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Algo muy grave está pasando

Advierto, los movimientos en la prensa de Madrid y las esferas del poder central de estos últimos días, aún habiendo conseguido algo muy positivo como es la reacción de muchísimas personas, bien de forma activa echándose a la calle de numerosas ciudades del estado español exigiendo la dimisión de este Gobierno corrupto, o firmando escritos de dimisión, e incluso manifestando su malestar en encuestas demoledoras para con Rajoy y sus amigos, tienen en su origen una carta guardada en la bocamanga. Es muy bueno que salgamos a la calle diciendo chorizos fuera y que esta crisis es una estafa, pero también que sepamos qué se cuece en las esferas gatopardianas del poder real. De los que, más allá de partidos, manejan el estado. Debemos intuirlo para actuar en consecuencia.

Los papeles Bárcenas los sacan al alimón “El Mundo” y “El País”, es decir un sector del PP y un sector muy poderoso del PSOE. Puede parecer evidente que tras estos medios hay poderosos intereses tanto económicos como políticos, y que medios empresariales tan influyentes deben tener serios indicios para arriesgarse a sacar a la luz estas noticias. No son jueces, pero están muy informados, y eso es evidente y palmario.

Algo hay detrás. En una asociación de izquierdas muy seria y respetada en esta opción ideológica, hace algunos meses ya recibimos información muy solvente acerca de una golpe de salón que se preparaba contra Rajoy -si, contra Rajoy- pues un sector muy importante del poder entendía que le faltaba fuerza y liderazgo para acometer una crisis que compromete seriamente los intereses de las oligarquías, del establishment madrileño que acumula el poder. Los oligarcas desean más contundencia, más “reformas” y una concentración mayor de poder.

Se sabe además que el régimen ha perdido toda la confianza popular, y los partidos del sistema ya no solo no son de fiar, sino que están bajo mínimos. La monarquía, su otro bastión de poder, ha perdido confianza y las personas comienzan a percibir su inutilidad, así como sus claros síntomas de “debilidades económicas”. Cuando todo se derrumba urgen soluciones rápidas y no siempre ortodoxas.

El poder financiero hace tiempo que exige un gobierno de concentración y/o una gran coalición PP-PSOE-Derechas Nacionalistas, que salvaguarde los intereses de la oligarquía que nos domina. También del entramado político-económico del régimen del 78, incluidos los beneficios adicionales que este produce. El hundimiento en las encuestas del PP y del PSOE, indican que unas elecciones generales anticipadas tampoco pueden ser la solución, luego mucho ojo y atentos. Pues a pesar del recambio de UPyD en la derecha, las cosas no están claras. Si a esto le sumamos el problema catalán y el vasco que ya se vuelve a otear, todo está servido. Pero lo que más les asusta es la reacción social, el imprescindible por nuestro bien -el de paradas y parados, pensionistas, jóvenes y clases trabajadoras- estallido social, que también, no solo ya se intuye, sino que cada vez de forma inexorable se aproxima más. Luego un golpe de timón conservador, un golpe neoliberal, están en el horizonte.

La reacción popular y las manifestaciones no solo son la respuesta lógica, sino hay que incrementarlas y seguir con ellas y con las huelgas obreras en la limpieza, servicios públicos y los transportes. Pero necesitamos con urgencia un frente amplio del pueblo trabajador, apoyado por la Cumbre Social, que se enfrente con éxito a esta operación que todo parece indicar que se está fraguando.

No hay tiempo. No es momento de echarse nada en cara, ni de ajustar cuentas. Es, eso si, un tiempo en el que hay que actuar a la vez con responsabilidad y valentía, y conformar sin pérdida de tiempo una Coalición Social y de las izquierdas y los y las antineoliberales.

