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6.000.000 de personas victimas de bancos, ricos, la Unión Europea y el Neoliberalismo. 6 MILLONES A LA CALLE!!!

El capitalismo necesita del paro. Es su ejercito de reserva para dar miedo a las personas trabajadoras con empleo y para aterrorizar a la sociedad.

El paro es terrorismo patronal y es terrorismo ejercido por los gobiernos que quieren desmontar el estado del medio-estar -o bienestar a medias- que tenemos todavía aunque ya muy tocado. El paro es el arma de destrucción masiva del gobierno para doblegar voluntades y provocar una profunda depresión social.

El paro es la pistola neoliberal que nos apunta a las clases populares para conseguir la mayor transferencia de rentas del pueblo trabajador a las grandes fortunas, los bancos y los especuladores. Es decir, es el mayor robo de la historia que está produciéndose ahora mismo, desde las gentes honradas y trabajadoras en favor de ricos y banqueros. Esa es la verdad y lo demás son burdas mentiras. Esto no es una crisis: es un atraco.

Con seis millones de desempleadas y desempleados debiéramos estar ya ocupando las calles y cortando las avenidas. Gritando pan y trabajo delante de los bancos y paseando por los barrios de los ricos con pancartas de “queremos trabajar, queremos comer, queremos futuro para nuestros hijos”.

Cuando en el año 2000 en Argentina estalló el “corralito” los parados y paradas cortaron las calles y aporrearon los bancos, demostrando que estaban y existían.

Estamos parados y paradas para que las grandes empresas, los bancos y los fondos de inversiones ganen más.

Hay asambleas y compañeras y compañeros trabajando contra el paro y sus consecuencias. En Facebook ha surgido el siguiente evento llamado Personas Paradas Activas (Movimiento de Personas Paradas Activas contra la Crisis).

Porque ahora lo que toca es hacernos visibles y demostrar que no queremos que se sigan aplicando recortes sociales, que se derogue la reforma laboral y que se acabe de una vez con las amenazas de recortar el paro.

Aunque no estamos solas y solos. El día 5 de Marzo a la calle, si. Pero el 14 de Marzo también convocados por la Cumbre Alternativa de Europa. Una red de movimientos, organizaciones y sindicatos contra las políticas de austeridad y de extensión de la pobreza y el paro.

Los y las de abajo hemos de reaccionar y comenzar a decir que hasta aquí hemos llegado.

Ni una persona parada sin subsidio y sin ayuda.

Basta ya de insultos del gobierno y de los ricos diciendo que no queremos trabajar y que somos unos vagos.

El régimen del 78 esta caducado ¿Pero como construir lo nuevo?

La encuesta de la cadena SER -grupo PRISA- desde luego no es inocente. PRISA no es sino una empresa neoliberal más, con intereses económicos y políticos tanto en el estado español como Europa, y por supuesto en Latinoamérica. Pero como empresa informativa también debe hacer algo y justificarse. La encuesta del 23 de Enero de 2013 es muestra de ello.

Pero ese sondeo de opinión no hace sino corroborar lo que muchas personas llevábamos tiempo denunciando. Algunas hace ya años y otras menos, pero multitud afortunadamente tras el 15 de Mayo de 2011. La conclusión es que el régimen del 1978, por la fecha de la Constitución vigente, está finiquitado, podrido y alejado cada vez más de la voluntad popular.

La legitimidad política no solo la otorga el Parlamento –cosa que por supuesto así es pues representa la soberanía popular- pero las personas son cada vez más conscientes de que ese parlamento está electo por medio de una ley que contiene en si misma el pucherazo, que refuerza un bipartidismo corroído por casos de corrupción y del que se desconfía cada día más. Un bipartidismo que, al igual que el régimen, ha fracasado o al menos se muestra incapaz de seguir rigiendo las esperanzas de los pueblos del estado español.

