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“‘Suma, la gente primero’ puede ser el germen de la Syriza española”

Entrevista en Cuarto Poder

Carlos Martínez es actualmente presidente de Attac Andalucía y desde el pasado 30 de noviembre forma parte del secretariado federal de Construyendo La Izquierda – Alternativa Socialista, un nuevo partido político, que como señala el propio Martínez, pretende ser mitad partido y mitad movimiento social. “Tratamos de crear una alternativa diferente, atractiva y que recupere el socialismo como un elemento de liberación y de reparto”, asegura el politólogo. Esta nueva formación está inmersa en el proyecto de convergencia político y social‘Suma, la gente primero’. De hecho, Martínez considera que este proyecto, a pesar de sus problemas, puede convertirse en la Syriza española porque, a su juicio, Izquierda Unida no lo es ni puede serlo.

Hace unas semanas se celebró la asamblea constituyente de Construyendo la Izquierda-Alternativa Socialista en el que usted participa como miembro del secretariado. La primera pregunta es obligada: ¿por qué es necesario fundar este nuevo partido y qué objetivo se marca esta formación?

Construyendo la Izquierda- Alternativa Socialista aparece como una necesidad por dos temas. Por un lado, queremos recuperar un socialismo transversal de lucha, un socialismo transformador, un socialismo conectado con los movimientos obreros, ciudadanos y sociales. Además, queremos crear un nuevo espacio ecosocialista y un nuevo espacio político que, fundamentalmente, se organice de otra manera. Nosotros estamos creando algo nuevo. Es una mezcla de partido y de movimiento. Tratamos de crear una alternativa diferente, atractiva y que recupere el socialismo como un elemento de liberación y de reparto.

¿En qué se diferencia CLI-AS de un partido político tradicional?

Nosotros trabajamos en red y damos una especial importancia a los núcleos locales. Además, participamos activamente en los movimientos sociales y sindicales pero no para tratar de llevarnos el gato al agua, que sería la fórmula antigua, sino para estar integrados completamente en el movimiento que sea. Por otro lado, la novedad que aportamos es una nueva forma y visión de ver el socialismo que yo traduciría en rescatar el socialismo del neoliberalismo.

¿Cómo se toman las decisiones en CLI-AS?

Todas las decisiones de CLI-AS son tomadas en asamblea. Tenemos una coordinadora y un secretariado que se encarga de coordinar pero desde punto de vista administrativo. Lo político se decide en las asambleas locales y en la asamblea federal. Estamos experimentando en el trabajo en red y en la red. Trabajamos con listas de correo, que nos permite estar conectados todos los días y también tenemos reuniones virtuales para abaratar costes y aumentar participación. El modelo en el que nos vemos es el partido ecosocialista de Mélenchon en Francia, aunque nosotros somos incluso más abiertos.

En la declaración de principios que hacen en su página web y que se debatió en la asamblea constituyente, llaman a recuperar el lenguaje de la lucha de clases y aseguran que “la clase capitalista está aprovechando la deuda y las nuevas formas de trabajo precario como herramientas de dominación”. ¿La lucha de clases dejó de existir en algún momento?

Los ricos siempre han tenido muy claro que son una clase y han sabido articularse. Son los ricos los que nos están empujando a la lucha de clases otra vez. Eso sí, el concepto de clase obrera es mucho más amplio ahora. El proletariado de hoy es el precariado. Son los chicos jóvenes con carrera y máster que están trabajando de camareros o repartiendo pizzas. También los chavales de los barrios que viven en precario, que están 15 días de reponedores en un supermercado, después en el paro y luego repartiendo folletos por la calle. Prueba de que la lucha de clase nunca dejó de existir es la famosa frase del multimillonario norteamericano Warren Buffett, que dice: “Hay una guerra de clases y por ahora la estamos ganando nosotros”. Por lo tanto, son ellos los que nos han recordado que la lucha de clases existe y que es algo que no deberíamos haber abandonado nunca porque eso es lo que ha llevado a la socialdemocracia a convertirse en social-liberalismo.

¿El gran éxito del sistema ha sido que la clase obrera pierda la solidaridad de clase y el sentimiento de pertenencia a una clase social?

