Archivo de julio, 2011

Hablemos de las Cajas de Ahorros

Vaya por delante que, como es sabido, soy partidario de la nacionalización de las cajas de ahorros. Tras la quiebra y chorizadas descubiertas en la CAM de Alicante y Valencia, se ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de las cajas y qué hacer con ellas.

Este mes dos han sido las noticias sobre estas antiguas entidades de ahorro popular, vinculadas a sus territorios en origen. El primero la salida a bolsa de Bankia y Banca Cívica y, tras esto, la crisis de la CAM y los desaguisados de sus consejeros, pero vayamos al origen de todo:

Las Cajas de Ahorros eran un fen√≥meno muy interesante y, haciendo abstracci√≥n del inicio de la mayor√≠a de ellas -ligadas a la Iglesia Cat√≥lica o a diversos organismos de caridad- fueron con los a√Īos el digamos banco de las clases medias bajas, los peque√Īos agricultores, y las clases trabajadoras con ingresos m√°s o menos fijos. Surgidas en las capitales de provincia -algunas con apoyo de las Diputaciones Provinciales- pero tambi√©n en peque√Īas ciudades como Antequera, Ronda, Carlet, Pollensa o Sagunto, o en comarcas como El Pened√©s, entre otras muchas, viv√≠an de captar ahorro y dinamizar mediante pr√©stamos las econom√≠as locales e incluso la caridad gracias a los Montes de Piedad, es decir casas de empe√Īo controladas.

Si bien fueron gestionadas por can√≥nigos y racioneros catedralicios, caciques locales o menestral√≠a urbana, es Largo Caballero, en la gloriosa II Rep√ļblica, el que las moderniza m√°s en aspectos legales. El franquismo no las toca, m√°s que en aspectos de vigilancia general de toda dictadura, y en el hecho de garantizarse su control por parte de oligarqu√≠as provincianas afectas al r√©gimen.

La llegada de la Constitución de 1978 las actualiza y con el tiempo se publica la LORCA, que es como se denomina a su ley reguladora. Las Cajas vinculadas a las provincias, comarcas y regiones de influencia tienen en su directiva o Consejos de Administración a políticos locales, cierto, pero también a representantes de las y los trabajadores, impositores, y por supuesto poseían unos servicios centrales profesionales y directores generales no políticos sino técnicos, que en muchas ocasiones constituían el autentico poder de las entidades.

La supuesta falta de profesionalidad de los Consejos de Administraci√≥n estaba de acuerdo con su propia composici√≥n territorial, sus fundadores y sus propios ahorradores. Claro, no todo es id√≠lico, la formula de nombrar consejeros de los impositores era y es un sorteo muy alambicado, tutelado y controlado, y los pol√≠ticos dependen de la mayor√≠a que cada partido tenga o no en su zona de radicaci√≥n. Pero al fin y al cabo, se trata de pol√≠ticas democr√°ticamente electas. Lo que s√≠ es cierto es la influencia decisiva de los poderes en cada provincia o comarca, los cacicatos locales y, hace ya bastantes a√Īos, el poder olig√°rquico de constructores y promotores se ha dejado notar, aunque tambi√©n desde hace veinte a√Īos al menos de los gobiernos auton√≥micos.

Pero veamos ¬ŅCu√°l es la composici√≥n del Consejo de Administraci√≥n de cualquier banco privado? ¬ŅAcaso son economistas doctorados en Chicago todas y todos sus componentes, o no est√°n los accionistas m√°s potentes, nuevos ricos de sectores emergentes, amigos de los presidentes y tambi√©n pol√≠ticos retirados a los que se les premia su colaboraci√≥n y supuesta experiencia?

Pero si los profesionalizados bancos privados son los que han creado esta crisis y son los principales culpables de la especulaci√≥n financiera, promotores necesarios de la √ļltima burbuja inmobiliaria y culpables de tantas quiebras de peque√Īas empresas ¬Ņde qu√© estamos hablando?

