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Le llaman democracia y no lo es‚Ķ ¬ŅPero como resolverlo?

Ante las ya muy pr√≥ximas elecciones, muchas y muchos se preguntan ¬Ņpara que?. Cuando se ve tan claramente el dominio dictatorial de los mercados. La soluci√≥n es el cambio sist√©mico, si. Pero tambi√©n, pues sin eso no hay nada, la reconquista de la soberan√≠a popular. La res-p√ļblica de las y los iguales, que nos permita reapropiarnos de la pol√≠tica a las y los ciudadanos.

Pues visto lo ocurrido estos d√≠as en Grecia e Italia, por si alguien ten√≠a alguna duda, ha podido comprobar que la democracia en Europa es pura fachada y encima, para colmo de la desverguenza de los poderosos, imponemos nuestro modelo ‚Äúdemocr√°tico‚ÄĚ a bombazos con una suficiencia racista digna de psic√≥patas.

La estafa de la deuda en Europa demuestra como nos exprimen y acaban enriqueci√©ndose con la crisis. Todo esto tiene un matiz que no debemos olvidar y es que, aparte de los pinchazos de las distintas burbujas, la crisis financiera, etc., lo que estamos viviendo es -y no lo olvidemos jam√°s- una brutal transferencia de rentas de las clases populares; es decir, aut√≥nomos, pymes, obreras y obreros, trabajadores, funcionarias y parados y pensionistas a los ricos, los bancos, los capitalistas. Pero adobada por una represi√≥n ya nada disimulada de los derechos y libertades de expresi√≥n, huelga y manifestaci√≥n en todas las potencias centrales, incluido el Reino de Espa√Īa, al que los poderosos ya han encontrado su medicina: el gobierno del PP, para rematar lo iniciado por Zapatero y acabar de poner las cosas en su sitio.

Por tanto, adem√°s de proponer alternativas -que de sobra las tenemos y adem√°s realizables- uno se pregunta ¬Ņque m√°s podemos hacer?

No creo que haya que plantear una sola tarea, sino estar en varios campos. El Movimiento 15M ha iniciado uno clave, como es el volver a concienciar y autoeducar en la reflexi√≥n colectiva a las personas, hartas y que han reaccionado y trabaja en varias l√≠neas, como la educaci√≥n popular, la defensa de lo p√ļblico y la reivindicaci√≥n del poder ciudadano frente a la banca y las oligarqu√≠as pol√≠ticas. Bien hecho y mejor planteado y adem√°s all√≠ hemos coincidido y, sin deseo de cooptaci√≥n alguno, gentes que ya llevaban tiempo trabajando y denunciando con una explosi√≥n de panfletos que al final han logrado su objetivo. Por cierto, ninguno de los autores y autoras os pide el voto, solo la lucha y la autoorganizaci√≥n.

Pero dicho esto, tambi√©n la lucha institucional es muy importante. De hecho, una de las primeras denuncias del movimiento 15M ha sido el cambio de ley electoral. Y lo ha sido porque es necesario para regenerar la vida pol√≠tica del Reino de Espa√Īa, y que sea cierto lo que ahora no es, y es que cada persona es un voto y todos los votos son iguales. Pues no es as√≠, que votan las hect√°reas y que la vieja idea de Fraga Iribarne de impedir que las izquierdas reales, las clases populares y sus expresiones pol√≠ticas jam√°s puedan gobernar este pa√≠s, por ahora ha triunfado. Por eso, ni podemos descalificarnos unos a otros, ni en esta lucha del pueblo trabajador sobra nadie que desee cambios y la preeminencia de lo p√ļblico sobre lo privado.

Algunas personas llevamos a√Īos denunciando que las privatizaciones no solo son un robo al bien y al patrimonio com√ļn, sino que son un atentado a la democracia, pues hurtan del control p√ļblico y de la posibilidad de intervenir en la gesti√≥n de sectores estrat√©gicos. Que adem√°s manejan y controlan informaci√≥n nuestra que jam√°s debiera estar en manos de negociantes privados, a las gentes, a la soberan√≠a popular. Por eso -entre otras cosas- en el Occidente central, en la UE, en Am√©rica del NORTE, en Jap√≥n no hay democracia: hay mercadocracia y dictadura de los ricos.

As√≠ pues, desde procurar la organizaci√≥n de los pueblos, construir redes sociales convergentes, agruparnos por ser los enga√Īados, estafadas y en peligro de la pobreza -si no estamos ya en en ella- al margen de otras cuestiones de tipo accidental que nos dividan, es imprescindible tambi√©n preocuparnos por el rapto europeo de la democracia.

Pero sin olvidar peque√Īas batallas y sin despreciar, ahora en este momento dir√≠a yo, apoyando a las y los que nos piden el voto para hacerles la pu√Īeta en su templo del neoliberalismo y el dominio pol√≠tico, y rescatar as√≠ de esta forma un cachito de soberan√≠a popular de los de abajo, para seguir batallando.

Estamos llamados a grandes luchas y una de ellas, tal vez la fundamental, será una constituyente. Sin soberanía popular, no hay nada, y ahora no la hay. La soberanía popular merece una revolución.

Como contemplan nuestra crisis las izquierdas y los movimientos populares latinoamericanos

Desde el magnifico observatorio que tengo ahora, tratar√© de explicar como nos ven a los europeos en crisis los y las latinoamericanas. Me referir√© a Europa en general pero, sobre todo, lo que yo he notado les sensibiliza m√°s, es decir Grecia y Espa√Īa.

Para comenzar, las buenas cadenas -y no me refiero a las abundantes cadenas-basura o de publicidad neoliberal e imperialista- en general y Telesur en particular, dan una abundante información y excelentes debates acerca de la crisis económica mundial y del capitalismo, que es como la izquierda y los movimientos sociales latinoamericanos se refieren a nuestra crisis. Lo mismo ocurre con la prensa escrita, si bien los periódicos corporativos conservadores, aunque contienen análisis buenos -en algunos casos-, no hablan de crisis del capitalismo.

