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Hay que echar al PP de una vez

La desverg√ľenza del PP y su Gobierno estatal o los auton√≥micos que domina exige, por limpieza democr√°tica y salud p√ļblica, que les echemos. Lleg√≥ al poder mediante enga√Īos, financiado corruptamente seg√ļn sus tesoreros, y no ha cumplido sus compromisos electorales. Adem√°s de que cada vez somos m√°s pobres los de abajo, naturalmente. No solo est√°n deslegitimados por ser un partido corrupto -en ese aspecto y si bien no a su nivel recaudatorio, no est√° solo por desgracia y todos los grandes partidos sist√©micos tienen excesivos casos en su haber-. Aunque llegados a este punto hay que advertir que no todos los partidos se han corrompido, pero PP, PSOE, CiU figuran en el cuadro de honor junto a otros, aunque m√°s alejados. Pero no solo hablamos de librarnos de esta franquicia pol√≠tica de la derecha por corrupta, sino tambi√©n por cruel para con las clases populares y trabajar solo en beneficio de los bancos y las grandes compa√Ī√≠as y fondos de inversi√≥n, mientras que enga√Īa y manipula a las clases populares.

Las pol√≠ticas del PP solo buscan salir de la crisis capitalista -es decir la de sus clientes- empobreciendo a las y los trabajadores, liquidando derechos laborales, sociales, educativos y sanitarios. Ahorrando a costa de las personas humildes y trabajadoras o desempleadas. Con un ej√©rcito de paradas y parados que supera ampliamente los seis millones y favorece el miedo, la sumisi√≥n y la precariedad de unas clases trabajadoras asustadas, sin referentes de ning√ļn tipo y embrutecidas en muchos casos, por canales de televisi√≥n basura tanto p√ļblicos como privados y una informaci√≥n en todos los medios corporativos, tendenciosa, falsa y pre√Īada de ideolog√≠a neoliberal o directamente conservadora y autoritaria.

Una poblaci√≥n hipotecada, enga√Īada por a√Īos de falso crecimiento econ√≥mico. Adem√°s los partidos con opciones a gobernar la han burlado de forma sistem√°tica, lo que ha conducido a pensar que todos son iguales y que fuera del sistema -de su sistema- no hay alternativas. El estallido de la burbuja inmobiliaria inici√≥ una subida feroz del paro. Siendo el estado espa√Īol un desierto industrial, puesto que el precio de su ingreso en la Uni√≥n Europea a cambio de migajas en forma de autov√≠as fue desmantelar su industria y convertirse en pa√≠s-balneario que sin ladrillo es incapaz de crear empleo. A ello se suma una oligarqu√≠a incapaz, rentista, reaccionaria y nada imaginativa, de car√°cter especulativo, as√≠ como profundamente retr√≥grada, y que sigue siendo la misma que domina el pa√≠s desde hace m√°s de cien a√Īos, con alguna anecd√≥tica adici√≥n. Por tanto, y no lo olvidemos, tenemos unas √©lites econ√≥micas que han cooptado a √©lites pol√≠ticas y que por tanto son las culpables por su chantaje econ√≥mico constante, sus golpes de estado o sus imposiciones, siempre. Pero tambi√©n de de nuestra nula capacidad productiva y la baja calidad democr√°tica.

A ello se une un pueblo desorientado, que tras la dura derrota de la clase obrera y la democracia en 1939, ha sido incapaz todav√≠a de generar una respuesta de clase y una alternativa democr√°tica frente a la plutocracia tradicional y el neofranquismo activo que el PP representa de forma clara y convencida. Al fin y al cabo el PP es el partido de los ricos, al que votan demasiados pobres enga√Īados, perdidos o sin dignidad. Pero tambi√©n fruto de la incapacidad de las izquierdas pol√≠ticas y sindicales de generar la respuesta que la reaccionaria oligarqu√≠a espa√Īola y espa√Īolista merece. Una falta de valores y de valor de alg√ļn partido formado de aluvi√≥n y con miedo en sus moderados dirigentes, a que sus bases reclamaran demasiado o no olvidaran tanta miseria, represi√≥n, miedo y hambres. Una ley electoral tramposa y divisiones sectarias en las izquierdas, hicieron el resto.

La gigantesca operaci√≥n del ser Europa, como muy bien se√Īala uno de los polit√≥logos m√°s l√ļcidos, Manuel Monereo, fue el gigantesco se√Īuelo que ahora nos tiene atascados.

En el Pa√≠s Valenciano hay un deporte tradicional llamado el tiro y arrastre o ‚ÄúTir i Arrastre‚ÄĚ, que consiste en pasar un carro cargado sobre una pista de tierra, blanda y arenosa en la que el carro se estaca si el conductor y el ‚Äúaca‚ÄĚ o caballo no tienen pericia. Est√°n conjuntados y saben que deben hacer. Adem√°s y afortunadamente el uso del l√°tigo est√° mal visto e incluso penalizado. Luego por analog√≠a, las izquierdas sociales, sindicales y pol√≠ticas, caminamos sobre una senda blanda, embarrada y sin consistencia debajo, con un carro cargado de cientos de kilos de sectarismo, divisi√≥n, miedo, ego√≠smo, falta de visi√≥n y estrategia pol√≠tica, en el que todos adem√°s queremos ser el carretero y nadie el noble e imprescindible caballo o yegua. El aca de los huertanos valencianos. Nadie para tirar sobre un camino lleno de barro, cieno y hojas muertas, olvidando que el caballo de las clases populares es imprescindible y que los carreteros no pueden ser los que a cualquier aparato se le ocurran o los que la prensa digital progresista invente. Adem√°s caballo o ‚Äúaca‚ÄĚ y carretero deben quererse, estar unidos y conocerse. Y ojo cualquiera no sabe conducir el carro y amar al caballo, sabiendo transmitir ese amor.

