Archivo de junio, 2014

El régimen se derrumba. Pero advirtamos, el sistema busca sus soluciones

 

 

Esta ma√Īana un amigo, me dec√≠a ‚ÄúTodos estamos jugando con 20 barajas‚ÄĚ refiri√©ndose a la gran cantidad de movimientos que se est√°n produciendo en todo lo que ‚Äúse mueve‚ÄĚ al margen de la derecha y la extrema derecha y la verdad es que vivimos tiempos tan confusos como interesantes. Los momentos hist√≥ricos de cambio, no son como para tener recetas hechas o programas inamovibles y este lo es. Es un momento hist√≥rico, repito, por lo que las aguas desbordadas buscan sus cauces naturales, pero tambi√©n el abonado de nuevos campos y tierras de cultivo, con sus feraces arrastres.

El régimen del 78 carcomido por la corrupción y despreciado por la gente, vive una profunda crisis y ha debido cambiar de rey a la carrera al objeto de salvar los muebles. El viejo corrupto ha sido sustituido por otro más joven un militarista, atlantista con fidelidad perruna a los EE.UU y conservador. Hijo de rey y nieto político de Franco.

Los partidos del sistema, -los mayoritarios- comienzan a no serlo ya tanto y ven por fuerza como el suelo se les hunde, fruto de su prepotencia e ignorancia de los anhelos y sufrimientos del pueblo. Igualmente denostados por constantes casos de corrupción y regidos por férreas oligarquías ancladas e hipotecadas por el Sistema-caso del PSOE- o bien parte de esa oligarquía rentista y especulativa como el PP u otros nacionalistas de derechas.

En esta situación, se observan dos actitudes entre muchas personas de las clases populares, bien la de pasar y desconfiar de todo, esperando que alguien, quien sea haga algo. O bien implicándose en política y/o la acción social o sindical. Lo cierto es que hay intensos movimientos, tan intensos como falta de certezas y a quien las tenga, le aconsejaría dudar más. Todos los movimientos que el stablihsment y las oligarquías dominantes están dando son tendentes a controlar la revuelta democrática que se está fraguando y en caso de conflictos iniciar una voladura controlada del régimen y en ello creo que están.

El reino de Espa√Īa es uno de los mayores problemas para la agenda neoliberal euro-anglosajona (Europa m√°s los EE.UU y sat√©lites) pues genera inestabilidad para con sus intenciones de construir una nueva s√ļper-potencia econ√≥mica y militar, continuando su guerra pol√≠tica y financiera contra el mundo emergente, pero tambi√©n y al mismo tiempo contra las clases trabajadoras de su retaguardia. Guerra de clases contra los pueblos propios y de otras latitudes. Contra Rep√ļblicas que buscan su independencia econ√≥mica y contra las clases trabajadoras, que en excesivas ocasiones se ven envueltas en un fuego cruzado, que no les interesa objetivamente.

 

Pero centr√©monos en el Reino de Espa√Īa

 

Si alguien cree por ejemplo que la pol√≠tica del Gobierno del PP y la del otro partido din√°stico el PSOE se decide en su interior y en sus √≥rganos decisorios, es un o una ingenua. Son los grandes grupos empresariales, bancarios, de comunicaci√≥n y organismos como el FMI o el BCE adem√°s del conglomerado militar-industrial de los EE.UU y Alemania los que por unas u otras v√≠as est√°n decidiendo que hacer y c√≥mo hacerlo junto con la oligarqu√≠a y la corona espa√Īolas. Se han dado cuenta que el anterior rey, no les serv√≠a ya y han puesto a otro. La derecha ah√≠ est√°, con problemas, miserias y corrupciones varias, pero como todav√≠a es √ļtil, pues ya se ver√°. Adem√°s la derecha incluso ya tiene posibles recambios, si es que estos fueran necesarios. El problema para nosotras las clases trabajadoras y subalternas, est√° en el centro-izquierda, la izquierda y los sectores populares. El c√≥mo intervenir y que hacer. Yo creo que ellos ‚Äďlos poderosos- s√≠ que tienen clara la hoja de ruta y de hecho se est√° notando. Adem√°s hace meses que saben lo que hacer y mueven fichas. Enuncio.

Los cierto es que lo que s√≠ se est√° demostrado de forma meridiana, es que las ciudadanas y los ciudadanos exigen una nueva forma de hacer y entender la pol√≠tica y esto es un triunfo del discurso de los Movimientos Sociales y su lucha, denuncia, novedoso discurso. Ser√≠a de justicia recordar ahora a las Mesas de Convergencia y su proyecto anticipador participativo y de gentes, pero que o bien se adelant√≥ o bien fue frenado por personajes obtusos incapaces de pensar m√°s all√° de recetas ya superadas o imbuidos por m√≠sticas minoritarias o bien contentos de sus minor√≠as -afortunadamente este proceso ya ha sido superado- la lastima es que hayan hecho falta tantos a√Īos y tanto sufrimiento de gente sencilla y ajena a estos procesos, pero que los sufre para llegar a esta situaci√≥n y hacer pagar a los responsables de las pol√≠ticas neoliberales de la troika haci√©ndoles perder la mayor√≠a √ļltimamente. Si bien esas pol√≠ticas se siguen aplicando, solo que las clases populares ya comienzan a responder.

