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Cada día un nuevo ataque. Cada día un nuevo motivo para rebelarnos

Encima de que Aznar amenaza con volver, nos est√°n robando la democracia local

La voracidad neoliberal, autoritaria y criminal contra los derechos de las personas del PP no tiene l√≠mite, no da tregua. Se amontonan los motivos para echarlos de una vez y dejarnos de pa√Īos calientes. Hay que derrotarlos, pero ya. En la calle, si, primero en la calle, pero no seamos ingenuos, tambi√©n en las urnas.

La reaparici√≥n y el serio aviso del neofranquista y pro-imperialista ex presidente del Gobierno del Reino de Espa√Īa Jos√© Mar√≠a Aznar la noche del 22 de Mayo en Antena 3, hace real y confirma lo que algunos hab√≠amos vaticinado y es que un golpe conservador est√° en marcha. Rajoy ya no les sirve. A nosotros tampoco, pero ¬ŅVamos a permitir que sean ellos los que a nuestras espaldas lo echen? No, es imprescindible y ya exigir nuevas elecciones. Pero habr√° que conseguirlo y con contundencia en la calle.

Tienen preparado ya otro proyecto maldito que puede adem√°s resultar enga√Īoso para muchas personas, y es el de la ‚Äúreforma‚ÄĚ de la Administraci√≥n local, al objeto de privatizar servicios municipales, despedir funcionarios y empleados p√ļblicos y hurtar la autonom√≠a local, dejando vac√≠a de contenido la democracia y la forma de gobierno m√°s cercana a la ciudadan√≠a. El pueblo se va a quedar sin una de sus f√≥rmulas m√°s pr√≥ximas al objeto elegir su gobierno inmediato y/o de poder incluso construir su Utop√≠a local, o simplemente dotarse de los vecinos que desee le gobiernen.

Los municipios se van a quedar intervenidos, sin competencias y sin posibilidad de dise√Īar sus pol√≠ticas locales o bien cuidar y atender las necesidades de los m√°s humildes y d√©biles de cada pueblo, cada barrio o cada calle. Los presupuestos intervenidos por los llamados “precios est√°ndar”. Precios fijados por una comisi√≥n en Madrid. En resumen, otra vuelta de tuerca a la operaci√≥n recentralizaci√≥n del Estado, pues los ayuntamientos ser√°n controlados por el Ministerio de Hacienda. En tiempos de Franco era el de Gobernaci√≥n -as√≠ se llamaba- el¬†que los controlaba. Ahora ser√° Hacienda.

Como el PP tiene el control sobre la inmensa mayor√≠a de las Diputaciones de derecho com√ļn, estas tendr√°n las competencias de los ayuntamientos menores de 5000 Habitantes y muchas de las de los municipios mayores. Pero sobre todo, las Diputaciones sacar√°n a concurso los servicios p√ļblicos privatizados -ojo a precios est√°ndar- lo que llevar√° a la ruina a miles de empresas familiares y cooperativas. Pero esa actuaci√≥n supone mover un negocio de millones y millones de euros, pues por econom√≠a de escala las grandes empresas s√≠ podr√°n competir, por lo que el PP tiene prisa y lo va a llevar al Consejo de Ministros en Junio. Sacando la contrarreforma local ahora adjudicar√° miles de contratos a empresas privadas del sector y premiar√° a los Florentinos de turno, que ya se est√°n frotando las manos. Y luego, si las tornas cambian y una nueva ley, o la derogaci√≥n de la que quieren imponer, permite volver a recuperar la autonom√≠a local nuevamente -con otra correlaci√≥n de fuerzas pol√≠ticas diferente- los contratistas privados ya tendr√°n derechos adquiridos y se pleitear√° de forma que, aunque las Corporaciones Locales democr√°ticas puedan ganar en los tribunales, estar√°n obligadas a fuertes indemnizaciones, de forma que el negocio estar√° asegurado, salga bien o mal.

