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El peligroso resurgir de la caridad

Estamos en la celebraci√≥n cristiana del solsticio de invierno o Navidad, ahora para cat√≥licos y protestantes, y dentro de quince d√≠as les tocar√° el turno a los ortodoxos¬†griegos y rusos. Pero no es esto, ni el perder una l√≠nea en comentar el discurso del monarca impuesto por el dictador Franco a los pueblos del estado espa√Īol, lo que me mueve a¬†escribir hoy, 25 de Diciembre de 2012.

Estamos viviendo, ante los recortes de servicios p√ļblicos y el empobrecimiento de la mayor parte de las clases populares, los indices masivos de paro y los desahucios o el incremento de personas que sufren hambre, el nacimiento de la receta de la derecha y los medios de comunicaci√≥n a sus √≥rdenes que son TODOS sin excepci√≥n: la Caridad.

Ante la congelaci√≥n de las pensiones, los millones de personas sin prestaciones, la ausencia de las pagas¬†extras¬†de navidad y la pobreza extensa castigada por los copagos sanitarios y las privatizaciones, una nueva formula de los ultra-liberales y neoliberales que nos dominan, es activar la caridad mediante donaciones de juguetes, comida no perecedera, comedores “sociales”, colectas e im√°genes¬†de parados y jubiladas celebrando alg√ļn premio de la¬†loter√≠a.

La perversi√≥n criminal del sistema genocida que sufrimos tiene ya un remedio a sus recortes y abusos, la caridad. Los mandatarios del PP -pero no s√≥lo- organizan colectas como la de la Diputaci√≥n de Granada, presidida por un neo-falangista que se dedica a despedir a trabajadoras y¬†trabajadores¬†de servicios sociales, al tiempo que organiza en su instituci√≥n una recolecta de juguetes para ni√Īos pobres. Tal vez el a√Īo que viene volvamos a ver la campa√Īa de los a√Īos cincuenta y sesenta de “siente un pobre en su mesa”, perfectamente denunciada en una de las mejores¬†pel√≠culas¬†de cine espa√Īol: “Placido”.

Volvemos a la Espa√Īa¬†fr√≠a, gris y triste de los a√Īos sesenta, incluido el autoritarismo y la¬†hipocres√≠a¬†de la burgues√≠a y las clases medias altas. Volvemos a la Campa√Īa de Navidad y Reyes de la OJE (la organizaci√≥n juvenil franco-falangista). Volvemos a campa√Īas de radio en favor de caritativas monjas y las damas de los roperos. Vivimos unas navidades perfectamente neo-franquistas, rematadas con el mensaje de su¬†pat√©tico¬†heredero.

Frente a eso: Dignidad, lucha social y movilización frente a los recortes, las estafas y los robos del poder y de las clases ricas y poderosas, que son las que provocan nuestra pobreza y nos arrojan al paro.

Hemos de denunciar y hacer p√ļblico nuestro¬†desd√©n¬†por la caridad navide√Īa, antes de que esta se¬†imponga. Hemos de denunciar a abnegados y caritativos¬†burgueses que reparten sus sobras, a la sopa de los conventos, o a abnegados voluntarios y voluntarias de clase media que suplen a miles de trabajadores y¬†trabajadoras despedidos de¬†los servicios p√ļblicos y las ONGs que se prestan a ello.

Hemos de volver a conquistar nuestros derechos ante el asesinato del bienestar y decir alto y claro que hay una forma diferente de organizar la vida, hacer política y repartir. Hemos de luchar frente a la caridad y por la dignidad. No queremos limosnas, solo lo que es nuestro. Socialismo o barbarie. Justicia o hipocresía burguesa.

Hablemos del Socialismo hoy en el Estado Espa√Īol

Carta abierta a los socialistas de izquierdas y a los que observan

Aunque el PSOE no sea ya un partido socialista -al menos ni en sus pr√°cticas ni en sus c√ļpulas- representa todav√≠a para muchas personas una idea vaga de justicia social, mezclada con memoria hist√≥rica antifascista, o simplemente lo menos malo que el PP y la derecha extrema que este representa. Tambi√©n una opci√≥n de izquierdas.

Igualmente es el socialismo y sus restos un caladero de votos para unos o un motivo de preocupaci√≥n para el Sistema, pues la ‚Äúpasokizaci√≥n‚ÄĚ, evidente en un PSOE en crisis, es motivo de honda inquietud para la oligarquizada democracia espa√Īola. La Banca, la gran patronal, el PP y sus grupos medi√°ticos viven con alarma, cada vez m√°s indisimulada, como se deteriora un partido que no es ya sino la cara un poco m√°s social del sistema y la oposici√≥n tranquila o bien, cuando gobierna, la ‚Äúresponsabilidad‚ÄĚ hecha carne ante los mercados, eso s√≠ con un poco de pimienta.

Cuando el PSOE comienza a perder credibilidad y tener una grave sangr√≠a de votos, el poder no es feliz. Sin el PSOE, el r√©gimen del 78 no es sustentable; y ese es su problema, pues el deterioro socioliberal pone en peligro el montaje sist√©mico de la oligarqu√≠a espa√Īola y del stablishment madrile√Īo que domina la piel de toro.

