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La lucha popular en Granada por una sanidad p√ļblica

Es un error dejar la pol√≠tica en manos simplemente de “expertos” y “profesionales”. No siempre son los profesionales los que nos pueden decir que es lo mejor, sino el pueblo soberano, que conoce sus necesidades y carencias. La democracia es una conquista no otorgada, sino peleada y conseguida y ello lleva a que personas electas democr√°ticamente dirijan aspectos de la vida p√ļblica en los que no son profesionales, sino que son mandatarios del pueblo. No es malo, es lo correcto. Para hacer pol√≠tica sobra con sentido com√ļn, honradez, principios e ideas y entrega.
Mucho cuidado con los ataques indiscriminados a la pol√≠tica, pues pueden encerrar fascismo de casta o profesi√≥n o simplemente fascismo o falangismo, como por aqu√≠ se llamaba. En el conflicto sanitario de Granada, encontramos a profesionales en ambos bandos, luego mucho cuidado. Me pregunto,que quieren las capas populares granadinas: ¬†es sencillo, sanidad p√ļblica,de calidad, no a los recortes, ni cierres de plantas en verano y navidad, atenci√≥n y buena, eficiente, educaci√≥n con ellos.
La Junta de Andaluc√≠a ha fallado tras una inversi√≥n tan grande y fiarse exclusivamente de ciertos t√©cnicos. Tampoco le ha plantado cara a los sinverg√ľenzas del PP que luego encima van con la pancarta en la mano, tras imponer los recortes en Madrid. Porqu√© en Granada el PP ha estado en las manifestaciones, con m√°s cara que decencia.

Lo que hace falta no son payasos, son defensores convencidos de la sanidad p√ļblica y el sector p√ļblico en su conjunto, por ejemplo “hablamos de las el√©ctricas que son privadas” O ahora eso no toca. De la reivindicaci√≥n popular y pol√≠tica, -si pol√≠tica-, por una salud al servicio del ciudadano, contra las injerencias de las farmac√©uticas y los seguros privados que quieren destruir la imagen de nuestra sanidad p√ļblica insisto, por la que tanto luchamos. Los seguros y las farmac√©uticas quieren privatizaci√≥n.
Ahora efectivamente han rodado cabezas en la sanidad granadina, pero falta la del Consejero en Sevilla y el delegado provincial en Granada. Aunque tambi√©n sobran los discursos anti-pol√≠ticos, que no es lo mismo que contra los malos pol√≠ticos o contribuir por la puerta de atr√°s a maniobras pol√≠ticas o ¬ŅComo se explica que el PP el m√°ximo recortador de la sanidad y con un programa privatizador pueda ir en las manifestaciones, sin que casi nadie diga nada?
El PSOE se ha equivocado, nos ha defraudado y ahora deberá enmendar y sobre todo si quiere ser creíble. luchar contra el PP y sus recortes, pero de verdad es su obligación.

Los presupuestos generales del Estado 2017 son su prueba del 9 y si su gestora los apoya por activa o por pasiva, ser√° otra traici√≥n. Estos presupuestos del PP de 2017 siguen con los recortes tambi√©n en sanidad. Pero ¬ŅNadie dice nada de eso?
Por tanto es la hora de que la clase trabajadora defienda su conquista,-de ella-, y no de profesionales,-aunque muchos sanitarios son vanguardia en su defensa-, cual ha sido y es la sanidad publica. Para ello reclamo las mismas movilizaciones contra los presupuestos generales del Estado de 2017, plagados de recortes, techo de gasto, privatizaciones. Aunque llenos de esfuerzos en satisfacer los intereses de los bancos.
Carlos Martinez

Algo se mueve en la socialdemocracia europea ‚ÄúCaso PSF y Espa√Īa

¬†El Partido Socialista Franc√©s es en estos d√≠as el centro de muchas miradas y no solo en Francia. Beno√ģt Hamon venciendo a Valls ha roto en la primera vuelta de los comicios, el maleficio del constante escoramiento a la derecha de los partidos de la II Internacional, que inauguraran Felipe Gonz√°lez y el corrupto Betino Craxi entre otros, confirmado por la tercera v√≠a y el destructor ‚Äúblairismo‚ÄĚ.

