Archivo de agosto, 2011

El neoliberalismo se cuela en la Constituci贸n de 1978

Hasta ahora, en una Constituci贸n solo se contemplaban principios generales de convivencia y armon铆a. Declaraciones de intenciones y descripciones de aspiraciones y voluntades pol铆ticas, as铆 como normativa de organizaci贸n y desarrollo de la vida p煤blica y la acci贸n ciudadana. Describ铆a la estructura pol铆tica fundamental de un estado y sus normas rectoras de car谩cter general.

Una Constituci贸n es una declaraci贸n pol铆tica, que acota principios y se帽ala l铆neas rojas que no se pueden traspasar, pero no entra en detalles o resuelve todos y cada uno de los aspectos cotidianos y de la vida social, cultural, comercial y econ贸mico-social de un estado, pues para eso est谩n las leyes.

Las constituciones suelen ser fruto de un consenso popular ante una independencia nacional o de una revoluci贸n o cambio de r茅gimen, pero no son reglamentos o c贸digos de comercio.

En Europa, la madre de los derechos ciudadanos tras la revoluci贸n francesa de 1789, la de 1848 o si miramos hac铆a atr谩s, la de la medieval Carta Magna, las constituciones eran solemnes declaraciones de principios.

Tras las liberaciones de Francia e Italia despu茅s de la II Guerra Mundial, o la m谩s tard铆a de Portugal tras la Revoluci贸n de los claveles, se instauraron constituciones que tambi茅n hablaban de los entonces nuevos derechos conquistados en las resistencias varias: los derechos sociales.

Quer谩taro en聽M茅xico, Weimar en Alemania, la de la II Rep煤blica Espa帽ola, instauraron el estado social. Tras la victoria frente al nazismo se hizo ya imposible ninguna nueva constituci贸n democr谩tica que no fuera social, igualitaria y garantista. Las constituciones liberales fueron superadas. Las clases populares lograron que se reconocieran sus aspiraciones de justicia. Otra cosa distinta es el grado de cumplimiento real de lo escrito. Pero se entend铆a que una nueva constituci贸n era un avance y no un retroceso, y de hecho la del 78, a pesar de las cesiones a la oligarqu铆a franquista y econ贸mica, contiene sin embargo un catalogo de derechos sociales que ojala se cumplieran en todo su contenido y signific贸 un avance.

Con el invento fallido de la Constituci贸n Europea, esto cambia. La Europa resistente, antifascista y social da paso a la Europa neoliberal, comerciante y competitiva en el mundo globalizado, o m谩s bien globalizador de las entonces a煤n pujantes potencias centrales.

La Constituci贸n Europea es en realidad un texto farragoso, largo e incomprensible para la inmensa mayor铆a de la gente. Es un tratado comercial m谩s que una constituci贸n propiamente dicha, que consagra -o as铆 lo intenta- la ideolog铆a neoliberal y el capitalismo como principios constitucionales. Es una constituci贸n de parte, por eso fracas贸. Pero ese es el esp铆ritu imperante en Europa, pues la derecha y la oligarqu铆a financiera y la oligarqu铆a pol铆tica conservadora europea, imponen un concepto nuevo y es introducir en los textos constitucionales la consagraci贸n de opciones econ贸micas e ideol贸gicas puramente conservadoras en las constituciones.

Ese es el antecedente de esta 鈥渂rillante鈥 idea de reforma constitucional, el introducir un concepto ideol贸gico neoliberal y conservador como es la contenci贸n del gasto, el techo de gasto, el ahorro obligatorio en inversiones sociales y p煤blicas en general. Es constitucionalizar el neoliberalismo, pues como dice Juan Torres 鈥Al imponerlo en cualquier momento y condici贸n, como ahora han acordado en Espa帽a el PSOE y el PP, se impide que los gobiernos puedan suscribir pactos con sus electores si no es en los t茅rminos prescritos por la ortodoxia econ贸mica dominante. Se obliga de esta forma a que las 煤nicas pol铆ticas posibles sean las neoliberales.鈥

