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Construyendo la Izquierda

Las personas que hacemos estas reflexiones -pues somos un nutrido grupo de personas y colectivos- y lo ponemos en vuestra consideración y recabamos vuestro apoyo, procedemos y nos reclamamos parte de la rica tradición socialista, tanto del estado español, como de Europa y América Latina. Cierto es que nuestras vidas y militancias entroncan con las luchas, experiencias e ilusiones de aquellas y aquellos que forjaron páginas que nos llenan de orgullo, en la lucha por el SOCIALISMO y la REPÚBLICA, que entendemos siguen siendo dos premisas irrenunciables y dos aspiraciones ilusionantes.

Construyendo LA IZQUIERDA, que es como se denominará este colectivo, aspira a representar igualmente la voluntad de trabajar en una proyecto esperanzador al objeto de acercar sensibilidades transformadoras y brindarles un área de debate, reflexión y acción socio-política que incluya a todas las familias del socialismo por un cambio social real, por supuesto antineoliberal y alternativo al sistema. De la misma forma que esta ya de inicio abierto a los y las ecologistas, feministas, pacifistas, sindicalistas, altermundistas y personas procedentes de las tradiciones eurocomunistas y comunistas, pero que entienden de la necesidad de construir algo nuevo. Nos consideramos ecosocialistas y partidarias y partidarios de un trabajo en red y horizontal.

El 15M y los movimientos cívicos y sociales que le han precedido y siguen presentes, le han dotado a la política de una frescura y sentido de la participación y de la co-decisión democrática que forma parte ya de no solo nuestra razón de ser, sino de entender la política que sitúa la asamblea, como el órgano decisorio y la democracia interna como seña de identidad. Las personas en la actuación socio-política desean decidir y ser protagonistas, lo cual exige no solo nuevas fórmulas de tomas de decisiones en red, sino también que todas y todos seamos protagonistas. En resumen, creemos que una nueva realidad socio-política exige nuevas formas de estructura y relación, totalmente novedosas e inclusivas y diferentes de los partidos actualmente existentes y sus direcciones profesionalizadas e incluso oligarquizadas en el caso socioliberal.

Es por eso que partiendo de nuestra realidad y deseosas y deseosos de aspirar a crear un nuevo espacio, pero convencidas y convencidos de la necesidad perentoria de la convergencia de las izquierdas y de todas y todos los antineoliberales, entendemos que las y los de abajo, nos debemos dotar de una nueva fuerza política, ya sea un Frente Amplio Antineoliberal, un Frente Popular, o un Frente de Izquierda que aúne a las personas dispuestas a plantarle cara a la destrucción de lo público, los derechos sociales y laborales, la democracia, la justicia y la redistribución la igualdad de género y el fin del patriarcado. Construyendo LA IZQUIERDA, solo pretende desde la libertad proponer, en primer lugar crear un espacio para las y los que creyendo en la política, no encuentran un lugar donde practicarla desde el antineoliberalismo, los socialismos y la democracia. En segundo lugar proponer ayudar a la creación de una respuesta política, plural, federalista y de carácter estatal, basándonos en ejemplos como el Front de Gauche francés y  SYRIZA en Grecia, u otros Latinoamericanos, que en unos casos han sido el revulsivo que la izquierda y las clases populares necesitaban y en otros el instrumento de los pueblos para recuperar su soberanía y la justicia.

Los partidos sistémicos no son la solución. La vinculación de las cúpulas socioliberales a los poderes financieros y mediáticos así como la persistencia de sus ideólogos y fundaciones en una tercera vía, algo reformada, no es más que un síntoma de su agotamiento, su falta de valores y su ausencia de valor. Del PP, ni hablamos, ya sabíamos lo que era y representa, al igual que los nacionalismos periféricos de derechas.

En el caso de Izquierda Unida, entendemos que es una fuerza hermana e imprescindible y además lo más consolidado actualmente en la izquierda, pero no acaba de romper la barrera de votos imprescindible al objeto de construir una fuerza determinante, desde la alternativa social. Esto dicho con consideración y reconocimiento, nos hace afirmar, que es necesario un nuevo impulso político y una nueva izquierda imbricada con las y los de abajo, en la que IU juegue en justicia el papel que le corresponde, pero que sea en un marco nuevo, pactado, decidido, amable, inclusivo y participativo. Hay que olvidar viejos esquemas, abrir las ventanas del todo y que entre aire fresco. Es por eso que Construyendo LA IZQUIERDA, se convierte en un actor socio-político, si, pero al objeto de promover con otras y otros el impulso urgentemente necesario de organizarnos las víctimas de la crisis y del sistema.

