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La calle es nuestra

El 16 de Febrero, el 23 próximo, así como en todas las capitales andaluzas el 28F. Los días 10 o 12 de Marzo en toda Europa.

Febrero el loco está demostrando que la calle es nuestra. Que debemos estar en la calle, forjar la alianza de las calles y abrir amplias avenidas de libertad, que diría el socialista chileno Salvador Allende, asesinado por ser socialista claro. Yo añadiría avenidas de libertad, de justicia y de reparto. Amplias avenidas frente a los barrios altos y las urbanizaciones privadas del neoliberalismo, clasista, excluyente, estafador y privatizador.

Desde la lucha contra los desahucios, frente a dictadura de los mercados y contra las políticas de austeridad, la calle es nuestra.

En la pre-transición, un ministro del interior franquista, Manuel Fraga Iribarne, responsable del asesinato de tres obreros huelguistas de Michelín en Vitoria, afirmo: “la calle es mía”. Sabía el viejo león, tornado de falangista en liberal autoritario, que controlar la calle era esencial. Debemos saber nosotras y nosotros que es clave para cualquier avance y resistencia social o democrática.

Estos días me he emocionado oyendo como en el Parlamento Portugués el neoliberal primer ministro era interrumpido por el solemne y bello canto del “Grândola, Vila Morena”, el himno de la revolución portuguesa, el himno de su revolución democrática, pero también social y de progreso e igualdad. Cuando los capitanes de Abril, al son de sus estrofas, pusieron las tanquetas y los camiones en marcha, querían acabar con la dictadura pero Maia u Otelo también querían acabar con el hambre, la guerra de África y la emigración. Pero sobre todo los capitanes de Abril querían la dignidad y un pueblo digno, los acompañó en las calles, se lanzó a las calles y plazas y conquistó su libertad. Ahora, los portuguesas y portugueses defienden su dignidad y sus derechos y por suerte tienen un hermoso y desgarrado grito que les une: “Terra da fraternidade […] O povo é quem mais ordena…

En el estado español por aquellas fechas muchas y muchos contemplamos con envidia e ilusión a los soldados con claveles en la bocacha de los fusiles de asalto, al pueblo repartiendo vino a la tropa y acompañándolo a la toma del palacio presidencial, o contemplamos con regocijo como los fusileiros de la marina detenían a los agentes de la PIDE -policía política hermana de nuestra Brigada Social- y les humillaban en publico dejándolos en calzoncillos para que no huyeran.

Pero en esos mismos años y hasta 1981, 233 personas -si, 233- eran asesinadas en el ya Reino de España por fuerzas de orden de la dictadura o por la extrema derecha falangista por conquistar sus derechos y lograr la democracia. Miles de huelgas y de manifestaciones y 233 muertos lograron los derechos laborales y sociales que ahora se nos roban. Porque nadie -y menos el Borbón- nos regaló nada. La llamada transición no fue un paseo, ni la democracia una dádiva real.

Salimos a las calles, nos despidieron de los trabajos, tuvimos huelgas sectoriales de cientos de miles de obreros y obreras. Nos detuvieron, nos dispararon, nos mataron. Y en estos meses se recorta sanidad y educación. Se ha acabado con la libertad sindical y la negociación colectiva ya no tiene valor. Por tanto, no nos queda otra que la vuelta a empezar.

Pero esta vez, el proceso constituyente lo hemos de controlar nosotras y nosotros. Esta vez las oligarquías deben ser despojadas de su poder de veto, esta vez hay que regular los derechos y libertades mejor y dotarnos de una jefatura del estado electa. Esta vez no hay un ejército de Franco con cuatrocientos mil efectivos acantonado en las afueras de las ciudades, esperando salir a la mínima oportunidad.

En esos años que José “Zeca” Alfonso componía su hermoso y solemne canto alentejiano, Labordeta -el recio aragonés- cantaba donde podía su Canto a la Libertad. Pero como la Transición fue un coitus interruptus y un pacto, no una revolución, el Canto a la Libertad levantó los espíritus de miles de personas, pero no puso en la calle a millones, ni sacó al Regimiento 20 de Guadalajara a luchar por la democracia, salió sin embargo el 23F a las Calles de Valencia para eliminarla.