Ante la crisis del capitalismo especulador y de su patr贸n la banca privada, la soluci贸n propuesta es castigar a las clases populares y trabajadoras. Por eso, desde la izquierda, desde el socialismo, no se puede consentir esa soluci贸n, injusta y antidemocr谩tica. Somos victimas de la dominaci贸n sist茅mica que nos obliga a poner nuestra libertad a disposici贸n de los mercados. Los subvencionamos para que vuelvan a enriquecerse y cuando se recuperen de sus perdidas, vuelvan a crear empleo si quieren, pero ya todav铆a m谩s precario y con menos derechos. Y por supuesto, m谩s barato para las clases poseedoras.

Debemos exigir un refer茅ndum para ver si consentimos se apruebe o no este terrible error; error para algunos, pero victoria para la ultraconservadora y ultraliberal derecha espa帽ola.

Para frenar esta apuesta antisocial, anti-patriotica y anti-espa帽ola, si, porque los herederos del republicanismo espa帽ol reivindicamos un estado igualitario, justo, social y democr谩tico, transparente y federativo, pero de nuestra propiedad. De la propiedad colectiva y solidaria de los pueblos de Espa帽a.

Acabar茅 con una afirmaci贸n no menor, y es que tambi茅n se va a perjudicar gravemente a las Comunidades Autonomas y a los Ayuntamientos. Y el que avisa no es traidor, pero en el Estado Espa帽ol la mayor parte del gasto social lo soportan las CC.AA. y los ayuntamientos.

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n ante el golpe econ贸mico que supone el intento de reforma de la Constituci贸n

Uno de los grandes mitos de las pol铆ticas neoliberales que han provocado la crisis m谩s grande de los 煤ltimos cien a帽os es que los gobiernos no pueden endeudarse y que deben cerrar sus cuentas con 鈥渄茅ficit cero鈥, el llamado principio de 鈥渆stabilidad presupuestaria鈥.

Se trata de un principio cuya bondad intr铆nseca nadie ha podido demostrar en la ciencia econ贸mica y buena prueba de ello es que los gobiernos se lo han tenido que saltar continuamente para evitar males mayores y poder gestionar adecuadamente la econom铆a.

La estabilidad presupuestaria equivale a conducir un autom贸vil con la direcci贸n fija, sin tener en cuenta que hay que girar a izquierda o derecha cuando se presentan curvas en el camino. As铆, cuando una econom铆a va mal y le falta impulso proveniente de la iniciativa privada, la 煤nica soluci贸n es el gasto p煤blico, como acabamos de ver en la crisis reciente. E incluso cuando va bien es cuando una econom铆a puede permitirse cierto endeudamiento para poder invertir en aquellos bienes (obras p煤blicas, colegios, hospitales, centros de investigaci贸n鈥) que tienen un alto coste y no se pueden pagar en un solo momento pero que van a utilizarse por varias generaciones. Sobre todo, las econom铆a como la espa帽ola que todav铆a sufren graves d茅ficits sociales y econ贸micos con su entorno.

Por esa raz贸n, renunciar al endeudamiento p煤blico es renunciar a la financiaci贸n de esos bienes y servicios que son claves para el bienestar de las personas (sobre todo de las que no tienen ingresos para adquirirlos en el mercado) y para las empresas, que no podr铆an por s铆 solas financiar el capital social que necesitan para obtener beneficios y crear empleo.

Si la prohibici贸n de incurrir en endeudamiento va acompa帽ada, como adem谩s proponen los gobiernos neoliberales, de reducciones de impuestos, la consecuencia inevitable solo puede ser una peor y m谩s insegura gesti贸n econ贸mica y una menor provisi贸n de esos bienes p煤blicos, es decir, m谩s crisis, menos empleo y menos riqueza privada y social.

