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De cuando el Socialismo es travestido de liberalismo-progresista o dar gato por liebre. Por una aportaci贸n socialista al futuro pr贸ximo

No es mi 谩nimo terciar en la crisis del PSOE o de la socialdemocracia en el conjunto de Europa. Tampoco lo es el atacar gratuitamente a los detentadores jur铆dicos de las siglas que idearan al alim贸n Pablo Iglesias y Jaime Vera. Para ambos l铆deres sociales y socialistas, lo importante eran las ideas, el contenido y las acciones a llevar para concienciar a la clase obrera -de hecho, la voluntad de Pablo Iglesias era denominar Partido Obrero a secas al que fund贸- as铆 como de la necesidad de organizarse en primer lugar, al objeto de defenderse actuando pol铆ticamente y de construir una sociedad sin clases y con la propiedad colectiva de los medios de producci贸n y de consumo, como objetivo.

As铆 pues, el primer entuerto a deshacer es el de confundir una idea de emancipaci贸n, reparto, lucha contra la explotaci贸n y la creaci贸n de una nueva sociedad justa, sin dominadores ni dominados y con los medios de producci贸n socializados y p煤blicos, es decir una sociedad no capitalista, ni clasista, con un partido pol铆tico determinado cuyas propuestas p煤blicas, ni se plantean -hace algunos a帽os- por ejemplo nacionalizar la banca, las industrias b谩sicas y estrat茅gicas, las telecomunicaciones, la energ铆a o la creaci贸n de una ampl铆sima red de econom铆a social, que ponga en manos de las clases trabajadoras las empresas y las tierras. Un partido al que todo esto le suene a sanscrito, o a antiguo, sencillamente no es socialista. Puede ser otra cosa, pero sinti茅ndolo mucho聽no es socialista, que siendo ya virtuales, y seg煤n la Wikipedia, el socialismo es:

El聽socialismo聽es el control por parte de la sociedad, organizada como un entero, sobre todos sus elementos integrantes, tanto los medios de producci贸n como las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas en las mismas.聽El socialismo implica, por tanto, una聽planificaci贸n聽y una organizaci贸n聽colectiva

Esta es pues la descripci贸n que aparece en Internet -y, por cierto, no corregida por nadie- representada adem谩s junto a una imagen de Carlos Marx, cuyo yerno Paul Lafargue constituyo el primer n煤cleo marxista espa帽ol que dar铆a origen al PSOE y la UGT, en contraposici贸n a una AIT en la que el anarquismo era mayoritario en su Federaci贸n espa帽ola. As铆 pues y de una vez dejemos de pensar en el PSOE cuando en el Reino de Espa帽a, hablemos de Socialismo, en nuestros d铆as.

Escrito esto, tengo que opinar necesariamente que los partidos solo son instrumentos con objetivos y propuestas dirigidas a la sociedad, pero nada m谩s. Y por supuesto no son un fin en si mismo, de hecho en el estado espa帽ol esto ha generado un gran rechazo y desprestigio de los mismos y no puede indisociarse de la aparici贸n del 15M.

As铆 pues si alguien habla de socialismo, es porqu茅 cree en una sociedad diferente y todos sus actos se encaminan hacia su construcci贸n. El primer paso ser谩 pues denunciar las injusticias del capitalismo y mostrar que hay otra forma de hacer las cosas, informando y haciendo pedagog铆a, pero tambi茅n tratando de crear e instituir paulatinamente o mediante una revoluci贸n de las clases populares. El Socialismo tambi茅n puede comenzar a construirse de forma democr谩tica y mediante una victoria electoral como la de Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile, Hugo Ch谩vez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia.

El segundo paso ser谩 buscar la justicia social, la democracia tanto pol铆tica como econ贸mica y el reparto desde el gobierno del estado. No la colaboraci贸n o el fortalecimiento del propio sistema capitalista y sus instituciones. En este espacio temporal, podemos hablar de leyes justas, democracia participativa, reparto del trabajo, favorecimiento de la econom铆a social y nacionalizaciones y/o socializaciones, conviviendo con un sistema mixto econ贸micamente hablando y en tr谩nsito hac铆a una sociedad mejor. No solo mediante los pilares del llamado bienestar activos, sino profundizando en el cambio atacando el poder econ贸mico de las oligarqu铆as mediante bancos p煤blicos, empresas estatales, intervenci贸n y regulaci贸n econ贸mica, control de movimientos de capital, exigencia de transparencia bancaria, fomentando tambi茅n bancos 茅ticos y cooperativas. Potenciando los elementos de poder popular como son los Consejos Comunales y Ayuntamientos participativos.

El construir el socialismo exige de un esfuerzo internacional e internacionalista. El buscar alianzas pol铆ticas con los pueblos que luchan por la justicia y su emancipaci贸n, sus organizaciones sociales y pol铆ticas y los gobiernos que aplican fuertes correcciones sociales tendentes a la redistribuci贸n de la riqueza y la nacionalizaci贸n de sus recursos naturales. No es pues de socialistas favorecer alianzas imperialistas militares (recordemos que la II Internacional se rompi贸 con el estallido de la Guerra Mundial de 1914, y que muchos socialistas -incluidos los espa帽oles- estuvieron en contra de la misma), pero tampoco formar parte de instituciones, clubs y centros de pensamiento tales como el Club Bildelbeg o la Trilateral destinados a combatir el socialismo, las luchas emancipadoras de las clases trabajadoras y garantizar el dominio de los poderes financieros, extractivos e industriales del capitalismo, actualmente tambi茅n del neoliberalismo.

El tercer paso ser谩 encontrar la v铆a al socialismo. El socialismo no podr谩 ser con capitalismo, es lo contrario, ni tampoco sin democracia, cuando esto se ha olvidado ha fracasado. Pero democracia es el gobierno del pueblo y no el derecho a la propiedad privada. De hecho los mercados rebajan siempre la calidad democr谩tica e imponen mediante su dominaci贸n cultural, el pensamiento.