Llevo tiempo diciéndolo y machacándolo. Tanto Socialismo21 como Construyendo la Izquierda, entre otras fuerzas, lo están exigiendo y poniendo encima de la mesa a todas y todos los que nos quieran escuchar. También hace tiempo se lo propongo, directa o indirectamente, a ATTAC España y otros movimientos sociales. Y la verdad me gustaría estar equivocado, pero…

IU no puede pensar que un 15% -si es que se diera efectivamente- en un panorama de elecciones anticipadas es la panacea. La intención de voto total es de un 53%, según la encuesta de Metroscopia del 3/2/2013; es decir, que muchas personas tanto hartas como manipuladas se van a quedar en casa. La derecha solo desea que la izquierda sociológica y social se quede en casa para volver a mandar, y a la postre ya saldrá UDyD para hacerles el apaño. Eso o hacerle el avío al PSOE. Por eso es tan necesario el frente amplio de las izquierdas y la indignación. Los socialistas, que no socioliberales o simples liberales emboscados en el PSOE, sabremos como actuar. Sabremos cual es nuestro lugar.

Hoy Domingo 3 de Febrero, Rubalcaba ha pedido la dimisión de Rajoy para nombrar a “otro presidente” que pueda pilotar este barco a la deriva, pero no ha pedido elecciones anticipadas -era lo lógico tras pedir la dimisión del líder del PP- ni ha anunciado por ahora una moción de censura. A mi me ha chirriado, no se si a ustedes también.

No hay tiempo ya. La respuesta antineoliberal no puede tardar. Rajoy debe dimitir, claro. Pero no solo por hacer algo que ya sabíamos que se hacía entre la derecha y otros liberales y era moneda común en el partido de las derechas, sino por estar empobreciendo las clases populares del Estado, para enriquecer a ricos y poderosos y vender nuestra dignidad y la independencia del estado español.

Gobierno dimisión ya. Coalición y Convergencia ya!! Esto está podrido

En estos momentos hay que reaccionar con contundencia. La crisis del régimen del 78 vive su momento más álgido. La corrupción rampante en la Corona y el partido de gobierno, el PP, así como también casos no resueltos y vivos en los otros partidos del turno y dinásticos al igual que en la derecha nacionalista catalana, apoyo sustancial del régimen, obligan a tomar medidas urgentes. A esto hay que sumarle 6 millones de parados y paradas y la ofensiva neofascista del PP al pretender limitar todavía más la democracia, atacando a los ayuntamientos, último bastión más cercano al pueblo y más controlable, al igual que la operación de volver al estado centralista.

Este gobierno corrupto carece de legitimidad para gobernar. Sus políticas de austeridad y recorte nos están llevando a la pobreza, el hambre y la exclusión de amplias capas de población y destrozando el tejido productivo, mientras los ricos son cada vez más ricos.

La Constitución del 78, reformada por PSOE y PP por la vía de urgencia en su articulo 135, es la excusa perfecta y la base legal para recortar, imponer políticas de austeridad y que los derechos de los bancos estén por encima de las personas. Además ha dejado al descubierto la falacia de la igualdad ante la ley y el carácter de clase de la reforma favoreciendo tan solo a los poderes financieros. El bipartidismo demostró con ese acto su verdadero rostro.

Vivimos en un estado injusto, desigual, donde las grandes fortunas y empresas no pagan impuestos, y los bancos operan en paraísos fiscales con total impunidad.

En consecuencia, creo firmemente que hay que exigir la dimisión del Gobierno ya. Salir a la calle a defender la democracia y la igualdad y exigir un proceso constituyente.

Para encarar con éxito las próximas elecciones, hay que constituir ya una Coalición amplia y social, con un programa que todas y todos los altermundistas, socialistas de izquierdas antineoliberales, indignados y constituyentes, comunistas y militantes de IU así como nacionalistas de izquierdas y demócratas con conciencia social, tenemos ya muy claro y en mente. Para encarar un nuevo tiempo que viene hay que constituir una nueva Convergencia política amplia y común para gobernar, y reformar la Constitución o redactar una nueva, que sería lo ideal.

