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La salida a la crisis solo busca salvar a los bancos, pero no restaurar los derechos arrancados a las personas

UE LeadersComunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción.

Cuando en febrero de 2011 surgieron las Mesas de Convergencia, con un llamamiento antineoliberal a la unidad de acción y la conjunción ciudadana frente a la crisis sistémica que dejaba abandonadas a su suerte a las personas, fuimos un grito que retumbó en un auditorio Marcelino Camacho lleno a rebosar. Desde su tribuna, hombres y mujeres de todo el estado español, de todas las sensibilidades, movimientos, partidos de todo el espectro progresista y sindicatos, a título individual, denunciamos lo que ocurriría si no uníamos nuestras voces y nuestra acción frente a las propuestas neoliberales.

A pesar de dos huelgas generales y el surgimiento de ese gran movimiento de regeneración democrática que es el 15M, a pesar de que la ciudadanía ha llenado las calles en numerosas ocasiones, los recortes -agudizados desde la llegada del PP, de la DERECHA, al poder- continúan. La salud y la educación son la última ofensiva del capital, de los mercados, del gobierno. Pero no serán los últimos. Pronto las prestaciones por desempleo y las pensiones pueden sufrir nuevos embates.

Estos días, en la reciente cumbre de la Unión Europea, se ha transmitido la sensación de que el Reino de España había salido fortalecido por las políticas a implementar en los rescates bancarios directos, así como por la posibilidad de los estados de pedir financiación directa al Banco Central Europeo. Pero desde las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción se denuncia que todas estas medidas favorecen única y exclusivamente a los bancos, al sistema financiero y no a las personas y sus derechos. Las autoridades de la Unión, todas ellas, han ido a salvar la moneda y la banca. En esta cumbre no se ha hablado de restituir derechos sociales, de mejorar el estado del bienestar, no. La propia Angela Merkel ha advertido de que todo acuerdo y/o compromiso tiene su letra pequeña. ¿Cuál es la letra pequeña de este rescate puramente bancario?

Rajoy sigue hablando de “reformas”. Mucho nos tememos que el verano será utilizado para profundizar en los recortes. Por tanto, tampoco entendemos la alegría del partido socio-liberal PSOE, ni mucho menos la afirmación de un cambio de tendencia en Europa.

Nos preocupa, y mucho, el llamado Pacto de Estabilidad, que, aprobado por todo el arco parlamentario excepto La Izquierda Plural, consagra la tiranía alemana y del Banco Central Europeo para imponer todavía más políticas de “austeridad” y cargar sobre la ciudadanía la factura de la crisis y la deuda privadas, facultando además a la UE a intervenir y fiscalizar a un estado en teoría independiente.

Exigimos la denuncia por parte del Estado Español del Pacto de Estabilidad y Gobernanza Europea. Es indigno y acaba con nuestra soberanía.

Insistimos, la convergencia en las luchas y movilizaciones es el único camino. Saludamos los intentos de buscar esta convergencia por parte de personas e iniciativas diversas, que plantean ahora pasos y referentes hacia ella, de la misma forma que nosotros lo hicimos hace más de un año ya, en el que no hemos dejado de trabajar, conectando con el 15M y con los sindicatos. Es, pues, necesario seguir confluyendo.

En estos momentos tan graves que estamos viviendo, las Mesas reflexionamos y proponemos a la sociedad:

1. Nacionalización de la banca. Los bancos rescatados ya con más de dos billones de euros de fondos públicos europeos y en particular los bancos españoles rescatados, son nuestros. El dinero de los rescates es público. Luego exigimos ya la nacionalización de la banca, pues su capital es nuestro. Nacionalizaciones, no como la de Bankia, sino reales y con control cívico, y actuaciones financieras éticas. Que el crédito vuelva a fluir a pymes y familias.

2. Prohibición de los desahucios a familias en paro o bien en riesgo de exclusión. Constitución de un Parque de vivienda pública de alquiler social, con las viviendas apalancadas por la banca.

3. Derogación de las contra-reformas laboral y financiera. Derogación de los autoritarios decretos-leyes que cercenan la salud, la educación y los copagos injustos y criminales.

4. No a las subidas del IVA, máxime sobre productos básicos y de primera necesidad. Reforma fiscal progresiva y justa, con la eliminación de las SICAV y la prohibición de operar en Paraísos Fiscales. Persecución del fraude fiscal de grandes empresas y bancos.

