Archivo de enero, 2012

De la crisis capitalista al rearme imperialista

Cartas Caraque√Īas

Es un argumento muy utilizado el afirmar que todas las crisis capitalistas se han solucionado con acciones bélicas (ya sean invasiones coloniales, guerras mundiales o guerras de clase contra los propios pueblos afectados), pero no por ello es menos cierto. Hay sin embargo que recordar constantemente que el capitalismo es indisociable del imperialismo. Así lo es al menos desde el siglo XVI, así sigue siendo de forma nítida hoy.

La crisis capitalista que estalla a partir de 2008 se est√° tratando de resolver, por parte de los gobiernos capitalistas tanto institucionales como f√°cticos, de todas las formas beneficiosas para ellos posibles. S√≥lo falta la guerra global caliente, pues la fr√≠a ya est√° servida. Pero en las potencias centrales, la guerra de clases contra sus pueblos es una dura realidad que se est√° pagando con paro, quiebras de pymes y empresas familiares, recortes sociales y destrucci√≥n del sistema de bienestar. Cuantos m√°s fracasos econ√≥micos cosechan los y las capitalistas, m√°s ahogan a sus clases populares y m√°s gasto p√ļblico dedican para salvar los bancos privados.

Pero tambi√©n las ex-potencias coloniales europeas y el imperio decadente de los EE.UU., en “Santa Alianza”, se tornan m√°s agresivos, chulos y autoritarios para remontar su crisis. Pese a sus sonados fracasos en las nuevas cruzadas contra el mundo musulm√°n, siguen insistiendo, amenazando, y ciertamente si han demostrado al menos una gran capacidad de hacer sufrir y castigar a poblaciones civiles indefensas. Hay adem√°s que denunciar su hipocres√≠a al haberse aliado con sectores de Al Qaeda en esta nueva aventura colonial. Tiene una macabra gracia que los promotores de SOPA-ACTA -leyes de excepci√≥n y recortes democr√°ticos- le den lecciones a Siria y potencien all√≠ una guerra civil ¬°Con Jordania y Arabia Saud√≠ dando lecciones de democracia! ¬ŅPero nos creen tan imb√©ciles? Pues si.

Pero la estrategia imperial de dominaci√≥n, cargada de racismo euroc√©ntrico y blanco-cauc√°sico, no solo apunta a los musulmanes y sus grandes reservas energ√©ticas. Est√°n propiciando un cerco a la pujante y emergente China y el rearme ruso. China es su gran peligro. La doblez de junco de los chinos, su agresiva expansi√≥n comercial y su penetraci√≥n en √Āfrica negra, abandonada por los decadentes, y en Am√©rica Latina (en fase de construcci√≥n de su independencia continental y con procesos de transformaci√≥n no neoliberales) obliga a vigilar y cercar -a este si- su gran enemigo. Cuentan con Australia y por ahora las Filipinas. Tal vez India, pero est√° se encuentra demasiado ocupada con Paquist√°n y la propia China. Siendo la Uni√≥n India casi tan agresiva en sus exportaciones como sus grandes vecinos. Adem√°s, India y Rusia mantienen buenas relaciones, incluso militares.

Por si fuera poco, el gigante Sudafricano -con Zuma a la cabeza- no es de fiar. La prueba, pues no hay m√°s que leer la prensa internacional del grupo PRISA, por ejemplo. Por si quedaba un √ļltimo grano, los argentinos vuelven a reclamar las Malvinas, y encima encuentran no solo eco, sino apoyo decidido en la nueva Am√©rica Latina de la CELAC, de la UNASUR, del ALBA, de su nueva independencia.

Pero para imponer sus criterios ni civilizatorios, ni democr√°ticos, solo de control de la energ√≠a que su blanco dios don√≥ a los supuestos pobres del mundo (m√°s bien saqueados del mundo); para mantener su dominio y seguir ganando dinero deben hacer nuevas guerritas, bombardear, criminalizar a culturas diferentes o a pueblos con ansias de justicia y reparto. Pero nos necesitan a nosotras y nosotros. Necesitan que los pueblos, las clases populares europeas, se crean sus mentiras y piensen que su destino depende de sus caza-bombarderos. Nos mienten. Es deleznable la complicidad de medios y de ciertos y ciertas periodistas. Pero tambi√©n del abusivo uso de los medios p√ļblicos que todos sufragamos. Hay pues que forjar una unidad antiimperialista de los pueblos y de los gobiernos amigos, junto a las luchas por una superaci√≥n democr√°tica, social y popular de la crisis.