En cualquier caso, si los movimientos sociales, sindicatos, partidos no corruptos ni implicados en recortes y ciudadanas y ciudadanos conscientes y combativos no nos ponemos de acuerdo, la culpa será solo nuestra. Aunque también aquí habrá diferentes grados de responsabilidad. Insisto, no se trata de subir en las encuestas e intención de voto o formar “un gobierno de progreso”, se trata de gobernar, se trata de vencer, se trata de frenar esta sangría social, se trata de plantar cara, se trata de cambiar.

6.000.000 de personas victimas de bancos, ricos, la Unión Europea y el Neoliberalismo. 6 MILLONES A LA CALLE!!!

El capitalismo necesita del paro. Es su ejercito de reserva para dar miedo a las personas trabajadoras con empleo y para aterrorizar a la sociedad.

El paro es terrorismo patronal y es terrorismo ejercido por los gobiernos que quieren desmontar el estado del medio-estar -o bienestar a medias- que tenemos todavía aunque ya muy tocado. El paro es el arma de destrucción masiva del gobierno para doblegar voluntades y provocar una profunda depresión social.

El paro es la pistola neoliberal que nos apunta a las clases populares para conseguir la mayor transferencia de rentas del pueblo trabajador a las grandes fortunas, los bancos y los especuladores. Es decir, es el mayor robo de la historia que está produciéndose ahora mismo, desde las gentes honradas y trabajadoras en favor de ricos y banqueros. Esa es la verdad y lo demás son burdas mentiras. Esto no es una crisis: es un atraco.

Con seis millones de desempleadas y desempleados debiéramos estar ya ocupando las calles y cortando las avenidas. Gritando pan y trabajo delante de los bancos y paseando por los barrios de los ricos con pancartas de “queremos trabajar, queremos comer, queremos futuro para nuestros hijos”.

Cuando en el año 2000 en Argentina estalló el “corralito” los parados y paradas cortaron las calles y aporrearon los bancos, demostrando que estaban y existían.

Estamos parados y paradas para que las grandes empresas, los bancos y los fondos de inversiones ganen más.

Hay asambleas y compañeras y compañeros trabajando contra el paro y sus consecuencias. En Facebook ha surgido el siguiente evento llamado Personas Paradas Activas (Movimiento de Personas Paradas Activas contra la Crisis).

Porque ahora lo que toca es hacernos visibles y demostrar que no queremos que se sigan aplicando recortes sociales, que se derogue la reforma laboral y que se acabe de una vez con las amenazas de recortar el paro.

Aunque no estamos solas y solos. El día 5 de Marzo a la calle, si. Pero el 14 de Marzo también convocados por la Cumbre Alternativa de Europa. Una red de movimientos, organizaciones y sindicatos contra las políticas de austeridad y de extensión de la pobreza y el paro.

Los y las de abajo hemos de reaccionar y comenzar a decir que hasta aquí hemos llegado.

Ni una persona parada sin subsidio y sin ayuda.

Basta ya de insultos del gobierno y de los ricos diciendo que no queremos trabajar y que somos unos vagos.

El régimen del 78 esta caducado ¿Pero como construir lo nuevo?

La encuesta de la cadena SER -grupo PRISA- desde luego no es inocente. PRISA no es sino una empresa neoliberal más, con intereses económicos y políticos tanto en el estado español como Europa, y por supuesto en Latinoamérica. Pero como empresa informativa también debe hacer algo y justificarse. La encuesta del 23 de Enero de 2013 es muestra de ello.

Pero ese sondeo de opinión no hace sino corroborar lo que muchas personas llevábamos tiempo denunciando. Algunas hace ya años y otras menos, pero multitud afortunadamente tras el 15 de Mayo de 2011. La conclusión es que el régimen del 1978, por la fecha de la Constitución vigente, está finiquitado, podrido y alejado cada vez más de la voluntad popular.

