Archivo de noviembre, 2012

“La crisis podr√≠a ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

Entrevista muy interesante y de recomendada lectura de Boaventura de Sousa Santos.
Carlos Martinez
En Espa√Īa, las fuerzas a la izquierda del PSOE est√°n totalmente fragmentadas y no tienen alternativa que transmitir con credibilidad. El problema es saber si¬†el PSOE¬†tiene alguna posibilidad de renovaci√≥n interna y a mi juicio, con las condiciones actuales y teniendo en cuenta que¬†es c√≥mplice de todo este sistema, es muy dif√≠cil.
Desde un punto de vista sociol√≥gico, los indignados no constituyen un movimiento, no tienen la estabilidad ni la organizaci√≥n de otros movimientos como el feminista o el ecologista. Yo los llamo ‚Äėpresencias colectivas’, fuertes, que est√°n en la calle y que son importantes, pero tienen sus limitaciones. Por este motivo,¬†tenemos la emergencia de nuevos sujetos pol√≠ticos democr√°ticos, porque la otra posibilidad es la emergencia de sujetos pol√≠ticos no democr√°ticos, como estamos vienen en Grecia, que es una cosa muy triste, muy cruel en un pa√≠s que padeci√≥ el nazismo.
Es lo que decía Gramsci, que estamos en una guerra de posición, no de movimiento; de posición para defender esta situación en la que estamos. Por eso es importante que podamos movilizar las grandes masas de población, no sólo los de izquierdas, estar muy mezclados en términos de orientación política y de clases,  y que se comprometan con una solución alternativa que rompa con este status quo.
Mencionaba antes un nuevo socialismo. ¬ŅQu√© pa√≠s est√° ahora m√°s pr√≥ximo de ese modelo?
Ninguno, porque para llegar al Socialismo del Siglo XXI antes hay que debatir el Socialismo del Siglo XX y no se ha hecho. Lo propuse en Venezuela y otros países y la gente no quiere y, además está Cuba, que es un producto del socialismo del siglo XX

Lo que hay en Latinoam√©rica es una socialdemocracia que ni siquiera se puede decir que sea muy avanzada,¬†pero es muy importante para esos pueblos. Fue posible por el boom de los recursos naturales. El boom de los recursos naturales dura entre 5 y 10 a√Īos.¬†¬ŅQu√© pasar√° cuando no haya dinero para las bolsas familiares, cuando las aguas est√©n contaminadas, los ind√≠genas expulsados de sus tierras, la selva destruida por la frontera agr√≠cola?

“La crisis podr√≠a ser la oportunidad de lanzar una Europa socialista”

http://www.publico.es/dinero/446341/la-crisis-podria-ser-la-oportunidad-de-lanzar-una-europa-socialista

‚ÄúEl nacionalismo catal√°n controla el Parlamento a pesar de que a Mas le ha salido muy mal la jugada‚ÄĚ

Afirma que estas elecciones ser√≠an para Artur Mas como ‚Äúel parto de los montes‚ÄĚ, puesto que de los comicios se esperaba mucho por parte de CIU y el batacazo ha sido importante

ImageAudio de la entrevista

SB-Noticias.-¬†El polit√≥logo Carlos Mart√≠nez, miembro promotor de Construyendo la Izquierda y de Socialismo 21, valor√≥ en declaraciones a La Trapera de Radio San Borond√≥n los resultados de las elecciones catalanas de este domingo y dijo que no cabe duda de que la suma del nacionalismo de centro-derecha, centro-izquierda e izquierda controla el Parlamento catal√°n y que las fuerzas ‚Äúespa√Īolistas‚ÄĚ han quedado relegadas a un segundo plano.

Asegur√≥ que para Mas estas elecciones han sido como el parto de los montes, puesto que desde CIU se anunciaban las elecciones como un acontecimiento hist√≥rico por los resultados que preve√≠an y sin embargo no solo no han conseguido la mayor√≠a absoluta sino que han perdido 12 esca√Īos con respecto a hace dos a√Īos y a√Īadi√≥ que la conclusi√≥n es que muchos sectores de la derecha catalana que tradicionalmente hab√≠an votado a CIU en esta ocasi√≥n lo han hecho a otras formaciones de centro-derecha espa√Īolistas ante el temor de la independencia.

Mart√≠nez explic√≥ que se ha comprobado un trasvase del nacionalismo de derechas de CIU hacia el nacionalismo de centro-izquierda de ERC, como igualmente habr√≠a que destacar la entrada de Candidatura d’Unitat Popular (CUP) que con tres diputados sit√ļan en un Parlamento europeo por primera vez a una fuerza pol√≠tica con muchas conexiones con la izquierda alternativa y movimientos sociales como el 15M.

