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Ese hombre llamado Hugo Rafael

Era cari√Īoso y simp√°tico. Sin embargo, la derecha, la oligarqu√≠a y la inmensa mayor√≠a de los medios de comunicaci√≥n -que son propiedad de ambas- le¬†presentaron¬†como a un dictador.¬†Dieron¬†una imagen de √©l cual si fuera mitad¬†d√©spota¬†y mitad inculto sargento chusquero. Hugo Rafael Ch√°vez Fr√≠as, militar de carrera y diplomado en Estado Mayor, era licenciado en Ciencias Pol√≠ticas y Sociolog√≠a y pose√≠a una gran cultura, siendo un lector empedernido.

Ch√°vez era un llanero, como le escuch√© decir docenas de veces mientras trabaj√© para √©l durante unos breves pero intensos meses, hace ahora un a√Īo. Un llanero es un hombre de Los Llanos de Venezuela, con mentalidad agraria, pero tambi√©n de jinete rebelde, de lancero de¬†Bol√≠var. Por eso cantaba, bailaba y era sencillo. Sencillo como los lugare√Īos, alegre y con algo de sangre negra, por parte de su abuela paterna. Ch√°vez hablaba como el pueblo venezolano, por eso le entend√≠an tan¬†bien. Ch√°vez hered√≥ el esp√≠ritu libre y rebelde de los llanos.

La burgues√≠a venezolana siempre le despreci√≥, le llamaban “el negro” como mote despectivo. √Čl siempre habl√≥ orgulloso de sus gotas de¬†sangre¬†negra.

Hugo Ch√°vez no era como los¬†pol√≠ticos¬†y¬†pol√≠ticas¬†al uso en el estado espa√Īol. Hablaba con convicci√≥n, contundencia y frases rotundas, entendibles por y para su pueblo. Ch√°vez no hablaba para las √©lites, mucho menos para contentar a las oligarqu√≠as. Hablaba para su gente, para los pobres de Venezuela, de Am√©rica y del mundo.¬†Por eso no sent√≠a¬†verg√ľenza de cantar en p√ļblico canciones llaneras, los cantos populares de su tierra, que en varias ocasiones le contempl√© desgranar. Era la vida, era tremendamente vitalista. Se desbordaba en palabras, pero sobre todo en acciones, en hechos, en programas.

Ch√°vez visitaba obras, interpelaba en p√ļblico a directores, alcaldes o ministros, y si hac√≠a falta les reprend√≠a. Hugo Ch√°vez, presentado en Europa Occidental como un machista, ten√≠a sin embargo a numerosas ministras en su Gabinete, as√≠ como el PSUV contaba con un gran n√ļmero de diputadas y numerosas mujeres, al menos tantas como hombres, ocupando los altos cargos de la Administraci√≥n. Tambi√©n los Consejos Comunales est√°n llenos de mujeres activistas, yo dir√≠a que m√°s que hombres.

En ocasiones, Hugo Chávez hacía retransmitir en directo por TV los consejos de ministros. Se comentaba en Miraflores (la sede presidencial) que ponía en serios aprietos a sus ministros solicitándoles datos, acciones en marcha y fechas concretas de ejecución. Era infatigable sencillamente. Trabajar a su servicio eran horas de trabajo, seguimiento y duras jornadas de reflexión, lectura e informes diarios. Otras y otros en condiciones todavía más duras que el autor.

Pero lo que aquí me interesa resaltar -pues ya habrá cientos de artículos mucho más eruditos- era su carácter humano y su compromiso altermundista.

