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La profunda crisis social y política no permite el tacticismo, conformismo y cortoplacismo

Declaración de Construyendo La Izquierda-Alternativa Socialista

CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA ‚Äď ALTERNATIVA SOCIALISTA (CLI-AS) entiende que, ante los ataques constantes a los derechos adquiridos por el pueblo y que han alcanzado con dureza a derechos b√°sicos como la sanidad y las pensiones, y ante la crisis institucional y pol√≠tica cada vez m√°s profunda por la continua aparici√≥n de casos de corrupci√≥n, es imprescindible un verdadero y sincero¬†proceso de di√°logo y acuerdo¬†entre las fuerzas de izquierdas y ecologistas, ya sean de √°mbito europeo, estatal o auton√≥mico, para conformar un programa de confluencia y acuerdo que permita coordinar la acci√≥n de dichas fuerzas en los √°mbitos sociales e institucionales y que sirva de documento base para un futuro programa electoral del necesario frente amplio obloque socio-pol√≠tico¬†que debe perseguir la conformaci√≥n de una mayor√≠a electoral que recupere el poder institucional y consiga la vuelta a una sociedad de las personas para las personas.

Desde CLI-AS contemplamos con dolor el tacticismo, conformismo y cortoplacismo de algunas organizaciones políticas y sindicales al no facilitar ya de una vez la construcción de un frente amplio, de la ciudadanía, radicalmente democrático y de cambio social. Entendemos que los cálculos electorales de partidos alternativos en alza, no permiten una solución real a esta propuesta de unión contra la corrupción, la derogación de la reforma de la constitución y la reforma laboral, las privatizaciones y las subvenciones escandalosas a bancos privados así como el cambio de la ley electoral y de partidos. Solo la conformación de un bloque socio-político de izquierdas puede ser efectivo e ilusionante para llevar a cabo este cambio radical en la política. La situación actual obliga a todas las personas que creemos que otra sociedad es necesaria y que hay otra forma muy diferente de hacer política a construir un instrumento efectivo que nos permita legislar por y para las personas y acometer el cambio de rumbo necesario y urgente en esta política neoliberal que nos conduce al esclavismo del siglo XXI. Advertimos que si no somos inteligentes y generosos y dejamos los hábitos sectarios en el cajón, serán la derecha y el bipartidismo corrupto, los que sigan en su posición de vivir a nuestra costa.

La sociedad obliga a que todas las fuerzas de izquierdas superen las tradicionales dicotomías y dejar apartadas ciertas reivindicaciones de los programas de máximos que deben tratarse y analizarse con calma una vez recuperado el estado de bienestar mínimo. Debemos tener como ejemplo la inteligencia y generosidad que condujo a la creación, en Galicia, de Alternativa Galega de Esquerda. Es momento de impulsar el frente de izquierdas por encima de particularidades entre fuerzas, de conformar un bloque socio-político con un programa de confluencia y acuerdo en el que todas las organizaciones puedan sentirse integradas y que sirva para luchar contra el ataque frontal que estamos sufriendo de los poderes económicos. No es momento de imponer nuestros programas de máximos si queremos conformar ese frente capaz de gobernar y transformar la sociedad. Es la sociedad la que reclama la unidad (que no uniformidad) de las izquierdas.

Sabemos que hay alternativas y el camino a recorrer para llevarlas a cabo, aunque también las dificultades que todo cambio conlleva, por responsabilidad con la sociedad y por dignidad debemos ir por ello. Es tiempo de ser valientes y osadxs, a la vez que generosxs y humildes.

Si se logra hacer dimitir a Rajoy y convocar nuevas elecciones ¬ŅQu√©?

Es imprescindible seguir con las movilizaciones y lograr un Julio caliente. La corrupción es ya insostenible, y además sangrante en medio de tanto recorte y abuso contra las clases populares.

Las personas est√°n comenzando a reaccionar, y el Gobierno incluso en algunos temas a recular, como por ejemplo al volver a retirar del Consejo de Ministros la contrarreforma anti-municipal y anti servicios sociales municipales.