Posibles respuestas desde el interior del socialismo o la socialdemocracia consecuente.

Ante esto, los socialistas pueden hacer en mi opini√≥n tres cosas: o bien decir lo que he escuchado a tantas y tantos ‚Äú[…]Yo soy socialista, pero los dirigentes y las c√ļpulas no. Que se vayan ellos que no son socialistas‚ÄĚ. Pero ni se van a ir, ni se van a dejar de considerar los verdaderos int√©rpretes de los intereses del partido. Adem√°s esos que no son socialistas, seg√ļn unas minor√≠as, controlan el partido de cuadros, gestores y profesionales que son -o aspiran otras y otros muchos a convertirse en profesionales- luego esa es la causa de derrota tras derrota de antineoliberales, republicanos y feministas sociales que hay en el PSOE, en lucha si, pero tambi√©n y sin querer d√°ndole un marchamo de izquierdas a un partido al que Felipe Gonz√°lez y sus aparatos separaron definitivamente, tanto de la herencia ideol√≥gica de Pablo Iglesias como del programa m√°ximo de superar la sociedad de clases y conseguir la propiedad colectiva de los medios de producci√≥n y de consumo.

Hoy el objetivo de los dirigentes socialistas, no es sino gestionar bien el capitalismo, permanecer en una Uni√≥n Europea neoliberal, injusta y cada vez menos democr√°tica y por supuesto sin programa social. Siendo lo m√°s grave que en la construcci√≥n de esa Europa asim√©trica y capitalista, la aportaci√≥n de la socialdemocracia europea en su conjunto, y del PSOE en particular, ha sido imprescindible. Sin actores socialdem√≥cratas, incluidos algunos que van de ‚Äúprogres‚ÄĚ, no hubiera sido posible crear uno de los espacios menos sociales del mundo.

El Pacto Social de la posguerra, incluso de los a√Īos setenta y ochenta del siglo pasado (ya por cierto muy cuestionado), ni el de la Transici√≥n espa√Īola, existen ya. Las sucesivas reformas laborales, privatizaciones y recortes, con la guinda de la reforma expr√©s de la Constituci√≥n del 78 impulsada por el √ļltimo gobierno ‚Äúsocialista‚ÄĚ ha saltado por los aires. Ha sido dinamitado, y solo un nuevo proceso constituyente y democr√°tico puede plantear un nuevo contrato social.

La Segunda opci√≥n que muchas y muchos ciudadanos socialistas o de izquierdas votantes del PSOE se plantean -y adem√°s practican- es la abstenci√≥n de castigo o el hartazgo. Es el abandono o el prestar votos a otras opciones pol√≠ticas en espera de quim√©ricos e improbables tiempos mejores. El problema del socialismo espa√Īol -o mejor dicho, su soluci√≥n- no pasa ya por cambiar a un felipista de primera hora como Rubalcaba por Carme Chac√≥n o similares, que son socioliberales y parten igualmente del sistema y sus compromisos. Hace poco el propio Od√≥n Elorza, lo reconoc√≠a en ‚ÄúLa Sexta‚ÄĚ en una entrevista, al afirmar que el PSOE ten√≠a tirones hacia su izquierda, pero tambi√©n hacia la derecha, hacia la moderaci√≥n, hacia el centro, y por tanto no en una sola direcci√≥n.

El PSOE ha sido ligado a los largo de los √ļltimos cuarenta a√Īos a empresas energ√©ticas, bancos, grupos empresariales de medios y un largo etc√©tera de obligaciones, deudas y compromisos. Adem√°s, la ligaz√≥n a los poderes f√°cticos europeos es incuestionable. Esa es la dura realidad que impide el cambio, y no lo escribo ni por criticar, ni por hablar mal, sino por una pura y as√©ptica realidad que nadie puede desmentir con pruebas, pues existe. Esa es la cuesti√≥n, el ¬Ņqu√© hacer ante esto? Los profesionales y las profesionales que dirigen el PSOE solo aspiran a que estos malos tiempos pasen, se olviden errores y traiciones, y vuelta a empezar. Tal vez con disculpas muy medidas o culpando a Zapatero -ese mismo dirigente al que apoyaron y adularon- todo se olvidar√°, y como el PP es tan malo -y yo a√Īadir√≠a cruel- pues todo volver√° a ser como antes. Pero no analizan las tendencias electorales y pol√≠ticas. No son conscientes de haberse ganado el odio y el desprecio de millones de personas, incluso de antiguos votantes, pues siguen con un autismo enfermizo y adem√°s suicida. Lo peor engre√≠do y autosuficiente, esto adem√°s se percibe. Lo que suena a falso las personas lo detectan. Son ya muchos a√Īos de lo mismo y muchos a√Īos sin ideas, sin ideales y arrojando agua al vino de los principios, y sobre todo de no creer en la necesidad de construir socialismo, pues eso conlleva enfrentarse a los bancos, los capitalistas, la Uni√≥n Europea, empoderar al pueblo y rearmar ideol√≥gicamente a la clase obrera. Y todo esto sencillamente no saben hacerlo.