El PSF siempre ha tenido una activa ala izquierda que procede tanto del PSU como de las figuras m√°s a la izquierda de la SFIO (Secci√≥n Francesa de la Internacional Obrera), el antecedente del PSF. Tambi√©n el Laborismo brit√°nico cont√≥ con la ya m√≠tica figura de Tony Benn y sus diputados rebeldes de la izquierda del Trabajo. Todo ese caldo de cultivo de a√Īos de resistencias oscuras, comience tal vez a ver la luz. Las clases trabajadoras y los sindicalistas europeos lo agradecer√°n. La operaci√≥n destrucci√≥n del socialismo democr√°tico, iniciada a derecha e ‚Äúizquierda‚ÄĚ tal vez puede de esta forma fallar. Pero para ello, ser√° imprescindible que los personajes ligados al sistema y los grandes capitales, incrustados en esos partidos, desaparezcan por acci√≥n de sus bases y en alianza con sectores de las izquierdas socialistas y sindicalistas, fuera de ellos.

El PSF, -la SFIO-, es desde los a√Īos cincuenta un partido de cuadros, que pas√≥ de ser el partido de la clase obrera de Francia a un partido menor que no era sino parte del puzzle de la derecha y el liberalismo para poder gobernar frenando de paso al comunismo pro-sovi√©tico a inicios de la guerra fr√≠a. ¬†Mitterrand lo hizo renacer en su proyecto de la Izquierda Com√ļn, venciendo al neogaullismo de Giscard y con un programa de izquierda, que luego no fue capaz de hacer cumplir, derrotado por la gran patronal. El PCF (Partido Comunista Franc√©s) parec√≠a destinado a hacer desaparecer al socialismo galo. Pero por ahora a pesar de su gran crisis, el pron√≥stico no se ha cumplido. Puede que no sea el √ļnico ejemplo que veamos, el franc√©s.

Hamon puede triunfar y resituar al PSF en la izquierda republicana francesa y el ecologismo de izquierdas. Pero Hamon ni es un candidato verde, ni de otra sensibilidad, es del PSF. No ser√° f√°cil que venza las elecciones presidenciales ‚Äďes muy dif√≠cil gracias a Valls y Hollande-, de hecho puede quedar eliminado en la primera vuelta. Pero, si reposiciona su partido en la izquierda, lo har√° renacer. El sitio del socialismo democr√°tico es la izquierda y buscar donde se pueda, alianzas con las otras izquierdas. Puede incluso buscar en unas elecciones parlamentarias, alianzas con M√©lenchon. Porque en Francia, tras unas presidenciales, siempre suelen haber legislativas y en estas todo es posible, sobre todo si vence Le Pen.

Hablando de Le Pen, curioso que el sistema en Francia, ataque m√°s a Hamon que a la candidata de extrema derecha. En Gran Breta√Īa ocurre algo similar, Corbyn tambi√©n es receptor de dur√≠simos ataques e incluso sufri√≥ un golpe de estado del r√©gimen brit√°nico en su contra, orquestado por el grupo parlamentario, pero que Jeremy hizo fracasar en alianza con los sindicatos, la clase obrera y los militantes j√≥venes. Golpe de estado que tambi√©n en Espa√Īa sufri√≥ el vacilante Pedro S√°nchez y que ha valido una rebeli√≥n militante. Muchas veces se oculta que en el PSOE, Gonz√°lez perdi√≥ un congreso y dimiti√≥. Que Borrell derroto ya al aparato felipista y luego dimiti√≥ fruto de una conspiraci√≥n de PRISA y Gonz√°lez. Por tanto las rebeliones de las bases del PSOE ni son nuevas ni siempre han fracasado.