La legitimidad del 78 se basaba en el advenimiento de la democracia tras el franquismo. Pero también la democracia, que ni fue un regalo ni se la debemos a nadie en concreto, sino a la determinación de los pueblos de España y de su clase obrera por conquistarla y dotarla además de derechos sociales y laborales, no puede basarse en una pata: el estado de derecho. La Constitución del 78, constantemente obviada en su apartado de conquistas sociales y ciudadanas, no puede aportarnos tan solo un rey ya desprestigiado, unos partidos muy discutidos en su conformación y estructura actuales, así como en su relación con la ciudadanía, y un poder judicial lento, clasista y encima ahora con unas tasas que hacen imposible a las personas de las clases trabajadoras acceder a él.

La legitimidad democrática desde el siglo XX y por supuesto en el XXI se sustenta en el bienestar del pueblo, el reparto equitativo de derechos y obligaciones y en la posibilidad democrática de avanzar hacía mayores cotas de justicia y de igualdad, así como de los pueblos de un estado plurinacional a decidir. Si el estado no es social, falta una pata y por tanto hay que refundar el estado y redactar una nueva Constitución que garantice los derechos y libertades. En esta etapa del régimen, los derechos sociales -y perdón por las constantes cacofonías- están siendo conculcados, los recortes y privatizaciones en salud, educación, desempleo y pensiones, la pérdida de la libertad sindical y derechos laborales, y la desigualdad ante la justicia así como ante la fiscalidad, diseñada solo para favorecer a los ricos, las grandes empresas y bancos, ha roto cualquier atisbo de reconocimiento social y perdido los sagrados fundamentos de la democracia. En el reino de España ni somos iguales ante la ley, ni existe un bienestar garantizado, ni se aporta en función de las ganancias y beneficios. Es decir, reina la injusticia más palmaria. El estado social está siendo robado en beneficio de los de arriba.

La Transición se basó en un pacto social roto ya definitivamente, cuyo basamento estuvo en la consecución de demandas sociales y sindicales duramente conseguidas, pero que ahora una vez eliminadas ya no sustentan el acuerdo. Por tanto, defender en estas circunstancias un régimen caduco no tiene sentido excepto para liberales doctrinarios que solo creen en el estado policía y en la preeminencia de la riqueza y la propiedad sobre el bien común y la igualdad.

Por tanto, es el momento de organizarnos con más fuerza y lograr la convergencia entre movimientos sociales, cívicos y partidos o fuerzas políticas no contaminadas por la corrupción, al objeto de crear el actor político que nos permita alcanzar la vuelta a la democracia y el reparto equitativo. Es el momento de aunar esfuerzos y no dispersarnos en múltiples convocatorias. Pero también de dejar de pensar que nadie solo puede. No se trata ya en un momento de emergencia social y democrática de contentarnos con subir algunos puntos porcentuales en el computo electoral, sino de gobernar, es decir de alcanzar una mayoría sólida que permita un regeneración democrática y el gobierno del pueblo y para el pueblo.

En consecuencia como hay propuestas ya lanzadas de unos Estados Generales sociales y políticos, unifiquemos rápidamente todas las iniciativas dispersas y planteemos una nueva coalición convergente que nos permita avanzar. Pero tampoco quiero olvidarme de la responsabilidad de los movimientos sociales, puesto que nosotros –los movimientos- hemos elaborado el discurso y las propuestas y las alternativas socio-políticas, en consecuencia y en mi opinión, quiere decir que hemos de abandonar nuestra torre de marfil teórica –es cierto que estamos en calles y plazas y dando la cara- pero los tiempos exigen otra cosa, otra actitud y más decisión. Tal y como ocurrió en Latinoamérica por mucho que se nos mienta en este reino bananero sobre sus procesos. O tal y como ahora está ocurriendo en Túnez, donde todas las fuerzas democráticas, laicas y anti neoliberales se han unido en un Frente Popular. Si Túnez fue ejemplo para las revueltas ciudadanas y la reacción frente a la ausencia de democracia real, bien podía seguir siendo ejemplo ahora, pues los protagonistas de la Revolución tunecina se agrupan en el Frente Popular, que incluye a partidos, movimientos y sindicatos. Y no lo digo por importar el nombre, sino el espíritu.