Pero si logramos -y hay que lograrlo- convocar nuevas elecciones ¬ŅQu√©? ¬ŅHacer a Rubalcaba presidente con los votos de la indignaci√≥n y la dignidad, me pregunto? ¬ŅO bien construir un Frente Amplio e ir a vencer?. ¬ŅConstruir el liderazgo pol√≠tico colectivo fuerte e ilusionante con personas honradas, o seguir en manos de pol√≠ticos profesionales desprestigiados? ¬ŅO bien lograr que todos los del r√©gimen del 78 se junten, de forma que la oligarqu√≠a econ√≥mica y bancaria imponga una Gran Coalici√≥n, que mantenga las instituciones del estado, todas ellas afectadas por la corrupci√≥n?.

Vivimos un momento histórico. Hay que estar a la altura de las circunstancias. Muchas y muchos vamos a tratar de estarlo y no defraudar, pero hace falta que nos juntemos gente muy diversa, en torno a un frente popular.

O nos metemos en política o esto no cambia

Viendo el panorama mejor no delegar. En demasiadas ocasiones la pol√≠tica se convierte en el refugio de personas que desean un r√°pido ascenso social. Esto ha comenzado a cambiar dado el desprestigio de la profesi√≥n. Precisamente ese es el problema, cuando una vocaci√≥n por cambiar las cosas y el servicio p√ļblico -o bien la noble lucha por unas ideas y por construir una sociedad nueva- se convierte en una profesi√≥n, pero endog√°mica. Veamos m√°s claramente: Cuando el garantizarse pertenecer al grupo gestor de la res-p√ļblica necesita superar un filtro de personas ya instaladas en el poder, y que estas a su vez eligen o reclutan equipos que han de ayudarles en su trabajo, y que a su vez van a adquirir las claves de c√≥mo controlar o mantener el mando y a quienes recurrir o con que m√©todos mantenerse, se est√° designando ya a los candidatos y candidatas a la sucesi√≥n, sin participaci√≥n de nadie m√°s.

Cuando adem√°s estas situaciones se dan en medio de la actual pol√≠tica espect√°culo y con total ausencia de control y transparencia, solo los cooptados y cooptadas est√°n en la foto y son conocidos o conocidas. Adem√°s hacen favores, promueven ascensos o ceses y en consecuencia van tejiendo su propia red clientelar que, sumada a la del jefe o la jefa, terminan fabricando un controlador, que no un o una l√≠der. En el estado espa√Īol hoy hay muy pocos l√≠deres que en ciencia pol√≠tica y sociolog√≠a pol√≠tica merezcan tal nombre, y todos y todas ellas se encuentran o bien en el mundo local y circunscritos a √©l, o bien en organizaciones, movimientos y plataformas perif√©ricas de las opciones de poder pol√≠tico de car√°cter general.

Uno de los problemas a la hora de articular una resistencia seria, una convergencia política importante es precisamente la ausencia de liderazgos, y los liderazgos no son negativos excepto si son excluyentes y autoritarios. Esta fase -la de negar cualquier tipo de liderazgo- ya la tiene superada una de las pocas izquierdas reales e influyentes del mundo, la latinoamericana. Pero ojo, sus líderes son revocables -como en Venezuela, por ejemplo- y por imperativo constitucional.

En el estado espa√Īol hoy en d√≠a hay demasiadas personas grises mandando -porque mandan, y mucho- es decir se sustituye al l√≠der conocido, reconocido y por tanto “derribable” por el dirigente oscuro, bur√≥crata y, como mucho, fruto del compromiso de grupos de notables. Nadie expuesto a la cr√≠tica y a ser el reflejo de amplias voluntades populares.

Cuando en sociolog√≠a se habla de liderazgos no se est√° hablando de dictadores. En cualquier caso, hablaremos de carisma y de reflejo en ciertas personas u organizaciones de la voluntad colectiva de superar situaciones o construir una nueva sociedad. Pero como en el estado espa√Īol hace ya tiempo que se sustituy√≥ el liderazgo por el profesional o la profesional cooptado por un grupo de personas grises pero muy autoritarias, pues claro, nadie quiere liderazgos al identificarlos como tales, por culpa de los ‚Äúmedia‚ÄĚ masivos y desinformadores. Pero surgen. Por nombrar solo dos: Ada Colau y S√°nchez Gordillo. Tambi√©n lo fueron Felipe Gonz√°lez y Julio Anguita, o Nicol√°s Redondo y el inolvidable Marcelino Camacho.