Por eso la lucha por la democracia quedó incompleta. Hay que acabarla y hacerlo bien. Se lo debemos a 233 personas muertas por nosotras y nosotros. Se lo debemos a nuestros hijos, que vivirán peor que nosotros si no le echamos coraje y valor. Se lo debemos también a nuestros mayores, a los que quieren recortar sus jubilaciones y encima arrojarlos del sistema de salud para que mueran antes y gasten menos. Esos viejos, que el neoliberalismo quiere asesinar, conquistaron lo poco que todavía tenemos.

El paso hacía atrás que la reforma del articulo 135 de la Constitución ha supuesto, poniendo los derechos bancarios privados, el déficit público y la deuda por encima de los derechos humanos y la dignidad, es una agresión cruel que exige salir las calles y volver a conquistar una Constitución, esa si verdaderamente democrática y no solo por su texto.

Por todo hoy, los jóvenes sin futuro, las mujeres excluidas o ninguneadas, los trabajadores de los astilleros, altos hornos o fabricas que ya no existen, deslocalizadas por la globalización neoliberal o la Europa del capital, pero cuyos obreros que sí estamos y somos, debemos salir juntos. Todas y todos juntos y llenar las calles. Esas son las nuevas fábricas: las calles neoliberales llenas de franquicias y supermercados sanguijuelas, y llenarlas el 23, el 28 en Andalucía, el 13 de Marzo en toda Europa. Ojalá el recio Labordeta nos acompañara con su Canto a la Libertad, ojala tuviéramos nuestro Grândola. Ojala tengamos valor para hacerlo y dignidad para lograrlo. La Troika no nos machacará. La dictadura liberal no nos sojuzgará. Esta vez, la calle será nuestra.

Llamamiento de apoyo a las manifestaciones del día 16 en solidaridad y contra los desahucios

“ATTAC Andalucía debe colaborar con los movimientos ciudadanos de afectados por las Hipotecas”

desahucioEl presidente de ATTAC Andalucía, Carlos Martínez, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para manifestarse por el derecho a la vivienda y por el fin de los criminales desahucios, coincidiendo con la convocatoria que la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Stop Desahucios y la Comisión de Vivienda del 15M han hecho para el próximo sábado 16 de febrero en numerosas ciudades de Andalucía.

Martínez considera un éxito la iniciativa legislativa popular que la PAH, junto a otras organizaciones, han presentado recientemente en el Congreso, avalada por la firma de millón y medio de ciudadanos. Para Martínez, la determinación ciudadana ha sido clave para que el PP finalmente admita a trámite dicha ILP.

Sin embargo, Martínez advierte que esta victoria parcial “no evita que continúen los desahucios y la extorsión bancaria contra familias con problemas, pues no paraliza las acciones de la banca contra personas indefensas y ya sin medios económicos. Además, la ley deberá sufrir un largo tramite parlamentario que el PP además alargará, y por tanto continuará el miedo y el sufrimiento de muchas familias”.

Finalmente, el presidente de ATTAC Andalucía manifestó que “la banca española, con una grave quiebra fruto de la burbuja inmobiliaria y que ha sido reflotada con subvenciones de dinero público a costa del pueblo, continúa su política de acoso y abuso. Es por ello que las manifestaciones del día 16 de Febrero tienen plena vigencia y merecen todo nuestro apoyo y presencia activa en las mismas”.

Llamamiento al acto del Ateneo de Madrid del 2 de Marzo. La alternativa socialista

Construyendo la izquierda: la Alternativa Socialista

Deseamos contribuir al debate abierto en muchos sectores de ciudadanas y ciudadanos inquietos, acerca de la necesidad de constituir una alternativa amplia, inclusiva y social. Hay un debate que bulle con fuerza en movimientos cívicos, grupos políticos, sindicatos y las redes sociales acerca de la conveniencia de crear una coalición de las fuerzas socio-políticas de izquierdas y de acción ciudadana, con un programa que agrupe a amplias capas de la sociedad todas ellas, excepto los de arriba, golpeadas sin piedad por las políticas neoliberales y la recomposición del capitalismo, para superar su crisis financiera.

