Archivo de febrero, 2011

El jefe del estado en Kuwait. Escandaloso.

El emirato de Kuwait, gobernado por una monarquía tradicional, acaparadora de la riqueza petrolera y autoritaria, profundamente autoritaria y pro-occidental, celebra estos días el cincuentenerio de la independencia que le facilitó el Imperio Británico, que es su creador e inventor.

El rey Juan Carlos, “hermano” de Hassan II -e imagino “t√≠o” de Mohamed VI- es tambi√©n “pariente” del autoritario emir de Kuwait.

Imagino que no es casualidad que, cuando todos los pueblos de la Naci√≥n √Ārabe est√°n levant√°ndose por la libertad y democracia, pero tambien por la justicia contra la pobreza y por el pan, revueltas profundamente sociales que incluso han contagiado Kuwait, esta visita no es sino un apoyo a las corrompidas y feudales monarqu√≠as √°rabes que explotan y reprimen a sus pueblos.

Pienso que lo √ļnico medianamente decente que podemos hacer ahora en SOLIDARIDAD con nuestros hermanos y hermanas √°rabes, es exigir la dimisi√≥n del Jefe del Estado por esta visita, no solo impresentable, sino tambi√©n torpe y de respaldo a se√Īores feudales que tal vez puedan ser derribados por sus oprimidos pueblos.

Esto debiera ser un esc√°ndalo politico de primer orden.

Los puntos sobre las ies

Informe sobre el proceso de constitución de las mesas de convergencia

En primer lugar, hay que dejar claro que la idea inicial y el grupo impulsor lo constituimos personas no vinculadas a ning√ļn √≥rgano de direcci√≥n pol√≠tica, m√°s bien fuertemente vinculados a los movimientos sociales y ciudadanos.

En segundo lugar, esta propuesta de articulaci√≥n y resistencia c√≠vica surge pues de personas con experiencia y bagaje pol√≠tico y socio-sindical, pero sin compromiso alguno m√°s all√° del moral y √©tico con las ideas transformadoras, la b√ļsqueda de otro mundo posible y la construcci√≥n de una sociedad justa con mujeres y hombres iguales. Pero si algo nos une es el no dogmatismo y el antineoliberalismo, amen de la convicci√≥n en que la ciudadan√≠a autoorganizada es la √ļnica que puede crear un contrapoder efectivo frente a los poderosos y a su instrumento principal, los bancos.

No partimos de un debate ideológico previo. Simplemente de una indignación ante lo que esta sucediendo a nuestro alrededor y de constatar cómo se nos ha hurtado la soberanía popular y vivimos una suerte de dictadura mercantilizada, que todo lo contamina, incluidas las mentes y las relaciones personales, no digamos el efecto destructivo y depredador sobre el medio ambiente.

No hemos pretendido hacer una ‚Äúsumma teol√≥gica‚ÄĚ del pensamiento progresista de verdad o revolucionario consecuente, no √©ramos quienes para hacerlo, tan solo pretend√≠amos, desde abajo, comunicarnos con las de abajo. La ciudadan√≠a, ese gran sujeto pol√≠tico, es la que debe reaccionar y lo √ļnico que pretendemos es mover su conciencia y, libres del cortoplacismo electoral, facilitar humildes cauces para lograr el empoderamiento ciudadano.

Hemos actuado como ciudadanos y ciudadanas libres y sin ataduras. Han circulado informaciones tendenciosas en medios de comunicaci√≥n que apoyan a fuerzas politicas constituidas o en constituci√≥n; en el caso de ‚ÄúP√ļblico‚ÄĚ esto ha sido evidente y no se ha entendido o querido entender que hay otras formas de hacer pol√≠tica, de entender la pol√≠tica. De explorar nuevos espacios y de preocuparse de lo que en el fondo pocos se preocupan, de las y los que sufren, padecen la inseguridad ante un empleo precario, se sienten solos y desamparados frente a la rapi√Īa y la usura de los bancos o se encuentran solas y solos ante unos servicios esenciales privatizados, convertidos en negocio y por tanto crueles ante sus necesidades. Resumiendo: las cosas dolorosamente simples previas a cualquier cuestionamiento sist√©mico.