Las fuerzas sociales transformadoras antineoliberales y por el socialismo democrático y superador del capitalismo no tenemos nada de qué avergonzarnos, al revés llevamos años luchando en condiciones muy duras y denunciando los efectos negativos de las prácticas tanto ultraconservadoras como de los que han renunciado a la emancipación. Los movimientos y fuerzas agrupadas en torno a los presupuestaos del Foro Social Mundial estamos desde 1998 denunciando lo que iba a llegar con el neoliberalismo y hemos soportado una soledad ya finiquitada, pues teníamos razón y coraje. Por eso las fuerzas de izquierdas consecuentes, no debemos ocultarnos, pero debemos ser generosas, abiertas y capaces de elaborar una nueva forma de organización más democrática y transparente. Más comprometida si cabe y aprender de los movimientos.

Estamos ante una emergencia y eso requiere generosidad, valores y prácticas claramente diferenciadas de los que ejercen el poder. Pero sobre todo hemos de buscar una alternativa puesto que fuerzas ocultas y no tan ocultas de la extrema derecha y de la derecha económica, ya la tienen. El mismo PP tiene su estrategia de cambio confusión y perpetuación. Es ya muy antiguo, renovemos todo para que todo siga igual. Denunciemos el desorden para proponer un orden nuevo, es decir el fascismo que hoy se esconde tras la excusa del gobierno de los técnicos y de los supuestos sabios.

Nadie pues de los que creemos que otro mundo es posible, nos podemos apartar, pero para construirlo las propuestas son simples y en varias direcciones aunque convergentes:

– Movilizarnos contra la corrupción y los recortes y privatizaciones, la mayor parte de las veces -por no decir todas- corruptas.

– Apoyar la convocatoria de la Alter Summit o Cumbre Alternativa Europea convocando las manifestaciones del 13 o 14 de Marzo, según sea la reunión del Consejo Europeo de la UE, en contra de sus políticas de austeridad y por una Europa diferente de está que está bajo el dominio de la dictadura de los mercados. A la calle ya. No podemos seguir sin reaccionar.

– Marchas y acciones por la dignidad.

– Estados Generales de ciudadanía y movimientos sociales y socio-políticos al objeto de crear al actor político coaligado que nos permita vencer a la corrupción y luchar por la justicia.

– Exigencia ya del fin de las amnistías fiscales, el fraude fiscal consentido y auditoría de la deuda. No pagar la deuda ilegítima. No consentir más que la deuda privada y de los bancos la paguemos los y las ciudadanas.

– Reconquista de la soberanía popular -hoy secuestrada- y de la independencia del Estado Español vendido a intereses del capitalismo europeo e internacional. Por una Europa de los pueblos.

Huele a podrido en el Reino de España

El PP, su Gobierno, la oligarquía derechista que nos domina, si algo está tratando de imponer es que la justicia ya no sea igual para todos y que hay personas destinadas a dominar y enriquecerse, pues su pertenencia a la clase pudiente y propietaria les otorga la capacidad exclusiva de hacerlo. Es decir desde su preeminencia de clase el dominio total.

Es además una oligarquía que está imponiendo un régimen patricio que otorga poderes por encima de los demás a la aristocracia económica dominante. Si se dan casos de corrupción política y abuso de poder, no va con ellos ni ellas. Si se cometen crímenes de tráfico y mueren personas a manos de uno de ellos, se le tolera y exculpa y encima se hace de ese loco del volante un héroe. Si se adquieren viviendas ostentosas y muy caras, excesivamente caras, todo el mundo tiene derecho a ir de vacaciones a Marbella, es la respuesta. Ademas como muchos de ellos proceden de familias acaudaladas pues… Ese es el PP, chulo, prepotente  autoritario y arrogante. Con la arrogancia de los caciques, el autoritarismo de los “jefes provinciales o nacionales de FET y de las JONS”, con el aire despreciativo de las marquesas con mantilla acudiendo a misa de doce, seguidas por sus criadas, nos miran por encima del hombro y sonríen.