Alguien tras leer estos p谩rrafos se burlar谩 y los atacar谩 afirmando son antiguos y demag贸gicos. Incluso afirmar谩 que el socialismo ya no es eso. Para rebatirlo deber谩 defender posiciones liberales, o dem贸crata-cristianas o una mezcla de ambas, pero esto lo ocultar谩 al objeto de confundir y desprestigiar. Lo moderno es claudicar ante los poderes. Lo antiguo es oponerse a la dominaci贸n de la banca y los mercados. No hay soluci贸n ya diferente al mercado y se har谩 en nombre de ideas ya fracasadas y tan antiguas o m谩s como las liberales-conservadoras, aunque se disfracen y pinten de colores, o bien apoyando un sistema, el capitalista, llamado eufem铆sticamente de Mercado, que ya iniciado el siglo XXI est谩 reventando por los cuatro costados y creando grandes sufrimientos a la humanidad poni茅ndola en peligro gracias a la destrucci贸n de los ecosistemas.

Buscar un capitalismo de rostro humano es un fracaso, pues el capitalismo no es ni puede ser humanista. Pretender asociar democracia a mercado, es una idea liberal, pero no socialista y el 煤ltimo fracaso de esta idea lo protagoniz贸 el anterior presidente de la Rep煤blica Francesa Sarkozy. Otra cuesti贸n diferente es pretender contra-argumentar con que se es socialdem贸crata y que por tanto no se pretende llegar m谩s que a la construcci贸n de un estado del bienestar 鈥渟ostenible鈥.

El socialismo tiene varias escuelas. No podemos hablar de una sola corriente de pensamiento socialista. Podemos remontarnos muy lejos para hablar del mismo. Pero cuando esta doctrina de cambio y redenci贸n emerge es realmente en el siglo XIX, al objeto de aclararnos y poder referirnos al mundo contempor谩neo. Ciertamente podemos situar a Carlos Marx en la centralidad de las ideas socialistas o del socialismo moderno y de su 谩rbol nacen las ramas. Pero ser铆a incierto llegados a este punto no hablar del socialismo kantiano o del fabianismo, no propiamente marxistas, si bien el propio revisionismo de Eduard Berstein sit煤a siempre a la clase obrera en la centralidad de la pol铆tica y en la abolici贸n de las clases su objetivo. Para Lasalle o Berstein la instauraci贸n de la democracia plena sin privilegios de clase, la democracia econ贸mica y la planificaci贸n, son imprescindibles. Es pues Berstein un reformista del marxismo, pero no solo no abjura de 茅l, sino que se ve obligado a justificar sus propuestas de reforma. Por cierto, en 1904 el PSOE se posiciona a favor de las tesis marxistas ortodoxas y se opone a las de Berstein. Pero es cierto que existen escuelas socialistas socialdem贸cratas y por tanto gradualistas, pero jam谩s dejan de plantearse una intervenci贸n econ贸mica y sobre la econom铆a y de superar la sociedad burguesa. Hasta la aparici贸n, claro est谩, de la verdadera causa de rigor mortis en la socialdemocracia como escuela de origen socialista: la tercera v铆a.

Besteiro, abstracci贸n hecha de su intervenci贸n en el golpe de Segismundo Casado al final de la Guerra Civil, es un pensador marxista. Sus libros as铆 lo atestiguan y su posici贸n 鈥渁ccidentalista鈥 en cuanto a la forma de estado tiene lugar en el contexto del estado burgu茅s, puesto que su aspiraci贸n -la de Besteiro- es la de un estado socialista con el poder en manos de la clase obrera y una democracia plena instaurada, pero sin poder burgu茅s.

Es pues en estos momentos posible afirmar, que incluso las posiciones reformistas y gradualistas de los socialdem贸cratas obreros de inicios del siglo XX e incluso bien entrado este, mereciendo aqu铆 la cita Olof Palme, nada tienen que ver con las claudicaciones de la construcci贸n de la Uni贸n Europea, ente neoliberal y por tanto privatizador por excelencia, la aceptaci贸n de 鈥渦n estado del bienestar sustentable鈥 驴? O la astracanada de que bajar los impuestos es de izquierdas.

Por todo esto la socialdemocracia entra en crisis. Lo hace porque su modelo actual es el capitalismo y se desarrolla en el capitalismo. Deja de creer y practicar la lucha de clases en una sociedad tremendamente injusta y que sufre, no ya la lucha sino la guerra de clases de los ricos contra los pobres. Confunde al precariado urbano con titulaci贸n universitaria pero sin trabajo y sin futuro con sus padres, no entiende su lenguaje. Pacta no ya una alianza de clases en pro de la democracia y la justicia social, sino directamente con la oligarqu铆a. Oligarqu铆a europea y espa帽ola, el establishment madrile帽o en el caso del Reino de Espa帽a. Como mucho, se al铆a con las burgues铆as vasca y catalana.

El posible papel del socialismo ante la crisis de r茅gimen

As铆 pues, propongo que los y las socialistas de Reino de Espa帽a, construyamos nuestra alternativa en torno al Socialismo del siglo XXI, de forma que este se ponga en lucha junto a las clases populares empobrecidas y el precariado urbano sin futuro, reivindicando la democracia econ贸mica y buscando la alianza con las restantes fuerzas y familias de la izquierda plural, muchas de las cuales tambi茅n se reivindican del socialismo.

Los Socialistas y las Socialistas siempre nos manifestamos en contra del sectarismo y de las imposiciones. Creemos que las alternativas pol铆ticas se presentan para GOBERNAR. Nuestros programas son de Gobierno, no de mera critica o rechazo. Sabemos que sin el gobierno nada se puede comenzar a cambiar. Pero estamos tambi茅n hartas y hartos, con un profundo hartazgo de ver llegar personas que cre铆amos compa帽eros y al alcanzar el gobierno, a cambio de unas cuantas reformas, algunas de ellas ciertamente importantes sin embargo ver como han consolidado el poder de la oligarqu铆a tradicional espa帽ola. Ver una banca privada cada vez m谩s poderosa y consentir el desmantelamiento industrial obedeciendo las 贸rdenes del capitalismo alem谩n y franc茅s.