Estos días en Portoalegre, como clara contraposición al frío, asediado y decadente Davos, se celebra en el cálido y vital Brasil, la asamblea mundial del Foro Social Mundial, en la que se denuncia la crisis capitalista al tiempo que en los debates se plantean formas de lucha y llamamientos a las protestas y la resistencia, pero también las ofensivas ideológicas y populares. En un panorama, el Latinoamericano, donde con varias excepciones -a diferencia de las potencias centrales- disminuye el paro y hay movilidad económica, crecimiento y expectativas de desarrollo. Simplemente porque hacen lo contrario que en Europa.

Es por eso que los viejos halcones yankis vuelven a amenazar también a América Latina, especialmente a Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba. Pero maniobran contra la CELAC con el concurso de las oligarquías criollas. No obstante, se tropiezan con una gran determinación en sus pueblos, todos ellos. Unos con gobiernos ya antineoliberales y otros, al menos, nacionalistas, teniendo en cuenta que el nacionalismo en América tiene una lectura positiva. Los neoliberales, a pesar de ello, están en los organismos de unión regional, porque conocen de la ruina europea y la intromisión nunca gratuita yanki.

Así pues, creo que se puede afirmar que estamos en una feroz guerra mundial de clase. De la clase rica y poderosa contra el mundo. Contra todo el mundo, incluidas las clases trabajadoras y populares europeas.

La conclusión es que cada cual en su lugar debe actuar, intervenir, organizarse. Pero frente a la estrategia mundial capitalista, hace falta forjar la estrategia mundial social. Esperemos que Portoalegre nos ilumine. Por lo pronto, ya están llegando llamados a construir un ecosocialismo alternativo global frente al capitalismo.

Mientras llega, no nos olvidemos de la V Internacional. Pero tampoco de agradecer a los pueblos Latinoamericanos que fueron los primeros en demostrar que se puede vencer a las oligarquías y plantarle cara al Imperio, muy especialmente al pueblo venezolano.

Alegato contra la resignación

Andaluc√≠a solo puede ser ganada para la izquierda y los de abajo, si somos capaces de demostrar algo nuevo. Convergencia, listas conjuntas con movimientos sociales, integraci√≥n ciudadana y un mensaje para gobernar de otra forma y enfrentarse a la derecha y al neoliberalismo. Andaluc√≠a no necesita resignaci√≥n sino un vibrante llamamiento a la lucha y a la emancipaci√≥n. El pueblo de Lorca y Alberti necesita poes√≠a redentora e ilusi√≥n renovada, necesita un sue√Īo en el que que creer, y es la posibilidad en el sur de Europa¬†de buscar la complicidad del SUR y decir basta ya a bases extranjeras, pero tambi√©n recuperar nuestro ahorro y hacerlo p√ļblico andaluz para que ese sue√Īo sea una realidad tangible.

Las cosas no son siempre como deseamos o vislumbramos. Las cosas no salen siempre como desear√≠amos. Lo cierto es que muchas veces tenemos serias dificultades los y las activistas sociales y pol√≠ticas/os de izquierdas para conectar con el pueblo v√≠ctima de la crisis y hacer llegar nuestro mensaje. Lo real y realista ahora es preguntarse: ¬Ņen qu√© fallamos? ¬Ņqu√© hay que hacer? Lo cierto es que la crisis del capitalismo no se ha traducido en incrementos de votos notables para nadie a la izquierda transformadora y social. Luego ¬Ņconvocamos o invitamos a movilizarnos y nos mostramos dispuestos a acompa√Īar al pueblo v√≠ctima de la estafa de la crisis? Lo que otros pueblos en condiciones peores lograron fue por que pusieron¬†sentimientos en su lucha, poes√≠a en su combate y se dejaron atr√°s otras ataduras que no fuera la de la lealtad al pueblo. Es fundamental decir no al aparato y abordar un nuevo concepto de organizaci√≥n polit√≠ca. Lo importante es el contenido, no el continente, y la humildad de sentarse con los humildes y los despose√≠dos y despose√≠das, viviendo sus problemas y pidi√©ndoles consejo.