Evidentemente, las percepciones var√≠an seg√ļn oigamos a una brasile√Īa, argentina o un venezolano, por ejemplo, informados y concienciados todos ellos y ellas, advierten que esto ya lo vivieron ellos en los a√Īos ochenta y noventa del siglo pasado, y que las recetas que la Uni√≥n Europea, los gobiernos y el FMI¬†ejecutan e imponen a las europeas,¬† solo les provocaran paro, recesi√≥n y m√°s sufrimiento a las clases populares.

Tienen ciertamente miedo a posibles contagios. Pero medios gubernamentales brasile√Īos afirman que, por boca de Paolo Sotero, ya superaron la crisis que les roz√≥ en 2008 y la vencieron con la f√≥rmula de aplicar una f√©rrea regulaci√≥n financiera, atacar la pobreza, y tratar de distribuir mejor la renta y fomentar los mercados interiores.

Venezuela habla de la crisis del capitalismo. Ellos est√°n tratando de construir el socialismo, y las crisis europea y norteamericana les reafirma en su proceso, en buscar una salida socialista. Tienen control de cambios, una gran banca p√ļblica, y est√°n haciendo pol√≠ticas p√ļblicas expansivas desde el Estado por la sanidad, la ense√Īanza, combatir la pobreza y fortalecer el tejido industrial y agr√≠cola aut√≥ctono, con un paro del 8% a diferencia del nuestro y, tambi√©n a diferencia nuestra, el estado es un gran creador de empleo en √°reas no s√≥lo de los servicios p√ļblicos, sino de las telecomunicaciones, la energ√≠a y la alimentaci√≥n. El 20% de los venezolanos y venezolanas prefiere y adquiere sus alimentos en cadenas p√ļblicas.

Argentina es otro ejemplo a seguir. Recientemente, Cristina Fernández en el G20 manifestó su preocupación por lo que definió como el anarco-capitalismo instaurado en Europa y el otrora mundo desarrollado. Argentina, que ha renacionalizado pensiones, salud, telecomunicaciones y transportes, es un gran exportador de soja y, aunque tiene debilidades, crea empleo, crece en PIB humano y redistribuye también rentas. Los argentinos tampoco entienden lo que está pasando, y Cristina advierte acerca de lo que nos espera.

El elevad√≠simo paro espa√Īol tambi√©n es algo que les llama la atenci√≥n. No por que ellos hace una d√©cada no lo hayan padecido, sino porque perciben que con las pol√≠ticas actuales no se solventar√°.

Lo que si tienen claro es que la recesi√≥n europea, el aplastamiento de la democracia en Grecia y tambi√©n el gran endeudamiento de los EE.UU. -de los que, por ejemplo, Brasil es ya acreedor- les obligan a despegarse de la manzana podrida que son las potencias centrales. Las cuales, a su vez, en grave crisis y con un endeudamiento generalizado, act√ļan sin embargo violentamente, imponiendo todav√≠a por las armas su peculiar forma de entender la democracia y ‚Äúexportarla‚ÄĚ. Por ejemplo, lo de Libia ha sido visto por aqu√≠ -excepto en M√©jico y Colombia- de forma muy cr√≠tica, e incluso en algunos centros de poder se ve como una amenaza a ellos y/o una advertencia intolerable.

Es cierto que las oligarqu√≠as criollas, racistas, clasistas y ego√≠stas, azuzan fuertes campa√Īas contra los procesos de cambio, independencia y liberaci√≥n de la patrias latinoamericanas, y que esto obtiene respuestas de los gobiernos de los de abajo. Tambi√©n que existen tensiones internas, pero es que los pueblos latinoamericanos han tomado el destino en sus manos y no se limitan a votar cada cuatro a√Īos, participando, debatiendo y discutiendo en pol√≠tica, lo que obliga a los Procesos a reinventarse constantemente. Lo que si es cierto es que, en la zona ALBA, existen gobiernos anticapitalistas y que, si bien todav√≠a sobreviven en ellos formas de capitalismo y tics consumistas, poco a poco se plantean cambiar.

Nada es perfecto. Nada suena a m√ļsica celestial. Pero el antineoliberalismo es la se√Īa de identidad de diversos de estos gobiernos y lo cierto es que, mientras los europeos con complejo de superioridad y el resabio todav√≠a de potencias coloniales y opresoras, miramos con suficiencia sus procesos, nos hundimos en la miseria. Permitimos que hayan gobiernos que privaticen, ataquen la salud y ense√Īanza p√ļblicas y nos empobrezcan, mientras todas las rep√ļblicas latinoamericanas -que hacen lo contrario de lo que los imb√©ciles de FEDEA y los economistas ultra-ortodoxos y neoliberales predican- crecen, crean empleo y, sobre todo, redistribuyen renta (no como en Europa y los EE.UU., de los de abajo a los de arriba, sino de los de arriba a los de abajo y de sus productos de exportaci√≥n), para que se beneficie de ello el pueblo, y no como hasta hace unos a√Īos solo las oligarqu√≠as.

Y aunque Colombia, Méjico y varios paises centroamericanos -además de Chile- siguen todavía en manos de oligarcas neoliberales, viviendo fuertes convulsiones sociales, están con UNASUR y la CELAM. No rompen con el resto del Continente, dada la grave enfermedad de las potencias decadentes.