La actual situación del Estado Español es de emergencia. La conducción política del PP es simplemente la de sobrevivir en el poder salvaguardando los intereses de las clases poseedoras y privilegiadas, así como defender los intereses de los bancos alemanes, anglosajones y españoles. La “deuda pública” nos atenaza y provoca recortes sociales y una falta de liquidez total, de los sistemas financieros, institucionales, públicos y de las empresas, que han situado este estado al borde del abismo, o más bien ya dentro de agujero negro de la recesión y como consecuencia, el paro, empobrecimiento y exclusión campa por doquier.

Prisioneros de la Unión Europea, vinculando nuestra suerte de forma tan injusta como arbitraria a las necesidades de los poderes financieros y de las grandes fortunas, en una cuesta abajo permanente y tan solo al servicio de los detentadores de la riqueza. Para reforzar estás políticas que iniciara el gobierno Zapatero, pero que el de Rajoy acentúa, motivado por su conservadurismo y ultraliberalismo, se acrecienta el autoritarismo, se limita hasta solo lo formal la libertad sindical, se acaba con los derechos laborales y se rompe definitivamente el pacto social, iniciado en la transición. El pacto social, ya no existe, está roto y por tanto la Constitución de 1978, agotada, vulnerada y modificada, al objeto de garantizar el pago de la deuda a la banca privada extranjera y española.

Esta situación exige con la máxima urgencia la constitución de un nuevo actor político, es decir las clases populares dotándose de un instrumento de intervención, insistimos político. Construyendo LA IZQUIERDA, surge pues con esa vocación, pero insta a la convergencia. Sin una convergencia y valga la redundancia, no somos nadie y al poder destructivo y egoísta que nos domina, solo es posible, frenarlo desde la conjunción de fuerzas sociales, asamblearias, sindicales y políticas.

Al objeto de trabajar por estas premisas y ser un revulsivo Construyendo LA IZQUIERDA os invita a reflexionar y actuar ya entorno a estas y otras propuestas que podamos elaborar conjuntamente:

1.Fortalecer los instrumentos políticos y sociales ya existentes, que buscan la unidad y la auto-organización como las asambleas y marchas del 15M, pero también la Plataforma en Defensa del Estado del Bienestar y los servicios públicos. Las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, las plataformas locales contra la crisis, y el paro, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la Convocatoria Social así como otros instrumentos de unidad y de acción social, desde el respeto más absoluto.

2. La Constitución de 1978 está en una profunda crisis fruto de su ilegitima modificación exprés, que la convierte en un texto neoliberal y al servicio de parte y no del bien común. El régimen tal y como con clarividencia denunció con éxito el 15M está carente de ideas y de impulsos para regenerarse a lo que se suma la falta de voluntad política de los partidos del turno, para ello. Apoyamos pues un proceso constituyente, que ya es imprescindible, máxime tras la pérdida de legitimidad democrática que los recortes sociales provoca.

3.Es urgente dotarse ya de una plataforma de convergencia política antineoliberal, que participe en los próximos procesos electorales, con nuevas formas participativas de selección de candidatas y candidatos electos democráticamente y no por aparatos políticos. Mandatos limitados y un riguroso código ético. Construyendo LA IZQUIERDA, se esforzará en ambas cuestiones y hará de ellas una prioridad.

4. Hay que plantarse ya ante la Unión Europea. Hay que decirle a los poderes financieros que en este estado español, las personas son lo primero. Por tanto, hay que suspender el pago de la “deuda pública” ya. Auditar la deuda, no pagar la deuda ilegitima y exigir una quita a la banca. Crear un Banco Público, nacionalizar las Cajas de Ahorros, apoyar las cooperativas de crédito éticas y hacer fluir el crédito. Las Oligarquías rentistas que dominan el estado español desde el franquismo y que siguen en el poder, no pueden seguir gobernándonos de forma no electa y en base a sus influencias, dinero y propiedad de los medios de comunicación.