En cualquier caso todo lleva su proceso y de las Mesas de Convergencia al 15M y del 15M a las Marchas de la Dignidad y de las Marchas de la Dignidad a las √ļltimas elecciones europeas en las que las izquierdas en su conjunto, desde la Izquierda Plural a Podemos, pasando por ecologistas y nacionalistas de izquierdas y centro-izquierda obtienen unos buenos resultados y se trunca la mayor√≠a absoluta de los partidos din√°sticos y del Sistema.

Yo creo que lo primero que hay que hacer ante este panorama pol√≠tico es sumar. Hay que aprender a sumar. Sin suma la izquierda, que es plural, no logra nada y para esa suma, todas y todos somos necesarios. En segundo lugar que el -por ahora- Reino de Espa√Īa, no es Madrid y su diversidad, distribuci√≥n poblacional y capacidad de lucha y sacrificio, as√≠ como de respuesta de los pueblos sin estado no permite crear ning√ļn espacio de confluencia regido solo por madrile√Īos y desde Madrid o la volveremos a pifiar. En tercer lugar las personas han adquirido una importancia mayor que las siglas, esa es una herencia del 15M pero es tambi√©n fruto de la desconfianza del pueblo en los partidos pol√≠ticos ‚Äďtodos- y aunque parezca mentira pero hay que tener la decencia de denunciarlo, es tambi√©n un triunfo del Sistema que lleva varios a√Īos machacando con publicidad contra la pol√≠tica, los pol√≠ticos y los partidos ¬ŅQue por qu√©? Pues porqu√© la derecha ideol√≥gica es inmune a esta publicidad. Sus partidos en realidad son hist√≥ricamente agrupaciones de intereses de notables y de caudillos locales y adem√°s se mueve como pez en el agua en la anti pol√≠tica que es lo que permite que esta, -la pol√≠tica- la hagan los oligarcas. Adem√°s a m√°s mierda y acusaciones de casta contra pol√≠ticos y pol√≠ticas, m√°s facilidad para los oligarcas -grandes empresarios, banqueros, financieros, familias ricas tradicionales y propietarios de los grandes medios de comunicaci√≥n de masas que junto a arist√≥cratas no arruinados, constituyen todos ellos trufados y mezclados la oligarqu√≠a espa√Īola- hagan lo que les venga en gana. Por tanto mayores dificultades para alcanzar y organizar un frente amplio. En cuarto lugar los partidos deben cambiar y mucho. Lo cual conlleva problemas importantes, pero muy f√°ciles de solucionar t√©cnicamente hoy, experimentando nuevos m√©todos de consulta y decisi√≥n. Pero tambi√©n ni enga√Īar, ni inventar la p√≥lvora, es decir crear nuevas estructuras y acabar generando neo-aparatos eso s√≠ muy novedosos en la cascara. En ese sentido, no es malo estudiar procesos latinoamericanos con sus fortalezas y debilidades. Por ejemplo asambleas locales o c√≠rculos o agrupaciones muy democr√°ticas y participativas en las bases, pero con ¬†f√©rreas direcciones de muy pocas personas y con base en las capitales estatales e incuestionables. Por tanto ojo igualmente con los nuevos aparatos surgidos ‚Äúdesde abajo‚ÄĚ bien sea por su brillantez y sus √©xitos, de la misma forma que en los viejos aparatos por su control del ente administrativo y de comunicaciones, la hacienda, los contactos centralizados y la informaci√≥n.

Por eso operaciones como la de ‚ÄúGuanyem Barcelona‚ÄĚ u otras menores como el Frente Amplio de Alcorc√≥n, tienen tanta importancia. Surgen como iniciativas personales, pero acaban agrupando a personas y colectivos, partidos, asociaciones etc. al objeto de derrotar las agendas neoliberales y sobre todo de preparar una elecciones municipales que deben suponer un varapalo a la pol√≠tica neoliberal, la troika y sus imposiciones y tambi√©n a la monarqu√≠a, clave de b√≥veda del sistema.

Por tanto se vuelve a hablar del frente amplio o del frente popular a construir al que Diego Ca√Īamero llamaba en Sevilla el d√≠a 21 de junio, en la manifestaci√≥n de rodea el Parlamento en Sevilla convocada por las Marchas de la Dignidad.