La legitimidad política no solo la otorga el Parlamento –cosa que por supuesto así es pues representa la soberanía popular- pero las personas son cada vez más conscientes de que ese parlamento está electo por medio de una ley que contiene en si misma el pucherazo, que refuerza un bipartidismo corroído por casos de corrupción y del que se desconfía cada día más. Un bipartidismo que, al igual que el régimen, ha fracasado o al menos se muestra incapaz de seguir rigiendo las esperanzas de los pueblos del estado español.

La legitimidad del 78 se basaba en el advenimiento de la democracia tras el franquismo. Pero también la democracia, que ni fue un regalo ni se la debemos a nadie en concreto, sino a la determinación de los pueblos de España y de su clase obrera por conquistarla y dotarla además de derechos sociales y laborales, no puede basarse en una pata: el estado de derecho. La Constitución del 78, constantemente obviada en su apartado de conquistas sociales y ciudadanas, no puede aportarnos tan solo un rey ya desprestigiado, unos partidos muy discutidos en su conformación y estructura actuales, así como en su relación con la ciudadanía, y un poder judicial lento, clasista y encima ahora con unas tasas que hacen imposible a las personas de las clases trabajadoras acceder a él.

La legitimidad democrática desde el siglo XX y por supuesto en el XXI se sustenta en el bienestar del pueblo, el reparto equitativo de derechos y obligaciones y en la posibilidad democrática de avanzar hacía mayores cotas de justicia y de igualdad, así como de los pueblos de un estado plurinacional a decidir. Si el estado no es social, falta una pata y por tanto hay que refundar el estado y redactar una nueva Constitución que garantice los derechos y libertades. En esta etapa del régimen, los derechos sociales -y perdón por las constantes cacofonías- están siendo conculcados, los recortes y privatizaciones en salud, educación, desempleo y pensiones, la pérdida de la libertad sindical y derechos laborales, y la desigualdad ante la justicia así como ante la fiscalidad, diseñada solo para favorecer a los ricos, las grandes empresas y bancos, ha roto cualquier atisbo de reconocimiento social y perdido los sagrados fundamentos de la democracia. En el reino de España ni somos iguales ante la ley, ni existe un bienestar garantizado, ni se aporta en función de las ganancias y beneficios. Es decir, reina la injusticia más palmaria. El estado social está siendo robado en beneficio de los de arriba.

La Transición se basó en un pacto social roto ya definitivamente, cuyo basamento estuvo en la consecución de demandas sociales y sindicales duramente conseguidas, pero que ahora una vez eliminadas ya no sustentan el acuerdo. Por tanto, defender en estas circunstancias un régimen caduco no tiene sentido excepto para liberales doctrinarios que solo creen en el estado policía y en la preeminencia de la riqueza y la propiedad sobre el bien común y la igualdad.

Por tanto, es el momento de organizarnos con más fuerza y lograr la convergencia entre movimientos sociales, cívicos y partidos o fuerzas políticas no contaminadas por la corrupción, al objeto de crear el actor político que nos permita alcanzar la vuelta a la democracia y el reparto equitativo. Es el momento de aunar esfuerzos y no dispersarnos en múltiples convocatorias. Pero también de dejar de pensar que nadie solo puede. No se trata ya en un momento de emergencia social y democrática de contentarnos con subir algunos puntos porcentuales en el computo electoral, sino de gobernar, es decir de alcanzar una mayoría sólida que permita un regeneración democrática y el gobierno del pueblo y para el pueblo.