Creo sinceramente que al sistema, al capitalismo europeo y occidental, le interesan partidos socialistas y socialdemócratas ubicados en la derecha o el centro liberal, que no fieles a sus ideas de origen e historia. Prefieren en consecuencia el avance de la extrema derecha. La operación mediática contra Corbyn y la izquierda Laborista o la producida en los EE.UU contra Sanders y el fraude de las primarías demócratas avalan esta teoría. El socialismo democrático, si es consecuente se puede convertir en un enemigo letal para las derechas neoliberales.

Si finalmente vence Hamon, Francia, Gran Breta√Īa e incluso Portugal pueden ser el ejemplo de una recuperaci√≥n del socialismo democr√°tico. Falta Espa√Īa.

Pero Beno√ģt Hamon a diferencia de Pedro S√°nchez u otros opositores al aparato gonzalista/PSOE y gestora/PSOE, tiene programa. Ha concurrido frente a Valls, no con un nombre, sino con un programa muy diferenciado, al igual que hizo Corbyn en Gran Breta√Īa.

Los y las votantes francesas en las primarias sabían quienes estaban a la izquierda y en la izquierda no solo por su nombre, sino por sus propuestas políticas.

Por eso si queremos recuperar el socialismo en Espa√Īa, habr√° que decir y ya, que vamos hacer con los presupuestos generales del estado 2017 del PP y con el propio PP. Que se va a hacer contra los abusos y robos de las el√©ctricas a las clases populares. Que se har√° ante la degradaci√≥n tan bestia y autoritaria de los derechos laborales. Su posici√≥n ante la deuda o ante el derecho de una renta permanente para personas paradas. Que hacemos con una Uni√≥n Europea en crisis y desgastada que tan solo toma medidas que perjudican a la clase trabajadora, la clase obrera y privatiza obligatoriamente lo que es de todos, como son los bienes p√ļblicos. Eso y otras cuestiones, es lo que importa para vencer al r√©gimen corrupto, introducido tambi√©n el PSOE.

Los socialistas alternativos y republicanos, ya lo hemos hecho ‚Äďprograma y propuestas-, ahora lo deben hacer las bases del PSOE rebeladas contra la gestora. Lo deben hacer de inmediato. Lo debemos hacer entre todas en una conferencia socialista abierta.

Pero a pesar de todo, no me hago ilusiones, pues la socialdemocracia vinculada a la segunda internacional, tiene demasiadas ataduras con el sistema y demasiados miedos. Mientras se pretenda tan solo conseguir reformas dentro del sistema, el sistema les volver√° a engullir. Miremos a Grecia.

Por eso mientras no se demuestre lo contrario creo que el socialismo debe estar presto a construir o conquistar la fuerza socialista que se alinee con la ignorada, empobrecida y denostada clase trabajadora.

Carlos Martínez, es co-primer secretario de Alternativa Socialista @CLI_AS y de SOCIALISTAS @U_SOCIALISTAS

Cambiemos al mundo de base…, Vamos a reinventarnos

 

¬†‚ÄúNo hay nada peor en un programa que la contradicci√≥n con la realidad‚ÄĚ

Karl Kaustky

 

El mundo nos lo han cambiado de base, pero por ahora ha sido el sistema, el capitalismo. Presenciamos un combate feroz entre el capitalismo globalizado, globalizador y libre cambista, frente a un capitalismo nacional y/o nacionalista, proteccionista. Podemos caer en la tentación de pensar que uno es el bueno y el otro es el malo. En realidad ambos viven a costa de las personas, de quienes les venden o mal venden su fuerza de trabajo y consumen sus productos. Ambos son extractivistas y están inmersos en la sociedad del carbono. Ambos, si es que hay dos, -cosa que dudo mucho-, necesitan acumular, vender, producir y llevan en su interior el germen de la guerra.