Las palabras son claves, y modernizaci贸n y hallar nuestro hueco en la globalizaci贸n, no son nuestra se帽a de identidad.

El partido no es un fin en si mismo. Los partidos adem谩s sufren un gran desprestigio y para escarnio de los que tal han conseguido, el que fundar谩 Pablo Iglesias sufre el desprecio del precariado culto urbano y el de gran parte de las clases populares empobrecidas, adem谩s de una p茅rdida del tino y del rumbo pol铆tico ya irremediable. Por eso los Socialistas y las Socialistas hemos de buscar y encontrar nuestro camino. Esto les da miedo a algunas personas y adem谩s sienten la tentaci贸n del la secta. La soluci贸n creo es abrirse y caminar y contagiarle a las izquierdas comunes y varias, la f茅rrea voluntad de gobierno, de gobernar para el cambio y la transformaci贸n y de aglutinar a las clases populares, con un programa antineoliberal, una acci贸n pol铆tica lejos de dogmatismos y de tutelas autoritarias as铆 como la imprescindible construcci贸n de una actor pol铆tico democr谩tico, es decir por elecci贸n, todo electo y elegible democr谩ticamente, cada persona comprometida un voto, revocable y solidario, amable y alegre. Pero sobre todo contribuir a volver a movilizar pol铆ticamente a tantas y tantos socialistas, que enga帽ados y cansados de tanta renuncia, est谩n en sus casas o no encuentran su espacio propio, al objeto de volver a intervenir llamadas y llamados por personas de su propia tradici贸n.

La situaci贸n que vivimos de profunda crisis de r茅gimen, no solo de recesi贸n econ贸mica, as铆 como de ataque genocida a las clases populares exige de nuevas y renovadas fuerzas pol铆ticas, con nuevos leguajes y estructuras m谩s amplias y participativas que nos permitan enfrentarnos con 茅xito al neoliberalismo, pero tambi茅n alcanzar el poder, al objeto de impulsar un gobierno de izquierdas en Europa que le plante cara a la troika (FMI, BCE,UE).

驴Ahora qu茅?

Tras las movilizaciones y luchas desde Septiembre hasta el 14 de Noviembre de 2012

Siempre podemos esperar a que otras u otros piensen por nosotros. Siempre habr谩 personas que creer谩n que la decisi贸n es solo de ellos. Yo me permitir茅 la impertinencia de opinar y de proponer. No deseo halagar a nadie, pero creo que debemos hablar y exponer con decisi贸n y fraternidad.

Hemos llegado hasta aqu铆 con la complicidad de muchas y muchos y el empe帽o colectivo m谩s o menos coordinado. La aparici贸n de nuevos actores como el 15M o la C25S tambi茅n ha sido no solo importante, yo dir铆a decisiva. Permitidme la contundencia, pero los movimientos sociales s铆 hemos estado a la altura de las circunstancias.

La convocatoria de Huelga General el pasado 14 de Noviembre por parte de la Cumbre Social, pero tambi茅n la CES y apoyada por todos los sectores opuestos a los recortes y la austeridad, aunque tambi茅n al neoliberalismo, as铆 como por parte de los y las que cuestionamos el r茅gimen del 78, hemos facilitado y animado a que varios millones de personas hayan salido a la calle. El malestar es patente. Hay que seguir la lucha que tan solo ha comenzado, pero que ya comienza ha encontrar eco en una sociedad harta, dispuesta -y eso es seguro- a lanzarse a la calle. Esta lucha social tiene dos patas fundamentales: la Cumbre Social y tambi茅n el legado del 15M y las asambleas barriales y populares que lo contin煤an. En ambos casos las y los sindicalistas, tanto de los sindicatos mayoritarios como m谩s radicales han jugado su papel important铆simo e imprescindible, pero junto a ellos activistas altermundistas, ecologistas, vecinales, de consumo justo y responsable, feministas y por la acci贸n solidaria, hemos confluido, sin olvidar a sectores del precariado urbano y personas sin trabajo, sin casa, sin futuro. Esa ha sido la salsa imprescindible que est谩 ligando el guiso de la lucha social.

Cierto es que hemos tenido el decidido聽apoyo de partidos pol铆ticos. Unos que siempre han estado en esto y otros de forma oportunista, advenediza y calculada, que han decidido unirse ya tarde. Pero la izquierda social y transformadora ha concurrido siempre, y lo ha hecho, adem谩s, con br铆o. Si bien hay que reivindicarlo alto y claro, los movimientos sociales (Asociaciones socio-pol铆ticas, sociales, sindicales, vecinales, plataformas y asambleas de barrios y plazas) no solo hemos estado; no, es que somos los que hemos convocado, acompa帽ado y luchado, junto a tantas personas y actores聽pol铆ticos.

La pol铆tica es imprescindible. Los partidos y coaliciones necesarios para articular la respuesta socio-institucional y transformadora. Pero la sociedad activa espa帽ola ya no se organiza solo en base a los grupos pol铆ticos -por cierto, tampoco en el pasado, basta recordar la gran influencia hist贸rica de la UGT, la CNT, o las CCOO durante el tardo-franquismo-. Es m谩s, estos -los partidos- sufren un merecido rechazo en muchas ocasiones (la mayor铆a), si bien injusto en algunas otras.

Pero afortunadamente esta ola social en lucha est谩 dando la cara y adem谩s auto-organiz谩ndose mejor de lo que cupiera prever.

Es cierto que persisten desconfianzas. Pero los sindicatos -incluidos los mayoritarios, incluso estos con m谩s sa帽a- est谩n sufriendo tan duros y ultraderechistas ataques que hace falta mucha miop铆a o sectarismo como para no vislumbrar que la extrema derecha, las patronales y los conservadores, desean su aniquilaci贸n, puesto que est谩n demostrando ser un elemento catalizador y organizador de la protesta obrera y de sectores de empleados p煤blicos y privados muy importantes. Las clases trabajadoras tienen una articulaci贸n sindical, y las cr铆ticas a sus burocracias -a veces merecidas- no pueden situarnos junto a las turbias y fascistas tertulias de 鈥淚nterconom铆a鈥 y similares, o medios afines al PP y la patronal.