La reunión de las Marchas de la Dignidad estatal que tiene lugar en Mérida, debería avanzar en el sentido de buscar y obligar a la convergencia. Si alguien no la desea, se notará y será muy difícil encontrar excusas. Digo las Marchas de la Dignidad puesto que en estos momentos es la plataforma más amplia de la izquierda social.

El miedo a las ideologías

Hay no obstante un problema que deseo rese√Īar y entrar en √©l. Se dice que lo importante es el programa y los acuerdos, no las ideas elaboradas, la ideolog√≠a. Sabemos que en nombre de grandes ideas se han cometido cr√≠menes, enga√Īado y manipulado a pueblos o traicionado a las clases subalternas. Pero en ocasiones se evita el difundir e informar, el que en nombre de principios de libertad, igualdad, fraternidad, rep√ļblica, democracia, socialismo la humanidad ha avanzado. Se han conquistado cotas de bienestar y se han librado luchas sociales y sindicales, se ha practicado la lucha de clases y ello ha contribuido a derrocar reg√≠menes dictatoriales, conseguir la jornada de ocho horas, el voto de las mujeres, el derecho de voto de las gentes y no solo de los propietarios, la sanidad y educaci√≥n p√ļblicas y mejoras en derechos laborales. Todo esto fue conseguido por socialistas, sindicalistas revolucionarios, sufragistas, socialdem√≥cratas y comunistas. Siglas sindicales agruparon a la clase obrera y partidos de masas arrancaron mejoras a la burgues√≠a, hicieron revoluciones, vencieron al fascismo. Todas estas conquistas, tras la imposici√≥n y triunfo de la ola conservadora en los a√Īos ochenta del siglo pasado, fueron puestas en cuesti√≥n y el pueblo de izquierdas del mundo comenz√≥ a sufrir duras derrotas por el empuje ultra-liberal ya sea mediante los golpes de estado o la conquista de las mentes occidentales gracias al consumismo, el anti-estado, las falsas rebajas de impuestos y la doctrina de la insolidaridad popular o la imposici√≥n de duras terapias de shock a los pueblos. Una doctrina pol√≠tica, el neoliberalismo, impulsada por centros de pensamiento y de manipulaci√≥n de la derecha y del capitalismo han ido obteniendo la victoria tambi√©n mediante una batalla cultural. La derecha no ha renunciado a sus principios e ideas, pero las izquierdas parece que lo deben hacer y si encima son socialistas ‚Äďsocialistas transformadores y superadores del capitalismo- m√°s.

La cultura neoliberal y postmoderna se han impuesto. En gran parte la traici√≥n de las c√ļpulas socialdem√≥cratas que han llevado a esta doctrina a un callej√≥n sin salida y a una crisis de identidad suicida que han hecho mucho en favor de las tesis neoliberales. Pero los errores de muchos partidos comunistas tambi√©n, as√≠ como sus degeneraciones burocr√°ticas han contribuido a esta situaci√≥n. Todo esto parece que nos hace llegar faltos de visi√≥n y doctrina a estos momentos as√≠ como de renuncia obligatoria de nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestros cl√°sicos. Sin embargo y por eso hablo de derrota cultural de los pueblos, la derecha ni se arrepiente de su crueldad centenaria, ni del autoritarismo, ni de la explotaci√≥n liberal, ni del colonialismo, ni de haber enviado a trabajar ni√Īos a las minas tambi√©n en Europa, ni de haber propiciado el fascismo entre otras muchas cuestiones. En el Reino de Espa√Īa ni siquiera condena el franquismo.

El capitalismo, los oligarcas a trav√©s de sus gobiernos y alianzas militares, siguen inventando guerras, destruyendo estados y propiciando muerte y sufrimiento y lo justifican, lo defienden, lo socializan y hacen creer que eso es bueno. Los malos son los que buscan independencia, crecimiento, desarrollo y reparto de la riqueza y otro mundo al menos multipolar. Frente a eso gritos, asambleas y muchos slogans en la red. Nada. Las clases trabajadoras cuando iniciaron sus luchas y luego sus conquistas, ten√≠an sue√Īos y ten√≠an fe, fe en la victoria y creencias muy s√≥lidas en sus ideas. Por eso fueron capaces de morir por ellas. Hoy no se pide tanto, a los amedrantados occidentales, seres educados en la abundancia a los que la muerte nos da p√°nico y ya no tenemos capacidad de sacrificio. Sin embargo el poder genera una democracia cada vez de peor calidad, vuelve a producir leyes represivas y se rearma y reorganiza fuerzas policiales de represi√≥n, criminalizando la protesta sindical y social. Endurecen las derechas dominantes las normas de libre expresi√≥n, se cercena la libertad sindical y se acaba con los derechos laborales. Es la expresi√≥n dura y descarnada de la lucha de clases, pero sin embargo muchas de nosotras negamos todav√≠a la existencia de la lucha, de la guerra de clases. Sin embargo y para mayor abundamiento, se privatiza todo lo p√ļblico, desposeyendo al pueblo trabajador de lo suyo, que son los bienes p√ļblicos y de titularidad p√ļblica.