¬ŅCu√°l es nuestra realidad? Un mundo injusto e inseguro y una clase obrera y trabajadora desprotegida, empobrecida e ignorada. Mientras el capitalismo busca nuevas f√≥rmulas de dominaci√≥n.

El proteccionismo como respuesta a un capitalismo global que pone en riesgo el statu quo de muchas potencias o de ciertos segmentos del capitalismo, ha puesto por ahora en retroceso en lo que a los EE.UU se refiere al librecambismo. Trump se enfrenta a los tratados internacionales de libre comercio y lo hace no por ser antisistema y anti casta, como algunos ‚Äúpogres‚ÄĚ liberales de ideolog√≠a de ‚Äúclase media‚ÄĚ piensan, sino como una reacci√≥n de defensa del propio sistema, del propio capitalismo al que tal y como muchas personas llevamos tiempo denunciando, le sobra la democracia. Trump no hace sino proteger los intereses del capitalismo anglosaj√≥n, eso s√≠, con contundencia. Esto le lleva a una posible alianza estrat√©gica con el capitalismo nacionalista ruso. No por cambiar el mundo, sino por controlarlo mejor.

¬†Por tanto la post-globalizaci√≥n comienza a ser un hecho y una nueva fase de acumulaci√≥n de capital, de mercados y de industria militar, se pone en marcha con fuerza. La crisis capitalista, provoca la aparici√≥n del nacionalismo al objeto de ser resuelta y vuelven a surgir ideas autoritarias ‚Äďpor ahora- lo cual no es nuevo y recuerda demasiado a soluciones a la crisis capitalista de 1929, de los a√Īos 30 del siglo pasado.

¬ŅQu√© est√° ocurriendo?.-

Trump y el auge de la extrema derecha en Europa no es sino la derrota del ‚Äúobamismo‚ÄĚ, del ‚Äúclintonismo‚ÄĚ de la tercera v√≠a y de las soluciones ‚Äúliberal-progresistas‚ÄĚ, del fracaso de los que predijeron el fin de la lucha de clases y de las izquierdas socialistas, transformadoras, del laborismo de clase trabajadora, cambiado por el triunfo de la ‚Äúcohesi√≥n social‚ÄĚ. Las ideas de la bondad del capitalismo verde globalizado, el socioliberalismo, el ciudadanismo, no han podido corregir la desigualdad social creciente, la destrucci√≥n del estado del bienestar conquistado (que no regalado), por la clase obrera y sus partidos y sindicatos.

Empobrecimiento de las clases trabajadoras occidentales. Destrucción de los sindicatos de trabajadoras y trabajadores. Debilitamiento del socialismo democrático y todo para que lleguen Trump, Le Pen, Wilders o Aznar a la palestra. No solo es responsable la socialdemocracia, también quienes han destruido sus conquistas o quienes para sustituirla han negado la vigencia de las ideas del socialismo y la existencia de la clase obrera.

Esas y esos mismos, sobre todo mis colegas soci√≥logos y polit√≥logos de las escuelas anglosajonas, (y lo he escrito recientemente), le vuelven a dar carta de naturaleza a la clase obrera para afirmar que vota a Trump, a Le Pen a‚Ķ Al PP incluso. Todo menos reconocer que por ejemplo la Uni√≥n Europea desde los a√Īos noventa u ochenta del siglo pasado no est√° sino destruyendo las conquistas obreras y socialistas europeas de los a√Īos cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado. Incluso la jornada de ocho horas es ya otra vez, una utop√≠a en Espa√Īa. Est√°n privatizando desde la UE y regalando al sector privado los bienes p√ļblicos.

La clase obrera solo le debe a la globalización y sus profetas, sino su desaparición como clase con dignidad, organización y orgullo. La pérdida de sus empleos industriales mediante la deslocalización o el cierre sin alternativas de empleo de minas y talleres. La aparición de nuevas clases obreras en otros lugares del mundo, sin derechos, con salarios de miseria y condiciones de trabajo medievales.