La Cumbre Social, en la que est谩n incluidas m谩s de cien organizaciones -entre las cuales se encuentran ATTAC, Socialismo21 o las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n, junto con CCOO, UGT, USO y la Confederaci贸n Intersindical- es el espacio m谩s organizado y fuerte frente a los recortes y las pol铆ticas de 鈥渁usteridad鈥. Al pago de la deuda bancaria, ileg铆tima e incluso la publica 鈥搈ucho menor est谩- antes que las personas y sus derechos, yo dir铆a m谩s bien a su costa. Esa es la realidad actual. La 煤nica oposici贸n seria, contundente y que preocupa es la de las calles y las ocupaciones, las huelgas, los encierros y los boicots.

La mayor铆a absoluta del PP y los nacionalismos de derechas, junto al desfondamiento del PSOE, fruto de ser el iniciador de los recortes, modificador de la Constituci贸n del 78 junto a la derecha y, por tanto, facilitarle el argumento jur铆dico a los ultra liberales para que toda la bater铆a de medidas antisociales sean aplicadas. Pero tambi茅n su craso error de acompa帽arle en el vergonzoso parip茅 de las medidas legales, al objeto de 鈥減aliar鈥 los inhumanos efectos de los desahucios, lo que a帽ade m谩s rechazo todav铆a a esta muestra de bipartidismo excluyente y autista. La direcci贸n del PSOE y sus aparatos locales y regionales debilitados tienen numerosas ataduras sist茅micas como para resultar cre铆bles.

A esto hay que a帽adirles los esfuerzos por apoyar las luchas sociales, de la izquierda plural y las izquierdas nacionalistas 鈥揑U, CHA, ICV, Compromis, BNG, AGE, 聽ERC, etc.- pero con poca fuerza institucional, al menos para entorpecer los avances conservadores en materia de desregulaci贸n y privatizaci贸n. La lucha institucional no dar谩 resultado, pues la derecha y el socioliberalismo son mayoritarios, pero s铆 puede erosionar聽a los partidos del turno -y mucho- si es h谩bil, acompa帽a a las movilizaciones 鈥搒in pretender nada m谩s que eso, acompa帽ar- y se abre a una realidad que exige, para tener 茅xito, la convergencia socio-pol铆tica. Pero claro, sin administrar recortes por un lado y movilizar contra el d茅ficit por otro, haci茅ndolo al mismo tiempo.聽Donde聽pueda gobernar la izquierda no debe someterse a la austeridad. En Andaluc铆a, el Gobierno de progreso debe declararse insumiso y enfrentarse frontalmente a los recortes. Ning煤n recorte sin buscar excusas ni atajos, cueste lo que cueste, buscando la complicidad del pueblo y huyendo de burdas explicaciones reaccionarias como la existencia de supuestos enchufados que, por otra parte, resultan ser trabajadores, no responsables ellos y ellas de su contrataci贸n.

Por eso me reafirmo. La Cumbre Social debe ser responsable y consciente de la gravedad de la misi贸n que tiene entre manos y de la ocasi贸n hist贸rica que le ha tocado vivir. La Cumbre Social debe reunirse inmediatamente, evaluar y proponer ya un calendario de nuevas movilizaciones que, propongo, se coordinen con las de la Alter Summit o Cumbre Alternativa europea lanzada en el reciente Foro Social Europeo de Florencia. Las propuestas de Florencia 10+10 creo deben ser estudiadas y sus llamamientos a la convergencia de las luchas entre movimientos sociales, incluidos los de indignaci贸n, los sindicatos, asociaciones por la justicia social y personas reconocidas con prestigio intelectual y que est谩n enfrent谩ndose al pensamiento 煤nico, las doctrinas neoliberales y haciendo pedagog铆a frente a las mentiras que los media p煤blicos y privados nos cuentan.

Los Movimientos de resistencia, denuncia, las Plataformas y la Cumbre Social deben buscar su lugar de encuentro y de unidad de acci贸n. La lucha es contra el sistema, pues el sistema ha emprendido una guerra de clases poderosas y ricas contra nosotras y nosotros. El sistema ya ha entrado directamente al genocidio de personas mayores pobres, discapacitadas y paradas y parados de larga duraci贸n acortando sus expectativas de vida. El sistema, privatizando la sanidad, acorta nuestras vidas y cercenando la educaci贸n, deja a los hijos de las clases trabajadoras sometidos a ser precarios el resto de sus vidas. La lucha es tan dura que requiere unidad, decisi贸n, coherencia y ser participativa e inclusiva.

Pero la Cumbre Social tambi茅n tiene la obligaci贸n de hacer聽POL脥TICA. La huelga general es pol铆tica, claro, como lo son las manifestaciones contra la deuda, los recortes y el poder de la banca y financiero. Eso exige hacer pol铆tica y favorecer un frente amplio antineoliberal, o cuanto menos facilitarlo, contando con las fuerzas y personas que siempre se han opuesto a las 鈥渞eformas鈥 y a la reforma expr茅s de la Constituci贸n, puesto que si no nos dotamos de ese instrumento no hay recambio. La soluci贸n no est谩 en que nadie alcance 20 o 30 diputadas y diputados mientras las derechas sigan pudiendo gobernar -como en Galicia- ante el hundimiento socioliberal. Tampoco est谩 en aupar a un gobierno tipo 鈥渢ercera v铆a鈥, timorato frente a la troika y que siga aplicando la contenci贸n y el d茅ficit. La soluci贸n es plantarle cara a la troika y provocarla, exigiendo con contundencia la moratoria de la deuda, previa聽auditoria聽que elimine la ileg铆tima por privada. La soluci贸n esta en enfrentarse聽pol铆ticamente聽a la neoliberal Uni贸n Europea, y eso desde un Estado grande y muy poblado dar铆a miedo, por eso pretenden machacarnos y destrozarnos.