Pero la gravedad de la crisis institucional y de régimen en el estado español, nos obliga a reaccionar con mucha rapidez. Primero el gobierno de España debe dimitir. La corrupción y sus políticas contra las clases populares y trabajadoras convierte en ilegítimo este gobierno. En segundo lugar unas nuevas elecciones generales con carácter constituyente y profundamente renovador son imprescindibles. Todo esto obliga a la urgente unidad de las fuerzas socialistas y populares tal y como la Plataforma por el Socialismo exige.

Es nuestra intención acompañar la constitución de un frente amplio. Pero también nuestra voluntad manifiesta trabajar activamente por que seamos capaces de organizarnos y reaccionar con valor e inteligencia. No tenemos más atadura que la fidelidad a unas ideas de transformación social y superación del capitalismo, es decir somos socialistas en lo que esto significa de reparto, cambio social y democracia. Democracia no solo liberal, democracia económica y empoderamiento popular.

En el estado español, el régimen del 1978, está podrido. La derecha y personas formalmente no adscritas a ella, están dispuestas a mantener a cualquier precio lo que a todas luces hace aguas y se hunde fustigado por la corrupción y la ausencia de leyes electorales justas y de transparencia. La monarquía es un peso muerto que no aporta absolutamente nada, además de ser anacrónica, no controlable y por tanto opaca, lo que significa no democrática.

La tradición socialista en el Estado Español es muy importante en la historia contemporánea e ignorar este extremo o tratar de manipularlo con cuatro frases es no solo un error sino que lo es imperdonable. Reconocemos que la familia socialista, en estos momentos está desgarrada y falta de garra e ilusión, secuestrada en lo que fuera su partido más grande, por el pensamiento y las prácticas liberales. Simplemente constatamos un hecho. También que las familias socialistas de origen marxista son diversas y no todas ellas han abandonado sus ideas. Pero también sabemos que una nueva forma de ver y ejercer la política surge desde los movimientos sociales y ciudadanos y con razón reclama transparencia, democracia, participación total en las decisiones y el fin de las burocracias y las oligarquías políticas. Desde la Alternativa Socialista, apoyamos decididamente todas estas reivindicaciones sociales.

La crisis económica, financiera y política que sufrimos es pagada por aquellas y aquellos que no la hemos provocado. El capitalismo, en su fase actual neoliberal, está acabando con todas las conquistas sociales, sindicales y democráticas y ordenando una de las mayores transferencias de rentas de la clase obrera y de las clases populares, incluidos autónomos, pequeños empresarios y cooperativistas en favor de los ricos, los poderosos y los bancos privados. La Unión Europea es pieza clave en el diseño de estas políticas destacándose en el impulso privatizador y de desmontar los derechos sociales. La UE con su acerbo legislativo obliga a los estados a privatizar y a liquidar el bienestar.

Ante esta situación es necesario reaccionar y organizarse ya. También cotejar experiencias de éxito al menos en la respuesta, ya producidas en Europa. Es muy importante conocer las aportaciones de la Izquierda alemana, en su análisis y en el trabar fuertes lazos con ella para coordinar luchas entre el sur y el centro. También conocer la experiencia fresca y novedosa griega y las posiciones de los socialistas griegos que han contribuido y se han sumado en SYRIZA a que podamos conocer de primera mano, como se han articulado y resisten el ataque combinado de su oligarquía propia y de la alemana. También experiencias de éxito político en este caso como es la producida en Galicia.

Por todo lo dicho y porque no nos sobra tiempo, pues la derecha y el régimen si tienen ya los mecanismos de recambio preparados para que nada cambie en favor de la democracia social y transparente, en favor de las clases peoplares, desde CONSTRUYENDO LA IZQUIERDA te convocamos el día 2 de Marzo a las 11,30h en el Ateneo de Madrid a escuchar a Oskar Lafontaine de Die Linke y ex -Secretario General del SPD a Dimitrys Tousukulas diputado de SYRIZA y ex militante del PASOK expulsado por oponerse a los planes de la Troika y a un representante de Alternativa Galega de Esquerdas.

La segunda fase de la revolución tunecina. Amenazas y posibles lecciones

No es el asesinato de una persona ninguna lección y si una amenaza. Si alguien o algunos reaccionan con tal violencia y voluntad de provocar y truncar un proceso político ¿Qué estará ocurriendo en Túnez? La Revolución de esta república norteafricana fue la primera de lo conocido como “Primavera Árabe” y la que prendió a su vecino Egipto.