El tambi√©n presidente de ATTAC Andaluc√≠a, valor√≥ la ligera subida de ICV-EUiA, coalici√≥n que pasa de 10 a 13 esca√Īos gracias al crecimiento de m√°s de 120.000 votos logrados ahora con respecto al 2010, aunque no deja de reconocer que hab√≠a unas expectativas que no se han logrado cumplir en estos comicios.

En el caso del PSC-PSOE, hablamos de un partido que contin√ļa con la ca√≠da libre iniciada en las pasadas elecciones generales, constatada en los pasados comicios vascos y gallegos puesto que no debemos perder de vista que en esta ocasi√≥n ha perdido 8 diputados y ha pasado a ser la tercera fuerza del arco parlamentario catal√°n.

Para quienes desde el PSOE de Madrid tratan de minusvalorar lo sucedido alegando que se han salvado los muebles, les recuerda que Catalu√Īa siempre ha sido una comunidad con muchos apoyos socialistas y que de las dos provincias que m√°s votos han dado siempre a ese partido, una de ellas es Barcelona, detr√°s de Sevilla, sin embargo en esta ocasi√≥n la capital catalana ha dejado de ser basti√≥n socialista.

Afirma que si en Sevilla se hubieran obtenido tan malos resultados como los logrados por el PSOE en Barcelona, los socialistas se abrirían las venas, sin embargo los socialistas barceloneses disimulan los resultados cuando realmente no tiene disimulo posible, de tal modo que se puede afirmar sin temor a fallo que la crisis que está viviendo el PSOE de la provincia de Barcelona es la que está viviendo de forma generalizada el partido en todo el Estado.

Sobre el populismo derechista de Ciutadans (C¬īs), considera l√≥gico que haya logrado esta formaci√≥n un crecimiento de 3 diputados con respecto a 2010, aumento basado en la apuesta independentista de Mas, no en vano hablamos de que votantes tradicionales de CIU pero espa√Īolistas ante el temor de la separaci√≥n han preferido dar su voto a esta formaci√≥n de centro-derecha, aunque destaca que lo peor de este dato es que podr√≠amos estar hablando de una fuerza que se asemeja a organizaciones de ultraderecha europeas con cierto rostro amable, al menos por ahora.

Sobre los resultados del PP, el aumento logrado no es significativo y se debe fundamentalmente al posicionamiento de CIU sobre la independencia catalana, no en vano hablamos de que les han votado sectores del catalanismo descafeinado que prefieren seguir ligados a Espa√Īa por razones econ√≥micas, aunque que no ha dado para dejar de ser la cuarta fuerza parlamentaria.

Carlos Mart√≠nez concluye asegurando que no cabe duda de que a pesar de ganar las elecciones con mucho margen a Artur Mas le ha salido muy mal la jugada, puesto que los soberanistas catalanes le han dado la espalda y han votado a ERC y destaca la imparable ca√≠da del PSOE, el hecho de que el PP no pueda sacar pecho de su crecimiento porque ha sido min√ļsculo y el crecimiento de las formaciones reales de izquierdas, aunque ICV-EUiA no haya cubierto sus expectativas de crecimiento.

Grito

Muchas personas hemos llegado a la conclusi√≥n de que hace falta una especie de Frente Amplio Antineoliberal o algo similar. Una SYRIZA en el estado espa√Īol. Un proceso de alianza¬†pol√≠tico¬†popular que acabe con la¬†pol√≠tica¬†de austeridad impuesta y con la democracia de baj√≠sima calidad que sufrimos, que permite que la banca sea impune e intocable y el capitalismo¬†alem√°n¬†y anglosaj√≥n nos dominen y humillen.

¬ŅPero por qu√© no comenzamos a construirla? ¬ŅQu√© fuerzas tel√ļricas se oponen? ¬ŅQu√© traici√≥n se est√° urdiendo contra los pueblos del Reino de Espa√Īa? Unas veces por ego√≠smo, y otras por¬†esp√≠ritu¬†de secta, logran que no se d√© ni un paso. Tal vez ha llegado ya la hora de pasar de aparatos y aparatillos pol√≠ticos y comenzar a construir el actor pol√≠tico que las personas necesitamos imperiosamente ante esta situaci√≥n de debacle, empobrecimiento y atraco colectivo que sufrimos.

La lista de injusticias se incrementa cada d√≠a. Las estafas al pueblo de la banca, los gobiernos y casi todos los partidos, por no decir todos -pues todos tienen un muerto o dos al menos en su armario- nos dejan inermes y sin esperanzas. Nadie nos defiende y todos los d√≠as en todo el estado, ya sea en Galicia, Valencia, Madrid, Catalunya, Andaluc√≠a o Extremadura… Nos roban, despiden, desahucian y nos encadenan a su maldito objetivo de d√©ficit y su mal llamada deuda p√ļblica.