Ante esto las ideas socialistas de reparto, fiscalidad realmente progresiva, poderoso sector p√ļblico e inversi√≥n p√ļblica y control de la econom√≠a por parte de los estados, √ļltima trinchera de las oprimidas, vuelven a tener plena vigencia, es m√°s yo dir√≠a que son imprescindibles. Se pone como ejemplo a los procesos latinoamericanos de empoderamiento popular y se olvida que estos han surgido de profundas luchas sociales y populares, luchas por la democracia y con frentes amplios y muy diversos, pero al mismo tiempo no se dice que el alma del Gran Polo Patri√≥tico de Venezuela desde hace a√Īos, es el Partido Socialista Unido de Venezuela. La revoluci√≥n ciudadana de Ecuador la lidera Patria Altiva y Soberana-Partido Socialista y en Bolivia el Movimiento al Socialismo. El Frente Amplio de Uruguay es una coalici√≥n de partidos pol√≠ticos de izquierdas y as√≠ podemos seguir m√°s.

Se habla de ciudadan√≠a y de empoderar a la ciudadan√≠a pero se est√°n creando partidos con toda la cuerda dada y con una estructura novedosa pero partidaria. Incluso ausente por ahora al menos de cualquier auto-critica. En el Reino de Espa√Īa, tras las elecciones europeas se ha creado entre los sectores del pensamiento ‚Äúcr√≠tico‚ÄĚ un nuevo lenguaje de lo pol√≠ticamente correcto que impide o condena radicalmente cualquier disidencia o critica al nuevo poder emergente. Curiosamente proveniente de la tradici√≥n comunista, si bien imbricado con los de abajo y por la democracia. Democracia es la nueva palabra tab√ļ. Pues bien, sin socialismo, sin reparto, sin igualdad total, no hay verdadera democracia.

Por eso creo que en medio de toda esta revolución política y bienvenida sea, el inicio de un proceso constituyente socialista, tiene todo su sentido, proceso constituyente de las y los socialistas. Pero no interesa al sistema. No le interesa a los poderosos que surja con fuerza un socialismo realmente democrático y transformador. Tampoco les interesa a otros sectores políticos que ya conforman nuevos centros de poder y no ciudadano precisamente. Es legítimo, sí, pero al menos digámoslo.

Al final y dado que las ideolog√≠as en cuya muerte so√Īaba el franquista Fern√°ndez de la Mora, no han muerto, creo que la √ļnica soluci√≥n para defender los intereses populares y acabar con este Reino injusto, es crear la SYRIZA del estado espa√Īol. Sumar para crear la convergencia y entender que vivimos nuevos tiempos y nuevos modelos.

Vivimos momentos hist√≥ricos, no volvamos a perder otra oportunidad y sepamos estar a la altura de las circunstancias. Estos momentos pues y para alcanzar el triunfo, la victoria electoral y mediante esta empoderar al pueblo y cambiar las pol√≠ticas de la Troika y del chantaje de la deuda, traer la Rep√ļblica, hace falta unidad, hace falta un ente pol√≠tico de las clases populares, del pueblo unido.

Viva la Rep√ļblica

Hoy cuando el PPSOE demuestra m√°s que nunca ser una realidad apoyando el r√©gimen din√°stico y autoritario que el PP est√° construyendo desde el Gobierno con el apoyo de los poderes econ√≥micos y de la corona, hemos de pensar con ilusi√≥n y esperanza en el futuro, que la Rep√ļblica no es una utop√≠a, es lo que llega.

Hoy el nuevo Borbón jefe del estado por cuna, toma posesión rodeado de cortesanos, si, pero también protegido del pueblo por 7000 policías y tiradores de élite del Ejército y de la Guardia Civil al objeto de amedrantar e imponer. Vemos en directo la consumación al golpe de estado contra el pueblo -hoy es la fase militar-. Ha sido necesario ocupar militarmente Madrid, para imponer al nuevo Borbón que además entrará en la ciudad en un coche que lo fue de Franco -todo un símbolo-de su origen. Este tipo, el tal Felipe es un atlantista fiel y sumiso a la política militar de los EE.UU, es militar y militarista y muy conservador y un autista social y humano.

La derrota de la selecci√≥n de f√ļtbol en Brasil, es toda una met√°fora de un pa√≠s en crisis social, pol√≠tica, econ√≥mica y sobre todo moral. Los jugadores mejor pagados del mundo, han sido derrotados por la Rep√ļblica de Chile a la que cre√≠an pod√≠an vencer. No somos nadie, ni nada, si no somos capaces de recuperar nuestra dignidad como pueblo.