En consecuencia como hay propuestas ya lanzadas de unos Estados Generales sociales y políticos, unifiquemos rápidamente todas las iniciativas dispersas y planteemos una nueva coalición convergente que nos permita avanzar. Pero tampoco quiero olvidarme de la responsabilidad de los movimientos sociales, puesto que nosotros –los movimientos- hemos elaborado el discurso y las propuestas y las alternativas socio-políticas, en consecuencia y en mi opinión, quiere decir que hemos de abandonar nuestra torre de marfil teórica –es cierto que estamos en calles y plazas y dando la cara- pero los tiempos exigen otra cosa, otra actitud y más decisión. Tal y como ocurrió en Latinoamérica por mucho que se nos mienta en este reino bananero sobre sus procesos. O tal y como ahora está ocurriendo en Túnez, donde todas las fuerzas democráticas, laicas y anti neoliberales se han unido en un Frente Popular. Si Túnez fue ejemplo para las revueltas ciudadanas y la reacción frente a la ausencia de democracia real, bien podía seguir siendo ejemplo ahora, pues los protagonistas de la Revolución tunecina se agrupan en el Frente Popular, que incluye a partidos, movimientos y sindicatos. Y no lo digo por importar el nombre, sino el espíritu.

Las fuerzas sociales transformadoras antineoliberales y por el socialismo democrático y superador del capitalismo no tenemos nada de qué avergonzarnos, al revés llevamos años luchando en condiciones muy duras y denunciando los efectos negativos de las prácticas tanto ultraconservadoras como de los que han renunciado a la emancipación. Los movimientos y fuerzas agrupadas en torno a los presupuestaos del Foro Social Mundial estamos desde 1998 denunciando lo que iba a llegar con el neoliberalismo y hemos soportado una soledad ya finiquitada, pues teníamos razón y coraje. Por eso las fuerzas de izquierdas consecuentes, no debemos ocultarnos, pero debemos ser generosas, abiertas y capaces de elaborar una nueva forma de organización más democrática y transparente. Más comprometida si cabe y aprender de los movimientos.

Estamos ante una emergencia y eso requiere generosidad, valores y prácticas claramente diferenciadas de los que ejercen el poder. Pero sobre todo hemos de buscar una alternativa puesto que fuerzas ocultas y no tan ocultas de la extrema derecha y de la derecha económica, ya la tienen. El mismo PP tiene su estrategia de cambio confusión y perpetuación. Es ya muy antiguo, renovemos todo para que todo siga igual. Denunciemos el desorden para proponer un orden nuevo, es decir el fascismo que hoy se esconde tras la excusa del gobierno de los técnicos y de los supuestos sabios.

Nadie pues de los que creemos que otro mundo es posible, nos podemos apartar, pero para construirlo las propuestas son simples y en varias direcciones aunque convergentes:

– Movilizarnos contra la corrupción y los recortes y privatizaciones, la mayor parte de las veces -por no decir todas- corruptas.

– Apoyar la convocatoria de la Alter Summit o Cumbre Alternativa Europea convocando las manifestaciones del 13 o 14 de Marzo, según sea la reunión del Consejo Europeo de la UE, en contra de sus políticas de austeridad y por una Europa diferente de está que está bajo el dominio de la dictadura de los mercados. A la calle ya. No podemos seguir sin reaccionar.

– Marchas y acciones por la dignidad.

– Estados Generales de ciudadanía y movimientos sociales y socio-políticos al objeto de crear al actor político coaligado que nos permita vencer a la corrupción y luchar por la justicia.

– Exigencia ya del fin de las amnistías fiscales, el fraude fiscal consentido y auditoría de la deuda. No pagar la deuda ilegítima. No consentir más que la deuda privada y de los bancos la paguemos los y las ciudadanas.

– Reconquista de la soberanía popular -hoy secuestrada- y de la independencia del Estado Español vendido a intereses del capitalismo europeo e internacional. Por una Europa de los pueblos.

Huele a podrido en el Reino de España

El PP, su Gobierno, la oligarquía derechista que nos domina, si algo está tratando de imponer es que la justicia ya no sea igual para todos y que hay personas destinadas a dominar y enriquecerse, pues su pertenencia a la clase pudiente y propietaria les otorga la capacidad exclusiva de hacerlo. Es decir desde su preeminencia de clase el dominio total.