Otra cosa que no se entiende es que las y los espa√Īoles, como respuesta a las pol√≠ticas neoliberales, vayan a votar al PP, al que las izquierdas latinoamericanas detestan por su pol√≠tica exterior servil para con los EE.UU., el apoyo de Aznar en su momento al golpe de estado en Venezuela, y el trabajo de FAES apoyando a los partidos olig√°rquicos y derechistas latinoamericanos. Pero menos entienden que el cambio de pol√≠tica por el que se opta sea a√ļn m√°s neoliberalismo y sujeci√≥n a un barco averiado y hundi√©ndose.

De hecho, las estrateg√≠as pol√≠ticas suyas pasan por el mercado interior, fortalecer sus estructuras internas regionales, como el CELAM, la UNASUR, el Banco del Sur y su alianza estrat√©gica y comercial con China y los BRICS, pues perciben que la econom√≠a se traslada a Asia. Adem√°s, para colmo, en el G20 han visto como la UE y los USA les ped√≠an dinero prestado para salvar sus econom√≠as, y ellos han contestado que primero debe reestructurarse el FMI y luego hablan. Dilma Russef vino a decir claramente que “cada palo aguante su vela”.

Finalmente, los movimientos de resistencia del pueblo griego los ven con mucha simpat√≠a, pues se ven reflejados en ellos. Al igual que los movimientos de los indignados en Espa√Īa y otros puntos de Europa, los observan como algo esperanzador y el comienzo de una nueva etapa europea. Adem√°s, les reafirma a las y los socialistas del siglo XXI en sus posiciones y les¬†difunden¬†a sus pueblos la idea de la crisis capitalista terminal. Pero no menor es la cobertura al movimiento indignado de los EE.UU., que les ha impactado mucho y al que siguen en Telesur a diario. Por ejemplo, ciertas televisiones americanas siguieron m√°s la contra-cumbre de Cannes que el G20, puesto que entre otras cosas era m√°s noticiable, pues el G20 ya se sab√≠a que fracasar√≠a.

As√≠ que, mientras que en Europa y Espa√Īa de forma especial se silencian y falsean las manifestaciones del 15M y del pueblo griego y el “Ocupemos Wall Street”, aqu√≠ donde supuestamente no hay libertad de prensa se sigue a diario y se dan constantes im√°genes.

Ciertamente, tenemos mucho que aprender y mucho orgullo que comernos. Ya no somos el centro del mundo, solo ganamos -nuestros dirigentes, claro- matando y bombardeando, pero Wallerstein y ellos advierten que por poco tiempo.

Creo pues que es hora de pedirles solidaridad, apoyo, ponernos manos a la obra en la coordinación internacional de luchas, e implementar una V Internacional Socialista transformadora, participativa e inclusiva de partidos, sindicatos y movimientos y fortalecer la lucha internacional de los movimientos sociales.

El G20 otra vez. Nada

Esto ya resulta cansino. Otro G20 y nada.

He escrito tras cada reunión del G20 y me resulta cansino, me aburre el volver a hacerlo. Cierto es que cada espectáculo o circo mediático en torno al selecto club de los países supuestamente más ricos del planeta tiene sus particularidades, y hay que analizarlas, pero de resultados positivos para los pueblos del planeta -en este caso y nuevamente- nada de nada. Ni un solo avance tangible, como no sean declaraciones, y esta vez ni siquiera en las mismas los jefes de estado reunidos han tratado de disimular sus profundas divergencias.

Veamos, la UE y los EE.UU. han acudido con la intención de que los emergentes invirtieran en sus maltrechas economías, pero no ha colado. Es más, China, Brasil, y Rusia, dicen claramente que no lo harán, que cada palo aguante su vela, o piden garantías difíciles de conceder o de ponerse de acuerdo los decadentes en aceptarlas. En cualquier caso, los emergentes esperan hacerse con gran parte del control del FMI y entonces verán.

Es la primera vez que estados imperialistas, antiguas potencias coloniales y que creen ser la ‚ÄúComunidad Internacional‚ÄĚ acuden a un G20 a pedir dinero a China, Brasil, Rusia, India o Argentina, por ejemplo.

Obama se ha paseado con las buenas intenciones de un supuesto programa social de empleo, pero ni dice como, ni tiene ya dinero para implementarlo, o seguramente prefiere gastárselo en bombardear cualquier lugar del mundo islámico antes que en combatir realmente el paro, y lanza a su perrito de lanas -el presidente de Méjico- a culpar a China de la crisis. De la crisis del capitalismo.

Cristina Fern√°ndez, presidenta de Argentina, ha sido la que m√°s claro ha hablado y ha se√Īalado a los verdaderos culpables de la crisis. Las palabras de Cristina, en ocasiones, parec√≠an proceder de la cumbre alternativa de los pueblos. Aunque con una doble intenci√≥n: tambi√©n ha dicho a los capitalistas que, si quieren salvar su sistema, deben actuar de otra forma y volver a la regulaci√≥n financiera. Son las claves del peronismo de izquierdas.

Tan deprimente ha sido el G20 que el articulo al respecto de Stiglitz ha versado sobre la cumbre alternativa, y cuanta razón tienen los movimientos indignados y sociales. La verdad es que en eso está la clave.

Las ITF siguen fuera de los acuerdos, pero est√°n en la agenda, y varios estados est√°n comprometidos a seguir trabajando por aplicarlas: Argentina, Brasil, Francia, Alemania y Espa√Īa (no sabemos por cuanto tiempo) est√°n, entre otros, comprometidos en una llamada ‚Äúcomunidad de creyentes‚ÄĚ. Esto es positivo, pues pone las ITF en la agenda cada vez de forma m√°s clara, con la oposici√≥n de los EE.UU. y Gran Breta√Īa, y la exclusi√≥n de China que, por otro lado, posee ya un control cambiario y fuertes tasaciones de car√°cter nacional a los flujos de capitales en su territorio. Por tanto, su postura es la de que se apa√Īen los otros. La verdad es que Brasil tambi√©n la tiene, pero apoya a las ITF, lo que es de destacar.