La lecci√≥n del 15M es la respuesta a tanto enga√Īo y el inicio de la crisis de r√©gimen. Pero renuncia a plantear formulas organizativas pol√≠ticas, que por otro lado no pod√≠a plantear. Si bien, pone el dedo en la llaga lo cual es muy importante. Gracias al 15M se reactivan adem√°s respuestas y plataformas ciudadanas y surgen novedosas f√≥rmulas de denuncia. Ha habido varias huelgas generales, pero sin embargo vivimos una apat√≠a generalizada en este ocaso del verano y las agresivas propuestas de la gran patronal la CEOE, no han tenido la contundente respuesta que merecen.

No encuentro otra vía de acción que conquistar nuevamente la ilusión, los valores, el valor y las emociones que nos inflamen y permitan crear un ambiente alternativo y de sí se puede.

Todo este esfuerzo exigir√° un nuevo formato organizativo plural de movimientos, sindicatos y fuerzas pol√≠ticas antineoliberales. Un sujeto como lo fuera ‚ÄúActivos contra la Crisis‚ÄĚ, que lleg√≥ a juntar en una mesa a todos los actores sociales, excepto aquellos a los que sus compromisos con el poder no les permit√≠an estar con las gentes de la calle. Por tanto, nada se podr√° reemprender con √©xito sin ese sujeto que ya se experiment√≥ con √©xito y nos permiti√≥ hacer un programa sencillo y consensuado frente a la crisis capitalista.

No se trata de reeditar nada, pero si tal vez de volver a poner en marcha estructuras similares y que además surgieron desde los movimientos sociales, aunque se dio entrada a partidos políticos incluso a personas.

Pero para echar al PP, tambi√©n se nos abre otra oportunidad y es derrotarlo en las elecciones europeas. Aprovechar un proceso electoral para manifestar nuestro rechazo al PP y al neoliberalismo en su conjunto. Este momento, exige, contundencia, seguridad en nosotras mismas y generosidad, pero tambi√©n inteligencia y ver qu√© es lo mejor para las clases populares, no para unos profesionales o para un sector determinado, sino para el conjunto de las v√≠ctimas de la crisis. Adem√°s ¬ŅNo se le dice al pueblo humilde y trabajador que la Uni√≥n Europea impone recortes? Pues bien vamos a decirle a la burocracia autoritaria y no electa democr√°ticamente de Bruselas, que no queremos recortes, ni m√°s subvenciones a la banca privada y m√°s dinero para los poderosos a costa de los de abajo.

Para lograr esto, humildemente y como activista social y político, propondría:

-La creación de un frente socio-político de movilización popular contra la forma de enfrentar la crisis de los neoliberales en general y el PP en particular, consistente en fortalecer a la gran banca privada y a la patronal CEOE, rebajando sueldos, derechos y servicios. Es decir, ROBAR A LOS POBRES Y DARSELO A LOS RICOS.

-Elaboración de un programa político, sencillo y comprensible, al objeto de marcarnos todo los más diez objetivos que nos permitan vencer en las urnas europeas y poder a partir de ese triunfo reorganizar la ofensiva antineoliberal, democrática y anti-oligárquica, de carácter político.

РUna candidatura de convergencia política de todas las fuerzas antineoliberales, de clase, las izquierdas transformadoras y reales y los sectores democráticos, sociales y culturales que nos permita la victoria y por tanto la preparación para lograr transformar a este Estado en un ente democrático, justo y representativo de los intereses de las clases populares y no solo de los de las oligarquías políticas y económicas.

Si cuando acabe Septiembre esto no est√° ya en marcha y organiz√°ndose, pienso que habremos sido una vez m√°s derrotados.

La hipocres√≠a de las ‚Äúdemocracias occidentales‚ÄĚ. De quejarnos del doble rasero a construir la V Internacional Socialista

Las mentiras de las potencias centrales. Para dominar, todo vale

Las democracias occidentales, que creen ser tanto la ‚Äúcomunidad internacional‚ÄĚ en exclusiva, como la esencia de los valores democr√°ticos y las libertades, no toleran sin embargo que el resto de los pueblos del mundo elijan su camino.

Muchas de estas ‚Äúdemocracias‚ÄĚ, tanto europeas como del norte de Am√©rica y sus ramificaciones en Ocean√≠a y Asia, son antiguos imperios y/o potencias coloniales, o bien en el caso de los EE.UU. un nuevo imperio con caracter√≠sticas novedosas de mediados del siglo XX, pero imperio al fin y al cabo.

Todos estos estados son capitalistas, y su ideología predominante es la liberal más o menos autoritaria, además de judeo-cristianos.