Otra opci√≥n ‚Äďla tercera- ser√≠a que las y los socialistas sepamos que lo importante es desarrollar las ideas de igualdad, justicia y rep√ļblica de las y los iguales, pero ya. Nunca las clases poseedoras ver√°n de buen grado que se les despoje de sus privilegios. Adem√°s el capitalismo y el liberalismo de inicios del siglo XXI en Europa, se han quitado la careta. Ya no hay pacto posible, sino guerra de clases cruel y diaria. Su instrumento el PP no va a ceder ni un mil√≠metro. Ni a pactar. Han venido a construir la utop√≠a capitalista y neoliberal y la dictadura de los mercados es lo que hay. Pero frente a esta dureza y la realidad de la desafecci√≥n pol√≠tica o al menos por la pol√≠tica convencional, lo honrado ser√≠a preguntarnos ‚ÄúEs el PSOE el instrumento adecuado hoy en d√≠a para enfrentarse a esa situaci√≥n ¬ŅSon sus c√ļpulas actuales o las posibles sustitutas tambi√©n socialiberales y sin experiencia ninguna de lucha social, callejera y ciudadana capaces de enfrentarse con credibilidad al PP y a la CEOE o a Bot√≠n?‚ÄĚ

Los y las socialistas creemos en el reparto, la lucha de clases mientras haya poseedores y explotados y dominados. Creemos en la democracia y eso conlleva luchar contra la injusticia y enfrentarse a los detentadores de la riqueza, a√ļn a riesgo de correr la suerte de Salvador Allende o de nuestros antecesores que sufrieron el golpe de estado del 18 de Julio de 1936. Eso requiere dignidad y coherencia y no ser una m√°quina electoral, sino un actor de cambio social, que con las ideas pueda vencer y venza elecciones.

Pero es que adem√°s los tiempos nos dan la raz√≥n. El estado social est√° siendo desmontado. El capitalismo alem√°n gobierna en el estado espa√Īol, por medio de un Gobierno t√≠tere y traidor a los intereses de los pueblos de Espa√Īa. Los aliados de las oligarqu√≠as econ√≥micas y pol√≠ticas espa√Īolas incluidas las social-liberales, o tienen claros s√≠ntomas de decadencia o bien no solo no hacen nada por nosotros sino que nos arrojan cada vez m√°s al pozo de la pobreza y la injusticia. El estado de derecho del 78 est√° siendo desmontado y no hay ya acceso por igual a la justicia, que se ha convertido en un instrumento para ricos. La industria espa√Īola deslocalizada e inexistente. Sin econom√≠a productiva y sin futuro. Ante esto que hacer cuando ya miles de socialistas y de votantes socialistas han dejado de confiar en lo que fue el PSOE actualmente una franquicia en manos de un grupo de profesionales de clase media y media alta o bien desclasados bien situados.

¬ŅQu√© podemos hacer?

Pablo Iglesias volver√≠a a fundar el Partido Obrero como √©l dec√≠a. Esa es la cuesti√≥n, no lo es el pelear por una marca, sino por una idea y por acabar de verdad con este estado de cosas. Es demasiado grave lo que est√° ocurriendo con desahucios, suicidios de pobres y embargados y embargadas, despidos masivos, EREs fraudulentos, falta de derechos laborales y ausencia de libertad sindical. Privatizaciones de lo p√ļblico. Negocio a costa de la deuda por parte de bancos y ricos. Cierres de pymes, acoso a la econom√≠a social y falta de cr√©dito en ausencia de banca p√ļblica o Cajas de Ahorros seg√ļn su origen. Sometidos a una escandalosa socializaci√≥n ‚Äďeso s√≠- solo de las perdidas y quiebras capitalistas. La trasferencia de rentas de pobres y clases populares hacia ricos, especuladores financieros y sus bancos est√° siendo todav√≠a m√°s sangrante que en tiempos de Pablo Iglesias. Eso merece algo de decisi√≥n, valent√≠a, coherencia y valores. Si se es socialista claro, de ra√≠z marxista como todos los fundadores del PSOE lo fueron.

Pero la cuesti√≥n no es ya a√Īorar lo que debi√≥ haber sido y no fue. Ni de ajustar cuentas, ni de reafirmarse y seguir tragando quina en la agrupaci√≥n. Eso ya ni sirve. Adem√°s el pacto del 78 est√° roto y el capitalismo ha vuelto a ense√Īar sus garras, incluso la derecha del PP es m√°s antisocial que lo fue el franquismo, que ya es decir. Adem√°s la represi√≥n y las detenciones, multas y palizas vuelven a ser cotidianas. Luego ahora lo que muchas y muchos socialistas nos preguntamos en el Reino de Espa√Īa, es que podemos hacer para luchar contra esta nueva dictadura liberal y mercantil. Nuestra contribuci√≥n debe estar con los movimientos sociales, los sindicatos de clase. Las mareas de lucha. La calle y las plazas y contribuir a construir una fuerza pol√≠tica organizada diferente de los partidos cl√°sicos en los que ya ni se cree, ni se conf√≠a y en la acci√≥n proactiva para desde el socialismo contribuir a crear un frente amplio, popular y antineoliberal que acabe con este periodo autoritario, privatizador y de extensi√≥n de la pobreza. Al igual que en su momento los socialistas estuvieron y alentaron el Frente Popular, ahora es el momento de un nuevo Frente Popular.