Ha habido una transformación del capitalismo en Europa y Estados Unidos. Lo que posibilitaba la solidaridad de clase era la existencia de grandes centros obreros y grandes núcleos de minas con miles de mineros, fábricas textiles con miles de trabajadores, etc. Eso ahora ha desaparecido porque el capitalismo europeo se ha transformado y ya no es productivo sino financiero. Esta transformación ha roto la clase obrera. Ahora, el gran elemento de dominación es la deuda. Con la excusa de la deuda pública, que todos sabemos que la mayor parte de ella corresponde a empresas del IBEX 35, nos están recortando nuestros derechos. La deuda, un gran negocio para los bancos, es el gran chantaje contra las clases populares.

Tenemos que hacer una política diferente para que la gente tenga conciencia que o hace política o no venceremos nunca a la derecha. La derecha ha vencido en la batalla cultural y tenemos que recuperarnos de esa derrota y darle la vuelta a la situación. En cualquier país latinoamericano o, incluso en Turquía, si se estuvieran aplicando leyes como las que se hacen en España, que están acabando con democracia, la gente hubiera saltado ya. Hemos perdido la dignidad. Si tuviéramos más dignidad ya hubiéramos saltado contra el PP. Nuestros parámetros democráticos están muy por debajo de países como Uruguay. Nuestra democracia está al nivel de Rumanía o Bulgaria.

Usted ha defendido reiteradamente que el ataque a los derechos de los ciudadanos no es casual sino que es un plan premeditado para destruir el Estado del Bienestar.

No sólo lo digo yo. También otra mucha gente como Vicenç Navarro. Todo comenzó con la revolución conservadora de Reagan, Tatcher y los militares en Latinoamérica a base de golpes de Estado. En aquel momento se trató de robar todas las conquistas obreras que hubo desde mediados del siglo XIX hasta el último tercio del siglo XX y volver a un capitalismo primitivo. Es decir, existe todo un plan establecido desde hace unos cuarenta años que se está cumpliendo de forma milimétrica.

Frente a este plan premeditado que sufre la ciudadanía, ¿existe capacidad de respuesta? ¿Hay marcos dónde actuar? ¿Se puede frenar este ataque?

Claro que los hay y la movilización ciudadana en las protestas es fundamental, así como el movimiento sindical. Pero al final, la solución a esta crisis pasa por la política y lo importante ahora es establecer nuevas fórmulas políticas que enganchen a la gente. Todos los políticos no son iguales. El hecho de que el PP sea una piara de corruptos, ladrones y sinvergüenzas no quiere decir que todos los políticos lo sean. La derecha está haciendo la antipolítica para alejar a la gente de la política y de los colegios electorales. Sin embargo, el 30% de los votos que tiene esta extrema derecha que gobierna en España va a seguir votando al PP por mucho que robe.

En este momento, las últimas encuestas indican que el 52% de la juventud acudiría a votar. ¿Qué hace falta para que una nueva forma política consiga conectar con esta juventud que ve la política cada vez más lejos?

Necesitamos trabajar para construir un nuevo sujeto político. Lo llamo de esta forma neutra porque creo que es algo que hay que construir entre todas y todos. Hay un intento ilusionante, que es el de ‘Suma,la gente primero’, con sus problemas eso sí. Hay que construir algo parecido a los sujetos políticos creados en Latinoamérica, salvando las distancias, o como Syriza en Grecia. Un sujeto político que esté dispuesto a tomar partido hasta mancharse. Hay que estar en la calle y eso significa contaminarse de muchas cosas buenas y a lo mejor otras no tan buenas. A la gente joven que no piensa votar yo le digo que olé sus narices porque eso es lo que quiere el PP.

Este nuevo sujeto político que señala, ¿qué programa de mínimos y qué rasgos estructurales debería tener?

En primer lugar, debería frenar radicalmente el austericidio, los recortes sociales y los ataques al Estado del bienestar. Esto no quiere decir volver al pasado sino construir un nuevo bienestar. Por otro lado, debe frenar todos los ataques a la democracia y plantear una nueva ley electoral, abrir un proceso constituyente, con todo lo que esto significa, y acabar con el régimen corrupto. Las medidas anticorrupción y contra la corrupción solo se pueden implementar si creamos sujetos políticos nuevos porque la corrupción ha penetrado en gran parte del aparato institucional de forma que ya es consustancial a él.