5. Recuperación de la soberanía popular y de la soberanía estatal. Proceso constituyente, pues la Constitución del 78 ha quedado fuera de lugar, tras la modificación exprés que consagra el déficit por encima de las personas y tras la vulneración de los derechos sanitarios, educativos, laborales, libertad sindical y de vivienda.

6. Derecho al trabajo. Hay que combatir el desempleo con medidas tales como la reducción de la jornada de trabajo, y, en última instancia, garantizar una renta a las y los parados, que les libre de la exclusión social y les permita afrontar la vida con dignidad.

Ante esta situación, solo las movilizaciones convergentes entre movimientos cívicos y sociales, los sindicatos y las asambleas populares y de barrio, podrán torcer este rumbo. Las marchas y la huelga minera del carbón señalan el camino. Por eso, todo el que pueda el día 11 de Julio debe estar en Madrid, con los mineros. Ese es el camino, junto a una amplia convergencia política y político-social de toda la ciudadanía que se opone al neoliberalismo.

Construyendo la convergencia. La izquierda existe


Artículo colectivo elaborado por la Comisión Promotora de Construyendo LA IZQUIERDA (Antonio Criado Barbero, Armando Fernández Steinko, Carlos Martínez García, Esperanza Acosta, Francí Xavier Muñoz, Javier Caso Iglesias, Judith Santano Merchán, Manolo Monereo Pérez, Núria Domene, Pedro González de Molina, Rafael Sainz Álvarez).

Nosotras y nosotros, las personas nucleadas en torno a Construyendo LA IZQUIERDA, pensamos que la ciudadanía del estado español, que está siendo gravemente atacada por la aplicación de políticas neoliberales al objeto de solucionar a su costa la crisis capitalismo, tiene perfecto derecho a conocer quiénes son los responsables de sus padecimientos y el por qué este sistema les convierte en victimas.

Las personas tienen que saber de donde parten sus males. Por qué están paradas o parados. Por qué les rebajan las pensiones y cuál es el origen de las doctrinas e ideas cuya ejecución está causando tanto sufrimiento y ruina a las clases populares, trabajadoras y autónomos y empresarios familiares.

El pueblo tiene derecho a identificar a que ideología, a que ideas, a que familias políticas pertenecen las gentes, que los explotan, utilizan, les cobran hipotecas hinchadas y prestamos de usura, para luego enviarles al paro o desahuciarlos.

Las clases populares deben saber que las ideas neoliberales, es decir el liberalismo llevado a sus últimas consecuencias inspira todas estas políticas. Estas ideas defienden que el estado debe ser reducido a la mínima expresión  poniendo en peligro la sanidad, la educación, las pensiones, las prestaciones de desempleo y muchos servicios públicos. Pero además incrementa el paro y destruye empleo de calidad como es el público. Desde los años ochenta del siglo XX, los conservadores, así como otras familias derechistas y las grandes empresas multinacionales de producción y servicios, están imponiendo una dominación económica y cultural tendente a eliminar el estado del bienestar.

Los ideólogos neoliberales, los políticos neoliberales y los centros de opinión y poder derechistas, ultra-liberales y ultra-conservadores, están imponiendo paulatinamente un modelo económico desregulado y opaco. Pero este sistema neoliberal no solo se ha impuesto gracias a ideologías conservadoras, sino que ha contado con la colaboración necesaria de sectores que fueron progresistas y una socialdemocracia oficial, que comenzó aceptando la llamada “tercera vía”, para acabar siendo también neoliberal. Cúpulas de partidos que afirmaban ser de progreso, han aceptado las tesis liberales, acabando con las ideas transformadoras y de igualdad de la izquierda. Renunciaron a las propuestas e ideales del Movimiento Obrero y han acabado aceptando las indicaciones y “sugerencias” de grandes banqueros y gestores de fondos financieros.

A la izquierda clásica le costó darse cuenta de que surgía un nuevo capitalismo financiero y que el fordismo y el capitalismo clásico había muerto en Occidente. Acabando de paso con la cultura obrera, solidaria y combativa. Una nueva cultura neoliberal y consumista ha colonizado nuestras mentes y roto la solidaridad y las utopías.