Bien, la pregunta ser√° ¬ŅQu√© propone esta persona? En primer lugar no permitir que las profesionales y los profesionales nos aparten de la pol√≠tica. Que personas grises no brillantes y poco inteligentes y preparadas -aunque muy marrulleras- nos usurpen el derecho a pensar, proponer y decidir pol√≠ticamente. Si al menos fueran capaces de arrastrar con su verbo y su acci√≥n, pero claro entonces no ser√≠an grises y si ser√≠an l√≠deres verdaderos no fabricados ni inventados por la prensa corporativa o los gabinetes de imagen de ciertos grandes o ex grandes partidos.

Es terrible comprobar cómo en estos graves momentos de una durísima crisis económica, social y política, la democracia representativa entra merecidamente en barrena de credibilidad, pero la falta de visión, inteligencia y valor -valentía- de muchas y muchos dirigentes impide que se conformen las estructuras sociales que nos permitan avanzar hacia movilizaciones generalizadas destituyentes.

Si bien el poder, el poder verdadero que emana de la oligarqu√≠a bancaria y especulativa a trav√©s de m√ļltiples medios a su disposici√≥n -pues son de su propiedad- han logrado generar una desconfianza suicida pero generalizada entre las clases populares y las v√≠ctimas de la crisis en su propia capacidad de movilizaci√≥n y de auto-organizaci√≥n, y esa ser√≠a la clave de la revuelta imprescindible. Esto provoca que solo en √°mbitos muy concretos o sectores laborales muy identificados estallen las luchas, y adem√°s con √©xito de movilizaci√≥n en asuntos sectoriales, pero con escaso √©xito en los generales.

El caso es que la soluci√≥n a esta crisis es pol√≠tica. Hemos de construir nuevos sujetos pol√≠ticos no identificados ni identificables con el r√©gimen caduco del 78. Eso exige la voluntad de permitir la construcci√≥n de ese ente socio-pol√≠tico unitario y acompa√Īarlo por parte de los ya instituidos. Adem√°s la lucha institucional, a√ļn siendo importante, no puede ser el eje vertebrador de una resistencia popular capaz de articular una ofensiva pol√≠tica.

Pero en eso estamos y no olvidemos que hay ya varias iniciativas en marcha. Sé que escribir lo que a continuación voy a expresar me resta amigos y no voy en contra de ellos, pero IU no es SYRIZA. Por tanto, hacen falta más voluntades como en SYRIZA. También hace falta construir algo nuevo y diferente como SYRIZA. O como el MVR o la Alianza PAIS o el Movimiento al Socialismo. Tampoco en este estado nadie habla de un Txipras con posibilidades muy importantes de gobernar, y eso solo ya debiera hacer pensar a muchas y muchos. No lo disfracemos.

Quien no sea capaz de reconocerlo y de promoverlo no permitir√° que salgamos del actual impasse pol√≠tico y movilizador. Por tanto y mientras tanto, creo, hemos de construir un liderazgo colectivo. Potenciar y crear nuevas iniciativas no comprometidas que nos hagan recuperar soluciones ocultas por el momento como el reparto. El reparto de la riqueza y el incremento del sector p√ļblico. Socializar la banca, nacionalizarla, crear la banca p√ļblica y de esa forma tomar la √ļnica medida que puede cercenar el poder de la oligarqu√≠a y la plutocracia del estado espa√Īol, que sigue siendo la misma que nos domin√≥ durante la dictadura franquista.

Pero de cara a las estructuras pol√≠ticas y partidos ¬ŅQu√©? Pues que los cargos sean revocables. Cada persona un voto tambi√©n en las organizaciones pol√≠ticas y selecci√≥n publica, democr√°tica y participativa de las y los candidatos en cualquier instancia institucional.

Para recuperar el crédito de la política y la voluntad del pueblo de hacer política hay que tomar medidas muy diferentes y transparentes de seleccionar a las personas que nos puedan representar en política. Porque hacer política es cosa de todas y todos.