A Ch√°vez lo vi por primera vez en el Foro Social Mundial de Belem en Brasil. All√≠ en medio del¬†√©xtasis¬†de los militantes j√≥venes del Movimiento de los Sin Tierra, nos habl√≥ con su sencillez y profundidad. Se declar√≥ feminista y tuvo palabras de aprecio para Ignacio Ramonet y otros intelectuales europeos y latinoamericanos del pensamiento cr√≠tico all√≠ presentes. Cuando finaliz√≥, las muchachas y los muchachos latinoamericanos presentes -en especial brasile√Īos- se abalanzaron al escenario y Hugo, cual un cantante de rock, se desprendi√≥¬†de una toallita que llevaba para enjugarse el sudor y la arroj√≥ al p√ļblico, a su p√ļblico, que era parte de la juventud revolucionaria latinoamericana. Ch√°vez volvi√≥ a sellar su compromiso con el Foro Social Mundial. En ese mismo acto, organizado por el MST cuyos activistas sencillamente lo amaban y lo aman, junto a Evo Morales, Rafael Correa y Fernando Lugo -el presidente electo derrocado en Paraguay- afirm√≥ que all√≠ estaban, comprometidos con la causa de la revoluci√≥n y el socialismo internacional “Un doctor de Harvard, un indio, un obispo y un soldado juntos“, que hab√≠a de todo en esa banda del nuevo internacionalismo: un cura, un intelectual, un indio cocalero y un soldado del pueblo.

Después, ya en Venezuela, tuve la suerte de participar en el acto de constitución del Gran Polo Patriótico. En Caracas, cerca de Miraflores y en la calle, desgranó la gran aventura del frente antineoliberal: amplio, participativo y popular en el que un líder carismático ponía todas sus esperanzas. Porque Hugo Chávez, y eso debe servirnos de ejemplo, potenció un gran movimiento unitario popular y amplio, el Gran Polo Patriótico, de forma que aun teniendo la fuerza electoral suficiente junto con los socialistas del PSUV, llevó en sus listas a comunistas del PCV -que eran minoritarios- y a socialdemócratas antineoliberales del MEP y del PTT Maneiro. Ojalá la lección se aprenda por estos lares.

Deseo finalizar manifestando mi repulsa por muchas falsedades que sobre el presidente Ch√°vez se est√°n diciendo en el estado espa√Īol, con un jefe de estado vitalicio e impuesto por un dictador, y a pesar de ello muchos periodistas se atreven a cuestionar su “pureza democr√°tica” afirmando la dificultad de los medios de informaci√≥n, la mayor√≠a en manos p√ļblicas. Esta afirmaci√≥n es una monstruosa mentira. La mayor√≠a de las cadenas de televisi√≥n venezolanas son privadas y la mayor parte de los¬†peri√≥dicos¬†tambi√©n. Basta con viajar a Venezuela y comprobarlo. Pero afirmar√© m√°s: con menos ataques de lo que los peri√≥dicos¬†y cadenas privadas constantemente profieren contra el que era su jefe del estado, si estas afirmaciones se hicieran aqu√≠ en Espa√Īa para criticar al monarca vitalicio y no electo heredado de Franco, muchos medios ya hubieran sido cerrados y/o procesados sus directivos. Por esto, al dolor que sufro por la muerte de un gran hombre de estado, gran socialista y humanista, lo veo incrementado por tener que escuchar tanta falsedad de tipos que jam√°s han estado en Venezuela, ni contrastado sus informaciones. Pero la mentira tiene las patas muy cortas y el cari√Īo de su pueblo no se podr√° ocultar.

Hugo Chávez nos hizo mucho bien a toda la humanidad. Los verdes europeos debieran ahora recordar y en especial los centro-europeos su decidida actuación junto a Evo Morales en la cumbre de Copenhague, cuando la abandonaron y se solidarizaron con las reivindicaciones ecologistas y en defensa de la Madre Tierra, en lugar de criticarle con criterios eurocentristas y racistas.

Termino pidiendo a las personas de izquierdas e informadas que puedan leer este artículo que, cuando analicen las actitudes y la obra de Hugo Chávez, piensen como latinoamericanos. A nosotras y nosotros tanta supuesta pureza y muy supuesta horizontalidad, no nos ha servido ni para hacerle cosquillas al sistema, mientras que los líderes latinoamericanos y sus pueblos sí que están creándole problemas al capitalismo depredador.