La encuesta de la Facultad de CC. Pol√≠ticas de Granada -CADPEA-, que ya tiene varios a√Īos de experiencia en estos menesteres, es muy peligrosa para las izquierdas, los socioliberales, los socialdem√≥cratas y el pueblo andaluz. Tiene un m√°s/menos 5% de margen, lo cual quiere decir que el PP puede tener ya la mayor√≠a absoluta, y el PSOE estar a√ļn m√°s bajo.

El PSOE no puede cambiar esta tendencia, pues quiera o no -y hay que hablar claro- carece de credibilidad, ideas y liderazgo social, excepto en algunas localidades muy concretas. Adem√°s han perdido la confianza de su electorado de izquierdas por sus¬†pol√≠ticas¬†de derechas y el hecho de que muchas y muchos de sus cargos p√ļblicos han pensado que esto era su cortijo.

IU, con un 6¬ī3% de ascenso -que puede ser un 8% incluso- no est√° para echar cohetes, y si lo hace alg√ļn miembro destacado de la coalici√≥n es un error. Hay que ver claramente que hacemos, pues el andalucismo no levanta cabeza y aparecen los socios espa√Īolistas del PP -UPyD- como muestra del despiste del personal y DE LA NECESIDAD DE UNA IZQUIERDA REAL Y POPULAR QUE LE LLEGUE A√öN M√ĀS Y MEJOR A LA GENTE, QUE COLME SUS DESEOS Y LE DE CONFIANZA.

La actitud nada ejemplar de Equo, present√°ndose para probar su implantaci√≥n, es una equivocaci√≥n que a√ļn est√° a tiempo de corregirse. Menos mirar a Alemania y m√°s a Andaluc√≠a. Los elementos verdes y ecologistas est√°n ya hace a√Īos totalmente compartidos por los movimientos sociales andaluces y las fuerzas¬†pol√≠ticas¬†de izquierdas transformadoras. De hecho, antes de que apareciera dicho partido, en Andaluc√≠a han habido intensas e importantes luchas en defensa del medio ambiente y de denuncia de la delictiva y degradante burbuja inmobiliaria.

Hay que formar ya, con urgencia, una convergencia política social y de las izquierdas que lo son y transformadoras, con movimientos y activistas sociales, con las opciones políticas más firmes -y ya con fuerza institucional y experiencia de lucha y de gobierno- y los de abajo, las víctimas de la crisis. CON UN PROGRAMA DE GOBIERNO que ilusione a la gente y le de confianza. Libres de disputas internas y con mucha energía. Advertimos nuevamente: hay que hacer algo distinto e ilusionante ya. Hay que aspirar a gobernar y demostrar que se puede influir decisivamente y evitar los recortes criminales y la pobreza generalizada -que ya ha llegado- para transferir rentas y dinero a los bancos y a los ricos. Demostrar, en definitiva, que se puede y se debe gobernar de otra forma.

Otra forma de hacer política es posible. A por el cambio social, ya

‚Äé40.000 millones de euros de recortes anuncia el gobierno Rajoy. Ya sab√©is de donde van a salir. De las grandes fortunas, NO. De las grandes transnacionales, NO. De los bancos y banqueros, MENOS. De los ricos, JAM√ĀS. De vuestra y nuestra sanidad, la educaci√≥n publica de vosotras o de nuestros hijos. Ahogando a√ļn m√°s a los ayuntamientos, despidiendo trabajadoras y funcionarios. De las pensiones y las pagas del paro. De todo eso.

Pero, saldr√°n tambi√©n -los 40000 M de euros- de privatizaciones y de convertir en negocio privado propiedades y espacios p√ļblicos. Toda esa transferencia de rentas y propiedades sociales ir√°n a parar a los bancos, grandes fortunas y capital extranjero, y la justificaci√≥n ser√° la gran estafa de la deuda y la sacrosanta voluntad de los mercados; es decir, se har√° patente una vez m√°s la dictadura de los mercados. Jamas tocar√°n un euro de la Casa Real y sus servicios, de su regimiento de corps o de las aventuras militares de ocupaci√≥n en Afganist√°n o en el L√≠bano, que el estado no se puede permitir. Adem√°s de ser in√ļtiles y beneficiar tan solo al imperio decadente.

