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La asfixia social es el precio del rescate. El FMI impone sus condiciones al Reino de Espa√Īa

Nada nuevo. El FMI no cambia. Por √©l pasan los a√Īos, pero no las ideas. Pero gracias al √ļltimo informe del FMI con respecto al reino de Espa√Īa podemos afirmar, desmintiendo al mentiroso de Rajoy, que hemos sido rescatados. Si bien el rescate afecta a la banca en principio -nada m√°s y nada menos- al tiempo que el se√Īor De Guindos afirma que todav√≠a har√° falta mucho m√°s dinero, incluso el doble, para tapar el agujero provocado por la ruinosa burbuja inmobiliaria, a la que yo a√Īadir√≠a igualmente las irresponsables fusiones y la privatizaci√≥n de las Cajas de Ahorros.

El FMI deja claro, muy claro, que el estado espa√Īol rescatado debe aplicar, para salir de la recesi√≥n brutal que sufre, novedosas recetas ya aplicadas en Am√©rica Latina hace m√°s de catorce a√Īos y en √Āfrica desde que dicho organismo existe:

–¬†Rebaja de las cotizaciones sociales. Es decir, puesta en crisis de los sistemas de protecci√≥n social y pensiones. Rebajas en las prestaciones de desempleo.

– Privatizaciones que, como en Espa√Īa y en Europa queda ya gracias a las imposiciones de la UE y las pol√≠ticas socioliberales muy poco sector p√ļblico, pues ahora lo privatizable es, adem√°s de RENFE-ADIF, la sanidad, la educaci√≥n y las pensiones.

– Rebajas salariales a los funcionarios, es decir m√°s rebajas y m√°s contrarreforma laboral. Menores sueldos a las y los que a√ļn tienen trabajo. En este sentido, ser√≠a muy bueno que las y los funcionarios entendieran que son trabajadores, clase trabajadora y comprendieran que el gremialismo es suicida, as√≠ como el resto de las clases populares entendi√©ramos que las campa√Īas contra lo p√ļblico y los y las empleadas p√ļblicas son una patra√Īa mentirosa, con el objeto de dividirnos y privatizarlo todo.

Entre otras consideraciones, esas son las propuestas fundamentales que los “sabios y expertos” del FMI y del Banco Mundial llevan obligando a aplicar al mundo desde hace cuarenta a√Īos, a cambio de ayudas, pr√©stamos, y rescates.

La conclusi√≥n de esto es m√°s pobreza, ruina y crisis. El ejemplo paradigm√°tico de esta pol√≠tica son las consecuencias del corralito Argentino. Llevamos mucho tiempo advirti√©ndolo pero, ante la potencia de los medios p√ļblicos y privados -todos ellos, sin excepci√≥n- intoxicando y mintiendo, poco podemos hacer sino nos implicamos todas y todos los activistas sociales y personas sindicalistas, indignadas, precarizadas y desempleadas con algo de conciencia y dignidad.

Ahora que nos llevan de cabeza a la miseria, y tienen el plan de saquear lo que de p√ļblico todav√≠a quede; y que ojo, es todav√≠a muy apetitoso,¬†pues entre los bienes privatizables se encuentran los pingues negocios de la salud y las pensiones ¬ŅQu√© podemos hacer?

La respuesta debe ser conjunta, com√ļn y convergente. Pero desde luego no pasa por la ‚ÄúUnidad Nacional‚ÄĚ. Eso de la unidad nacional ahora, aunque suene a dislate, es una ignominia el plantearlo y adem√°s es de una candidez y simpleza mental espeluznante. La unidad de ricos y pobres, banqueros y sindicalistas, paradas y parados y especuladores, aut√≥nomos arruinados y rentistas, es imposible. Solo sirve al final a los intereses de los ricos, banqueros, especuladores y rentistas, que adem√°s son los √ļnicos culpables y responsables de la crisis capitalista, junto a pol√≠ticas y pol√≠ticos profesionales que jam√°s les han frenado o simplemente controlado, al menos desde los a√Īos setenta del siglo pasado.

El pacto social de la Transici√≥n ha saltado hecho a√Īicos. No existe. Una nueva edici√≥n de un pacto socialdem√≥crata en la actualidad, y en estas condiciones pol√≠ticas, es imposible. La unidad nacional ser√≠a admitir retrocesos incalculables a cambio de alguna migaja. Pero es que ni el FMI, ni la UE-Alemania lo van a consentir. Defender ahora la unidad nacional es suplicar de facto la gran coalici√≥n PP-PSOE, advierto. Recomiendo a las poco brillantes c√ļpulas socioliberales que mediten sobre una palabra, una sola palabra: ‚ÄúPASOK‚ÄĚ.

