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Ante la emergencia respuestas. Es su crisis, es nuestra vida digna

Que estamos en una situaci√≥n de emergencia en el estado espa√Īol ya es una obviedad. La crisis financiera y la quiebra t√©cnica de la banca espa√Īola est√° ya entre nosotros y nosotras, es algo popularmente intuido y aceptado. Que el paro, la inseguridad, la ansiedad y el sufrimiento por un futuro peor, con empobrecimiento y peores empleos ‚Äďpara quien tenga la suerte de tenerlos- atenaza y hace sufrir a las clases populares, de las que jam√°s se preocupan los economistas org√°nicos y las plumillas del sistema, se palpa en los barrios y las personas humildes, que recurren a los ansiol√≠ticos. La novedad es que ya comienza a aceptarse la profunda crisis pol√≠tica y de principios del r√©gimen de la Transici√≥n.

Personas moderadas, liberales, comienzan ya a intuir lo que desde el pensamiento crítico y los movimientos cívicos de regeneración democrática llevamos tiempo denunciando. Antes incluso del estallido de la crisis de 2008, que en su actual fase de recesión, recortes sociales y democráticos se está viendo acrecentada. La cosa esta muy clara. Todos los fundamentos que permitieron construir el sistema de 1978 han sido dinamitados por las propias oligarquías que los pactaron, ya fueran políticas o económicas.

A la monarqu√≠a por fin se le ha podido demostrar su verdadera cara, de familia aupada al poder que ostenta sin preparaci√≥n ni entronque democr√°tico. Afectada por esc√°ndalos y que adem√°s costea, desde el erario p√ļblico, desde cacer√≠as y otras lindezas, a operaciones constantes de cirug√≠a est√©tica, cuando no verdaderas tramas oscuras por cierto muy anteriores a la aparici√≥n del oportuno Urdangar√≠n. Un rey con excesivo poder, que la Constituci√≥n ‚Äďya muy tocada y encima violentada, en mi humilde opini√≥n- ni le otorga, ni le reconoce. Una familia parapetada tras una f√©rrea censura, que en ninguna democracia que merezca tal nombre se produce con respecto a sus jefes de estado.

La situaci√≥n¬†es f√°cil de analizar y encima ya le hemos perdido el miedo al ej√©rcito. Un ej√©rcito que no es ya el de Franco, sino una suerte de tropa auxiliar del imperio decadente en las nuevas cruzadas judeo-cristianas. Una peque√Īa fuerza profesional internacionalizada de auxiliares de los marines imperiales.

Pero en mi opini√≥n, lo m√°s importante consiste en que la democracia del 1978 que vivimos ha perdido su legitimidad popular. La transici√≥n construy√≥ un pacto social ‚Äúa la espa√Īola‚ÄĚ que produjo avances innegables hac√≠a los derechos sociales, en especial en sanidad y en la universalizaci√≥n de la ense√Īanza, as√≠ como en la protecci√≥n social en materia de prestaciones de pensiones y protecci√≥n contra el paro. Tambi√©n una legislaci√≥n laboral, que mejoraba sustancialmente en servicios, libertades y capacidad de negociaci√≥n a la anterior carencia¬†que se ten√≠a durante la cruel, injusta y corrupta dictadura franquista. Cierto es que nada se regal√≥ a los de abajo. Nada fue otorgado sino por la presi√≥n popular. Pero en un a√Īo, entre 2011 y lo que llevamos de 2012, entre los dos partidos principales del sistema han destruido lo que legitimaba en cierta forma el tinglado, comenzando por reformar la propia Constituci√≥n, dando prevalencia a los bancos y el d√©ficit p√ļblico sobre las personas. Resumiendo, la deslegitimaci√≥n est√° servida.

El r√©gimen del 78 ha sido destruido ¬ŅY ahora qu√©? Pues como bien dice mi amigo Manuel Monereo, lo viejo no ha pasado y lo nuevo no acaba de llegar.

Todo esto adem√°s se produce¬†en una √©poca de transici√≥n mundial, tal y como muy agudamente se√Īala Wallerstein. Estamos en medio del cambio del sistema-mundo y esta √≥ptica internacional e internacionalista no la podemos perder. El reino de Espa√Īa est√°, por voluntad de su monarca y sus oligarqu√≠as pol√≠ticas y bancarias, en el lado de los decadentes. Formamos parte de la ‚ÄúComunidad Internacional‚ÄĚ que poco a poco pierde la batalla, primero entre sus propios pueblos y segundo en el mundo nuevo emergente, al que de cuando en cuando, adem√°s de darle lecciones -no sabemos de qu√©-, se le exporta la ‚Äúdemocracia occidental‚ÄĚ a bombazos. Excelente f√≥rmula democr√°tica para ser queridos y respetados.