El problema de las Cajas es, en primer lugar, que su composici√≥n cupular no era suficientemente democr√°tica y participativa. En segundo lugar, su excesiva vinculaci√≥n a los ricos y poderosos locales y provincianos, muy ligados a los servicios centrales, puenteando en numerosas ocasiones a los consejos de administraci√≥n. La necesidad de fondos de las Comunidades Aut√≥nomas, para financiar proyectos muchas veces fracasados de antemano, como por ejemplo Terra M√≠tica. En tercero, su extensi√≥n territorial y competencia entre las propias cajas. Y finalmente, y como no, la burbuja inmobiliaria en la que se involucraron de cabeza la inmensa mayor√≠a de las cajas -si bien no todas, ni todas en el mismo grado-. Pero sobre todo, su principal pecado, entiendo, fue actuar como bancos, imitar a los bancos y querer ser bancos, aplicando la filosof√≠a neoliberal en todas y cada una de sus actuaciones, y fichar √ļnica y exclusivamente a t√©cnicos y ‚Äúexpertos‚ÄĚ neoliberales.

Pero las cajas eran un gran bot√≠n de los bancos exhaustos de fondos tras la crisis de 2007, incluso desde mucho antes. Las Cajas de Ahorros, vinculadas a las comarcas, los pueblos, los barrios obreros, los mercados de abastos, los pol√≠gonos industriales municipales y las cooperativas agrarias, captaban y captan m√°s del 50% del movimiento financiero y una grand√≠sima parte del ahorro popular donde alcanza cifras m√°s altas -si bien esto puede haber cambiado algo √ļltimamente-.

La reforma financiera aplicada a las cajas de ahorros por un pacto entre el Gobierno del PSOE y el PP que, en este terreno y otros ha impuesto su agenda, ha sido la privatizaci√≥n. La banca privada exig√≠a su bot√≠n. Entrando ahora a trav√©s de la bolsa en las cajas pronto se notar√° su poder. Nuestros ahorros, los de las clases populares, ser√°n transferidos a la gran banca comercial y, sobre todo, este bot√≠n no solo se lo repartir√°n los bancos con sede en Madrid, sino tambi√©n capitales internacionales √°vidos de nuevas adquisiciones y garantizar sus inversiones tur√≠sticas y de ladrillo en el Reino de Espa√Īa.

Las Cajas, adem√°s, hace ya bastantes a√Īos que est√°n controladas por las Comunidades Aut√≥nomas en materia juridica, de designaci√≥n de gran parte del Consejo y tambi√©n a la hora de autorizar los cr√©ditos a consejeros y/o de instituciones o negocios a los que puedan estar vinculados, lo digo por lo de la CAM, aunque no solo. El supervisor es la autoridad monetaria -el Banco de Espa√Īa- y este ha sido el gran aliado de la banca y los poderes financieros en la desamortizaci√≥n de las Cajas de Ahorros, y para ello basta con seguir en las hemerotecas todas y cada una de las declaraciones al respecto de su presidente Fern√°ndez Ordo√Īez, alias MAFO.

Estamos pues ante el gran atraco masivo a las cajas, a nuestras cajas. Visto lo que iba a ocurrir ATTAC Espa√Īa, hace bastante m√°s de un a√Īo, ya exigi√≥ su nacionalizaci√≥n. Hoy esta reivindicaci√≥n es asumida por numerosas personas, asociaciones y sindicatos, y desde las Mesas Ciudadanas de Convergencia a DRY, pasando por numerosas asambleas del 15M, la exigencia es clara. Adem√°s, las cajas pueden ser el perfecto embri√≥n para el sistema financiero p√ļblico que necesitamos. No tienen que perder sus marcas o vinculaci√≥n territorial, deben ser eso si participativas y pueden y deben ser solventes, pero al servicio de PYMES, de las clases populares y de la econom√≠a social.

Pienso que la nacionalización de las cajas, debe estar presente en nuestras reivindicaciones y demostrar de paso que, al margen del neoliberalismo excluyente y fracasado, y con criterios éticos y de sostenibilidad económica y ambiental, se puede tener una banca al servicio de las personas.