El socialismo debe recurar sus raíces de lucha por la emancipación humana y por tanto-entiendo- la solución ahora no pasa ya por recuperar marcas o cambiar élites, no, ahora la cuestión es auto-organizarnos para en libertad y sin ataduras al Sistema, poder combatirlo por injusto. Además muchas y muchos ya lo estamos haciendo, desde la calle, los sindicatos o los movimientos, pero también desde la acción y la construcción política.

Finalmente exijamos algo de respeto por el socialismo, que ni es la tercera v√≠a, ni es el social liberalismo, ni es la pura gesti√≥n eficaz del sistema con tintes sociales. Es, entre otras cosas, una forma de entender el reparto y la sociedad sin clases en libertad y con democracia. Es construir una sociedad diferente con los medios de producci√≥n y servicios colectivos, democr√°tica y popularmente gestionados. Es una forma de entender la lucha de clases. Es una tradici√≥n muy potente en el estado espa√Īol que luch√≥ y lucha en la acci√≥n diaria junto a aquellas y aquellos que creen en la pol√≠tica como un instrumento liberador, que no como un proceso electoral.

Europa ya no es democr√°tica. Europa o el supermercado decadente

La Unión Europea es una construcción neoliberal. El objetivo europeo, desde el punto de vista de la Unión, es favorecer sus mercados, sus bancos privados, sus empresas transnacionales, y hacer negocio con lo que fueran sus estados del bienestar.

La Europa de la Uni√≥n est√° gobernada por un colegio de comisarios y comisarias fieles tan solo a los poderes financieros y a los que no puede controlar ning√ļn parlamento. Estos comisarios/as, nombrados a propuesta de sus Gobiernos, solo tienen la funci√≥n de privatizar lo p√ļblico, impedir que los estados puedan ayudar a sus tejidos econ√≥micos p√ļblicos o salvar sectores nacionales estrat√©gicos y comarcas en peligro. Los comisarios son eso: comisarios pol√≠ticos de la ideolog√≠a neoliberal, comenzando por el espa√Īol Joaqu√≠n Almunia, que el lunes 16 de Diciembre instaba a recortar m√°s, eso s√≠ con un cinismo socioliberal impresentable, y propon√≠a hacerlo ‚Äúcontando con la gente‚ÄĚ. Su objetivo ‚Äďel del colegio de comisarios- es garantizar la destrucci√≥n de todo lo social y de todo lo que sea de propiedad colectiva o protecci√≥n social, instaurando el negocio privado en lo que fueron servicios p√ļblicos. Cerrando durante a√Īos los astilleros, las siderurgias, las minas o las industriales nacionalizadas; con una Europa casi sin industrias, excepto Alemania y alg√ļn estado m√°s, han convertido al viejo continente en un parque tem√°tico y un centro de especulaci√≥n financiera. Pero ya ni eso comienza a funcionar. Sin base industrial, sin ideas nuevas de econom√≠a verde y sostenible, sin soberan√≠a alimentaria, sin investigaci√≥n.

Pero todo lo enumerado, que es el origen de la actual decadencia y crisis europea financiera, econ√≥mica, social y pol√≠tica, no es fruto del fracaso de las hipotecas basura. Es fruto de a√Īos de legislar un acervo comunitario de leyes confusas, dif√≠ciles de interpretar, profundamente cr√≠pticas al objeto de ser ininteligibles, con el solo objetivo de crear un mercado -que no un ente pol√≠tico supranacional-, una dictadura cuasi continental de banqueros, financieros, grandes empresarios y ricos caraduras evasores fiscales. Todo un engranaje de bur√≥cratas y t√©cnicos muy bien pagados al objeto de imponer una ideolog√≠a, una sola: la del negocio de los poderosos.

Este continente ha sido arruinado por brokers sin escr√ļpulos, directivos financieros mafiosos y un pu√Īado de corruptos y de malversadores; eso s√≠, magn√≠ficamente bien pagados y que siguen conservando sus puestos de trabajo y sus privilegios, a pesar de ser los culpables de tantas quiebras, desgracias, padecimientos y sufrimientos de personas arrojadas al paro, la pobreza y sin futuro o con empleos precarios, sueldos m√≠nimos y sin derechos sociales, sindicales, laborales o humanos. Esta es la Europa que ese colegio de comisarios, bur√≥cratas, lobistas y tambi√©n ministras y ministros de econom√≠a, presidentes de Gobierno o primeros ministros -tanto liberales, como conservadores, socialdem√≥cratas o dem√≥crata-cristianos- han construido. Porque la gestaci√≥n de esta Europa decadente y anti popular arranc√≥ hace d√©cadas. Este tinglado no lo han montado en cinco a√Īos. No. Lo han hecho en d√©cadas.

