Archivo de enero, 2011

Reflexiones ante las posibles consecuencias del pacto sobre las pensiones

Ante los avances o filtraciones m谩s o menos interesadas que sobre el pacto de contra-reforma de pensiones acabamos de conocer, propongo que sean analizadas con m谩s detalle cuando conozcamos el texto completo o bien el anteproyecto de ley que el Gobierno Zapatero apruebe hoy viernes.

A primera vista, y con premura, reconozco que podemos estar ante un retroceso hist贸rico respecto del derecho a la pensi贸n actualmente vigente que tendr谩 graves consecuencias para la credibilidad de los sindicatos y debilitar谩 la capacidad de responder a las futuras agresiones sociales y pol铆ticas. Los peores temores se han cumplido. Pero lo peor es que la regresi贸n que se aprecia pasar谩 factura a toda la izquierda social, lo queramos o no.

Es por ello que creo que por sentido de la responsabilidad estamos en condiciones de exigir a las c煤pulas de CC.OO. y de UGT que rectifiquen y al menos antes de firmar nos escuchen. ATTAC y otras muchas organizaciones de la sociedad civil impulsamos el 茅xito de la Huelga General del 29 S y nos movilizamos como una sola persona. Merecemos pues respeto.

La gravedad de la crisis que sufren de forma especial las clases populares y trabajadoras y las y los j贸venes, hacen imprescindibles seguir fortaleciendo las plataformas unitarias y no sectarias, para la acci贸n y la movilizaci贸n.

Pensiones, pero tambi茅n Cajas de Ahorros bancarizadas y puestas en almoneda para la banca y los fondos de inversi贸n internacionales. Todav铆a m谩s privatizaciones y recortes sociales y salariales posibles nos obligan a una acumulaci贸n de fuerzas que este pre-acuerdo puede hacer peligrar, m谩xime cuando de los 67 a帽os se hab铆a hecho blas贸n de lucha y l铆nea roja a no traspasar.

Puede entrar en la l贸gica confusa y nada ideol贸gica, adem谩s de socioliberal, de Rodr铆guez Zapatero el deseo de inmolarse por tranquilizar a los mercados, pero que en su inmolaci贸n arrastre a CC.OO. y UGT es muy dif铆cil de entender. Hay que resistir chantajes y saber que la derecha que viene, el PP y las derechas nacionalistas, tienen la voluntad de aniquilar el sindicalismo e impedir el derecho de huelga y de negociaci贸n, pero lo de ponerle la alfombra roja al objeto de, a煤n sin pretenderlo, facilitarle la faena, es al menos incomprensible.

En mi opini贸n, deber铆amos expresar nuestro desacuerdo con el pre-pacto alcanzado llamando a la ciudadan铆a y a los trabajadores a movilizarse para rechazarlo y hacer llegar dicha oposici贸n a las direcciones sindicales para que no ratifiquen el acuerdo en las pr贸ximas reuniones de sus 贸rganos confederales.

El grand铆simo n煤mero de paradas y parados de mediana edad, que se incrementar谩, dejar谩 a cientos de miles de personas camino de la exclusi贸n. Nuestros hijos y nietos temer谩n llegar a los 60 a帽os en las condiciones actuales del 鈥渕ercado鈥 de trabajo.

A quien hay que apretarle las clavijas es a la banca, a las transnacionales, a los fondos especulativos, a los especuladores, no a los sindicatos y menos a las clases trabajadoras, a los aut贸nomos a las PYMES.

No se puede hablar de reformas sin reformar el sistema financiero y el cr茅dito. No puede cargarse a las espaldas de las clases subalternas la garant铆a para el pago de la deuda, as铆 como la re-capitalizaci贸n y rescates de la banca privada, y que los fondos de inversi贸n especulativos no paguen impuestos y encima encuentre refugio legalmente tolerado todos ellos en los Para铆sos Fiscales.

Cuando la soberan铆a popular est谩 puesta en cuesti贸n por los 鈥渕ercados鈥 no se pueden negociar retrocesos, y menos a cambio de no tocar lo fundamental, es decir, el mundo financiero. Lo que ahora est谩 en cuesti贸n es la propia democracia en s铆. Hay que reaccionar ya.