El hecho de haber sido potencias colonizadoras y cristianas les hace considerarse superiores, m√°s cultas y que sus par√°metros vitales u organizativos son los correctos, por lo que se otorgan el derecho de decidir que es civilizado o que es democracia. Ciertamente todas ellas celebran elecciones parlamentarias o presidenciales regulares, pero de facto est√°n controladas y gobernadas por oligarqu√≠as pol√≠ticas de casta y muy imbricadas con la plutocracia econ√≥mica, que es quien realmente tiene el poder y decide mediante un f√©rreo control de los medios de comunicaci√≥n y difusi√≥n, as√≠ como el chantaje econ√≥mico a quien pueda gobernar as√≠ como que pol√≠ticas p√ļblicas deben adoptar sus gobiernos. Como puede verse, tremendamente ejemplar. Adem√°s ya se sabe que, desde sus inicios, la democracia es cosa de ricos, y si no que se lo pregunten a los ilotas o siervos atenienses que, al igual que las mujeres, no pod√≠an elegir ni ser elegidos aunque fuera por sorteo, ni mucho menos decidir.

As√≠, las llamadas democracias son en realidad un conglomerado militar-empresarial dirigido y orientado a defender el capitalismo y la supremac√≠a de los poderosos occidentales o sus aliados financieros y energ√©ticos. Lo dem√°s son cuentos, mentiras y justificaciones. Lo que s√≠ que es cierto es que fue en estas potencias donde la llamada revoluci√≥n industrial antes prim√≥, lo cual les dio una posici√≥n de ventaja y adelanto. Inventos como los barcos de hierro y acero, la m√°quina de vapor adaptada a barcos y ferrocarriles, junto con la ametralladora, les otorgaron la superioridad necesaria b√©lica, y el cristianismo y su af√°n proselitista y muy activo, la fuerza necesaria para ocupar y ‚Äúevangelizar‚ÄĚ a otros pueblos bien con religiones m√°s pasivas e introspectivas, o bien sin un armamento tan modernizado e industrializado, junto con la ausencia de ej√©rcitos profesionales, lo que posibilit√≥ la ocupaci√≥n y el expolio econ√≥mico.

Tras la descolonizaci√≥n generalizada de √Āfrica y Asia ya en el siglo XX surgen nuevas formas de control y de neocolonialismo. Adem√°s de la lucha ideol√≥gica y de dominio frente al comunismo sovi√©tico. Pero ni entonces, en los a√Īos cincuenta y sesenta del siglo pasado, ni en estos momentos, las potencias centrales y ‚Äúdemocr√°ticas‚ÄĚ permiten -o al menos lo intentan- que ning√ļn estado, aunque sea de forma t√≠mida, intente conquistar y defender su propia soberan√≠a. La independencia real y la b√ļsqueda de modelos propios y alternativos de desarrollo y de reparto de la riqueza son combatidas, en la medida de sus posibilidades,por las ‚Äúdemocracias cristianas occidentales‚ÄĚ. Con mayor o menor √©xito, pues a pesar de su poder√≠o militar hay pa√≠ses y rep√ļblicas que est√°n buscando su propio camino y v√≠as democr√°ticas o de gobierno, pero tambi√©n econ√≥micas y comerciales, sobre todo a partir del inicio del siglo XXI.

No podemos olvidar a v√≠as de liberaci√≥n en el siglo XX como la de los ‚ÄúNo Alineados‚ÄĚ o el socialismo √°rabe, la guerra de independencia de Argelia, los m√≠ticos Cuba y Vietnam. Muchos otros como Ir√°n, Guatemala o posteriormente Chile fueron laminados en sus intentos de labrarse su futuro sin piedad y con sangre durante la llamada ‚ÄúGuerra Fr√≠a‚ÄĚ. Actualmente, son los estados del ALBA los que est√°n en el punto de mira, si bien con poco √©xito, entre otras cosas debido a los precipitados cambios que se est√°n produciendo en el sistema-mundo.

Pero veamos ejemplos concretos en estos √ļltimos dos a√Īos: la saludada e hip√≥critamente alabada primavera √°rabe no ha terminado sino demostrando la crueldad del doble rasero judeo-cristiano. Por ejemplo, en Israel y en los EE.UU. funcionan dos reg√≠menes teocr√°ticos y sectarios y no ocurre nada. Es m√°s, ellos dan lecciones a los dem√°s e imponen a sangre y fuego sus criterios sin respetar ninguna legalidad internacional y no pasa nada. Cuando en Egipto vence las elecciones un partido conservador y de car√°cter isl√°mico -tan isl√°mico como ‚Äúcristianista‚ÄĚ por ejemplo pueda ser el Partido Republicano de los EE.UU. o el Partido Popular en Espa√Īa- sin embargo les resulta intolerable la soluci√≥n √°rabe. Es tolerable que los partidos pol√≠ticos sist√©micos y liberales europeos como el PP sean autoritarios, o en Espa√Īa el PSOE y el PP modifiquen su Constituci√≥n al objeto de favorecer a los bancos y a los acreedores de grandes grupos financieros, pero no pasa nada. Encima se echa en cara que los Hermanos Musulmanes no han sabido hacer disminuir el paro ni la pobreza, y eso lo dicen medios espa√Īoles en un estado cuajado de paro y corrupci√≥n bananera, y se quedan tan anchos y tranquilos ¬ŅPero qu√© est√° pasando en Grecia, Espa√Īa, Italia, Irlanda, etc.?

Pero todo es más mentiroso todavía cuando comprobamos que las teocracias feudales del Golfo, comenzando por Arabia Saudita, son aliados que además, si interesa, se apoyan a grupos islamistas vinculados a Al Queda para desestabilizar lo que corresponda o iniciar guerras civiles muy cruentas.