La Uni√≥n Europea est√°, al menos, varada y con una agud√≠sima crisis. Construida al objeto de beneficiar a sus potencias centrales y en especial a Alemania, tal y como ya comienza a ser descubierto por amplias mayor√≠as de ciudadanas, obnubiladas por los fondos FEDER, hasta hace poco, si bien los perif√©ricos solo vivimos en el presente para pagar deudas a los bancos centro-europeos y anglosajones, entre los que sit√ļo al Banco de Santander.

Busquemos la salida. Desde el sistema nadie nos la querr√° ofrecer.

Creo en primer lugar que hay que perder el miedo a la política. Porqué sin acción política, nueva, diferente, radicalmente democrática y constituyente, no hay soluciones. Pero para eso hay que dotarse no sólo de la voluntad política de regenerar y ejemplarizar. También hay que construir el sujeto político nuevo, que nos libere.

Los instrumentos pueden ser varios y diversos. Pero los actores ya estamos en plazas, calles, manifestaciones, huelgas generales o colas del paro. La pedagogía del 15M, la movilización sindical contra los recortes. Las marchas y las demostraciones de protesta colectiva, a pesar de la represión y sobre todo del fenómeno de las multas gubernativas que el partido autoritario PP, está imponiendo- como nunca antes-, al objeto de asfixiar económicamente a familias en crisis, pero con dignidad para protestar y esquilmando las cajas sindicales y sociales de solidaridad, para con las personas represaliadas. Este fenómeno de las grandes multas generalizadas es toda una estrategia represora muy pensada. Las derechas ya no se atreven a fusilarnos al amanecer en las tapias de un cementerio, ahora nos quieren derrotar arruinándonos, vaciando nuestras cajas y bolsillos. Asustándonos y amenazándonos con un ERE o con bajar las prestaciones del paro. Se persigue más en este estado a una persona parada que a un especulador, delincuente de cuello blanco o a los que hunden un banco y provocan gravísimas ruinas sociales. Toda esta represión no es sino el más claro síntoma de que estamos avanzando.

Aprendamos pues de otros lugares que han vivido situaciones semejantes: En América Latina entre los ochenta y el inicio del siglo XXI aplicaron las oligarquías y el FMI, las mismas prácticas sociales y económicas que ahora nos imponen a nosotras y nosotros. Hubo protestas y potentes movimientos sociales que lucharon duramente. Finalmente construyeron, los que han avanzado hacia delante, amplios, diversos y plurales movimientos socio-políticos, que no eran partidos tradicionales y por supuesto con novedosas fórmulas que les permitieron derrocar o al menos frenar a las oligarquías locales y, en los casos más exitosos, elaborar nuevas constituciones.

Si de esta no somos capaces de inventar, ser eficaces, juntarnos y defendernos para acabar con la corrupci√≥n, los jefes de estado vitalicios, el viejo capitalismo rentista e in√ļtil que sufrimos y ser personas dignas, mal acabar√° todo esto. La vuelta atr√°s hac√≠a un estado empobrecido y nuevamente productor de emigraci√≥n est√° servida.

Los que nos han traído hasta aquí, no nos sirven. Necesitamos una nueva fuerza del cambio. Necesitamos nuevas reglas y recuperar la ilusión. Será muy difícil. La situación económica es mala, muy mala, pero lo es a nivel mundial y sobre todo en el mundo occidental. Por eso hay que cambiar los conceptos y defender la madre tierra. Caminar hacía una frugalidad justa y compartida.

¬ŅQu√© papel, pienso, tiene la izquierda en ese tr√°nsito?

En primer lugar, la izquierda, que es lo contrario de la derecha, es decir está por el reparto de la riqueza y por salvar a las personas y no a los bancos o a los fondos de inversión, tal y como personas que usurpan conceptos tan nobles como el socialismo, practican y encima desde una ideología que propone la abolición de las clases, pactan con las clases altas, el salvar su posición e incluso acatan su lenguaje y visión del mundo. La izquierda real y crítica, lo primero que debe buscar no es su interés partidario, ni su proselitismo, ni su acomodo, sino articular mayorías, hacer posibles las mayorías sociales al objeto de cambiar la situación.

Izquierda Unida debe entender y apoyar esta opción de nueva fuerza socio-política, para la soberanía y la construcción de una vez del ciudadano y la ciudadana. La revolución ciudadana a la que llama Mélenchon. La Syriza hispana. La Unidad amplia y antineoliberal de las de abajo. La recuperación de la soberanía popular y el control del pueblo sobre su Constitución. La defensa de un nuevo paradigma económico y el reparto pueden aunar las voluntades de las clases populares.

Pero me pregunto ¬ŅEs posible la democracia real sin la democracia econ√≥mica? Ese es nuestro papel, la defensa de la democracia econ√≥mica, la econom√≠a social, las finanzas √©ticas y el medio ambiente al servicio y disfrute de todas y todos.

La izquierda debe aportar la utopía de que solo un cambio social, garantizará un cambio democrático. Pero también su generosidad para ser inclusivos e integradores. La capacidad de sacrificio militante y un ejemplo personal, que en demasiadas ocasiones -y yo el primero- no damos.