Cuando los pueblos han reaccionado, como hicieron tanto franceses como holandeses rechazando la mal llamada Constituci√≥n Europea, -en realidad un tratado comercial-, se les escamote√≥ su voluntad y se sustituy√≥ la constituci√≥n derrotada por un tratado internacional que, adem√°s, nunca fue votado en ning√ļn estado miembro excepto en el caso de Irlanda, que lo rechaz√≥ y de nuevo se le oblig√≥ a votar para que el pueblo irland√©s fuera nuevamente colonizado y ahora sufra una aguda crisis, solventada a base de esquilmar a sus gentes, tras sufrir un chantaje que tan solo el servilismo cat√≥lico de muchos de sus habitantes puede explicar, en un pa√≠s europeo en el que el aborto sigue siendo ilegal.

Europa, cuyas potencias m√°s agresivas bombardean a otros pueblos para imponerles su ‚Äúdemocracia‚ÄĚ a tiros, est√° gobernada por un grupo de bur√≥cratas sin control democr√°tico y por un Parlamento sin competencias. Un Parlamento car√≠simo e in√ļtil que se dedica a definir qu√© es el chocolate, pero que no impide las agresiones que sufren los pueblos de Europa o la creciente falta de libertades, o ni siquiera puede apoyar a pueblos controlados por gobiernos corruptos de origen mafioso de muchos de sus recientes miembros.

Esa es, entre otras lindezas, la Europa que nos han construido y que entre todas y todos pagamos de nuestros bolsillos. Esa es la Europa destructora de las conquistas de las clases obreras vencedoras del fascismo, que no tiene otro objetivo que ‚Äúchinizar‚ÄĚ a las clases trabajadoras al objeto de competir en el nuevo mundo que emerge a su pesar y haciendo justo lo contrario.

Por eso hay que decir basta ya. Los pueblos de Europa no podemos seguir callando. Los sindicatos actuales, leve sombra de los que con sus mismas siglas conquistaron el bienestar, no pueden decir a sus afiliadas y afiliados que solo haciendo manifestaciones contra las políticas de austeridad vamos a volver al pacto social. La férrea voluntad de las oligarquías europeas es aniquilar todas las conquistas sociales y punto. Nada volverá a ser igual. Por eso, si los resistentes, los rebeldes y las indignadas, los obreros y las trabajadoras dignas, los sindicatos de clase y los movimientos triunfamos sobre la dictadura mercantil que nos roba y oprime -y lo haremos- deberemos construir algo nuevo. Deberemos inventar una nueva sociedad justa y solidaria. Conquistar la democracia plena, lo que incluye la democracia económica.

La Alter Summit o Cumbre Alternativa, lanzada en el Foro Social de Florencia que recientemente ha tenido lugar en la ciudad toscana, surge como una alianza de sindicatos, movimientos sociales y redes de econom√≠a critica. Busca la coordinaci√≥n de las luchas, establecer puentes con las Confederaci√≥n Europea de Sindicatos, pero tambi√©n con las redes y foros sociales y los movimientos c√≠vicos, as√≠ como con las redes de pensamiento y acci√≥n critica. La Alter Summit denuncia la austeridad tan nociva que sufrimos, pero tambi√©n denuncia la estafa de la deuda, exige su auditoria y moratoria, el impago de la deuda ilegitima y defiende un modelo de banca p√ļblica y democr√°ticamente controlada, lo que incluye al otro gran n√ļcleo de poder totalitario que sufrimos: el Banco Central Europeo que, alimentado con fondos p√ļblicos del IVA que pagamos, los presta a los bancos privados al 1% para que estos hagan negocio a su vez con los estados cobrando no menos de un 4%; lo cual es no solo un atraco gigantesco, sino una burla democr√°tica y un genocidio social contra las clases populares.

Las izquierdas europeas son d√©biles todav√≠a. La gigantesca UE de 27 estados, muchos de ellos antiguas rep√ļblicas que sufrieron el estalinismo, son ahora feudos conservadores, ultranacionalistas, derechistas y corruptos que garantizan una mayor√≠a conservadora a pesar del empobrecimiento de sus pueblos y la liquidaci√≥n de los servicios p√ļblicos que la mayor√≠a padecen. La mayor√≠a derechista y reaccionaria est√° garantizada. Hasta en eso han hecho trampa los constructores de la UE y la socialdemocracia ha sido c√≥mplice imprescindible de todo este ataque a la soberan√≠a popular, y tambi√©n nacional, de los pueblos de Europa.

Los partidos de izquierdas no est√°n en condiciones de cambiar esto a nivel continental, excepto que las izquierdas pudieran vencer por medio de alianzas convergentes democr√°ticas y transformadoras en Grecia, Portugal y Espa√Īa -o al menos en dos de esos estados- y ello permitiera una pol√≠tica diferente, garantizada por la alianza del resto de los pueblos a trav√©s de sus movimientos y sindicatos. Tambi√©n sus minor√≠as de izquierdas. Pero mientras s√≠ o no, los pueblos debemos alzarnos y mediante huelgas generales y luchas sociales, manifestaciones masivas y ocupaciones, impedir la consumaci√≥n del modelo dickensiano de explotaci√≥n que nos est√°n construyendo.