Se nos ha dicho que no nos hemos dirigido a esta o tal fuerza política. Hemos utilizado la red, contactos personales, pero ni políticos, ni con una lista previa. Quien ha querido estar lo ha hecho porque le ha parecido bien y ha decidido apoyar e incluso saludar a la Asamblea del día 19 de Febrero, pero no hemos excluido a ninguna fuerza política.

Se nos ha visto con precauci√≥n y con desconfianza -‚Äúqu√© har√°n estos‚ÄĚ-, que si el documento es malo, le falta esto, son socialdem√≥cratas, no son anticapitalistas, est√°n al servicio de IU, son la parte bis de su refundaci√≥n, en fin, tonter√≠as.

No hay nadie m√°s que los firmantes, sean de donde sean detr√°s de esto. No hay ning√ļn movimiento ciudadano apoyando, hay gente con ganas de hacer algo, y si esto pincha seremos solo un grupo de pringaos que pens√°bamos que era posible hacer pol√≠tica de otra forma y adem√°s de que esta sea siempre participativa. Dicho lo cual, agradecemos cualquier apoyo que pueda darse, claro, e invitamos a que todas y todos impulsemos un proyecto que permite perfectamente hacer a cada cual sus tareas -incluidas las electorales-, pero tambi√©n permitamos que se creen veh√≠culos participativos amplios, comunes y unitarios, necesariamente amplios. Desde abajo.

Hemos tenido una buena acogida y la seguimos teniendo. Este proyecto no va contra nadie más que contra los que ahogan a la ciudadanía, acaban con sus derechos, extorsionan y controlan a los gobiernos o los gobiernos que aplican politicas neoliberales que extraen de las clases populares y trabajadoras, recursos para favorecer intereses de los ricos, los banqueros y las transnacionales, al tiempo que se genera paro y se extiende la pobreza de forma alarmante.

En estos tiempos estamos luchando contra el capitalismo con propuestas neokeynesianas, socialdem√≥cratas, reformistas, tal es su dureza criminal. Hablamos del reparto m√°s justo de las rentas, de justicia fiscal mediante la urgente aplicaci√≥n de tasas sobre los movimientos de capital financiero, la regulaci√≥n de los mercados, la supresi√≥n de los para√≠sos fiscales. La total igualdad entre mujeres y hombres, el fin del patriarcado, la defensa de lo p√ļblico y de los servicios p√ļblicos, adem√°s de una Europa de las ciudadanas y los ciudadanos y no de los mercaderes. Estamos cuestionando ya el propio capitalismo, pues de estas medidas tan simples y reformistas depende la supervivencia del sistema.

El capitalismo actual necesita de la desregulaci√≥n y el trabajo precario, necesita de los para√≠sos fiscales y la opacidad bancaria, necesita del patriarcado y el autoritarismo para perpetuarse. Necesita de la exclusi√≥n y de la depredaci√≥n territorial para seguir enriqueci√©ndose. Necesita del extractivismo y del militarismo para imponer sus ‚Äúleyes del mercado‚ÄĚ por lo que cuestionar todo esto es ya un programa de cambio real de sistema y del sistema.

Así pues pocos papeles, sabemos de sobra lo que hay que hacer ahora. Gran parte de la izquierda y de los entes con voluntad transformadora están ausentes de las vidas de las gentes normales de pueblos y barrios y la intención de las mesas de convergencia es llegar precisamente a esos lugares.

Mucha gente trabajadora -y pobre incluso- vota a la derecha, ser√° acaso porque son unos vendidos o m√°s bien ser√° que la cultura alienante del neoliberalismo se ha hecho con sus mentes y no ha habido nadie capaz de contrarrestarlo.

Sabemos hacer buenos discursos y elaborar el relato seg√ļn nos convenga, pero la vocaci√≥n de la Asamblea del 19 de febrero era convocar a meternos en el barro.

No era para apoyar e estos o aquellos, era para tratar de apoyarnos entre todas y todos con algo nuevo, con una nueva forma de hacer. Con comodidad, con sentimientos, con amabilidad (¬ŅPor qu√© los mosqueos?) Si no cambiamos de actitud no avanzaremos.