Resultado: m√°s paro y pobreza para las clases populares, menos calidad democr√°tica y m√°s dominaci√≥n global de los poderosos. Una situaci√≥n cada vez peor para la mayor√≠a. Alguien incauto puede pensar ¬Ņy que sacan los capitalistas de todo esto? Pues mucho, entre otras cosas, bienes p√ļblicos a precio de saldo. Pagar todav√≠a menos impuestos, tasas y cotizaciones. Mano de obra cada vez m√°s barata y con menos derechos, y debilitar cada vez m√°s la democracia, los derechos sociales y asustar al pueblo. Atemorizar a las clases populares, para que se enteren y acepten que el mundo es de los ricos, de las derechas, de los imperios.

ANDALUC√ćA

Andaluc√≠a es hoy el gran term√≥metro. Si el pueblo andaluz vota PP, este a√ļn ser√° m√°s duro, pero no solo con Andaluc√≠a, sino en todo el estado. Sabido es la espera del PP a estas elecciones para darnos a√ļn m√°s duro y aplicar con rotundidad su verdadero programa en todo el estado y que ya la UE-Merkel y el FMI han preaparado.

Las andaluzas y andaluces vamos a tener una gran responsabilidad y debemos unirnos todas y todos: las personas pobres, trabajadores, autónomos y autónomas, paradas y empleados, contra el neoliberalismo. Pero debemos hacerlo ya. Luego puede ser tarde, y si hay irresponsabilidades o personalismos y perdemos a algunos nos vais a escuchar. Llevamos muchas personas tiempo ya advirtiendo y convocando. La verdad es que me gustaría no tener razón esta vez.

Este es el panorama, en mi humilde opinión: el PP, a por todas y cada vez más derechista, ultra-liberal y autoritario. El PSOE, sin credibilidad y con mucha gente que ya no confía en su capacidad, incluidos muchos de sus votantes y militantes. Además siempre con las mismas caras, ya quemadas y sin ideas de verdadera transformación y cambio hacia el socialismo, que hace tiempo abandonaron como idea de clase y reparto. Con un concepto de la representación política ya superado, antiguo y no participativo. Pero adobado, por si fuera poco, con el lastre de haber iniciado los recortes los y las socioliberales.

Los demás, cada uno por su lado. Pero aprovecho para decir que la virginidad política ya no existe en nadie. Los nuevos movimientos sociales llevan meses muy intensos de rodaje y, lo que es peor, con cierto cansancio en algunos sectores y cierta quemazón de muchas personas. Y esto hay que superarlo y remontar, pero con más participación popular, real -si, real y lo siento si alguien se molesta-. Pero creo que hay que hablar claro y con libertad, al objeto de superar cierto reflujo.

A los más organizados y potentes en el terreno institucional, como IU, les compete una gran responsabilidad y entender mejor el momento, con visión colectiva y sin tics de repartos internos o personajes insustituibles. Nadie duda su importancia, pero tampoco su deber de generosidad, que es grande. También entendemos sus problemas, pero exigirles una mayor permeabilidad no es negativo. El problema no es convocar ya. Es autoconvocarnos.

Los antipolíticos, asumir lo que está pasando y la importancia del momento actual. Y en cualquier caso, sepan que también tenemos derecho a pedir y a criticar los demás, los impuros, pero que pisamos calle y barro, no para pedir solo movilización -que tambien- sino programa y acción.

¬ŅCual es la soluci√≥n? CONVERGENCIA, pienso y hacer frente al momento. No a los personalismos y demostrar YA que HAY OTRA FORMA DE HACER POL√ćTICA. Pero al PP ni agua, aunque sea a nivel local, o confundiremos y dividiremos.

Esto es solo una larga batalla. Pero de la que debemos aspirar a triunfar. Creo que nos equivocamos si llamamos solo a luchar. Hay que hacerlo, pero para triunfar. Hay pueblos en el mundo que han hecho revoluciones democr√°ticas, hay pueblos en el mundo que han derrotado al neoliberalismo y se enfrentan al imperio, luego ¬Ņnosotras y nosotros no podemos hacerlo? Tambi√©n desde la resistencia hay que ilusionar y saber que es posible -imprescindible dir√≠a- corregir, cambiar, dar la vuelta a esta situaci√≥n, que solo nos conduce al abismo, la guerra y la destrucci√≥n del planeta, y decir alto y claro que el neoliberalismo es una estafa y el capitalismo un fracaso.