Termino diciendo que creo en la capacidad de organizarse las personas. Creo en la posibilidad de importantes movilizaciones populares. Creo en la capacidad colectiva. De la misma forma que creo en Evo Morales, Rafael Correa, Pepe M√ļgica, Jean Luc M√©lenchon o Alexis Txipras. Por cierto, como s√© historia y ahora que recordamos el golpe de estado fascista que dio lugar a una guerra por defender la Rep√ļblica, podemos recordar a l√≠deres anarcosindicalistas -y repito, l√≠deres- como Federica Montseny, Buenaventura Durruti, Garc√≠a Oliver, Cipriano Mera, o Marianet R. Vazquez. Si pensamos en socialistas, Francisco Largo Caballero, Indalecio Prieto, Juan Negr√≠n o Ram√≥n Lamoneda. Los comunistas Juan Modesto y Dolores Ibarruri o los rep√ļblicanos Manuel Aza√Īa y Casares Quiroga, o tantas personas que en sus respectivas ocupaciones fueron capaces de resistir, en condiciones desiguales y plagadas de dificultades, durante tres a√Īos. Si bien papeles centrales como los de Largo Caballero, Aza√Īa o Juan Negr√≠n seg√ļn las circunstancias y avatares de cada momento, fueron claros. Aunque todas y todos ellos como personas cometieron errores. En estos momentos tambi√©n necesitamos, partiendo de un liderazgo social colectivo, construir nuestros referentes sin imposiciones y sin publicidad. Pero sobre todo necesitamos articular un amplio frente social unitario y por el cambio de la situaci√≥n que vivimos. Para lograr el cambio y la regeneraci√≥n hemos de meternos en pol√≠tica.

Las tramas negras o como salir de esta

La corrupci√≥n est√° alcanzando en el estado espa√Īol cotas inaceptables. No solo por la financiaci√≥n ilegal del PP, que por cierto cualquier persona informada conoc√≠a hace a√Īos. Lo que ocurre es que ahora se puede demostrar, debido tal vez a que a alguien se le ha ido la mano, o no‚Ķ Es decir algo suena. El caso de los EREs en Andaluc√≠a, tambi√©n muy grave y encima chapucero, en el que el PSOE andaluz est√° pringado, quiera o no, y su t√°ctica de avestruz, p√©simamente gestionada, est√° resultando ser un bal√≥n de ox√≠geno para el ‚Äútocado‚ÄĚ PP, que de esa forma tiene la excusa del ‚Äúy t√ļ m√°s‚ÄĚ. Aunque la verdad es que lo de G√ľrtel, B√°rcenas y otros, as√≠ como el asunto CAM y otras lindezas superan ya todos los limites imaginables, y adem√°s sit√ļan a la derecha espa√Īolista en el lugar que ciertamente les corresponde en cuanto a su bajeza moral.

Pero no lo olvidemos: el caso ‚ÄúPP‚ÄĚ -que es como debiera llamarse el conocido como B√°rcenas- ha sido destapado al alim√≥n por dos piezas clave del sistema y r√©gimen vigente, como son El Mundo y El Pa√≠s, es decir los grupos econ√≥micos que hay tras ellos, lo cual hace sospechar que poderosas manos se mueven por detr√°s y preparan algo. El establishment madrile√Īo que domina el estado espa√Īol seguro que tiene recambio y soluci√≥n a sus problemas, y esta puesta al descubierto de las miserias del PP -seguramente preparada de antemano- tendr√° sus motivaciones y sus beneficiarios.

Hace tiempo que se sabe que Rajoy tiene poderosos enemigos y que la plutocracia dominante tiene la voluntad de controlar más férreamente una situación que se les puede ir de las manos, pues la gravedad de la crisis financiera se puede llevar muchas cosas por delante, incluida la monarquía, que es la clave de bóveda del ya corrupto régimen del 78 y los beneficios de los oligarcas que realmente mandan.

No obstante, tambi√©n hay otra corrupci√≥n no menor, y no menos da√Īina y asquerosa, y es la de las privatizaciones. El sector p√ļblico espa√Īol lleva m√°s de treinta a√Īos vendi√©ndose muchas veces como autentico saldo. Habr√≠a que auditar todas las privatizaciones de f√°bricas, astilleros, bancos, servicios y seguros, as√≠ como solares y tierras. Dilapidar lo p√ļblico o lo expropiado -como RUMASA o REPSOL entre otras operaciones- exigir√≠a una revisi√≥n. En el aznarato hubo privatizaciones muy numerosas y muy opacas, pero Felipe Gonz√°lez ya inici√≥ la tendencia con entusiasmo. Ahora ya sin sector industrial, ni bancario, ni de comunicaciones p√ļblico, en la √©poca de Rajoy le ha tocado el turno a lo √ļltimo que quedaba, y por tanto las ventas alcanzan a la sanidad, la educaci√≥n o las pensiones. Opino que las privatizaciones, que son expropiaciones de patrimonio com√ļn y de todas y todos en beneficio de propietarios privados -en especial empresas muy grandes y grandes bancos en situaciones de muy poca transparencia- son parte del germen del r√©gimen corrupto en el que ha devenido el de 1978. Todo esto sea dicho sin olvido ni menoscabo para con la gran corrupci√≥n, latrocinio y miseria generalizada que fue la cruel dictadura franquista.