Tenemos la posibilidad de agrupar y construir o tal vez reconstruir lo que los comunistas italianos en los a√Īos cincuenta del siglo pasado llamaron el pueblo de izquierdas, pero con las nuevas realidades y sin etiquetas. No nos pueden lastrar los conceptos, las palabras, solo hemos de sumar voluntades, resistencias y emociones. Hemos de ser capaces de transmitir sentimientos y solo as√≠ movilizaremos a todas y todos.

Por eso surge la Asamblea, por eso tanta gente se adhiere a la vez y en todo el estado. Por eso ni queremos preocupar ni combatir lo existente, todo un rico tejido político, sindical y asociativo especializado y muy interesante, aquí solo buscamos que las personas hagamos algo juntos y les plantemos cara de una vez a los poderosos.

Aclaración imprescindible

El encuentro ciudadano de constituci√≥n de las mesas de convergencia, que se re√ļne el 19 de Febrero en el auditorio Marcelino Camacho de Madrid, no es una operaci√≥n pol√≠tica al uso. No busca apoyar a nadie en concreto, eso es falso. Busca y pretende apoyar al sujeto colectivo de la ciudadan√≠a y denunciar las pol√≠ticas neoliberales que la perjudican.

Se que hay quienes están nerviosos bien porque perjudica sus intereses, bien por que puede ser el embrión de una ciudadanía critica organizada, o bien porque en el futuro le puede dar muchos quebraderos de cabeza a las derechas.

Nosotras y nosotros solo pretendemos lo que decimos en el llamamiento. Tambi√©n se del af√°n destructivo y auto-destructivo que campa por el estado espa√Īol y la profunda mala leche de cierta prensa.

Somos nueve “pringaos” y cuarenta amigas y amigos que, por nuestra cuenta y riesgo y tras un an√°lisis personal, hemos propuesto lanzar una idea y manifestar p√ļblicamente que hay otra salida a la crisis, y esta no es correcta ni beneficiar√° a la ciudadan√≠a en su conjunto.

Queremos ser escuchados, tenidos en cuenta y defender una democracia plena y real que no consiste solo en votar cada cuatro a√Īos, sino en ser protagonistas de nuestro destino y participar.

As√≠ pues, y aunque parezca extra√Īo, estamos ante una operaci√≥n com√ļn y conjunta, no partidaria, c√≠vica, democr√°tica y antineoliberal. Eso si, al margen de la izquierda caviar.

FSM Dakar: coordinando la lucha contra el neoliberalismo

Sin lugar a dudas, y tras reflexionar, pero también leer y analizar diferentes análisis sobre el FSM Dakar 2011, llego a las siguientes conclusiones:

El peso africano y de su dura y cruda realidad ha influido notablemente en las declaraciones del FSM DE Dakar. Es una realidad el peso latinoamericano, africano y árabe en el desarrollo del foro. La presencia europea en su conjunto, siendo importante, no ha sido determinante, afortunadamente en mi opinión.

Las numerosas delegaciones del Magreb han hecho sentir su actual peso pol√≠tico emergente, y para m√≠ ha sido una novedad con respecto a otros Foros. Esto para ATTAC Global ha sido importante, pues ATTAC Marruecos y ATTAC T√ļnez de forma especial han tenido un protagonismo basado en su capacidad, su entrega, pero tambi√©n en su visi√≥n revolucionaria del momento. La apuesta por extender la revoluci√≥n por √Āfrica en su conjunto, y no solo en el Magreb, pudiera parecer pretenciosa, pero es lo que ellas y ellos sent√≠an y difund√≠an. Fathi Chamki, portavoz de ATTAC T√ļnez y actor revolucionario, ha tenido las intervenciones m√°s pol√≠ticas y escuchadas tanto en las reuniones internas de los ATTAC Mundo, como en su brillante intervenci√≥n ante la Asamblea de los Movimientos Sociales y su visi√≥n, que es anticapitalista y antiimperialista, comprometida con las clases trabajadoras y las y los pobres del mundo, ha sido un l√°tigo antineoliberal.

