Archivo de marzo, 2011

Ciudadan铆a molesta y censura. Algunas ideas

Nos est谩n ocultando Islandia y sus medidas para salir de la crisis, incrementando la democracia y encarcelando a los banqueros responsables de su bancarrota. No dieron la cobertura suficiente a la gran manifestaci贸n de Londres el s谩bado 26 de abril, convocada por la Coalici贸n por la Resistencia, algo parecido a Activos Contra La Crisis en el estado espa帽ol.

Nos escamotean la autentica revuelta social y sindical que se vive en los USA y la aparici贸n por all铆 de un Tea Party, pero de izquierdas. Nos niegan la fragilidad actual del d贸lar USA y la quiebra t茅cnica de 44 estados de la Uni贸n.

Nos mienten sobre las causas reales de las revoluciones y protestas 谩rabes, que son sociales y contra la subida de los precios de los alimentos; por la democracia, contra dictadores que apoy贸 Occidente o sigue apoyando en el escandaloso caso de Bahrein. Mientras, nos entretienen con su guerra en Libia y su 鈥渉umanitarismo b茅lico鈥.

Tan criminal es Gadafhi, como el emir de Bahrein, el de Om谩n, el rey de Arabia Saudita o los leales y corruptos familiares de las monarqu铆as europeas, es decir los reyes de Marruecos y de Jordania. Todos ellos oprimen a sus pueblos y en todos ellos la ciudadan铆a, la calle 谩rabe, est谩 dando una lecci贸n de valor, dignidad y conciencia social.

No nos informan acerca del verdadero calado de esta crisis y de sus cada vez m谩s negras perspectivas de crisis sist茅mica es decir del capitalismo. Pero tambi茅n crisis de valores y yo a帽adir铆a crisis de confusi贸n. Nos confunden, nos marean, nos enga帽an.

Pero algo se est谩 iniciando tambi茅n en Europa, a pesar del alza tan preocupante de la extrema derecha y la derecha extrema como en Espa帽a, donde fruto de la confusi贸n, los banqueros y los pol铆ticos m谩s reaccionarios al final logran imponer sus condiciones.

Si, Francia, Grecia, Portugal incluso la Espa帽a del 29 de septiembre, pero ahora tambi茅n Gran Breta帽a, comenzamos a articular la resistencia ciudadana. La indignaci贸n crece, a pesar de la f茅rrea censura neofranquista impuesta sobre de las protestas sociales en Murcia, por ejemplo. Algo comienza a fomentar la revuelta pac铆fica de las y los ciudadanos.

Por eso hemos de situar bien al enemigo, no sea que los culpables de la crisis acaben siendo las personas que, huyendo del hambre y la pobreza, vinieron a Europa a buscarse la vida, tal y como millones de espa帽oles y europeos hicieron a los largo de los siglos XIX y XX, millones de nuestros padres y abuelos, en los a帽os 60 marcharon a Francia, Alemania, Suiza, pero tambi茅n a Argentina, Brasil y Venezuela.

No sea que carguemos las tintas sobre los pol铆ticos y pol铆ticas exclusivamente y olvidemos que ni todos son iguales, ni todas y todos son neoliberales y dejemos en paz a banqueros, especuladores, grandes propietarios y sus medios de difusi贸n, publicidad y propaganda, que tratan de articular un golpe de estado berlusconiano en Espa帽a.

La soberan铆a popular est谩 secuestrada. La principal lucha ahora en Espa帽a es en mi opini贸n por recuperar la soberan铆a popular, por que la econom铆a y los plut贸cratas y la oligarqu铆a rentista deje de dominar Espa帽a, y por que en Europa las grandes transnacionales, grupos financieros y banqueros, dejen de ser el aut茅ntico poder, con la complicidad necesaria de los gobiernos y el vasallaje inmoral de la burocracia de Bruselas.

La gran aportaci贸n de Europa al mundo, como dice Susan George, es el Estado Social.

La 煤nica receta neoliberal para salir de la crisis ya la sabemos de sobra, y es pagar de nuestros impuestos la quiebra y los quebrantos de los Bancos. Como si la banca fuera nuestra 煤nica salvaci贸n, como si patria y banca fueran lo mismo. Se est谩 pidiendo por parte de diversos autores del pensamiento cr铆tico que nos indignemos. Yo digo, tengamos dignidad, valent铆a y valores.