No nos sobra el tiempo ya. Las normas de liberalizaci√≥n y desregulaci√≥n avanzan imparables, la pr√≥xima ser√°, atentos y atentas: La Uni√≥n Fiscal y Econ√≥mica Europea. No olvidemos este confuso y falso nombre de lo que es una vuelta de tuerca m√°s contra las soberan√≠as nacionales y populares mediante la reforma, es decir el cambio de todas las leyes y normas de protecci√≥n social y la privatizaci√≥n masiva. Estas normas ponen el pago de la deuda, impagable tal y como llevamos tiempo advirtiendo, por encima de cualquier derecho social. Pero esto en el Estado Espa√Īol nos suena. Lo estamos viviendo ya, sin embargo todav√≠a ser√° peor. Portugal, Grecia, Italia y el Reino de Espa√Īa, somos la avanzada y el laboratorio.

Por todo esto, la exigencia de frenar la Europa neoliberal debe estar en nuestras agendas. Las alternativas frente a estas pol√≠ticas existen. Pero que nadie se enga√Īe: vivimos una lucha exclusivamente pol√≠tica. El neoliberalismo es pol√≠tico y la resistencia al mismo tambi√©n. La UE es un arma pol√≠tica contra sus pueblos, y no reconocerlo es tonter√≠a, es perder el tiempo, es confundir o es ser c√≥mplice. Podemos estar a favor de Europa, pero no de esta Europa y por desgracia no hay otra. Luego la unidad, la solidaridad y la acci√≥n conjunta por parte de todas y todos son imprescindibles. El sectarismo es traidor y los deseos hegemonistas en el seno de las izquierdas, suicidas. Es momento de cumbres de lucha social. Son necesarios los frentes de salvaci√≥n y las convergencias antineoliberales. El neoliberalismo es el nuevo fascismo totalitario que recorre y esclaviza Europa, que vive una guerra de clases sin cuartel. Los an√°lisis ya est√°n hechos. Sabemos las causas y tenemos las alternativas. Dejemos de discutir y salgamos a ocupar las calles, a luchar contra el nuevo fascismo, a defender la democracia y el derecho a una vida digna y justa. Al reparto.

La Alter Summit puede ser una buena herramienta. Juntemos las herramientas y digamos alto claro que nosotros somos el pueblo. Construyamos la alternativa convergente y adem√°s sabemos lo que hace falta para hacerlo y como hacerlo.

La Alter Summit: Impresiones políticas de la necesidad y viabilidad de una lucha conjunta contra la Europa neoliberal y autoritaria

Entre el 13 y el 16 de Diciembre, el Comit√© de la Alter Summit se ha reunido en Bruselas con el objeto de profundizar en la construcci√≥n de una Plataforma de Organizaciones y personas muy conocidas, respetadas y que elaboran doctrina antineoliberal y desmienten las patra√Īas de los economistas y dem√°s ‚Äúcient√≠ficos‚ÄĚ sociales vendidos a los bancos y a los capitalistas, y pagados por sus universidades y fundaciones.

La CUMBRE ALTERNATIVA -o Alter Summit- est√° integrada por sindicatos de varios pa√≠ses europeos, movimientos sociales, organizaciones c√≠vicas por una Europa antineoliberal, lobby por la democracia y la justicia social y nuevos movimientos surgidos en pa√≠ses en lucha como los procedentes de Grecia y Portugal, junto a las redes europeas de ATTAC, CADTM, o Transform, entre otros. Con el concurso y participaci√≥n igualmente de la CGIL y el Foro Social de Florencia, la CGT francesa, las FGTB y CVC belgas o sindicatos y el Foro Social griego. Por supuesto, ATTAC Espa√Īa como miembro, y ELA y CCOO como observadores.

La Cumbre Alternativa va a proponer una movilización europea contra la cumbre de jefes de estado de la Unión Europea a mediados de marzo, coincidiendo con la que convoca la CES, pues siendo el acuerdo de la AS convocar -se vio bien no dividir fuerzas- si bien la AS, además de estar contra la austeridad, reclama medidas frente a la gran estafa continental de la deuda y exige su auditoría. La Alter Summit desea construir un frente social por otra Europa y contra las políticas neoliberales, que están haciendo pagar a los pueblos las quiebras bancarias privadas y reflotando a su costa un capitalismo depredador y antidemocrático. La carencia de democracia en la Europa de la UE es alarmante y preocupante y frente a esta situación hay que enfrentarse.