Carlos Martinez
Polit√≥logo. Ha trabajado en una Unidad de An√°lisis al servicio de la Presidencia de la Rep√ļblica Bolivariana de Venezuela

Se siente! Se siente! Ch√°vez est√° presente!!!

Hugo-Chavez
Hugo Rafael Ch√°vez Fr√≠as, el amigo de los pobres del mundo. Hugo, el compa√Īero primero de la revoluci√≥n socialista mundial. Ch√°vez el hombre, el socialista. Sigues presente. Mi p√©same al pueblo de Venezuela y mi profunda tristeza, porque t√ļ eras imprescindible. Ch√°vez, presidente, sigues presente. No te olvidamos, no te fallaremos. Tu s√≠ eras socialista.

Con el maestro. Con amigos. Con los y las de abajo

CLI-Lafontaine
El Sábado 2 de Marzo de 2013, en el ATENEO de Madrid, lugar cargado de simbolismo y de mil historias de esperanza, ilusión y lucha, se presentaba Construyendo la Izquierda Рla alternativa socialista.

Un acto de pura y dura voluntad¬†pol√≠tica de un grupo de personas de “los de abajo”, militantes de base de las izquierdas, activistas sociales, socialistas antineoliberales y anticapitalistas, ecosocialistas y gente de las diversas familias socialistas y marxistas. Personas sin medios, apoyos externos ni sugerencias de parte. Independencia¬†pol√≠tica, rectitud √©tica, sacrificio y entusiasmo, mucho entusiasmo junto a no pocos problemas. Gracias a todas y a todos. Gracias al apoyo de Cr√≥nica Popular, tan humilde como nosotras. Pero sobre todo gracias a los ponentes. Gracias a Oskar Lafontaine, maestro de socialistas de izquierdas y figura que alumbra con luz propia a todo el espectro de la familia¬†socialdem√≥crata consecuente y de clase. Desde hace a√Īos Oskar, que fue todo (secretario general del SPD y ministro de Hacienda de Alemania) y dimiti√≥ por coherencia, sin √©l, M√©lenchon por ejemplo no hubiera surgido con tanta fuerza. Ejemplo ya seguido como Dimitris Touskalas, el sindicalista-socialista de SYRIZA EKAM, reconoci√≥ en p√ļblico.

Gracias al compa√Īero griego que, por coherencia antineoliberal y oposici√≥n a la troika, abandon√≥ el PASOK y ahora llega al estado espa√Īol como diputado de SYRIZA. Dimitris Touskalas no solo nos inform√≥ de lo que es SYRIZA EKM, pues la coalici√≥n de la izquierda real griega se ha ampliado en su base con EKM y acoge con fuerza al movimiento social, para hacer y construir¬†pol√≠tica.¬†Dimitris hizo un llamamiento a la necesidad de coordinar esfuerzos y a no ser los √ļnicos. Que su ejemplo cunda y la Europa del Sur se organice. Su¬†estrategia¬†necesita una pata europea. Pero sobre todo, debemos animarnos a formar un frente ante la banca y la estafa de la deuda.

Gracias a Yolanda Diaz, de AGE, que acudi√≥ acompa√Īada de un diputado de ANOVA -el partido de Beiras- y que, por medio de Yolanda, nos transmiti√≥ su saludo. Con palabras c√°lidas y apasionadas se nos desgran√≥ el¬†esp√≠ritu¬†gallego de unidad de clase y antineoliberal. AGE es, en gran¬†parte,¬†el m√°s acabado ejemplo de unidad tipo SYRIZA que existe en el estado espa√Īol en estos momentos. Han logrado, pese a muchas dificultades y problemas, ser el referente de las clases populares gallegas y son ya la primera fuerza de la izquierda en intenci√≥n de voto. Yolanda Diaz, que adem√°s de coordinadora de Izquierda Unida de Galicia es la vice-portavoz del grupo parlamentario de AGE,¬†demostr√≥¬†que s√≠ se puede. Que si hay voluntad¬†pol√≠tica¬†es¬†posible¬†construir la unidad, y adem√°s nos confirm√≥ la presencia de socialistas -conocidos y reconocidos por nosotras y nosotros- en el proyecto de Alternativa Galega de Esquerda.