La Cumbre Social se debe coordinar con las clases obreras y populares del sur de Europa, de la Europa marginada y excluida y hacer frente com煤n, pero igualmente conjuntada no solo con la CES, sino con la Alter Summit, estableciendo una solidaridad y movilizaci贸n entre los pueblos de la vieja y decadente Europa frente a los culpables de la crisis. Culpables que, a pesar de ello, nos siguen gobernado. Gobiernos que siguen los dictados de los que, desde fuera de la democracia, nos gobiernan en nombre del capitalismo, como lo son los poderes financieros, los mercados.

La Cumbre Social, las plataformas聽reivindicativas聽y de denuncia social y los movimientos por la construcci贸n y unificaci贸n de las izquierdas antineoliberales son, en mi opini贸n, fundamentales para construir el actor聽pol铆tico聽que necesitamos ya.

Si podemos

El 茅xito de la jornada de lucha-huelga general del 14 de Noviembre debe servir para continuar avanzando en el proceso de lucha antineoliberal y de convergencia.

La Huelga General del 14N ha tenido factores que la convierten en algo diferente, un antes y un despu茅s. En primer lugar, el ser una huelga europea -o al menos del sur de Europa, pero con actos de apoyo en Alemania, B茅lgica, Francia, Gran Breta帽a, etc- es decir un acto internacionalista, visto adem谩s con mucha simpat铆a en Am茅rica Latina. En segundo lugar, la convocante es la Cumbre Social, conglomerado de organizaciones sociales y sindicales muy plural y que le ha dado una impronta ciudadana a la convocatoria, a帽adiendo los conceptos de huelga de consumo, acci贸n c铆vica e inclusi贸n de amplios sectores de la ciudadan铆a arrojados del mundo formal del trabajo por el capitalismo financiero y ex-fordista que sufrimos. En tercer lugar, la dimensi贸n inclusiva del movimiento estudiantil, obrero y de personas paradas y pensionistas en la lucha. Se帽alar铆a en cuarto lugar que estos diversos factores sin embargo est谩n creando un caldo de cultivo que, al contrario de lo que pudiera parecer, est谩 fomentado el esp铆ritu de clase, la lucha de clases.

La clase de abajo, la clase no poseedora de capital financiero, la clase obrera de metal煤rgicos, ferroviarios o dependientes con trabajo, pero hijos parados, estudiantes sin futuro o precarias y precarios, sin un contrato fijo como sus mayores, pero hermanadas y hermanados por la lucha. Los abuelos que conquistaron y consiguieron con sacrificios y c谩rcel el estado del bienestar y sus nietos que ya no lo disfrutan. Los aut贸nomos y profesionales, proletarizados en realidad por franquicias, grandes empresas y cadenas alimenticias o comercializadoras transnacionales. Todas y todos hermanados por la guerra de clases que los ricos nos han declarado. El genocidio social que los bancos, poderosos, gobiernos conservadores y sist茅micos, as铆 como las grandes multinacionales nos han declarado, con crueldad, rapi帽a y violencia.

En este sentido hay que analizar la irrupci贸n de los movimientos de indignados o el 15M, como nuevos e important铆simos actores en lucha. Es precisamente el precariado originado entre las personas de las llamadas clases medias empobrecidas y entre los hijos de clases trabajadoras que creyeron ser clases medias. Este precariado, culto, preparado y con infancias felices aterriza ahora en un mundo cruel y 鈥渄ickensiano鈥 sin esperanzas, y con unos pol铆ticos profesionales acomodados que les ignoran, no entienden su lenguaje y les excluyen o tratan de enga帽arles, lo cual inexorablemente conduce a una nueva rebeld铆a urbana, de gentes m谩s inteligentes que los integrantes de la carrera pol铆tica, cooptados por las oligarqu铆as pol铆ticas en base a su nivel de sumisi贸n, que no de preparaci贸n. Lo importante para la resistencia social, sindical y pol铆tica alternativa es encontrar el cemento, que facilita el encuentro entre el sindicalismo, el movimiento social y lo alternativo. El enemigo es com煤n.

Una nueva visi贸n del conflicto est谩 traslad谩ndose a las calles de Europa esta vez, y en especial del Sur de Europa. El Sur ha sabido responder, y hoy Grecia, Portugal, Italia y el Reino de Espa帽a est谩n dando la talla. La lucha de los pueblos del sur est谩 molestando profundamente a los dirigentes econ贸micos y pol铆ticos conservadores, creando una gran confusi贸n en las filas de lo que anta帽o fue la socialdemocracia, y hoy es tan solo una facci贸n pol铆tica en crisis a la b煤squeda de un capitalismo con rostro humano. Ese es el quid de la cuesti贸n, el capitalismo est谩 en crisis y la crisis capitalista se quiere superar a espaldas de los de abajo. Para conseguirlo hay que eliminar todas las conquistas y derechos.

Lo cierto es que este 14N ha hecho ver cuestiones que hay que analizar y poner en el centro del debate, en mi opini贸n:

– Es necesario buscar un actor pol铆tico que pueda, mediante un proceso convergente, transformar la movilizaci贸n social en un sujeto pol铆tico que nos haga transformar toda la marea humana que ya ha llenado avenidas y plazas y parado centros de trabajo, en una transformaci贸n seria y real que restablezca derechos y libertades perdidos, y posibilite el alcanzar una sociedad m谩s justa y el reparto.

– Creo que la Cumbre Social y el 15M pueden -y deben- lograr puntos de encuentro y acci贸n comunes. No estamos ya para tonter铆as. Los procesos ya se acompasar谩n o no, igual da. Lo importante ahora es encontrar una unidad de acci贸n que el traspasar la lucha social de resistente a ofensiva, implica y exige.

– La Cumbre Social debe politizar claramente sus exigencias. De hecho una huelga general siempre es pol铆tica. La necesidad de acabar con la reforma laboral y los recortes exige una nueva pol铆tica, y ninguno de los que nos han tra铆do hasta esta situaci贸n es 煤til. La reforma expr茅s de la Constituci贸n del 78, adem谩s de inutilizarla, la parcializa a favor de bancos y poderosos, e impide el estado social. El problema es que no tenemos la fuerza pol铆tica convergente capaz de alcanzar esas reivindicaciones y con voluntad de gobernar. Gobernar para cambiar, no para pactar con los poderosos o con sectores del sistema. Voluntad de ser mayor铆a social, no parte de la sociedad. Mientras tanto tenemos la Cumbre Social, pero nos hace falta m谩s.