Resulta intolerable la intromisi√≥n occidental y judeo-cristiana, o como se permite sin rechistar un golpe de estado en Egipto, golpe de estado con toda la cuerda dada, y no se dice nada en contra de masacres y asesinatos masivos si estos los perpetran los aliados o s√°trapas a sueldo de los estados OTAN. La crueldad y el racismo de los mandatarios y mandatarias occidentales no tiene medida, por lo que lo √ļnico que pretenden es controlar el tr√°fico energ√©tico y petrolero, defender al estado de Israel, y consolidar su poder militar mundial al objeto de defender sus intereses, es decir los de sus plutocracias ¬ŅSi no porque partidos hermanos de la Hermandad Musulmana egipcia en unos estados son aliados y en otros enemigos? ¬ŅQu√© diferencias existen entre los partidos gobernantes en Marruecos, T√ļnez, Turqu√≠a y hasta ahora en Egipto? Ninguna.

Occidente ya ha bombardeado y/o destruido Irak, Afganist√°n, Libia, Siria y ahora Egipto. Los verdaderos culpables de incitar tanta muerte, destrucci√≥n y asesinatos son dirigentes cristianos occidentales, liberales y que viven y gobiernan en ‚Äúdemocracias‚ÄĚ. Tras enfrentamientos √©tnicos y tribales o pol√≠ticos entre √°rabes, al final aparece la mano negra judeo-cristiana. La impronta de las cruzadas no ha desaparecido.

Pero al objeto de lograrlo, lo primero es pacificar el frente interno y controlar, enga√Īar y comprar la dignidad de los propios pueblos y clases trabajadoras y populares occidentales y europeas de forma particular. La Uni√≥n Europea y su gobierno de eur√≥cratas en Bruselas no es una democracia. Un parlamento sin funciones y una legislaci√≥n pro-capitalista y privatizadora, que declara ilegales incluso pol√≠ticas socialdem√≥cratas consecuentes y de control estatal de la econom√≠a, no es sino un r√©gimen autoritario encubierto, es decir (hablemos claro de una vez) liberal.

Las terribles mentiras y deformaciones de todos los medios p√ļblicos, privados y medio-pensionistas occidentales es terrible. La ignorancia o incultura de supuestos expertos en pol√≠tica internacional, aut√©nticos charlatanes vendedores del b√°lsamo de Fierabr√°s, mercenarios sin escr√ļpulos, es igual de sanguinaria y falsa. O bien son talibanes cristianos y propagandistas pol√≠ticos pro-capitalistas y judeo-cristianos furibundos y dogm√°ticos. Liberales autoritarios.

Cuando se contempla este panorama cada vez se echa más en falta la V Internacional Socialista y de los pueblos oprimidos del mundo. Comenzando por los pueblos de Europa y siguiendo por todos los de la madre tierra. A la geo-estrategia capitalista e imperialista solo se le puede responder con una estrategia internacionalista. Esto a partir de los Foros Sociales Mundiales quedó muy claro. Pero hay que profundizar más y organizarse mejor. Habiendo fallecido Hugo Chávez, tal vez Evo Morales debiera retomar la idea.

No nos enga√Īemos: necesitamos en medio de tanto recorte, agresi√≥n, empobrecimiento y sufrimiento volver a coordinarnos las fuerzas sociales, democr√°ticas y transformadoras del mundo. No solo ya de Europa. Tambi√©n en Europa. En el estado espa√Īol el asunto es obligatorio y de extrema necesidad.

De cuando la derecha aprovecha la falta de valores para hacer demagogia

Hablemos claro sobre el Paraíso Fiscal y la Gasolinera insostenible instalados en la Colonia Británica ubicada en Andalucía

La hipocres√≠a del gobierno del PP le ha provocado caer en su propia trampa, y es que ahora y cuando nunca lo hab√≠a hecho -ni se le hab√≠a ocurrido hacerlo- se ve obligado a denunciar y combatir los delitos ecol√≥gicos que la Roca gibraltare√Īa comete a cientos diariamente.

Tambi√©n se ve obligado a denunciar el Para√≠so Fiscal y lavadero de dinero negro espa√Īol masivo que es Gibraltar. Sin embargo, ambas cosas perjudican los intereses de defraudares y empresarios sin escr√ļpulos -la mayor√≠a por cierto sociol√≥gicamente de derechas y potenciales votantes del PP- pero tanto ha tensado la cuerda el gobierno que ahora…

Lo cierto es que durante a√Īos Ecologistas en Acci√≥n y ATTAC Andaluc√≠a han denunciado en solitario y con nulo √©xito ambas cuestiones que ahora el PP se ve obligado a utilizar. Ning√ļn gobierno nos hab√≠a hecho caso -a Attac y a Ecologistas en Acci√≥n- y adem√°s se hab√≠a protegido la actividad delictiva de cuello blanco, porque de lo contrario no se explica nada de esto. Lo dijimos hace tiempo y est√° escrito, ning√ļn Caso Malaya hubiera sido tan f√°cil sin un Para√≠so Fiscal a veinte minutos en “Mercedes”, ni G√ľrtel o caso PP-Barc√©nas hubieran tenido otra v√°lvula de escape -por cierto, la colonia brit√°nica no ha aceptado las comisiones rogatorias de la justicia espa√Īola sobre estos asuntos-.