La nueva industria hostelera y tur√≠stica en auge, degrada a sus trabajadores, les explota y oprime. Les deja sin derechos y abusa de ellas y ellos, sin que nadie haga nada en Espa√Īa, en Europa, por esos nuevos proletarios, aunque ellos y ellas no lo sepan.

Como va a votar la clase obrera a quienes han consentido y promovido su desgracia y que sus hijos e hijas vivan peor que ellos. Ha habido demasiadas formas de perjudicarles. Destruyendo los sue√Īos de un mundo nuevo y cayendo en el triunfo cultural del neoliberalismo, estamos destruyendo cualquier posibilidad real de vencer a Trump o a la extrema derecha.

Se est√° vendiendo un gran enga√Īo. Una mentira. Pero mientras solo el socialista Sanders pod√≠a frenar a Trump y hablar un lenguaje que la clase obrera entend√≠a con propuestas tan sencillas como claras exigiendo un salario m√≠nimo de 15 d√≥lares hora, la tercera v√≠a, las y los liberales progresistas, apoyaban a una se√Īora Clinton tan manchada como el propio presidente vencedor, hortera, populista, de extrema derecha. En el fondo, nada que pudiera beneficiar a las clases populares -en lo material-, les diferenciaba.

Esa es la terea en la que Sanders y los socialistas democr√°ticos estadounidenses se deben empe√Īar ahora y continuar. Esa es la tit√°nica tarea que les espera a Jeremy Corbyn en Gran Breta√Īa organizando a las nuevas hornadas de las clases trabajadoras brit√°nicas, hayan o no nacido sus padres en la isla. Esa es la tarea en la que deseo que ahora se aplique el socialista Benoit Hamon en Francia. Pero, denuncio, ¬ŅSab√©is que est√°n haciendo los medios liberal-progresistas y cooptados de ‚Äúlas izquierdas‚ÄĚ del sistema frente a personas como Corbyn, Sanders o Hamon? Cargar contra ellos, desprestigiarlos, decir que sus programas son una locura e imposibles ¬ŅPor qu√©? Porque son socialistas democr√°ticos y eso es un gran peligro para el sistema. M√°s que la extrema derecha.

No se trata solo de reivindicar mejoras en estos tiempos, que por cierto son imprescindibles. Se trata de repartir riqueza y la riqueza. Por eso en el fondo prefieren a Trump, a Le Pen y atacan a quienes desean acabar con la desigualdad, la pobreza, el paro, la ‚Äúausteridad‚ÄĚ o los contratos p√ļblicos y subvenciones a un capitalismo, unas grandes empresas, que vive del Estado y de repartirse sus impuestos entre ellos al objeto de obtener sus beneficios.

Vamos a reinventar el socialismo obrero. Vamos a volver a ilusionar y si Corbyn o Sanders lo ha hecho, porqué nosotras no.

Construir la alternativa socialista y organizar el socialismo. El panorama pol√≠tico espa√Īol

 

Hace unos d√≠as Od√≥n Elorza, compa√Īero socialista y diputado amigo, escrib√≠a un art√≠culo en el que propon√≠a construir la alternativa socialista. El art√≠culo muy correcto y en su l√≠nea cr√≠tica desde el interior del PSOE, llamaba a volver a hacer del socialismo algo √ļtil la sociedad. Eso es lo que nos llev√≥ a bastantes personas a abandonar el PSOE, pero no el socialismo y comenzar a construir la alternativa socialista a trav√©s de Alternativa Socialista y SOCIALISTAS.

Desde la pluralidad socialista en sus diferentes matices y grados de radicalidad, el socialismo debe ubicarse en su oferta y su programa, así como también sobre su acción práctica en el seno de la lucha de clases que desde el neoliberalismo y el conservadurismo radical se lanza contra las clases trabajadoras.