CCOO y UGT deben estar inflexibles junto a las clases populares y recordar -especialmente UGT- que hoy ser socialdem√≥crata cabal es ser de izquierdas, es ser antineoliberal, es luchar frente a esta situaci√≥n. La reforma expr√©s de la Constituci√≥n del 78 que propici√≥ Zapatero acaba con cualquier posible salida socialdem√≥crata en estos momentos. El camino a los sindicatos se lo marcan ahora, √ļnica y exclusivamente, los mineros del carb√≥n.

Bien, pues se puede decir ¬ŅY este qu√© propone?:

РEn primer lugar, hay que tener claro que las y los políticos profesionales, sin experiencia laboral, sin haber sufrido necesidad jamás y sin haberse esforzado más que en vivir un mundo virtual y endogámico del aparatismo político, no nos sirven. Que se vayan todos. Los de la derecha y la extrema derecha, por supuesto ni los nombro, pues sabemos lo que son y representan, es decir al frentismo franquista, neofranquista y a los sectores más cavernarios de las oligarquías patrias.

РEn segundo lugar, entender que la alternativa a la nada actual, es política y la Política. La política de los ciudadanos y ciudadanas, como fuerza auto organizada y consecuente. La convergencia de sindicatos, movimientos, asambleas e izquierdas sociales transformadoras, junto a todas aquellas personas dispuestas a enfrentarse al neoliberalismo.

– Un programa m√≠nimo que defienda lo p√ļblico y que destine los ingentes fondos p√ļblicos que, gracias al rescate bancario, sabemos que existen a crear empleo, apoyar a la econom√≠a social y las pymes y a potenciar una nueva econom√≠a sustentable. Tambi√©n a apoyar a todas las personas que ahora est√°n sufriendo la crisis con dureza y sin esperanza.

– La auditoria de la deuda, separando la deuda privada, la deuda de los especuladores del ladrillo y de la mala gesti√≥n bancaria, de la deuda p√ļblica porque, como muchas y muchos sabemos, no es lo mismo. La nacionalizaci√≥n de toda la banca procedente de las extintas Cajas de Ahorros, pero nacionalizaci√≥n de verdad y con criterios √©ticos y participativos. Una reforma fiscal en profundidad y la persecuci√≥n inmisericorde de todo fraude fiscal. Negarse a pagar y exigir moratoria tras la auditor√≠a.

РUna nueva y convergente fuerza política, popular, democrática, constituyente y decidida que le plante cara a la burocracia de Bruselas y Frankfurt. Un alianza política de las clases populares, que les diga que no a los banqueros y que esa ni es su función, ni nos hacen falta. Una coalición política amplia que frene las políticas neoliberales y busque otras alianzas y acuerdos internacionales, con el mundo que emerge y no con el imperio y la UE decadente. Un nuevo frente político, que luche por otra Europa.

Y dicho esto, yo a√Īado que el capitalismo no es la soluci√≥n, sino el problema. El capitalismo es injusto, duro, solo favorece a muy pocas personas. No se puede ser socialista sin defender lo contrario de lo que es el capitalismo. El capitalismo es un fracaso para la humanidad.

Pero lo importante ahora, es no quedarse cruzados y cruzadas de brazos, o simplemente tocando el pito delante de una sede bancaria o institucional. Con eso solo no vamos ya y ahora a ninguna parte. Es la hora de la decisión

Multan al presidente de ATTAC-Andalucía por participar en una protesta contra un desahucio

El presidente de ATTAC Andalucía, Carlos Martínez, ha recibido una comunicación en la que le indican que ha sido multado con 301 euros por haber participado en una concentración realizada ante una sucursal de UNICAJA de Granada, para protestar por un desahucio y haber entorpecido la actividad normal de los clientes. Es de destacar que nadie le requirió el DNI, ni le pidió que se identificara, lo que indica que quien sea el responsable de esa multa utilizó métodos electrónicos o fotográficos para detectar allí su presencia.

¬°Qu√© pena que las autoridades que dan √≥rdenes a la polic√≠a que hace este trabajo no pongan el mismo empe√Īo y medios semejantes para perseguir y multar a quienes han hundido a la econom√≠a espa√Īola y destruido millones de puestos de trabajo a base de fraudes y enga√Īos, a los defraudadores fiscales, a quienes se llevan el dinero a espuertas a los para√≠sos fiscales, a los banqueros que han arruinado a miles de familias con estafas como la de los swpas o las de las participaciones preferentes, a los que falsearon tasaciones y balances para poder dar m√°s cr√©ditos con los que se hicieron a√ļn m√°s multimillonarios y que ahora pagaremos todos, a los pol√≠ticos corruptos porque se llevan dinero o porque no cumplen lo que le prometieron a los electores, a los dirigentes de los partidos que no pagan los cr√©ditos bancarios que reciben, a los magistrados que se gastan el dinero p√ļblico en cenas y hoteles de lujo o al soberano que se lo gasta matando elefantes, o a los jueces confabulados con criminales y banqueros (si es que hoy d√≠a estas no son palabras que indiquen lo mismo)!