La izquierda y el centro-izquierda institucionales no han estado muy finos en este asunto, y ahora le dejan al PP la baza de perseguir fraude y delitos ecol√≥gicos aunque sea obligado por las circunstancias. Con tal de llevar la contraria o llamar al dialogo le dejan al PP el campo libre en la defensa de intereses leg√≠timos que nunca hab√≠a defendido, ni est√°n en su ADN defender. El problema no es Gibraltar espa√Īol, que lo es. Gibraltar es una colonia tomada por la fuerza -como todas- y mantenida por la fuerza de las armas -como todas-. El problema es consentir un Para√≠so Fiscal que roba dinero al fisco espa√Īol y perjudica por tanto a la sanidad o la educaci√≥n p√ļblicas entre otros servicios, y una base militar imperialista y agresiva que favorece el control del estrecho por los anglo-americanos exclusivamente.

La izquierda institucional, y no digamos los socioliberales, no se han enterado de que Gibraltar es rico porque la L√≠nea y su entorno es pobre, y porque su Para√≠so Fiscal y las consecuencias que produce empobrecen la zona e impiden su desarrollo. Hace a√Īos, discut√≠ con un diputado “socialista” espa√Īol por Granada, que me dec√≠a ante mis denuncias que Gibraltar no era un Para√≠so Fiscal. Por otro lado, la principal industria gibraltare√Īa es la b√©lica y en esa base se reparan tambi√©n buques nucleares. Por eso Gibraltar no tiene paro.

El problema grave es que hay cuestiones de primer orden ideol√≥gico que han sido abandonadas por muchos dirigentes que se creen de izquierdas, como el anti-neocolonialismo, la justicia fiscal global, el reparto en beneficio de lo p√ļblico, la persecuci√≥n del fraude y la especulaci√≥n, as√≠ como oponerse a la privatizaci√≥n de la pol√≠tica. Ahora y gracias a ellos, el PP puede comenzar a hacer demagogia y enarbolar la bandera que debiera haber defendido la izquierda. Solo encuentro dos explicaciones, que son: o bien el desconocimiento y la ignorancia, o bien la sumisi√≥n perruna a la OTAN.

Un consejo, mirad estos días cuantas web de izquierdas y personas de izquierdas que nos hemos atrevido a hablar claro sobre este asunto y con un mensaje de izquierdas. A mi personalmente no me sale del alma dejarle esta asunto al PP cuando hasta ahora ha sido consentidor mientras otros -rojos y rojiverdes a mucha honra- lo hemos denunciado y escrito está.

Finalmente ¬ŅAlguien me puede dar un ejemplo de un Para√≠so Fiscal cerrado o clausurado mediante el di√°logo? De hecho no se ha eliminado ninguno. ¬ŅSi China no fuera China y sus valores -que los tiene- Gran Breta√Īa hubiera respetado el tratado de los 99 a√Īos y devuelto Hong Kong?

El dinero robado y blanqueado en Gibraltar es tan criminal como los recortes sociales y una demostración de que, como se afirma en los muros de CLI-AS, sí hay dinero. Hay mucho dinero, de sobra, pero los ricos nos lo ocultan y los gobiernos europeos consienten.

Un pueblo que olvida se queda sin presente

(Reflexiones en un hermoso pinar que alberga miles de fusilados por el fascismo. Es decir por los abuelos de los poderosos que ahora nos recortan y vigilan).

Cuando la extrema derecha franquista y la derecha mon√°rquica impusieron a la izquierda ‚Äúinstitucionalizable‚ÄĚ -PCE, PSOE, PSP y nacionalistas entonces de centro- el olvido y el perd√≥n en la Transici√≥n, convirtiendo la primera amnist√≠a del rey en una suerte de ley de punto final, sab√≠an ellos -las derechas mon√°rquicas herederas del franquismo- muy bien lo que hac√≠an.

Por un lado, se dejaban¬†sin juicio a cientos de criminales de guerra, torturadores, delatores interesados y crueles, polic√≠as sanguinarios y fascistas con las manos manchadas de sangre. Pero tambi√©n se amnistiaba de facto altos funcionarios, empresarios y militares corruptos, que no solo y en este caso con toda justicia a presos y presas pol√≠ticas. De esa forma, personas que hab√≠an cobrado ‚Äúcomisiones‚ÄĚ, recibido prebendas y d√°divas generosas a costa de la igualdad de oportunidades, o bien utilizado mano de obra esclava formada por miles y miles de prisioneros de guerra y pol√≠ticos. Todas esas personas todav√≠a y en muchos casos gozaban en 1978 de buena salud, lucidez, edad carcelaria, saneadas empresas, bancos y riquezas. Pero es que adem√°s se dejaba de informar a un pueblo atemorizado, sociol√≥gicamente franquista ‚Äďque no fascista- o indiferente. Tambi√©n con la cabeza lavada por la iglesia cat√≥lica reaccionaria que, en su gran mayor√≠a, colabor√≥ con la dictadura.

Si bien el pueblo de izquierdas, castigado, ofendido y humillado trat√≥ de levantar cabeza, se le dijo que hab√≠a que olvidar y perdonar a los que nunca olvidan ni perdonan ‚Äďlos poderosos, los ultra-conservadores, los ricos mon√°rquicos conservadores. Tan solo algunas personas, algunos grupos trataron de reivindicar no la memoria, sino incluso nuestro propio presente.

A cambio de una democracia vigilada por los poderes f√°cticos, una ley electoral con pucherazo incluido, y una Constituci√≥n con luces sociales pero sombras jur√≠dicas y pol√≠ticas. Una monarqu√≠a heredada de la dictadura garantizaba la continuaci√≥n del s√ļbdito, en lugar de alumbrar al ciudadano y la ciudadana.