No es mi voluntad agredir a los sindicatos de clase, a todos ellos, pero las dirigencias sindicales de CC.OO. y UGT deben entender, y lo digo fraternalmente, que el adversario son los bancos y los mercados, que no se puede retroceder y menos ahora, por lo que entiendo se les puede y debe exigir, que a煤n reconociendo su derecho e incluso obligaci贸n de negociar, nada les obliga a ceder.

La verdadera necesidad ahora, en mi humilde opini贸n, es que no haya ninguna persona parada sin prestaciones, nadie expulsado de su vivienda por no poder pagar la hipoteca, as铆 como reformar profundamente el sistema fiscal, defender el reparto, y la justicia distributiva. Lograr la Banca P煤blica, nacionalizar las Cajas de Ahorros, al completo y de verdad. Pero no ceder en derechos que tanto cost贸 conseguir.

A 100 por hora

Los acontecimientos se producen con una rapidez pasmosa. Ya se sab铆a que en periodos de aguda crisis y excepcionales todo rueda con inusitada rapidez.

Lo cierto es que el deterioro de lo social, la reducci贸n de derechos por los que tanto luchamos y el miedo de tanta gente despistada, desinformada y manipulada por unos medios de desinformaci贸n e intoxicaci贸n masiva, hace que constantemente muchas personas vivamos en una permanente ducha escocesa de euforia movilizadora y depresi贸n realista, o paciencia esperando tiempos mejores. Pues bien ya no es hora de paciencia o nos robar谩n la cartera, nos hurtar谩n nuestro derecho a vivir dignamente.

En un solo d铆a, en el estado espa帽ol, hemos pasado a ver como se restringe el derecho de huelga y se castiga a los y las obreras del metro de Madrid a no hacer huelga o tenerla tan restringida que es ineficaz; porque trabajan transportando gente y son un servicio esencial; es decir no pueden defenderse pues su trabajo es ese. Un juez restringe un derecho fundamental y aqu铆 no se monta ning煤n esc谩ndalo. El PP de Madrid puede frotarse las manos, pues esto se extender谩 y cuando ellos gobiernen terminar谩n la faena, as铆 que hay que imped铆rselo ya.

Pero gentes que se dicen progresistas ese mismo d铆a siguen empe帽adas en hacernos trabajar hasta los 67, condenando a un futuro incierto a cientos de miles de trabajadoras y trabajadores y no pasa nada. Tambi茅n nos piden coticemos 40 a帽os para una pensi贸n completa, en un tiempo en el que los j贸venes que puedan cotizar 35, se dar谩n con un canto en los dientes.

Pero ese mismo d铆a se lanza un plan de recapitalizaci贸n de las Cajas de Ahorro, que en realidad les obliga a bancarizarse y a ser pasto de fondos de inversi贸n especuladores internacionales y de la banca 鈥渘acional鈥.

Se pretende decir que nuestras Cajas lo han hecho mal, y as铆 esconden, ocultan las miserias, negligencias y fallos de los Bancos privados espa帽oles, verdaderos causantes de la burbuja inmobiliaria y sus miserias. El error de las Cajas fue imitar a los bancos, pues ni pod铆an, ni deb铆an, ni esa era su funci贸n. Ahora se les amenaza con una suerte de nacionalizaci贸n para impulsar su privatizaci贸n.

El cr茅dito no fluye, se hace dif铆cil, si no imposible para mucha gente. Por eso, en lugar de propiciar esa suerte de socialismo para ricos, es decir cargar a las clases populares y trabajadoras con toda clase de sacrificios para transferir fondos p煤blicos a la banca y garantizar las deudas a los bancos alemanes y franceses entre otros, recapitalizando de paso a los bancos privados patrios. Si se quiere recuperar el bienestar y la vida digna del pueblo, hay que hacer justo lo contrario.

Es por eso que los sindicatos mayoritarios, si no quieren perder el apoyo que conservan todav铆a, deben ser fieles por encima de todo a quienes representan y hacerse fuertes junto con los d茅biles, con el paro, con la exclusi贸n. Enfrentarse contra el empobrecimiento generalizado y recordar que en la casa de los banqueros, los especuladores, los ricos, no hay crisis. En la de millones de parados y paradas, sin embargo, ronda la exclusi贸n social.