5.Fin de las políticas neoliberales mediante la renacionalización de los servicios de atención a la ciudadanía privatizados. Derogación de la reforma laboral y de la reforma financiera. Los servicios asistenciales deben ser públicos y de gestión pública, con calidad y eficacia. Los servicios públicos asistenciales y de prevención y bienestar se prestan a la ciudadanía y no a los clientes. La ciudadanía es el propietario colectivo y no el cliente. Reforma fiscal, impuestos progresivos y persecución del fraude, incluido el dinero oculto en Paraísos Fiscales. Apoyo decidido a la implantación de las ITF.

6.Modificación de la ley electoral. Posibilidad de referéndums revocatorios de electos que incumplan su programa y compromisos o sean corruptos y corruptas. Legislación que garantice la democracia participativa y creación de órganos barriales y locales de poder popular.

7.Educación pública y universal. Libre acceso a la cultura, igualmente universal. Libre acceso a la red. No a los controles de la red, los espionajes electrónicos y los intentos constantes de controlar la libertad en red y en la red. Limite a los oligopolios informativos privados de negocio. La información no es un negocio, es un derecho. Los medios públicos deben garantizar el acceso a la información veraz, la cultura y promover y defender las artes escénicas y la música. Un pueblo inculto, no es un pueblo  libre. El neoliberalismo, embrutece las mentes y falsifica la información, haciendo de la cultura-espectáculo una forma de control. Apoyo a la cultura escrita. Libros más libros, como pedía Federico García Lorca.

8.El socialismo es la expresión más alta de la democracia. Sin democracia económica, no hay democracia social, ni posibilidad de igualdad. El socialismo como objetivo requiere del reparto, pero también de la defensa del bien público universal que es el medio ambiente, el territorio, el agua y el oxigeno, que están siendo escandalosamente esquilmados, ensuciados y mercantilizados. Si no garantizamos la supervivencia de un ambiente limpio no podremos construir en el futuro una sociedad de mujeres y hombres libres e iguales.

9.El sistema-mundo está cambiando. Los poderes y partidos del turno del Estado Español y la Unión Europea, nos atan a un sistema decadente, cambiante e injusto. La decadencia de las potencias centrales, se contrasta con la pujanza de las emergentes. Se nos obliga a permanecer en un área económica limitada y sin embargo las potencialidades del mundo caminan ya por otros derroteros. A los pueblos europeos en general y del Estado Español en particular, se nos inculca el miedo a lo diferente y eso es el caldo de cultivo de los fascismos que cada vez son una amenaza más real en la vieja y desorientada Europa. Hay que defender la multipolaridad y establecer de forma urgente relaciones en plano de igualdad y de reciprocidad con otras zonas del planeta, que curiosamente son su mayor parte. La actual política internacional de supuesta superioridad racial, ideológica, militar y comercial, de la nefastamente llamada “comunidad internacional” no solo es ya una gran mentira, sino que es suicida.

Así pues Construyendo LA IZQUIERDA puede ser un actor socio-político, entendemos que necesario en estos momentos al objeto de que junto a otras personas que creen en que la política es imprescindible, desde la ética y la lucha social, para transformar la sociedad. Aquellas personas que se sienten estafadas, desmoralizadas y que de forma no muy justa en ocasiones, piensan que todas y todos son iguales, les llamamos a que tomen en sus manos la militancia y la dirigencia colectiva que nos permita empoderarnos y alcanzar la convergencia política.

Es por eso que con voluntad de disolvernos en algo mayor y más amplio, os pedimos apoyo al objeto de enfrentarnos de forma colectiva a la ruina a la que están conduciendo a Europa y al Estado Español, los poderes financieros y económicos que nos dominan, las viejas oligarquías rentistas hispanas y las oligarquías políticas del sistema.

Esta reflexión es fruto de un borrador de manifiesto, redactado por mi, al objeto de comenzar a trabajar ya y aportar nuestro granito de arena, pero no es solo mi opinión lo que representa. Pronto tendréis más noticias de Construyendo LA IZQUIERDA.

 

http://contruyendolaizquierda.blogspot.com.es/2012/05/construyendo-la-izquierda-manifiesto.html

 

 

Ya lo decíamos, el poder quiere la gran coalición

La noticia de una reunión Rajoy-Rubalcaba no es buena, aunque los medios del sistema la hagan aparecer como tal. No en balde el grupo PRISA entre otros lleva tiempo instando a un gran acuerdo, al objeto de salvar este tinglado de política y negocios, entreverados, y con la monarquía como epicentro, llamado Reino de España.