¬ŅPor que los malos son los que se enfrentan al Imperio?

Cartas Caraque√Īas

El triunfo cultural del neoliberalismo -es mi opini√≥n- cuando se ve de forma m√°s n√≠tida en Europa en general y Espa√Īa en particular, es cuando gente que se dice progresista lanza miradas de profunda desconfianza e incluso animadversi√≥n hacia los procesos revolucionarios o de cambio en Latinoam√©rica.

La suficiencia racista que se demuestra en demasiadas ocasiones va pareja a la colonizaci√≥n de las mentes por parte del gran hermano de PRISA en el estado espa√Īol, conectado por supuesto con las terminales imperiales, pero tambi√©n con la “imparcial” TVE. El hecho de que uno de los principales propietarios de PRISA sea un multimillonario mejicano -si, un multimillonario del torturado y aplastado M√©jico, patria de clases populares tremendamente empobrecidas y narconegocios- es ya todo un s√≠ntoma.

No soy un papanatas y s√© que, como cualquier obra humana, los procesos democr√°ticos, sociales y antineoliberales latinoamericanos tienen problemas pol√≠ticos y no son perfectos, as√≠ como que en algunos casos son manifiestamente mejorables. Pero ¬Ņpor quien? ¬Ņpor nosotros que hoy por hoy somos incapaces en Europa de articular una resistencia exitosa contra el neoliberalismo y el gran atraco colectivo del que estamos siendo victimas? Los problemas, en cualquier caso, los deben depurar ellos y as√≠ lo hacen.

Algunos creen que Hugo Ch√°vez -por ejemplo- es un dictador cuando ha ganado un mont√≥n de elecciones, un referend√ļn revocatorio y, cuando perdi√≥ otro sobre reformas constitucionales, lo reconoci√≥ de inmediato. Qu√© lecciones se pueden dar desde un continente que recientemente ha bendecido dos golpes de estado de la dictadura de los mercados en Grecia e Italia, y los ha institucionalizado sin mayor problema. O bien desde un reino -figura medieval de estado- en el que se acaba de modificar la Constituci√≥n sin consulta ciudadana -violando seguramente la propia Constituci√≥n- cosa que s√≠ ocurri√≥ con la reforma venezolana, por ejemplo. Aqu√≠ la dictadura de los mercados impone reglas que atan a los estados y las mayor√≠as parlamentarias son sumisas ante los banqueros, la Trilateral, el Club Bildelberg, el FMI, o el Banco Central Europeo. ¬ŅY nos atrevemos a juzgar qu√© es o no es democracia? Un poquito de humildad, de valores y, sobre todo, m√°s valor para enfrentarnos a la dictadura de los mercados.

Cuando uno ve, percibe y huele desde estos pa√≠ses latinos -no lo olvidemos, latino-ind√≠genas, pues ellos si son los nuestros y no los anglosajones- el enfrentamiento al imperialismo y observa su tr√°gica huella, se comprenden muchas cosas. El dominio anglo-norteamericano tras el imperio espa√Īol, tal y como muy acertadamente describe Eduardo Galeano en “Las venas abiertas de Am√©rica Latina“, ha dejado un rastro de miseria y robo a gran escala de sus materias primas, as√≠ como a unas oligarqu√≠as criollas, racistas, ego√≠stas y miserables que basan sus fortunas en lograr que estos pa√≠ses no tengan sistemas productivos propios, solo extractivos y, de esta forma, los EE.UU. y Europa coloquen sus productos industriales que ellos importan a trav√©s de sus contactos en Miami o Londres.

Las rep√ļblicas latinoamericanas est√°n generando una industria local que en ocasiones sorprende por su potencia y calidad. Han desarrollado unas finanzas locales, con bancos p√ļblicos e inter-regionales y est√°n comerciando activamente con China -su principal cliente-, Rusia, Ir√°n, as√≠ como pa√≠ses africanos, otros estados asi√°ticos, y sobre todo entre ellos. O han nacionalizado la mayor parte de su producci√≥n petrol√≠fera. Y es por todo esto que el imperio amenaza. Pero la diferencia es que aqu√≠ la amenaza se palpa, se nota. ¬ŅQu√© quiere ahora el Imperio y la sumisa Europa de Am√©rica Latina? Pues sus mercados, su petr√≥leo y su dinero (si, su dinero, pues casi todos poseen reservas). Los procesos de cambio han generado mayor bienestar de estos pueblos que est√°n haciendo disminuir su pobreza con mucho √©xito, cosa que las oligarqu√≠as que apoya PRISA, el PP y los socioliberales europeos jam√°s hicieron. Pues bien, estos pueblos que comienzan a tener un poder adquisitivo que las clases populares de Europa y EE.UU. pierden son ahora el objetivo de sus antiguos dominadores.