La deuda de millonarios, banqueros y grandes constructores inmobiliarios, se ha convertido en la deuda de todas y todos y, al objeto de pagarla, estamos siendo victimas de un genocidio social cruel, de una guerra de clases sin piedad y sin prisioneros. Nos están matando lentamente -a los viejos y dependientes por la vía rápida- mientras seguimos impasibles esperando que alguien haga algo.

Es cierto que el 14N hemos comenzado a reaccionar. Los precarios, estudiantes, los y las sin empleo y los obreros y obreras hemos vuelto a coincidir en piquetes de esperanza y lucha, en paros y en la calle. Es cierto que la Cumbre Social ha estado y est√°. Es cierto que la PAH, con su acci√≥n diaria y¬†heroica,¬†nos da esperanzas. O que j√≥venes economistas cr√≠ticos y asambleas del 15M comienzan a vislumbrar el que hacer. Pero tambi√©n lo es que nos hace falta el instrumento¬†pol√≠tico que nos haga ser eficaces y arroje al olvido a esta derecha cruel, ultraliberal y sin¬†escr√ļpulos que nos domina.

No podemos esperar m√°s o lo pr√≥ximo ser√° encadenarnos. Oskar Lafontaine y M√©lenchon han llamado a una revoluci√≥n ciudadana internacional. Bien, pues vamos all√°, pero ¬Ņdonde, como, con qui√©n? Tienen raz√≥n, muchas y muchos llevamos tiempo dici√©ndolo. Manos a la obra, cada cual en su pueblo, ciudad o centro. Hay propuestas y llamamientos en el conjunto del estado, desde las Mesas de Convergencia, el 15M y lo que¬†fue¬†DRY o el PRC, las asambleas de barrio o de econom√≠a alternativa, la Cumbre Social, el Foro C√≠vico, ATTAC, o las m√°s¬†pol√≠ticas¬†y/o politizadas como Socialismo21, Construyendo La Izquierda o la realidad gallega de AGE, ya en marcha pero sin confluir, sin converger todav√≠a de forma eficiente y real. Todos ellos llaman a la convergencia, pero todav√≠a no nos hemos visto y encontrado. Como dicen en C√°diz: nos vamos a comer un moj√≥n. Yo, el loco Carlos, grito pidiendo ¬°comencemos de una vez!. Como ciudadano humilde les exijo que, teniendo acuerdos y proyectos como tienen, nos reunamos de una vez.

Que se vayan todos y comencemos nosotras y nosotros. Ellos, los aparatos, est√°n en lo suyo, sus congresos y conferencias, sus encuestas, sus repartos. Sin pol√≠tica y sin convergencia pol√≠tica no haremos nada y nos hundiremos cada vez m√°s en la miseria. Prefiero hacer re√≠r que enga√Īar.

Precisamente nuestra incapacidad es la culpable. La¬†culpa¬†no es de otros, es nuestra. Es cierto que hay un caldo de cultivo que antes no hab√≠a, pero los pensionistas amenazados, los¬†sin trabajo¬†y los¬†j√≥venes¬†sin futuro, necesitamos algo m√°s que palabras. Las buenas gentes y honradas militancias de los partidos, que est√°n por esto, que adem√°s llenan los espacios convergentes, todos ellos en una demostraci√≥n que la¬†actual¬†forma de funcionar los partidos ni les llena, ni les ilusiona y por ello buscan y practican la militancia social en otras instancias -en las nuestras- lo deben exigir en sus espacios o bien al menos echar una mano m√°s decidida todav√≠a a la¬†tarea¬†com√ļn de la revoluci√≥n ciudadana.

Nadie nos regalará nada. Nos necesitamos todas y todos y también necesitamos a las personas y entes político-sociales que crean en esta tarea. los ejemplos del MVR y el Gran Polo Patriótico, el Frente Amplio de Uruguay, la Alianza PAIS, el MAS, Die Linke, SYRIZA y otros nos deben animar.

De cuando el Socialismo es travestido de liberalismo-progresista o dar gato por liebre. Por una aportación socialista al futuro próximo

No es mi ánimo terciar en la crisis del PSOE o de la socialdemocracia en el conjunto de Europa. Tampoco lo es el atacar gratuitamente a los detentadores jurídicos de las siglas que idearan al alimón Pablo Iglesias y Jaime Vera. Para ambos líderes sociales y socialistas, lo importante eran las ideas, el contenido y las acciones a llevar para concienciar a la clase obrera -de hecho, la voluntad de Pablo Iglesias era denominar Partido Obrero a secas al que fundó- así como de la necesidad de organizarse en primer lugar, al objeto de defenderse actuando políticamente y de construir una sociedad sin clases y con la propiedad colectiva de los medios de producción y de consumo, como objetivo.