Buscan criminalizar la protesta social. Primero permiten instaurar un régimen de injusticia y de corrupción y se niegan a investigar y a pedir cuentas a los responsables. Luego atacan a quienes tratan de defender a quienes sufren y no tienen voz, haciendo creer que los criminales no son quienes crean los problemas que hacen sufrir a la gente sino los que se rebelan y denuncian que ese sufrimiento es injusto e innecesario y reclaman resistencia frente a sus injusticias. Luego, si se les resiste, recurrirán a otros métodos más expeditos.

Hay que darse prisa para defender la libertad y la vida antes de que sea demasiado tarde. Y qué mejor forma de darnos fuerzas y empuje unos a otros, frente a los bárbaros que quieren acabar con ellas, que la de leer versos, como estos de Dámaso Alonso:

¬ŅQue no grite? ¬ŅMordaza hay preparada?
Venid: amordazad mi pensamiento.
Grito no es vibración de ondas al viento:
grito es conciencia de hombre sublevada.

O estos otros de Gabriel Celaya cantados por Paco Ib√°√Īez:

¬°A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo (…)

Espa√Īa m√≠a, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

De Juan Torres en “Ganas de Escribir”

Gracias amigo Juan y gracias a todas y todos. Solo soy uno m√°s entre cientos de personas. Hoy Correa sale en libertad. Este es el estado podrido que sufrimos.

Carlos

¬ŅA las personas quien las rescata?

Ahora algunas y algunos se subir√°n al carro, con menos¬†verg√ľenza que un monaguillo¬†bebiendose¬†los restos del vino de bendecir, diciendo que solo recortes nos llevaban al hoyo. Hasta Obama ha advertido al Gobierno Espa√Īol del PP que con solo restricciones no van a ning√ļn lado. Algunas y algunos menos importantes¬†llev√°bamos tiempo¬†advirtiendo que, de profundizar en los recortes, solo nos esperaba el hundimiento.

Lo que no es comprensible es la urgencia por rescatar a la banca. Tanta prisa resulta al menos sospechosa. Alemania impone, dicen. Pero ¬ŅCuales ser√°n las condiciones?

Ahora mercenarios de la informaci√≥n cargan contra las Cajas de Ahorros de forma indiscriminada. Es la hora de la venganza contra el ahorro popular y -que no nos despisten- tambi√©n es la hora de tratar de evitar tentaciones nacionalizadoras. Lo que las mercenarias y mercenarios de la “informaci√≥n” no dicen o no saben es que los Bancos Santander y Bilbao tan solo hacen entre un 12% y un 16% de su negocio en el reino de Espa√Īa. Claro que esto demuestra que la crisis bancaria es fundamentalmente europea y no internacional, m√°s que en parte y debido a la “contaminaci√≥n financiera” de lo que¬†fue¬†el primer mundo.

Las Cajas han quebrado t√©cnicamente¬†despu√©s¬†de su privatizaci√≥n, y en eso el PSOE y el PP son igualmente culpables. Cuando personas y asociaciones altermundistas reclam√°bamos la nacionalizaci√≥n de las Cajas hace ya tres a√Īos¬†sab√≠amos lo que dec√≠amos.

Todo, todo lo que la izquierda social, alternativa y ecol√≥gica hemos denunciado se ha cumplido al pie de la letra. Hay alternativas y nosotras las sabemos. Pero ahora no es tiempo de decir “esto ya lo dec√≠a yo”, sino de reaccionar y ya.

¬ŅQu√© condiciones se pondr√° a los no menos de 40.000 millones de euros necesarios para el rescate bancario? ¬ŅQui√©n los va a pagar? ¬ŅQu√© ocurre con los responsables de este monumental¬†desaguisado? ¬ŅSeremos capaces de ver como pagan sus equivocaciones y chorizadas? ¬°¬°Esto es el capitalismo, est√ļpido!!

No es cuestión ahora de dejar pasar de rositas a los banqueros y fondos de inversión y especulación privados. Esta es la dictadura de los mercados pinchando. Pero ojo, que nosotras y nosotros somos el parche y el bombín. Es decir, nosotras y nosotros lo vamos a pagar.