Lo cierto es que los pueblos no tiene voz en el G20 y se la buscan por su cuenta, en contra-cumbres y cumbres alternativas, cuyas propuestas están tan claras, como ya definidas, pero también aquí es más de lo mismo -y siento ser políticamente incorrecto- porque o bien las fuerzas sociales y populares nos coordinamos más, buscamos más alianzas y profundizamos en nuestras movilizaciones, o acabaremos siendo parte del circo mediático sin más de cualquier cumbre.

Las bienintencionadas ONGs del sistema -no todas lo son- no pueden marcar la agenda de las y los que consideramos que otro mundo es imprescindible. Que no se trata de recaudar dinero para desarrollo de zonas y pueblos muy pobres (aunque también), sino de denunciar y cambiar el sistema que produce y genera la pobreza, se lucra de ella y la extiende. Porque ahora, y gracias a la crisis capitalista, el tercer mundo igualmente está ya en barrios de Sevilla, Barcelona, Bilbao, Londres, Manchester, Berlín, Madrid o Nueva York.

Frente al G20 la propuesta es G190, todos los pueblos. Pero también un Foro Social Mundial que debe pasar a la acción y a la coordinación de luchas serias y de verdad frente a este capitalismo asesino, y una Internacional de las y los que creemos imprescindible implementar otras políticas frente a las capitalistas y cortoplacistas.

Hay que escuchar al MST, a Vía Campesina, más y mejor desde Europa. Hay que converger con los Movimientos en lucha contra el imperialismo. Hay que poner la lucha por la paz otra vez en el candelero, ahora que poderosos locos racistas con mucho poder quieren volver a bombardear, esta vez en Irán.

¬ŅSer√° acaso la guerra, otra vez, la soluci√≥n capitalista a la crisis?

La crisis de la socialdemocracia. Busquemos salidas

CRISIS POL√ćTICA Y SOCIALDEMOCRACIA

Desde un punto de vista solamente político, uno de los grandes problemas que vivimos es la crisis y desnaturalización de la socialdemocracia, que ha dejado a las clases populares de Europa sin uno de sus referentes políticos principales. El problema, que existe, es necio no analizarlo al objeto de ver como lo superamos. Lo más grave es cuando esta fuerza política se convierte en socioliberal hace ya unas décadas, y se convierte claramente -no por que no lo fuera ya algo antes- en una fuerza del sistema.

La ampliaci√≥n de la Uni√≥n Europea a la Europa del Este, la antigua Europa ligada a la URSS ampl√≠a el problema, y a√ļn sabiendo que no es pol√≠ticamente correcto el enumerarlo, hay que analizarlo puesto que es un operaci√≥n frente a la que la izquierda francesa (puede que la m√°s l√ļcida del continente), manifest√≥ su oposici√≥n por est√°s r√°pidas incorporaciones, apoyadas con entusiasmo por los Estados Unidos de Am√©rica, que desnaturalizar√≠an el sue√Īo de una Europa democr√°tica y social y fortalecer√≠an su derechizaci√≥n introduciendo una quinta columna pro-norteamericana en el continente.

Estaba claro que estas incorporaciones de urgencia apoyaban las tesis neoliberales, incluso desde las nuevas socialdemocracias del este, a pesar de ser algunas de ellas antiguos partidos comunistas reconvertidos. La Unión Europea es, en estos momentos, algo imposible para las izquierdas, mientras los pueblos del este no comprendan y vean ellos mismos las profundas negatividades del capitalismo y que este es posible superarlo en democracia.

Pues bien, as√≠ ha sido al pie de la letra. Los estados del antiguo bloque del este apoyan todos los pronunciamientos, directivas y reglamentos de la Uni√≥n m√°s neoliberal y son los principales aliados de Gran Breta√Īa y de Alemania, adem√°s de ser actualmente el mercado principal de la potencia germana que, dicho sea de paso, juega sus propias cartas en el complicado tablero de ajedrez europeo.

El fenómeno europeo de la socialdemocracia tiene su propia crisis, que afecta y mucho a cualquier solución política del continente, pues la socialdemocracia también fue engullida por la revolución conservadora. Los dirigentes socialdemócratas aceptaron las tesis del reequilibrio del estado del bienestar y de la necesidad de limitar las prestaciones del estado providencia, que ellos mismos habían contribuido a crear de forma decisiva. También asumieron las privatizaciones, implementando y ejecutando muchas. Las mismas que conservadores y liberales.

La socialdemocracia de la tercera vía, gracias a Guiddens, Blair y Schröder se convierte en socioliberalismo y se queda sin un mensaje claro hacia las clases populares. Ya no tienen ninguna nueva ilusión que conquistar, ni sociedad sin clases y justa a la que aspirar. Han renunciado a sus principios y, además, no son especialmente capaces de digerir las propuestas innovadoras como las verdes y/o ecológicas. Son partidos del sistema y se derechizan transformándose en una suerte de partidos liberal-progresistas, que protegen a los mercados por encima de todo.

Los socialdem√≥cratas cuando gobiernan ejecutan pol√≠ticas de derechas y neoliberales. De hecho, la socialdemocracia europea ha sido clave en la construcci√≥n de la Uni√≥n Europea, mercantil, economicista y profundamente neoliberal que las clases populares europeas sufren. Nunca se ha opuesto con contundencia a directivas regresivas en lo laboral y profesional como la Directiva Bolkenstein o de Servicios de Inter√©s General, u otras que han ido ‚Äúliberalizando‚ÄĚ el sistema y desprotegiendo a las clases trabajadoras y populares.