Por eso se subvencionan las oligarqu√≠as, sus partidos y sus medios. Por cierto, PRISA tiene muchos intereses econ√≥micos en todo el continente. Igualmente se hacen costosas campa√Īas de imagen en contra no s√≥lo de Cuba, Bolivia o Venezuela, sino de Ecuador, Argentina e incluso de forma m√°s comedida Uruguay, Brasil o Per√ļ.

Se miente sobre las supuestas disputas y divisiones entre las diferentes izquierdas latinoamericanas, y se silencia la profunda amistad que une a Hugo Ch√°vez, Lula y Cristina Fern√°ndez, por ejemplo. O se silencia el discurso profundamente americanista y socializante de Pepe M√ļgica, que adem√°s -y gracias a √©l- √ļltimamente el Banco del Sur va a reiniciar con m√°s fuerza sus actividades.

No son perfectos estos reg√≠menes democr√°ticos tampoco para algunos puristas de la gauche divine europea, incapaz de organizar algo efectivo contra el neoliberalismo de la UE y de sus propios gobiernos. Pero el Imperio les amenaza a ellos y no a B√©lgica. Es m√°s: los del ALBA forman parte del “eje del mal”. Lo que une a todos los progresistas de este continente son tres cosas:

РEn primer lugar, su posición antiimperialista, más o menos nítida. No se dejan amedrantar y saben todos ellos de la ruina europea y la crisis del Norte.

РEn segundo lugar, combaten la crisis económica impulsando políticas sociales que redistribuyen sus rentas y fomentan los mercados internos y regionales. Viendo lo que hace Europa, ellos realizan lo contrario.

– En tercer lugar, han recuperado el orgullo de ser latinoamericanos y sus patrias, pero sobre todo su gran Patria com√ļn Latinoamericana. Por eso, en un hecho sin precedentes est√°n creando estructuras propias del Sur en las que los EE.UU. y Canada no est√°n -y, mucho ojo, Cuba si-, como la CELAC entre otras.

En Venezuela se est√° construyendo de forma decidida, y a veces a impulsos, pero se est√° construyendo lo que por ejemplo la socialdemocracia europea renunci√≥ a hacer a partir de los a√Īos setenta. Hay fuertes inversiones sanitarias y educativas estatales. Pero adem√°s se est√° creando un potente sector productivo agro-industrial y petroqu√≠mico del que antes carec√≠a desde el sector p√ļblico. Como aqu√≠ dicen, hecho en socialismo.

Todo esto me anima a proponer que en el reino de Espa√Īa, que estamos sufriendo estos d√≠as lo mismo que dio origen a la Revoluci√≥n Bolivariana, hay que levantar un movimiento c√≠vico, unitario, democr√°tico, social y profundamente antineoliberal que una a todas las victimas del sistema y de la crisis. Un movimiento constituyente de los pueblos del estado espa√Īol y recuperar el patriotismo social y republicano que la II Rep√ļblica alumbr√≥. Tenemos una tradici√≥n patri√≥tica, con figuras como Aza√Īa, Pablo Iglesias, Indalecio Prieto, Dolores Ibarruri, Joaquin Maurin, Joan Peiro, Angel Pesta√Īa, Victoria Kent, pasando por Lorca, Alberti o Antonio Machado -entre otras y otros- en la que beber.

Por una Huelga General Ciudadana

En estos momentos tenemos ya análisis más que certeros en nuestras criticas a la política desarrollada por los neoliberales desde el Gobierno -sea cual sea su etiqueta- y el fracaso al que estas políticas, así como las de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, conducen.

Sabemos que lo √ļnico que tienen en mente es salvar a la banca y sus negocios e intereses de los ricos. Constatamos como cada vez hay m√°s paro, pobreza y desaz√≥n popular.