Por eso, con el surgimiento de los nuevos movimientos sociales, se ha puesto el dedo en la llaga y situado al capitalismo financiero en su lugar de nuevo dominio mundial. Este capitalismo está poniendo en peligro nuestra vida digna y nuestro derecho al reparto justo de la riqueza. El triunfo de los mercados financieros, sobre todo y todos, ha supuesto el inicio y gestación de esta crisis; en la que mientras ellos –los de arriba- hacen negocio a nuestra costa, nosotras y nosotros sufrimos y pagamos.

Pero fue la izquierda, gracias a las luchas y sacrificios del movimiento obrero, la que consiguió una mejora innegable de las condiciones de vida de las personas; así como la independencia nacional y social de muchos pueblos del mundo y el estado democrático y social. La izquierda y el movimiento obrero -mediante revoluciones triunfantes, alianzas y luchas desde los centros de trabajo y los gobiernos- logró en Europa en los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado, sanidad, educación, prestaciones, transportes y medios públicos universales. Esta izquierda luchadora no puede ahora permanecer impasible ante tanta destrucción de lo conseguido.

Aquellos partidos obreros y socialdemócratas del centro-norte de Europa que junto a los comunistas italianos y franceses articularon un pueblo de izquierdas digno y orgulloso de serlo, no pueden, no podemos consentir ahora el triunfo de la cultura neoliberal y que este triunfo se materialice renunciando a las ideas que consiguieron grandes avances sociales. Tampoco a que se consientan traiciones y chaqueteos en nombre de nobles palabras como el socialismo.

En España en condiciones todavía más duras y en plena dictadura franquista, conseguimos conquistas que ahora se están dilapidando.

Ante todo esto, desde Construyendo LA IZQUIERDA, proponemos no renunciar a nuestras propuestas; renovadas ya al objeto de enfrentarnos al neoliberalismo, que es el nombre de la doctrina política que sustenta el capitalismo actual. Defender la democracia y recuperar la soberanía popular, así como la de los pueblos de Europa y del Estado Español; sojuzgados bajo la dictadura de los mercados.

Llamamos a que todas las propuestas tendentes a buscar la unidad de los de abajo, de las clases populares; a fin de recuperar la democracia y la primacía de la política frente al economicismo liberal y socio-liberal, el conservadurismo y la derecha política y económica.

En estos momentos de emergencia social exigen una mayor implicación, también de los sindicatos, en especial los mayoritarios, pues lo que está en juego es mucho. En el pasado la conjunción entre organizaciones políticas y sindicales fue decisiva para construir un sistema verdaderamente democrático y justo, como fue la II República o la lucha antifranquista.

Es imprescindible que las mujeres y los hombres que creemos en otro mundo posible, en la justicia social y el reparto, en la igualdad y en el socialismo, valores todos ellos democráticos, nos unamos, nos juntemos, nos aliemos. Por eso vemos con simpatía las diversas plataformas unitarias o llamamientos que están surgiendo, a partir del que hicieron las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acción, tras el que llegó ese importante y amplísimo movimiento de regeneración democrática que es el 15M y las actúales convocatorias ya hechas o en marcha.

No es momento para fomentar las divisiones sempiternas de la izquierda, ni para “camuflar” las propuestas de izquierdas en programas “de los de abajo contra los de arriba”, no es momento de travestir para “ganar” unas elecciones confundiendo a los ciudadanos y reconociendo la derrota de la izquierda frente al pensamiento único (neoliberal); no podemos continuar divididos en “reinos de Taifas” para volver a ser derrotados una vez más. Es tiempo de unidad y de honestidad, es tiempo de compromiso, de lucha en la calle, de generosidad, es tiempo de establecer alianzas amplias, de limar las diferencias y converger en un programa común, antineoliberal, donde lo humano sea lo primero por encima de la economía, y en un Frente de izquierdas común. Es tiempo de recuperar la política con mayúsculas, es tiempo de lucha. O logramos ir unidos o la crisis se resolverá en contra de la mayoría de la población.