Cierto que el pueblo de izquierdas, los sindicatos libres recién legalizados a base de miles de huelgas, despidos, represalias y luchas, lograron avances sociales y sobre todo cotas de bienestar y de derechos sociales muy importantes -incluso brillantes- arrancándoselas a una derecha en retirada o que deseaba hacerse perdonar, o bien se veía obligada a pactar. Por cierto, ahora se nos arrebatan todas esas conquistas logradas a partir de finales de los sesenta del siglo pasado, en medio de quejas, sí, pero también de una pasividad pasmosa ante tanto atraco y crueldad. Pasividad tan solo rota por unos cientos de miles de activistas, vistos con simpatía por millones de televidentes que los valoran en las encuestas, pero no se les unen en la calle o en las huelgas.

La Transici√≥n con sus miedos, sus olvidos y sus negaciones, acab√≥ destilando una izquierda domesticada que pronto, en el caso paradigm√°tico del PSOE, pas√≥ al centro-izquierda para descubrir la modernidad y todo lo m√°s mantener unas cotas de progresismo social y moral, reorganizar el estado e implementar medidas de protecci√≥n social, pero jam√°s la transformaci√≥n, justicia igualitaria y reparto. La misma oligarqu√≠a econ√≥mica enriquecida durante el franquismo controla hoy en d√≠a, verano del 2013, los bancos, el ladrillo, el turismo y todo lo que enriquezca. Una jerarqu√≠a cat√≥lica, cada vez m√°s reaccionaria y exigente, jam√°s est√° satisfecha con su poder y sus negocios, y sigue controlando la educaci√≥n de la peque√Īa burgues√≠a e incluso de capas populares gracias a las subvenciones de gobiernos que se creen progresistas. Esos ‚Äúprogresistas‚ÄĚ que olvidaron, ahora subvencionan curas y monjas, defienden a los banqueros y hablan de la libertad de mercado y competitividad, como se√Īal de nivelaci√≥n social. Nada es por casualidad.

El pasado 14 de Agosto,¬†unos amigos visitamos los lugares de la represi√≥n granadina. Miles de v√≠ctimas del fascismo, procedentes en su mayor√≠a de poblaciones pr√≥ximas ‚ÄďAtarfe, Albolote, Maracena, Granada, Fuentevaqueros, Santa F√©, Alfacar, etc.- con algunos cientos de miles de habitantes menos que en la actualidad. Cuando se hablan de¬†m√°s de 10.000 ejecutados pensamos en los par√°metros de poblaci√≥n actuales y no en los de la √©poca. Si hacemos ese sencillo calculo, nos encontramos con que la poblaci√≥n granadina fue diezmada o incluso m√°s que diezmada en el verano de 1936, teniendo en cuenta que m√°s de la mitad de la provincia permanec√≠a en esos momentos en manos del Gobierno legal de la Rep√ļblica, y que por tanto¬†esos miles de fusilados, lo eran tan solo, hasta 1939, de la comarca de la Vega de Granada.

En Viznar, lugar de miles de ejecuciones y enterramientos en las cunetas y en fosas comunes por parte de los se√Īoritos falangistas,¬†el frente republicano y las fuerzas leales y antifascistas estaban en el Pe√Ī√≥n de la Mata -a unos diez kil√≥metros en l√≠nea recta- o en la Alpujarra a no m√°s de cincuenta. Pero pone m√°s los pelos de punta visitar el lugar de Fuente Grande en Alfacar, a un kil√≥metro de distancia y tambi√©n lugar de ejecuciones sumarias criminales y de enterramientos y en en lugar donde, entre otros, fue asesinado Federico Garc√≠a Lorca, solo hay poes√≠as inocuas aunque muy hermosas o muy lejanas alegor√≠as, y ni una reivindicaci√≥n o denuncia de la causa o del porqu√© fue el poeta ejecutado. Ni una denuncia de sus criminales ni una menci√≥n al r√©gimen legal de la Rep√ļblica. El Parque Garc√≠a Lorca no hace justicia a los asesinados. Solo banderas republicanas o discursos y actos ocasionales, promovidos por personas o colectivos muy determinados, han exigido memoria y reparaci√≥n. Es un monumento a la cobarde y olvidadiza Transici√≥n. Ahora que el PP es su gestor -pues es propiedad de la Diputaci√≥n- puede celebrar hip√≥critamente el 18 de Agosto, aniversario del asesinato del poeta, sin ning√ļn s√≠mbolo que hiera la sensibilidad de los nietos pol√≠ticos de los que asesinaron al autor del Romancero Gitano.

Pero en el barranco de Víznar, en un cartel reciente se recuerda a los que ofertaron sus vidas. Allí ni dios ofertó su vida. Allí fueron fusilados en contra de su voluntad miles de sindicalistas ugetistas y cenetistas, socialistas, personas de izquierdas, obreros del campo, republicanas y republicanos, así como autoridades democráticamente electas por el pueblo. Fueron conducidos en camiones y camionetas en la madrugada, por ser fieles a la legalidad republicana, la causa de la clase obrera y no por su iniciativa precisamente. Asesinados con frialdad y enterrados por aterrados y obligados habitantes del lugar. Ruego se cambie el texto del cartel.