La Alter Summit es pues ya una organización social europea que avanza ante la debilidad de las fuerzas políticas antineoliberales y el oportunismo de otras llamadas progresistas, responsables de los Tratados que nos asfixian y empobrecen. Así pues, las organizaciones sociales y sindicales y las redes de científicos sociales críticos y aterrados llamamos a organizarnos y, de aquí al mes de marzo demostrar, mediante acciones a escala continental y en la propia Bruselas, tanto a los Gobiernos como a los eurócratas, que no estamos dispuestos a aceptar sus imposiciones, al tiempo que demostramos que tenemos un programa alternativo de propuestas y de acción.

Es cierto que Grecia, Portugal, el Estado Espa√Īol e Italia, estamos m√°s avanzados y radicalizados en nuestra lucha, y para ello contamos con la simpat√≠a, solidaridad y apoyo de nuestras organizaciones hermanas europeas. Pero tambi√©n les hemos advertido de que nosotros somos el laboratorio de lo que a ellos les pasar√° si no reaccionan con contundencia.

El llamamiento de la Alter Summit es el de enfrentarse a la Troika y denunciarla, pero también el de organizar, no solo la resistencia, sino la ofensiva, pero para ello es imprescindible la unidad de acción al menos de todos y todas las antineoliberales.

Este llamamiento de autoorganizaci√≥n social se hace extensivo en el estado espa√Īol a la Cumbre Social, los movimientos y asambleas, las redes de econom√≠a cr√≠tica y a los sindicatos de clase nacionalistas o de las diferentes naciones del reino de Espa√Īa, igualmente de los de¬†car√°cter¬†estatal.

De victimas de la crisis a la convergencia

Estos d√≠as en Gand√≠a -Valencia- las y los amigos de ATTAC del Pa√≠s Valenciano celebran unas jornadas altermundistas al objeto de reflexionar y, estoy convencido, tomar nuevo impulso para reemprender nuevas luchas. Una de las √°reas de debate ser√° precisamente la de la convergencia de las luchas sociales y los movimientos. Amablemente me han invitado para hablar de eso, de convergencia. Se lo agradezco, llevo ya unos a√Īos junto a muchas otras personas trabajando desde ATTAC o desde mis convicciones pol√≠ticas personales de socialista antineoliberal y republicano acerca de la necesidad de forjar un actor socio-pol√≠tico convergente.

Estamos adem√°s siendo testigos de c√≥mo las victimas de la crisis estamos comenzando a reaccionar. De la indignaci√≥n hemos saltado a la calle, hecho huelgas generales, pero tambi√©n huelgas de padres, de maestros, de personal sanitario, y ahora asistimos a una hermosa lucha de defensa de lo p√ļblico, en concreto de la sanidad p√ļblica.

Las y los vecinos solidarios impiden desahucios, surgen plataformas vecinales, surgen grupos organizados de afectadas y afectados y la solidaridad emerge. Nos han machacado, robado y estafado tanto que comenzamos a reaccionar.

Lo bueno de todo esto es que est√° surgiendo una convergencia por la base, en las luchas. Las personas dignas gritan con emoci√≥n ‚Äúel pueblo unido jam√°s ser√° vencido‚ÄĚ y esa es la lecci√≥n: las victimas nos comenzamos a reunir y salir. Pero lo mejor es que esto no lo impulsa nadie en concreto, sino muchas y muchos. Los movimientos sociales que hemos elaborado el relato -como ATTAC- y ahora movilizamos tambi√©n. Pero igualmente la triunfadora moral Plataforma de Afectados por la Hipoteca, que ha logrado poner en la agenda la ley medieval hipotecaria, que aterroriza a las clases populares en los barrios y ya nadie, excepto la banca y la derecha gobernante, defienden.

El personal sanitario y sus coordinadoras, junto a pacientes y pueblo consciente. La Cumbre Social, con m√°s de cien organizaciones ‚Äďentre ellas CCOO, UGT, USO, CI, y tantas otras- que ya es convocante de huelgas generales c√≠vicas. Los docentes y estudiantes, las y los investigadores, actores, mineros, todas y todos, el pueblo trabajador comienza a emerger y estoy convencido lograr√° converger. Los movimientos surgidos en torno al 15M. Todo ese magma ya imparable.

Las pol√≠ticas suicidas neoliberales nos est√°n llevando al hoyo. Ya lo dec√≠amos. Ya lo avisamos, pero ni el gobierno PSOE nos hizo caso, se burl√≥ y a veces envi√≥ personas diciendo que nos entend√≠an ‚Äďlo cual es peor porque te sientes enga√Īado-. Ni mucho menos la derecha reaccionaria, autoritaria y liberal que sufrimos. La causa es que no son capaces unos de imaginar un mundo justo, con control democr√°tico generalizado y efectivo y sin mercados dominantes y ‚Äúlibres‚ÄĚ imponiendo su voluntad y los otros las derechas y las grandes patronales, porque esta es la oportunidad de acabar con el bienestar y los derechos de los de abajo en aras de una sociedad clasista y de dominio de los de arriba. Esta es la hora de ajustar cuentas, domar a los d√≠scolos y abaratar sus ‚Äúcostes sociales y fiscales‚ÄĚ. Esta es la hora de imponer el negocio, por encima del servicio.