El techo de gasto o como despistar para acabar recortando servicios p√ļblicos

Creo que debemos comenzar a ridiculizar muchas de las afirmaciones que se escuchan de boca de tertulianos, ‚Äúexpertos‚ÄĚ, y de pol√≠ticas y pol√≠ticos profesionales. Sobre todo por que todas ellas poseen una clara intencionalidad¬†propagand√≠stica y un objetivo √ļltimo, generalmente oculto.

Repite hasta la saciedad el profesor Navarro -entre otros- que una de las causas de la repercusión de la crisis financiera sobre las personas es el adelgazamiento de los estados en Occidente, en las potencias centrales y en Europa en especial, fruto entre otras cosas de las rebajas de impuestos generalizados a las fortunas, especuladores y detentadores de la riqueza en general. Igualmente en el endeudamiento de los estados, dado el esfuerzo hecho por estos para tratar de salvar a los bancos.

Esto anterior es cierto y es una de las m√°s claras consecuencias de la REVOLUCI√ďN CONSERVADORA. El origen de esta crisis, que no son solo las hipotecas basura, es de origen pol√≠tico.

Las ideas ultraconservadoras de Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran, como diríamos ahora, globales, pues contenían aspectos para casi todas las facetas de la vida del planeta, siendo las que han traído estos lodos. Sus principales enemigos a batir fueron el estado del bienestar y los sindicatos, al objeto de lograr la desregulación económica y laboral y de esta forma iniciar una nueva era de crecimiento económico para el capitalismo, llevando al extremo las ideas liberales.

Las derechas conservadoras iniciaron una exitosa ofensiva ideológica, que contaminó a la socialdemocracia y dobló el espinazo a los sindicatos de las potencias centrales, insisto.

Creo por tanto que, si no iniciamos la lucha de las ideas, caeremos en un simple debate económico y de métodos, pero no iremos a la raiz del problema. Mientras que los ideólogos y centros de pensamiento derechistas y conservadores sí que han ido a imponer su visión del mundo. Que estén triunfando es otra cosa, porque los relativos fracasos de sus cruzadas en el mundo árabe o los BIRCS -entre otros asuntos- son parte de sus fallos. Ni pueden imponer totalmente por la fuerza sus ideas, ni han podido imponer su total dominio mundial, al menos en la medida por ellos deseada.

Insisto en lo de las ideas, por que el neoliberalismo es una ideolog√≠a pol√≠tica, de la que su gesti√≥n econ√≥mica es parte. El objetivo final, era el pensamiento √ļnico y esto se traduc√≠a en la supremac√≠a cristiana conservadora y sectaria, exportar la democracia representativa de muy baja calidad vigente y desregular los mercados. En suma el mundo era lo que era y por tanto propiedad de los imperios centrales y su visi√≥n de la vida.

Eliminada la URSS creyeron que el virus del comunismo y del socialismo y de las revueltas sociales finalizaría. Fracasado el mal llamado socialismo real -yo diría capitalismo de estado-, ya nada volvería a ser igual.

Pero los pueblos tienen capacidad de resistencia, de caer y levantarse, reorganizarse y nuevas formulas para volver a defenderse. Desde Seattle a Portalegre surgió una nueva rebeldía, con nuevos cánones, nuevas propuestas y nuevas formulas organizativas, contando además con un importante aliado (por ahora) en la Red.

La respuesta pol√≠tica est√° presente por parte de los pueblos y as√≠ del Caracazo a los piqueteros argentinos, G√©nova, de las revueltas del agua de Cochabamba a la defensa de las pensiones francesas, de la revoluci√≥n tunecina a la egipcia, de las plazas de Catalunya, el Carmen, las setas o Sol a la plaza Sintagma, todo es parte de una lucha global frente a la agresi√≥n mundial contra las personas y la madre tierra. Todo naci√≥ en la City, la Universidad de Chicago o Wall Street. Todo comenz√≥ a tener respuesta entre los y las oprimidas de los barrios de Caracas, Buenos Aires, o las personas con dignidad de Europa, √Āfrica, Asia. Todas nos abrazamos en Portalegre y comenzamos a caminar, respetando los tiempos, las fuerzas y las posibilidades de cada cual, as√≠ como su inventiva, su propio origen, tan diverso como plural.