Y ante tanto robo, expropiaci√≥n fraudulenta y ‚Äúliberalizaciones‚ÄĚ para construir monopolios privados, saldos con hospitales y universidades, financiaciones ilegales de partidos en especial el PP y negocios incluso de queridas reales ¬ŅQu√© hacemos?

La Uni√≥n Europea tambi√©n es responsable con sus pol√≠ticas neoliberales de nuestra ruina, expolio p√ļblico y desierto productivo. Todo ello en beneficio de capitales e intereses extranjeros. No lo olvidemos a la hora de hacer programa.

Oposición al régimen de expolios

La debilidad de la oposici√≥n convencional es bien visible. La ausencia de organizaci√≥n socio-pol√≠tica que sea capaz de generar la resistencia contundente y la ofensiva de las clases populares es exasperante. El PSOE no es capaz de frenar su propio hundimiento a pesar del mal gobierno y corrupci√≥n del PP, adem√°s el mismo partido socioliberal, tiene demasiadas causas pendientes. Por otro lado el PSOE es junto el PP pilar fundamental del sistema y por tanto, est√° preso de las mismas deudas y adem√°s en temas fundamentales como el sistema financiero o la llamada deuda p√ļblica y la monarqu√≠a pacta con el Partido Popular. Ambos son coincidentes en su defensa de la Europa alemana y neoliberal. El PSOE de Andaluc√≠a adem√°s se acaba de meter en un jard√≠n de unas elecciones primarias en las que est√° haciendo el rid√≠culo m√°s espantoso, e introduciendo de forma innecesaria una crisis suplementaria en el propio PSOE estatal y dejando a su socia de Gobierno, IU-CA, en una posici√≥n delicada, acrecentada por el esc√°ndalo de los EREs y las contradicciones casi diarias del Gobierno auton√≥mico. Es cierto que IU-CA ha dado pasos interesantes y tomado medidas decididas en vivienda y protecci√≥n social, pero el Gobierno andaluz gobierna respetando el objetivo de d√©ficit que Madrid y Bruselas imponen y existen serias dudas acerca de si esa situaci√≥n se va a poder mantener. Por otro lado, lo que sus socios del socioliberalismo pretenden tambi√©n con las ‚Äúprimarias‚ÄĚ es, adem√°s de apartar el c√°liz de los ‚Äúeres‚ÄĚ, tomar la iniciativa pol√≠tica, y creen los muy ingenuos pueden recuperar la mayor√≠a absoluta.

No olvido -y vuelvo hac√≠a atr√°s en el relato- que CiU y PNV tambi√©n son fuerzas sist√©micas -en especial CiU- y que √ļltimamente el PP ya ha encontrado su muleta en UPyD, que adem√°s capta la sangr√≠a de votos derechistas con h√°biles maniobras de despiste, acrecentadas por la ausencia de una opci√≥n de izquierdas, no ya con posibilidades de crecer -hecho este que indudablemente se dar√°- sino de gobernar, de ser recambio de poder, que al fin y al cabo es lo que importa.

La situaci√≥n de crisis pol√≠tica y del r√©gimen, as√≠ como de crisis financiera, econ√≥mica y social, pero sobre todo la inmunda transferencia de rentas de las clases populares en beneficio de los ricos que se est√° produciendo, exigen un profundo cambio tanto constitucional como de las pol√≠ticas p√ļblicas que se est√°n imponiendo.

IU debe decir y ya alto y claro, si desea ‚Äúexportar‚ÄĚ el modelo andaluz en el estado espa√Īol y si va a apoyar al socioliberal PSOE actual, si es que este se deja y sus compromisos con las oligarqu√≠as econ√≥micas no le aconsejan la gran coalici√≥n con la derecha (escenario m√°s que posible). O bien apuesta por acompa√Īar en la construcci√≥n de un amplio bloque popular de poder c√≠vico y antineoliberal. Un Frente Amplio, democr√°tico y con un programa social y de reconstrucci√≥n del bienestar, el reparto, la reforma fiscal y la banca p√ļblica, as√≠ como la defensa de la soberan√≠a estatal y popular. Lo repito, pues lo he escrito ya, cincuenta diputados sirven para hacer a Eduardo Madina o Rubalcaba, en el mejor de los casos, presidente del Gobierno. O para seguir siendo oposici√≥n.