Algunas y algunos llevamos tiempo avisando y advirtiéndolo. Escrito está y dicho también. Ya lo tenemos a la vista. Rubalcaba se ofrece a Rajoy como valedor ante Hollande, y Rajoy se encarga de la Merkel. ¿Pero quien se encarga de las clases populares de este Estado? Pues ese es el problema, que tras dos huelgas generales, la huelga sectorial de la enseñanza, las manifestaciones multitudinarias y el 15M, así como diversas plataformas y entes unitarios y convergentes, el pueblo se está encargando él solito de defenderse y de proponer alternativas.

El pacto de estado -o gran coalición sistémica- trata en el fondo del salvar dos cosas fundamentales: a los bancos y su no rescate mediático -pues el real ya se ha producido, y lo estamos pagando con los recortes e impuestos la ciudadanía- y unos vagos planes de inversiones, al objeto de justificar el status quo y el modelo vigente.

Las mejores inversiones ahora son acabar con los recortes, hacer un banco público y recuperar el deteriorado sector público, además de perseguir el fraude fiscal, sobre todo el gran fraude y propiciar el cambio de modelo económico, en el que la economía social tiene mucho que decir. Con unos servicios públicos anorexicos, el empleo bajo minimos, las clases populares empobrecidas y la gente en la calle, El PP esta contra las cuerdas, la monarquía desprestigiada y la economía especulativa hundida. La oligarquía bancaria nerviosa y atemorizada por su desprestigio generalizado y el peligro diario que sufre, bien de hundirse en las bolsas y los mercados o de que un día de estos, justamente enfadados y hartas, le retiremos nuestros fondos y cuentas.

Aquí en este Estado lo que hace falta es cambiar de modelo y democracia con reparto -reparto de la riqueza, la tributación, los bienes y servicios y la ley- en paz, igualdad y libertad. La propuesta de Rubalcaba es un balón de oxigeno para el PP que no merece. Al PP solo hay que echarlo. Las personas que estamos luchando debemos saber que les estamos poniendo muy nerviosos y que estamos en el buen camino. Las tonterías de Esperanza Aguirre y de otros liberales de extrema derecha del PP, son solo reflejo de que están contra las cuerdas, pero también de que van a por todas y su solución es la autoritaria, al objeto de imponer su ultra-liberalismo suicida. Estamos ante una situación de emergencia, y el sistema oligárquico-monárquico que sufrimos lo sabe. Tanto que solo le importan ya dos asuntos: los bancos y el orden público.

No se puede consentir una gran coalición de facto, que además no logrará nada, pues en el fondo de lo que se trata es de aplicar un neoliberalismo tal vez dulcificado y que nada resolverá. La izquierda social, sindical y los nuevos movimientos ciudadanos de regeneración democrática no pueden consentir ningún paso hacia atras, pero tampoco rebajar las protestas, o esto nos producirá un gran daño social. A nosotras y nosotros no se nos ha perdido nada defendiendo un sistema roto que ha liquidado sus propios acuerdos de la Transición, y ha comenzado a derribar lo poco que de estado del bienestar quedaba.

Esto les costará muy caro a ambas fuerzas políticas de hacerse realidad. Pero las clases populares tienen herramientas y voluntad. Construir una fuerza del cambio real de sistema es pues prioritario. Los frentes y coaliciones amplios de las izquierdas y las fuerzas sociales que están surgiendo en Europa, en Francia, en Grecia y en otros países, son una clara referencia a observar como posibilidad de recambio de los oligarquizados partidos que sufrimos. La familia socialista, en sus diversas ramas, no puede permanecer como si nada ocurriera, salvo que cúpulas y sectores de la misma -en el PSOE- se hayan plegado ya al neoliberalismo (si esto último ha ocurrido y parece que así es). Ante lo cual algunas y algunos, en nombre de los valores e ideas de la igualdad, deben dar el paso y posibilitar un nuevo ente de las izquierdas herederas de Iglesias, Jaures, Kaustky, Largo o Negrin, pasando por Olof Palme y llegando a Oskar Lafontaine.

Es este un momento de decisión y de responsabilidad. Es el momento de que los de abajo, todas y todos los de abajo, sepamos que ellos, los de arriba, lo de arriba, esta preocupado, nervioso y comienza a estar asustado, pues ni llega el empleo, ni la recuperación está a la vista. Ellos no están capacitados para proponer las alternativas necesarias. QUE SE VAYAN TODOS!!!