En mi opinión todo se contagia y el virus de la red ha sido decisivo, pero ojo, también sin él se ha reaccionado. Algunas os preguntareis a que viene esto con el titulo; pues viene a que tenemos armas mentales e ideas para rebatirles, no solo las ideas centrales, sino también lo cotidiano y que el neoliberalismo es un gran fracaso. Es la historia de una gigantesca estafa mundial.

Estos d√≠as en el estado espa√Īol el debate es el gasto p√ļblico, tambi√©n la nueva estafa, ADVIERTO. Es la excusa de una nueva batalla entre las distintas fuerzas pol√≠ticas y econ√≥micas que detentan el poder en el estado espa√Īol y yo me pregunto ¬ŅPor qu√© la discusi√≥n es cuanto gastan los gobiernos locales, auton√≥micos y el central y no cuanto y de donde ingresan fondos para mantener los servicios y prestaciones p√ļblicas? La excusa de los coches oficiales es un enga√Īabobos. Pensad que un cami√≥n de bomberos,¬†una ambulancia, un cami√≥n de la basura o un autob√ļs de l√≠nea pueden ser coches oficiales (de hecho en su inmensa mayor√≠a lo son), el problema es si se gasta bien o no, y si se recauda con justicia y de forma redistributiva o no.

La transparencia en el gasto exige democracia participativa, es su √ļnica garant√≠a y a√ļn as√≠‚Ķ Luego o se cambian las reglas del juego o a estas alturas ya nada es de fiar. Durante a√Īos el PP y el PSOE, desde el gobierno, han rebajado impuestos que han beneficiado a las grandes fortunas y transnacionales. Hemos participado y participamos en guerras neocoloniales costos√≠simas, que no nos podemos permitir y hemos vivido gobernados de facto por los bancos privados y oligarqu√≠as tradicionales en el reino de Espa√Īa. Ha sido el imperio del frentismo.

¬ŅQu√© es lo que se nos est√° inculcando?, Pues la disminuci√≥n de la salud, la educaci√≥n, las pensiones p√ļblicas¬†y despidos masivos en el sector p√ļblico. Esa es la traducci√≥n de todo y cuando uno de los gritos m√°s coreados en las marchas y manifestaciones de las personas indignadas y activistas sociales ha sido ‚Äúesta crisis no la pagamos‚ÄĚ el llamado techo de gasto es la nueva f√≥rmula, para que si la paguemos y encima a gusto. Todo con la excusa de sanear las cuentas p√ļblicas, que ciertamente hace falta, pero como y a costa de quienes.

¬ŅCu√°ndo se van a exigir cuentas a los bancos y banqueros privados?¬ŅCuando se perseguir√°n a los operadores privados con operaciones en Para√≠sos Fiscales?¬ŅCuando se suprimir√°n las SICAV? Y finalmente ¬ŅQui√©n pide un techo de gasto para tanto delincuente financiero? Los y las tertulianas no se ocupan de ellos. Que no nos enga√Īen m√°s.

Ni vacaciones, ni calor, como no sea el humano. No nos parar√°n

Recién llegado de Madrid, apenas hace cinco horas, no puedo vencer el mono de ponerme a teclear ante el ordenador, al tiempo que reflexiono, revivo y reconstruyo en mi mente demasiadas emociones, nueva gente en mi vida a la que empiezo a querer ya y sentirme junto a ellos parte de una nueva esperanza y de una nueva forma de luchar y de hacer política que ha llegado para quedarse. Quiero advertir que como siempre no pretendo tener razón, sino dar mis razones e informar, para que entre todas y todos profundicemos esto tan hermoso que nos traemos entre manos.

El s√°bado por la tarde ya se llen√≥ Sol. Las marchas -y los que desde todo el estado llegamos para acompa√Īarlas- fuimos llegando en columnas tan festivas como reivindicativas y pude presenciar en el recorrido de la marcha SUR como, salvo dos gestos hostiles, el pueblo de Madrid que no se hab√≠a ido de puente nos recib√≠a con sonrisas de aprobaci√≥n, aplausos y cari√Īosos gestos. Era una gran fiesta reivindicativa. Una reflexi√≥n, el M15M ha llegado para quedarse y tanto el como sobre todo su esp√≠ritu tienen un largo recorrido, porque si ni finales de Julio, ni un puente, ni el calor manchego de Madrid han podido con nosotras, ser√° muy dif√≠cil acabar con esto. Domarlo o controlarlo m√°s.