As√≠ pues, el primer entuerto a deshacer es el de confundir una idea de emancipaci√≥n, reparto, lucha contra la explotaci√≥n y la creaci√≥n de una nueva sociedad justa, sin dominadores ni dominados y con los medios de producci√≥n socializados y p√ļblicos, es decir una sociedad no capitalista, ni clasista, con un partido pol√≠tico determinado cuyas propuestas p√ļblicas, ni se plantean -hace algunos a√Īos- por ejemplo nacionalizar la banca, las industrias b√°sicas y estrat√©gicas, las telecomunicaciones, la energ√≠a o la creaci√≥n de una ampl√≠sima red de econom√≠a social, que ponga en manos de las clases trabajadoras las empresas y las tierras. Un partido al que todo esto le suene a sanscrito, o a antiguo, sencillamente no es socialista. Puede ser otra cosa, pero sinti√©ndolo mucho¬†no es socialista, que siendo ya virtuales, y seg√ļn la Wikipedia, el socialismo es:

El socialismo es el control por parte de la sociedad, organizada como un entero, sobre todos sus elementos integrantes, tanto los medios de producción como las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas en las mismas. El socialismo implica, por tanto, una planificación y una organización colectiva

Esta es pues la descripci√≥n que aparece en Internet -y, por cierto, no corregida por nadie- representada adem√°s junto a una imagen de Carlos Marx, cuyo yerno Paul Lafargue constituyo el primer n√ļcleo marxista espa√Īol que dar√≠a origen al PSOE y la UGT, en contraposici√≥n a una AIT en la que el anarquismo era mayoritario en su Federaci√≥n espa√Īola. As√≠ pues y de una vez dejemos de pensar en el PSOE cuando en el Reino de Espa√Īa, hablemos de Socialismo, en nuestros d√≠as.

Escrito esto, tengo que opinar necesariamente que los partidos solo son instrumentos con objetivos y propuestas dirigidas a la sociedad, pero nada m√°s. Y por supuesto no son un fin en si mismo, de hecho en el estado espa√Īol esto ha generado un gran rechazo y desprestigio de los mismos y no puede indisociarse de la aparici√≥n del 15M.

Así pues si alguien habla de socialismo, es porqué cree en una sociedad diferente y todos sus actos se encaminan hacia su construcción. El primer paso será pues denunciar las injusticias del capitalismo y mostrar que hay otra forma de hacer las cosas, informando y haciendo pedagogía, pero también tratando de crear e instituir paulatinamente o mediante una revolución de las clases populares. El Socialismo también puede comenzar a construirse de forma democrática y mediante una victoria electoral como la de Salvador Allende y la Unidad Popular en Chile, Hugo Chávez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia.

El segundo paso ser√° buscar la justicia social, la democracia tanto pol√≠tica como econ√≥mica y el reparto desde el gobierno del estado. No la colaboraci√≥n o el fortalecimiento del propio sistema capitalista y sus instituciones. En este espacio temporal, podemos hablar de leyes justas, democracia participativa, reparto del trabajo, favorecimiento de la econom√≠a social y nacionalizaciones y/o socializaciones, conviviendo con un sistema mixto econ√≥micamente hablando y en tr√°nsito hac√≠a una sociedad mejor. No solo mediante los pilares del llamado bienestar activos, sino profundizando en el cambio atacando el poder econ√≥mico de las oligarqu√≠as mediante bancos p√ļblicos, empresas estatales, intervenci√≥n y regulaci√≥n econ√≥mica, control de movimientos de capital, exigencia de transparencia bancaria, fomentando tambi√©n bancos √©ticos y cooperativas. Potenciando los elementos de poder popular como son los Consejos Comunales y Ayuntamientos participativos.

El construir el socialismo exige de un esfuerzo internacional e internacionalista. El buscar alianzas pol√≠ticas con los pueblos que luchan por la justicia y su emancipaci√≥n, sus organizaciones sociales y pol√≠ticas y los gobiernos que aplican fuertes correcciones sociales tendentes a la redistribuci√≥n de la riqueza y la nacionalizaci√≥n de sus recursos naturales. No es pues de socialistas favorecer alianzas imperialistas militares (recordemos que la II Internacional se rompi√≥ con el estallido de la Guerra Mundial de 1914, y que muchos socialistas -incluidos los espa√Īoles- estuvieron en contra de la misma), pero tampoco formar parte de instituciones, clubs y centros de pensamiento tales como el Club Bildelbeg o la Trilateral destinados a combatir el socialismo, las luchas emancipadoras de las clases trabajadoras y garantizar el dominio de los poderes financieros, extractivos e industriales del capitalismo, actualmente tambi√©n del neoliberalismo.

El tercer paso será encontrar la vía al socialismo. El socialismo no podrá ser con capitalismo, es lo contrario, ni tampoco sin democracia, cuando esto se ha olvidado ha fracasado. Pero democracia es el gobierno del pueblo y no el derecho a la propiedad privada. De hecho los mercados rebajan siempre la calidad democrática e imponen mediante su dominación cultural, el pensamiento.