Ha hablado del proyecto ‘Suma’ como un “proyecto ilusionante”. La pregunta que surge muchas veces es si Izquierda Unida, como partido que proviene del sistema del 78 y que ha pactado en numerosas ocasiones con el PSOE, genera la suficiente confianza para poder liderar este cambio. IU ya se autoproclamó como la Syriza española.

Lo primero que quiero aclarar es que IU no es la Syriza española.

Cayo Lara lo dijo.

Y yo digo que no lo es. No quiero lanzar ningún dardo contra IU, pero sólo tenemos que ver la composición de Syriza para ver que IU no es la Syriza española. A lo mejor esta Syriza podría surgir de Suma, pero también quiero aclarar que Izquierda Unida no es el único impulsor de ‘Suma’. Se trata de una operación colectiva en la que no sólo hay partidos, sino que hay también movimientos sociales, asambleas y sindicatos, como el Sindicato de Estudiantes. Es mucho más amplio de lo que significaría IU e incluso hay personas que están en ‘Suma’ y que militan en otros partidos políticos. Por lo tanto, lo que hay que construir es esa Syriza, y que sea una combinación de comunistas, socialistas, ecologistas, ecosocialistas y de personas que están hasta las narices de todo esto y que tienen muy claro que hay que acabar con la corrupción, que hay que crear una banca pública y que hay que acabar con el negocio de la deuda. También sería un error dirigirse sólo a la izquierda, hay que recuperar el concepto de pueblo y ciudadanía y el pueblo se construye porque significa una voluntad colectiva. En estos momentos, lo más hermoso sería ser capaces de comenzar un pueblo de izquierdas que sea capaz de impulsar esto.

¿Crees que Suma puede ser el germen de esta nueva fuerza política?

Lo creo.

Sin embargo, en las últimas asambleas de ‘Suma’ están surgiendo discrepancias sobre la hoja de ruta a seguir. ¿Se pueden resolver estas discrepancias o el futuro de Suma se presenta gris?

Creo que estamos condenados a buscar acuerdos. En estos momentos, hay una situación en este país que es que el PP, a pesar de lo que está robando y de estar ejecutando un programa de manera autoritaria, sigue siendo el partido más votado en todas las encuestas. El PSOE está en un estancamiento del que no sale porque no tiene ideas y no tiene la confianza de la gente e IU ha crecido de una manera espectacular en intención de voto, pero parece que ya ha llegado a su techo. Eso es una explicación de que la gente está esperando otra cosa. Tenemos que ser capaces de romper con los proyectos autónomos y acercarnos todos, incluidos los nacionalismos de izquierdas, a quienes les diría que entre la cuestión nacional y la cuestión de clase hagan prevalecer la cuestión de clase, sin olvidar el derecho a decidir. En este momento, lo importante es defender la democracia.

“La derecha venezolana, como la española, solo es democrática si gana las elecciones”

Análisis sobre las elecciones municipales venezolanas en Radio San Borondon

Capriles ha fracasado en su idea de convertir las elecciones municipales en un plebiscito contra el gobierno de Maduro, dijo

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SB-Noticias.- El politólogo Carlos Martínez, miembro de Construyendo la Izquierda, realizó un análisis de los resultados electorales venezolanos que han deparado la amplia victoria del chavismo y aseguró que el imperialismo ha vuelto a fracasar en su intentona de acabar con el gobierno socialista del pueblo en Venezuela.

Martínez opinó que la campaña criminal de la derecha oligárquica venezolana, apoyada en la prensa imperialista internacional, para tratar de poner al pueblo de Venezuela contra del socialismo que lidera Nicolás Maduro ha fracasado estrepitosamente, porque lejos de acercarse a su propósito, ha obtenido una derrota amplia y significativa.Los resultados electorales, escrutado un 98% de los votos emitidos, pone de manifiesto que el PSUV ha crecido, superando incluso las expectativas, lo cual demuestra que el socialismo y el chavismo siguen muy vivos en Venezuela, explicó el experto en política latinoamericana, para quien hay que felicitar a los socialistas venezolanos que lucharon voto a voto en una campaña muy dura, hay que felicitar a todo el Gran Pueblo Patriótico, pero especialmente al pueblo de Venezuela que se ha levantado contra el golpe de estado económico que la derecha y la oligarquía estaban dando en el país para tratar de derrocar al gobierno de Maduro.