Tras la asamblea de bienvenida de los barrios de Madrid y pueblos de la Comunidad, algunos fuimos a descansar pues el domingo era un d√≠a muy completo de trabajo. A las 11h, en la reparadora sombra y c√©sped del oasis del Retiro, las asambleas iniciaban su trabajo. Sus conclusiones estar√°n ya en la red y creo mejor acudir a ellas -pues no deseo meter la pata- pero si dir√© que creo se ha avanzado en madurez, capacidad de elaborar propuestas alternativas y en pensamiento pol√≠tico critico. El M15M avanza en politizaci√≥n en el alto y noble sentido de la palabra y esto se not√≥ incluso en las consignas de marchas y la manifestaci√≥n; pues el pensamiento cr√≠tico, para no recurrir a viejos clich√©s, se est√° abriendo paso en debates que cuestionan el sistema, en propuestas antineoliberales y de defensa de la p√ļblico en consecuencia y de denuncia de los da√Īos del capitalismo en la acci√≥n pol√≠tica cotidiana, las personas y el medio ambiente.

Los avances en materia organizativa son igualmente importantes y sobre todo se depuran cada vez m√°s los entramados participativos que proporciona la red.

El mismo 24 a las 18.30h la manifestación, la gran manifestación, con personas de Madrid y los pueblos grandes y no tan grandes de su entorno, pero con una decisiva presencia de personas de todo en el estado. No entraré en guerra de cifras, pero creo que basta ver las imágenes panorámicas para comprobar como éramos muchas más de lo que los medios afirman.

Se trat√≥ de una marcha tan festiva como reivindicativa, con una muy activa y numerosa presencia de j√≥venes, con c√°nticos y consignas. Gentes m√°s maduras, viejos luchadores y luchadoras, personas del mundo del trabajo, paradas y parados, afectados por la hipoteca, familias, pensionistas y un largo etc√©tera, heterog√©neo y su actitud, lo corroboran. Gentes que desembarcaban nuevas en los movimientos sociales y personas sindicadas, politizadas o con experiencia, junto a grupos de j√≥venes anticapitalistas. Muchas banderas republicanas y banderas de todo el estado espa√Īol, desde Andaluc√≠a hasta el Pa√≠s Vasco o Asturias.

Las consignas identificaban con claridad un enemigo, la banca, con un protagonista que se lo ha ganado a pulso, Botín. Pero no solo, pues la exigencia de otra forma de ejercer la política y nuevas leyes electorales, incluso un nuevo proceso constituyente, flotan claramente en el ambiente.

Est√° claro que gobierne quien gobierne, tendr√° enfrente algo cada vez m√°s organizado y a la b√ļsqueda de nuevas alianzas sociales; y el PP lo tiene observado, tanto que sus medios afines est√°n ya hace un tiempo empe√Īados en la descalificaci√≥n del 15M y en su criminalizaci√≥n. Este nuevo terreno de juego se lo tendr√° que plantear, sin triunfalismos, con dosis de realidad y con mucha decisi√≥n el M15M, pues el escenario puede cambiar sustancialmente. De hecho que las intenciones ya manifiestas de la derecha solo las puede torcer un fuerte movimiento popular y la propia crisis, que ella sola ya pondr√° mucho de s√≠.

Lo que si fue un√°nime fueron dos gritos tan claros como contundentes. El primero que esta crisis, que la ha generado el sistema, nosotros no la pagamos. Y la segunda, que con este sistema vamos de culo. Algo nuevo emerge con tanta fuerza, que ni siquiera el puente de Santiago logra aguarlo. El 24 de Julio, miles de personas marchan sobre Madrid.