– La experiencia de lucha europea y de los pueblos del Sur de Europa nos obligar谩 a fortalecer e integrarnos en la Alter Summit o Conferencia Alternativa europea. Es imprescindible. La CES, siendo muy importante, no es ya el 煤nico instrumento que puede impulsar la lucha de las clases populares europeas. La CES necesita de los movimientos sociales y alternativos, pues la lucha es global. Por tanto, solo una coordinaci贸n de fuerzas sociales, sindicales y personas reconocidas, honradas, austeras y sabias, a las que leemos, estudiamos y nos fiamos, puede promover una coordinaci贸n, conjunci贸n y propuesta de luchas. El sindicalismo, que es muy importante y en el que yo creo, atraviesa algunas situaciones nacionales muy cr铆ticas y ha sido debilitado por el capitalismo y la legislaci贸n. Tambi茅n por el ultraliberal y reaccionario acerbo comunitario, es decir por la Uni贸n Europea. Luego necesitamos nuevas fuerzas e iniciativas. La Alter Summit puede ser ese ente a nivel europeo.

– En el estado espa帽ol no hay libertad sindical. En el Reino de Espa帽a se ha instaurado un r茅gimen autoritario que condiciona e impone a los habitantes de este estado una legislaci贸n restrictiva, y que facilita a los grandes empresarios, bancos y a los ricos y poseedores todos los derechos, y adem谩s les protege con unas fuerzas policiales y de seguridad a su exclusivo servicio. Este r茅gimen autoritario posee unos medios de informaci贸n a su servicio, tanto privados como p煤blicos, que falsean datos, la realidad y la visi贸n social y del mundo. Criminalizan todo acto de insumisi贸n, protesta o simple reivindicaci贸n democr谩tica. Establecen una f茅rrea censura sobre la familia real, excrecencia medieval imprescindible para mantener su dominio e imponer la falta de democracia que sufrimos. La democracia que se sufre en el Reino de Espa帽a es de una calidad p茅sima y nos asemeja m谩s al Reino de Marruecos que al de Suecia o Noruega.

Tras estas reflexiones, creo que el 14 de Noviembre ha sido un 茅xito de las clases trabajadoras. La falta de libertad sindical y de democracia ha arrojado a millones de personas a las calles. Las alianzas sobre el terreno conseguidas hay que mantenerlas y conquistarlas como permanentes.

Me permito solo terminar con un ejemplo de lo que podemos hacer: Fathi Chamky, portavoz de ATTAC-CADTM de T煤nez, compa帽ero y amigo, altermundista y marxista revolucionario y anticapitalista, encarcelado en la dictadura, en Florencia me cont贸 lo que ahora las izquierdas plurales est谩n haciendo en T煤nez. Hicieron la revoluci贸n y acabaron con la dictadura de Ben Al铆. Tras acabar con el r茅gimen mafioso de Ben Al铆, ganaron las elecciones los islamistas y estos siguen practicando las mismas pol铆ticas neoliberales que la dictadura pro-occidental, por lo que ahora han constituido un Frente Popular, al objeto de en la lucha ganar la confianza del pueblo y junto a los Sindicatos, la UGTT, asociaciones -ATTAC entre ellas- de derechos humanos, feministas y partidos pol铆ticos de izquierdas, marxistas para los tunecinos, as铆 como revolucionarios, es decir los que no apoyaron la dictadura. Todos agrupados en el Frente Popular tratan de poder cambiar el panorama pol铆tico y aplicar medidas antineoliberales y de justicia. Ojal谩聽aqu铆 fu茅ramos capaces. Yo al menos, pero se que muchas personas m谩s, s铆 nos atrevemos a hacer esta propuesta. La cuesti贸n es sencilla: todas y todos los antineoliberales unidos frente a este estado de cosas. En Europa hace falta un gobierno de izquierdas (he dicho de izquierdas) que rompa la din谩mica liberal-autoritaria que sufrimos 驴Seremos capaces?

FLORENCIA 10+10 PRESENTA LA ALTER SUMMIT 鈥 CUMBRE ALTERNATIVA- Cr贸nicas florentinas

EL 14 DE NOVIEMBRE PRIMERA ACCI脫N Y HUELGA GENERAL EUROPEA. ESTAMOS HACIENDO HISTORIA. TODAS Y TODOS A LA LUCHA.


Maquiavelo, el tratadista de la Rep煤blica Romana, inspirado en sus instituciones ciudadanas, ha facilitado seguramente en su patria, el nacimiento de una idea y una ilusi贸n republicana europea. Nunca podemos decir lo que bueno que ser谩 algo, hasta que no funciona. Pero al menos despertemos ilusi贸n, para comenzar. La ciudadan铆a europea, las clases populares y obreras cuyo sentir puedan recoger las redes, organizaciones c铆vicas, sindicatos y movimientos sociales presentes, han constituido una Cumbre Alternativa frente a las Cumbres de la Uni贸n Europa, neoliberales, cada vez menos democr谩ticas y representativas y claudicantes ante los mercados por cuyos intereses velan, que no por los nuestros.

 

As铆 pues 90 redes, movimientos, sindicatos, asociaciones ecologistas y movimientos sociales junto a personalidades hemos comenzado a caminar, creando la primera red europea de resistencia y propositiva frente al neoliberalismo europeo, pero solidaria con los movimientos y luchas mundiales y lo cual se demostr贸 simb贸licamente dando la palabra al Comit茅 organizador del Foro Social Mundial, T煤nez 2013 en cuyo nombre Fathi Chamky dej贸 afirm贸 que es el mismo capitalismo el que nos oprime y explota a las dos orillas de Mediterr谩neo y al mundo entero, en el acto de lanzamiento europeo de la Alter Summit.