La actual campa帽a europea y espa帽ola por las ITF, es decir Impuestos sobre las Transacciones Financieras y la supresi贸n de los Para铆sos Fiscales, es de una importancia capital, pues ataca al coraz贸n de los causantes y BENEFICIARIOS de la crisis. Los ricos est谩n haciendo caja y encima NO PAGAN IMPUESTOS. Pero el problema no s贸lo es que no paguen impuestos, es que los conozcamos y les controlemos, situando de esta forma la POL脥TICA, la Res P煤blica, por encima de la econom铆a olig谩rquica financiera.

Necesitamos un frente amplio antineoliberal. Una confluencia ciudadana de paradas y parados, j贸venes sin expectativas, sindicalistas en disposici贸n de defender y recuperar los derechos laborales y reconquistar la dignidad del trabajo, personas afectadas por la criminalidad de entidades financieras, aut贸nomas y aut贸nomos y peque帽as empresas arruinadas, acosadas por la sequ铆a de cr茅ditos, mujeres en lucha contra el patriarcado y la violencia contra su genero. Al fin y al cabo personas dem贸cratas, dispuestas como hace poco me comentaba un amigo en M谩laga, a regenerar, a implementar un nuevo pensamiento regeneracionista, republicano y popular.

No partir谩n las soluciones de las derechas conservadoras. Lo digo claramente, sus recetas son a煤n m谩s neoliberales, que ya es decir. Mirad si no lo que est谩n haciendo en Murcia. Los conservadores y la derecha extrema est谩n construyendo un discurso de falso populismo, que defiende las privatizaciones y ataca el estado, cuando la soluci贸n es reapropiarnos del estado y hacerlo social, democr谩tico-participativo y dedicado exclusivamente al bien com煤n, dotado de unos servicios p煤blicos esenciales.

Los discursos defensores de las rebajas de impuestos en realidad solo pretenden rebajar los impuestos a grandes empresas y grandes fortunas, dejando la caja de las pensiones y la seguridad social a la cuarta palabra por falta de ingresos.

Necesitamos una ciudadan铆a amplia y plural, empoderada y consciente de su poder real. Necesitamos volver a confiar entre nosotras y nosotros, las buenas gentes trabajadoras o en proceso de formaci贸n. Como sabemos que nadie regala nada, la cosa es ahora ponernos manos a la obra y unir las diversas plataformas, iniciativas y activismos en pos del bien com煤n y de la libertad.

Algunas propuestas de programa:

  • Reforma fiscal en profundidad, recuperando el valor democr谩tico y social de la redistribuci贸n y del reparto de la riqueza.
  • Fomento de la econom铆a productiva, frente a la financiera, que debe estar a su servicio.
  • Supresi贸n de los Para铆sos Fiscales e implantaci贸n de las ITF como medidas imprescindibles para garantizar los estados del bienestar y combatir el hambre y la pobreza.
  • Defensa del sistema de pensiones p煤blico. Jubilaci贸n a los 64 a帽os. Fin de los apoyos fiscales a los fondos privados de pensiones.
  • No a la mal llamada reforma laboral. Restituci贸n de los derechos laborales.
  • Creaci贸n de un sistema financiero p煤blico que garantice a familias y Pymes el cr茅dito. Fin de la opacidad bancaria. Nacionalizaci贸n bajo control ciudadano de las Cajas de Ahorros.
  • Ley de daci贸n en pago sobre la vivienda. Pol铆tica p煤blica m谩s intensa de vivienda en alquiler.
  • Ni una persona parada sin subsidio. Ni una familia sin apoyo solidario. Ni un rico sin pagar impuestos.
  • Defensa de la ense帽anza p煤blica. M谩s gasto p煤blico en educaci贸n y salud. El gasto p煤blico genera empleo y por tanto crea riqueza.
  • Implementaci贸n de medidas legales que garanticen la democracia participativa. Presupuestos participativos en todos los municipios.
  • Posibilidad de revocar cargos p煤blicos corruptos. Establecer referendums, que permitan la revocaci贸n de gobernantes. Todos debidamente legislados, que permitan combatir a corruptos y embaucadores. Limitaci贸n de mandatos pol铆ticos, a todos los niveles.
  • Medidas de intervenci贸n y control ciudadano en servicios e instituciones p煤blicas.
  • Justicia r谩pida y gratuita hasta tres veces el IPREM.
  • Auditoria p煤blica sobre la banca privada, sometimiento a examen de la actuaci贸n de la banca en estos 煤ltimos diez a帽os.
  • Auditoria sobre la deuda p煤blica espa帽ola y europea. Aclarar quienes y donde est谩 la responsabilidad de la deuda p煤blica y su car谩cter p煤blico o privado. Condonaci贸n de la deuda a los estados empobrecidos.
  • Pol铆tica internacional de paz y solidaridad. No m谩s guerras. No m谩s buscar justificaciones est煤pidas a guerras. Paz.
  • Que los responsables de la crisis econ贸mica mundial y espa帽ola en particular la paguen. Exigencia de responsabilidades a los causantes de tanto delito econ贸mico y fiscal en lugar de recibirles con alfombras rojas. Los causantes del paro, el empobrecimiento y la ruina de tanta gente, deben responder de sus actos.