Fue una revolución laica apoyada fundamentalmente por las organizaciones democráticas y de izquierdas toleradas por la dictadura de Ben Ali -o no-, así como por la poderosa organización sindical UGTT y diversos movimientos sociales y de derechos humanos. Los principales actores fueron una conjunción de profundo malestar de jóvenes universitarios urbanos y de titulados parados o sub-empleados junto con luchas obreras, que las políticas neoliberales de la dictadura inspiradas por Occidente, es decir Unión Europea y EE.UU. -de los que Ben Ali era un aliado fiel- habían provocado en este pequeño gran estado.

El detonante de la quema a lo bonzo de un joven parado prendió el fuego de la revolución. Cuando tal autoinmolación se produce, los jóvenes de clase media llevaban tiempo movilizándose desde las redes sociales, pero en el sur del país. Los mineros en huelga sufrieron unos meses antes una dura represión que se saldó con 16 obreros de las minas, asesinados por las fuerzas del orden de la dictadura.

Las protestas prenden el país, convocándose diversas huelgas generales regionales. Cuando la UGTT convoca en Túnez capital, la mecha prende ya sin remisión. Los obreros capitalinos deciden la convocatoria y se lanzan a las calles, hermanados con otros segmentos sociales y sobre todo una emergente juventud formada, parada o precaria y laica. Pero…

Tras las elecciones generales del 2011, el partido islamista moderado Ennahada vence y Ghannouchi es nombrado presidente del Gobierno, si bien su partido no obtiene mayoría absoluta en el Parlamento y gobierna con apoyo de partidos laicos de centro-derecha. La frustración para los y las revolucionarias es que vence las elecciones un líder islamista ausente veinte años de Túnez, exiliado en Londres y que no ha participado en las luchas, ni su partido como tal tan poco. Pero la segunda y más grande frustración es que el nuevo gobierno aplica políticas neoliberales y se convierte en un protectorado económico de la Unión Europea.

La llamada primavera árabe lo es en Túnez y Egipto, no así en Libia en la que juegan otros factores y actores externos e imperialistas. Provoca ciertamente importantes cambios en ambos estados mediterráneos. Pero estos no son como muchas veces y con simplicidad se analiza. Existen otros factores regionales muy importantes, y es que además del peso occidental y neocolonial europeo, dos fuerzas confluyen tratando de controlar el polvorín árabe. A saber, Arabia Saudita más las monarquías teocráticas del Golfo y Turquía.

Tanto en Egipto como en este caso que especialmente nos interesa, Túnez, tras las revoluciones populares emergen con fuerza partidos islámicos moderados ya existentes, como la Hermandad Musulmana y Ennahada. Estos partidos vienen a ser para entendernos como lo que sería en Europa la Democracia Cristiana o el Partido Repúblicano en los EE.UU, es decir partidos de derechas con fuertes vínculos religiosos y ribetes populistas. Veamos, el caso del PP español es muy semejante. Estos partidos son pro-capitalistas, están dirigidos por una pequeña burguesía aliada a grandes empresarios, pero debido al factor religioso cuentan con el apoyo de amplias capas populares.

Además estos partidos -los islámicos- han sufrido una larga represión por parte del laicismo árabe o del socialismo árabe como el que nítidamente representó Gamal Abdel Nasser en Egipto. También por parte del Destur en Túnez -partido de la independencia, laico y socializante en sus inicios- lo cual provocó el incremento de la simpatía de muchos sectores religiosos de las clases humildes y control de muchas poblaciones rurales muy religiosas. Si a esto le sumamos que los partidos islámicos poseen amplias redes de caridad y sanidad en zonas muy pobres, subvencionadas por fundaciones religiosas sauditas de carácter rigorista, el puzzle está listo.