Gobernar, alcanzar el gobierno, que es un paso para alcanzar el poder, es muy dif√≠cil e IU no tiene hoy por hoy y por s√≠ sola capacidad para ello, ni masa cr√≠tica que los sostenga en el gobierno del estado. Un gobierno de izquierdas y que aplique medidas realmente socialdem√≥cratas y de progreso tendr√° muchas dificultades, pero es imprescindible alcanzar el gobierno y cambiar las cosas, plantarle cara a Europa, acabar con las privatizaciones, recuperar y nacionalizar sectores estrat√©gicos. Garantizar las pensiones, recuperar el empleo p√ļblico y apoyar decididamente a pymes, econom√≠a social y las cooperativas, as√≠ como a sectores econ√≥micos no especulativos y productivos.

Para eso hacen falta no cincuenta, sino al menos ciento setenta diputados y diputadas y seis mil personas cualificadas, cuanto menos para llenar organigramas del estado y puestos que no se pueden dejar en manos de personas supuestamente neutrales, pues ya sabemos c√≥mo se las gastan los ‚Äúprofesionales‚ÄĚ.

Es posible alcanzar el gobierno

Yo diría que imprescindible. Hay que acabar con tanto latrocinio y con tanto robo de los de arriba a los de abajo y tanta privatización.

Han privatizado la pol√≠tica. Se est√°n repartiendo el Estado. Nos est√°n empobreciendo y vuelve a haber hambre. Nos llaman demagogos, bien, m√°s vale ser demagogo que chorizo y sinverg√ľenza.

Hay que construir una alternativa de Gobierno y tener voluntad de Gobierno. Dar confianza y seguridad, pero a los humildes, a las clases obreras, a los peque√Īos empresarios, a las y los que sufren, a las y los desempleados.

Hay que tener un liderazgo solvente capaz de generar esa confianza. Liderazgo político y social, pero también personal. Seamos serios, se puede ser muy participativo y democrático, pero alguien tendrá que representarnos y se puede tener una dirección colegiada, pero solvente y querida. Sin gobernar tampoco podremos avanzar hacia la democracia participativa y real, ni hacía el necesario cambio constitucional.

Es pues imprescindible construir una gran convocatoria convergente y ciudadana, una alianza de toda la izquierda transformadora, que ilusione y adem√°s puesto que se trata de una experiencia, participativa y diferente, con par√°metros pol√≠ticos novedosos, servir√° para empoderar al pueblo, a los pueblos del estado espa√Īol y adem√°s ese empoderamiento ser√° imprescindible, pues una opci√≥n de gobierno diferente, democr√°tica, social y socializante, as√≠ como con un nuevo paradigma econ√≥mico y ecol√≥gico, necesitar√° de mucho y decidido respaldo c√≠vico, pues ser√° atacada sin piedad.

Pero hemos de crear ilusión y generar confianza en nuestras capacidades, inteligencia, espíritu de sacrificio y honestidad.

Lo que hay ya se conoce y su tremendo fracaso tambi√©n. Si bien el fracaso social y econ√≥mico del neoliberalismo, es su triunfo pol√≠tico y sobre todo su beneficio, el beneficio de los de arriba, el de las escasas familias olig√°rquicas que dominan el estado espa√Īol. Todo se est√° haciendo en beneficio de unas castas ya conocidas. El sufrimiento y la desesperanza en el futuro de millones de personas, exige nuestra coalici√≥n ilusionante y tambi√©n nuestra capacidad para mover ya el patio. Todo est√° demasiado tranquilo para las tropel√≠as que est√°n cometiendo.

Aunque sea solo por dignidad habría que llamar ya a las movilizaciones y exigir la dimisión del Gobierno y nuevas elecciones. Pero mientras estas se producen o no, hay que llenar las calles.