脡stas y otras muchas entiendo, deben ser nuestras propuestas, por que toda protesta o cr铆tica, necesita alternativas y saber hacia donde vamos.

Libia. Pero 驴qu茅 pasa en Bahrein?

Recomiendo este art铆culo para poder entender mejor que ocurre en Libia. Las cosas no son tan sencillas como parecen y menos a煤n como nos las pintan.

Aznar y Berlusconi, entre otros muchos, se reuniron con el cornel Gadafhi cuando era amigo de Occidente.

Las armas que utiliza Gadafhi contra su pueblo se las ha vendido Europa y los EE.UU. 驴Ahora que pasa? 驴que ha cambiado?
驴Por qu茅 no se habla de la represi贸n de Bahrein? Lo de las dos varas de medir funciona a la perfecci贸n.

No se puede imponer a tiros la democracia. Irak, pero tambien Afganist谩n, son la muestra.

Negocio, todo negocio. Lo malo de esto es que siempre hay muertes de civiles y que los pueblos siempre pagan el pato, sobre todo si no son rubios y con ojos azules.

Algo se mueve bajo el mar

A veces, y las gentes de mar saben distinguirlo, el mar parece tranquilo en superficie, pero sin embargo anda revuelto en el interior. La aparente tranquilidad puede estallar en cualquier momento.

Ocurri贸 en T煤nez y posteriormente en Egipto. Pero nada es casualidad. Tratar茅 de explicarme: La crisis financiera mundial, en especial tras el estallido de la burbuja especulativa de la econom铆a casino, ha puesto muchas cosas al descubierto: como que se trata de la crisis de un SISTEMA, y que la econom铆a de ese sistema est谩 solo al servicio de unos pocos ricos y poderosos, de forma muy especial los bancos y los banqueros. Que todas las medidas para superarla por parte de los gobiernos, y de forma muy especial los europeos, han ido encaminadas a salvar los bancos y no a la ciudadan铆a.

Tras el fracaso del 鈥渃asino econ贸mico鈥, excepto en Islandia nadie ha exigido responsabilidades a los banqueros, a los economistas neoliberales y neocl谩sicos, a los 鈥減rofesionales y directivos鈥. Antes bien al contrario, se han exigido sacrificios a la poblaci贸n, a la ciudadan铆a, mediante el incremento del paro, despidos a煤n m谩s baratos, incremento en dos a帽os en la edad de jubilaci贸n, ERE en multitud de empresas, congelaciones de sueldos y pensiones, privatizaciones de servicios p煤blicos y desaparici贸n de las Cajas de Ahorros, entre otras lindezas.

Est谩 subiendo el combustible, la electricidad y los alimentos y, sin embargo, todas y todos ganamos menos. Es decir, nos estamos empobreciendo, pero solo las clases populares. Los poderosos y los bancos no pagan m谩s impuestos, sino menos y reciben cuantiosas subvenciones p煤blicas. Los aut贸nomos y peque帽os empresarios ven como quiebran sus peque帽os negocios, y sin embargo el cr茅dito bancario no les llega.

A esto, hay que sumar una democracia de baja calidad, con menos participaci贸n ciudadana cada vez, casos de corrupci贸n no resueltos, profesionalizaci贸n excesiva de la pol铆tica en ausencia de formulas participativas de elecci贸n de cargos p煤blicos y transformaci贸n de los entes pol铆ticos en empresas de gesti贸n sin apenas diferencias y con comportamientos similares.

驴Cu谩l es la respuesta institucional?

Relanzamiento de la energ铆a nuclear como energ铆a barata (menos mal -y es una desgracia-, que el terremoto y tsunami en Jap贸n han puesto al descubierto su criminal peligrosidad). No dejo de preguntarme ahora que dir谩n Rajoy, el PP, as铆 como el lobby pro-nuclear del PSOE.