La raz贸n por la que los neoliberales, como ahora Zapatero, se empe帽an en adoptar esta medida econ贸micamente irracional es muy clara: abrir la puerta para el negocio privado porque disminuyendo y empeorando la provisi贸n de bienes y servicios p煤blicos es como se puede justificar ante la poblaci贸n una mayor oferta de esos mismos bienes por el mercado. Y, adem谩s, porque de esa forma se facilita el incremento de la deuda privada que es el gran negocio de la banca. Pero incluso denunciamos algo m谩s grave y es que se 鈥渃onstitucionaliza鈥 el neoliberalismo, consagrando en la carta magna una determinada ideolog铆a pol铆tica, ultra-liberal y ultra-conservadora.

Todas estas razones hacen que el acuerdo propuesto por el presidente Zapatero en una aplicaci贸n pol铆tica del Pacto del Euro, sea EL M脕S PELIGROSO Y DA脩INO PARA EL BIENESTAR SOCIAL DEL PUEBLO ESPA脩OL DESDE LA MUERTE DEL DICTADOR porque condenar谩 a la econom铆a espa帽ola a permanecer en situaci贸n de desventaja y a no poder mejorar nunca su modelo productivo, ni su competitividad, ni sus est谩ndares de bienestar social.

Pero si estas razones justifican de por s铆 mismas la oposici贸n a este acuerdo, la intenci贸n de adoptarlo mediante una reforma de la Constituci贸n sin refer茅ndum, es decir, sin debate social y sin que la poblaci贸n pueda tener informaci贸n, deliberar y pronunciarse constituye en nuestra opini贸n UN GOLPE DE ESTADO ECON脫MICO que hay que rechazar por todos los medios pac铆ficos y democr谩ticos a nuestro alcance.

Por estas razones la Promotora estatal de la red de Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n llama a todas las organizaciones, sindicatos, partidos, movimientos sociales y personas amantes de la justicia y defensoras del Estado de Derecho, el autogobierno, los estatutos de autonom铆a y el bienestar social a movilizarse en todas los rincones de nuestras ciudades y centros de trabajo para expresar su rechazo solicitando por todos los medios a su alcance la CONVOCATORIA DE UN REFERENDUM VINCULANTE y la apertura de un debate social plural y aut茅nticamente democr谩tico sobre esta medida.

Promotora Estatal de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n
24 agosto 2011

Reedici贸n que entiendo puede ser interesante. Propuestas para articular la indignaci贸n

Vuelvo a colgar este聽articulo anterior, pues no es malo reflexionar e insistir sobre lo escrito, en unos tiempos en los que todo camina con prisas y escaso tiempo para pensar, leer y elaborar.

La indignaci贸n debe seguir, es lo 煤nico que nos queda, pero mejor organizados

No son buenos los an谩lisis de urgencia, pero s铆 creo se puede afirmar que la socialdemocracia espa帽ola, convertida al socioliberalismo, se ha hundido ella sola. Lo que queda de la socialdemocracia en el estado espa帽ol sigue el paso de sus hermanas europeas y, por primera vez, pierde cientos de miles de votantes que se echan en brazos de la derecha, pues para fotocopia, mejor el original.

Parafraseando a Mitchels, la oligarqu铆a socioliberal, imponiendo su ley de hierro, ha dejado muy da帽ado, averiado y varado el barco de Pablo Iglesias, a fuer de hacerlo irreconocible con su fundador. Este grupo dirigente es responsable y lo primero que debe hacer es dejar de mirar por encima del hombro y con autosuficiencia a quienes desde hac铆a tiempo advertimos lo que ocurrir铆a y que, finalmente, ha ocurrido. Y que no olviden que en el Reino de Espa帽a, las municipales siempre son la antesala de las generales.

Por su parte, Izquierda Unida, si bien ha subido algo en porcentajes y concejales, no ha hecho lo suficiente, y tambi茅n debe entender que su endogamia la mata y la hace menos cre铆ble. Esc煤chese pues la voz, el clamor de las plazas, pero de forma sincera, y t茅ngase claro que el pensamiento cr铆tico y transformador est谩 en los movimientos c铆vicos antineoliberales a los que debe apoyar y de los que puede aprender. Y es que si algo ha crecido en la izquierda claramente, ha sido Bildu. Tomen nota todos y todas.