Termino afirmando, que o nos movilizamos o las izquierdas ser√°n laminadas sin piedad por los enemigos de clase. Ellos, los amos, necesitan un gobierno m√°s fuerte y autoritario todav√≠a. Rajoy, su ‚ÄúMaricomplejines‚ÄĚ, est√° claro que no les es suficiente. Adem√°s la Troika y el FMI exigen m√°s. No nos enga√Īemos, las oligarqu√≠as hispanas y su rey est√°n felices con esas exigencias. Por tanto, ni vamos a poder negociar, ni nos van a dar tregua, ni podemos seguir esperando no se sabe qu√©. Falta energ√≠a, coraje, decisi√≥n y valor. Falta contundencia en la denuncia y en el verbo. Falta que digamos basta pero de verdad.

Hemos de echar al Gobierno

La corrupci√≥n que sufrimos hace ya a√Īos es insostenible. Lo he dicho mil veces e indica la podredumbre del r√©gimen del 78, salpicado a lo largo de casi toda su historia de casos de corrupci√≥n.

Ahora corremos el riesgo de, ante el caso “Barcenas” o “EREs”, olvidar la gran mancha de aceite nauseabundo que supuso la reciente corrupci√≥n urban√≠stica, cuyos efectos sociales perversos todav√≠a se notan y son la causa de muchas pasividades actuales.

La gran corrupci√≥n de la derecha espa√Īolista -corrupta desde siempre y con mil casos en su haber- as√≠ como las mentiras del presidente Rajoy, exigen que les demos la boleta y se marchen.

Pero escuchando los medios de propaganda privados y p√ļblicos, sus tertulias y editoriales, se llega a la conclusi√≥n de que el sistema, el r√©gimen, tienen un gran miedo a que caiga el gobierno y hablan de la debilidad de la oposici√≥n, como si el PSOE fuera la oposici√≥n y no parte del sistema, del entramado del r√©gimen. Aparte de Izquierda Plural y otros grupos muy peque√Īos -entre los que no incluyo a UPyD, por supuesto-, que son ciertamente poco desarrollados. Pero si son inteligentes pueden crecer y mucho, y si acompa√Īan en la implantaci√≥n de un Frente Amplio podemos triunfar y presentar una alternativa cre√≠ble y con personas muy cualificadas y entregadas, capaces todos juntos y juntas de sustituir a toda esta reata de chorizos que nos domina al servicio de la oligarqu√≠a econ√≥mica, en beneficio de los ricos.

Hay pues oposici√≥n fuerte, pero son las clases populares y las v√≠ctimas de la crisis. Una respuesta social variada y muy experta en sus temas concretos, que debe unirse mucho m√°s y generar un sujeto activo. Solo ya nadie, nadie, puede. Pero todas y todos juntos, si. Aunque cuidado ¬ŅDe quien es la responsabilidad de unir y crear el sujeto pol√≠tico activo del cambio? Pues nuestra, de las personas activistas y responsables de movimientos, partidos y sindicatos. Y si no somos capaces de generar la resistencia popular suficiente como para echar a este gobierno, ser√° culpa nuestra. Si no generamos una mayor movilizaci√≥n, no podremos con los corruptos.

La derecha real y los sectores capitalistas y olig√°rquicos se est√°n organizando y preparando una respuesta diferente. Tienen el recambio a Rajoy, si no “El Mundo” no hubiera descubierto tanta miseria. Incluso Solana¬†ya ha pedido -no se si en su nombre, en el de su partido, o en el de las empresas que representa- que el gobierno no caiga.

¬ŅComo esperan salir de esta? Pues dejando pasar el tiempo, y que la mezcla de calor y siesta acaben por diluir nuestro enfado, disgusto y energ√≠as.

Por eso, y ya, ahora mismo, hay que llamar a organizarse, a echarse a la calle y a exigir la dimisión de los y las corruptas.

Hay una lucha que comienza a despuntar y es que, tras asaltar la sanidad p√ļblica, la educaci√≥n p√ļblica y estar implementando el desmoche del sistema p√ļblico de pensiones, ahora toca privatizar los Ayuntamientos, dejarlos sin competencias reales y repartirse el bot√≠n de las concesiones y las obras p√ļblicas, as√≠ como los servicios y los cuidados.

Cada lucha, cada concentración que se convoque, debe convertirse en un acto contra la corrupción y contra la derecha gobernante o los y las corruptas, estén donde estén y gobiernen con quien gobiernen.

Por tanto, la propuesta es sencilla: que se vayan todos. Que recambio hay… ¬Ņacaso no estamos nosotros y nosotras?