Es por eso que la ciudadan铆a se debe empoderar e impedir esta deriva directa hacia el hoyo y combatir la DICTADURA de los mercados. La tiran铆a de los mercados, la burla a la soberan铆a popular por parte de los mercados, de los banqueros y de pol铆ticas y pol铆ticos neoliberales. La izquierda no est谩 para tranquilizar a los mercados, est谩 para gobernar o intentar hacerlo cumpliendo sus programas y tratando de transformar esta injusta sociedad y no acomodarse a ella y en ella.

El objetivo de las izquierdas es transformar una sociedad injusta. Pero nadie nos regalar谩 nada. Por eso ATTAC trata de informar y movilizar, formar y organizar las resistencias.

Muchas y muchos ciudadanos decimos basta ya. Hay que pegar un zapatazo en la mesa y expresar, alto y claro, que aqu铆 estamos la ciudadan铆a activa dispuesta a encontrarse y converger. El 19 de Febrero en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid, a las 11h os esperamos a todas y todos, os convocamos a encontrarnos y tratar de unirnos para que nuestra voz, sea escuchada por todos: el gobierno, la banca y los poderosos, pero tambi茅n los sindicatos y la izquierda. Si las pol铆ticas neoliberales avanzan a 100 por hora, nosotras y nosotros hemos de empezar a circular a 120 km hora.

Carta abierta a un dirigente sindical desmoralizado

Se que est谩s sentado en la mesa de negociaci贸n frente a gentes que afirman poseer mucha informaci贸n y manejan ciertos, (pocos en realidad), resortes de poder. Se que te est谩n abrumando con datos muchos de ellos inciertos. S茅 que te intentan junto con la prensa de derechas y centro-derechas, pues no hay otra, anonadar dici茅ndote que la econom铆a espa帽ola depende de que aceptes las 鈥渞eformas鈥. S茅 que ponen en tus manos la supervivencia del estado del bienestar o lo que queda de 茅l, y de lo poco que se pueda conservar del mismo tras la ofensiva exitosa de los mercados, es decir de la Banca.

Pero tambi茅n se que est谩s ah铆 sentado solo y preocupado, tras haberse hundido este tinglado gracias al casino financiero, la burbuja financiera y la burbuja inmobiliaria, que tan grandes beneficios le produjo a los banqueros y que ahora que ellos tienen incertidumbres y p茅rdidas en lugar de apretarles las clavijas a quienes son los 煤nicos culpables, te las aprietan a ti. Cuando te aprieten recuerda a gente de tu barrio que ya no tiene subsidio de paro alguno y comen de la pensi贸n de la suegra. Acu茅rdate de tu sobrina con 28 a帽os, licenciada en Literatura y que no tiene trabajo, pues tras tres meses de cajera en un supermercado la han despedido, es decir, con veintiocho a帽os insisto, solo tiene tres meses cotizados, mientras t煤 a su edad ten铆as ya diez a帽os de cotizaci贸n.

Recuerda las huelgas que tuviste que organizar para conseguir lo que ahora te piden aceptes 鈥渞eformar鈥 renunciando a ello por el bien de Espa帽a, es decir de la Banca, nacional e internacional. Recuerda las veces que tuviste que pasar por comisar铆a por exigir un convenio justo.

Pero sobre todo, RECUERDA que no est谩s solo. Es cierto que los Sindicatos, entre otras tareas negocian y deben negociar, pero hay cosas en las que no pueden ceder, menos en lo que es ir marcha atr谩s.

Cierto que hay mucha gente con miedo. Cierto que el derecho de Huelga ya no es real, pues la precariedad laboral que el neo-liberalismo ha implantado solo permite hacer huelgas en grandes factor铆as o en la administraci贸n. Pero cierto es que hay muchas y muchos trabajadores inseguros, con una rabia que no saben como expresar, pero que necesitan de la resistencia de gentes como t煤 y de otras muchas que sin estar en la mesa estamos en la resistencia y en la esperanza de cambiar el mundo a mejor.