Los Verdes se est√°n igualmente acomodando al sistema -en el caso alem√°n a pasos agigantados- influyendo decisivamente en el resto de los partidos verdes europeos. Son adem√°s estos partidos verdes muy anti-comunistas, tal vez por razones distintas a los conservadores, pero lo son y, de hecho, los verdes alemanes antes pactan con la Democracia Cristiana que con Die Linke.

En el caso espa√Īol, se puede aplicar todo lo anteriormente dicho a la situaci√≥n que hemos vivido y sufrimos en la actualidad. Felipe Gonz√°lez derechiza su partido y lo acomoda, aunque mantiene a algunos ministros y ministras a su izquierda. Con Zapatero, todo alcanza tintes tan dram√°ticos como esperp√©nticos. Zapatero llega a la secretar√≠a general gracias a la izquierda del PSOE, ante la posibilidad de que venza el derechista, cat√≥lico y demagogo Jos√© Bono. Pero finalmente, Zapatero le supera y vence. Sacando las tropas de Irak, logrando avances en materia de derechos civiles e igualdad de genero, pero sin embargo, aconsejado no se por quien, entiende que el Gobierno no debe intervenir en la Econom√≠a y regularla -incumpliendo de esta forma un regla de oro de la socialdemocracia cl√°sica-, para al final y tras el crack de 2008 postrarse ante la banca, las fundaciones conservadoras como FEDEA, y las presiones de Alemania y Francia.

Zapatero actualmente vive una extra√Īa y personal luna de miel con el PP y Rajoy, en un remedo personal de coalici√≥n de facto, captada por los movimientos indignados, de protesta social y la izquierda alternativa que gr√°ficamente lo definen como ‚ÄúPPSOE‚ÄĚ. Y as√≠ se confronta su partido, que lo ha apoyado y seguido casi sin fisuras, a unas elecciones generales en las que ha logrado que la gente no solo desconf√≠e de ‚Äúlos socialistas‚ÄĚ, sino que desee darles la gran patada, aunque se lo piensen algunas y algunos, por aquello de que viene la extrema derecha.

El panorama europeo es, en definitiva, profundamente conservador y fiel aliado de los EE.UU. en lo econ√≥mico, pol√≠tico y militar. La presencia de Espa√Īa en zonas calientes del mundo en aventuras militares que no se pueden permitir, as√≠ lo atestiguan.

Son sin embargo, precisamente dos escisiones por la izquierda de partidos socialdemócratas las que en estos momentos más se esfuerzan por construir algo nuevo: elaborar una ideología de las clases populares y que además tienen más credibilidad para emprenderlo. Son Die Linke en Alemania y el Parti de la Gauche en Francia. Aliados además o fundidos con los partidos comunistas respectivos, a los que les aportan frescura y renovación.

Estas son seguramente las v√≠as a seguir para construir pol√≠ticas a la izquierda, y en el caso espa√Īol para posibilitar la aparici√≥n de una nueva fuerza popular, unitaria, antineoliberal y profundamente democr√°tica e inclusiva y participativa que nos permita reemprender el post 20N con garant√≠as de √©xito, pues las pol√≠ticas regresivas y antipopulares que el PP continuar√° y profundizar√° nos obligaran a luchar, a resistir y a rechazar.

Es pues de desear que, desde las cenizas de la socialdemocracia devenida en socioliberalismo, surja el socialismo. Pero entiendo que la tarea del socialismo y de las y los socialistas, aquí y ahora, no es mirarse al ombligo: es colaborar en construir una amplia red de convergencia social que posibilite la toma del poder político de las clases populares, de las y los indignados, de las y los trabajadores. Partiendo desde lo que tenemos, y de esa gran obra colectiva que se llama 15M, que todas y todos los que no nos resignamos hemos contribuido a levantar. Hemos caminado y aprendido mucho, pero ahora ni podemos ceder, ni podemos ser infantiles. Esto es duro y complicado, pero vale la pena. Cuando muchas y muchos gritamos Socialismo o barbarie, es por que o construimos un mundo nuevo, justo y de todas y todos, o el cambio climático, la guerra, las mafias, los especuladores y los banqueros, acabaran con este.

Ante este panorama, no estar√≠a mal vencer de una vez nuestros prejuicios eurocentristas y aprender de los procesos¬†latinoamericanos, antineoliberales,¬†patri√≥tico-populares,¬†y hacia el socialismo que, partiendo de fuertes movilizaciones populares y pese a la agresividad del imperio y las derechas propias y extra√Īas, est√°n arrancando de la pobreza a millones de personas y haciendo participar en¬†pol√≠tica¬†a sus pueblos, mientras hasta hace poco m√°s de una¬†d√©cada¬†esto era exclusivo de sus oligarqu√≠as.

Apuntes sobre los modelos argentino y estadounidense. Posibles lecciones

Recomiendo este magn√≠fico art√≠culo de James Petras, sus conclusiones sobre Argentina puede ser un ejemplo interesante del modelo para superar la crisis. Sin olvidar que tambi√©n queda clara la fort√≠sima movilizaci√≥n previa. Ante la previsible victoria de la extrema derecha en el Reino de Espa√Īa, hay que dejarse de tonter√≠as y movilizar, buscar la uni√≥n y caminar hac√≠a una convergencia social, hac√≠a una red de las indignadas, paradas, desahuciadas y el movimiento laboral, m√°s las fuerzas pol√≠ticas antineoliberales.

¬ŅPor qu√© gana la Presidenta Fern√°ndez y pierde Obama?