Privatizaci贸n de las 鈥渏oyas de la corona鈥 de AENA y m谩s medidas de control del gasto p煤blico; es decir, menos inversi贸n p煤blica y por tanto menos empleo, todo para pagar la famosa deuda. Deuda p煤blica que, en estos momentos en el estado espa帽ol, ya sabe todo el mundo que es privada mayoritariamente.

En el fondo, aqu铆 y ahora, todas y todos los que tenemos la suerte de tener trabajo lo hacemos para sufragar la deuda de los bancos y cubrir sus d茅ficit generados por una burbuja inmobiliaria tan absurda y destructiva de territorio, como da帽ina a la postre y que tanto paro ha creado.

Por todo esto, la gente esta reaccionando y se est谩 organizando por su cuenta a trav茅s de mil formas a煤n inconexas, pero que advierto a quien corresponda se est谩n generando.

Mientras, los profesionales de la pol铆tica, en sus torres de marfil, siguen sin enterarse de lo que la calle empieza a convocar. La verdad es que nosotras y nosotros no merec铆amos esto, y claro, se pasar谩 factura. La desconfianza es tremenda y la falta de ilusi贸n en las respuestas pol铆ticas convencionales tambi茅n.

ATTAC lleva doce a帽os pidiendo a la ciudadan铆a que se empodere y responda. Que tome en sus manos su destino y se reapropie de la pol铆tica. ATTAC en estos 煤ltimos meses ha denunciado lo err贸neo de las medidas tomadas por los poderes p煤blicos y est谩 presentando sus alternativas. No somos un partido, no nos mueve la l贸gica electoral, ni mucho menos el cortoplacismo. Tampoco el regusto de la discusi贸n te贸rica e intelectual de estrategas de sal贸n. Pero hemos advertido de lo que es imprescindible hacer.

Afortunadamente, la calle siempre va e ir谩 por delante. Por eso creo que hay que ver con simpat铆a las distintas redes sociales y de convergencia ciudadana que est谩n apareciendo como muestra de la indignaci贸n ciudadana. Tras la ilusi贸n de la Huelga General del 29-S caminamos hacia lo frustrante e inesperado, y tras el aumento de la edad de jubilaci贸n y la reducci贸n de las prestaciones por desempleo y las desapariciones de peque帽as, pero imprescindibles ayudas, hemos comprobado, sentido la soledad c铆vica. Pero no estamos solos somos multitud.

Debemos advertir de pescadores de r铆o revuelto, as铆 como aplaudir diversas iniciativas ciudadanas tendentes a lograr m谩s democracia, justicia fiscal, justicia clim谩tica e igualdad. No es el momento de vanguardias, sino de las gentes indignadas, y esto se ver谩 y se notar谩, y el clamor llegar谩 a los centros de poder, haci茅ndoles saber que estamos aqu铆 y que no les pedimos nada: exigimos reparto, igualdad y democracia.

No se puede hacer politica sin sentimientos

No se puede hacer pol铆tica sin sentimientos. No se puede hacer o elaborar discurso sin pensar en quienes sufren las consecuencias de tanta injusticia y sobre todo no se puede pensar en c贸mo avanzar hacia un mundo mejor, si no amamos a nuestros semejantes y luchamos por nuestra felicidad. La de todas y todos.

A las izquierdas, a las personas transformadoras o a los justicieros, les ha sobrado en demasiadas ocasiones pragmatismo, convicciones f茅rreas capaces de cualquier cosa o voluntad de pensar por el bien de los dem谩s pero sin contar con ellos. No se puede decir tranquilamente lo que es bueno y lo que no, lo correcto o incorrecto sin saber escuchar a las que sufren. Menos todav铆a afirmar que la gente no sabe lo que quiere.

驴Por qu茅 tantas veces se nos llena la boca -y a m铆 el primero-, diciendo lo que hay que hacer, pero practicando lo contrario? Aterricemos:

No se puede decir que se beneficia a la gente sencilla y a las clases populares fastidi谩ndolas, como de forma tan sencilla y buena describi贸 hace poco un activista social muy apreciado, Jos茅 Coy, en un acto ciudadano celebrado recientemente en Madrid.