驴D贸nde est谩 la Izquierda?. Si entendemos izquierda en su sentido etimol贸gico, es decir la ciudadan铆a en la Revoluci贸n Francesa, la Izquierda est谩 en las plazas exigiendo sus derechos, su libertad y fraternidad, y construyendo una Revoluci贸n ciudadana.

La calle est谩 haciendo una revoluci贸n ciudadana a la que hay que escuchar, apoyar y entender. Pero DRY y el movimiento 15M en las distintas plazas del estado espa帽ol tambi茅n tienen una obligaci贸n, y es la de no aislarse, la de no construir un nuevo vanguardismo alejado de un pueblo hoy por hoy todav铆a muy alienado y temeroso, desvertebrado, desconfiado y, si bien muy ilusionado con la exigencia de democracia, real y ya, todav铆a espectador. No se puede cansar a trabajadoras y trabajadores en asambleas eternas, con propuestas muchas veces dif铆cilmente realizables. Para consolidar el movimiento hay que pensar que tambi茅n es bueno lograr peque帽os triunfos.

As铆 pues atenci贸n a los nuevos elitismos, ojo con actitudes que pueden hacer felices por unos d铆as a minor铆as muy concienciadas y alternativas, pero que no enganchan con quienes buscan respuestas a su angustiosa situaci贸n actual. Utop铆a y Realismo deben actuar de forma simult谩nea.

Hay que articular una amplia alianza antineoliberal. Es necesario tejer una Coalici贸n de Resistencia frente al neoliberalismo, reaccionando a nivel europeo, no solo en el Estado Espa帽ol. Hay que seguir en la calle, por que la respuesta neoliberal a la crisis ser谩 empobrecer a煤n m谩s a las clases populares y trabajadoras , robando a los pobres para d谩rselo a los ricos.

Los sindicatos deben cambiar. Deben entender que los nuevos movimientos como los surgidos de las protestas del 15 de Mayo, han sacado sin su ayuda m谩s gente que nunca a las calles, incluso al margen de ellos y critic谩ndolos. As铆 pues, a los sindicatos hay que pedirles humildad y cambio, porque o est谩n con los de las plazas, con las indignadas e indignados, o con la patronal: no hay medias tintas.

La respuesta est谩 en fortalecer los movimientos sociales creando un nuevo populismo de izquierdas, y para ello las Mesas de Convergencia o la red de convergencia social es un buen instrumento hacia la implementaci贸n de un Poder Ciudadano.

ATTAC, a trav茅s de sus comunicados, trabajos de investigaci贸n, difusi贸n y formaci贸n ha construido un magnifico corpus doctrinal, acertando en todas y cada una de sus propuestas y advertencias; pero 煤nicamente ha sido escuchada por la izquierda alternativa y transformadora, aunque eso es m谩s que suficiente para comenzar.

El gobierno tiene la obligaci贸n de escuchar otros an谩lisis o seguir el dictado de banqueros y 鈥渕ercados鈥, que no solo le est谩 llevando al suicidio pol铆tico, sino a algo peor: a dificultar a煤n m谩s la vida del pueblo que le aup贸 al poder.

Salvando a la banca y hundiendo a las familias, los aut贸nomos y a las personas solo se logra la infelicidad e inseguridad general, pero no reactivar la econom铆a. Reactivaci贸n que solo podr谩 venir con un paradigma econ贸mico diferente: el 鈥渂uen vivir鈥 general y no el lucro de especuladores y banqueros, se disfrace como se disfrace.

Por tanto, hay que tener confianza y seguir trabajando. Estamos acumulando fuerzas y construyendo el nuevo pueblo de izquierdas, gracias al impulso que ha supuesto Democracia Real Ya!! Ellos han logrado lo que otros no consegu铆amos hace a帽os, y es movilizar la indignaci贸n.