Todo esto acaba de dejar todav√≠a m√°s claro que se est√° gobernando en favor de los poderosos. Que la crisis capitalista est√° siendo utilizada para favorecer la privatizaci√≥n de la vida p√ļblica y apoderarse las grandes fortunas y empresas de todo el patrimonio y de desmontar el estado por obra del estado, en beneficio de bancos, ricos y grandes empresas privadas.

Ahora el negocio son los bienes municipales, y acabar para ello con la democracia local el objetivo puntual del momento. Al capitalismo le sobra la democracia.

Por todo esto, y porque cada vez son más las tropelías y atracos sociales, el 1 de Junio volveremos a salir a la calle. Pero hemos de ser más, muchos más de los cada vez más numerosos activistas, es cierto, pero con todo insuficientes.

Hay que llamar ya a la insurrección popular. Hay que iniciar ya el periodo destituyente, que acabe con este régimen podrido. Solo el estallido social nos salvará. Hay que reventar ya de una vez, porque no nos toman en serio, se ríen de nosotros y nos desprecian profundamente. Sobre nuestro empobrecimiento y sufrimiento, construyen ellos su riqueza y su poder. No hay medias tintas, tampoco vuelta atrás.

Es la hora de la política. Es nuestra hora

No comparto en absoluto la idea de seguir y seguir influyendo desde fuera. Desde los movimientos sociales hemos salido a la calle, denunciado el latrocinio que sufrimos las clases populares, y como se nos hurtan los derechos sociales y laborales conquistados mediante luchas muy duras en los a√Īos sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado.

Las plazas pueden soportar cuantas asambleas populares sean precisas. Con manifestaciones y huelgas podemos frenar los intentos de desmontar los derechos b√°sicos como ha ocurrido con la ley Wert y ha sido un triunfo sectorial. Pero la ense√Īanza y la marea verde saben que solo ha sido eso: un frenazo y que en cualquier momento pueden volver a las andadas.

Si solo influimos y hacemos asambleas ¬Ņqu√© vamos a hacer, organizar un potente movimiento de resistencia popular, pero vamos a volver a votar a los mismos pol√≠ticos que nos han tra√≠do tanto sufrimiento, pero ahora arrepentidos de hacernos da√Īo e influidos por nuestras propuestas? No. Las oligarqu√≠as pol√≠ticas del r√©gimen del 78 solo entienden un lenguaje, y es que los podamos echar. Que los echemos construyendo nuestra propia opci√≥n pol√≠tica, tanto en base a lo existente que sea √ļtil para la causa de los pueblos, como con nuestras nuevas aportaciones y fuerzas sociales, as√≠ como socio-pol√≠ticas.

El régimen del 78 instauró unas leyes electorales que son un pucherazo legalizado. Por eso, cuando se nos anima a organizarnos, pero no a hacer política, se puede estar llamando sin querer a votar a los que ya nos han traicionado. O lo que es peor, a en base al despiste, que muchas personas acaben votando a ese sucedáneo mixto de derecha y extrema-derecha que se llama UPyD. Por eso hay que hacer propuestas políticas, sí, pero para aplicarlas. Para poder hacer políticas antineoliberales habrá que contar con políticas y políticos antineoliberales.

Pues bien, si hacemos una convergencia entre las fuerzas sociales y pol√≠ticas antineoliberales podremos vencer, gobernar y as√≠ cambiar, Que influyendo solo ya no se cambia nada. Llevo muchos a√Īos influyendo y estoy ya harto de influir, quiero contribuir a la construcci√≥n de una pol√≠tica diferente y social. Deseo que este Estado vuelva a ser soberano y eso exige pol√≠ticas diferentes.

Pero también hay que dejar muy claro, que será difícil y duro. Las oligarquías y la plutocracia dominante se opondrán y le harán la vida imposible al gobierno del pueblo y para el pueblo. Claro, eso puede dar miedo. Porqué también hay que hacer política para zarandear a los que están muy cómodos siendo oposición y solo oposición. Se vive más tranquilo y además como una cosa es predicar y otra dar trigo, si no se gobierna uno nunca se equivoca.