Mientras tanto, avancemos y demos pasos en la construcción de una izquierda plural, conjunta y coaligada con las y los de abajo.

En el movimiento socialista se detectan cambios importantes y sobre todo hartura, mucha hartura de ver como una fuerza oligarquizada acaba con un legado de luchas por la igualdad, la igualdad entre todas y todos ‚Äďno solo la de g√©nero, que tambi√©n y de forma muy principal- y la defensa de la Rep√ļblica. Desde movimientos casi clandestinos como Bases en Red, Nuevo Socialismo 3.0 u otros grupos en las redes sociales, la Plataforma Socialistas a la Izquierda, o el proyecto pol√≠tico socialista y ecosocialista Construyendo LA IZQUIERDA, www.construyendolaizquierda.com, que ya ha dado el paso hac√≠a la conformaci√≥n de un espacio pol√≠tico ‚Äúmelenchonista‚ÄĚ en nuestro Estado.

Tenemos pues los mimbres, vamos a construir el cesto. Pero advierto con cari√Īo y respeto, los sindicatos deben apoyar estas iniciativas pol√≠ticas como propuestas de lucha. Ante la emergencia, comencemos ya ‚Äďhemos comenzado ya- sin perder ni un minuto o cualquier d√≠a de estos nos desayunamos con un golpe de estado a la griega y un tecn√≥crata bancario en el poder y una gran coalici√≥n de facto, arrimando el hombro ‚Äúpara salvar a Espa√Īa‚ÄĚ.

¬ŅQu√© haremos? El derrumbe esta servido

Lo que¬†estamos¬†viviendo en lo socio-pol√≠tico¬†estos d√≠as indica la gravedad de lo que vivimos, pero sobre todo lo criminal de las intenciones a la hora de resolver la crisis capitalista en Europa, pero especialmente y es nuestro caso en Espa√Īa.

Es¬†dif√≠cil¬†de aceptar que esto solo se soluciona arrimando el hombro todas y todos. Lo que se est√° predicando es la gran coalici√≥n en pocas palabras: Felipe Gonzalez lo ha hecho hoy en Sevilla. Yo me pregunto arrimar el hombro, ¬ŅPara quien? ¬Ņa¬†favor¬†de quien? ¬Ņal objeto de¬†perpetuar¬†que?. Esta ma√Īana en Sevilla, Felipe Gonzalez ha llamado a la gran coalici√≥n de facto. Pero ¬ŅC√≥mo? La gran coalici√≥n es inaceptable e¬†in√ļtil¬†para las clases populares.

No creo debamos aceptar nada que no descubra a los y las culpables de la crisis, que no plantee un mundo diferente al objeto de superarlo el actual, y no nos brinde esperanzas a las victimas, es decir al 98% de la población.

Creo que hay que crear un espacio de¬†an√°lisis¬†u observatorio de lo que est√°¬†ocurriendo¬†al momento. Conocer los datos que nos sea posible. Exigir una amplia convergencia social,¬†pol√≠tica¬†y sindical. Compa√Īeras y compa√Īeros, esto no es algo que nos permita reflexionar¬†y acumular fuerzas, pues la¬†hecatombe¬†est√° servida y ya.

Alguien puede pensar que estoy loco al hablar en estos términos, pero yo afirmo que el loco o la loca es quien no se tome en serio lo que está ocurriendo, fruto de la crisis y el derrumbe capitalista en las potencias centrales, pero que nos arrastra y nosotros sufragamos encima.

Ahora lo √ļnico importante es buscar, lograr y lanzar el liderazgo social colectivo, que nos permita reaccionar ante la nueva vuelta de tuerca que viene y que la UE hoy mismo ha exigido:

  • M√°s reforma laboral y a√ļn m√°s profunda.
  • Limitaci√≥n de prestaciones del desempleo y de las pensiones.
  • M√°s¬†impuestos¬†indirectos, es decir de los que todas y todos pagamos. Que traducido es a nuestra costa los fraudes, estafas bancarios y la deuda.
  • Menos¬†impuestos¬†a ricos, grandes fortunas y grandes empresas.

Esto es toda un declaraci√≥n de guerra. Por tanto ¬Ņqu√©¬†haremos?

Por la creación de un espacio socialista y de un frente amplio antineoliberal

Manifiesto de Construyendo LA IZQUIERDA

El socialismo representa la principal tradici√≥n de la izquierda en el Estado Espa√Īol. Sin embargo el PSOE viene apostando desde hace d√©cadas por el social-liberalismo. Esta doctrina destruye el trabajo y la dignidad de las personas para favorecer a la renta y a las oligarqu√≠as financieras. Ha facilitado la penetraci√≥n en Espa√Īa de los valores competitivos frente a los cooperativos y solidarios, la privatizaci√≥n de patrimonio p√ļblico, el desmontaje industrial del pa√≠s y la construcci√≥n de una Uni√≥n Europea insostenible. Esta doctrina es una ruptura en toda regla con el socialismo. Como tarde desde 2008, ha demostrado ser irreconciliable con la justicia y la dignidad social, con la sostenibilidad ambiental y con el valor del trabajo frente a propiedad del capital, a la renta financiera e inmobiliaria.