Es además una oligarquía que está imponiendo un régimen patricio que otorga poderes por encima de los demás a la aristocracia económica dominante. Si se dan casos de corrupción política y abuso de poder, no va con ellos ni ellas. Si se cometen crímenes de tráfico y mueren personas a manos de uno de ellos, se le tolera y exculpa y encima se hace de ese loco del volante un héroe. Si se adquieren viviendas ostentosas y muy caras, excesivamente caras, todo el mundo tiene derecho a ir de vacaciones a Marbella, es la respuesta. Ademas como muchos de ellos proceden de familias acaudaladas pues… Ese es el PP, chulo, prepotente  autoritario y arrogante. Con la arrogancia de los caciques, el autoritarismo de los “jefes provinciales o nacionales de FET y de las JONS”, con el aire despreciativo de las marquesas con mantilla acudiendo a misa de doce, seguidas por sus criadas, nos miran por encima del hombro y sonríen.

Pero es que en este reino bananero y provinciano, además hay que sufrir a un rey, cazador de diversas espacies protegidas, decrépito y vividor. Un rey con una amante alemana y aristócrata con extrañas relaciones e intereses económicos. Un yerno a punto de demostrarse ya lo chorizo que puede ser. Una princesa heredera consorte, desconocida a base de operaciones de cirujía estética que hemos pagado entre todas y todos con un silencio papanatas que ha parido unas hijas -nietas del heredero de Franco- que encima no pueden llegar a reinas pues la Constitución se lo impide por ser mujeres. Esperamos una nueva Constitución que restaure la igualdad ante la ley.

Los derechos sociales en almoneda y listos para ser privatizados, es decir convertidos en negocio de los amigotes del poder o el poder mismo, y la mayor transferencia de rentas de la España contemporánea de pobres y trabajadoras y trabajadores hacia los ricos, es decir el robo masivo de dinero de los que trabajan y crean así como de las y los pensionistas en favor de los que detentan la riqueza o la administran a cambio de sueldos y beneficios, esos si no congelados.

Frente a esto, uno que se cree el Tribuno de la Plebe, Rubalcaba, en el que no cree la plebe ni esta necesita ya de tribunos. Con un discurso a rastras de las reivindicaciones sociales y sindicales, pero de cuya honradez y compromiso ya nadie cree, pues han sido engañados mil veces y no cuestiona los dos temas creo fundamentales, como son la deuda pública y quien y como se paga o no se paga y la Unión Europea, es decir si esta Europa neoliberal que él ha contribuido a crear, nos sirve o no.

Los sindicatos mayoritarios acusan el desgaste de las maquinaciones en su contra y contemplan como se les ningunea en lo legal mermando sus competencias y capacidad de intermediación, además de sufrir una inmisericorde campaña en su contra curiosamente apadrinada por corruptores y corruptos del poder o cercanos al poder. Los sindicatos minoritarios, acostumbrados a las privaciones, luchan en la medida de sus fuerzas, pero en demasiadas ocasiones el objetivo de sus críticas es la “competencia sindical” y no el enemigo patronal. Vivimos tiempos de buscar la UHP cueste lo que cueste. Todas estas situaciones y ataques merman la capacidad de respuesta y se crea a veces una situación de “impasse” como la de estos días, que está posibilitando la profundización de la ofensiva neoliberal. Hay que reaccionar masivamente y ya.

Hay sin embargo muchas huelgas y manifestaciones locales. Protestas ciudadanas ante el deterioro de la sanidad y de la educación pública. Pero junto a estos picos de conflictividad social, también fatalismo y resignación e impotencia en ocasiones acerca de como movilizar. Muchos fuegos si, pero a veces dispersos y poco coordinados y excesivo miedo a los bomberos. Tras las huelgas generales hay que ver qué se hace y como se revitaliza la contestación generalizada.