Previamente en la 10-10 o Foro Social, hab铆a habido varios seminarios y asambleas sobre la Convergencia y la necesidad de la convergencia, hay que insistir. Es pues la Cumbre Alternativa una consecuencia y extrae del Foro 10+10 experiencias, conclusiones y admite propuestas. Pero la Alter Summit tambi茅n es fruto de las diversas situaciones nacionales en diferentes pa铆ses de la Uni贸n. Las personas asistentes del Estado Espa帽ol,(Attac, CCOO, ELA) sacamos la conclusi贸n entre otras de que en Europa hay dos percepciones y situaciones muy diferentes, por un lado la Europa central afectada por el neoliberalismo y la austeridad, pero que no vive la emergencia, la tragedia y el genocidio social del Sur. Portugal, el Estado espa帽ol, Gracia e incluso Italia, vivimos una situaci贸n mucho peor, aunque los efectos devastadores del neoliberalismo se perciban en toda Europa. Hay- a帽adir铆a- una tercera Europa, la del Este, tal vez m谩s acostumbrada a apretarse el cintur贸n y menos consumista, m谩s empobrecida, que encima vive y sufre un auge de los fascismos o nacionalismos de extrema derecha. Con unos movimientos sociales y una izquierda sindical y pol铆tica, todav铆a muy d茅bil. Necesitan nuestro apoyo, pero tambi茅n poseen movimientos incipientes pero muy combativos. Pero esta realidad dispar y el peso reaccionario de casi todos los Gobiernos del Este, aunque no solo de ellos, impiden cambiar el sentido conservador y ultraliberal de la Uni贸n Eropea. Hace falta pues alguna victoria pol铆tica en la UE alg煤n Gobierno popular y de izquierdas verdaderas que ponga en cuesti贸n todo este tinglado neoliberal y controlado por el poder financiero.

 

Tiene pues la Alter Summit un triple reto y esto ser谩 dif铆cil. Por lo pronto parte con un Comit茅 provisional de Coordinaci贸n, en el que por ahora y mediante Attac Espa帽a, hay representaci贸n. Pero esta debe ratificarse y aumentarse. En el reino de Espa帽a, hay diversas experiencias como las que han surgido del 15M, la C25S y la Cumbre Social. La Cumbre Social, entiendo se debe implicar y as铆 se propondr谩 en la Alter Summit. Una representaci贸n con status de observadora de CCOO, -al igual que ELA y CIG- estuvo presente y acudi贸 a las reuniones preparatorias, pudiendo comprobar la presencia activa de grandes sindicatos como la CGIL, la CGT francesa, los sindicatos belgas, tanto de tradici贸n cristiana como socialista, la Federaci贸n Europea de Transportes y observadores de la ETUC y de otras organizaciones, as铆 como la presencia activa del sindicato CGT en siglas traducidas ,Griego, que representa los trabajadores y trabajadoras del sector privado.

La Coaliti贸n of Resistance brit谩nica, una especie de Cumbre Social, es muy activa en la Alter Summit. Los brit谩nicos con el apoyo de Tony Benn y Ken Loach, son organizaciones muy combativas y cuentan con la presencia de los debilitados sindicatos brit谩nicos. La Red Attac Europa, Transform, y varios movimientos feministas y ecologistas forman parte igualmente de la Alter Summit.

 

As铆 pues la Cumbre Social se debe integrar, -propongo-. Tambi茅n movimientos sociales de indignaci贸n y protesta, es mi opini贸n. Puede que no sea r谩pido. Pero entiendo que si algo no tenemos en el reino de Espa帽a, es tiempo. O actuamos con urgencia o nos masacrar谩n. All谩 cada cual con su responsabilidad, pero si no somos capaces de organizarnos y alcanzar un programa m铆nimo como ha hecho la Alter Summit, de reivindicaciones y acciones, comenzando por la Huelga General del 14 de Noviembre, de car谩cter europeo y con una agenda de movilizaciones a seis meses vista, traicionaremos a las clases populares de los pueblos del Estado Espa帽ol. La lucha requiere de la unidad de acci贸n, del programa com煤n y de la construcci贸n conjunta del sujeto socio-pol铆tico, que nos permita avanzar para arrebatar el poder a los neoliberales.

Aprendamos otra vez de T煤nez y su reci茅n creado Frente Popular. No es la hora de sectarismos como afirma el 12 M portugu茅s. No es hora de que ciertos profesionales pol铆ticos pretendan imponer sus percepciones o intereses. No es hora de las acciones burocratizadas y antiguas. Tampoco es hora de molestar a nadie, m谩s que a los de arriba. La Convergencia, se demuestra construy茅ndola. Concretando, poniendo d铆a y hora. Socialismo21 ha propuesto unos estados generales de la izquierda transformadora. Bueno, es un gran paso hacia la concreci贸n. Mejoremos la propuesta, colaboremos unas con otras, da igual a quien se le ocurra, lo cierto es que hay que hacerlo.

El Alter Summit, se reunir谩 en Diciembre en Bruselas. A dicha reuni贸n, debiera acudir ya al menos una representaci贸n de la Cumbre Social. La cumbre Social, se debe abrir y comenzar a actuar de forma m谩s constante y operativa, pues la lucha que viene necesitar谩 de amplio consenso y alianza social, pero tambi茅n de una puesta en cuesti贸n del sistema imperante. Para que se nos escuche y tenga en cuenta, debemos crear conflicto. Conflicto social y socio-pol铆tico.

La construcci贸n del sujeto movilizador y pol铆tico, necesita tambi茅n del precariado y de los millones de personas paradas. Pero solo una radicalizaci贸n de las luchas permitir谩 sumar a ambos colectivos, claves para el 茅xito.

Regresamos de Florencia para luchar con decisi贸n en la jornada de lucha y de huelga general del 14, que solo es un reinicio. Pero tambi茅n de que la Alter Summit sea acogida en el estado Espa帽ol, con el inter茅s que merece.

Carlos Martinez

El 14 de Noviembre es la fecha clave seg煤n la Alter Summit de Florencia. Europa social en lucha

Hoy a las 14h, la Conferencia Social de Florencia -Alter Summit o Florence 10+10- ha comenzado a debatir sobre c贸mo construir un equilibrio de poderes contra la troika y la austeridad europea: una propuesta.