Ese es el olvido. Incluso el recordar con miedo. El no decir la verdad. El no querer molestar a quienes nos volverían a hacer lo mismo si pudieran.

Por eso la memoria hay recuperarla. Se perdieron unos a√Īos preciosos. Por eso ahora un pueblo desmemoriado, con la dignidad hurtada y los valores ocultados por sus claudicantes oligarqu√≠as pol√≠ticas, camina sin referencias, sin ancestros, sin ejemplos.¬†Y encima los nietos de los criminales predican que todos y todas eran iguales,¬†fabricando su historia y negando la crueldad sin l√≠mites de la dictadura franquista. Franco fue m√°s asesino que Mussolini. Si todos somos iguales y todos somos lo mismo, que gobiernen los ricos, los conservadores, los corruptos, pues ellos conocen los mecanismos del poder y saben lo que hacer.

Ahora se nos fusila rob√°ndonos la sanidad, rebaj√°ndonos y congel√°ndonos las pensiones, obligando al copago -o mejor repago- de los medicamentos, o envi√°ndonos criminalizados a las colas del paro. Ahora el¬†nuevo exilio¬†son los miles de j√≥venes titulados y formados expulsados del Reino de Espa√Īa por el in√ļtil y rentista capitalismo espa√Īol.

Por eso me ilusion√≥ recordar que muy cerca de los campos y barrancos de la verg√ľenza, j√≥venes granadinos o llegados desde Alcoy, Cartagena o Valencia, conformaban un frente estable en la sierra de Hu√©tor, en Sierra Nevada o finalmente en Calahonda, y resist√≠an enarbolando la bandera republicana durante casi tres a√Īos.

Les ense√Īe a mis amigos mi mayor tesoro, las cartas del joven teniente del Batall√≥n Otumba Valero Mart√≠nez Blay, reci√©n licenciado en derecho, enviadas desde Guadix o desde el Cortijo de Iznalloz en el t√©rmino de Deifontes, en el frente granadino. Unos meses despu√©s, Valero desaparec√≠a en combate en la dura batalla de Brunete, en su batall√≥n -el Otumba- del ej√©rcito regular republicano encuadrado en la XIII Brigada Internacional, de la que formaban parte dos batallones de soldaditos espa√Īoles, el citado y el Juan Marco.

Por eso, como afortunadamente no me robaron la memoria, resisto, igual que tantas y tantos activistas jóvenes que la están recuperando, y por tanto rebelándose frente a tanta injusticia pero también miedo y olvido. Además la memoria nos brinda principios, referentes y héroes.

El desempleo, el paro, el olvido. Yo acuso

El paro que sufrimos ya sabemos que es alarmante, y sus cifras escandalosas son la demostración de un fracaso. Del fracaso de las políticas neoliberales y de los economistas neoclásicos. Fracaso de las imposiciones de la Troika y fracaso de las llamadas reformas laborales, es decir facilidades de despido y limitaciones antidemocráticas de la libertad sindical.

Es muy alarmante comprobar que los √ļltimos datos y encuestas serias sobre las cifras del desempleo indican que este se dispara en el sector industrial, siendo este en estos meses el que m√°s paradas y parados aporta. Un pa√≠s que presume de desarrollado sin base industrial es como un jard√≠n sin flores. Sencillamente no se sostiene.

¬ŅQui√©nes son los culpables del desierto industrial? En primer lugar los poderes financieros y las grandes empresas que controla la oligarqu√≠a rentista y la bancaria espa√Īolas. Ellos saben que invertir en industria, y m√°s en industria sustentable y medioambientalmente respetuosa, es una inversi√≥n que no produce efectos inmediatos, no es especulativa y necesita trabajadoras y trabajadores cualificados. Por tanto, no les interesa, pues adem√°s exige innovaci√≥n constante y pensar.

En segundo lugar, la Uni√≥n Europea ‚Äúalemana‚ÄĚ que sufrimos, oblig√≥ a cerrar todo el sector p√ļblico de la industria pesada, prohibi√≥ las ayudas p√ļblicas al mantenimiento del empleo y de la miner√≠a en beneficio de los inversores centroeuropeos en su tarea de deslocalizar toda la industria europea, fundamentalmente del sur de Europa. Carlos Solchaga fue un campe√≥n de los cierres empresariales, desmontando el sector p√ļblico industrial, y Felipe Gonz√°lez el m√°s decidido ‚Äúprivatizador‚ÄĚ de todos los tiempos contempor√°neos en este Estado. Ese fue el precio de entrar en Europa. Espa√Īa ten√≠a playas y sol, un territorio estatal grande seg√ļn los par√°metros europeos y cientos de miles de kil√≥metros en la costa que colmatar y edificar. ¬ŅPara qu√© se iba a producir?.

En tercer lugar, Jos√© Mar√≠a Aznar acab√≥ de privatizar lo poco que quedaba p√ļblico. Hizo una apuesta de estado por convertir a Madrid en un centro financiero internacional e invirti√≥ en la ciudad manchega todo, a costa del resto del estado. En las zonas costeras se cre√≥ una riqueza ficticia a base de construir y llenar de hormig√≥n todo lo posible y lo imposible, creando empleo en una construcci√≥n desaforada, cara, corrupta y a su vez destructora de futuro. Aznar rescato el espa√Īolismo papanatas, centralista y hortera, pero adem√°s propici√≥ el ego√≠smo social, cre√≥ un numeroso segmento de nuevos ricos e hizo creer que eramos un reino poderoso. A costa de favorecer el crecimiento hoy, sin pensar en el ma√Īana, y condenando este estado a volver a ser un pa√≠s de sol, pandereta y chiringuito, pero sin tejido productivo. Rato, √Ālvarez Cascos y otros merecen estar en el cuadro de honor.