Un grupo de socialistas, hombres y mujeres, hemos decidido decir “basta”. Desde hace d√©cadas venimos luchando por un cambio dentro del PSOE y tambi√©n desde fuera del mismo. Nuestros intentos de democratizar el partido apostando por las elecciones primarias, facilitando la participaci√≥n de sus militantes en el desarrollo de l√≠neas pol√≠ticas o fomentando su incorporaci√≥n a los movimientos sociales, han sido in√ļtiles. El PSOE se ha convertido en una organizaci√≥n inservible para avanzar hacia los grandes objetivos que le dan sentido a sus siglas. La quiebra del orden neoliberal est√° provocando un inmenso sufrimiento a la poblaci√≥n, una p√©rdida de las conquistas sociales y laborales, incluso una ruptura de los grandes consensos pol√≠ticos de la Transici√≥n. Ni siquiera esto ha provocado un cambio estrat√©gico dentro del PSOE. Todo lo contrario. La reforma-express de la constituci√≥n y el an√°lisis que hace de la crisis y de c√≥mo superarla, que deja fuera los intereses y los actores que la han provocado, facilita una gran coalici√≥n t√°cita con la derecha. Pero a cambio de seguir firmemente instalado en la √≥rbita del neoliberalismo.

Los aqu√≠ firmantes nos reclamamos de la tradici√≥n socialista de Espa√Īa, de Europa y de Am√©rica Latina. Reivindicamos el sentido de nuestra identidad, de nuestra militancia y de nuestras ilusiones. Queremos entroncar con ellas aunque somos plenamente conscientes de que hay que mirar hacia delante, hacia el siglo XXI. Nos sentimos parte de los movimientos ecologistas, feministas, pacifistas, sindicalistas, altermundistas y creemos en la importancia del di√°logo con las tradiciones eurocomunistas, trotskistas y comunistas. Pero tambi√©n nos sentimos parte de los movimientos ciudadanos que han irrumpido con fuerza en los √ļltimos a√Īos. Tambi√©n nosotros reivindicamos un cambio en las formas de hacer pol√≠tica basado en un funcionamiento mucho m√°s horizontal, en el rechazo de los mecanismos olig√°rquicos de funcionamiento pol√≠tico y en el uso de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n. Reivindicamos, adem√°s, la construcci√≥n de una identidad republicana compartida en todo el Estado para abordar el problema nacional.

Ha llegado el momento de actuar. Primero creando un espacio pol√≠tico en el que las tradiciones, los valores y las identidades del socialismo espa√Īol, que sigue representando el grueso de la izquierda hispana, adquieran un voz propia. Proponemos la creaci√≥n de un espacio de convergencia de todos los grupos, ciudadanos y ciudadanas y organizaciones pol√≠ticas que se reclaman de dicha tradici√≥n, as√≠ como a los nuevos impulsos eco-socialistas y que ya no est√°n dispuestos a seguir aceptando que las siglas socialistas sean utilizadas para perpetuar el actual orden neoliberal. Este espacio ya tiene nombre: “Construyendo la izquierda” y est√° empezando a funcionar (http://goo.gl/mKYDA).

Nuestra intenci√≥n no es en ning√ļn caso atomizar la izquierda. Todo lo contrario. El segundo de nuestros objetivos es hacer una contribuci√≥n a la construcci√≥n de un gran polo antineoliberal junto con otros espacios pol√≠ticos que tambi√©n rechazan el neoliberalismo. Ambos objetivos van de la mano pues, como se aprecia en otros pa√≠ses europeos, es imposible construir dicho polo al margen de la tradici√≥n socialista. Reivindicamos (tercero) una mayor co-decisi√≥n democr√°tica de la ciudadan√≠a en la vida interna de las organizaciones pol√≠ticas y apostamos por modelos abiertos y asamblearios de participaci√≥n. El polo antineoliberal tiene que tener un referente electoral unitario del tipo del Front de Gauche en Francia o de Syriza en Grecia, un frente en el que tengan cabida las diversas tradiciones de la izquierda antineoliberal, as√≠ como las nuevas que se vayan incorporando. Deber√≠a vincularse estrechamente con los movimientos sociales reconociendo, al mismo tiempo, la autonom√≠a de estos √ļltimos. Y deber√≠a vincularse tambi√©n a los sindicatos que deber√≠an convertirse en otra punta de la lanza contra el neoliberalismo.