Alguien tras leer estos párrafos se burlará y los atacará afirmando son antiguos y demagógicos. Incluso afirmará que el socialismo ya no es eso. Para rebatirlo deberá defender posiciones liberales, o demócrata-cristianas o una mezcla de ambas, pero esto lo ocultará al objeto de confundir y desprestigiar. Lo moderno es claudicar ante los poderes. Lo antiguo es oponerse a la dominación de la banca y los mercados. No hay solución ya diferente al mercado y se hará en nombre de ideas ya fracasadas y tan antiguas o más como las liberales-conservadoras, aunque se disfracen y pinten de colores, o bien apoyando un sistema, el capitalista, llamado eufemísticamente de Mercado, que ya iniciado el siglo XXI está reventando por los cuatro costados y creando grandes sufrimientos a la humanidad poniéndola en peligro gracias a la destrucción de los ecosistemas.

Buscar un capitalismo de rostro humano es un fracaso, pues el capitalismo no es ni puede ser humanista. Pretender asociar democracia a mercado, es una idea liberal, pero no socialista y el √ļltimo fracaso de esta idea lo protagoniz√≥ el anterior presidente de la Rep√ļblica Francesa Sarkozy. Otra cuesti√≥n diferente es pretender contra-argumentar con que se es socialdem√≥crata y que por tanto no se pretende llegar m√°s que a la construcci√≥n de un estado del bienestar ‚Äúsostenible‚ÄĚ.

El socialismo tiene varias escuelas. No podemos hablar de una sola corriente de pensamiento socialista. Podemos remontarnos muy lejos para hablar del mismo. Pero cuando esta doctrina de cambio y redenci√≥n emerge es realmente en el siglo XIX, al objeto de aclararnos y poder referirnos al mundo contempor√°neo. Ciertamente podemos situar a Carlos Marx en la centralidad de las ideas socialistas o del socialismo moderno y de su √°rbol nacen las ramas. Pero ser√≠a incierto llegados a este punto no hablar del socialismo kantiano o del fabianismo, no propiamente marxistas, si bien el propio revisionismo de Eduard Berstein sit√ļa siempre a la clase obrera en la centralidad de la pol√≠tica y en la abolici√≥n de las clases su objetivo. Para Lasalle o Berstein la instauraci√≥n de la democracia plena sin privilegios de clase, la democracia econ√≥mica y la planificaci√≥n, son imprescindibles. Es pues Berstein un reformista del marxismo, pero no solo no abjura de √©l, sino que se ve obligado a justificar sus propuestas de reforma. Por cierto, en 1904 el PSOE se posiciona a favor de las tesis marxistas ortodoxas y se opone a las de Berstein. Pero es cierto que existen escuelas socialistas socialdem√≥cratas y por tanto gradualistas, pero jam√°s dejan de plantearse una intervenci√≥n econ√≥mica y sobre la econom√≠a y de superar la sociedad burguesa. Hasta la aparici√≥n, claro est√°, de la verdadera causa de rigor mortis en la socialdemocracia como escuela de origen socialista: la tercera v√≠a.

Besteiro, abstracci√≥n hecha de su intervenci√≥n en el golpe de Segismundo Casado al final de la Guerra Civil, es un pensador marxista. Sus libros as√≠ lo atestiguan y su posici√≥n ‚Äúaccidentalista‚ÄĚ en cuanto a la forma de estado tiene lugar en el contexto del estado burgu√©s, puesto que su aspiraci√≥n -la de Besteiro- es la de un estado socialista con el poder en manos de la clase obrera y una democracia plena instaurada, pero sin poder burgu√©s.

Es pues en estos momentos posible afirmar, que incluso las posiciones reformistas y gradualistas de los socialdem√≥cratas obreros de inicios del siglo XX e incluso bien entrado este, mereciendo aqu√≠ la cita Olof Palme, nada tienen que ver con las claudicaciones de la construcci√≥n de la Uni√≥n Europea, ente neoliberal y por tanto privatizador por excelencia, la aceptaci√≥n de ‚Äúun estado del bienestar sustentable‚ÄĚ ¬Ņ? O la astracanada de que bajar los impuestos es de izquierdas.

Por todo esto la socialdemocracia entra en crisis. Lo hace porque su modelo actual es el capitalismo y se desarrolla en el capitalismo. Deja de creer y practicar la lucha de clases en una sociedad tremendamente injusta y que sufre, no ya la lucha sino la guerra de clases de los ricos contra los pobres. Confunde al precariado urbano con titulaci√≥n universitaria pero sin trabajo y sin futuro con sus padres, no entiende su lenguaje. Pacta no ya una alianza de clases en pro de la democracia y la justicia social, sino directamente con la oligarqu√≠a. Oligarqu√≠a europea y espa√Īola, el establishment madrile√Īo en el caso del Reino de Espa√Īa. Como mucho, se al√≠a con las burgues√≠as vasca y catalana.