Lo cierto es que, siendo buena nuestra pluralidad, los ATTAC del Sur están más radicalizados que los del Norte. Ellos han elaborado discurso haciendo la revolución y, si bien no estamos en su situación -ni por desgracia a su altura- comparten las dudas y las dificultades profundas del momento, pero indudablemente están en otra fase de acumulación de fuerzas, así como del relato. Creo no obstante que ATTAC, que es internacional, debe estar orgullosa del papel que estas personas han jugado.

Esta situaci√≥n, as√≠ como la profunda alianza latino-afroamericana, han condicionado de forma determinante la declaraci√≥n final de la Asamblea de los Movimientos Sociales. Piensen en el peso de los grandes movimientos sociales de Am√©rica Latina, como VIA CAMPESINA, los movimientos ind√≠genas, o los grandes Sindicatos Brasile√Īos y Argentinos con mucho peso en la CIS (Confederaci√≥n Sindical Internacional), en coalici√≥n con el movimiento sindical africano. Sus experiencias y vivencias se trasladan l√≥gicamente, as√≠ como sus prioridades. Tambi√©n las de la Marcha Internacional de las Mujeres, hegem√≥nicamente brasileira, adem√°s del potente y combativo movimiento de mujeres africanas. El discurso es parte de la reflexi√≥n previa pero tambi√©n de la realidad vital de cada cual.

Por eso es tan importante acudir a un Foro Social, porque entre otras cosas ayuda a ver y comprender la diversidad y c√≥mo, a pesar de ella, todas las personas no poseedoras, ni acaparadoras, ni especuladoras tenemos un enemigo com√ļn, el neoliberalismo.

Hay que identificar al enemigo, afirmó Evo Morales en el acto de inauguración. Hay que identificar los problemas y pienso que quedó claro quién es, en el párrafo anterior aludía a él. Pero Evo también aludía a la Conferencia Internacional en defensa de la Madre Tierra de Cochabamba, y el gran peligro de la destrucción del planeta por el calentamiento global como situación crítica fundamental a combatir, pues en ello nos va el futuro de la especie humana. Desde el primer día, el discurso, repito, ha sido profundamente anti-capitalista y anti-imperialista, pues son los grandes males de la humanidad.

Hay otro problema que se identifica y que en Europa est√° pasando desapercibido, y es el de la nueva burbuja del capitalismo senil, pero que tantos quebraderos de cabeza nos dar√°. Veamos:

El capitalismo ha ido, tras su gran crisis iniciada en los ochenta del siglo pasado, perpetu√°ndose, empobreciendo, distribuyendo la renta de forma cada vez m√°s injusta, especulando tras des-regular los mercados financieros, creando mecanismos cada vez m√°s alambicados de acumulaci√≥n de rentas a su exclusivo favor y as√≠ han surgido las burbujas econ√≥micas, todas ellas: la de los tigres asi√°ticos, las punto com y el casino financiero como soluci√≥n a su propia crisis de sistema. Pues bien, ahora la nueva burbuja a√ļn m√°s criminal si cabe es la alimentaria y energ√©tica, pues la subida generalizada de los alimentos puede llegar a provocar hambrunas, pero tambi√©n revueltas sociales, y esto provoca una escalada represiva contra los pueblos y criminalizadora de Movimientos Sociales, Sindicatos y ciudadan√≠a indignada.

As√≠ pues, en Dakar se pone la nueva y peligrosa burbuja al descubierto. Los capitales financieros comienzan a especular con trigo, arroz, ma√≠z, soja y petr√≥leo. Surgen nuevos problemas a los que ATTAC Espa√Īa y la Red Europea de ATTAC tambi√©n deber√°n prestar atenci√≥n. De hecho en el estado espa√Īol la rebaja salarial, el pensionazo y el escandaloso paro juvenil existente, est√°n acompa√Īados por un encarecimiento generalizado del combustible y subidas en productos b√°sicos ¬ŅVolveremos a manifestarnos en Espa√Īa, como tras la crisis del 29 en los primeros a√Īos treinta, con pancartas que digan QUEREMOS PAN?

Pero también comenzamos a tener las respuestas, la frugalidad, la vida digna, el buen vivir, la mujer y el hombre nuevo, menos consumista, con mayor respeto por la naturaleza. Pero para ello nos tendremos que enfrentar a cara de perro con el neoliberalismo y denunciar con rotundidad la falacia del crecimiento ilimitado.