Para las personas¬†vinculadas¬†a Construyendo la Izquierda fue una satisfacci√≥n contar con ellos y haber sido capaces a “cuatro gatos” con convicci√≥n de lograr este acto con¬†un formato¬†novedoso, pues inclu√≠a un encuentro¬†personal¬†con los intervinientes. Pero que pretende ser un llamamiento y un aldabonazo ante las personas y ante las fuerzas¬†pol√≠ticas, incluidos los aparatos de diverso signo de la siniestra: que la voluntad¬†pol√≠tica y la determinaci√≥n de “las bases” todo lo puede. Que el maestro Lafontaine nos ha¬†cre√≠do¬†y por tanto, tal vez otros tambi√©n nos deban escuchar.

No somos políticos y políticas profesionales. Somos personas que creen en la voluntad de hacer política y de que es imprescindible la convergencia cívica y antineoliberal. Que su voz se escuche. Las elecciones europeas serían una oportunidad de oro. Si somos capaces de conformar una coalición ciudadana de las izquierdas sociales y políticas, las venceremos.

Un grupo de personas de toda edad y condici√≥n, muchas de las cuales hemos hecho el mismo camino que Lafontaine y que Dimitris Touskalas, os convocamos y llamamos. Pero es que en Galicia ese camino ya lo han andado. Por tanto, ya no hablamos solamente de Grecia. Hablamos de Pontevedra, o de Ferrol, o de …

Desde la memoria de Juan Negr√≠n, de Francisco Largo Caballero, de Pablo Iglesias, ante una situaci√≥n grave y de descomposici√≥n del¬†r√©gimen de 1978,¬†podrido por la corrupci√≥n, as√≠ como por los graves asaltos contra los derechos laborales, sociales y la democracia -hecho este que lo ha deslegitimado- los y las¬†socialistas¬†antineoliberales, anticapitalistas, ecosocialistas y¬†republicanos¬†no podemos permanecer cruzados de brazos. Hemos de perder el miedo al vac√≠o y a pap√° c√ļpula. Aunque pap√° nos haya abandonado para irse con los de arriba.

Pero al igual que cito a Pablo Iglesias, hay que ver, estudiar, recoger y hacer reales las nuevas formas de acci√≥n y de coordinaci√≥n social, que est√°n¬†surgiendo desde las asambleas populares, las mareas y los nuevos movimientos sociales. Esas nuevas formas de hacer y entender la¬†pol√≠tica¬† son la respuesta de futuro, son la izquierda con futuro y Construyendo la Izquierda -la alternativa socialista- debe acompa√Īar en ese camino. SYRIZA lo ha hecho. Sin el¬†discurso y la acci√≥n-reacci√≥n de los nuevos movimientos sociales, ahora no ser√≠amos nada. Por eso muchas y muchos de nosotros que somos activistas sociales estamos tambi√©n en esto, en hacer y construir los referentes¬†pol√≠ticos¬†desde la base, desde abajo.

Por una SYRIZA en el estado espa√Īol

Los poderes olig√°rquicos tienen un plan

Las crisis siempre alumbran cambios. Pero estos pueden ser positivos o negativos. La derecha y la oligarqu√≠a espa√Īola tienen su hoja de ruta y su proyecto de estado. Tienen sus cartas en la bocamanga. Algunos se han adelantado y se les ha escapado alguna posible alternativa, como le ha ocurrido a Pere Navarro. Uno de los planes pasar√≠a por dimitir a Rajoy cuando este ya no de m√°s de si, quemado por la corrupci√≥n y la ineficacia tambi√©n para con los poderes f√°cticos.