Construyendo la Izquierda

Las personas que hacemos estas reflexiones -pues somos un nutrido grupo de personas y colectivos-¬†y lo ponemos en vuestra consideraci√≥n y recabamos vuestro apoyo, procedemos y nos reclamamos parte de la rica tradici√≥n socialista, tanto del estado espa√Īol, como de Europa y Am√©rica Latina. Cierto es que nuestras vidas y militancias entroncan con las luchas, experiencias e ilusiones de aquellas y aquellos que forjaron p√°ginas que nos llenan de orgullo, en la lucha por el SOCIALISMO y la REP√öBLICA, que entendemos siguen siendo dos premisas irrenunciables y dos aspiraciones ilusionantes.

Construyendo LA IZQUIERDA, que es como se denominará este colectivo, aspira a representar igualmente la voluntad de trabajar en una proyecto esperanzador al objeto de acercar sensibilidades transformadoras y brindarles un área de debate, reflexión y acción socio-política que incluya a todas las familias del socialismo por un cambio social real, por supuesto antineoliberal y alternativo al sistema. De la misma forma que esta ya de inicio abierto a los y las ecologistas, feministas, pacifistas, sindicalistas, altermundistas y personas procedentes de las tradiciones eurocomunistas y comunistas, pero que entienden de la necesidad de construir algo nuevo. Nos consideramos ecosocialistas y partidarias y partidarios de un trabajo en red y horizontal.

El 15M y los movimientos c√≠vicos y sociales que le han precedido y siguen presentes, le han dotado a la pol√≠tica de una frescura y sentido de la participaci√≥n y de la co-decisi√≥n democr√°tica que forma parte ya de no solo nuestra raz√≥n de ser, sino de entender la pol√≠tica que sit√ļa la asamblea, como el √≥rgano decisorio y la democracia interna como se√Īa de identidad. Las personas en la actuaci√≥n socio-pol√≠tica desean decidir y ser protagonistas, lo cual exige no solo nuevas f√≥rmulas de tomas de decisiones en red, sino tambi√©n que todas y todos seamos protagonistas. En resumen, creemos que una nueva realidad socio-pol√≠tica exige nuevas formas de estructura y relaci√≥n, totalmente novedosas e inclusivas y diferentes de los partidos actualmente existentes y sus direcciones profesionalizadas e incluso oligarquizadas en el caso socioliberal.

Es por eso que partiendo de nuestra realidad y deseosas y deseosos de aspirar a crear un nuevo espacio, pero convencidas y convencidos de la necesidad perentoria de la convergencia de las izquierdas y de todas y todos los antineoliberales, entendemos que las y los de abajo, nos debemos dotar de una nueva fuerza pol√≠tica, ya sea un Frente Amplio Antineoliberal, un Frente Popular, o un Frente de Izquierda que a√ļne a las personas dispuestas a plantarle cara a la destrucci√≥n de lo p√ļblico, los derechos sociales y laborales, la democracia, la justicia y la redistribuci√≥n la igualdad de g√©nero y el fin del patriarcado. Construyendo LA IZQUIERDA, solo pretende desde la libertad proponer, en primer lugar crear un espacio para las y los que creyendo en la pol√≠tica, no encuentran un lugar donde practicarla desde el antineoliberalismo, los socialismos y la democracia. En segundo lugar proponer ayudar a la creaci√≥n de una respuesta pol√≠tica, plural, federalista y de car√°cter estatal, bas√°ndonos en ejemplos como el Front de Gauche franc√©s y ¬†SYRIZA en Grecia, u otros Latinoamericanos, que en unos casos han sido el revulsivo que la izquierda y las clases populares necesitaban y en otros el instrumento de los pueblos para recuperar su soberan√≠a y la justicia.

Los partidos sist√©micos no son la soluci√≥n. La vinculaci√≥n de las c√ļpulas socioliberales a los poderes financieros y medi√°ticos as√≠ como la persistencia de sus ide√≥logos y fundaciones en una tercera v√≠a, algo reformada, no es m√°s que un s√≠ntoma de su agotamiento, su falta de valores y su ausencia de valor. Del PP, ni hablamos, ya sab√≠amos lo que era y representa, al igual que los nacionalismos perif√©ricos de derechas.

En el caso de Izquierda Unida, entendemos que es una fuerza hermana e imprescindible y además lo más consolidado actualmente en la izquierda, pero no acaba de romper la barrera de votos imprescindible al objeto de construir una fuerza determinante, desde la alternativa social. Esto dicho con consideración y reconocimiento, nos hace afirmar, que es necesario un nuevo impulso político y una nueva izquierda imbricada con las y los de abajo, en la que IU juegue en justicia el papel que le corresponde, pero que sea en un marco nuevo, pactado, decidido, amable, inclusivo y participativo. Hay que olvidar viejos esquemas, abrir las ventanas del todo y que entre aire fresco. Es por eso que Construyendo LA IZQUIERDA, se convierte en un actor socio-político, si, pero al objeto de promover con otras y otros el impulso urgentemente necesario de organizarnos las víctimas de la crisis y del sistema.