El Gobierno del PP supone un golpe de tuerca a√ļn m√°s da√Īino contra las clases populares. Es m√°s demagogo en su venta y m√°s h√°bil, pues tiene el desparpajo y la desfachatez de los que est√°n destinados a mandar porque son de derechas y, al fin y al cabo, defienden lo suyo con total tranquilidad y desverg√ľenza.

Tenemos alternativas, el libro de Garz√≥n, Torres y Navarro las argumenta, y adem√°s se llama HAY ALTERNATIVAS. Es muy simple: justicia fiscal, es decir introducir impuestos a grandes fortunas y empresas, perseguir de verdad el fraude fiscal, y prohibir las SICAV e implantar la banca p√ļblica. Una banca p√ļblica que haga fluir el cr√©dito, o no habr√° nada que hacer. Tambi√©n es imprescindible incrementar el gasto p√ļblico en lugar de ahogarlo.

No estamos locos, hemos acertado en todas y cada una de nuestras predicciones. Estamos mucho peor que en 2008, y peor que estaremos. Lo √ļnico que est√°s pol√≠ticas est√°n consiguiendo es una gran transferencia de rentas de los trabajadores y trabajadoras, aut√≥nomos y pobres a los ricos.

El panorama es, al menos, intranquilizador. La izquierda transformadora capt√≥ poco voto descontento. Los sindicatos mayoritarios est√°n en estado de sock o desaparecidos, traumatizados. S√≥lo alguna declaraci√≥n y una preocupante disposici√≥n a “negociar” con una patronal envalentonada y agresiva, que sabe ha vencido y va a por todas. Los movimientos c√≠vicos, en armon√≠a entre si y dispersos a la vez. Muchas iniciativas, todas muy interesantes, pero que hay que conjuntar. Hay que converger y ya, opino.

Este Gobierno no merece ning√ļn respiro. La agrupaci√≥n de fuerzas solo se dar√° en la acci√≥n. Advierto seriamente: si algunos est√°n euf√≥ricos por alg√ļn peque√Īo √©xito y no calibran su fuerza real, a√ļn siendo una estructura con cierta fuerza e importancia, se equivocan y nos retrasar√°n. La b√ļsqueda de la convergencia es plural y no hay nadie m√°s importante que nadie. Hay distintos frentes de lucha y hay que lograr, creo, la coordinaci√≥n entre la acci√≥n, la movilizaci√≥n, la pol√≠tica y las plazas. Incluso los y las que est√°n en el Parlamento y la calle. Pero en convergencia, no en convocatoria. Auto-convoqu√©monos, es m√°s dif√≠cil, pero mejor.

El objetivo debe ser no ya resistir, sino vencer. Hay que frenar la derecha en Andaluc√≠a. Tenemos que volver a movilizarnos. Hay que ser comprensivos y abiertos de mente. Es el momento de las grandes alianzas, el gran frente antineoliberal de las clases populares. Es el momento del compa√Īerismo y la solidaridad frente a la derecha conservadora e incluso neofranquista y tambi√©n de no dejarse enga√Īar por cantos de sirena. Es el momento de un gran polo de los pueblos de reino de Espa√Īa, para defender la democracia y conquistar el futuro. El programa ilusionante de que hay otra forma de hacer pol√≠tica y de auto-gobernarnos.

Pero esto exige movilizarnos. Por eso propongo el ir hacia una Huelga General Ciudadana, de todos y todos los que sufrimos una crisis que no generamos pero estamos pagando y vamos a pagar. El sistema capitalista est√° podrido y lo quieren salvar a nuestra costa.

No perdamos la perspectiva del mundo. El imperio decadente occidental cada vez está más belicoso y agresivo, hace de la paz una exigencia ya imprescindible. Hay movimientos sociales, populares y políticos amigos en todo el mundo, por eso cuando preparemos nuestra huelga cívica, sepamos que no estamos solos.

¬ŅQue como se prepara? Emplazando a ACTIVOS CONTRA LA CRISIS, a las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci√≥n, a ATTAC, a los sindicalistas y las sindicalistas de clase y dispuestos a dar la cara, a las fuerzas pol√≠ticas comprometidas con los de abajo, a los diputadas y diputados de izquierdas del Parlamento que est√°n con la gente golpeada por la crisis, a DRY, a las Asambleas del 15M: a verse, sentarse y convocar la acci√≥n imprescindible ya.

Cuanto antes, es tarde.