Desde su punto de vista, la derecha venezolana ha recibido un duro golpe por parte del pueblo, que le ha dicho en estas elecciones del domingo que la revolución bolivariana sigue adelante, tras lo que recordó que en los momentos más duros para el gobierno de Maduro, el presidente ha defendido que ese proceso iniciado por Chávez estaba muy vivo, lo que le llevó a tomar medidas drásticas, criticadas por la prensa internacional del sistema a través de la manipulación intencionada, que paradógicamente son las que han hecho avanzar al chavismo con respecto a las pasadas elecciones generales, hasta superar a la MUD por más de 6 puntos.

Hablamos de medidas que básicamente se han centrado en la lucha contra la corrupción política, actuando contra todo aquel político o funcionario que violara las normas, sin distinción ideológica, pero sobre todo centradas contra la corrupción empresarial que llevó a la oligarquía a esconder productos de primera necesidad, para especular con los precios, con el objetivo de llevar al pueblo en contra del gobierno.

Carlos Martínez puso en valor varios aspectos de estos comicios. Aunque normalmente es difícil hacer una comparativa entre elecciones municipales y presidenciales, destacó que en Venezuela hablamos de municipios que acogen a millones de votantes, por lo que la victoria del PSUV y sus partidos pequeños en 257 de los 335 municipios se puede considerar de abrumadora, pero es que además se trató de unos comicios con una participación más elevada de los acostumbrado, lo que pone de manifiesto que el pueblo de Venezuela ha comprendido el enorme valor de estos comicios.

Tras recordar que a Henrique Capriles, lìder de la oposición, lo asesora entre otros Felipe González, dijo que la derecha y la extrema derecha de Venezuela han pretendido convertir estas elecciones en un plebiscito contra el gobierno de Maduro, pero esa estrategia de dura confrontación les salió mal porque no solo no ganaron, como pensaban, sino que han perdido feudos importantes, pero sobre todo han perdido muchos votos en los que consiguieron la victoria.

Lo peor para Capriles y la derecha venezolana es que no aprenden de sus errores, dijo el politólogo, quien recuerda que mientras los dirigentes del PSUV han reconocido las derrotas en los municipios ganados por la MUD, por escasas diferencias que fueran (algunas por debajo de un punto), la derecha no acepta que ha perdido y salen en la prensa sus dirigentes hablando de un país dividido.

Carlos Martínez recuerda que Venezuela es de los países que más elecciones celebra en el mundo (casi una cada año) y en todos los comicios celebrados en los últimos catorce años, salvo en uno, el chavismo ha ganado, la mayoría de las ocasiones holgadamente, por lo que afirma que esa oligarquía venezolana, que es capaz de esconder productos de primera necesidad para colocar al pueblo en contra del Gobierno, carece de credibilidad, como ha puesto de manifiesto el pueblo dándoles la espalda.

“CLI-AS pretende rescatar el socialismo de las garras del neoliberalismo”

Entrevista en Radio San Borondón sobre el socialismo y la unidad de la izquierda.

Explicó que CLI-AS pretende seguir la estela de organizaciones como el partido de Jean-Luc Mélenchon (Francia) o Die Linke en Alemania

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SB-Noticias.- Carlos Martínez, miembro de Construyendo la Izquierda (CLI-AS), reflexionó en el programa La Trapera de Radio San Borondón sobre la primera Asamblea Federal de la organización celebrada en Madrid este pasado fin de semana y dijo que se ha dado un gran paso adelante al construir ya una estructura organizativa, que se caracteriza por ser participativa y en red.

En este sentido, el portavoz de CLI-AS explicó que hay un secretariado permanente que se va a encargar de las funciones de administración, pero además se cuenta con un órgano político muy amplio, denominado Comité Federal de Coordinación, que estará en cargado de mantener la tensión y las discusiones.

Explicó que la organización surgió como ocurriera en Francia con el partido de Jean-Luc Mélenchon, con quien Construyendo la Izquierda tiene muchos puntos en común, o como surgió Die Linke en Alemania cuando rompieron con el Partido Socialdemócrata porque estaban hartos del viraje hacia el centro derecha, o como muchos socialistas griegos que están trabajando en Syriza.