La actual situaci√≥n del Estado Espa√Īol es de emergencia. La conducci√≥n pol√≠tica del PP es simplemente la de sobrevivir en el poder salvaguardando los intereses de las clases poseedoras y privilegiadas, as√≠ como defender los intereses de los bancos alemanes, anglosajones y espa√Īoles. La ‚Äúdeuda p√ļblica‚ÄĚ nos atenaza y provoca recortes sociales y una falta de liquidez total, de los sistemas financieros, institucionales, p√ļblicos y de las empresas, que han situado este estado al borde del abismo, o m√°s bien ya dentro de agujero negro de la recesi√≥n y como consecuencia, el paro, empobrecimiento y exclusi√≥n campa por doquier.

Prisioneros de la Uni√≥n Europea, vinculando nuestra suerte de forma tan injusta como arbitraria a las necesidades de los poderes financieros y de las grandes fortunas, en una cuesta abajo permanente y tan solo al servicio de los detentadores de la riqueza. Para reforzar est√°s pol√≠ticas que¬†iniciara¬†el gobierno Zapatero, pero que el de Rajoy acent√ļa, motivado por su conservadurismo y ultraliberalismo, se acrecienta el autoritarismo, se limita hasta solo lo formal la libertad sindical, se acaba con los derechos laborales y se rompe definitivamente el pacto social, iniciado en la transici√≥n. El pacto social, ya no existe, est√° roto y por tanto la Constituci√≥n de 1978, agotada, vulnerada y modificada, al objeto de garantizar el pago de la deuda a la banca privada extranjera y espa√Īola.

Esta situación exige con la máxima urgencia la constitución de un nuevo actor político, es decir las clases populares dotándose de un instrumento de intervención, insistimos político. Construyendo LA IZQUIERDA, surge pues con esa vocación, pero insta a la convergencia. Sin una convergencia y valga la redundancia, no somos nadie y al poder destructivo y egoísta que nos domina, solo es posible, frenarlo desde la conjunción de fuerzas sociales, asamblearias, sindicales y políticas.

Al objeto de trabajar por estas premisas y ser un revulsivo Construyendo LA IZQUIERDA os invita a reflexionar y actuar ya entorno a estas y otras propuestas que podamos elaborar conjuntamente:

1.Fortalecer los instrumentos pol√≠ticos y sociales ya existentes, que buscan la unidad y la auto-organizaci√≥n como las asambleas y marchas del 15M, pero tambi√©n la Plataforma en Defensa del Estado del Bienestar y los servicios p√ļblicos. Las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci√≥n, las plataformas locales contra la crisis, y el paro, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, la Convocatoria Social as√≠ como otros instrumentos de unidad y de acci√≥n social, desde el respeto m√°s absoluto.

2.¬†La¬†Constituci√≥n¬†de 1978 est√° en una profunda crisis fruto de su ilegitima modificaci√≥n expr√©s, que la convierte en un texto neoliberal y al servicio de parte y no del bien com√ļn. El r√©gimen tal y como con clarividencia denunci√≥ con √©xito el 15M est√° carente de ideas y de impulsos para regenerarse a lo que se suma la falta de voluntad pol√≠tica de los partidos del turno, para ello. Apoyamos pues un proceso constituyente, que ya es imprescindible, m√°xime tras la p√©rdida de legitimidad democr√°tica que los recortes sociales provoca.

3.Es urgente dotarse ya de una plataforma de convergencia política antineoliberal, que participe en los próximos procesos electorales, con nuevas formas participativas de selección de candidatas y candidatos electos democráticamente y no por aparatos políticos. Mandatos limitados y un riguroso código ético. Construyendo LA IZQUIERDA, se esforzará en ambas cuestiones y hará de ellas una prioridad.

4.¬†Hay que plantarse ya ante la Uni√≥n Europea. Hay que decirle a los poderes financieros que en este estado espa√Īol, las personas son lo primero. Por tanto, hay que suspender el pago de la ‚Äúdeuda p√ļblica‚ÄĚ ya. Auditar la deuda, no pagar la deuda ilegitima y exigir una quita a la banca. Crear un Banco P√ļblico, nacionalizar las Cajas de Ahorros, apoyar las cooperativas de cr√©dito √©ticas y hacer fluir el cr√©dito. Las Oligarqu√≠as rentistas que dominan el estado espa√Īol desde el franquismo y que siguen en el poder, no pueden seguir gobern√°ndonos de forma no electa y en base a sus influencias, dinero y propiedad de los medios de comunicaci√≥n.

5.Fin de las pol√≠ticas neoliberales mediante la renacionalizaci√≥n de los servicios de atenci√≥n a la ciudadan√≠a privatizados. Derogaci√≥n de la reforma laboral y de la reforma financiera. Los servicios asistenciales deben ser p√ļblicos y de gesti√≥n p√ļblica, con calidad y eficacia. Los servicios p√ļblicos asistenciales y de prevenci√≥n y bienestar se prestan a la ciudadan√≠a y no a los clientes. La ciudadan√≠a es el propietario colectivo y no el cliente. Reforma fiscal, impuestos progresivos y persecuci√≥n del fraude, incluido el dinero oculto en Para√≠sos Fiscales. Apoyo decidido a la implantaci√≥n de las ITF.