Por eso, ni CC.OO y UGT ni nadie más del magma alternativo y la izquierda real puede esperar más, ni mirar para otro lado. Debiéramos ya estar elaborando estrategias y propuestas. Calendarios de movilización en un verano en el que muchos no podrán irse de vacaciones, pero los que todavía pueden no lo deben hacer o nos las dan todas en el mismo lado.

Propongo comit√©s de crisis populares y sociales ya. Propongo que las plataformas contra la crisis se¬†re√ļnan¬†ya y no se deje nada para Septiembre. Ser√≠a no solo traidor, ser√≠a suicida.

Propongo decir las cosas por su nombre, y proclamar que los pactos sociales se han roto y que el sistema del 78 ya ni sirve, ni funciona. Propongo gritar y exigir ¬°¬°Que se vayan todos!!

Movilizar a paradas y parados y a las victimas de la crisis. En Argentina los piqueteros, parados todas y todos ellos, fueron claves.

Propongo hacer -y ya- lo mismo que los mineros pero en todo el estado espa√Īol, si otra vez esto recae en nuestras espaldas, y seguro que los poderosos esto no lo piensan pagar. La guerra de clases nos va a machacar tambi√©n en este soleado y excesivamente tranquilo pa√≠s.

Propongo que impulsemos ya movilizaciones.

Europa ¬ŅQue Europa?

Si hay dos situaciones que nos llenan de esperanza ante la dura realidad que las personas que, de diversas formas, estamos viviendo la crisis, es ver cómo en dos espacios diferentes, pero cercanos en el sur de Europa, hay pueblos, comarcas, trabajadores y un pueblo -el griego- puestos en pie, reclamando su derecho a existir dignamente, en medio de tanta desazón causada por las políticas neoliberales que se están imponiendo de forma tan acrítica como carente de fundamento científico y democrático.

Desde el comienzo de la crisis sist√©mica que nos condiciona tanto nuestras vidas ATTAC, al igual que otras muchas organizaciones sociales, movimientos y sindicatos, hemos advertido acerca de las direcciones opuestas al inter√©s de las personas que conllevaban las medidas pol√≠ticas y econ√≥micas que se estaban implementando. Economistas muy prestigiosos, tanto espa√Īoles, como de otros continentes han venido advirtiendo de que con toda esta falacia camin√°bamos directos a la gran recesi√≥n.

As√≠ es. Pero advertimos con desasosiego como los causantes de tanto sufrimiento humano siguen siendo los gestores, los llamados a opinar, los que se encargan de ‚Äúresolver‚ÄĚ la cat√°strofe, encabezados en el caso espa√Īol por el ministro del ramo, directivo de uno de los primeros bancos en quebrar y en extender la ruina de tantas peque√Īas empresas y de tantas personas trabajadoras.

Pero hay una reflexi√≥n que nos hacemos muy poco en el conjunto de Europa -y en las regiones mediterr√°neas menos a√ļn- y es ¬ŅQu√© le debemos a esta Uni√≥n Europea? ¬ŅQu√© es, publicidad institucional aparte, lo que nos ha legado la burocracia dirigente de Bruselas y el pacto liberal-socioliberal-conservador y democristiano que ha destruido los estados sociales europeos, sin nada a cambio?. Pero es que adem√°s ¬ŅQu√© ha ocurrido con nuestro tejido industrial?

Veamos y hagamos alguna reflexi√≥n tranquila, y sin miedo al qu√© dir√°n los liberales causantes de tantos errores ¬ŅO no?:

–¬†Con la excusa de que las empresas p√ļblicas no deb√≠an tener subvenciones estatales -impuesta desde Bruselas- se cerraron minas, astilleros, siderurgias y se prometieron fondos que nunca cumplieron sus objetivos. Ahora comarcas enteras est√°n paradas y sin expectativas.

РLa agricultura y la pesca vivieron una reconversión igualmente brutal, con la condición de su normalización y de acabar con excedentes. Los agricultores fueron subvencionados en parte y encima convertidos en blanco de muchas críticas por ello. Su opción no fue voluntaria.

– Se construyeron autopistas si, muchas, que adem√°s permitieron que los productos industriales alemanes llegaran con m√°s rapidez y comodidad al sur de Europa.

– Se predic√≥ la conversi√≥n de Europa en general ‚Äďexcepto Alemania y alg√ļn estado centro-europeo m√°s-, en zonas de servicios y de gesti√≥n financiera. Como si Espa√Īa entera se fuera a convertir en un centro financiero y no en un Estado que solo demanda camareras y camareros. Este paroxismo tuvo durante el aznarato su punto √°lgido, pero no olvidemos a Solchaga y otros ministros y dirigentes similares iniciadores de tanta “reconversi√≥n”, que a la postre solo se ha traducido en deslocalizaci√≥n.