La Hermandad Musulmana, con ramificaciones en Túnez, Siria, Jordania y otros partidos hermanos en Marruecos y otros países como Libia, tiene además en la Turquía que gobierna el AKP de Erdogan un potente aliado, pues el partido gobernante turco se presenta a sí mismo como la versión islámica de la democracia cristiana. Turquía además se ser una potencia emergente juega a potencia regional sunnita y de hecho junto a Egipto poseen ambos los ejércitos más numerosos de la zona. Si bien, no olvidemos, Turquía forma parte de la OTAN. El puzzle está completo cuando vemos como la alianza saudita-islam rigorista-hermandades musulmanas-Ennahada-OTAN-UE-EE.UU, cierra el círculo y completa el dibujo y por si faltaba alguien, pues aparece la alargada sombra de Israel. Esto a las clases populares árabes, no se les escapa y por tanto en Túnez y también en Egipto, están estallando revueltas no solo laicas y “liberales” sino antineoliberales y de carácter progresista, incluso socialista, con fuerzas nasseristas y marxistas cada vez más organizadas y sindicatos obreros muy combativos.

En Túnez hace pocos meses se ha constituido un Frente Popular que agrupa a todos los partidos democráticos y de izquierdas, y movimientos sociales, entre los cuales están ATTAC, CDTM, Derechos Humanos, organizaciones feministas y la central sindical UGTT. Este Frente Popular va a concurrir a las próximas elecciones legislativas y municipales, así como esta co-organizando el Foro Social Mundial que en esta ocasión tendrá lugar a finales de Marzo en Túnez. Tiene esta alianza política, un ambiente muy favorable, pues la situación del pueblo sigue siendo de paro, pobreza y escasez.

Lo que los asesinos de Chokri Belaid han tratado de hacer es amedrentar a las fuerzas populares, sacar el espantajo del terrorismo islámico reaccionario y crear un miedo que consolide a Ennahada en el poder, favoreciendo a las clases dirigentes que tanto durante la dictadura como ahora dominan al pueblo tunecino.

La represión de las revueltas populares en Egipto, la represión en Marruecos recientemente denunciada por Attac Marruecos -por cierto también con una partido islámico “moderado” en el poder, la deriva opresora y neoliberal turca y las operaciones e intromisiones militares occidentales en toda la zona, tienen el objetivo de segar las revoluciones de carácter social que en estos países se están larvado.

Las revoluciones árabes se encuentran en una segunda fase y, al objeto de aniquilarlas, se vuelven a aliar los islamistas burgueses y los cristianos neoliberales. Esto, y con perdón, no es nuevo. Ya en los años sesenta y setenta del siglo pasado se laminó al nasserismo, socialismo árabe y al marxismo organizado del área que era muy importante también en la Resistencia Palestina. Se ejecutó el plan occidental, bien prostituyendo a muchos dirigentes y/o potenciando golpes de fuerza o de estado internos, pero también eliminando físicamente a otros dirigentes y sus organizaciones.

Túnez tiene la potencia de haber hecho una revolución. Túnez posee unas fuerzas sociales bien estructuradas y con un amplio apoyo intelectual y obrero. Las gentes transformadoras y de izquierdas de Túnez además demuestran ser mucho más inteligentes que la izquierda socio-política del estado español. No solo fueron decididos al objeto de conseguir la democracia y el cambio de régimen sino que, con el Frente Popular, han sido capaces de unirse, converger, coaligarse, organizar una fuerza cívico-política, con el ánimo de gobernar y cambiar. De enfrentarse realmente al neoliberalismo no solo con discursos o actos simbólicos, por lo que se han constituido en una amenaza real para el poder religioso-económico dominante. Las fuerzas sociales y políticas tunecinas no se han amedrentado por el asesinato del líder marxista Belaid, sino que el viernes 8 de Febrero han convocado con éxito una huelga general. El pueblo de Túnez está movilizado y hay que apoyarlo decididamente, tanto difundiendo información como acudiendo al Foro Social Mundial todo el movimiento socio-político europeo y latinoamericano.

En Túnez, varios de los partidos del Frente Popular ya tienen diputadas y diputados, pero no solo no han mirado por encima del hombro a los que no los tienen, ni a los movimientos sociales, sino que se han puesto a trabajar todos ellos codo con codo y construir una fuerza real antineoliberal y unitaria. Gracias a personas como Fathi Chamki, entre otras y otros, los movimientos sociales han sido capaces de, con inteligencia, valentía y generosidad, sentarse a la misma mesa de la UGTT y de partidos políticos y remar juntos, al objeto de enfrentarse a quienes venden su revolución. Que gran lección. Muchas veces cuando nos quejamos, no podemos sino afirmar que tenemos lo que nos merecemos. Aprendamos de Túnez. Apoyemos al pueblo de Túnez, porque la lección que nos brinda es impagable. Seamos tunecinos.