Nadie me hace el bien rebaj谩ndome el sueldo ahora que el gasoil y la luz est谩n por las nubes y los alimentos suben. Nadie hace el bien a los dem谩s precarizando el empleo u oblig谩ndole a la gente a trabajar m谩s a帽os, 驴Por qu茅 no nos enfrentamos de una vez a las y los poderosos? 驴Por qu茅 no identificamos de forma clara y contundente al menos al principal adversario, al enemigo, -si, al enemigo-? La Banca. La Banca privada, la banca controlada en el estado espa帽ol por unas cuantas familias e igualmente en Europa.

Digo y afirmo lo de la banca, porque estas l铆neas ni pretenden polemizar con nadie, ni son un ajuste de cuentas, pues no las tengo pendientes con nadie excepto con los especuladores, sino una reflexi贸n personal y un llamamiento a la acci贸n, pero con el entendimiento, la comprensi贸n y la amistad.

La cosa es sencilla, hay que ver las l谩grimas silenciosas y amargas de la v铆ctima de un desahucio. Hay que mirar a la cara inexpresiva de una parada o a la expresi贸n de un padre sin futuro, la verg眉enza de no poder invitar jam谩s en un bar o el silencio a la hora de pagar. Hay que ponerse en la piel de la cola del paro o en la rabia de los que, trabajando, vemos como nuestros ingresos no nos llegan, o el futuro no nos es ni siquiera imaginable, por que al menos de forma individual no lo vemos ya.

Europa se ha convertido en una fortaleza de la desverg眉enza. Los mercados, es decir los bancos y los ricos, imponen su voluntad, juegan con nuestros tesoros p煤blicos y especulan con las deudas estatales imponiendo pol铆ticas antisociales y anti populares con mil excusas que economistas y pol铆ticos mercenarios, ultra conservadores y derechistas o, lo peor, resignados y sin horizontes ideol贸gicos de cambio imponen, a pesar de que no hay salida ni siquiera para ellos.

Hay muchos problemas en esta vieja y caduca Europa, pero el principal es la falta de ilusi贸n y el convencimiento de que aqu铆 hemos de vivir bien, por derecho propio, porque estamos en el m谩s privilegiado de los mundos posibles.

El mejor de los mundos posibles en un continente que, en su parte m谩s occidental, ni tiene casi petr贸leo, le faltan much铆simas materias primas, le comienza a escasear el agua y hasta hace poco, muy poco, envi贸 millones de sus habitantes a emigrar a otros continentes, sufri贸 hambrunas y solo se recuper贸 gracias al invento del fusil ametrallador, colonizando a otros pueblos armados con lanzas, o mediante guerras llamadas mundiales.

Ahora vivimos de una capacidad tecnol贸gica y militar que hasta hace muy poco era superior, pero que ya no solo Europa y los EE.UU. la poseen. Es m谩s, comienzan a no ser tampoco hegem贸nicos en esto.

Tenemos un gobierno de facto en la Uni贸n Europea que al final ning煤n parlamento controla, pero somos tan c铆nicos que damos lecciones de democracia a todo el mundo, sin ser conscientes de la hilaridad que comenzamos a provocar. Hemos perdido el esp铆ritu cr铆tico y la dignidad. Ser铆amos incapaces de emular a egipcios y tunecinos, al menos por ahora.

Mucho tienen que cambiar las cosas, pero creo que debemos comenzar por introducir el humanismo en nuestras conciencias. La sabidur铆a del saber mirar hacia dentro para poder mirar hacia fuera.

El humanismo en Europa fue la antesala de la ilustraci贸n y la enciclopedia, y sin estos no hubiera surgido la Revoluci贸n Francesa y sin esta los jacobinos y sin ellos los socialistas. Todo est谩 encadenado: sin Rousseau, no hay Marx. Sin gentes que sufren y se rebelan, no hay sindicatos, no hay socialismo.

Pero lo que empez贸 siendo compasi贸n por el d茅bil, acab贸 siendo la lucha por una sociedad de mujeres y hombres libres sin clases sociales. Ahora no tenemos, ya al menos en la cultura dominante europea, ni siquiera compasi贸n, y si miento 驴por qu茅 los mercados imponen su voluntad y los banqueros ejercen el poder real?

Hay demasiadas tareas a acometer, tal vez, pero en mi humilde entender la principal y primer problema es ser conscientes de que la ciudadan铆a, las clases populares, constituimos un 煤nico sujeto colectivo del cambio. El segundo problema es que la soberan铆a popular que se inicia en la Francia Revolucionaria con la conquista de la soberan铆a nacional, est谩n ahora en fuera de juego; es decir, es puramente formal, pues si no fuera as铆, no mandar铆an tanto los banqueros.