La cuesti√≥n es muy clara. La crisis capitalista anunciada de 2008 es ‚Äúsuperada‚ÄĚ por los sectores dominantes a costa de recortar derechos, reducir salarios y condiciones laborales; destruir estado del bienestar y aterrorizar a las clases trabajadoras y humillarlas mediante el paro y la precariedad.

Teniendo esto claro, hemos de ubicarnos en el panorama pol√≠tico espa√Īol, que ha cambiado y mucho en los cuatro √ļltimos meses. El problema es como nos desenvolvemos con un lenguaje pol√≠ticamente correcto ‚Äďhip√≥crita- y como nadie o poca gente se atreve a llamar las cosas por su nombre. Todo est√° muy ‚Äúliquido‚ÄĚ pero tambi√©n como me dec√≠a hace poco un socialista alternativo, muy confuso. Todo est√° confuso. La crisis de la socialdemocracia agudizada excepto en los casos de los EE.UU gracias a Sanders y en Gran Breta√Īa gracias a Corbyn, ha dado paso, entre otras causas m√°s complejas, a un populismo de derechas, extrema derecha o de ‚Äúizquierdas‚ÄĚ cuando no interclasista y patri√≥tico, aunque esto es com√ļn a todos ellos. Porque el populismo que ahora vivimos y que nada tiene que ver con el concepto popular de los a√Īos treinta a setenta del siglo pasado, tiene variantes, pero desde luego no es socialista.

El problema es el desgaste del concepto del socialismo por culpa de personas que lo han traicionado y vivido a su costa.

En el estado espa√Īol se han implantado cuatro modelos partidarios, nacionalismos a parte y que pueden encajar o no en alguno de sus presupuestos te√≥ricos o practicos: el partido mayoritario de la derecha y del sistema es el PP y Ciudadanos su recambio (esto en Catalunya ser√≠an los herederos de CiU), por si fuera necesario, pero igualmente vinculado al IBEX y la corona. El PSOE que controla la gestora es felipista y el principal sost√©n de la corona, pues su origen de izquierdas y republicano, le dan una cierta p√°tina para enga√Īar; aunque ahora sufre una rebeli√≥n interna tan importante, novedosa e ilusionante como ning√ļn partido nuevo ‚Äďesos tal vez menos aunque parezca lo contrario- o viejo, puedan soportar. Podemos que pretend√≠a agrupar todo el descontento, en realidad lo ha encauzado hac√≠a las instituciones y ahora se debate entre un patriotismo popular interclasista y un leninismo de nuevo cu√Īo y post-moderno incluso. Por tanto ninguna fuerza de cambio social real en el horizonte. Es decir nada de socialismo que permita construir una sociedad de reparto desde la democracia y la lucha de clases, que insisto no es ning√ļn marr√≥n violento, pues el PP y Trump practican la lucha de clases con decisi√≥n, solo que contra los humildes.

Ese es el trabajo. Para alguien socialista pues, ahora lo prioritario es construir la alternativa socialista que como fuerza democr√°tica y de cambio permita construir desde la libertad el estado social, justo e igualitario.

La revuelta del PSOE ‚Äďinterna- rebela que en este estado hay militancia socialdem√≥crata y socialista consecuente dispuesta a no dejarse arrastrar y destruir por el sistema y la corona.

Hemos de reconocer honradamente que a pesar del esfuerzo de socialistas republicanos y antineoliberales procedentes del PSOE, pero fuera ya del mismo en Alternativa Socialista, ISI y otros partidos socialistas que integramos SOCIALISTAS (SOC), la rebeli√≥n de las ‚ÄúBases en Pie‚ÄĚ, o ‚ÄúPrimarias y Congreso ya‚ÄĚ, han conseguido de forma muy eficaz levantar la bandera de recuperar el socialismo y es de justicia reconocerlo. Les apoyo firmemente. Pero ahora la cuesti√≥n ser√° hasta donde llegaran en ese esfuerzo y si desde el PSOE ser√° posible.