Finalmente, a los y las socialistas avergonzados por la actitud cortesana y servil de sus c√ļpulas: Las y los socialistas de izquierdas, republicanos y por el reparto y la lucha frente a la Troika, nos hemos de organizar. No tem√°is, solo podemos vencer y seguir y contribuir al frente republicano y de la dignidad que traiga el pan, el trabajo y el techo al pueblo atracado y esquilmado. Tenemos ideas fuerza y empuje y tenemos tambi√©n organizaci√≥n, en marcha m√°s la que vamos a construir en un proceso constituyente socialista y trabajando por el FRENTE DE LA DIGNIDAD.

No podemos renunciar ni a nuestras ideas, ni a nuestra lucha

Estoy recibiendo llamadas de amigos y conocidos con a√Īos de lucha y entrega social, al igual que servidor y que con aire de triunfadores me dicen que me apunte a tal o cual cuadril√°tero. Vamos como cuando un colega del Real Madrid me llama a mi que soy cul√© para decirme que nos venci√≥ -igual- es triste y denota ganas de absorci√≥n, no de confluencia, ni de convergencia. Yo amigas y amigos, soy socialista de la escuela marxista y republicano y altermundista, adem√°s militante de ALTERNATIVA SOCIALISTA¬†www.cli-as.org¬†y por tanto no necesito acudir a una circunferencia. Los socialistas de izquierdas tenemos nuestro espacio, tradici√≥n, experiencia y lucha siempre muy dif√≠cil. Somos una parte de la izquierda social de este pa√≠s y tenemos nuestro espacio. Hace falta una SYRIZA en el estado espa√Īol y podemos construirla. Podemos alcanzar la convergencia, pero sin renunciar, ni a la Rep√ļblica, ni a la lucha de clases en el siglo XXI ni a la conquista del buen vivir y la vida digna para las clases populares con reparto de la riqueza. Pero no podemos consentir ni el triunfalismo, ni las borracheras de √©xito, ni la laminaci√≥n del socialismo por fuerzas postmodernas, que ya bastante da√Īo le ha hecho la oligarqu√≠a de Ferraz. Socialistas de Pablo Iglesias a mucha honra.

El espacio Socialista ¬ŅTiene futuro el socialismo en el estado espa√Īol?

 

Comenzar√© aclarando en mi convicci√≥n y saber, que el socialismo del estado espa√Īol fue construido por un sector del movimiento obrero, de car√°cter inequ√≠vocamente marxista y enraizado en la lucha de clases y la organizaci√≥n de la clase obrera para la defensa de sus intereses, su organizaci√≥n y ser su instrumento pol√≠tico. El Partido Obrero como le gustaba definirlo a su fundador Pablo Iglesias, que era un marxista ortodoxo.

Los tiempos cambian y el PSOE tambi√©n, pero hasta la llegada al poder en el mismo de Felipe Gonz√°lez, el PSOE no rompe su tradici√≥n marxista, republicana y su car√°cter de partido de la clase obrera. Gonz√°lez transforma al partido de los socialistas en un partido socialdem√≥crata moderado, adelantado a la tercera v√≠a y levanta -asumiendo reivindicaciones y luchas obreras y populares- un estado del bienestar asentado y financiado sobre el endeudamiento p√ļblico y las privatizaciones de sectores p√ļblicos industriales y de servicios. No es el objetivo de este art√≠culo describir una √©poca, pero si constatar un hecho. A cambio de avances en protecci√≥n social, se deslocaliza la industria pesada, se privatiza y se introduce un liberalismo econ√≥mico que la derecha de la UCD no hab√≠a sido capaz de implementar.

Felipe rompe con el marxismo, pero también con la socialdemocracia. Une la suerte del partido de Pablo Iglesias al régimen del 78, no impide la aparición de la corrupción y a cambio de avances sociales destruye todo lo que signifique construcción del socialismo y control democrático sobre los poderes económicos. Esto se hace no atacando a la oligarquía, sino pactando con ella o simplemente entendiéndose con sus demandas y tranquilizando sus inquietudes al permitir que esta se siga enriqueciendo sin límites. El socialismo pasa a mejor vida, desaparece y se convierte tan solo en un mito que permite mantener una ficción electoral.

Muchas y muchos socialistas del estado espa√Īol han ido abandonando el partido y march√°ndose a sus casas o a otros espacios, al no estar conformes con la deriva neoliberal de sus direcciones, quedando las c√ļpulas del PSOE en manos de personas ya sin ning√ļn entronque con la escuela socialista-marxista, la experiencia republicana y la lucha de clases. Una serie de profesionales de clase media que se convierten en ‚Äúprofesionales‚ÄĚ, sin ideolog√≠a concreta y sin pasado reivindicativo luchador, se erigen en la clase ‚Äúmodernizadora‚ÄĚ y ‚Äúprogresista‚ÄĚ que nunca m√°s socialista.