Pero ahora que somos actores pol铆ticos tenemos ante nosotros una gran responsabilidad, porque nos toca plantarle cara a la derecha directamente y de frente. Los movimientos c铆vicos y sociales debemos hacerlo, no por una lucha de poder pol铆tico en el sistema, sino por defender a las clases populares de a煤n m谩s neoliberalismo y recortes sociales. No podemos jugar con la gente, pues esto no es un fuego de campamento, sino la lucha por cambiar ese barrio injusto, ese centro de trabajo opresivo, el empleo precario y mal pagado, la cultura ramplona y chabacana, el consumismo irresponsable, la cola del paro sin esperanza, la hipoteca que angustia, el poder ilimitado y cruel de la banca.

Carlos Martinez
Es polit贸logo, socio de Attac y de la promotora de las Mesas de Convergencia

Del calor al cabreo. Reflexiones de un agosto sin vacaciones

Lo que soy ya es un cabreado. Estoy muy enfadado por que los gobiernos europeos sin excepci贸n, nos est谩n hundiendo a las personas, con unas pol铆ticas de ajuste, de ahorro, o de techo de gasto que solo provocan m谩s paro y recesi贸n. Se les est谩 advirtiendo pero ni tienen valor para m谩s, ni hay valores para saber que la pol铆tica no es gesti贸n, y a quien ellas y ellos representan es al pueblo soberano y no a los mercados o a los bancos.

Estoy cabreado por tanto enga帽o y renuncia. Pero no s贸lo en lo econ贸mico -del Gobierno- pues hace a帽os que en este terreno solo aplica recetas neoliberales. Estoy m谩s cabreado todav铆a por la dureza policial que alguien ha debido ordenar, y por la persecuci贸n del laicismo y de la concepci贸n moderna, igualitaria y no confesional de un estado. La suerte es que la gente, por su cuenta, le est谩 plantando cara al nacional-catolicismo rampante.

Estoy muy enfadado de que muchas personas no vean alternativa al avance de las derechas nacional-cat贸licas y neofranquistas del PP, cuando la 煤nica forma de pararles es implementando pol铆ticas alternativas. Y las hay, de verdad que las hay. Tambi茅n plant谩ndole cara a la resignaci贸n y buscando la uni贸n de los indignados e indignadas, de los y las oprimidas, y de las y los antineoliberales.

Pero tambi茅n me tiene mosqueado el paro y el futuro de las pensiones p煤blicas. De que nuestras propias pensiones y derecho a un desempleo digno no est茅n en la centralidad de las reivindicaciones. Esto es muy grave, pues las fuerzas neoliberales y la gran coalici贸n de facto est谩n de acuerdo en 鈥渁horrar鈥 por ese lado, poniendo en grave riesgo el derecho a una supervivencia, digamos digna de millones de personas paradas, pero tambi茅n de futuras y futuros pensionistas.

En medio del calor sofocante hay que alumbrar esperanza del zambullido refrescante en un mar de ilusi贸n de personas que reaccionan. De miles y miles de j贸venes -y no tanto- que han salido ya a las calles a respirar el aire fresco y a los que ya nadie podr谩 volver a enga帽ar, ni doblegar.

Hay alternativas, est谩n en nuestros corazones y nuestras mentes, por eso el 15 de Octubre volveremos a demostrar que estamos. Estamos y ni nos resignamos, ni los poderosos pueden ya estar tranquilos. El 15-O Las calles se volver谩n a llenar.

Pero sobre todo, que hay y ha venido para quedarse una nueva forma de hacer y entender la pol铆tica. No sirven ya las viejas recetas profesionales. Los programas no los hacen ya asesores y 鈥漜reativos鈥, que igual venden detergente o un refresco, que un candidato o un partido. Los programas est谩n surgiendo en la red, en las plazas, en los Movimientos Sociales y ciudadanos, en las resistencias frente al neoliberalismo.

Que los 谩rboles no nos impidan ver el bosque

Comunicado de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n.