Se pueden poner m√°s ejemplos, pero al final llegamos a una conclusi√≥n, y es que se dej√≥ de invertir fondos p√ļblicos en tejido industrial que creaba empleo para hacerlo de forma descarada en bancos, servicios financieros y en infraestructuras para estos sectores. Era ni m√°s ni menos que la aplicaci√≥n al pie de la letra en el sur de Europa de la globalizaci√≥n neoliberal. Ahora no se ahorran millones en rescatar a la banca, mientras no s√≥lo se recortan derechos, sino que no se invierte ni un euro p√ļblico en crear empleo. Todo es para la banca privada, ojo, PRIVADA.

Es impresentable que se dejar√°n perder minas e industrias en nombre de la competencia y la competividad y la “liberalizaci√≥n” y ahora se gasten¬†much√≠simos¬†miles de millones m√°s en salvar a los bancos causantes de la crisis. Ah√≠ si que ha sido diligente la Uni√≥n Europea.

Pero se consigui√≥ otro objetivo a√ļn m√°s importante, y fue destruir toda una cultura obrera forjada en luchas, compromisos, resistencias, derrotas y victorias. Toda una forma de vida basada en la solidaridad, el apoyo mutuo y el orgullo de poseer un oficio fue destruida. Las j√≥venes generaciones de las comarcas desindustrializadas ya no tienen futuro, pero lo peor ha sido que el paro y el remedio est√ļpido del ladrillo, han generado cientos de miles de personas j√≥venes sin oficio ni beneficio. Con la falta de cultura, la desesperanza, el ego√≠smo y la pura supervivencia. La destrucci√≥n planificada y sistem√°tica de los valores, los principios. Una sociedad sin valores es un caldo de cultivo de resignaci√≥n y desvertebraci√≥n social.

No es que sea un industrialista, un defensor de industrias contaminantes e insostenibles, pero s√≠ enumero un hecho. Y advierto de que en la construcci√≥n de la Uni√≥n Europea que sufrimos han ido parejas el desmoche de las industrias de las regiones perif√©ricas, la p√©rdida de empleos dignos, el debilitamiento de los sectores y servicios p√ļblicos, y la p√©rdida de la cultura solidaria, de clase y de ideas.

Nada de lo ocurrido ha sido casualidad. Por eso las comarcas mineras en lucha, desde Asturias, León o Aragón entre otras, no sólo defienden sus minas: defienden su cultura y la vida en sus pueblos y ciudades. Defienden las cuencas, pero en realidad nos defienden a todas y a todos los demás. Solo la defensa de la supervivencia de la cultura minera ya debería movernos a todas y todos no solo a sentir simpatía, sino a ser más activos en nuestras movilizaciones.

Por eso todas y todos debemos ser mineros y enfrentarnos con decisión a la aniquilación, no solo de nuestro carbón, nuestro empleo o el suyo, sino de los valores políticos, la historia social, las raíces de la reivindicación social. La creencia en que se puede crear otro mundo.

Pero tambi√©n el pueblo griego, al que por mor de extender la incuria de sus oligarqu√≠as pol√≠ticas y econ√≥micas, sus trampas y robos -en el que por cierto el resto de Europa, y en especial el Reino de Espa√Īa, no le van a la zaga- ha sido insultado, despreciado y humillado.

Pero los griegos han reaccionado y le han propinado ya un primer bofet√≥n a la Uni√≥n Europea, a los mercados, a los bancos franceses, alemanes y anglosajones que les ahogan sin piedad. Ahora ante la excelente noticia de que SYRIZA pudiera ganar las elecciones, sufren un duro chantaje y amenazas sin cuento. El objetivo es que las viejas oligarqu√≠as pol√≠ticas se vuelvan a poner de acuerdo y gobiernen a Grecia seg√ļn los intereses de la banca centroeuropea.

También en la resistencia del pueblo griego hay mucho de cultural. La lucha de una cultura mediterránea que ha defendido siempre su patria de ocupaciones, colonizaciones y agresiones bélicas. Pero la cultura mediterránea también le estorba a la gris y corrupta burocracia de Bruselas, tanto como a Alemania: la resistencia de los griegos a ser invadidos, y que todavía muchos mayores alemanes deben recordar, incluso alguno en sus carnes.

Es desalentador que la entrada del verano provoque, en tanta gente con responsabilidades, esperar al oto√Īo para reiniciar las movilizaciones, o a tantas y tantos dirigentes sestear, ahora que precisamente corre el rumor de que el gobierno del PP y la UE van a imponer al Estado Espa√Īol m√°s recortes y que estos pueden ser en pensiones y en prestaciones.