Hay muchos argumentos que rebaten lo que te dicen e insin煤an. Es m谩s dif铆cil no rendirse, lo sabemos, pero t煤 tienes responsabilidades ante las clases populares y no ante los mercados, porqu茅 si la voluntad real de los mercados se implantase t煤 estar铆as otra vez en la clandestinidad.

Ahora vivimos una nueva dictadura, la de la Banca. La soberan铆a popular est谩 en peligro y hay que defender otra vez la democracia frente a los mercados. Por eso aunque te agobien y amenacen con cortarte las subvenciones y que tengas que despedir a los y las liberadas, aguanta. Cuando se volvieron a levantar los sindicatos no hab铆a profesionales del sindicalismo y estaban los que estaban, es decir no hab铆a trepas ni maltrabajas.

Que miedo puedes tener si cumples con tu cometido de defender los logros laborales y las anteriores victorias sociales, que entre muchas y muchos arrancamos incluso a una dictadura entonces pol铆tica.

Hay personas que le est谩n haciendo un gran da帽o a la izquierda. No te dejes pues enredar en esa operaci贸n que prefiero pensar que de forma inconsciente, pero dise帽ada desde fuera, est谩 tratando no solo de implantar un plan tipo FMI, que nos llevar谩 a la ruina, sino de paso desprestigiando las ideas por las que tanta gente luch贸.

Somos la 煤nica esperanza de mejora y avance. Enfrent茅monos pues a la dictadura de los mercados, a las pol铆ticas neoliberales y sobre todo a la resignaci贸n de que esto solo lo arregla la derecha.

La derecha est谩 desgastando y desangrando a la izquierda, a los sindicatos, a los movimientos sociales, sin mancharse las manos, y si no 驴por qu茅 todos los medios de comunicaci贸n incluidos los p煤blicos, est谩n censurando lo que est谩 ocurriendo en Murcia? En Murcia hay una aut茅ntica movilizaci贸n social, una revuelta pacifica y social con un enorme apoyo popular. Esto demuestra que la gente sale a la calle, si es capaz de ver las agresiones que sufre.

2011, el mundo no es ya lo que era

Llevo tiempo escribiendo y afirmando (junto a personas de m谩s alta categor铆a intelectual que yo) que el mundo ya no es lo que era hace tan solo diez a帽os. Plantearse cambiar el mundo, creer que otro mundo es posible y no analizar la nueva correlaci贸n de fuerzas, o pensar que estamos como en 1998, es una simpleza que nos puede llevar a cometer errores o vivir en una depresi贸n constante, pensando que el imperio y el capitalismo anglosaj贸n son invencibles.

Ni una cosa ni otra. Cierto es que el poder de las potencias centrales sigue siendo tan fuerte como arrogante, pero menos. Como dir铆a el castizo 鈥渕enos lobos, Caperucita鈥. Sin embargo, observo que a la hora de analizar estos hechos por parte de los pensadores y pensadoras europeas y espa帽oles en especial, no se presta a la observaci贸n geoestrat茅gica la debida importancia. Mientras que en nuestro Estado, por parte de la prensa empresarial del sistema, si se le otorga gran importancia de forma especial a los escritos de un llamado 鈥淩eal Instituto Elcano鈥, cuyos derechistas y descaradamente pro-neoliberales e imperialistas an谩lisis son ampliamente difundidos e impuestos como la verdad. Al tiempo que se silencian y censuran otros puntos de vista contrastados.

Entre otras cosas ah铆 radica parte de la diferencia entre los polit贸logos/as pensadoras/es europeos y angloamericanos tanto de izquierdas como los de derechas, pues mientras estos analizan hasta el mil铆metro las evoluciones pol铆ticas y econ贸micas de los BRICS y los estados no neoliberales o en proceso de dejar se serlo, los pensadores de izquierdas europeos y europeas estamos todav铆a mayoritariamente abrumados por la fuerza de la dominaci贸n cultural, ideol贸gica y econ贸mica del poder establecido en nuestro espacio vital e intelectual.