Las Mesas de Convergencia, ante los hechos que estamos viviendo, entendemos que debemos seguir y profundizar en la reacci贸n ciudadana frente los abusos del poder y de los poderosos, materializados en:

– La persecuci贸n pol铆tica y la represi贸n policial de la laicidad y de la libertad de expresi贸n que estamos viviendo, con la connivencia y el acuerdo del gobierno del PSOE, de la derecha encabezada por el PP, y la jerarqu铆a cat贸lica.

– El fracaso de las medidas econ贸micas para atajar la crisis sist茅mica, que provocan el hundimiento de las bolsas y el pinchazo de las actividades especulativas, pero cuyas negatividades recaen sobre la ciudadan铆a, las personas paradas y la econom铆a productiva, sacrificadas todas ellas para salvar a los 鈥渕ercados鈥.

– El que se sigan implementando, por parte del Gobierno de Espa帽a, medidas de 鈥渁horro鈥, en realidad de recortes de prestaciones sociales y de empleo p煤blico, de menos impulso estatal para hacer funcionar la maquinaria econ贸mica y crear empleo, la 煤nica y verdadera prioridad. Todo en lugar de hacer pagar a los culpables de la crisis sus desmanes y crear una banca p煤blica, soluci贸n imprescindible y que debe ser inmediata.

– El que las v铆ctimas de la crisis sigamos siendo las que la sufragamos y sufrimos las restricciones tomadas para contentar a los mercados

Todo lo anterior evidencia, una vez m谩s, como la Gran Coalici贸n de facto entre PSOE y PP nos est谩 imponiendo un modelo de vida y creencias, y una determinada pol铆tica profundamente neoliberal que ignora a las personas, al planeta tierra y su medio ambiente. Un modelo cuyo fracaso se comprueba y certifica a diario, y del que el hundimiento de las bolsas occidentales es un ejemplo.

Es absolutamente necesario que mantengamos la movilizaci贸n y la toma del espacio p煤blico como muestra de protesta y denuncia. As铆, tanto el d铆a 1 de Octubre a escala europea con la concentraci贸n en Londres, como de forma muy especial el 15 de Octubre a escala mundial, debemos dar una respuesta en las calles de todas las ciudades y pueblos del Estado Espa帽ol, que evidencia:

– Al Gobierno, que no apoyamos sus cesiones a los mercados y a la banca, contra el pueblo.

– Al PP, que no nos enga帽a y sabemos que son los representantes m谩s genuinos de pol铆ticas reaccionarias y clasistas, y desean llegar al gobierno para culminar la pol铆tica de privatizaciones y desmembraci贸n del estado del bienestar.

– A la banca, a las transnacionales, que nos oponemos a su poder tan real como no democr谩tico y dictatorial, basado en su capacidad de doblegar instituciones democr谩ticas en base a su poder econ贸mico.

Denunciando todo lo anterior, y en apoyo de una pol铆tica alternativa que signifique empleo (en especial para los j贸venes), disminuci贸n de la jornada laboral, salarios y pensiones dignas, llamamos a la movilizaci贸n, y exigimos la adopci贸n inmediata de las siguientes medidas:

  • Banca P煤blica ya
  • Creaci贸n de un salario social para paradas y parados de no menos de 550 euros mensuales
  • No m谩s desahucios de viviendas, daci贸n en pago como primera medida. Por el derecho a una vivienda digna
  • No m谩s privatizaciones
  • Medidas de apoyo a Pymes y econom铆a social, como creadores netos de empleo
  • Implantaci贸n de las ITF y supresi贸n de para铆sos fiscales
  • Lucha contra el patriarcado y persecuci贸n del terrorismo machista
  • Medidas de reactivaci贸n econ贸micas sostenibles, arm贸nicas y respetuosas con el medioambiente y difusoras de una nueva frugalidad, basada en el reparto y no en el consumo desaforado.
  • Nueva ley electoral, pues la actual invalidar谩 moralmente cualquier resultado de las elecciones generales del 20 N.

Promotora Estatal de las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci贸n
Agosto de 2011