Construyamos la convergencia entre iguales. Perseveremos. Lo que nosotras y nosotros las victimas de la crisis, no levantemos, nadie lo hará. A ellos solo les importan los bancos y proteger los intereses de la oligarquía española. A los y las de abajo nos preocupa nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos y la felicidad. Sigamos en las calles y preparemos, como estamos haciendo ya, el Junio Caliente.

El verdadero objetivo es la privatización de todo lo público

Por si alguien tenía alguna duda, ayer en el Congreso de los Diputados quedó claro, muy claro. El enemigo es el PP y este es el ejecutor de la Banca privada -ya no hay otra- y la CEOE.

Los recortes de que el PP aprobó ayer al objeto de tranquilizar a los mercados, solo servirán para acrecentar el sufrimiento de las clases populares y empobrecerlas aún más. Los mercados, los insaciables mercados han demostrado que no se fían a pesar de todos los recortes. Yo me pregunto: si la gente no podrá gastar más que en supervivencia y ahorrar para pagar un médico o dejar algo, si es que puede, para una insegura vejez ¿Como va a interesarle a un especulador invertir en un Estado en el que las gentes no tienen ni un euro? Así pues se nos mete más y más en el hoyo. Y mucho ojo, no estoy defendiendo el consumismo o el despilfarro, sino la dignidad. La economía del buen vivir y en ella las personas tienen derecho a los servicios y la protección social y la educación universal, y eso se acabó en el Reino de España ayer.

Lo que el PP hizo el 17 de Mayo de 2012 fue defender los intereses de los bancos alemanes, franceses y anglosajones para garantizarles el pago de la deuda -incluida la deuda ilegitima- y a los bancos españoles el que tendrán fondos públicos para garantizar sus beneficios. Todo ello a nuestra costa.

Por eso debo advertir a cierto aparato social-liberal que de pacto de estado (que ciertos voceros y creadores de “opinión” predican ahora) nada de nada, o será denunciado con fuerza y serán aún más corresponsables del corralito social que ayer se instauró. Responsabilidad que ya arrastran desde la reforma exprés de la Constitución, que jamás se debió aprobar. Lo que provoca que, roto el pacto social y vulnerada con doctrina neoliberal, la Constitución monárquica de 1978 ya no nos sirve.

Por todo esto hay que echarlos. No podemos aguantar tres años más de recortes, paro generalizado y empobrecimiento.

Hay que ocupar las calles y hacer de las huelgas sectoriales como la de la enseñanza, huelgas generales ciudadanas en defensa de los servicios públicos. Hay que echarlos ya. Las medidas que se están adoptando son justo las contrarias que se necesitan.

Pero no olvidemos que esto es una crisis capitalista, provocada por el capitalismo financiero global y que la solución que el capitalismo está propugnando e imponiendo para superarla es construir un nuevo mundo occidental y especialmente europeo, sin bienestar y con todos los servicios privatizados.

Ahí esta la madre de todas las batallas capitalistas en LA PRIVATIZACIÓN y en la obtención de NUEVOS NICHOS DE NEGOCIO, con LA SALUD, LA EDUCACIÓN, el TRANSPORTE, LAS PENSIONES y LOS SERVICIOS BÁSICOS como el AGUA y la ENERGÍA. Hay que frenarlos ya. Movilización y hacia una nueva huelga general.

El verdadero objetivo de los eurocrátas, banqueros y políticos conservadores y liberales, es privatizar los servicios y hacer negocio con las personas que lo puedan pagar, a costa de la educación, la salud y los fondos privados de pensiones. Sin embargo, hay alternativas diferentes muy diferentes, y además de Europa y los EE.UU. existen otros continentes, pueblos, estados, culturas y formas diferentes de construir la vida.

Mirad, esto no es nuevo, ya hace bastantes años que la OMC -Organización Mundial del Comercio- inventó el ACGS (Acuerdo General del Comercio de los Servicios), y se comenzó a imponer la privatización obligatoria de todo lo público. En ATTAC llevamos años denunciándolo y ahora los poderes financieros, gracias a la crisis, lo están consiguiendo. Frenemos pues las privatizaciones; pero para ello, los tendremos que echar y ya.

Andalucía. Hay que poner la venda antes que la herida

La primera en la frente

Se esperaba del nuevo Gobierno andaluz otras formas. La transparencia no solo consiste en cumplir escrupulosamente con el derecho administrativo y la ley de contratos del estado -que también- sino en ser transparentes a la hora de tomar decisiones, máxime si estas son graves y afectan a personas trabajadoras.