Sin embargo, muchos pensadores de izquierda latinoamericanos, asi谩ticos y africanos han adoptado ya otro visor de la realidad mundial, cierto que con reservas y prudencia, pues las dentelladas del viejo lobo imperial, a煤n en su decadencia, pueden ser peligrosas y da帽inas, sin embargo si se atreven a analizar el declive imperial del norte.

El hecho es que, siguiendo a Wallerstein podemos afirmar, y de hecho lo afirmo bas谩ndome en su autoridad, que el sistema-mundo est谩 cambiando.

La soluci贸n neoliberal

El hecho de vivir en el 谩rea regional m谩s ultraliberal del mundo, la Uni贸n Europea, no nos deja en ocasiones vislumbrar lo que ocurre a nuestro alrededor, abrumados tal vez por la met贸dica tarea de los gobiernos europeos y la burocracia de Bruselas en desmontar, destruir y desprestigiar precisamente la mejor aportaci贸n de la Europa contempor谩nea al mundo, seg煤n Susan George, el estado social.

Lo que realmente est谩 ocurriendo es que la receta de las oligarqu铆as pol铆tico-econ贸micas europeas para competir en el nuevo mundo que llega, es precisamente desmontar todas las cargas y controles democr谩ticos de los capitales anglo-europeos, cercenando para conseguirlo los derechos sociales, y conducir a una 鈥渢ercer mundializaci贸n鈥 de las clases populares y trabajadoras europeas. Es decir, ellos s铆 saben que esto cambia, luego su receta es desmontar todo obst谩culo fiscal, social y democr谩tico que impida al capitalismo 鈥渆uropeo鈥 el ser 鈥渃ompetitivo鈥 frente al peligro asi谩tico.

Por otra parte, los medios de comunicaci贸n de las potencias centrales siguen haciendo creer a sus clientes cautivos, a las masas narcotizadas por su desinformaci贸n, que la comunidad internacional de valores, la democracia y por tanto la cultura y la fuerza est谩n en manos exclusivamente de angloamericanos y europeos. Para cualquier peri贸dico o televisi贸n de Europa occidental y del norte de Am茅rica, la comunidad internacional no son m谩s de diez estados, todos ellos blancos, cristianos y occidentales o bien aliados japoneses, israel铆es, o s谩trapas a sueldo en el tercer mundo.

El racismo anti-isl谩mico, la fobia y el miedo ante el chino, el oscuro objeto de deseo del mulato o mulata, bueno para la danza o el f煤tbol, pero incapaz para la pol铆tica 鈥渄emocr谩tica鈥, adem谩s de corrupto, nos hace vivir en un mundo tan irreal como ya inexistente. Ser谩 que, por estos lares, no hay corrupci贸n y cientos de chorizos, sin oficio ni beneficio, metidos en pol铆tica.

Se califica de dictadores a l铆deres electos democr谩ticamente por porcentajes de voto que har铆an palidecer de envidia a cualquier dirigente europeo, y se quedan tan panchos.

驴Pero mientras tanto cual es la realidad y cuales los s铆ntomas de la decadencia del Norte y su sistema mundial ante su 鈥渆xportaci贸n de la democracia y la civilizaci贸n鈥, aunque sea a tiros? Empantanadas las operaciones y expediciones militares de conquista, la estrategia se les vuelve m谩s complicada. Los generales usamericanos y brit谩nicos saben que no pueden vencer y optan por la vieja t茅cnica de los ej茅rcitos coloniales de principios del siglo XX de comprar y pensionar a jefes territoriales y/o religiosos para no ser atacados, mientras sus colegas espa帽oles le rezan a la Inmaculada -patrona de la Infanter铆a espa帽ola- para no sufrir emboscadas en Afganist谩n, o ser copados entre dos fuegos en L铆bano. Las aventuras coloniales, desde finales del siglo XIX, siempre han acabado en fracaso a medio plazo.

As铆 pues, al menos hay que controlar las retaguardias metropolitanas y para ello, la propaganda es clave. Los medios de comunicaci贸n se encargan de ello, atemorizando contra los chinos, mintiendo descaradamente sobre los procesos latinoamericanos, a pesar de que ni Fidel o Ra煤l Castro, Ch谩vez o Evo Morales tengan absolutamente nada que ver con la crisis financiera del Norte y los abusos inmorales de su banca. Al rev茅s, el 煤nico sitio donde los bancos espa帽oles ganan algo de dinero es en Latinoam茅rica.