Están muy nerviosos. Es la hora

Las contradicciones de Rajoy, los vaivenes de Cospedal, la mirada melancólica de la vicepresidenta Soraya, la insistencia de “El País” y “El Mundo”, la solemne cara dura y desvergüenza de Ana Mato. Todo ello -y otras evidencias- tejen un negro panorama en torno a un Gobierno que se está manifestando como inútil, desastroso e ineficaz, excepto para reprimir las protestas populares, aplicar recortes sociales y laminar derechos fundamentales.

También digamos “mosquea” el silencio cómplice de CiU, el amagar y no dar del PNV y la timorata reacción de Rubalcaba, que pide dimisiones, pero no elecciones. Todos ellos saben que su suerte y la del PP es la misma. Esa es la explicación, esa y que “la gran coalición” otea en el horizonte.

Me dicen algunos, elecciones ¿para que? ¿para que dimita el PP y gobierne el PSOE? ¡Pero si el PSOE está todavía peor que el PP en intención de voto, por favor! El problema de sus nervios es que ahora no tienen más recambio real que el pueblo y sus organizaciones y movimientos, y eso les da pánico. Pero ojo, también a muchos progresistas les produce miedo. Es un momento de ser consecuentes, inteligentes y valientes.

En mi anterior artículo muchas personas creyeron ver que denunciaba una conspiración contra Rajoy. Que esta existe es evidente, si no no se explican tantos datos, silencios y contradicciones -nervios al fin y al cabo-. Pero la CONSPIRACIÓN real es contra las clases populares y la democracia. Algunos, los que manejan el Estado Español, insisto, al margen de los partidos, pues operan e influyen en todos las fuerzas sistémicas, en todo el espectro centro, centro-derecha, en que incluyo el grupo de Rubalcaba ahora, Zapatero hasta hace poco, y Felipe González siempre.

Personas poderosas que son y han sido, que manejan datos e informes, la banca y los palcos de los campos de fútbol de la Villa y Corte, son las y los que de verdad obligan a tomar decisiones (por supuesto conectados con los centros de poder financiero, y por tanto político, todavía más contundentes de Frankfurt, Londres o Nueva York) y lo hacen con la intención clara de ganar más dinero a costa nuestra. Gracias entre otras cosas a la estafa de la llamada, de forma muy discutible, “deuda de España”. También por dominar e imponer su forma de seguir haciendo negocio y para ello, con una democracia puramente formal y capitidisminuida, les sobra.

El PP es el partido de la derecha y la extrema derecha. Del cacicato provinciano y de las clases medias católicas pre-conciliares, tan conservadoras como asustadas. UPyD, el partido confusión, en ocasiones con un discurso eficaz pero en el fondo con más conexiones e ideas en común con la derecha de lo que parece. Es la cara supuestamente amable y justiciera del españolismo más rancio y del liberalismo más decidido, así como del no cambio de régimen (como mucho “su limpieza”). Siempre han apoyado medidas neoliberales en economía.

El PSOE no es consciente todavía de su gravísimo problema. Convertido en un partido sistémico más y sin alternativas radicales, como son las que ahora hacen falta. El PSOE además está atado por numerosas hipotecas con el régimen vigente del que es parte fundamental y por tanto, por más guiños que haga ahora en la oposición a sindicatos, desahuciados o paradas y parados, no es creíble ni lo va a ser. El PSOE ha gobernado durante decenios sin modificar jamás la legislación hipotecaria, ni impulsar una reforma bancaria, al revés ha privatizado y bancarizado las cajas de ahorros. Tampoco ha defendido jamás el patrimonio público en sectores estratégicos como la energía y la industria pesada. Ha privatizado, ha hecho recortes y, a pesar de avances innegables en sanidad y educación, así como en pensiones y en materia de derechos civiles e igualdad de género, siendo cierto esto: siempre ha practicado una macro-política económica de derechas. No ha disminuido nunca el poder de la oligarquía financiera y del ladrillo que domina el Reino de España. Además, ha sido incluso ridículamente cortesano y dinástico.

