. Ha llegado la hora de que paradas, parados, pensionistas, que no tenemos nada que perder, nos rebelemos.

Gentes pobres, humildes, no les hag√°is caso. No os cre√°is sus patra√Īas, solo os quieren, nos quieren robar.

Pero sabed, gentes esquilmadas y enga√Īadas, que s√≠ tenemos alternativas, s√≠ sabemos lo que hay que hacer, s√≠ tenemos esperanza en el reparto y, sobre todo, que s√≠ es posible vencerlos.