En cualquier caso, las declaraciones del FSM son variadas y todas con el mismo car√°cter e importancia -siendo declaraciones insisto, no documentos- y hay tantas como asambleas tem√°ticas. Hay una agenda movilizadora para el 2011, en la que se manifestar√° la solidaridad con el pueblo √°rabe, la repulsa contra el capitalismo, la defensa del trabajo digno y la defensa de la madre tierra.

El representante de ATTAC en la comisión de redacción de una de las declaraciones, la de los Movimientos Sociales, de ATTAC Marruecos, nos explicó que la condena a los Paraísos Fiscales y la condena a los movimientos especulativos de capital se encontraba implícita en la denuncia contra la Banca, las Transnacionales y las políticas neoliberales.

Hemos de saber que la condena a la delincuencia financiera, la tasa Tobin y la eliminación de los paraísos fiscales forman parte del acerbo de los foros. Son parte fundamental de sus alternativas y ya han sido incluidas en diversas ocasiones. De hecho, en los seminarios y talleres siempre fueron citados.

Lo que si ha hecho explicito el Foro ha sido una defensa a ultranza de los servicios p√ļblicos. Lo p√ļblico como redistributivo es fundamental. Esto, como bien sab√©is, es parte fundamental del discurso ATTAC. Yo se√Īalar√≠a a los servicios p√ļblicos, y la denuncia de los tratados de libre comercio y de libre asociaci√≥n, como elementos clave de los debates junto a los derechos de las mujeres.

En resumen, una excelente ocasión para coordinar experiencias y luchas no desaprovechada.

Tiempos de excepción

Cuando más duro y constante es el ataque de los poderes financieros, los mercados, las transnacionales y los grupos de presión y opinión conservadores y neoliberales al estado del bienestar, a los derechos sociales y a la economía productiva, no podemos mirar para otro lado ni resignarnos a construir solo el relato, pero no a dar la respuesta.

Cuando los ciudadanos y ciudadanas árabes y bereberes del Magreb nos dan una lección de dignidad, coraje y ciudadanía activa, frente a dictaduras neoliberales apoyadas por los mercados y por las potencias centrales, no debemos pensar que ésta es su causa y no la nuestra, tornándonos en relatores en lugar de activistas.

El discurso en el estado espa√Īol el 27 de Enero, lo construyeron en el Pa√≠s Vasco, en Galicia y desde hace dos meses nos salvan la cara en Murcia.

Con los ataques de los mercados lo que est√° en cuesti√≥n no son solo las pensiones, la sanidad p√ļblica, la educaci√≥n p√ļblica, o los duros ataques que ya han comenzado contra la negociaci√≥n colectiva y el derecho de huelga. Es la soberan√≠a popular.

Por eso hay que reivindicar y defender la ciudadanía republicana, portadora de derechos pero también de obligaciones. Por eso hay que conjurarse colectivamente por la democracia, porque la dictadura de los mercados la ha desnaturalizado, embrutecido y sobornado.

Tenemos discurso las gentes alternativas y del pensamiento cr√≠tico. Sabemos armar un programa m√≠nimo en pocas l√≠neas y minutos, s√≠. Lo que hace falta es difundirlo, informar, pero sobre todo actuar. En estos d√≠as, en Murcia, la ciudadan√≠a activa, el pueblo de izquierdas, sabe de sobra lo que son los servicios p√ļblicos y como su disminuci√≥n y privatizaci√≥n perjudican a las clases populares. En Murcia con la movilizaci√≥n se est√° construyendo discurso, y a d√≠a de hoy en noventa institutos de ense√Īanzas medias hay encierros de alumnos y profesores.

Nunca sobran las personas que aporten ideas, pero nos faltan j√≥venes que se opongan a las privatizaciones y pensionazos que tanto les afectar√°n en el futuro. Pero, sobre todo, nos falta saber el qu√© hacer ante tanta agresi√≥n, rapi√Īa y desfachatez.

Los movimientos cívicos no podemos ser en estos momentos un remedo de los centros de pensamiento neoliberal, pero tampoco ejercer una suerte de socialismo de cátedra, tan bien armado y amueblado como impotente ante la barbarie instalada en el sistema que nos oprime.