La crisis pues del PSOE hoy en d√≠a es fruto de esas renuncias, traiciones y olvidos. De construir un partido con alg√ļn ciento de mil de afiliados sin ideales trasformadores y de cambio al sistema capitalista y sumisos a la monarqu√≠a y a los poderes f√°cticos en una parte mayoritaria, excepto corrientes cr√≠ticas y algunas rebeliones por las bases, siempre laminadas. De vez en cuando, -en la oposici√≥n claro-, se desempolvan viejas reivindicaciones o se asumen exigencias de las clases populares que excepto en el terreno de los derechos civiles, jam√°s se cumplen despu√©s en los gobiernos. Como consecuencia de ello, el lobo ya no viene m√°s, el voto √ļtil deja de ser una tabla de salvaci√≥n. El lobo ahora es una profunda crisis de credibilidad.

CRISIS DEL SOCIALISMO CUPULAR DINASTICO

La cuesti√≥n es muy sencilla, si el socialismo no desea construir una sociedad alternativa al capitalismo. Defender el sector p√ļblico y ampliarlo no solo en las tres patas del estado del bienestar (educaci√≥n, sanidad, pensiones) ¬†sino igualmente implementando la propiedad p√ļblica de sectores estrat√©gicos como la banca, la electricidad y las energ√≠as, el transporte y las comunicaciones e intervenir cort√°ndole las alas a las oligarqu√≠as dominantes ¬ŅEntonces para qu√© sirve un partido que se llama socialista? Para nada y si encima forma parte de un engranaje corrupto y cruel con la gente como es el r√©gimen mon√°rquico de 1978, todav√≠a vigente, menos. Pero si la suerte del PSOE se une a la monarqu√≠a corrupta y cat√≥lico-conservadora y al PP derechista, clasista, corrupto y autoritario, un PSOE hermanado al PP no hace ya falta y por tanto surgen nuevos actores.

El rescate del socialismo, no es un capricho intelectual, ni menos un deseo personal. Es una necesidad real, pues en el estado espa√Īol hay un poso, una tradici√≥n y una memoria hist√≥rica que sabe que se puede avanzar hacia la igualdad, el reparto y la justicia, hac√≠a la democracia econ√≥mica y la econom√≠a al servicio de las personas desde la democracia y la libertad. Socialismo en libertad, justicia en libertad y amplia propiedad p√ļblica democr√°ticamente controlada. Freno a la pobreza y el desempleo, protecci√≥n social y vida digna desde un ambiente libre y buscando la felicidad. Defendiendo la tierra, el ox√≠geno, el agua y la naturaleza como bienes p√ļblicos y de uso y disfrute colectivo.

POR EL RESCATE DEL SOCIALISMO

Como socialistas alternativos es necesario, que sepa la sociedad que no solo nos proponemos acabar con la corrupci√≥n, mandatos limitados y salarios en la cosa p√ļblica indecentes. Sino que como socialistas queremos primero regular y luego reapropiarnos colectivamente de la riqueza. No podemos decir que los pol√≠ticos son corruptos y muchos no lo son, aunque excesivo n√ļmero de ellos s√≠, pero sin embargo callar ante la corrupci√≥n y el atraco de los banqueros, los ricos, los industriales y constructores grandes, poderosos y desposeedores de los bienes p√ļblicos. Frente a esto hay una alternativa que se llama el socialismo. Un socialismo que grandes personas como Salvador Allende trataron de impulsar u otros como Pepe M√ļgica lo ejemplifican con su vida personal, sencilla, austera y comprometida.

El PSOE oficial ha cortado toda utop√≠a de ra√≠z, impidiendo el debate de ideas y todo sue√Īo emancipador que cuestione no solo ya el r√©gimen mon√°rquico, sino a las oligarqu√≠as capitalistas que nos extorsionan y dominan.¬† Con Borbones en la c√ļspide del estado, el federalismo es imposible y el estado plurinacional y pluricultural una quimera, as√≠ de sencillo es.

El problema es que todos y todas esas ‚Äúprofesionales‚ÄĚ no solo han arruinado el PSOE sino que est√°n poniendo en trance de desaparici√≥n al socialismo.