Europa versus BRICS

Pero resumiendo mucho esa es la situaci贸n: control sobre las clases trabajadoras y reducciones de sueldos y derechos, privatizaciones de servicios p煤blicos, favoreciendo el negocio privado a costa de las clases subalternas, sosteniendo a los bancos subvencion谩ndolos con abundant铆simo dinero de la Hacienda p煤blica, lo que incrementa la deuda y para colmo de todo rebajas impositivas a los m谩s ricos. Justo lo contrario de lo que est谩 ocurriendo en la mayor铆a de los BRICS.

El gasto social, los paulatinos incrementos salariales, las nacionalizaciones o re-nacionalizaciones, con la excepci贸n de Rusia (si bien no en todos los sectores), as铆 como la existencia en todos ellos de poderosas bancas p煤blicas y sectores de producci贸n estrat茅gicos en manos de las Republicas, son las pol铆ticas dominantes en los BRICS y en potencias cercanas a ellos, como Argentina, Venezuela, Turqu铆a entre otras. No olvidemos tampoco que la Sud谩frica creada por Mandela ya es BRIC -de ah铆 la S-.

Al igual que Brasil y China han hecho de la abandonada a su suerte 脕frica sub-sahariana, objetivo prioritario de inversiones y comercio, pero tambi茅n de penetraci贸n geoestrat茅gica, no se olvide.

Se nos habla de su ausencia de democracia o la mala calidad de la misma en el resto del mundo no cristiano-occidental, cuando por ejemplo Brasil tiene un sistema electoral m谩s moderno, transparente y eficaz que los Estados Unidos de Am茅rica. Europa ha sufrido en los 煤ltimos diez a帽os la mayor restricci贸n de derechos democr谩ticos, comenzando entre otros muchos ejemplos por la ley de partidos o la muy anterior ley electoral espa帽olas, ejemplos tan poco edificantes como exportables. Por no decir las leyes represivas y racistas brit谩nicas o el estado autoritario que vive Italia, aunque claro, es un autoritarismo liberal y por tanto asumible por las y los poderosos judeocristianos.

Siendo justos, en todas partes cuecen habas. La democracia imperfecta y capitidisminuida campa por todo el mundo y esa es parte de nuestra lucha y denuncia.

Pero empecemos por enunciar como est谩n las cosas, al menos:

– Estamos seguramente ya en la post-globalizaci贸n y la actual guerra de divisas es un ejemplo de ello.

– Los emergentes y los chinos en especial, practican un nacional-capitalismo. El Partido Comunista Chino, como afirma mi amigo Manuel Monereo, les dio definitivamente la independencia a chinas y chinos, pero no ha construido el socialismo. Tal vez lo primero era poder ser por fin independientes.

– Las alianzas indo-rusas en el aspecto tecnol贸gico y militar. El creciente inter茅s de Alemania por China y Rusia indican que en las oligarqu铆as centroeuropeas algo comienza a olerse, y se sabe que Francia y la RFA se est谩n resituando.

Podr铆a ser m谩s prolijo, pero esto pretende ser un art铆culo de divulgaci贸n, con algunas alternativas.

Por lo que, ante la decadencia de los EE.UU., la Uni贸n Europea, pero tambi茅n su aliado japon茅s, est谩 claro que unir nuestra suerte econ贸mica y mundial a la santa alianza entre la City de Londres y Wall Street de Nueva York, no solo es una torpeza, es que no conduce a nada. Adem谩s de los ataques constantes que el euro sufre del d贸lar y tambi茅n de la libra, pero sobre todo de la moneda imperial, artificialmente creada y por todo el mundo sostenida.

Hay Alternativas

Que alternativas podemos dar desde la izquierda:

– En primer lugar, informar correctamente y hacer saber a todas las gentes los cambios econ贸micos y pol铆ticos que est谩n produci茅ndose.