El gobierno andaluz, así como todos los andaluces y andaluzas, sabemos lo mal que está la situación económica debido a la crisis financiera y sistémica -es decir capitalista-, así como a la burbuja de la “deuda”, o lo que es lo mismo, la estafa de la deuda y la obligación impuesta por Bruselas y Madrid de no superar el 1´5% de déficit. Pero una medida cuya aplicación a la postre es negativa para importantes colectivos laborales -tal y como ocurre con el Plan Financiero de Andalucía, es decir los recortes muy recientemente decididos- no se puede aplicar por un gobierno que ha sido aupado por el pueblo para precisamente evitar los recortes, valga la redundancia, sin negociar, explicar, hablar y denunciar previamente.

Y digo denunciar previamente, porque el gobierno central, en base a sus atribuciones, obliga a las Comunidades Autónomas a hacer recortes. Esta criminal obligación impuesta por el gobierno del PP, ciertamente no es aplicada de la misma manera por cada autonomía. Pero de ahí a aceptar la obligación del deficit sin rechistar, hay un trecho. No solo se trata de decir Madrid me obliga, no. Hay que denunciar que esta obligación es, además de injusta, un fracaso.

Todas y todos podemos entender la situación difícil y la obligación en política demasiadas veces de elegir entre lo malo y lo peor. Incluso lo más negativo de una intervención de las cuentas andaluzas -que nos pondría en manos de un gobierno que seguro que aplicaba los recortes “valencianos”, “murcianos”, o “madrileños”- existe un chantaje intolerable del PP, la CEOE y la banca. Dígase. Aclarando que los recortes “made in PP” afectan sobre todo a los más débiles, las personas paradas, quebradas, mayores, enfermos, dependientes y jóvenes.

Pero así no se gobierna. Hay que dialogar con el pueblo andaluz y ser didáctico. También hay que explicar mucho más ampliamente que es una intervención de cuentas y en que consiste. Cual es la verdadera política del PP y al menos denunciar.

Por lo menos explicar y evitar como puede ocurrir -y así esta sucediendo- para regocijo de señoritos, banqueros y derechistas, que se cree una bronca interna monumental en el seno de las fuerzas sociales y políticas progresistas y de la izquierda, mientras la derecha se escapa de rositas y el impresentable y sinvergüenza de Arenas y los rentistas salen indemnes siendo ellos los auténticos culpables.

Si ha sido un seguir con los viejos reflejos del viejo PSOE, con años de gobierno en absoluto participativo y en excesivas ocasiones opaco -por ser diplomático- que ha envuelto a IU, le recomiendo más reflejos y mucha más apertura, pues ella es la que más tiene que perder. Si ha sido el agobio del gobernante ante una extorsión urgente, exijo más cintura, participación social y que nos agobiemos todas y todos juntos, que de eso las clases populares ya sabemos y mucho.

Esto hay que remediarlo y ya. O se gobierna de otra forma de verdad o la derecha y la extrema derecha tienen el campo libre y en ello van a estar. Algunos estamos dispuestos a entender muchas cosas, pero que no se abuse. Sobre todo que se sea más claro y traslúcido.

También es bueno que las personas de abajo, las izquierdas y las y los radicales sepamos que una cosa es predicar y otra dar trigo. Y en esto de dar trigo, a veces las cosas se ponen muy complicadas, y por tranquilidad prefiero no recurrir a la historia social, que no a la leyenda. Hay demasiadas leyendas circulando, incluidas las de supuestas arcadias felices que nunca existieron. Pero como hay que tener ilusión y esperanza, esta exige que todas y todos -o al menos, una mayoría social- nos sintamos implicados.

Ni un recorte. Hay que convertir a Andalucía en el bastión antineoliberal del estado, y eso será difícil y exigirá coraje, pero se debería comenzar por dar participación y acostumbrarse a gobernar con las personas.

Lo que ha ocurrido exige reparaciones, explicaciones y excusas, pero fundadas y coherentes y ejemplo, mucho ejemplo. Rectificación, humildad y co-decisión.

Propuestas de acción política

Siempre acabo en lo mismo, pero sin una convergencia social amplia no hay nada que hacer. El PSOE Andaluz debe decidir si está con dios o con el diablo. No puede seguir la senda socioliberal, porque será su tumba. La verdad es que tengo en ello nula confianza, pero lo afirmo. IZQUIERDA UNIDA debe favorecer procesos de debate internos más intensos, perder viejos, muy viejos tics, con respecto a que hacer y como tratar a los movimientos sociales y laborales. Desde el Gobierno será observada con lupa.