Es como la definici√≥n cat√≥lica de dios, uno y trino, pero con solo dos personas, en este caso. Una sola ideolog√≠a -la neoliberal- cuyo m√°ximo garante es la Uni√≥n Europea, y dos partidos sist√©micos con diversos matices. Porque si hace un tiempo dec√≠amos que la diferencia entre derecha e izquierda estaba en defender o no lo p√ļblico, ahora ya podemos profundizar m√°s y afirmar que la Uni√≥n Europea actual es la que durante varios a√Īos, y con distintos gobiernos en el Reino de Espa√Īa y en toda Europa, ha dise√Īado y aprobado las directivas y reglamentos que ahora se aplican, y que imponen la desregulaci√≥n, la privatizaci√≥n, la primac√≠a de la banca y un banco central europeo al servicio de los intereses de los banqueros y de los negocios privados, culpable en gran parte de la estafa de la mal llamada deuda p√ļblica, y enemigo de lo p√ļblico y los pueblos. Esa es la Europa que nos han construido. Por eso, los pueblos y los movimientos sociales hemos de converger en la Alter Summit o Cumbre Alternativa y defender un concepto radicalmente diferente y denunciar, pero tambi√©n lograr, otra Europa. En concreto, los pueblos de Sur, la Europa del Sur, hemos de reaccionar con especial fuerza. Lo estamos haciendo, pero todav√≠a nos queda camino, aunque ya no nos quede tiempo.

Mientras tanto, los y las pol√≠ticas profesionales hacen c√°lculos y estudian encuestas o arriman el ascua a su sardina so√Īando tendencias. No, no es hora de c√°lculos, esta resistencia social est√° alumbrando nuevas formas de actuar y de organizarse. Pero sobre todo ha puesto encima de la mesa la importancia y la necesidad de los movimientos sociales, sean sindicales, de genero, altermundistas, barriales o ecol√≥gicos y sobre todo su profunda capacidad de aguante al estar forjados en la debilidad, lejos del poder y en la calle. No pedimos nada, no pedimos votos, pero damos y adem√°s somos capaces de organizar sin necesidad de ninguna vanguardia profesional. Estamos por todo el mundo y comenzamos a coordinarnos en el mundo, porque el capitalismo es internacional. Desde Porto Alegre hasta hoy y con muchos √©xitos y experiencias ya que aportar y sobre todo sabidur√≠a de la resistencia acumulada.

Nada se construir√° ya sin los movimientos. Nada en este Reino de Espa√Īa ser√° capaz de movilizarse sin hombres y mujeres que no se resignan. Por eso, desde algunos aparatos se nos lanzan sonrisas, invitaciones, sugerencias o insinuaciones. Pero no, no es el momento de trabajar para nadie, sino para nosotras y nosotros, las victimas de la crisis. Los que estamos parados, los desahuciados, despedidas y despedidos, los congelados, las y los recortados, los del plato √ļnico, los y las de la ropa de mercadillo, las y los estudiantes sin futuro y los doctorandos sin trabajo. Por eso hemos de converger, por que si no nos volver√°n a utilizar. Seamos pr√°cticos y no seamos c√°lculo de nadie, sino solo instrumentos de las y los ciudadanos.

Soy consciente de la necesidad de un actor pol√≠tico y, aun no habiendo ejemplos perfectos, s√≠ hay experiencias en las que mirar. Esta muy de moda SYRIZA, y ciertamente a mi me gusta mucho su tarea y logros. Pero SYRIZA surgi√≥ en el Foro Social de Florencia hace diez a√Īos y es fruto de un trabajo conjunto de varios partidos, grupos, personas y movimientos sociales, todos ellos en pie de igualdad y con importantes adhesiones a lo largo de la crisis econ√≥mica, social y pol√≠tica griega. SYRIZA no es el fruto de una idea, un congreso o una asamblea, es el fruto de a√Īos de buscar y tejer convergencias. Por tanto, solo dos reflexiones y una conclusi√≥n: la primera reflexi√≥n es que no intentemos por arriba desde un partido, aparato o coalici√≥n, decir que nosotros ya somos SYRIZA; no, tienen derecho a afirmar lo que quieran y pedir el voto, pero no son una construcci√≥n com√ļn.

El segundo pensamiento es que hemos de profundizar en la convergencia socio-política, al menos todas y todos los que estemos por ella al objeto de cambiar estas políticas neoliberales con éxito. Necesitamos un actor socio-político, no un centro de pensamiento o influencia, ni un referente. Un actor activo y con voluntad de poder popular y empoderamiento ciudadano, de gobierno del pueblo y para el pueblo.

La conclusi√≥n es que, ante la gravedad de la crisis y el genocidio social que se est√° cometiendo contra nosotras y nosotros, no tenemos diez a√Īos. Tal vez ni diez meses. Lo contrario ser√° defraudar y, sobre todo sin darnos cuenta, apuntalar las pol√≠ticas neoliberales y a los que ni desean enfrentarse a la estafa de la deuda, ni cambiar la nefasta y antisocial estructura de la Uni√≥n Europea.