La segunda -o primera- parte del plan “continuidad” ser√≠a hacer abdicar al Borb√≥n heredero de Franco, en favor de su hijo -todav√≠a m√°s de derechas si cabe- que junto a su mujer, la princesa hiper-operada de est√©tica a nuestra costa -esc√°ndalo del que nunca se habla-, se est√° urdiendo a su alrededor toda una campa√Īa propagand√≠stica que sustenta esa intenci√≥n. Al tiempo que tratar de lograr alg√ļn cambio cosm√©tico y seguir empujando -con la excusa de la competitividad- en la destrucci√≥n de derechos sociales y laborales. Si Rajoy cae, la soluci√≥n la pondr√°n ellos. Por eso hemos de lograr que tengan lugar unas nuevas elecciones generales, previa dimisi√≥n del Gobierno. Pero si no acudimos a ellas con una “SYRIZA” del estado espa√Īol, el plan de las oligarqu√≠as pol√≠ticas y econ√≥micas puede triunfar.

¬ŅPuede tener problemas la oligarqu√≠a financiera que manda, y el bipartito que nos gobierna, para imponer su programa? Si y muchos, al menos en el camino. El bipartito est√° desprestigiado y el nacionalismo catal√°n¬†de derechas, su aliado, tambi√©n. La falta de credibilidad es tremenda y se agudiza. Adem√°s, el PP est√° muy preocupado¬†-digan lo que digan- por el terrible desgaste del PSOE, pues ellos s√≠ conservan una suelo conservador y ultra-cat√≥lico firme, aunque en retroceso, y tienen ya el recambio de UPyD. Pero el PSOE esta noqueado e incapaz, sin sustitutos en su direcci√≥n. Los posibles relevos en sus c√ļpulas socioliberales son tan poco cre√≠bles como su liderazgo actual, pero est√°n mucho menos preparados. El PSOE,¬†a base de cargarse toda disidencia interior,¬†ha destilado finalmente una dirigencia de p√©sima calidad, sumisa y liberal y totalmente desligada de la calle y de sus problemas. Autistas¬†profesionales de otro mundo ya desaparecido. Pero lo grave es que siguen crey√©ndose los mejores e imprescindibles ¬°Pobre gente! A donde han llegado.

Tiempos revolucionarios

Las movilizaciones ciudadanas son muy positivas y cada vez más numerosas y contundentes, pero hace falta precisamente ahora algo de análisis y de sosiego para, sin abandonar las calles, seguir movilizando en Marzo y proponer una nueva huelga general verdaderamente total y contundente. Estudiar cuales son los próximos pasos a seguir. Dado que el proceso que vivimos, tal y como afirman diversos autores como Manuel Monereo entre otros, es un proceso destituyente, la conclusión sería que estamos viviendo tiempos revolucionarios. Pero o lo hacemos bien, con inteligencia, y sobre todo siendo muy inclusivos, o los que si saben ya lo que quieren -las oligarquías- vencerán. Son tiempos convulsos y de constante sobresalto, pero en los que necesariamente se ha de forjar una alianza antineoliberal sobre la marcha. No tenemos mucho margen ya. No podemos seguir divagando. El problema que vislumbro es que todas y todos creemos tener razón y la solución en nuestras manos. Surgen movimientos como churros, plataformas como setas y en casi todas ellas, con pocas diferencias, los actores sociales son los mismos. Hay incluso quienes son el perejil de todas las salsas. Pero esto es lógico en estos meses de cambio profundo. Por lo que sabiendo lo que sociológicamente está ocurriendo, habrá que pensar que hacemos al objeto de no malograr tanta energía y tanta ilusión. Es decir, hay que dotarse de una estrategia política.