6.Modificación de la ley electoral. Posibilidad de referéndums revocatorios de electos que incumplan su programa y compromisos o sean corruptos y corruptas. Legislación que garantice la democracia participativa y creación de órganos barriales y locales de poder popular.

7.Educaci√≥n p√ļblica y universal. Libre acceso a la cultura, igualmente universal. Libre acceso a la red. No a los controles de la red, los espionajes electr√≥nicos y los intentos constantes de controlar la libertad en red y en la red. Limite a los oligopolios informativos privados de negocio. La informaci√≥n no es un negocio, es un derecho. Los medios p√ļblicos deben garantizar el acceso a la informaci√≥n veraz, la cultura y promover y defender las artes esc√©nicas y la m√ļsica. Un pueblo inculto, no es un pueblo¬† libre. El neoliberalismo, embrutece las mentes y falsifica la informaci√≥n, haciendo de la cultura-espect√°culo una forma de control. Apoyo a la cultura escrita. Libros m√°s libros, como ped√≠a Federico Garc√≠a Lorca.

8.El socialismo es la expresi√≥n m√°s alta de la democracia. Sin democracia econ√≥mica, no hay democracia social, ni posibilidad de igualdad. El socialismo como objetivo requiere del reparto, pero tambi√©n de la defensa del bien p√ļblico universal que es el medio ambiente, el territorio, el agua y el oxigeno, que est√°n siendo escandalosamente esquilmados, ensuciados y mercantilizados. Si no garantizamos la supervivencia de un ambiente limpio no podremos construir en el futuro una sociedad de mujeres y hombres libres e iguales.

9.El sistema-mundo est√° cambiando. Los poderes y partidos del turno del Estado Espa√Īol y la Uni√≥n Europea, nos atan a un sistema decadente, cambiante e injusto. La decadencia de las potencias centrales, se contrasta con la pujanza de las emergentes. Se nos obliga a permanecer en un √°rea econ√≥mica limitada y sin embargo las potencialidades del mundo caminan ya por otros derroteros. A los pueblos europeos en general y del Estado Espa√Īol en particular, se nos inculca el miedo a lo diferente y eso es el caldo de cultivo de los fascismos que cada vez son una amenaza m√°s real en la vieja y desorientada Europa. Hay que defender la multipolaridad y establecer de forma urgente relaciones en plano de igualdad y de reciprocidad con otras zonas del planeta, que curiosamente son su mayor parte. La actual pol√≠tica internacional de supuesta superioridad racial, ideol√≥gica, militar y comercial, de la nefastamente llamada ‚Äúcomunidad internacional‚ÄĚ no solo es ya una gran mentira, sino que es suicida.

Así pues Construyendo LA IZQUIERDA puede ser un actor socio-político, entendemos que necesario en estos momentos al objeto de que junto a otras personas que creen en que la política es imprescindible, desde la ética y la lucha social, para transformar la sociedad. Aquellas personas que se sienten estafadas, desmoralizadas y que de forma no muy justa en ocasiones, piensan que todas y todos son iguales, les llamamos a que tomen en sus manos la militancia y la dirigencia colectiva que nos permita empoderarnos y alcanzar la convergencia política.

Es por eso que con voluntad de disolvernos en algo mayor y m√°s amplio, os pedimos apoyo al objeto de enfrentarnos de forma colectiva a la ruina a la que est√°n conduciendo a Europa y al Estado Espa√Īol, los poderes financieros y econ√≥micos que nos dominan, las viejas oligarqu√≠as rentistas hispanas y las oligarqu√≠as pol√≠ticas del sistema.

Esta reflexión es fruto de un borrador de manifiesto, redactado por mi, al objeto de comenzar a trabajar ya y aportar nuestro granito de arena, pero no es solo mi opinión lo que representa. Pronto tendréis más noticias de Construyendo LA IZQUIERDA.

 

http://contruyendolaizquierda.blogspot.com.es/2012/05/construyendo-la-izquierda-manifiesto.html

 

 

Ya lo decíamos, el poder quiere la gran coalición

La noticia de una reuni√≥n Rajoy-Rubalcaba no es buena, aunque los medios del sistema la hagan aparecer como tal. No en¬†balde el grupo PRISA entre otros lleva tiempo¬†instando¬†a un gran acuerdo, al objeto de salvar este tinglado de¬†pol√≠tica¬†y negocios, entreverados, y con la monarqu√≠a como epicentro, llamado Reino de Espa√Īa.

Algunas y algunos llevamos tiempo avisando y advirti√©ndolo. Escrito est√° y dicho tambi√©n. Ya lo tenemos a la vista. Rubalcaba se ofrece a Rajoy como valedor ante Hollande, y Rajoy se encarga de la Merkel. ¬ŅPero quien se encarga de las clases populares de este Estado? Pues ese es el problema, que tras dos huelgas generales, la huelga sectorial de la ense√Īanza, las manifestaciones multitudinarias y el 15M, as√≠ como diversas plataformas y entes unitarios y convergentes, el pueblo se est√° encargando √©l solito de defenderse y de proponer alternativas.