A las v√≠ctimas de la crisis, las personas paradas, desahuciadas, estafadas y sin futuro, nos hace falta otro gobierno, otras fuerzas pol√≠ticas nuestras -‚Äúlos nuestros‚ÄĚ- e implementar todo lo que estamos escribiendo que vamos a hacer.

Por eso hay personas que, tras a√Īos de movimientos sociales, estamos diciendo si, si no fuera por esos movimientos ahora no tendr√≠amos discurso ni alternativas, pero ha llegado la hora de volver a hacer pol√≠tica. Aunque como los partidos sist√©micos y din√°sticos no nos dejan, pues montemos nuestras propias fuerzas socio-pol√≠ticas y logremos el Frente Amplio de la gente y el esp√≠ritu nuevo que nos conduzca a la pol√≠tica-realidad y arrojemos a la basura a los profesionales que en estos √ļltimos quince a√Īos nos han hundido en la miseria, por in√ļtiles, corruptos muchos de ellos, demasiados y carentes de ideas alternativas.

Hay que construir la izquierda, en mi opinión. Yo no caeré en la confusión de que todos son iguales, no lo haré, pero tampoco en la idea falsa y postmoderna de que no hay ya clases ni diferencias ideológicas. Además, si les dejamos la política a los mismos, aunque sean sus cachorros, se reirán de nosotras y nosotros y volverán a hacer lo mismo.

Esto de alcanzar el triunfo de la causa social, m√°s democracia y el reparto, es cosa de todas y todos, no solo de profesionales.

Lo que se hunde y lo que puede flotar

El reino de Espa√Īa vive en estos meses el hundimiento, lento pero constante, del bipartidismo. Una Constituci√≥n quemada tras la modificaci√≥n a traici√≥n y espaldas del pueblo del art√≠culo 135, que pone a bancos y deuda por encima de los derechos humanos. La corrupci√≥n de los profesionales de la pol√≠tica, desde las instancias de la jefatura del estado a los partidos gobernantes del turno o nacionalistas de derechas. Las medidas de recorte y austeridad (austeridad para las clases populares, que no para los oligarcas) que adem√°s el nuevo 135 consagran, han sido los torpedos que lo est√°n consiguiendo.

Pero el pesado acorazado del R√©gimen tiene sus posibilidades de seguir a flote si no perseveramos, y adem√°s lo hacemos correctamente. En primer lugar, las encuestas se√Īalan que PP y PSOE siguen bajando a pesar de sus esfuerzos por despistar y del apoyo medi√°tico que sigue manteniendo de forma machacona la ficci√≥n bipartidista e ignorando al resto, excepto a CiU en ocasiones.

En segundo lugar, las campa√Īas propagand√≠sticas en torno al heredero y su multi-operada de cirug√≠a est√©tica (a nuestra costa) consorte e hijas (que por cierto no pueden reinar).¬†El ‚Äújoven‚ÄĚ militarote muy preparado, dicen, ya est√° listo. Mientras a pesar de abundante ‚Äúsalsa rosa‚ÄĚ destinada a buscar chivos expiatorios como el yern√≠simo. La censura en lo importante -a saber, negocios reales- sigue vigente.

En tercer lugar, los votos que pierde el PP -e incluso algunos del PSOE- van a parar al partido ‚Äúatr√°palo todo‚ÄĚ Uni√≥n Progreso y Democracia (UPyD) verdadero partido trampa y enga√Īabobos. Liderado por alguien que lleva treinta a√Īos de cargo en cargo p√ļblico, sin embargo tiene la desverg√ľenza de criticar a los pol√≠ticos. Lo cierto es que la oligarqu√≠a y el m√°s rancio y reaccionario espa√Īolismo, ya tienen quien les ampare. UPyD sube como la espuma y eso es una mala noticia para las clases populares.