La llamada m√≠a por tanto, es a construir socialismo lo permitan o no las oligarqu√≠as socioliberales, pues est√°s le han hecho mucho da√Īo e impiden que la clase trabajadora y las personas progresistas, dispongan de un partido que ponga el salario, el mundo del trabajo; la defensa de la econom√≠a productiva y la social en el centro del debate que no el capitalismo financiarizado y especulador. Todo, junto con la democracia plena y el derecho a elegir, forma de estado y jefe del estado. Soberan√≠a de clase, soberan√≠a popular e igualdad de personas por encima de clase, sexos y or√≠genes.

Pablo Iglesias siempre nos se√Īal√≥ la necesidad del partido obrero y de enfrentarse al orden burgu√©s. Su pelea no fue un nombre o la colaboraci√≥n interclasista. Fue construir socialismo para cambiar las cosas y tan solo un partido socialista, podr√° hacerlo. Somos imprescindibles, no defraudemos ahora nosotras y nosotros.

Carlos Martínez  es de Alternativa Socialista y SOCIALISTAS

La apuesta no es el liderazgo sino el programa

Tras el golpe de la gestora, el sistema busca afianzar un liderazgo en el PSOE en crisis. La propuesta es en la parte sist√©mica y socioliberal Susana D√≠az previsiblemente. Zapatero, aparece ahora como maestro de ceremonias apoyando a la presidenta andaluza. Rodr√≠guez Zapatero impulso avances en materia de libertades civiles, es cierto. Zapatero el del matrimonio gay, un gran logro. O el que escuchando al pueblo en las calles, retir√≥ las tropas de Irak. Pero ese mismo avalista del ‚Äúsusanismo‚ÄĚ, no solo modific√≥ el art√≠culo 135 de la Constituci√≥n en favor de la banca y la Troika, sino que era un decidido partidario de no intervenir en la econom√≠a ni mucho menos planificarla, es decir, tal vez sin saberlo, era y fue un liberal puro y duro. Rodr√≠guez Zapatero rompe definitivamente en Espa√Īa, con la socialdemocracia cl√°sica que siempre entendi√≥ que era imprescindible desde el gobierno, si se deseaban impulsar mejoras y reformas sociales el intervenir y planificar al mercado y para ello defender tambi√©n el sector p√ļblico y la banca p√ļblica. Ni Zapatero, ni D√≠az creen en la banca p√ļblica, de hecho Susana D√≠az aprob√≥ una ley de banca p√ļblica azuzada por las circunstancias de su minor√≠a y gobierno con IU y ahora tiene boicoteada esa ley. Por sus obras los conocer√©is.

Zapatero no es modelo de equidad social e igualdad econ√≥mica para nada y la cuesti√≥n no es solo avanzar en temas que un liberal tambi√©n puede apoyar, como el divorcio expr√©s, sino controlar el capitalismo financiero, de inicio. Hay dos herencias m√°s de Zapatero nefastas. Una es el obligar a los ayuntamientos a pagar a las el√©ctricas antes que nada la luz p√ļblica y otra la eliminaci√≥n y privatizaci√≥n de las cajas de ahorros. En lugar de democratizarlas y hacerlas transparentes se las regal√≥ a los bancos privados que deseaban verse libres de una competencia muy popular y pegada al terreno, que era p√ļblica.

Por tanto las diferencias fundamentales, no son a quienes se apoya y como. El programa econ√≥mico y social de Zapatero lo conocemos. El no apoyar√° a nadie que piense lo contrario, pero ¬ŅCu√°l es el programa de las personas disidentes y que desean un Congreso y primarias ya?

El problema no es solo democratizar el partido PSOE, sino girarlo a su lugar, la izquierda. Ambas cosas se me antojan difíciles la verdad. Por eso pase lo que pase hay que construir socialismo y partido socialista, independiente de la razón de estado y los poderosos, para lo que el PSOE difícilmente será utilizable, pero socialismo está en la calle y abandonado. Hay que recuperarlo y tener programa.

 

Carlos Martínez