QUE SOCIALISMO

El socialismo es patrimonio de la clase, de los y las humildes, de las personas empobrecidas y de las y los socialistas orgullosos de serlo y que lo han, lo hemos defendido en medio de descalificaciones, vetos, incomprensiones y amenazas. El socialismo de Pablo Iglesias, si se reivindica, ha de ser con todas sus consecuencias. Por eso hay que decir alto y claro:

-A todas aquellas y aquellos que afirman ser socialistas y dicen serlo, su sitio est√° en construir un espacio socialista aut√≥nomo y diferente, que recupere el instrumento del pueblo trabajador al margen de quienes jur√≠dicamente poseen unas siglas, pero leg√≠timamente, no. No pueden seguir apoyando a personas que no sirven los intereses del pueblo. Pero tampoco a otras personas que ajenas a la tradici√≥n pablista y socialista quieren recolectar sus votos y su trabajo. No son socialistas y adem√°s disimulan sus nombres o no sabemos claramente lo que proponen salvo comerse el espacio socialista, aprovechando el descr√©dito de las c√ļpulas ex socialistas del PSOE.

-Invito junto a otras muchas personas a rescatar el espacio que ha sido traicionado, destruido y ninguneado y recuperarlo como una construcci√≥n √ļtil y necesaria. Para ello el socialismo se debe adaptar a los tiempos, pero no como plantean los y las socioliberales asumiendo el mercado, sino haciendo verdaderamente bandera de la defensa del fin del patriarcado, el enfrentamiento al productivismo destructor y la constante agresi√≥n al carbono que da vida y al medio que nos acoge. Defendiendo los derechos de los pueblos sin estado y buscando una nave republicana com√ļn. Haciendo pol√≠tica con y como personas electas desde abajo y por abajo, con mandatos revocatorios y limitados y siempre transparentes y di√°fanos, primarias y listas abiertas.

-Un socialismo preocupado por el pan, el techo, el trabajo y que se enfrente a los poderosos. Desde la mafia de Bruselas, a la deuda ilegitima, el euro alemán o la UE al servicio de los poderosos y de sus negocios privados. Un socialismo cotidiano en los barrios y con las y los que no llegan a fin de mes o nada tienen ya y que no necesitan discursos sino trabajo, pensiones dignas y rentas frente a la exclusión y por la dignidad. Basta de floridos discursos. Trabajo, comida y escuela. Para eso hay que plantarle cara a la oligarquía y no pagar la deuda impagable y criminal. Buscar otros caminos y otras soluciones.

-No trabajemos ‚Äúpara el ingl√©s‚ÄĚ si es que de verdad somos socialistas y construyamos nuestra alternativa en el espacio de ideas, sue√Īos y esperanzas del que nuevos profesionales se quieren nutrir. Respetamos todas las opciones pol√≠ticas y todas tienen derecho a ser y estar si el pueblo las apoya. Pero en democracia no se construye sanamente, chupando de lo que fue positivo, no sea que‚Ķ Al final se lucre la oligarqu√≠a y los capitalistas.

-A las y los socialistas: por favor vamos a dejar de hacer el gilipollas ‚Äďperd√≥n pero no se me ocurre una expresi√≥n m√°s clara y contundente-. Eso o no nos quejemos. Tenemos seis mesas como mucho para auto-organizarnos. Si no es as√≠, adi√≥s al legado de Pablo Iglesias al menos en muchos a√Īos.

El gran timo otra vez en marcha

Hace unas semanas buenos periodistas como Jes√ļs Mara√Īa y otras personas como Manuel Monereo autor del art√≠culo que reproduzco a continuaci√≥n, vienen denunciando extra√Īos movimientos y operaciones del sistema. Las elecciones europeas han precipitado muchas cosas pero, todo esta pensado y preparado. Nada al azar.

La cuesti√≥n es que Podemos ha tenido un gran √©xito, hay que reconocerlo y felicitarles. Se han atrevido a hacer, lo que otros no, entre los que me incluyo. Tambi√©n han tenido unas palancas medi√°ticas muy potentes que otros no. Los socialistas cr√≠ticos, marxistas, republicanos y regeneracionistas no hemos tenido sino censura y olvido incluso de los digitales progresistas, denuncio, excepto “Cr√≥nica Popular”.

No somos una operaci√≥n de Izquierda Unida y hemos actuado por coherencia pol√≠tica en el seno de La Izquierda Plural. Pero sin medios y sin una puta linea de informaci√≥n, menos a√ļn un programa televisivo, o dos o tres. Y es que el enemigo a batir se√Īoras y se√Īores, no es IU, es el socialismo y lo digo con todo el respeto y la consideraci√≥n para IU y su esp√≠ritu de lucha (pero se lucha para vencer y gobernar o nada de nada). El PSOE se suicida solo, su reconocimiento a la Monarqu√≠a y su sumisi√≥n a la Troika y la traici√≥n del 135 de la Constituci√≥n le van a impedir remontar el vuelo. Pero ya que est√° mal, pues se dir√°n los cancerberos del poder, “vamos a debilitarlo m√°s y hacer ya lo que nos d√© la gana de verdad”. Madina el otro o Tapias, da igual, que se estrellen. A Susana han decidido no quemarla. Mientras tanto hay otras cosas con las que entretener al personal. Nosotros (ellos) a lo suyo.