– Hacer ver como Latinoam茅rica y 脕frica fueron hundidas y arruinadas por imponerse planes tipo FMI, que son los que se est谩n implementando en Europa y en Espa帽a, de forma especial. Como las privatizaciones masivas condujeron a Argentina al corralito y tambi茅n como la Republica Argentina, haciendo lo contrario, re-nacionalizando y rescatando de la privatizaci贸n al sistema p煤blico de pensiones, entre otras medidas, est谩 saliendo y r谩pidamente -cierto que con fallos, pero saliendo- de la postraci贸n a la que se le condujo.

– Hay que hacer ver lo sinverg眉enzas y mentirosos que son los 鈥渆xpertos鈥 que nos est谩n llevando como corderos al matadero. Est谩n defendiendo y vendiendo como soluciones pr谩cticas neoliberales ya fracasadas.

– Hay Gobiernos amigos de las clases populares y trabajadoras del mundo, y esos Gobiernos ni son los europeos, ni los del Norte. Por eso nos mienten sobre todos aquellos que siguen pol铆ticas diferentes y que sin ser perfectos ni mucho menos, al menos se enfrentan con gallard铆a a los mercados, a la banca occidental a los tratados comerciales injustos.

– El reino de Espa帽a, debe cambiar de pol铆tica econ贸mica y exterior. La pol铆tica exterior espa帽ola no debe estar subordinada a una potencia decadente y econ贸micamente en muy mala situaci贸n, con una abundant铆sima deuda externa como son los EE.UU. y a煤n m谩s su fiel aliado la Gran Breta帽a.

– Hay que buscar acuerdos con los BRICS y acercamiento a otras potencias. Hay que reivindicar en la Uni贸n Europea un multilateralismo real y una sincera alianza de civilizaciones no castrada por el miedo al que dir谩n los jefes. Hay que cambiar no solo el modelo econ贸mico interno, tambi茅n el exterior y ser oposici贸n a la Europa conservadora, nacionalista y ego铆sta, que vive en una vejez autista. Se debe exigir a Alemania que, si est谩 cambiando de alianzas y busca nuevos ejes, nos haga participes, y en 煤ltima instancia no ser 鈥渕谩s papistas que el papa鈥 con la UE, pues tanto Gran Breta帽a en un sentido, como Alemania y Francia en otro, juegan sus cartas.

Pol铆ticamente, las izquierdas debemos trabajar en dos sentidos: el fortalecimiento de los Foros Sociales Mundiales y buscar su impulso transformador, as铆 como en la construcci贸n de una V Internacional participativa, puesto que las fuerzas del capitalismo act煤an a niveles globales, as铆 como las fuerzas conservadoras y derechistas. Esto tambi茅n nos obliga a tejer alianzas mundiales de cara a la solidaridad, pero tambi茅n a salvar al Planeta de la esquilmaci贸n y la destrucci贸n. La defensa de la Madre Tierra nos obliga a actuar conjuntamente.

Las clases trabajadoras y despose铆das, los pobres del mundo, debemos buscar y de hecho ya estamos en ello, pues existen ya instrumentos comunes como la Confederaci贸n Sindical Internacional o los ya citados Foros Sociales Mundiales que tejen la necesaria complementariedad.

El G20 es la historia de un gran fracaso. Debi茅ramos volver la vista al G192, es decir una Asamblea General de la ONU, sin coacciones de socios especiales con derecho a veto, que busque una gobernanza global de la aldea tierra. El G20, nada solucionar谩 pues nada puede solucionar entre intereses muy encontrados y contrapuestos.

Sepan todas y todos que vienen tiempos convulsos, pues el cambio que se est谩 produciendo -y que es m谩s r谩pido de lo que los 鈥渆xpertos鈥 (perm铆tanme que me r铆a cuando escribo esta palabra) occidentales reconocen- debe ser para beneficiar a la humanidad y repartir lo que hay entre todas y todos, porque un cambio puede ser a mejor o a peor. En cualquier caso, en lo malo ya estamos.

La soluci贸n no es el crecimiento. Eso es un mito. La soluci贸n es una vida digna y frugal, pero los que emergen ya no consentir谩n y con raz贸n que nosotras y nosotros, los y las occidentales nademos en el despilfarro, a costa de su pobreza. Por tanto, la 煤nica soluci贸n razonable es el reparto y la dignidad.