El posible papel del socialismo ante la crisis de régimen

As√≠ pues, propongo que los y las socialistas de Reino de Espa√Īa, construyamos nuestra alternativa en torno al Socialismo del siglo XXI, de forma que este se ponga en lucha junto a las clases populares empobrecidas y el precariado urbano sin futuro, reivindicando la democracia econ√≥mica y buscando la alianza con las restantes fuerzas y familias de la izquierda plural, muchas de las cuales tambi√©n se reivindican del socialismo.

Los Socialistas y las Socialistas siempre nos manifestamos en contra del sectarismo y de las imposiciones. Creemos que las alternativas pol√≠ticas se presentan para GOBERNAR. Nuestros programas son de Gobierno, no de mera critica o rechazo. Sabemos que sin el gobierno nada se puede comenzar a cambiar. Pero estamos tambi√©n hartas y hartos, con un profundo hartazgo de ver llegar personas que cre√≠amos compa√Īeros y al alcanzar el gobierno, a cambio de unas cuantas reformas, algunas de ellas ciertamente importantes sin embargo ver como han consolidado el poder de la oligarqu√≠a tradicional espa√Īola. Ver una banca privada cada vez m√°s poderosa y consentir el desmantelamiento industrial obedeciendo las √≥rdenes del capitalismo alem√°n y franc√©s.

Las palabras son claves, y modernizaci√≥n y hallar nuestro hueco en la globalizaci√≥n, no son nuestra se√Īa de identidad.

El partido no es un fin en si mismo. Los partidos adem√°s sufren un gran desprestigio y para escarnio de los que tal han conseguido, el que fundar√° Pablo Iglesias sufre el desprecio del precariado culto urbano y el de gran parte de las clases populares empobrecidas, adem√°s de una p√©rdida del tino y del rumbo pol√≠tico ya irremediable. Por eso los Socialistas y las Socialistas hemos de buscar y encontrar nuestro camino. Esto les da miedo a algunas personas y adem√°s sienten la tentaci√≥n del la secta. La soluci√≥n creo es abrirse y caminar y contagiarle a las izquierdas comunes y varias, la f√©rrea voluntad de gobierno, de gobernar para el cambio y la transformaci√≥n y de aglutinar a las clases populares, con un programa antineoliberal, una acci√≥n pol√≠tica lejos de dogmatismos y de tutelas autoritarias as√≠ como la imprescindible construcci√≥n de una actor pol√≠tico democr√°tico, es decir por elecci√≥n, todo electo y elegible democr√°ticamente, cada persona comprometida un voto, revocable y solidario, amable y alegre. Pero sobre todo contribuir a volver a movilizar pol√≠ticamente a tantas y tantos socialistas, que enga√Īados y cansados de tanta renuncia, est√°n en sus casas o no encuentran su espacio propio, al objeto de volver a intervenir llamadas y llamados por personas de su propia tradici√≥n.

La situación que vivimos de profunda crisis de régimen, no solo de recesión económica, así como de ataque genocida a las clases populares exige de nuevas y renovadas fuerzas políticas, con nuevos leguajes y estructuras más amplias y participativas que nos permitan enfrentarnos con éxito al neoliberalismo, pero también alcanzar el poder, al objeto de impulsar un gobierno de izquierdas en Europa que le plante cara a la troika (FMI, BCE,UE).

¬ŅAhora qu√©?

Tras las movilizaciones y luchas desde Septiembre hasta el 14 de Noviembre de 2012

Siempre podemos esperar a que otras u otros piensen por nosotros. Siempre habrá personas que creerán que la decisión es solo de ellos. Yo me permitiré la impertinencia de opinar y de proponer. No deseo halagar a nadie, pero creo que debemos hablar y exponer con decisión y fraternidad.

Hemos llegado hasta aqu√≠ con la complicidad de muchas y muchos y el empe√Īo colectivo m√°s o menos coordinado. La aparici√≥n de nuevos actores como el 15M o la C25S tambi√©n ha sido no solo importante, yo dir√≠a decisiva. Permitidme la contundencia, pero los movimientos sociales s√≠ hemos estado a la altura de las circunstancias.