James PetrasRebelión

Introducción

El 23 de octubre de este a√Īo, la Presidenta Cristina Fern√°ndez gan√≥ la reelecci√≥n con un 54% de los votos, 37 puntos m√°s que el segundo. La coalici√≥n de la Presidenta tambi√©n barri√≥ con los esca√Īos al Congreso, Senado y a las gobernaciones provinciales al igual que a 135 de los 136 concejos municipales del Gran Buenos Aires. En agudo contraste con el Presidente Obama, que seg√ļn los √ļltimos sondeos est√° por detr√°s de los candidatos presidenciales republicanos, y es probable que pierda el control del Congreso y del Senado en la pr√≥xima elecci√≥n de 2012. ¬ŅCu√°les son los factores para esta diferencia monumental de percepci√≥n de los votantes sobre dos presidentes en el cargo? Es fundamental hacer un an√°lisis hist√≥rico comparativo de las pol√≠ticas socio-econ√≥mica y exterior al igual que de las respuestas a la profunda crisis econ√≥mica de los respectivos gobiernos para poder explicar los resultados divergentes.

Metodología

Al comparar la performance de Fernández y Obama es necesario ubicarlos en un contexto histórico. Más específicamente, ambos presidentes y sus predecesores inmediatos, George Bush en EE.UU. y Néstor Kirchner en Argentina (el fallecido esposo de Fernández) confrontaron crisis socio-económicas de enorme importancia. Lo que es significativo, sin embargo, son las respuestas diametralmente opuestas a las crisis y los resultados divergentes. Por un lado, un crecimiento sostenido con equidad en Argentina, y por el otro, una profundización de la crisis y políticas fallidas en EE.UU.

Contexto histórico РArgentina: Depresión, revueltas y recuperación

Entre 1998-2002, Argentina vivi√≥ la peor crisis socio-econ√≥mica de su historia. La econom√≠a se fue a pique de una recesi√≥n a una depresi√≥n econ√≥mica a escala total, culminando con un crecimiento negativo de doble d√≠gitos en 2001-2002. La tasa de desempleo lleg√≥ al 25%, y en algunos barrios de clase trabajadora por encima del 50%. Decenas de miles de profesionales de clase media empobrecidos se alineaban para recibir pan y sopa a s√≥lo unas pocas cuadras de la Casa Rosada. Cientos de miles de trabajadores sin empleo, los “piqueteros”, bloqueaban las principales rutas y algunos interceptaban los trenes de transporte de ganado y cereales de exportaci√≥n. Los bancos cerraron qued√°ndose con los ahorros de millones de personas. Millones de manifestantes de clase media organizaron concejos barriales radicales y se conectaron con las asambleas barriales de los desempleados. El pa√≠s estaba enormemente endeudado, la gente profundamente empobrecida. El √°nimo popular se encaminaba a una insurrecci√≥n revolucionaria. El Presidente Fernando de la R√ļa fue derrocado (2001), cantidades de manifestantes fueron asesinados y heridos, mientras la rebeli√≥n popular amenazaba con tomar la casa de gobierno. Hacia fines de 2002, cientos de f√°bricas en bancarrota fueron “ocupadas”, tomadas por los trabajadores y dirigidas por ellos. Argentina declar√≥ el default de la deuda externa. A principios de 2003, N√©stor Kirchner fue elegido presidente, en medio de esta crisis sist√©mica y rechaz√≥ el pago de la deuda y al mismo tiempo se neg√≥ a reprimir los movimientos populares. En cambio, inici√≥ una serie de programas de emergencia p√ļblica. Autoriz√≥ un pago a los trabajadores desempleados (150 pesos mensuales) para que pudieran cubrir sus necesidades b√°sicas; los desempleados constitu√≠an casi la mitad de la fuerza laboral.

La consigna m√°s popular de los multitudinarios movimientos que ocupaban los distritos financieros, f√°bricas, edificios p√ļblicos y las calles era “Que se vayan todos”. Se rechaz√≥ rotundamente a toda la clase pol√≠tica, los partidos y l√≠deres, el Congreso y los presidentes. Pero mientras que los movimientos eran masivos, militantes y unidos en lo que rechazaban, no ten√≠an un programa coherente para tomar el poder estatal, ni un liderazgo pol√≠tico a nivel nacional que lo condujera. Despu√©s de dos a√Īos de revueltas, el pueblo acudi√≥ a votar y eligi√≥ a Kirchner con un mandato de hacer algo o perecer. Kirchner escuch√≥ el mensaje, al menos la parte que exig√≠a crecimiento con equidad.

Contexto: EE.UU. y los gobiernos de Bush-Obama

Bush (en los √ļltimos a√Īos) y Obama gobernaron durante la peor crisis socio-econ√≥mica desde la Gran Depresi√≥n de los treinta. El desempleo y el subempleo casi alcanzaron un tercio de la fuerza laborable en 2009. Millones de casas hipotecadas fueron tomadas por los bancos. Se multiplicaron las declaraciones de bancarrota y los bancos estaban al borde del colapso. Las tasas negativas de crecimiento y una ca√≠da marcada del salario incrementaron la pobreza y multiplicaron la cantidad de personas que necesitaban ayuda alimenticia. A diferencia de Argentina, los ciudadanos canalizaron su descontento en las urnas. Atra√≠dos por la ret√≥rica demag√≥gica de “cambio” de Obama depositaron sus esperanzas en el nuevo presidente. Los dem√≥cratas ganaron la presidencia y obtuvieron una mayor√≠a en el Congreso y en Senado. La primera prioridad de Obama y el Congreso fue volcar billones de d√≥lares en el salvataje de los bancos, incluso cuando el desempleo se acentuaba y continuaba la recesi√≥n. La segunda prioridad fue la de profundizar y expandir las guerras imperialistas de ultramar.

Obama aumentó la cantidad de tropas en Afganistán a 30.000; expandió el presupuesto militar a $750 mil millones; lanzó nuevas operaciones militares en Somalia, Yemen, Libia, Pakistán y otros países, aumentó la ayuda militar a las fuerzas armadas coloniales de Israel; firmó nuevos pactos militares con países de Asia (India, Filipinas, Australia) próximos a China.