Vivimos en un estado autoritario. El Reino de España es un reino autoritario, en el que hay que ser ya rico para ir a pedir auxilio judicial o protección judicial frente a las arbitrariedades. La policía actúa con impunidad en las protestas sociales y sindicales, hay casos de abusos policiales, hay interrogatorios aleatorios e intimidatorios y el Ministro del Interior se permite decir que nos va a reeducar a los y las activistas sociales y sindicales a base de multas gubernativas. Los Ayuntamientos van a ser mutilados en su composición democrática, y encima ellos los de Gürtel, los de Bárcenas se atreven a decir que es para ahorrar. La realidad plurinacional de los pueblos ibéricos de Extremadura hacia el este es negada, y ahora lo próximo será recentralizar y volver a la España una, con la que soñara José Antonio Primo de Ribera.

Los mercados no necesitan de la democracia, por eso ATTAC, con gran precisión, habló de la dictadura de los mercados -que existe y es real- pero hemos pasado ya a una dictadura política que, de forma inexorable, se va conformando. Porque el problema no son solo los recortes y las privatizaciones, no, también lo es la pérdida de la igualdad. Las y los ciudadanos de este reino no somos iguales, ni en derechos ni en deberes. La falta de rigor y veracidad informativa y la manipulación masiva casi total que sufrimos, es fruto del pensamiento único impuesto por los liberales autoritarios y los amos del capital. Es que el neoliberalismo ha producido grandes cambios culturales, y esos cambios eran necesarios para imponer su crisis y gracias a su crisis explotar, robar y desahuciar con total impunidad a las clases populares.

La Unión Europea tampoco es un dechado de democracia, pues en ella mandan una casta de eurócratas no electos, que dictan normativas siempre en favor de los poderosos y las transaccionales, jamás en favor de los pueblos. Por eso en la lucha que estamos llevando en el reino podrido, ya ni siquiera contamos con Europa. La Europa antifascista ha sido secuestrada por una turba de mercaderes y unos burócratas sin legitimidad ninguna.

A pesar de todo resistimos. Hay mil intentos de forjar la unidad y los frentes del pueblo y de las clase trabajadora contra a la falsa democracia patricia y el inservible tribuno de la plebe no reconocido. Hay llamamientos y referentes auto-ofertados. Sobran encuentros y reuniones, o tal vez no y soy injusto conmigo mismo. Faltan huelguistas, manifestantes y ocupantes. Hay mucho llamamiento y poca audiencia. Tal vez ese es el momento que debemos vivir y superar. Pero mientras averiguamos si son galgos o podencos, ellos, los de arriba, preparan el ataque sobre las pensiones, eliminan subsidios de supervivencia, privatizan la salud y convierten lo público en su negocio.

Hace falta la convergencia y el actor político. Pero que la lucha institucional y demoscópica no nos haga perder de vista la imperiosa necesidad de volver a saltar a la calle y a las carreteras.

La unidad y la confianza solo se forjará en la lucha social. En las salas de juntas podemos discutir y enfrentarnos antes de ponernos de acuerdo y eso es lo que hace falta, un gran acuerdo de las y los de abajo. Una nueva forma de hacer y entender la política, sin las zancadillas y los codazos, pero tampoco sin el insulto, el menosprecio y el dogmatismo.

Creo que las fuerzas políticas y los actores políticos debieran aprender de los movimientos sociales. De hecho el nuevo relato ha surgido de los movimientos sociales exclusivamente y en su seno, pues sin elecciones a la vista y como profesión se ha tenido la posibilidad de analizar la fase actual del capitalismo, y de su crítica pasar a proponer alternativas. También alternativas europeas y a nivel continental, tal y como ya trabaja y llama la Alter Summit de la que ya os he escrito y os recomiendo leáis sus propuestas. La Cumbre Social y otras plataformas y asambleas se deberían adherir y acompañar su movilización europea del 13 de Marzo.

Vale la pena no callar, ni consentir. Creo que con fuerza debemos exigir la dimisión del gobierno. El encuentro de las fuerzas sociales y la construcción entre partidos y movimientos de la Coalición, imprescindible para alcanzar el gobierno y conseguir el poder para que el poder popular no vuelva a ser secuestrado. En lugar de vivir en un reino podrido, vale la pena alumbrar un poder ciudadano.