Hoy los y las intelectuales de las izquierdas socio-políticas no solo escriben y firman manifiestos, sino que comienzan a ser sujetos activos en las resistencias antineoliberales, se declaran en huelga, acuden a manifestaciones… porque la división del trabajo intelectual del activismo o militancia es un lujo que no nos podemos permitir en estos momentos. Me surgen en la cabeza un torrente de nombres que no daré por evitar olvidos y junto a los y las que en más de una ocasión he ocupado la calle.

Es imprescindible pringarse, por que en el estado espa√Īol nos est√°n robando las cajas de ahorros, nos est√°n limitando la libertad sindical, quieren hacer bot√≠n con los saneados fondos p√ļblicos de las jubilaciones, quieren convertir en nichos de negocio la salud, la educaci√≥n, el oxigeno, el agua, el sol‚Ķ, ya nada les detiene ¬ŅY no sabemos qu√© hacer o qu√© decir?

Hay que encontrar la f√≥rmula para que la informaci√≥n fluya, y despu√©s de lo ocurrido en T√ļnez o Egipto, que con medios controlados y sin libertad de prensa se haya organizado semejante insumisi√≥n, la excusa europea y de los pueblos de Espa√Īa acerca de culpabilizar de nuestros fracasos a los medios de comunicaci√≥n controlados por las corporaciones, ha quedado ya muy capitidisminuida ¬ŅNo ser√° que nuestro elitismo nos impide hablar un lenguaje en el que se nos entienda por todo el mundo? ¬ŅNo ser√° que el lenguaje cr√≠ptico es parte de la red que nos aprisiona e impide construir otra alternativa?

Se nos llama a la indignaci√≥n, a la rebeld√≠a c√≠vica por parte de gente muy sabia, docta e incluso moderada, pero que es lo suficientemente l√ļcida como para ver que o reaccionamos o nos acaban de laminar. Hay que leer con mucha atenci√≥n algunas de las √ļltimas aportaciones de Vicen√ß Navarro o de Federico Mayor Zaragoza.

Para que los sindicatos mayoritarios no renuncien a derechos, se contenten con salvar los muebles, acepten resignados derrotas de antemano, o los gobiernos no hagan sea cual sea su color políticas neoliberales, hace falta una fuerza ciudadana, una respuesta de las clases trabajadoras, de las clases populares empobrecidas y una movilización social.

ATTAC ha sido capaz de denunciar esta fase del capitalismo y proponer de forma sencilla, clara y asumible, alternativas. Los sindicatos de la CES están convencidos ya de lo imprescindible que son los impuestos sobre las transacciones financieras y la supresión de los paraísos fiscales. Pero hace falta exigirlo, pues nos jugamos mucho en ello. Muchas agrupaciones de izquierdas saben lo que se podría hacer. Hoy el discurso de la izquierda está plagado de respuestas sencillas, claras y reformistas, puesto que tanto ha sido el retroceso que hasta las teorías del liberal Keynes están proscritas.

¬ŅQu√© nos hace falta entonces? Convencernos de nuestra fuerza y reconstruir la unidad de las mujeres y los hombres libres y dignos, capaces de tomar en sus manos la pol√≠tica y la acci√≥n.

Estos d√≠as, en el Foro Social Mundial de Dakar, volveremos a vernos y espero que, al calor de las revoluciones sociales del norte de √Āfrica, seamos capaces de conocer experiencias, saber de primera mano cu√°les han sido los procesos, por cierto largos y lentos, no del Facebook y otras zarandajas, sino de las duras y largas luchas sindicales y de las OSC y los partidos de izquierdas que a lo largo del tiempo han construido masa cr√≠tica.

Y pensar que los y las europeas creemos que llev√°bamos a√Īos de ventaja. El que esto escribe acude a Dakar a aprender y a beber en las fuentes de la sabidur√≠a africana y latinoamericana.

No obstante, no deseo finalizar sino con un mensaje de esperanza, y lo encuentro en las resistencias que siguen fraguándose, e insisto, en la respuesta popular en Murcia a una agresión tan burda como brutal y que ha provocado semejante contestación. Evitemos pues de antemano estas situaciones, pues de sobra sabemos lo que ocurrirá de no remediarlo.