Por eso que los griegos puedan propiciar un segundo bofet√≥n a la Europa neoliberal y conservadora, as√≠ como que los mineros del norte del estado espa√Īol sigan luchando con valor, mucho valor por sus valores y su vida digna es un consuelo, pero tambi√©n una esperanza.

Desde el sur del Reino de Espa√Īa, desde una Andaluc√≠a con su escasa industria casi desmantelada y en la que solo la econom√≠a social y las cooperativas hacen tener confianza en el futuro, hay que buscar tambi√©n la vertebraci√≥n con estos focos de resistencia. Aqu√≠ tambi√©n existi√≥ una cultura minera, ya desmantelada casi en su totalidad. Grandes centros metal√ļrgicos desmantelados,¬†des-localizados,¬†y encima estafando al gobierno¬†andaluz¬†de turno. Nosotras y nosotros tambi√©n somos mediterr√°neos y, al igual que los griegos, hemos sufrido dominaciones y humillaciones.

Hace poco, desde ATTAC Andalucía se llamó a que esta tierra se convirtiera en un bastión antineoliberal. Todavía estamos a tiempo de rectificar y hacerlo. Pero para eso, deberemos estar dispuestos a batallar y a arriesgarnos a ser intervenidos por el gobierno central del PP y, si lo hicieran, responder. Por eso, mientras a estas orillas del mediterráneo llega nuestra SYRIZA, al menos seamos capaces de ser solidarios con los hermanos griegos, y a no olvidar que a los nietos de los mineros andaluces no les espera más futuro que el trabajo precario, el ser camareras y camareros, o la vuelta a la emigración.

En las cuencas mineras y en Grecia se está defendiendo nuestra dignidad. Yo solo me contento con recuperar los valores, las ideas y la voluntad de forjarnos nuestro propio futuro. Por eso, la reciente visita del embajador de Venezuela a Andalucía, reuniéndose con la economía social, ha sido tan importante. El mundo es muy grande y hay otras gentes con las que buscar la vida, comerciar, ser solidarios y cooperar mutuamente.

Que no nos sigan enga√Īando, porque fuera de Europa tambi√©n hay vida. En cualquier caso, otra Europa es posible, es imprescindible. Mientras tanto, hoy todas y todos somos mineros, o griegos, pues son los que ahora est√°n recordando que las personas tenemos dignidad y valores.

Ante la emergencia respuestas. Es su crisis, es nuestra vida digna

Que estamos en una situaci√≥n de emergencia en el estado espa√Īol ya es una obviedad. La crisis financiera y la quiebra t√©cnica de la banca espa√Īola est√° ya entre nosotros y nosotras, es algo popularmente intuido y aceptado. Que el paro, la inseguridad, la ansiedad y el sufrimiento por un futuro peor, con empobrecimiento y peores empleos ‚Äďpara quien tenga la suerte de tenerlos- atenaza y hace sufrir a las clases populares, de las que jam√°s se preocupan los economistas org√°nicos y las plumillas del sistema, se palpa en los barrios y las personas humildes, que recurren a los ansiol√≠ticos. La novedad es que ya comienza a aceptarse la profunda crisis pol√≠tica y de principios del r√©gimen de la Transici√≥n.

Personas moderadas, liberales, comienzan ya a intuir lo que desde el pensamiento crítico y los movimientos cívicos de regeneración democrática llevamos tiempo denunciando. Antes incluso del estallido de la crisis de 2008, que en su actual fase de recesión, recortes sociales y democráticos se está viendo acrecentada. La cosa esta muy clara. Todos los fundamentos que permitieron construir el sistema de 1978 han sido dinamitados por las propias oligarquías que los pactaron, ya fueran políticas o económicas.

A la monarqu√≠a por fin se le ha podido demostrar su verdadera cara, de familia aupada al poder que ostenta sin preparaci√≥n ni entronque democr√°tico. Afectada por esc√°ndalos y que adem√°s costea, desde el erario p√ļblico, desde cacer√≠as y otras lindezas, a operaciones constantes de cirug√≠a est√©tica, cuando no verdaderas tramas oscuras por cierto muy anteriores a la aparici√≥n del oportuno Urdangar√≠n. Un rey con excesivo poder, que la Constituci√≥n ‚Äďya muy tocada y encima violentada, en mi humilde opini√≥n- ni le otorga, ni le reconoce. Una familia parapetada tras una f√©rrea censura, que en ninguna democracia que merezca tal nombre se produce con respecto a sus jefes de estado.