La convocatoria de Huelga General el pasado 14 de Noviembre por parte de la Cumbre Social, pero tambi√©n la CES y apoyada por todos los sectores opuestos a los recortes y la austeridad, aunque tambi√©n al neoliberalismo, as√≠ como por parte de los y las que cuestionamos el r√©gimen del 78, hemos facilitado y animado a que varios millones de personas hayan salido a la calle. El malestar es patente. Hay que seguir la lucha que tan solo ha comenzado, pero que ya comienza ha encontrar eco en una sociedad harta, dispuesta -y eso es seguro- a lanzarse a la calle. Esta lucha social tiene dos patas fundamentales: la Cumbre Social y tambi√©n el legado del 15M y las asambleas barriales y populares que lo contin√ļan. En ambos casos las y los sindicalistas, tanto de los sindicatos mayoritarios como m√°s radicales han jugado su papel important√≠simo e imprescindible, pero junto a ellos activistas altermundistas, ecologistas, vecinales, de consumo justo y responsable, feministas y por la acci√≥n solidaria, hemos confluido, sin olvidar a sectores del precariado urbano y personas sin trabajo, sin casa, sin futuro. Esa ha sido la salsa imprescindible que est√° ligando el guiso de la lucha social.

Cierto es que hemos tenido el decidido¬†apoyo de partidos pol√≠ticos. Unos que siempre han estado en esto y otros de forma oportunista, advenediza y calculada, que han decidido unirse ya tarde. Pero la izquierda social y transformadora ha concurrido siempre, y lo ha hecho, adem√°s, con br√≠o. Si bien hay que reivindicarlo alto y claro, los movimientos sociales (Asociaciones socio-pol√≠ticas, sociales, sindicales, vecinales, plataformas y asambleas de barrios y plazas) no solo hemos estado; no, es que somos los que hemos convocado, acompa√Īado y luchado, junto a tantas personas y actores¬†pol√≠ticos.

La pol√≠tica es imprescindible. Los partidos y coaliciones necesarios para articular la respuesta socio-institucional y transformadora. Pero la sociedad activa espa√Īola ya no se organiza solo en base a los grupos pol√≠ticos -por cierto, tampoco en el pasado, basta recordar la gran influencia hist√≥rica de la UGT, la CNT, o las CCOO durante el tardo-franquismo-. Es m√°s, estos -los partidos- sufren un merecido rechazo en muchas ocasiones (la mayor√≠a), si bien injusto en algunas otras.

Pero afortunadamente esta ola social en lucha est√° dando la cara y adem√°s auto-organiz√°ndose mejor de lo que cupiera prever.

Es cierto que persisten desconfianzas. Pero los sindicatos -incluidos los mayoritarios, incluso estos con m√°s sa√Īa- est√°n sufriendo tan duros y ultraderechistas ataques que hace falta mucha miop√≠a o sectarismo como para no vislumbrar que la extrema derecha, las patronales y los conservadores, desean su aniquilaci√≥n, puesto que est√°n demostrando ser un elemento catalizador y organizador de la protesta obrera y de sectores de empleados p√ļblicos y privados muy importantes. Las clases trabajadoras tienen una articulaci√≥n sindical, y las cr√≠ticas a sus burocracias -a veces merecidas- no pueden situarnos junto a las turbias y fascistas tertulias de ‚ÄúInterconom√≠a‚ÄĚ y similares, o medios afines al PP y la patronal.

La Cumbre Social, en la que est√°n incluidas m√°s de cien organizaciones -entre las cuales se encuentran ATTAC, Socialismo21 o las Mesas Ciudadanas de Convergencia y Acci√≥n, junto con CCOO, UGT, USO y la Confederaci√≥n Intersindical- es el espacio m√°s organizado y fuerte frente a los recortes y las pol√≠ticas de ‚Äúausteridad‚ÄĚ. Al pago de la deuda bancaria, ileg√≠tima e incluso la publica ‚Äďmucho menor est√°- antes que las personas y sus derechos, yo dir√≠a m√°s bien a su costa. Esa es la realidad actual. La √ļnica oposici√≥n seria, contundente y que preocupa es la de las calles y las ocupaciones, las huelgas, los encierros y los boicots.

La mayor√≠a absoluta del PP y los nacionalismos de derechas, junto al desfondamiento del PSOE, fruto de ser el iniciador de los recortes, modificador de la Constituci√≥n del 78 junto a la derecha y, por tanto, facilitarle el argumento jur√≠dico a los ultra liberales para que toda la bater√≠a de medidas antisociales sean aplicadas. Pero tambi√©n su craso error de acompa√Īarle en el vergonzoso parip√© de las medidas legales, al objeto de ‚Äúpaliar‚ÄĚ los inhumanos efectos de los desahucios, lo que a√Īade m√°s rechazo todav√≠a a esta muestra de bipartidismo excluyente y autista. La direcci√≥n del PSOE y sus aparatos locales y regionales debilitados tienen numerosas ataduras sist√©micas como para resultar cre√≠bles.