Pero es que en este reino bananero y provinciano, además hay que sufrir a un rey, cazador de diversas espacies protegidas, decrépito y vividor. Un rey con una amante alemana y aristócrata con extrañas relaciones e intereses económicos. Un yerno a punto de demostrarse ya lo chorizo que puede ser. Una princesa heredera consorte, desconocida a base de operaciones de cirujía estética que hemos pagado entre todas y todos con un silencio papanatas que ha parido unas hijas -nietas del heredero de Franco- que encima no pueden llegar a reinas pues la Constitución se lo impide por ser mujeres. Esperamos una nueva Constitución que restaure la igualdad ante la ley.

Los derechos sociales en almoneda y listos para ser privatizados, es decir convertidos en negocio de los amigotes del poder o el poder mismo, y la mayor transferencia de rentas de la España contemporánea de pobres y trabajadoras y trabajadores hacia los ricos, es decir el robo masivo de dinero de los que trabajan y crean así como de las y los pensionistas en favor de los que detentan la riqueza o la administran a cambio de sueldos y beneficios, esos si no congelados.

Frente a esto, uno que se cree el Tribuno de la Plebe, Rubalcaba, en el que no cree la plebe ni esta necesita ya de tribunos. Con un discurso a rastras de las reivindicaciones sociales y sindicales, pero de cuya honradez y compromiso ya nadie cree, pues han sido engañados mil veces y no cuestiona los dos temas creo fundamentales, como son la deuda pública y quien y como se paga o no se paga y la Unión Europea, es decir si esta Europa neoliberal que él ha contribuido a crear, nos sirve o no.

Los sindicatos mayoritarios acusan el desgaste de las maquinaciones en su contra y contemplan como se les ningunea en lo legal mermando sus competencias y capacidad de intermediación, además de sufrir una inmisericorde campaña en su contra curiosamente apadrinada por corruptores y corruptos del poder o cercanos al poder. Los sindicatos minoritarios, acostumbrados a las privaciones, luchan en la medida de sus fuerzas, pero en demasiadas ocasiones el objetivo de sus críticas es la “competencia sindical” y no el enemigo patronal. Vivimos tiempos de buscar la UHP cueste lo que cueste. Todas estas situaciones y ataques merman la capacidad de respuesta y se crea a veces una situación de “impasse” como la de estos días, que está posibilitando la profundización de la ofensiva neoliberal. Hay que reaccionar masivamente y ya.

Hay sin embargo muchas huelgas y manifestaciones locales. Protestas ciudadanas ante el deterioro de la sanidad y de la educación pública. Pero junto a estos picos de conflictividad social, también fatalismo y resignación e impotencia en ocasiones acerca de como movilizar. Muchos fuegos si, pero a veces dispersos y poco coordinados y excesivo miedo a los bomberos. Tras las huelgas generales hay que ver qué se hace y como se revitaliza la contestación generalizada.

Vivimos en un estado autoritario. El Reino de España es un reino autoritario, en el que hay que ser ya rico para ir a pedir auxilio judicial o protección judicial frente a las arbitrariedades. La policía actúa con impunidad en las protestas sociales y sindicales, hay casos de abusos policiales, hay interrogatorios aleatorios e intimidatorios y el Ministro del Interior se permite decir que nos va a reeducar a los y las activistas sociales y sindicales a base de multas gubernativas. Los Ayuntamientos van a ser mutilados en su composición democrática, y encima ellos los de Gürtel, los de Bárcenas se atreven a decir que es para ahorrar. La realidad plurinacional de los pueblos ibéricos de Extremadura hacia el este es negada, y ahora lo próximo será recentralizar y volver a la España una, con la que soñara José Antonio Primo de Ribera.