La situaci√≥n¬†es f√°cil de analizar y encima ya le hemos perdido el miedo al ej√©rcito. Un ej√©rcito que no es ya el de Franco, sino una suerte de tropa auxiliar del imperio decadente en las nuevas cruzadas judeo-cristianas. Una peque√Īa fuerza profesional internacionalizada de auxiliares de los marines imperiales.

Pero en mi opini√≥n, lo m√°s importante consiste en que la democracia del 1978 que vivimos ha perdido su legitimidad popular. La transici√≥n construy√≥ un pacto social ‚Äúa la espa√Īola‚ÄĚ que produjo avances innegables hac√≠a los derechos sociales, en especial en sanidad y en la universalizaci√≥n de la ense√Īanza, as√≠ como en la protecci√≥n social en materia de prestaciones de pensiones y protecci√≥n contra el paro. Tambi√©n una legislaci√≥n laboral, que mejoraba sustancialmente en servicios, libertades y capacidad de negociaci√≥n a la anterior carencia¬†que se ten√≠a durante la cruel, injusta y corrupta dictadura franquista. Cierto es que nada se regal√≥ a los de abajo. Nada fue otorgado sino por la presi√≥n popular. Pero en un a√Īo, entre 2011 y lo que llevamos de 2012, entre los dos partidos principales del sistema han destruido lo que legitimaba en cierta forma el tinglado, comenzando por reformar la propia Constituci√≥n, dando prevalencia a los bancos y el d√©ficit p√ļblico sobre las personas. Resumiendo, la deslegitimaci√≥n est√° servida.

El r√©gimen del 78 ha sido destruido ¬ŅY ahora qu√©? Pues como bien dice mi amigo Manuel Monereo, lo viejo no ha pasado y lo nuevo no acaba de llegar.

Todo esto adem√°s se produce¬†en una √©poca de transici√≥n mundial, tal y como muy agudamente se√Īala Wallerstein. Estamos en medio del cambio del sistema-mundo y esta √≥ptica internacional e internacionalista no la podemos perder. El reino de Espa√Īa est√°, por voluntad de su monarca y sus oligarqu√≠as pol√≠ticas y bancarias, en el lado de los decadentes. Formamos parte de la ‚ÄúComunidad Internacional‚ÄĚ que poco a poco pierde la batalla, primero entre sus propios pueblos y segundo en el mundo nuevo emergente, al que de cuando en cuando, adem√°s de darle lecciones -no sabemos de qu√©-, se le exporta la ‚Äúdemocracia occidental‚ÄĚ a bombazos. Excelente f√≥rmula democr√°tica para ser queridos y respetados.

La Uni√≥n Europea est√°, al menos, varada y con una agud√≠sima crisis. Construida al objeto de beneficiar a sus potencias centrales y en especial a Alemania, tal y como ya comienza a ser descubierto por amplias mayor√≠as de ciudadanas, obnubiladas por los fondos FEDER, hasta hace poco, si bien los perif√©ricos solo vivimos en el presente para pagar deudas a los bancos centro-europeos y anglosajones, entre los que sit√ļo al Banco de Santander.

Busquemos la salida. Desde el sistema nadie nos la querr√° ofrecer.

Creo en primer lugar que hay que perder el miedo a la política. Porqué sin acción política, nueva, diferente, radicalmente democrática y constituyente, no hay soluciones. Pero para eso hay que dotarse no sólo de la voluntad política de regenerar y ejemplarizar. También hay que construir el sujeto político nuevo, que nos libere.

Los instrumentos pueden ser varios y diversos. Pero los actores ya estamos en plazas, calles, manifestaciones, huelgas generales o colas del paro. La pedagogía del 15M, la movilización sindical contra los recortes. Las marchas y las demostraciones de protesta colectiva, a pesar de la represión y sobre todo del fenómeno de las multas gubernativas que el partido autoritario PP, está imponiendo- como nunca antes-, al objeto de asfixiar económicamente a familias en crisis, pero con dignidad para protestar y esquilmando las cajas sindicales y sociales de solidaridad, para con las personas represaliadas. Este fenómeno de las grandes multas generalizadas es toda una estrategia represora muy pensada. Las derechas ya no se atreven a fusilarnos al amanecer en las tapias de un cementerio, ahora nos quieren derrotar arruinándonos, vaciando nuestras cajas y bolsillos. Asustándonos y amenazándonos con un ERE o con bajar las prestaciones del paro. Se persigue más en este estado a una persona parada que a un especulador, delincuente de cuello blanco o a los que hunden un banco y provocan gravísimas ruinas sociales. Toda esta represión no es sino el más claro síntoma de que estamos avanzando.