En suma, Obama le dio una prioridad máxima a la expansión del imperio militarista, agotando los fondos del tesoro con los que se podría haber financiado la recuperación de la economía interna y reducción del desempleo.

En contraste, Kirchner/Fern√°ndez redujeron el poder de los militares, recortaron los gastos militares y canalizaron recursos estatales hacia programas de empleo, inversiones productivas y exportaciones no-tradicionales.

Con el gobierno de Obama la crisis se volvi√≥ una oportunidad para revivir y consolidar el poder financiero de Wall Street. La Casa Blanca aument√≥ el presupuesto militar para expandir las guerras imperiales y profundiz√≥ el d√©ficit del presupuesto, para luego proponer recortes de programas sociales esenciales con el fin de “reducir el d√©ficit”.

Argentina: De la crisis al crecimiento din√°mico

En Argentina la catástrofe económica y la insurrección popular le ofrecieron a Kirchner una oportunidad para implementar un cambio básico del militarismo y el saqueo especulativo a programas sociales y a un crecimiento económico sostenido.

Las victorias electorales de Kirchner y Fern√°ndez reflejan su √©xito en la creaci√≥n de un estado social, capitalista “normal”. Despu√©s de 30 a√Īos de reg√≠menes neoliberales depredadores apoyados por EE.UU., esto fue un gran cambio positivo. Entre 1966 y 2002, Argentina sufri√≥ dictaduras militares brutales que culminaron con los generales genocidas que asesinaron a 30.000 argentinos desde 1976 a 1982. De 1983 a 1989 Argentina sufri√≥ bajo un r√©gimen neoliberal (Ra√ļl Alfons√≠n) que no resolvi√≥ el legado dictatorial y presidi√≥ el pa√≠s con una hiperinflaci√≥n de tres d√≠gitos. Desde 1989 a 1999 con el Presidente Carlos Menem, Argentina fue testigo de la mayor venta de sus empresas m√°s rentables, recursos naturales (incluido el petr√≥leo), bancos, autopistas, zool√≥gicos y hasta ba√Īos p√ļblicos a inversores extranjeros y socios clept√≥cratas a precios regalados.

Finalmente, aunque no menos importante, Fernando de la R√ļa (2000-2001) prometi√≥ un cambio y en lugar de hacerlo profundiz√≥ la recesi√≥n que condujo a la eclosi√≥n catastr√≥fica final de diciembre de 2001, con el cierre de los bancos, la bancarrota de 10.000 empresas y el colapso de la econom√≠a.

Contra este trasfondo de un fracaso rotundo y con el desastre humano causado por las pol√≠ticas de “libre mercado” de EE.UU. y el FMI, Kirchner/Fern√°ndez declararon el default de la deuda externa, re-nacionalizaron varias empresas privadas al igual que el Fondo de Pensiones, intervinieron los bancos y duplicaron el gasto social, expandieron la inversi√≥n p√ļblica en el sector productivo e incrementaron el consumo popular, en camino hacia la recuperaci√≥n econ√≥mica. Hacia fines de 2003 Argentina pas√≥ de una tasa negativa a un crecimiento del 8%.

Derechos humanos, programas sociales y política económica independiente del exterior

La econom√≠a argentina creci√≥ m√°s del 90% en el periodo 2003-2011, m√°s del triple que la de Estados Unidos. La recuperaci√≥n estuvo acompa√Īada de una triplicaci√≥n del gasto social, especialmente en programas de reducci√≥n de pobreza. El porcentaje de argentinos pobres ha declinado del 50% en 2001 a menos del 15% en 2011. En contraste la pobreza en EE.UU., en la misma d√©cada, aument√≥ del 12% al 17% y sigue en una trayectoria ascendente.

EE.UU. se ha convertido en el pa√≠s con mayor desigualdad en la OCDE: el 1% controla el 40% de la riqueza del pa√≠s (aument√≥ del 30% en menos de una d√©cada). En contraste, la desigualdad en Argentina se redujo a la mitad. La econom√≠a de EE.UU. no ha logrado recuperarse de la profunda depresi√≥n de 2008-2009, durante la cual decay√≥ m√°s del 8%. En contraste, la econom√≠a Argentina cay√≥ menos del 1% en 2009, y ha estado creciendo a un saludable 8% (2010-2011). Argentina ha nacionalizado el Fondo de Pensiones, ha duplicado las pensiones b√°sicas y ha introducido un programa de asistencia social universal para los ni√Īos con el fin de contrarrestar la desnutrici√≥n y garantizar la asistencia escolar.

Por el contrario, hoy en EE.UU. un 20% de los ni√Īos est√°n mal alimentados, las tazas de abandono escolar est√°n aumentando en los adolescentes y la desnutrici√≥n afecta a m√°s del 25% de los ni√Īos de grupos minoritarios. Con m√°s recortes sociales en salud y educaci√≥n en el horizonte, las condiciones sociales van a empeorar. En Argentina el salario se ha incrementado m√°s de un 50% a lo largo de la d√©cada en t√©rminos reales, mientras que en EE.UU. ha disminuido casi un 10%.

La din√°mica de crecimiento de Argentina ha estado alimentada por un creciente consumo interno y los ingresos de las exportaciones. Argentina tiene un sostenido balance comercial favorable basado en los precios del mercado y en una competitividad creciente. En contraste, el consumo interno en EE.UU. se ha estancado, el d√©ficit comercial est√° cerca de los $1,5 billones y los ingresos se desperdician en gastos militares improductivos de m√°s de $900 mil millones por a√Īo.