Nosotras y nosotros, desde Construyendo LA IZQUIERDA, no renunciamos a la igualdad y a la democracia económica, entendiendo que no hay democracia sin justicia y sin reparto; pero para lograr la igualdad, la democracia económica, social y política, así como la justicia y el reparto, creemos que las izquierdas debemos abrirnos, expandirnos, fundarnos e ir a la construcción de un Frente Amplio Antineoliberal, una “SYRIZA en el Estado Español” que haga confluir en una fuerza electoral, renovada y potente, participativa, asamblearia e igualitaria, la alianza de las fuerzas políticas, socialistas, ecosocialistas, nacionalistas de izquierdas, comunistas y de clase, pero también democráticas y cívicas, en una UNIÓN que permita enfrentarnos con éxito a estafa neoliberal llamada crisis, que es su negocio, su excusa para enriquecerse aún más y de paso acabar con nuestros derechos; en suma, UNIÓN en un Frente Amplio Antineoliberal para evitar convertirnos en mano de obra barata, precaria y semi-esclava.

-o-o-o- Espacio destinado a mensajes de interés -o-o-o-

Adhesiones al MANIFIESTO de Construyendo LA IZQUIERDA

Construyendo LA IZQUIERDA es un espacio abierto, para el agrupamiento de organizaciones y personas que rechazan el neoliberalismo, al objeto de fomentar el intercambio de información, la creación de redes y el conocimiento; en el objetivo de construir una hegemonía social con otras formaciones y tradiciones de la izquierda.

Cumbre de la UE. Todos tranquilos, los bancos se salvarán. Las personas del pueblo tendrán… “Reformas”

Rajoy tranquilo. Monti un héroe. Holland el gran conseguidor, demostrando en la práctica a Rubalcaba (PRISA) las grandes ventajas de la unión nacional con Mariano (PP-CEOE). Mientras Merkel, aparentemente derrotada, advertía: “No hay acuerdo sin letra pequeña”. Es decir, en román paladino, nadie da duros a cuatro pesetas. Ah perdón, ya son euros.

La UE ha mostrado claramente que solo le interesan dos cosas: salvar a los bancos y al euro. La UE no es sino un tinglado mercantil, liberal, monetarista y ortodoxo en la aplicación unica y exclusivamente de medidas neoliberales, al objeto de salvar la crisis financiera desde esas recetas conservadoras.

Nada por la Europa social, nada por las clases populares europeas, nada por defender el estado del bienestar. Nada que rescate a las personas de los sufrimientos que esta crisis esta provocando.

Los bancos del Reino de España -e insisto con la idea- debieran ser públicos ya. Toda la liquidez, es decir el dinero público que se les está inyectando desde hace ya varios años, los convierte de hecho en bancos públicos. Por tanto, el no nacionalizarlos es una parte más de la gran estafa que se está perpetrando delante de nuestras narices.

El sistema aplica sus recetas y las personas no le importamos. Los partidos sistémicos se muestran contentos, pues su objetivo no es cambiar nada, tan solo salir del paso, salvar a sus protectores y padrinos y como mucho, si llegaran tiempos mejores, dar alguna migaja. La gran traición contra las clases populares se escribe día a día por personas aupadas en el poder por las mismas gentes a las que les priva de su derecho a ser felices, a tener un proyecto vital, a disfrutar de lo que ellas y solo ellas financian, porque los ricos y los bancos no pagan impuestos, y si tienen algún problema, los rescatamos.

Todo lo enunciado anteriormente es la causa de la aplicación del neoliberalismo, es decir la doctrina derechista, liberal, que sitúa a los poderosos por encima de los demás. Porque sí hay ideas. Sí existen las ideologías y unas, las derechas, las conservadoras y las socio-liberales y liberales, defienden a los de arriba y otras, las transformadoras, las criticas, las sociales y sindicales, las de izquierdas consecuentes y las socialistas, defienden una nueva sociedad justa, diferente y con medios y servicios públicos al servicio de la mayoría. En este sentido, la banca ejerce un servicio público, luego…

¿Que como distinguimos en la practica, que es hoy la derecha y la izquierda?:

Muy sencillo. Si se está por la nacionalización de la banca o no. Si se está por la auditoria de la deuda estatal y su depuración o no, o simplemente no se habla de esa propuesta. Si se está o no por la defensa de los derechos laborales, sociales, sanitarios y educativos, o en cambio se aprueban medidas de contención del déficit al objeto de garantizar el pago de la deuda a los bancos privados o no. Si se tiene o no la valentía de plantarle cara a la banca y los mercados y exigir el no pago a la deuda, puesto que es decir que no se acepta el chantaje de los poderosos. Estas sencillas propuestas son la frontera entre estar a favor de los de abajo, o trabajar para los de arriba.