El Gobierno debe ser activo y verse que lo es. La participación y la transparencia, la comunicación, no pueden confundirse con una entrevista en Canal Sur o una rueda de prensa. Eso es una terrible equivocación.

Hay que decirle al pueblo andaluz lo que hay. Cómo estamos. Cual es la realidad de las cuentas y qué se puede hacer o no hacer. O bien que podemos hacer aunque nos arriesguemos a no poder pagar ni las nóminas y que se sepa. Es urgente y ya, un mecanismo de participación ciudadana de forma inmediata, insisto.

Banca Pública andaluza ética ya. No a un ICO autonómico. No a una “cosita” que no sirva a las y los emprendedores pequeños, la economía social y las familias.

Si en el Gobierno hay gente -y yo se que la hay- que todavía cree en el modelo neoliberal fracasado y en las recetas clásicas de la economía ortodoxa que nos han traído a esta ruina, paro y pobreza, que tenga dignidad y lo diga y, en ese caso y si se está dispuesto a aplicar recetas neoliberales, sería más honrado convocar nuevas elecciones.

Las izquierdas socio-políticas debemos unirnos y dar un empujón a formas ya viejas y caducas de hacer política. Pero ocurra lo que ocurra, es imprescindible hacerlo y buscar nuevas fórmulas, y ejemplos los hay. No sería malo que nos sintiéramos más griegos, de hecho anduvieron por aquí y somos tan mediterráneos como ellos ¿Porqué siempre nos fijamos en los alemanes o en los anglosajones? Miremos a los venezolanos, los argentinos, por ejemplo. Les va mucho mejor. O seamos solidarios con los helenos, al menos allí en medio de toda la desolación, hay una esperanza.

Andalucía debe ser parte de esa esperanza y no podemos defraudar a tanta gente del estado español que, bajo la bota del PP, nos observa con ilusión. No defraudemos y no nos defraudemos. Pero sabiendo que lo que nosotras y nosotros los de abajo, no construyamos desde abajo, nadie nos lo regalará.

Sobre los recortes sociales del gobierno andaluz

Carlos Martínez García, politólogo, y Juan Torres López, catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla. Ambos son miembros de ATTAC y promotores de las Mesas para la Convergencia y la Acción Social.

Es normal que tanta gente se haya escandalizado y esté sorprendida de la magnitud del recorte que acaba de hacer del gobierno andaluz. Dos mil quinientos millones menos de gasto son muchos y cuando se anuncia que van a producir, entre otras cosas, una disminución media de 3.000 euros anuales en el sueldo de los funcionarios, resulta lógico que una gran parte de la población se indigne y crea que haber formado un gobierno de coalición que decía enfrentarse precisamente a este tipo de recortes, no ha servido para nada (aunque también se podría decir que quizá no se habría tenido que llegar a tomar estas medidas si muchas más personas, y sobre todo funcionarios, se hubieran indignado con anterioridad, desde que se empezaron a recortar sus derechos).

Vaya por delante que estamos radicalmente en contra de que se lleven a cabo este tipo de medidas. Las rebajas salariales, la paralización de obra pública, y la disminución de los recursos destinados a financiar los programas de guarderías, libros de texto gratuitos o fomento de empleo tendrán un inevitable efecto negativo sobre la demanda y contraerán aún más la economía andaluza, ya de por sí con un pulso muy bajo y en crisis profunda. Harán que se pierdan más empleos en las pequeñas y medianas empresas y que se aleje la expectativa de la recuperación económica. Además de muy injustas, son contraproducentes e ineficaces para salir de la crisis. Y otras de las medidas, como las de copago, seguramente no permitan ningún ahorro a medio y largo plazo, tal y como se desprende las investigaciones científicas que se han hecho para conocer su incidencia efectiva.

También creemos que de ninguna manera se puede decir que se trate de medidas “inevitables” porque se podrían haber evitado si los poderes públicos no vinieran haciendo una política tan esclava de los grandes poderes financieros desde que empezó la crisis. Como se ha demostrado en libros y escritor de todo tipo, hay alternativas a estas políticas que, en lugar de llevarnos de nuevo a la recesión o a la depresión a donde vamos, nos hubieran permitido salir de la crisis. Es importante no renunciar nunca a la pedagogía, explicando claramente a la población lo que de verdad está ocurriendo.