Zapatero ni supo, ni pudo. Lleg√≥ con la burbuja inmobiliaria en pleno rendimiento y el estado chiringuito en pleno auge. Con grandes constructores enriqueci√©ndose obscenamente, alcaldes con tasa y precio en la frente en demasiados municipios ‚Äďno en todos, y la terrible y traidora falsedad de que bajar impuestos era de izquierdas. Estall√≥ la burbuja, como era no solo lo previsible, sino lo advertido, y no supo que hacer, pues muy pronto y gracias a sus rebajas impositivas, se encontr√≥ sin fondos. Zapatero era un liberal tan honesto como mal preparado que cre√≠a que un gobierno no deb√≠a intervenir en la econom√≠a. Es decir, el pobre hombre era cualquier cosa menos socialdem√≥crata. Pero comenz√≥ a recortar y de su mano el PSOE nos dej√≥ la peor herencia, que no es la del ladrillo pinchado -ese merito en realidad es de Aznar y de Rato- sino la modificaci√≥n del art√≠culo 135 de la Constituci√≥n, que pone a los bancos y grandes acreedores extranjeros por encima de las clases populares espa√Īolas y los derechos humanos. Claro que para eso cont√≥ con el apoyo y asesoramiento de Miguel Sebasti√°n y su gente, la ministra Elena Salgado y por supuesto el aliento del poderoso Bot√≠n siempre en su cogote.

Con Rajoy, la crueldad. El paro como problema a distorsionar y no a combatir. Por supuesto nada de apoyar a los y las que lo sufrimos. Al rev√©s: webs de chivatos en lugar de empleo. Desmantelamiento de la sanidad y la educaci√≥n p√ļblica y m√°s paro despidiendo trabajadores y trabajadoras p√ļblicos, de paso toda la peque√Īa empresa subsidiaria al cierre.

Pero el desempleo es el √©xito del Gobierno Rajoy y la gran patronal. Por fin hay un ‚Äúcoco‚ÄĚ con el que asustar. Por fin hay una excusa para hacer gratuito el despido, rebajar los sueldos y tener seis millones de personas -dicen que solo seis millones- dispuestas a conformarse con lo que salga y a lo que paguen. Ya no somos clase trabajadora, mucho menos clase obrera ‚Äďeso requiere una conciencia y dignidad que hoy no existe-. No, ya somos mano de obra. Mano de obra barata y cualificada, en un estado de la Uni√≥n Europea que cada vez exige menos preparaci√≥n a sus ‚Äúempleandos‚ÄĚ y m√°s sumisi√≥n. Por tanto, yo acuso a los que han destruido el tejido productivo y el sector p√ļblico, y yo acuso que el paro es un buen negocio para la oligarqu√≠a rentista y financiera espa√Īola.

Ahora, si analizamos que f√≥rmulas de reactivaci√≥n de la econom√≠a tiene la derecha espa√Īola desde su atalaya madrile√Īa, vemos que el ladrillo vuelve a ser el reclamo, de ah√≠ la modificaci√≥n de la ley de costas. Las grandes f√°bricas ser√°n los casinos y muy pronto los prost√≠bulos, si el ejemplo de La Junquera cunde. Todo se andar√°. Turismo, ladrillo y juego. Es decir mafias, corrupci√≥n y sumisi√≥n.

Lo malo del paro, lo peor, son sus víctimas. Lo peor es que hemos tolerado la construcción de una sociedad capitalista-consumista en la que la mayoría de las personas paradas, no solo no son conscientes de la terrible injusticia que sufren, sino que tampoco son capaces de ser conscientes de su tremendo potencial movilizador si se unen y se ponen en marcha.

No ser√° f√°cil cambiar la tendencia. Pero mientras tanto, vamos a luchar por una renta social digna para las y los parados y olvidarnos de programas de caridad y reparto de comida. Hay que propiciar, conseguir un salario de la dignidad para las personas paradas en contra de su voluntad. Lo dem√°s, comedores de ni√Īos, almacenes de reparto, programas que siempre se acaban otorgando a estructuras religiosas, no es sino una tirita para un c√°ncer y claudicar ante el sistema. Con lo que han robado los plut√≥cratas y la corrupci√≥n, tanto pol√≠tica como por parte de los corruptores, habr√≠a ya m√°s que suficiente para poner esta medida en marcha. La soluci√≥n no es volver a la leche en polvo y el queso de los americanos que se vivi√≥ en el franquismo. No, la soluci√≥n temporal mientras cambiamos tantas cosas y renacionalizamos, volvemos a levantar un poderoso sector p√ļblico, conseguimos la banca p√ļblica y la reforma fiscal justa, es un salario digno para personas paradas.

Hay que recuperar tantas cosas. Hay que volver a los pueblos y acabar con esta sociedad loca e insostenible que nos han creado. Hay que resistirse a ser el prostíbulo de toda la porción de mundo que esté a menos de cuatro horas de avión. Hay que recuperar la dignidad. Hay que vencerles y echarles, a ellos a los del 135, los de los sobres, los que están al servicio exclusivo de los poderosos y los ricos, que son los que sí se benefician de tanto paro.