Aprendamos pues de otros lugares que han vivido situaciones semejantes: En América Latina entre los ochenta y el inicio del siglo XXI aplicaron las oligarquías y el FMI, las mismas prácticas sociales y económicas que ahora nos imponen a nosotras y nosotros. Hubo protestas y potentes movimientos sociales que lucharon duramente. Finalmente construyeron, los que han avanzado hacia delante, amplios, diversos y plurales movimientos socio-políticos, que no eran partidos tradicionales y por supuesto con novedosas fórmulas que les permitieron derrocar o al menos frenar a las oligarquías locales y, en los casos más exitosos, elaborar nuevas constituciones.

Si de esta no somos capaces de inventar, ser eficaces, juntarnos y defendernos para acabar con la corrupci√≥n, los jefes de estado vitalicios, el viejo capitalismo rentista e in√ļtil que sufrimos y ser personas dignas, mal acabar√° todo esto. La vuelta atr√°s hac√≠a un estado empobrecido y nuevamente productor de emigraci√≥n est√° servida.

Los que nos han traído hasta aquí, no nos sirven. Necesitamos una nueva fuerza del cambio. Necesitamos nuevas reglas y recuperar la ilusión. Será muy difícil. La situación económica es mala, muy mala, pero lo es a nivel mundial y sobre todo en el mundo occidental. Por eso hay que cambiar los conceptos y defender la madre tierra. Caminar hacía una frugalidad justa y compartida.

¬ŅQu√© papel, pienso, tiene la izquierda en ese tr√°nsito?

En primer lugar, la izquierda, que es lo contrario de la derecha, es decir está por el reparto de la riqueza y por salvar a las personas y no a los bancos o a los fondos de inversión, tal y como personas que usurpan conceptos tan nobles como el socialismo, practican y encima desde una ideología que propone la abolición de las clases, pactan con las clases altas, el salvar su posición e incluso acatan su lenguaje y visión del mundo. La izquierda real y crítica, lo primero que debe buscar no es su interés partidario, ni su proselitismo, ni su acomodo, sino articular mayorías, hacer posibles las mayorías sociales al objeto de cambiar la situación.

Izquierda Unida debe entender y apoyar esta opción de nueva fuerza socio-política, para la soberanía y la construcción de una vez del ciudadano y la ciudadana. La revolución ciudadana a la que llama Mélenchon. La Syriza hispana. La Unidad amplia y antineoliberal de las de abajo. La recuperación de la soberanía popular y el control del pueblo sobre su Constitución. La defensa de un nuevo paradigma económico y el reparto pueden aunar las voluntades de las clases populares.

Pero me pregunto ¬ŅEs posible la democracia real sin la democracia econ√≥mica? Ese es nuestro papel, la defensa de la democracia econ√≥mica, la econom√≠a social, las finanzas √©ticas y el medio ambiente al servicio y disfrute de todas y todos.

La izquierda debe aportar la utopía de que solo un cambio social, garantizará un cambio democrático. Pero también su generosidad para ser inclusivos e integradores. La capacidad de sacrificio militante y un ejemplo personal, que en demasiadas ocasiones -y yo el primero- no damos.

Mientras tanto, avancemos y demos pasos en la construcción de una izquierda plural, conjunta y coaligada con las y los de abajo.

En el movimiento socialista se detectan cambios importantes y sobre todo hartura, mucha hartura de ver como una fuerza oligarquizada acaba con un legado de luchas por la igualdad, la igualdad entre todas y todos ‚Äďno solo la de g√©nero, que tambi√©n y de forma muy principal- y la defensa de la Rep√ļblica. Desde movimientos casi clandestinos como Bases en Red, Nuevo Socialismo 3.0 u otros grupos en las redes sociales, la Plataforma Socialistas a la Izquierda, o el proyecto pol√≠tico socialista y ecosocialista Construyendo LA IZQUIERDA, www.construyendolaizquierda.com, que ya ha dado el paso hac√≠a la conformaci√≥n de un espacio pol√≠tico ‚Äúmelenchonista‚ÄĚ en nuestro Estado.

Tenemos pues los mimbres, vamos a construir el cesto. Pero advierto con cari√Īo y respeto, los sindicatos deben apoyar estas iniciativas pol√≠ticas como propuestas de lucha. Ante la emergencia, comencemos ya ‚Äďhemos comenzado ya- sin perder ni un minuto o cualquier d√≠a de estos nos desayunamos con un golpe de estado a la griega y un tecn√≥crata bancario en el poder y una gran coalici√≥n de facto, arrimando el hombro ‚Äúpara salvar a Espa√Īa‚ÄĚ.