El tercer problema, en mi opini贸n, es la necesidad de constituir v铆nculos de conciencia, de recuperaci贸n de una cultura no manipulada y de impulso de lucha democr谩tica para de esta forma auto organizarnos de formas diversas, en diferentes entes, pero con profundos v铆nculos en pos de la justicia, la igualdad, la voluntad popular. En cuarto lugar, construir el discurso desde la pr谩ctica, pero con ejemplos sencillos y con la implicaci贸n de todas las personas activistas en luchas y reivindicaciones concretas, en barrios, empresas, facultades, institutos o mercados.

Hay finalmente otra tarea no menor, la de ser amigas y amigos, la de entendernos y buscar nuestra propia convergencia. Me explico: si las personas que buscamos la transformaci贸n y el cambio del sistema injusto e insostenible imperante, las altermundistas, las socialistas de izquierdas y la socialdemocracia consecuente (no confundir con socioliberalismo dominante), no somos capaces de encontrarnos y enriquecernos mutuamente con nuestras reflexiones y aportaciones te贸ricas mutuas, reflexiones compartidas y relato enriquecedor com煤n 驴Qu茅 pretendemos cambiar?驴A qui茅nes de las clases subalternas pretendemos convencer? Desde la descalificaci贸n, aunque sea ir贸nica y aparentemente sabia no lograremos nada. Yo pretendo enriquecerme escuchando y leyendo a intelectuales de muchos 谩mbitos del saber y de diferentes escuelas y corrientes emancipatorias, pero 驴por qu茅 he de denostar a quienes no piensen o interpreten el pensamiento como yo? 驴Acaso son ellos mis enemigos? No, mis enemigos son los plut贸cratas, los banqueros y especuladores, los intelectuales neoliberales que mienten y enga帽an a la gente a cuenta de los anteriormente citados, los poderosos y sus fuerzas coercitivas y represivas, pero no otras personas que, matices aparte, comparten una visi贸n semejante del mundo.

Estoy harto de discusiones est茅riles, cuando todas y todos aportan algo positivo. Estoy hasta las narices de tener que justificar y explicar mil veces nuestros actos cuando estos son di谩fanos.

Las tareas prioritarias ahora son tan claras como simples:

  • Atacar el problema de la deuda, tanto de las potencias centrales como del mundo empobrecido, y denunciar los ping眉es beneficios que la banca obtiene gracias a ella.
  • Desmontar el tinglado financiero de los Para铆sos Fiscales, logrando adem谩s imponer ITF tanto para controlar como para recaudar a bancos y ricos que no pagan impuestos.
  • Exigir banca p煤blica y cr茅ditos baratos para la econom铆a social y las peque帽as empresas.
  • Defender los sistemas p煤blicos de pensiones, edades de jubilaci贸n l贸gicas y no ya de viejos hechos polvo y con menos a帽os de vida a gozar con calidad, pues la jubilaci贸n a los 67 es un atentado antisocial.
  • Enfrentarnos a la destrucci贸n ambiental del planeta.
  • Defender lo p煤blico y el sector p煤blico con control democr谩tico y luchar por una democracia real, ciudadana, participativa y de calidad, como principio y resumen a todo lo dem谩s.

Pues bien, esto que es tan simple y en apariencia tan reformista, no lo consentir谩 jam谩s el sistema, si no nos rebelamos y lo imponemos.

El sistema, el capitalismo, en busca de nuevas expectativas de negocio jugar谩 ahora con los alimentos y de forma criminal har谩 de la burbuja con los cereales su nuevo negocio, impidiendo cualquier intento de establecer la soberan铆a alimentaria鈥 y ante esto, 驴vamos a seguir discutiendo?

Vale, que cada cual exponga sus recetas y haga sus reflexiones pues nos pueden alumbrar y siempre ser谩n buenas, pero utilicemos los libros y revistas para leerlos y pensar, no para tir谩rnoslos a la cabeza.

Explicar todo esto de forma sencilla y con sentimientos es nuestra responsabilidad. Nuestros fallos y errores son nuestros, y no de un sistema opresor que condiciona todo. Siempre podemos encontrar excusas, pero los pueblos de la naci贸n 谩rabe y los bereberes norteafricanos nos han demostrado que no hay opresi贸n ni dictadura capaz de frenar a una ciudadan铆a harta, con 铆ndices alarmantes de paro y empobrecida.