Tampoco pensemos que ser√° posible una unidad total. Hay quienes afilan cuchillos para clamar traici√≥n. Hay qui√©n habla en nombre de las clases populares o del pueblo, como un cura de los feligreses de su¬†parroquia. Pero eso no obsta para buscar la mayor coalici√≥n posible de ideas y de personas. Adem√°s no ser√°¬†f√°cil. Hay factores internos que conocemos, como los grupos empresariales, los banqueros, los oligarcas, el bipartito, que se opondr√°n. Tambi√©n el odio por la pol√≠tica que las derechas y los oligarcas apoyan y hacen fluir, pues saben que eso a ellos jam√°s les afectar√°. Pero tambi√©n factores externos como la Uni√≥n Europea, Alemania, los EE.UU, Gran Breta√Īa, etc que tratar√°n de influir -cuando no de intervenir directamente- asfixiando cualquier iniciativa verdaderamente progresista y constituyente.

Es por ello que insisto con pesadez. Pero junto a los ejemplos latinoamericanos de qu√© y c√≥mo hacer -todos ellos muy interesantes y √ļtiles-, tambi√©n hay un ejemplo europeo, el de SYRIZA, que conviene conocer y tal vez seguir. Porque no hay nada semejante en el estado espa√Īol, aunque la Alternativa Galega de Esquerda se le aproxime mucho (a ver si desde Galicia se puede hacer algo que influya en Madrid, porque en la Villa y Corte no paran de inventar). Tal vez ser√≠a bueno que los “perif√©ricos”, que es la nueva forma de llamar los alternativos a los que somos de provincias, podamos desde nuestras naciones y nacionalidades aportar y bastante, puesto que estamos construyendo y mucho. Por tanto, ser√≠a bueno tambi√©n estudiar numerosos experiencias locales que se est√°n dando, muy positivas e inclusivas y de las que se habla poco, como por ejemplo las que se desarrollan en Murcia.

Qué hacemos con Europa y qué Europa queremos

Emplazo a que pensemos, pero con mucha rapidez, en la construcci√≥n de un programa tan destituyente como constituyente, y tan democr√°tico como social y de reparto. Pensemos que hacemos con Europa y que Europa queremos. Europa es determinante en nuestras vidas, seamos o no partidarios de la UE, pero siempre sus v√≠ctimas. Por tanto ¬ŅQu√© vamos a hacer ante las pr√≥ximas elecciones europeas? ¬ŅLograr√°n imponer los aparatos su divisi√≥n basada en encuestas? ¬ŅPodremos impulsar una candidatura popular y antineoliberal que nos permita ganarlas, e incluso ser la fuerza¬†pol√≠tica¬†m√°s votada?

No solo¬†escribo. Muchas personas estamos actuando en esta direcci√≥n, pero no somos m√°s que activistas. Por lo menos podemos sugerir y tenemos la obligaci√≥n de proponer y advertir. Tambi√©n de exigir, aunque solo sea por sentido de la responsabilidad. Necesitamos que la calle sea nuestra y frenar las estafas, atracos y enga√Īos que estamos sufriendo. Pero tambi√©n necesitamos un triunfo pol√≠tico.¬†Demostremos¬†que s√≠ se puede.

El 23-F todas y todos a la calle ¬ŅDespu√©s qu√©?

Tras el debate del estado de la naci√≥n, ha quedado al descubierto la desverg√ľenza pepera. La soltura de Rajoy en nadar en la mierda y negarlo con actitudes escapistas, as√≠ como su chuleria parafascista.

Tambi√©n el ninguneo del PP y los medios a los grupos m√°s peque√Īos de la oposici√≥n,¬†pues¬†el dirigente del PSOE, Rubalcaba, escenific√≥ la imposibilidad de este partido de ser eso: oposici√≥n. Est√° demasiado expuesto al ventilador y tiene demasiado escondido bajo la alfombra, por lo que debe callar. Pero es que, adem√°s, su compromiso con el r√©gimen del 78 y su¬†car√°cter¬†de partido¬†din√°stico lo dejan fuera de juego.