Los mercados no necesitan de la democracia, por eso ATTAC, con gran precisión, habló de la dictadura de los mercados -que existe y es real- pero hemos pasado ya a una dictadura política que, de forma inexorable, se va conformando. Porque el problema no son solo los recortes y las privatizaciones, no, también lo es la pérdida de la igualdad. Las y los ciudadanos de este reino no somos iguales, ni en derechos ni en deberes. La falta de rigor y veracidad informativa y la manipulación masiva casi total que sufrimos, es fruto del pensamiento único impuesto por los liberales autoritarios y los amos del capital. Es que el neoliberalismo ha producido grandes cambios culturales, y esos cambios eran necesarios para imponer su crisis y gracias a su crisis explotar, robar y desahuciar con total impunidad a las clases populares.

La Unión Europea tampoco es un dechado de democracia, pues en ella mandan una casta de eurócratas no electos, que dictan normativas siempre en favor de los poderosos y las transaccionales, jamás en favor de los pueblos. Por eso en la lucha que estamos llevando en el reino podrido, ya ni siquiera contamos con Europa. La Europa antifascista ha sido secuestrada por una turba de mercaderes y unos burócratas sin legitimidad ninguna.

A pesar de todo resistimos. Hay mil intentos de forjar la unidad y los frentes del pueblo y de las clase trabajadora contra a la falsa democracia patricia y el inservible tribuno de la plebe no reconocido. Hay llamamientos y referentes auto-ofertados. Sobran encuentros y reuniones, o tal vez no y soy injusto conmigo mismo. Faltan huelguistas, manifestantes y ocupantes. Hay mucho llamamiento y poca audiencia. Tal vez ese es el momento que debemos vivir y superar. Pero mientras averiguamos si son galgos o podencos, ellos, los de arriba, preparan el ataque sobre las pensiones, eliminan subsidios de supervivencia, privatizan la salud y convierten lo público en su negocio.

Hace falta la convergencia y el actor político. Pero que la lucha institucional y demoscópica no nos haga perder de vista la imperiosa necesidad de volver a saltar a la calle y a las carreteras.

La unidad y la confianza solo se forjará en la lucha social. En las salas de juntas podemos discutir y enfrentarnos antes de ponernos de acuerdo y eso es lo que hace falta, un gran acuerdo de las y los de abajo. Una nueva forma de hacer y entender la política, sin las zancadillas y los codazos, pero tampoco sin el insulto, el menosprecio y el dogmatismo.

Creo que las fuerzas políticas y los actores políticos debieran aprender de los movimientos sociales. De hecho el nuevo relato ha surgido de los movimientos sociales exclusivamente y en su seno, pues sin elecciones a la vista y como profesión se ha tenido la posibilidad de analizar la fase actual del capitalismo, y de su crítica pasar a proponer alternativas. También alternativas europeas y a nivel continental, tal y como ya trabaja y llama la Alter Summit de la que ya os he escrito y os recomiendo leáis sus propuestas. La Cumbre Social y otras plataformas y asambleas se deberían adherir y acompañar su movilización europea del 13 de Marzo.

Vale la pena no callar, ni consentir. Creo que con fuerza debemos exigir la dimisión del gobierno. El encuentro de las fuerzas sociales y la construcción entre partidos y movimientos de la Coalición, imprescindible para alcanzar el gobierno y conseguir el poder para que el poder popular no vuelva a ser secuestrado. En lugar de vivir en un reino podrido, vale la pena alumbrar un poder ciudadano.

Construyendo la izquierda desde la recuperación del socialismo

El Socialismo es un concepto amplio y emancipador que no es propiedad de ningún partido en concreto, sino de sus seguidores y seguidoras y de las y los que defienden sus principios de igualdad, democracia también económica y una nueva sociedad no capitalista y con propiedad pública y/o colectiva de los medios de producción y de consumo. Para ello, la lucha de clases contra los poseedores y dominadores es esencial, tanto como defensa de los logros y derechos sociales, como su consecución y lograr el reparto de la riqueza.