Dicho esto, creemos, sin embargo, que se debe ser inteligente y no caer en una crítica descontextualizada de lo que hace este gobierno que solo favorecería al PP y a los poderes económicos. Desgraciada, o mejor inevitablemente, para transformar la realidad y sobre todo sociedades tan complejas como las nuestras en estos momentos históricos, no basta con hacer discursos retóricos o emitir condenas moralizadoras, sino que hay que hacer política, en el sentido de incidir en los factores concretos de los que dependen que ocurran o no las cosas que están ocurriendo. Precisamente por eso apoyamos la creación de un gobierno de coalición de izquierdas como el actual.

Y, desde ese punto de vista, creemos que para valorar adecuadamente las medidas que ha tomado el gobierno andaluz hay que tener en cuenta algo más que su propia inconveniencia, que acabamos de subrayar.

En primer lugar, no podemos olvidar que Andalucía no es un Estado sino una comunidad autónoma y que las políticas de ingreso y gasto que como tal lleva a cabo son una especie de resultado en cascada de las que toma el gobierno central, y mucho más en las actuales circunstancias, cuando éste último ha adoptado una posición muy beligerante contra las autotomías y cuando impone como de obligado cumplimiento medidas tan restrictivas como las que ahora condicionan las decisiones del gobierno andaluz.

En segundo lugar, y en relación con lo anterior, hay que tener en cuenta que estas medidas del gobierno andaluz no se realizan por voluntad propia sino como resultado de la obligación de no superar un déficit público superior al 1,5% contemplado en los Presupuestos Generales del Estado aprobados e impuestos por la mayoría absoluta del PP. Una obligación que si no fuese cumplida llevaría consigo la intervención de la Junta de Andalucía y consecuencias mucho peores y que es necesario evitar en todo caso.

Por eso resulta verdaderamente desvergonzada la posición política del Partido Popular andaluz cuando critica el recorte del gobierno andaluz obviando que ha sido ese partido el que realmente lo ha impuesto a través de su gobierno de Madrid.

En tercer lugar, hay que valorar positivamente el esfuerzo que hace el gobierno andaluz (y que esperamos que sea acertado en su aplicación efectiva y no solo sobre el programa) para que el recorte se aplique sin pérdidas directas e inmediatas de empleo (indirectas las va a haber, como queda dicho), con efecto más suavizado sobre los empleados con niveles más bajos de renta y afectando lo menos posible a servicios públicos esenciales que se hubieran deteriorado en mayor medida de haber aplicado directamente las propuestas del gobierno central.

En cualquier caso, y aún cuando podamos entender que se trata de una medida obligada, tal y como hemos señalado, no podemos dejar de manifestar que es lamentable la falta de comunicación y la escasa complicidad de los partidos que forman el gobierno con la población y en especial con la que ha apoyado su constitución.

Nos parece un error fundamental -y mucho más en las circunstancias en las que estamos- que este gobierno actúe simplemente como una oficina de gestión. Lleva muy poco tiempo en ejercicio pero ya se ha podido comprobar que no es lo suficientemente transparente ni participativo como se debe ser para conseguir que la población comprenda lo que hace y le arrope cuando adopta decisiones tan difíciles como las de ahora o como la que seguramente va a tener que tomar más adelante. O este gobierno es más valiente y cercano a la hora de hablarle a la ciudadanía, y más movilizador, o fracasará con rapidez. Y para serlo debe buscar con más acierto y apertura las complicidades y alianzas así como señalar mucho más claramente, en la práctica y no en el papel, la frontera que lo separa de la derecha y de los poderes financieros que realmente son las responsables de estos recortes.

Andalucía, debe ser un referente y no precisamente de sol, ferias y playa, sino de coherencia y defensa de los intereses sociales y democráticos. Si en Francia hay movimientos; si en Grecia se consolida la izquierda tras las próximas elecciones; si en Europa hay otras regiones rebeldes frente a la estafa neoliberal; si hay movimientos sociales y populares dispuestos a enfrentarse a esta debacle generalizada, no podemos permitirnos que fracase nuestro gobierno andaluz. Claro que para ello es imprescindible que los partidos que lo forman sean los primeros en hacer bien las cosas y que se apoyen en mayor medida en su base social y electoral.