Cuando la representante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca Ada Colau, en el Congreso el martes 5 de Febrero criticó duramente a los partidos sistémicos por su pasividad ante la Banca y el sufrimiento de los afectados en paro y exclusión, la portavoz del PSOE se sorprendió y molestó, pues el grupo socioliberal había cedido su turno para presentar la iniciativa legislativa popular. Esta señora no entendió que la ciudadanía activa y movilizada no confía ya en ese partido por más guiños que haga. No son de fiar y su reciente pasado les avala, pero es que además el derecho cívico a la denuncia y las luchas sociales son las que han permitido llegar al Congreso -a pesar del PSOE- la ILP contra la ley hipotecaria. La democracia actualmente donde de verdad se está defendiendo es en la calle y en las movilizaciones. Además, si tan experta es la molesta diputada ¿porqué no iluminó con su sabiduría al Gobierno Zapatero? Por ejemplo.

Izquierda Unida y la Izquierda Plural, si bien conectan con las luchas y están en ellas teniendo una larga trayectoria de oposición, y numerosos de sus militantes están en los movimientos sociales, sindicales y críticos -al igual que lo están socialistas de izquierdas y antineoliberales- contemplo aún a riesgo de equivocarme y tal no percibo, que están un poco perdidas en la maraña institucional. Demasiado condicionados por el calendario parlamentario y excesivamente confiados -se que no todos y todas- por una subida en las encuestas de intención de voto, que a pesar de todo son claramente insuficientes para gobernar. Creo que por no hablar de SYRIZA, la amplia coalición de izquierdas griega -que evidentemente no son- se pueden mirar en espejos más cercanos como el de Alternativa Galega de Esquerdas. Solo con una amplia Coalición cívica y antineoliberal podremos acabar con esta situación y gobernar. Gobernar, pues es lo que les hace falta a las clases populares. Gobierno y proceso constituyente, para cambiar el régimen corrompido y corroído que sufrimos.

Pero como gobernar será muy duro, pues habrán muchos y poderosos enemigos y dificultades, previamente hay que empoderar a las clases populares y trabajadoras y hacer del común de las gentes la alternativa. Un gobierno de progreso en el estado español que audite la deuda y pida moratorias, nacionalice de verdad gran parte de la banca y derogue las contrareformas laboral y de la sanidad, el desempleo y las pensiones. Deberá acometerse además una profunda reforma fiscal y muy progresiva entre otras medidas como imponer la Tasa Tobin. Pues bien, ese gobierno o tiene un amplio respaldo popular y un elevado sistema de participación y co-decisión ciudadana, o los poderes neoliberales españoles y europeos lo harán fracasar en poco tiempo. Y esto a algunas personas de izquierdas también les pone nerviosos. Se nota. Es más cómodo el modelo andaluz, pero este, que por cierto no evita recortes y despidos públicos muy duros, no es posible trasladarlo al Estado, y de fracasar como fracasaría al no atreverse los socioliberales a enfrentarse a la contención artificialmente impuesta del déficit, abriría las puertas al fascismo.

Por eso, ante la rotunda crisis política, moral, social y económica del régimen, no cabe más alternativa que la convergencia. El encuentro urgente de las fuerzas sociales y políticas, así como político-sociales, dispuestas a trabajar por la justicia, la igualdad, la libertad y la democracia y ponerse a trabajar y elaborar ya un programa común de las fuerzas populares de gobierno y cambiar esto, comenzando por la jefatura del estado. También una estrategia de confluencia y alianza con las fuerzas sociales y políticas de las izquierdas europeas. Sin olvidar un giro en política exterior.

Eso es lo que le pone nervioso al poder y al PP, que está posibilidad -que existe- se dé. Que logremos agruparnos, no para echarlos, sino para cambiar. El dilema es claro: o se está con las fuerzas y las componendas del Sistema, o se está por el cambio de régimen. Y esto no se demuestra con palabras y apoyos, se demuestra con hechos, con la práctica política y la conjunción de los de abajo.

Algunos dirán “este escribe esto y se queda tranquilo”. No. Los y las que me conocen saben que estoy trabajando activamente por lograr esa convergencia y por que nos encontremos, arremanguemos y pongamos manos a la obra.