Hemos invertido en Europa y en el Reino de España ya tantos billones en salvar de su ruina a los bancos privados y los fondos financieros, y hemos dejado de cobrar ya tantos impuestos a las y los ricos y las grandes empresas transnacionales, que deberíamos estar ya en tránsito hacía el socialismo.

A los sindicatos les pido que comiencen ya a tener claro que deben hacer política. No hay ya defensa posible del estado del bienestar, pues se lo han cargado. No. Solo es posible luchar por una nueva situación de reparto, democracia y justicia. Hay que volver a luchar ya por recuperar lo básico y volver a lograr la libertad sindical real, y no la puramente formal que nos han impuesto.

A ATTAC y otros movimientos sociales, les insto a llamar a la movilización, pues el sistema y su doctrina neoliberal no admiten más que privatizaciones, fraude fiscal y destrucción del territorio y el medio ambiente. No necesitamos ya más estudios, necesitamos activistas y acción, no disquisiciones. Ya lo sabemos todo y hay alternativas. Ahora lo que toca es ir a los barrios, a los y las paradas sin esperanza y dársela, ofrecérsela, pues ya no tienen nada que perder y mucho que ganar.

A la izquierda transformadora, republicana y ecológica, que se una. Se funde. Se coaligue y converja. Que no pierda su dignidad de años de lucha y sacrificio. Que no sea dogmática y se entere de que el único adversario ahora es el adversario neoliberal y la derecha reaccionaria. Que las personas adviertan, se enteren de qué propuestas claras y concretas se hacen para mejorar su vida y acabar con la doctrina del miedo imperante.

Por un sistema financiero andaluz, participativo y alternativo

Al asumir la presidencia de ATTAC Andalucía, he estado reflexionando junto a compañeras y compañeros andaluces acerca de qué propuestas concretas y realizables puede implementar ATTAC, al objeto de colaborar en mejorar desde ya la vida de los y las andaluzas, tan castigada por la crisis económica del capitalismo occidental, mediante acciones que nos permitan construir un modelo económico diferente.

Andalucía ha sufrido con especial dureza la burbuja inmobiliaria. La burbuja del cemento ha destruido en nueve o diez años paisajes, playas, bosques, olivares y vegas. Ha sumido a muchos ayuntamientos en una podredumbre moral y una ensoñación de crecimiento desarrollista, que solo ha servido a la postre para enriquecer a especuladores sin escrúpulos, ha corrompido tanto a ediles como a las almas y las mentes de pequeños ahorradores y agricultores cansados de fracasos, sequías y la neoliberal y funesta PAC -Politica Agraria Común-, así como ha convertido en empresarios de la construcción, ahora arruinados, a muchos advenedizos del sector.

También ha multiplicado el paro, sobre todo el paro juvenil. Pero igualmente ha dejado muy tocado el sistema financiero andaluz. Hay que reconocer que las Cajas de Ahorros andaluzas han colaborado de forma suicida con la burbuja inmobiliaria. Ahora privatizadas, hurtadas al pueblo andaluz, las Cajas de Ahorros ya no existen y sus bancos sustitutos tienen sus sedes reales en Madrid.

No hay pues ya nadie dispuesto a apoyar la economía real andaluza que sea “de los nuestros”. No hay ninguna institución pública financiera -al menos todavía- y ya se sabe y se dice por los mentideros de Las Cinco Llagas y las sedes politicas y sindicales que Madrid, es decir el PP, jamás consentirá un Banco Público Andaluz.

Pero lo cierto es que la economía social andaluza, toda una tupida, eficiente y solidaria red de empresas laborales y cooperativas, son una realidad pujante y las únicas que crean empleo, y/o mantienen el existente en condiciones dignas. La Economía Social Andaluza necesita apoyo y créditos blandos, lejos de la usura que sufre. He propuesto a amigos de ATTAC de este sector social que nosotros mismos nos organicemos. Es decir nosotros y nosotras solos -nada más y nada menos- organicemos nuestro propio ente financiero laboral, alternativo, popular, ético y participativo.