El Socialismo tiene en Marx uno de sus principales y más lúcidos pensadores, pero también hay otros muchos que han elaborado, difundido y propuesto. Así como muchas personas socialistas que han dedicado su vida a la lucha social y emancipatoria. Si bien igualmente sufre usurpadores de esta idea en beneficio de la banca, los capitales y las doctrinas liberales. En el Reino de España han abundado y abundan este tipo de piratas políticos. Han robado una hermosa palabra, llena de esperanza para regalársela a los poderosos, a los explotadores e incluso a un rey desprestigiado, decrépito y heredero de Franco.

El Socialismo tiene en Europa y Latinoamérica una rica tradición y ha logrado éxitos parciales innegables, tanto en su escuela socialdemócrata como socialista, como comunista. Actualmente surge con fuerza el eco-socialismo ante la destrucción del planeta que de forma constante significa el capitalismo, y por tanto no podrá defenderse la madre tierra sin otra forma de sociedad igualitaria, frugal y sustentable, lejos de consumismo criminal.

Por tanto, conscientes de la necesidad de aportar una visión socialista amplia e integradora y recuperar para las clases trabajadoras y populares, ese socialismo de origen obrero e implicado actualmente y a fondo en la Revolución ciudadana que comenzamos a vivir unos y unas cuantas socialistas y personas de izquierdas, que no nos resignamos a ver como se dilapida una tradición que tanto ha aportado y puede aportar y una visión de la vida antineoliberal y de reparto y justicia que es la verdadera libertad real y no la puramente formal que liberales y socioliberales propugnan. Organizados en diversas plataformas abiertas y participativas, trabajamos dentro de esta corriente de acción y pensamiento. Un núcleo de nosotras y nosotros agrupados en Construyendo La Izquierda, estamos trabajando en un próximo encuentro europeo de personas reconocidas de la izquierda del continente que han dado pasos decididos tanto de favor de la convergencia de las izquierdas, como de recuperación de la dignidad del socialismo.

Así pues, desde Construyendo la Izquierda vamos a trabajar al objeto de ayudar a clarificar y construir la alternativa socialista, para buscar la convergencia, la coalición, la alianza de las izquierdas. Somos unos más en este intento ilusionante. No somos, mejores, ni peores que nadie, solo somos personas que creemos que la política necesita revitalizarse con nuevas formas de participación reflexión y trabajo, diferentes de de viejos tics y dogmatismos superados y que las personas jóvenes desprecian. Sabemos además que sin el concurso de los movimientos sociales y los sindicatos de clase, nada será posible, de forma que tanto auto-organizada como contundentemente, frenemos los recortes genocidas que sufrimos, así como las privatizaciones gansteriles y con trampa que de forma miserable y ladrona ponen los servicios públicos al servicio de intereses y negocios privados de los amigos del poder, es decir del poder y esto desde el caso Cisneros hasta Güelmes y la verdad de la privatización de la sanidad madrileña, pasando por las privatizaciones bancarias y el expolio de las Cajas de Ahorros, se repite constantemente desde que en los años noventa del siglo pasado en Consenso de Washington decidió acabar con el estado del bienestar e impedir el estado social a sangre y fuego.

Es por eso que vamos a pedir que personas reconocidas venga, nos apoyen, den aliento y ayuden, pero también nosotras e ellos, intercambiando experiencias y proponiendo formas de acción conjunta.

Hugo Chavez significa un antes y un despues

No hago un panegírico. El presidente Chávez no ha muerto. Le deseo larga vida por su bien, el de su pueblo y el de los pobres del mundo.

Hugo Chávez es un hombre tan odiado por la oligarquía venezolana, los poderosos del mundo, el Departamento de Estado de los EE.UU. y lo que este representa, el grupo empresarial PRISA -y “El País”, su diario de cabecera- como amado por millones de venezolanas y venezolanos humildes que le siguen, le votan -porque a Hugo Chávez le votan en las urnas- como por millones de personas transformadoras, progresistas y socialistas de este mundo.