En cuarto lugar, Izquierda Unida, a quien las encuestas otorgan una horquilla entre el 13 y el 17%, no es capaz de articular en torno a ella todo el voto de la izquierda. Y si bien avanza mucho y ello es buena noticia, no lo hace suficientemente. En lugar de eso crece la abstenci√≥n. Por tanto, algo m√°s debe reflexionar el aparato de la Coalici√≥n, y sobre todo es responsabilidad tambi√©n suya encontrar y buscar soluciones ampliamente aceptables. Por ejemplo, expandir el modelo gallego. IU, su dirigencia, debe decidir si aun creciendo, su voluntad es situar a Chac√≥n o Madina en la Moncloa o bien posibilitar la gran coalici√≥n de facto PSOE ‚ÄďPP tal vez con CiU, incluso UPyD, o bien que logremos entre todas y todos un gobierno de progreso y de cambio real y antineoliberal.

En quinto lugar, este fin de semana ha transcendido una noticia que ciertamente me preocupa, y es el acuerdo de Equo con los Verdes Alemanes, fundamentalmente. El actual partido verde alem√°n es un partido ecologista de centro -como mucho- y cada d√≠a m√°s liberal. Gobierna antes con la CDU -la democracia cristiana de Merkel- que con Die Linke, a la que constantemente fustiga. Cuando gobern√≥ con la socialdemocracia del SPD, aplic√≥ recortes y practic√≥ pol√≠ticas neoliberales. No veo lo positivo del acuerdo con los alemanes, que adem√°s le pueden exigir -como sabemos ya ocurri√≥ en el pasado- concurrir al margen de un frente amplio. Equo debe elegir sus socios y su pol√≠tica (no soy yo qui√©n para decir nada), pero si advierto lealmente que puede elegir el camino gallego (en Galicia es socio de AGE), o bien el verde-alem√°n. Y en ese caso, actuar√° por libre y frente a las izquierdas. Como digo en mi blog ‚ÄúNo he de callar por m√°s que con el dedo‚Ķ‚ÄĚ, parafraseando a Quevedo.

Igualmente est√°n surgiendo como setas alternativas unitarias. Cada uno construimos nuestro Frente Amplio y similares. Pues bien, vamos a unir los Frentes Amplios y Convergencias desde abajo. Todo es desde abajo, aunque la argamasa sean √©lites activas, organizadas y ya concienciadas. Al fin y al cabo, frentes de organizaciones y de ‚Äúmultiactivistas‚ÄĚ. Lo cual es un hecho, por tanto lo que entiendo hay que hacer es ponerse manos a la obra y comenzar a reunirnos.

Como la realidad es la que es, al menos dos noticias positivas y es que a principios de junio van a haber al menos dos encuentros estatales, al objeto de reflexionar y buscar construir la hegemonía social imprescindible. Pues bien, vamos a inter-actuar y lograr algo positivo.

Si no ampliamos miras y esfuerzos, dejamos de lado espejismos a veces trufados de ambiciones personales, y no buscamos la mayor convergencia posible -y soy realista, digo posible- la derecha, los socioliberales y los enga√Īabobos volver√°n a vencer y mientras tanto podremos seguir buscando la unidad. Siempre habr√° quien, en posesi√≥n de la verdad y m√°s unitario que nadie, concurra a los distintos procesos electorales, algunos ya cercanos, por su cuenta. Con eso cuento, que dir√≠a aquel, pero lo cierto es que tenemos la mayor posibilidad que hemos tenido jam√°s de cambiar este Estado ante nuestras narices con el fin de poder ejecutar pol√≠ticas anti-olig√°rquicas y contra la ‚Äúausteridad‚ÄĚ, en favor de las clases populares, que jam√°s hemos tenido. No lo dejemos pasar o nuestros hijos se quedan sin derecho a jubilaci√≥n. Siempre les quedar√° emigrar a Alemania o Brasil, y a los dem√°s jubilarnos con setenta a√Īos.

Debate radiofónico sobre aspectos de la Constitución

Constituci√≥n Espa√Īola, art√≠culos 6 y 7, segunda parte: Los partidos pol√≠ticos ‚Äď Debate Directo

Carlos Martínez nos da un repaso general a los partidos políticos en 1978 y se remonta a su historia desde finales del XIX. Imprescindible para entender el panorama actual. Conduce Ana Barba.

El futuro próximo, si no se remedia

La cuesti√≥n es muy sencilla ¬ŅComo plantean los neoliberales que crezca la econom√≠a en el sur de Europa y por tanto en el Estado Espa√Īol?