Mientras que en Argentina el impulso inicial para una pol√≠tica de default con crecimiento fue posible por una rebeli√≥n popular y un movimiento de masas, el descontento popular en EE.UU. fue canalizado hacia la elecci√≥n de un financiero estafador de Wall Street llamado Obama. √Čste procedi√≥ a entregar dinero para el rescate de la √©lite financiera en lugar de dejar que se vayan a la bancarrota, y de establecer las bases del crecimiento, la competencia y el consumo social.

La alternativa argentina a los rescates bancarios y la pobreza

La experiencia argentina va en contra de todos los preceptos de las agencias financieras internacionales (FMI, Banco Mundial), y de sus defensores pol√≠ticos y propagandistas de la prensa financiera. Desde el primer a√Īo (2003) de la recuperaci√≥n de Argentina hasta hoy, las “predicciones” de los expertos econ√≥micos fueron que su crecimiento no era “sostenible” -pero √©ste ha seguido siendo fuerte a lo largo de una d√©cada. Los analistas financieros sostuvieron que el default le cerrar√≠a a Argentina el acceso a los mercados financieros y que su econom√≠a colapsar√≠a. Argentina se apoy√≥ en la auto-financiaci√≥n sostenida por los ingresos de las exportaciones y en la reactivaci√≥n de la econom√≠a interna, y confundi√≥ a los economistas prestigiosos.

Mientras que el crecimiento continuaba, los cr√≠ticos del Financial Times y del Wall Street Journal dijeron que terminar√≠a cuando “la capacidad sin usar se agotara”. En lugar de ello, los ingresos del crecimiento financiaron la expansi√≥n del mercado interno y crearon nuevas capacidades para el crecimiento, especialmente a nuevos mercados asi√°ticos y a Brasil.

Incluso en una fecha reciente, el 25 de octubre de 2011, periodistas del Financial Times todav√≠a parloteaban sobre “la crisis inminente” al estilo de los fundamentalistas mesi√°nicos prediciendo un final apocal√≠ptico. Machacan sobre la “inflaci√≥n alta”, “programas sociales insostenibles”, “moneda sobrevaluada” y m√°s predicciones sobre “el fin de la prosperidad”. Todas estas advertencias ocurren frente a un crecimiento sostenido del 8% en 2011 y de una victoria electoral abrumadora de la Presidenta Fern√°ndez. Los escribas financieros anglo-americanos deber√≠an enfocarse en el fracaso de sus reg√≠menes de libre mercado en Europa y Am√©rica del Norte en lugar de denigrar una experiencia econ√≥mica de la cual podr√≠an aprender una lecci√≥n.

Refutando a los cr√≠ticos de la escuela de Wall Street, Mark Weisbrot y sus asociados se√Īalan (en The Argentina Success Story, Center for Economic Bad Policy Research, Oct. 2011) que el crecimiento de Argentina est√° basado en la expansi√≥n del consumo interno, el aumento de exportaciones de manufacturas a socios comerciales de la regi√≥n al igual que la tradicional exportaci√≥n agro-minera a Asia. En otras palabras Argentina no es totalmente dependiente de las exportaciones primarias; ha equilibrado el intercambio comercial y no es demasiado dependiente de los precios de las commodities. Respecto a la inflaci√≥n alta, Weisbroth se√Īala que “la inflaci√≥n puede ser alta en Argentina pero lo que cuenta es el crecimiento real y la distribuci√≥n del ingreso. en relaci√≥n con el bienestar de la vasta mayor√≠a de la poblaci√≥n” (p√°gina 14) [√©nfasis del autor].

EE.UU. durante los gobiernos de Bush-Obama ha seguido un camino totalmente perverso y divergente al de Kirchner/Fernández. Han priorizado el gasto militar y expandido el aparato de seguridad en detrimento del aparato productivo. Obama y el Congreso han incrementado enormemente el aparato policial del estado, reforzando la influencia política de éste sobre las políticas presupuestarias reaccionarias, y de manera paralela han aumentado los casos de violaciones de los derechos humanos y civiles. En contraste, Kirchner/Fernández han llevado a juicio a docenas de militares y policías por violaciones de derechos humanos y han debilitado el poder político de los militares.

En otras palabras los presidentes argentinos debilitaron el bloque de presión militarista que exigía más armamento y presupuesto de seguridad. Crearon un estado más coherente con su proyecto político de financiar competitividad económica, nuevos mercados y programas sociales. Bush-Obama revivieron el sector financiero parasitario incrementando el desequilibrio de la economía. Kirchner/Fernández se aseguraron de que el sector bancario financiara el crecimiento de las exportaciones, manufacturas y consumo interno. Obama reduce el consumo interno para pagar a los acreedores. Kirchner/Fernández impusieron un recorte del 75% sobre los titulares de bonos (bondholders) para financiar el gasto social.

Kirchner/Fern√°ndez ganaron tres elecciones presidenciales, cada una con un margen mayor que la anterior. Obama podr√≠a ser presidente por un solo t√©rmino, incluso con la campa√Īa de mil millones de d√≥lares financiada por Wall Street, el complejo industrial-militar y la configuraci√≥n de poder pro-Israel.

La oposici√≥n popular a Obama, especialmente el “Movimiento de Ocupaci√≥n de Wall Street” tiene un largo camino por delante para llegar a emular el √©xito de los movimientos argentinos que derrocaron presidentes, bloquearon autopistas paralizando la producci√≥n y circulaci√≥n, e impusieron una agenda social cuyas prioridades eran la producci√≥n por encima de las finanzas, el gasto social por encima del gasto militar. El “Movimiento de Ocupaci√≥n de Wall Street” ha dado el primer paso hacia la movilizaci√≥n de millones de participantes activos necesarios para crear un m√ļsculo social similar al que trasform√≥ Argentina; que pas√≥ de ser un estado cliente de EE.UU. a ser un estado social, din√°mico e independiente.

Traducido por Silvia Arana para Rebelión