Como conclusión, nos podemos felicitar, ha sido un avance. Pero también los partidos políticos deben ver, aprender y ser conscientes de que esta gran politización en la horizontalidad que está surgiendo, les obligan a cambiar, sus formas, sus estrategias y su visión, pero también sus estructuras internas y sus formulas participativas. También hay un claro aviso a la socialdemocracia, que no sólo no ha visto o ha negado lo que venía encima de la ciudadanía, sino que su alineamiento con el sistema y el abandono real de sus políticas de protección, reformas y providencia, han logrado que las y los jóvenes politizados, las izquierdas transformadoras, el altermundismo y la democracia radical, no los consideren ya de izquierdas y además lo hacen con sólidos argumentos y muchos, muchos ejemplos prácticos, demasiados.

En cualquier caso, ante la dictadura de los mercados, la calle está defendiendo la soberanía popular. La defensa más activa de la democracia, frente a los planes del FMI y la ultra neoliberal UE, está en las plazas y las personas están empezando a exigir otra política, pero también otro mundo, incluso otro sistema. Sabemos de sobra que podemos ir a peor y que los bancos y los tinglados financieros, para salvarse, necesitan nuestro empobrecimiento.

Pensamientos en mi mochila camino de Madrid. O pensamientos de autob√ļs

La defensa del sistema p√ļblico de pensiones y la vuelta de la edad de jubilaci√≥n a los 65 o 60 a√Īos deben volver a ser reivindicaciones centrales. La lucha contra la dictadura de los mercados tambi√©n. Las medidas anti-crisis que est√° imponiendo la UE y el FMI solo se basan en reducir costes sociales y salarios y en eliminar empleo p√ļblico, esto solo traer√° m√°s paro y m√°s pobreza.

El profesor Navarro argumenta excelentemente como las medidas de austeridad, que en resumen son reducir salarios y prestaciones sociales, est√°n impidiendo la remontada. Yo personalmente pienso y, a√ļn a riesgo de equivocarme, afirmo que a las grandes fortunas y grupos financieros no les importa esto lo m√°s m√≠nimo, pues al estar la econom√≠a financiarizada y no ser productiva ellos obtienen sus beneficios de mover las capitales en el mundo de las finanzas globales y por tanto sus negocios son la deuda p√ļblica o la especulaci√≥n, ahora ya con los elementos fundamentales de la cadena alimentaria humana. Saben que los y las pobres primero se preocupan de comer y luego de todo lo dem√°s.

Los Capitalistas son tan ruines que imaginan que el empobrecimiento también genera humillación y favorece la sobrexplotación humana, de hecho seguro que piensan de esta forma.

Creo que debemos volver a decir las cosas por su nombre. Es cierto que los gobiernos de las potencias centrales est√°n cediendo ante los mercados financieros. De hecho, estamos como estamos por que pol√≠ticamente as√≠ se ha decidido. Lo que vivimos son los frutos del triunfo de la Revoluci√≥n conservadora de los a√Īos ochenta y noventa del siglo pasado.

Pero ninguna fuerza política con capacidad de tener poder en Europa ha hecho frente a esta situación, por lo que modificar el estado de las cosas es tarea de la ciudadanía, de las clases populares y de su capacidad de auto-organización. Y lo diré hasta la saciedad: hay alternativas, alternativas posibles y realistas, los artículos en las web de Attac están plagadas de ellas.

Pero también necesitamos de la organización, nuestra, plural y participativa, pero con intenciones políticas; la política en el más alto sentido de la palabra, en el concepto clásico de la misma es imprescindible para simplemente entendernos y poder cambiar las cosas. Los Foros Sociales Mundiales han llamado a la acción política de las clases populares y trabajadoras y han denunciado firmemente el capitalismo que es el mal más terrible que padece la humanidad.

Hay experiencias muy interesantes de auto-organizaci√≥n pol√≠tica, de forma abierta. Por ejemplo, en el Estado Espa√Īol las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci√≥n est√°n haciendo reflexiones dignas de ser tenidas muy en cuenta por todas y todos los que queremos que esto cambie y lo haga para bien de la ciudadan√≠a.