Vamos a contar un cuento, que puede acabar siendo realidad si no nos movilizamos y si no alcanzamos un acuerdo político de las fuerzas sociales y políticas antineoliberales. Veamos el plan ideado por de las derechas, los liberales y las fuerzas del sistema, para fortalecerse y lograr el objetivo que se han propuesto.

1¬ļ Se abarata la mano de obra mediante una reforma laboral que elimina los derechos laborales, entre ellos la libertad sindical y de negociaci√≥n colectiva. Se destrozan los sindicatos, y se desprestigia a esos rojos locos y radicales que quieren el reparto.

2¬ļ Se genera¬†un gran fondo de paradas y parados bien formados y donde elegir, dispuestos a sobrevivir y para ello a ganar sueldos bajos, pero que les permitan pagar la luz, un alquiler en un piso “patera” y alimentarse¬†√ļnicamente¬†a base de patatas, chopped y pasta.

3¬ļ Se bajan los impuestos, m√°s todav√≠a a los ricos e inversores capitalistas. Previamente se ha eliminado la salud y educaci√≥n p√ļblica, y adem√°s gran parte de la administraci√≥n local y auton√≥mica han desaparecido. Se limitan las posibilidades de manifestarse y de protestar y de huelga. Se elimina la democracia local y municipal. Se permite s√≥lo votar cada cuatro a√Īos para mantener una ficci√≥n democr√°tica, con una ley electoral que es y seguir√° siendo un pucherazo.

4¬ļ Se hace un gran pacto nacional a cambio de empleo, aunque sea precario y semi-esclavo. Contando los poderes financieros y la derecha con un socialiberalismo derrotado, dividido, sin ideas y gran parte de las c√ļpulas sindicales perdidas, desorientadas y resignadas. Eso si, manteniendo algunos servicios de caridad y subvencionando comedores sociales y alg√ļn reparto caritativo de alimentos a gente vieja sin¬†pensi√≥n¬†o parados y paradas mayores, puesto que hasta los setenta a√Īos no se podr√°n jubilar.

Ya pueden venir los inversores alemanes,¬†yanquis,¬†los jeques √°rabes o las mafias del mundo entero a montar casinos, u hoteles en primera linea de playa con lujosas habitaciones en el mar. Muchos y buenos centros de prostituci√≥n, tanto masculina como femenina y con estudios, que¬†permitan agradables¬†compa√Ī√≠as y con dominio del ingl√©s.¬†Alguna fabrica insostenible y muchos y muchas camareras y camareros baratos y hablando idiomas, con titulaci√≥n universitaria, a los que casi no se les paga seguridad social y pueden trabajar doce horas sin problemas.

Entonces el Reino de Espa√Īa comienza por fin a crecer y una persona tan operada de ciruj√≠a est√©tica como Cher ser√° la nueva reina, y contemplar√° con sonrisa est√ļpida como un mont√≥n de borregos le aplauden y le dan gracias a dios por vivir en un pa√≠s con mucho sol, pues ya se sabe: “El sol es la alegr√≠a de los pobres”.

Moraleja: La soluci√≥n a la crisis es solo¬†pol√≠tica, pues su causa es¬†pol√≠tica. Necesitamos y con urgencia un frente social unitario, un Bloque Alternativo que nos ayude a movilizarnos mejor y derrotar en la urnas tambi√©n a las fuerzas del sistema. Ninguna fuerza antineoliberal sola tiene posibilidades, hay que agruparse y dejar bien claro que se quiere el poder para el pueblo y la soberan√≠a popular. Una Rep√ļblica de los y las iguales. Pero que se quiere gobernar, vencer y para ello hay que explicarle a todo el mundo qu√© futuro nos espera, y que los hijos de los que esto lean, que las personas de menos de cuarenta y cinco a√Īos que lean estas l√≠neas, cuando sean viejos no tendr√°n pensiones y vivir√°n de pedir limosna o de sus hijos, tal y como ocurr√≠a incluso en los inicios del siglo XX en Europa.