La impotencia no puede ser la regla. Por eso, tras el debate y agradeciendo la determinaci√≥n en √©l de los grupos de izquierdas, a la¬†ciudadan√≠a¬†nos queda ser atronadora otra vez el 23F en la calle. La calle es nuestra. Demostrando que no nos representan y que la¬†marea social, sindical y popular¬†constituye la √ļnica oposici√≥n contundente, por ahora.

Pero tras el 23F ¬ŅQue? Cuando los movimientos sociales movilizamos y creamos la resistencia, al final debe intervenir la¬†pol√≠tica y hacerlo para no solo rematar la faena, sino para construir previamente empoderados, el poder. Desde el poder, desde el gobierno, cambiar la tendencia, aliarnos con el sur de Europa y con el Sur.

Tras el 23F: la Unidad de las Fuerzas Populares, el Frente Amplio Antineoliberal, la Coalici√≥n Ciudadana, el Frente… Lo que sea, pero la marea constituyente y republicana debe construir -y ya- su referente¬†pol√≠tico. Desde el socialismo, socialista y por tanto antineoliberal, anticapitalista y republicano, el d√≠a 2 de Marzo nos vamos a reunir y comenzar a trabajar por el Frente Amplio y por la unidad de las fuerzas socialistas, populares y constituyentes. Por la salvaci√≥n de los pueblos del Estado Espa√Īol. Somos un grano de arena, pero vamos a estar y¬†quien nos busque nos va a encontrar.

¬ŅQue podemos hacer? Os adjunto este magnifico texto que¬†da¬†la respuesta. Como no es m√≠o, lo doy sin pudor y afirmo que en este articulo esta la respuesta. Lo dem√°s es traici√≥n a los pueblos y a las clases oprimidas.


Novena carta a las izquierdas

Boaventura de Sousa SantosRebelión.

2013 en Europa ser√° un desastre en el plano social e imprevisible en el plano pol√≠tico. ¬ŅLograr√°n los gobiernos europeos, en especial los del sur, crear la estabilidad que les permita terminar el mandato o habr√° crisis pol√≠ticas que les obliguen a convocar elecciones anticipadas? Digamos que cada una de estas hip√≥tesis tiene un 50% de probabilidad. Siendo as√≠, es preciso que los ciudadanos tengan la certeza de que la inestabilidad pol√≠tica que pueda generarse es el precio a pagar para que surja una alternativa de poder y no s√≥lo una alternancia en el poder. ¬ŅPodr√°n construir las izquierdas esta alternativa? S√≠, pero √ļnicamente si se transforman y unen, lo que es exigir mucho en poco tiempo.

Ofrezco mi contribuci√≥n para la creaci√≥n de dicha alternativa. En primer lugar, las izquierdas deben centrarse en el bienestar de la ciudadan√≠a y no en las posibles reacciones de los acreedores. La historia muestra que el capital financiero y las instituciones multilaterales (FMI, BCE, BM, Comisi√≥n Europea) s√≥lo son r√≠gidos en la medida en que las circunstancias no los obligan a ser flexibles. En segundo lugar, lo que hist√≥ricamente une a las izquierdas es la defensa del Estado social fuerte: educaci√≥n p√ļblica obligatoria y gratuita; servicio estatal de salud universal y tendencialmente gratuito; seguridad social sostenible con sistema de pensiones basado en el principio de repartici√≥n y no en el de capitalizaci√≥n; bienes estrat√©gicos o monopolios naturales (agua, correos) nacionalizados.

Las diferencias entre las izquierdas son importantes, pero no impiden esta convergencia de base que siempre condicion√≥ las preferencias electorales de las clases populares. Es cierto que la derecha tambi√©n contribuy√≥ al Estado social (basta recordar a Bismarck en Prusia), pero siempre presionada por las izquierdas y recul√≥ cuando la presi√≥n disminuy√≥, como es el caso, desde hace treinta a√Īos, en Europa. La defensa del Estado social fuerte debe ser la mayor prioridad y debe condicionar el resto. El Estado social no es sostenible sin desarrollo. En ese sentido, si bien habr√° divergencias acerca del peso de la ecolog√≠a, de la ciencia o de la flexiseguridad en el trabajo, el acuerdo de fondo sobre el desarrollo es inequ√≠voco y constituye, por tanto, la segunda prioridad para unir a las izquierdas. Como la salvaguarda del Estado social es prioritaria, todo debe hacerse para garantizar la inversi√≥n y la creaci√≥n de empleo.