No olvidemos pues en nuestras reivindicaciones y propuestas la Democracia Económica. Hoy la barrera fundamental entre la izquierda y la derecha, o entre el liberalismo y el altermundismo o el socialismo transformador y democrático, está precisamente en defender o no la democracia económica, entre apoyar o no el reparto.

Lo que el poder y los poderosos quieren es nuestro aislamiento, por ello tenemos que caminar en la dif√≠cil trocha de la acumulaci√≥n de fuerzas, la elaboraci√≥n de un programa y la b√ļsqueda de alianzas, entre sectores sociales, sindicales y de elaboraci√≥n pol√≠tica. Ahora bien, si confundimos pol√≠tica con los profesionales y las profesionales que vemos constantemente en televisi√≥n, eso es nuestro problema o hacerles el juego.

La Rep√ļblica no solo es historia, es futuro

Cuando hace setenta y cinco a√Īos y ante un golpe de estado militar apoyado por las derechas mon√°rquicas, los fascistas espa√Īoles y el carlismo ultramontano, los militares y guardias de asalto leales, los sindicatos obreros y los partidos del Frente Popular se vieron obligados a defenderse y luchar, no solo se estaba librando una batalla entre la reacci√≥n y fascismo frente a la legalidad republicana, sino contra un sue√Īo de avance, mejora, modernizaci√≥n e instauraci√≥n de una democracia real.

La causa republicana era un compendio de aspiraciones laicas, culturales y cient√≠ficas, educativas, obreristas y transformadoras, junto a un liberalismo progresista y democr√°tico y una aspiraci√≥n de construcci√≥n federal del estado. Las viejas ideas republicanas de Costa de ‚Äúescuela y despensa‚ÄĚ, mejoradas con aspiraciones de justicia agraria, infraestructuras modernizantes y alegr√≠a, mucha alegr√≠a por haber alcanzado el siglo XX, tras haber derrotado en las urnas a una monarqu√≠a, caduca, decimon√≥nica y corrupta, cuya √ļltima haza√Īa fue apoyar una dictadura, la de Primo de Rivera.

Pero para conmemorar hay que tener motivos y el primero es una Constituci√≥n muy avanzada para su √©poca -la de 1931-, que instauraba el estado social por primera vez en Espa√Īa y que permit√≠a avances sustanciales. La Rep√ļblica era la inconclusa revoluci√≥n burguesa que nuestro estado nunca tuvo y, si bien es cierto que hab√≠an personas y organizaciones potentes que pugnaban por m√°s, no lo es menos que signific√≥ un soplo de aire fresco y limpio y fue la culminaci√≥n de las ideas regeneracionistas, que desde finales del siglo XIX pugnaban por abrirse paso.

Claro que cuando a alguien le montan un golpe de estado, con voluntad expresa de desatar una limpieza √©tnica de republicanos, rojos, marxistas y anarcosindicalistas, lo que no hace es esperar tranquilamente que le deg√ľellen; no al menos aquellas clases trabajadoras que, a diferencia de las actuales, estaban muy organizadas, concienciadas, y eran cultas gracias a las Casas del Pueblo y los Ateneos Libertarios y con mucha tradici√≥n de lucha social. Por eso las primeras respuestas fueron las sindicales.

Ahora tratan de ocultar aquello, unos por que sus abuelos fueron miembros de las escuadras negras que asesinaron en la retaguardia franquista o financiaron y apoyaron el golpe, otros porque siguen creyéndolo bueno, y unos terceros por claudicación ideológica y/o pura y simple traición a los ideales de sus predecesores políticos. Curiosamente, los que nunca han ocultado su condición ni la han disimulado han sido, hemos sido, los y las descendientes de familia e ideas de los vencidos y más si estos se enfrentaron con decisión al golpe militar fascista.

¬ŅPero es eso lo importante ahora? No, en cualquier caso, no solo. La Rep√ļblica fue un cambio de r√©gimen, que trajo una nueva Constituci√≥n y nuevas formas de gobernarse. No fue perfecta, pero lo intent√≥ y no podemos hablar de resultados pues solo dur√≥ unos ocho a√Īos, tres de ellos de guerra. Si bien, y esto hay que saberlo, los gobiernos republicanos no declararon el estado de guerra hasta tres meses antes de perderla, pues ellos se enfrentaban a una sublevaci√≥n ilegal e ileg√≠tima, no a una fuerza militar reconocida y reconocible.