De este modo, a CLI-AS le mueven dos valores fundamentales, por un lado rescatar el socialismo de las garras del neoliberalismo o de “un liberalismo progresista ligero, flaco y débil”, así como tratar de colocar al socialismo en donde se merece, es decir, como un elemento no solo de lucha y transformación, sino como una organización que trabaja por construir una nueva sociedad.

Carlos Martínez explica que una de las ponencias que se pusieron en marcha fue de carácter teórico-práctico, puesto que si dicen que son socialistas, en su sentido más amplio y transversal, pero no hablan de cómo transitar hacia la construcción de una sociedad más socialista, es como tener un jardín sin flores, ya que entiende que un socialista tiene que decir y tiene que defender que quiere construir una sociedad socialista.

“A un socialista no le puede gustar una sociedad capitalista, por lo que se tiene que proponer a la sociedad, a las clases trabajadoras y populares, una ruta, una senda, por la que caminar hacia el socialismo” dijo el politólogo, quien añade que en esta Asamblea se estuvieron tratando diferentes enmiendas sobre la situación económica actual, sobre qué alternativas ofrecer, pero también sobre qué hacer en política para tratar de enfrentarse con claridad y con éxito al neoliberalismo que nos está dominando.

“Las víctimas del terrorismo etarra se han convertido en un lobby político de presión”

En Radio San Borondón hablando de diversos temas de actualidad.

Dijo que la AVT es una asociación manipulada y fácilmente manipulable por la extrema derecha, incluida el ala más radical y reaccionaria que del PP, es decir, su sector neofalangista

ImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.- Así se posicionó en La Trapera de Radio San Borondón el politólogo Carlos Martínez, miembro de ATTAC y de Construyendo la Izquierda, a la hora de hacer una valoración sobre la manifestación convocada por las víctimas del terrorismo este fin de semana en Madrid contra la sentencia del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos que acaba con la doctrina Parot en España.

El politólogo dijo que siendo realistas, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) es una asociación manipulada y fácilmente manipulable por la extrema derecha, incluida el ala más radical y reaccionaria que está dentro del PP, es decir, el sector neofalangista o neofranquista que se ha hecho fuerte dentro del partido que hoy gobierna en el país. Opinó que la AVT desde hace mucho tiempo viene siendo utilizada políticamente por esos sectores reaccionarios, porque si bien es cierto que en la asociación convergen familiares y víctimas del terrorismo, no es menos cierto que han sabido colarse algunos torturadores y personajes de extrema derecha que añoran la dictadura, lo cual no deja de ser paradógico.“Intentan pasar por demócratas a personajes que siempre han defendido la dictadura” señaló, al tiempo que llamó la atención sobre el hecho de que también se hagan pasar por víctimas personas que más bien fueron verdugos durante el régimen, dicho lo cual entiende que lo que se debe denunciar es el doble rasero de que no estén ahí las víctimas del terrorismo franquista.

“¿Dónde están las víctimas del terrorismo franquista? ¿Dónde están las víctimas del terrorismo falangista? ¿A cuántos requetés, miembros de pelotones de ejecución, se les ha aplicado la doctrina Parot? ¿O cuantos brigadistas torturadores han sido juzgados? ¿Qué ha pasado con los crímenes del franquismo? ¿Qué ha pasado con los cientos de miles de personas que yacen todavía en cunetas, sobre las que no se ha hecho ninguna justicia y que son víctimas del terrorismo del régimen de Franco?” cuestionó el activista social, para criticar el cinismo que ha rodeado a esta convocatoria.

“Ya está bien, porque a las familias de las víctimas de Franco ni nadie les dio un piso por ser hijos de un rojo fusilado, ni nadie les puso un psicólogo, ni nadie les resarció con ningún tipo de beneficio como sí tienen las víctimas del terrorismo ligado a ETA”, afirmó Martínez.

El problema que encuentra es que las víctimas del terrorismo etarra se han convertido en un lobby político de presión, lo cual es inaceptable, porque ellos no son quienes para condicionar el proceso de paz, ni para poner las reglas del nuevo proceso político, dijo para concluir que la AVT al final se está convirtiendo en un reducto de la extrema derecha española.

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