El pacto de estado -o gran coalición sistémica- trata en el fondo del salvar dos cosas fundamentales: a los bancos y su no rescate mediático -pues el real ya se ha producido, y lo estamos pagando con los recortes e impuestos la ciudadanía- y unos vagos planes de inversiones, al objeto de justificar el status quo y el modelo vigente.

Las mejores inversiones ahora son acabar con los recortes, hacer un banco p√ļblico y recuperar el deteriorado sector p√ļblico, adem√°s de perseguir el fraude fiscal, sobre todo el gran fraude y propiciar el cambio de modelo econ√≥mico, en el que la econom√≠a social tiene mucho que decir. Con unos servicios p√ļblicos anorexicos, el empleo bajo minimos, las clases populares empobrecidas y la gente en la calle, El PP esta contra las cuerdas, la monarqu√≠a desprestigiada y la econom√≠a especulativa hundida. La oligarqu√≠a bancaria nerviosa y atemorizada por su desprestigio generalizado y el peligro diario que sufre, bien de hundirse en las bolsas y los mercados o de que un d√≠a de estos, justamente enfadados y hartas, le retiremos nuestros fondos y cuentas.

Aqu√≠ en este Estado lo que hace falta es cambiar de modelo y democracia con reparto -reparto de la riqueza, la tributaci√≥n, los bienes y servicios y la ley- en paz, igualdad y libertad. La propuesta de Rubalcaba es un bal√≥n de oxigeno para el PP que no merece. Al PP solo hay que echarlo. Las personas que estamos luchando debemos saber que les estamos poniendo muy nerviosos y que estamos en el buen camino. Las¬†tonter√≠as de Esperanza Aguirre y de otros liberales de extrema derecha del PP, son solo reflejo de que est√°n contra las cuerdas, pero tambi√©n de que van a por todas y su soluci√≥n es la autoritaria, al objeto de imponer su ultra-liberalismo suicida. Estamos ante una situaci√≥n de emergencia, y el sistema¬†olig√°rquico-mon√°rquico que sufrimos lo sabe. Tanto que solo le importan ya dos asuntos: los bancos y el orden p√ļblico.

No se puede consentir una gran coalici√≥n de facto, que adem√°s no lograr√° nada, pues en el fondo de lo que se trata es de aplicar un neoliberalismo tal vez dulcificado y que nada resolver√°. La izquierda social, sindical y los nuevos movimientos ciudadanos de regeneraci√≥n democr√°tica no pueden consentir ning√ļn paso hacia atras, pero tampoco rebajar las protestas, o esto nos producir√° un gran da√Īo social. A nosotras y nosotros no se nos ha perdido nada defendiendo un sistema roto que ha liquidado sus propios acuerdos de la Transici√≥n, y ha comenzado a derribar lo poco que de estado del bienestar quedaba.

Esto les costar√° muy caro a ambas fuerzas pol√≠ticas de hacerse realidad. Pero las clases populares tienen herramientas y voluntad. Construir una fuerza del cambio real de sistema es pues prioritario. Los frentes y coaliciones amplios de las izquierdas y las fuerzas sociales que est√°n surgiendo en Europa, en Francia, en Grecia y en otros¬†pa√≠ses, son una clara referencia a observar como posibilidad de recambio de los oligarquizados partidos que sufrimos. La familia socialista, en sus diversas ramas, no puede permanecer como si nada ocurriera, salvo que c√ļpulas y sectores de la misma -en el PSOE- se hayan plegado ya al neoliberalismo (si esto √ļltimo ha ocurrido y parece que as√≠ es). Ante lo cual algunas y algunos, en nombre de los valores e ideas de la igualdad, deben dar el paso y posibilitar un nuevo ente de las izquierdas herederas de Iglesias, Jaures, Kaustky, Largo o Negrin, pasando por Olof Palme y llegando a Oskar Lafontaine.

Es este un momento de decisión y de responsabilidad. Es el momento de que los de abajo, todas y todos los de abajo, sepamos que ellos, los de arriba, lo de arriba, esta preocupado, nervioso y comienza a estar asustado, pues ni llega el empleo, ni la recuperación está a la vista. Ellos no están capacitados para proponer las alternativas necesarias. QUE SE VAYAN TODOS!!!

Construyamos la convergencia entre iguales. Perseveremos. Lo que¬†nosotras¬†y nosotros las victimas de la crisis, no levantemos, nadie lo har√°. A ellos solo les importan los bancos y proteger los intereses de la oligarqu√≠a espa√Īola. A los y las de abajo nos preocupa nuestro futuro, el de¬†nuestros¬†hijos y nietos y la felicidad.¬†Sigamos en las calles y preparemos, como estamos haciendo ya, el Junio Caliente.