El legado republicano actual

Lo importante es su legado. Ahora que en las plazas y calles del Reino de Espa√Īa se vive una rebeli√≥n pacifica, ciudadana y profundamente democr√°tica, las aspiraciones de una Rep√ļblica de los y las iguales, con derechos, obligaciones -pero para todos, incluidos los poderosos- y con justicia social, las ideas republicanas adquieren su plena vigencia.

La reivindicaci√≥n republicana tuvo mucho de exigencia de una verdadera democracia. La democracia en el estado espa√Īol no llega de forma satisfactoria hasta 1931 y hasta entonces lo gobernaron una alianza de las olig√°rquicas econ√≥micas y la Corona, con el firme apoyo de sus instrumentos coercitivos.

Hoy salimos a la calle gritando ‚Äúla llaman democracia y no lo es‚ÄĚ, pues eso entiende el movimiento 15M que la que afirman tenemos. La herencia de transici√≥n impuesta por los vencedores inteligentes, las olig√°rquicas financieras -claro apoyo del franquismo, mientras este le fue √ļtil- y que las debilitadas y exhaustas fuerzas de la izquierda tuvieron que aceptar por el simple hecho de ser reconocidas y legalizadas. Tal vez es lo m√°ximo que entonces se pudo alcanzar -seguramente as√≠ fue, no seamos injustos- porque a pesar de los magros resultados, incluso esos no los regal√≥ nadie y menos a las clases trabajadoras.

Así pues, ahora tenemos una oportunidad, ahora hemos comenzado una revuelta democrática, agudizada por la crisis financiera y sistémica mundial y sus crueles secuelas contra las clases populares. Por eso también ahora, o se está con las víctimas de la crisis, con las clases populares y trabajadoras, o se está con los bancos, con los poderosos, con los oligarcas. No es posible estar con ambos. No se puede decir que se está con los de abajo y sin embargo pactar con los de arriba, porque cada vez cuela menos.

El 15M, al igual que la Rep√ļblica y las fuerzas que la impulsaron, es un movimiento regeneracionista, de salud democr√°tica y de aspiraciones sociales, a√ļn no definidas muchas de ellas -incluso moderadas en ocasiones-, pero es una fuerte y clara amenaza para el r√©gimen vigente, es decir la alianza pol√≠tico-financiera que nos gobierna. Y esto acabar√° provocando rupturas y fusiones en busca de una democracia mejor y de una justicia social y reparto real.

Le propongo humildemente al 15M la confecci√≥n de un programa popular y republicano, que avance desde lo p√ļblico hacia la justicia y una nueva Constituci√≥n que modifiquen las reglas de juego actuales pues contienen trampa, y de hecho la vigente Constituci√≥n no solo no se ha cumplido jam√°s en lo que a aspiraciones de las clases populares se refiere, sino que tampoco en la profundizaci√≥n pol√≠tica se puede en ella leer algo. Hoy, gracias a la dictadura de los mercados vigente, es papel mojado.

Los enemigos del progreso social son los mismos, a solo que veamos un poquito y sin prejuicios la historia. Solo hay eso, unas siglas que tienen que aclararse en qué lugar están, pues por sus hechos no están en el que les correspondería o en el que sus padres ideológicos las hubieran situado. Es por eso por lo que hay que profundizar en las aspiraciones del 15M, para aclarar el campo, entre otras cosas.

En cualquier caso, hay que construir la alternativa y esta debe ser participativa y cívica e igualitaria. El principal enemigo ahora, el nuevo falangismo de hoy, es el neoliberalismo.

La guerra de clases lanzada por las clases poseedoras en todas las potencias centrales está ahí con toda su virulencia haciéndonos pagar la crisis a las víctimas de la crisis. Por eso entiendo imprescindible levantar una alianza social profundamente democrática, es decir republicana y rex-publicana y, entre las clases populares -es decir trabajadores y trabajadoras de todas las clases- hacer frente a rentistas y oligarcas.