A esto hay que a√Īadirles los esfuerzos por apoyar las luchas sociales, de la izquierda plural y las izquierdas nacionalistas ‚ÄďIU, CHA, ICV, Compromis, BNG, AGE, ¬†ERC, etc.- pero con poca fuerza institucional, al menos para entorpecer los avances conservadores en materia de desregulaci√≥n y privatizaci√≥n. La lucha institucional no dar√° resultado, pues la derecha y el socioliberalismo son mayoritarios, pero s√≠ puede erosionar¬†a los partidos del turno -y mucho- si es h√°bil, acompa√Īa a las movilizaciones ‚Äďsin pretender nada m√°s que eso, acompa√Īar- y se abre a una realidad que exige, para tener √©xito, la convergencia socio-pol√≠tica. Pero claro, sin administrar recortes por un lado y movilizar contra el d√©ficit por otro, haci√©ndolo al mismo tiempo.¬†Donde¬†pueda gobernar la izquierda no debe someterse a la austeridad. En Andaluc√≠a, el Gobierno de progreso debe declararse insumiso y enfrentarse frontalmente a los recortes. Ning√ļn recorte sin buscar excusas ni atajos, cueste lo que cueste, buscando la complicidad del pueblo y huyendo de burdas explicaciones reaccionarias como la existencia de supuestos enchufados que, por otra parte, resultan ser trabajadores, no responsables ellos y ellas de su contrataci√≥n.

Por eso me reafirmo. La Cumbre Social debe ser responsable y consciente de la gravedad de la misi√≥n que tiene entre manos y de la ocasi√≥n hist√≥rica que le ha tocado vivir. La Cumbre Social debe reunirse inmediatamente, evaluar y proponer ya un calendario de nuevas movilizaciones que, propongo, se coordinen con las de la Alter Summit o Cumbre Alternativa europea lanzada en el reciente Foro Social Europeo de Florencia. Las propuestas de Florencia 10+10 creo deben ser estudiadas y sus llamamientos a la convergencia de las luchas entre movimientos sociales, incluidos los de indignaci√≥n, los sindicatos, asociaciones por la justicia social y personas reconocidas con prestigio intelectual y que est√°n enfrent√°ndose al pensamiento √ļnico, las doctrinas neoliberales y haciendo pedagog√≠a frente a las mentiras que los media p√ļblicos y privados nos cuentan.

Los Movimientos de resistencia, denuncia, las Plataformas y la Cumbre Social deben buscar su lugar de encuentro y de unidad de acción. La lucha es contra el sistema, pues el sistema ha emprendido una guerra de clases poderosas y ricas contra nosotras y nosotros. El sistema ya ha entrado directamente al genocidio de personas mayores pobres, discapacitadas y paradas y parados de larga duración acortando sus expectativas de vida. El sistema, privatizando la sanidad, acorta nuestras vidas y cercenando la educación, deja a los hijos de las clases trabajadoras sometidos a ser precarios el resto de sus vidas. La lucha es tan dura que requiere unidad, decisión, coherencia y ser participativa e inclusiva.

Pero la Cumbre Social tambi√©n tiene la obligaci√≥n de hacer¬†POL√ćTICA. La huelga general es pol√≠tica, claro, como lo son las manifestaciones contra la deuda, los recortes y el poder de la banca y financiero. Eso exige hacer pol√≠tica y favorecer un frente amplio antineoliberal, o cuanto menos facilitarlo, contando con las fuerzas y personas que siempre se han opuesto a las ‚Äúreformas‚ÄĚ y a la reforma expr√©s de la Constituci√≥n, puesto que si no nos dotamos de ese instrumento no hay recambio. La soluci√≥n no est√° en que nadie alcance 20 o 30 diputadas y diputados mientras las derechas sigan pudiendo gobernar -como en Galicia- ante el hundimiento socioliberal. Tampoco est√° en aupar a un gobierno tipo ‚Äútercera v√≠a‚ÄĚ, timorato frente a la troika y que siga aplicando la contenci√≥n y el d√©ficit. La soluci√≥n es plantarle cara a la troika y provocarla, exigiendo con contundencia la moratoria de la deuda, previa¬†auditoria¬†que elimine la ileg√≠tima por privada. La soluci√≥n esta en enfrentarse¬†pol√≠ticamente¬†a la neoliberal Uni√≥n Europea, y eso desde un Estado grande y muy poblado dar√≠a miedo, por eso pretenden machacarnos y destrozarnos.

La Cumbre Social se debe coordinar con las clases obreras y populares del sur de Europa, de la Europa marginada y excluida y hacer frente com√ļn, pero igualmente conjuntada no solo con la CES, sino con la Alter Summit, estableciendo una solidaridad y movilizaci√≥n entre los pueblos de la vieja y decadente Europa frente a los culpables de la crisis. Culpables que, a pesar de ello, nos siguen gobernado. Gobiernos que siguen los dictados de los que, desde fuera de la democracia, nos gobiernan en nombre del capitalismo, como lo son los poderes financieros, los mercados.

La Cumbre Social, las plataformas reivindicativas y de denuncia social y los movimientos por la construcción y unificación de las izquierdas antineoliberales son, en mi opinión, fundamentales para construir el actor político que necesitamos ya.