Desde ATTAC y la Economía Social debemos hacer un llamamiento a la sociedad y el Gobierno andaluces a crear una entidad cooperativa crediticia alternativa. Seamos prácticos y demosles donde más les les duele a los poderes financieros, que especulan a nuestra cuenta, montando de forma seria, profesional y segura una red de crédito no especulativa, profundamente andaluza y para Andalucía.

Pero no solo para la economía social, pymes, empresas familiares y autónomos, sino en la que todas y todos depositemos nuestros pocos ahorros y gastos en algo nuestro y que trabaje para nosotras y nosotros. Es posible. Si en otros lugares funciona y muy bien ¿por qué en nuestra tierra no?

Invito a ponernos manos a la obra ya. Es una actuación a la que un gobierno de progreso andaluz no puede darle la espalda.

Andalucía se debe convertir en un bastión antineoliberal. Lo debe ser porque el déficit le deje de obsesionar a nuestros gobernantes y el PP deje de condicionar. Lealtad con el gobierno de Madrid, ninguna, no la merece. Lealtad al pueblo andaluz y a su vez propuestas constructivas para el pueblo andaluz, al objeto de tomar el futuro en nuestras manos.

No hay salida neoliberal. Los RESCATES son un negocio

Hay alternativas. Sabemos lo que hay que hacer. Tenemos ideas.

Los que han fracasado y nos están estafando no pueden sacarnos de la crisis. Ni nos sacan ni nos sacarán. No les interesa. ¿Para qué? Si se están solventando sus pérdidas privadas a base de dinero público conocido como RESCATE.

Los rescates son un negocio para la banca privada, que se re-capitaliza a base de caudales públicos. Al utilizar dinero del estado que el Banco Central Europeo, la UE y el FMI transfieren -aunque sea mediante un llamado rescate- y de este modo pasar a deuda pública el negocio bancario. Todo este tinglado provoca fundamentalmente dos consecuencias:

1. Los bancos se re-financian gratis y enjugan sus quiebras, pero no sacarán créditos ni a pymes ni a familias, pues ninguna formula jurídica, ni política, les obliga a ello desde las posiciones neoliberales de todas las instancias citadas.

2. Los bancos estaban quebrados y han sido rescatados con dinero público, luego los bancos son ya nuestros. Queremos los bancos, nos pertenecen. El dinero inyectado en estos bancos es nuestro, luego los bancos también. Nacionalización de la banca YA!!

Por eso no quieren acabar con la crisis. Están los capitalistas haciendo el negocio del siglo a nuestra costa y riéndose de nosotros.

Lo del déficit es otro engañabobos. No hay déficit, hay un bestial, criminal y gansteril trasvase de dinero público a los bancos privados y a los fondos de capitales privados. No podemos seguir consintiendo tanto robo.

Ante esto, nadie que se diga de izquierdas puede apoyar y colaborar con el PP en el Parlamento, ni a ir a Bruselas a apoyar a este gobierno represor.

Al final, esta crisis esta siendo el gran negocio de los de arriba. Pero claro, con el sistema en crisis y ante esta recesión, si se deben producir reacciones diferenciadas: o apostar por la injusticia, y apoyar la contención del déficit y los rescates, o bien, informar y movilizar.

Los partidos del sistema se están aliando para salvar el montaje neoliberal que nos hunde, pero que advirtamos también se está hundiendo.

Ante esta situación, veo las cosas muy claras y sencillas:

  • Hay que construir algo nuevo. Una fuerza cívica antineoliberal y social emergente, con una programa de gobierno y voluntad de nueva mayoría social.
  • Hay que decir basta ya.
  • Debemos movilizarnos todas y todos. Los sindicatos, los jóvenes, los movimientos, los y las paradas, las víctimas de la crisis, las y los antineoliberales. Este verano hay que permanecer movilizados y preparando nuevas e imaginativas respuestas. Pero también listos y listas a saltar como un muelle, si se siguen aplicando las mentirosamente llamadas reformas, es decir recortes y agresiones.

El pacto social y socialdemócrata ha saltado por los aires. Lo han dinamitado, no existe ya. Actuemos pues en consecuencia y digamos a las gentes sencillas y a las clases populares, de forma clara, lo que está pasando. Grecia con su fuerza de izquierdas unitaria y los mineros del carbón, nos señalan los únicos caminos posibles.