Rico y amplio debate con fuerzas diversas de movimientos sociales y sindicales fundamentalmente, pero tambi茅n con economistas y activistas. El objetivo es construir un programa antineoliberal contra la austeridad y como frenar estas pol铆ticas.

Desde la alternativa neokeinesiana o 鈥淩ooseveltiana鈥 a la ruptura sist茅mica pero, eso s铆, sin sectarismo y llamando a la convergencia. Sindicalistas, activistas, miembros del 12 de Marzo portugu茅s a expertos, buscando la respuesta. Aqu铆 se viene ya a proponer. Por lo pronto, el 14 de Noviembre es una fecha considerada clave. El 14 de Noviembre Grecia, Portugal y Espa帽a, junto a Chipre y Malta, pero tambi茅n en Italia -la CGIL ha convocado una huelga de cuatro horas- y Francia con manifestaciones, se unen en un d铆a de acci贸n internacional de lucha contra los recortes, por la defensa de lo p煤blico y los derechos sociales y laborales, contra el paro y la precariedad y por la igualdad. El 14-N ser谩 un grito simb贸lico y el inicio pr谩ctico de la respuesta continental contra las pol铆ticas conservadoras y derechistas que la Uni贸n Europea y sus gobiernos imponen.

El debate ha se帽alado que, en primer lugar, es el neoliberalismo el el responsable de haber creado esta crisis. En segundo lugar, la respuesta pol铆tica es imprescindible. Las pol铆ticas practicadas por la Uni贸n Europea, desde 1979 hasta la fecha, han sido nefastas para con los derechos sociales, los bienes p煤blicos y la ciudadan铆a, motivando con su ultraliberalismo este estado de cosas. Por tanto, liberales, conservadores y socialdemocr谩tas son responsables de la situaci贸n actual.

Los grandes sindicatos se han incorporado con retraso a las luchas sociales antineoliberales, excepci贸n hecha de la CGIL italiana y la CGT francesa. Pero ya est谩n incorporados muchos de los grandes sindicatos confederales, si bien en algunos pa铆ses hay importantes diferencias actualmente en el movimiento sindical y en otros una gran debilidad, como es el caso brit谩nico. Pero hemos avanzado y, a pesar de los desencuentros en la CES, es posible ya un 14 de Noviembre al menos en el sur de Europa. La buena noticia es que al menos los grandes sindicatos de tradici贸n de clase, de origen en las izquierdas, ya est谩n incorpor谩ndose en esta alternativa.

Desde Portugal nos han tra铆do un mensaje claro, como es el no al sectarismo. Movilizaciones populares contra los recortes y la celebraci贸n de un Congreso Alternativo Ciudadano, al objeto de lograr el cambio social y pol铆tico. Por supuesto rotundo apoyo a la huelga general de 14 de Noviembre, fecha que por cierto tiene origen en el pa铆s Luso. Sin embargo, tanto una asistente portuguesa como otra espa帽ola, representante de CCOO, han se帽alado que en Portugal y Espa帽a, a pesar de la situaci贸n o por ella, muchas personas no pueden acudir a la huelga por miedo al paro, el despido y la gran inseguridad legal, pues las medidas que proteg铆an el derecho de huelga no existen ya. En nuestro caso, el derecho de huelga en el sector privado es una entelequia. No hay -se帽alo- derecho de Huelga y somos una dictadura ya en muchos aspectos.

Otra cuesti贸n planteada es que debemos cambiar en Europa el paradigma pol铆tico, muy escorado hacia las ideas conservadoras y con unos pol铆ticos sin ideas. Como an茅cdota -por cierto muy grave- un ponente del Partido Socialista Franc茅s ha se帽alado que Hollande le reconoci贸 en El Eliseo que no se pod铆a ir contra el poder financiero, hab铆a que tranquilizar a los mercados, pues 鈥渘o ten铆amos doctrina鈥. 驴C贸mo que no? No la tiene ya el socioliberalismo, pero si la tenemos nosotros. Estamos forjando experiencias, estudios, an谩lisis y debates que nos est谩n llevando a hacer programas alternativos. Lo 煤nico es que las clases populares nos tienen que escuchar, hemos de lograr decir a las personas que hay ideas diferentes. Pero para ello, insisto, la convergencia es prioritaria. Nuevas formas de acci贸n-informaci贸n tambi茅n. Hay que buscar alternativas a las huelgas generales, sin renunciar a ellas, pero debemos idear m茅todos m谩s eficaces.

Se ha informado que se est谩 trabajando ya en un amplio proceso de convergencia europeo, en el que se lleva ya un a帽o trabajando y que en unos tres a帽os puede estar concluido. En este asunto he intervenido y propuesto que desde el sur, desde la Europa mediterr谩nea, en tres a帽os la mitad podemos haber muerto de hambre si no actuamos de forma convergente y contundente ya. Que no. Que es cuesti贸n de simple supervivencia, de frenar el genocidio social ya, por lo que la convergencia en el Estado Espa帽ol y en la Europa del sur es urgente y no tiene ya demora. Es tan duro el recorte social impuesto y el que se espera r谩pidamente.

La Europa del Sur debe establecer su propio marco de alianzas sociales y un proceso de luchas superiores y m谩s decididas. Los actores sociales debemos pasar a ser actores pol铆ticos. Los pol铆ticos que nos apoyan deben saber que los Movimientos Sociales sabemos andar solos y nos autogestionamos solos, por tanto podemos ir juntos, acompa帽谩ndonos, si es que son antineoliberales. Pero la convergencia es confluencia en igualdad de condiciones.

Al final la asamblea propondr谩 a la Alter Summit m谩s rapidez y tener en cuenta la tr谩gica situaci贸n del sur, y ser por tanto mucho m谩s r谩pidos y lograr, con car谩cter urgente, la convergencia y las movilizaciones. Un genocidio social no puede esperar y la movilizaci贸n socio-pol铆tica antineoliberal es la 煤nica soluci贸n, junto con una ciudadan铆a empoderada y autoorganizada.