Nunca ha sido fácil transformar la realidad. Menos fácil es construir el socialismo desde la democracia. Más difícil todavía transformar el capitalismo en reparto e igualdad contando con personas viciadas por la cultura vieja de la dominación y la competencia. Pero Chávez cuando muera, y lo hará igual que todas y todos nosotros, al menos lo habrá intentado. Encima tendrá datos, cifras y realidades visibles que avalarán tal empeño. Pero sobre todo, Chávez ha despertado una ilusión, la de que es posible.

Su trabajo es tan odiado porque demuestra que el tránsito hacía el socialismo es posible y realizable. Repartir los beneficios de las riquezas patrias, en lugar de hacerlo a los accionistas extranjeros de empresas foráneas no es una utopía, es realizable. Además ha dejado al descubierto a la socialdemocracia europea claudicante ante el neoliberalismo, ante la propia oligarquía de Venezuela, construyendo estando social y creando bienestar, cuando esta -la socialdemocracia liberal- comenzaba a defender un “estado del bienestar sostenible”.

Hugo Chávez es un fenómeno producto de la lucha de un pueblo y de su Revolución pacifica. No ha podido ser derribado a pesar de los millones ingentes de dólares y euros gastados en difamarlo, mentir sobre la realidad venezolana y tratar de convertir en un dictador a un mandatario democráticamente elegido.

Estas lineas no son imparciales. No. Pero tampoco lo es ni una línea de “El País”, ni un segundo de la SER, ni un minuto de TVE, ni una micra de los medios privados de propaganda e “información” venezolanos, que son nada más y nada menos que el 70% de toda la parrilla informativa de la República Bolivariana… y eso que no hay libertad.

Pero si yo admiro la obra de Chávez -y lo hago- los datos del PNUD, la ONU u otras agencias de evaluación económica y social son incuestionables. Por eso, como la mentira tiene las patas muy cortas, Hugo Chávez gana elecciones.

Pero lo que los neoliberales que desean su muerte y son felices con su enfermedad más temen es que Hugo Chávez ha demostrado que si es posible y que si les podemos vencer. Allí, en su patria y en todas partes.

A los progres europeos antichavistas, a los socialdemócratas ya socioliberales que apoyan el partido del corrupto prófugo Carlos Andrés Pérez, fallecido recientemente, y a los que siendo de izquierdas se creen las mentiras de PRISA, la propaganda de los EE.UU. o de los grupos empresariales informativos europeos, les digo que Chávez ha hecho mucho más por ellos y sus ideas de lo que se imaginan. Que el problema no es predicar, sino dar trigo y esa es la obra de Chávez, reiniciar el reparto de trigo.

No quiero perder el tiempo reconociendo errores, que los tiene, pues el odio a muerte que ahora se destila es tan nauseabundo como injustificado incluso para un liberal sensato, sino que denunciando a los cuatro vientos que dime de qué presumes y te diré de qué careces. El estado de Europa con un mayor desprecio por sus políticos, con cientos de casos de corrupción en el PP y el PSOE, con una ley de partidos vigente de muy poca calidad democrática, y una Constitución que se reforma mediante un golpe de palacio en quince días y sin consultar al pueblo, lo mejor que puede hacer es callar y respetar la obra de otros que al menos intentan lograr la justicia.

La grandeza de Hugo Chávez es la miseria y la mentira de sus detractores conscientes y que al menos esperan obtener nuevamente beneficios en Venezuela.

Pero esto -la enfermedad del comandante- no es nada que pueda asustarnos o preocuparnos. Lo siento por el hombre que sufre, pero no por un proceso revolucionario en marcha y con futuro. Mejorable, como todo. Cuando en el Reino de España seamos capaces de tener una República democrática y más justa, hablamos. Ahora lo que tenemos es mucho que hacer, y recordemos: los mismos que ahora están contra Chávez estarán contra la profundización de la democracia y la justicia en el estado español.