Y aquí surge la tercera prioridad que deberá unir a las izquierdas. Si para garantizar el Estado social y el desarrollo es necesario renegociar con la troika y los otros acreedores, entonces esa renegociación debe ser hecha con determinación. Es decir, la jerarquía de las prioridades muestra con claridad que no es el Estado social el que debe adaptarse a las condiciones de la troika; al contrario, deben ser éstas las que se adapten a la prioridad de mantener el Estado social. Este es un mensaje que tanto los ciudadanos como los acreedores entenderán bien, aunque por diferentes razones.

Para que la unidad entre las izquierdas tenga éxito político, hay que considerar tres factores: riesgo, credibilidad y oportunidad. En cuanto al riesgo, es importante mostrar que los riesgos no son superiores a los que los ciudadanos europeos ya están corriendo: los del sur, un mayor empobrecimiento encadenado a la condición de periferia, abasteciendo mano de obra barata a la Europa desarrollada; y todos en general, pérdida progresiva de derechos en nombre de la austeridad, mayor desempleo, privatizaciones, democracias rehenes del capital financiero. El riesgo de la alternativa es un riesgo calculado con el propósito de probar la convicción con la que está siendo salvaguardado el proyecto europeo.

La credibilidad radica, por un lado, en la convicción y la seriedad con las que se formula la alternativa y en el apoyo democrático con que se cuenta; y, por otro, en haber mostrado la capacidad de hacer sacrificios de buena fe (Grecia, Irlanda y Portugal son un ejemplo de ello). Únicamente no se aceptan sacrificios impuestos de mala fe, sacrificios impuestos como máximos apenas para abrir caminos a otros sacrificios mayores.

Y la oportunidad est√° ah√≠ para ser aprovechada. La indignaci√≥n generalizada y expresada masivamente en calles, plazas, redes sociales, centros de trabajo, salud y estudios, entre otros espacios, no se ha plasmado en un bloque social a la altura de los retos que plantean las circunstancias. El actual contexto de crisis requiere una nueva pol√≠tica de frentes populares a escala local, estatal y europea formados por una pluralidad heterog√©nea de sujetos, movimientos sociales, ONG, universidades, instituciones p√ļblicas, gobiernos, entre otros actores que, unidos en su diversidad, sean capaces, mediante formas de organizaci√≥n, articulaci√≥n y acci√≥n flexibles, de lograr una notable unidad de acci√≥n y prop√≥sitos.

El objetivo es unir a las fuerzas de izquierdas en alianzas democráticas estructuralmente similares a las que constituyeron la base de los frentes antifascistas durante el período de entreguerras, con el que existen semejanzas perturbadoras. Dos de ellas deben ser mencionadas: la profunda crisis financiera y económica y las abrumadoras patologías de la representación (crisis generalizada de los partidos políticos y su incapacidad para representar los intereses de las clases populares) y de la participación (el sentimiento de que votar no cambia nada). El peligro del fascismo social y sus efectos, cada vez más sentidos, hace necesaria la formación de frentes capaces de luchar contra la amenaza fascista y movilizar las energías democráticas adormecidas de la sociedad. Al inicio del siglo XXI, estos frentes deben emerger desde abajo, desde la politización más articulada de la indignación que fluye en nuestras calles.

Esperar sin esperanza es la peor maldición que puede caer sobre un pueblo. Y la esperanza no se inventa: se construye con inconformismo, rebeldía competente y alternativas reales a la situación presente.

Traducido para Rebeli√≥n por Antoni Jes√ļs Aguil√≥ y Jos√© Luis Exeni Rodr√≠guez.