La operaci√≥n abdicaci√≥n es un golpe de estado de la modalidad “golpe de sal√≥n” siendo una operaci√≥n de poder, organizada por el poder real y de consecuencias controladas. Que todo, todo, todo cambie para que todo siga igual.

Hemos de responder con dureza y organizarnos todas y todos juntos y solo as√≠ podremos en una amplia alianza social, republicana y por tanto democr√°tica y frente a los recortes y las pol√≠ticas Troika. Algo m√°s que primarias, algo m√°s que regeneraci√≥n socioliberal ya imposible (el PSOE ya no enga√Īa), algo m√°s que tenemos programa y somos los mejores. Algo m√°s que una cara, algo m√°s que la generaci√≥n del Pr√≠ncipe tambi√©n en la izquierda real y entre los de abajo.

La pelota está en nuestro tejado. Nosotros en Alternativa Socialista y otras fuerzas menores hemos estado predicando en el desierto y finalmente hemos tenido razón ¡ Que lastima!

No perdamos tiempo. En la calle, en las luchas se est√° forjando una alianza con muchas personas j√≥venes y hartas y muchos veteranos hasta las narices ya de enga√Īos y traiciones, dispuestos a luchar por la Rep√ļblica justa y de los y las iguales. Las Marchas de la Dignidad nos dan una gran lecci√≥n: sigamos y profundicemos y solo as√≠ podremos.

 

¬ŅMonarqu√≠a o Democracia?: Rep√ļblica

10/6/2014 08:02

Manolo Monereo *

Para el ni√Īo que miraba
a García Linera

manolo monereo1.- González y Cebrián: el eterno retorno de la restauración oligárquica.

Las crisis desnudan la realidad, la desvelan y la definen. Hay que estar un poco atentos y tener¬† algunos dispositivos anal√≠ticos adecuados¬† o simplemente olfato para ver aparecer al poder en sus distintas y complementarias caras. Pasamos de ‚Äúdel gobierno de coalici√≥n‚ÄĚ a la abdicaci√≥n-huida del Rey¬† y al inicio de ¬†la en√©sima restauraci√≥n borb√≥nica. ¬†Alfonso Ort√≠¬†lo ha contado y repetido tantas veces que deber√≠amos saberlo de memoria: dos siglos de gobiernos olig√°rquicos y de dictaduras, en manos y a los pies¬† de unas clases dirigentes corruptas, sin proyecto¬† de pa√≠s y siempre comprometidas con¬† las¬† grandes potencias en la fatigosa ¬†tarea de perpetuar el¬† car√°cter perif√©rico y subdesarrollado de una Espa√Īa a la que traicionan cada d√≠a. Ahora toca, de nuevo, la alianza con la todopoderosa¬† Alemania¬† y¬† cumplir con la tarea para la que est√°¬† preparada desde siempre: expropiar a¬† su pueblo, combatir sus derechos y libertades, lucrarse del patrimonio p√ļblico y someter, someter sue√Īos, aspiraciones, identidades: obligar a mirar¬† hacia abajo para no ver el cielo.

Para estas tareas siempre han existido hombres como¬†Gonz√°lez¬†y¬†Cebri√°n, expertos en crear consensos entre los poderosos, mediadores entre intereses contrapuestos y¬† mu√Īidores de pactos varios. Objetivo: no perder el control ¬ŅDe qui√©n? De los que mandan, de los que no se presentan a las elecciones y gobiernan. Est√° ah√≠: el Ibex 35, los grandes medios de comunicaci√≥n, el capital monopolista-financiero, la clase pol√≠tica del bipartidismo reinante y ellos, siempre ellos, los felipes y felipillos, los escribientes a sueldo, la corte milagrera y a√Īeja¬† de los cen√°culos madrile√Īos.

No perder el control: por eso echan al Rey y nos deleitan con el cuento de hadas de Felipe y Leticia. No perder el control: por eso mantienen a un¬†Rubalcaba¬†decr√©pito, a√ļn a costa de acelerar la desintegraci√≥n de este PSOE, o quiz√°s, para hundirlo definitivamente, a la b√ļsqueda de la nueva modernidad emergente de un¬†Renzi¬†que se atreve a realizar las reformas necesarias: usar la antipol√≠tica como pol√≠tica. No perder el control: por eso echan a los directores¬† de los grandes ¬†peri√≥dicos, censuran sin miramientos y convierten ‚Äďel salario del miedo‚Äď a periodistas de oficio en mercenarios ¬†al servicio de la nueva transici√≥n. No perder el control: por eso ¬†es necesario y urgente crear artificiosamente una nueva legi√≥n mon√°rquica, el otro felipismo, coordinando todo el complejo comunicacional, incluido el demosc√≥pico, en esa herc√ļlea tarea, solo comparable ‚Äďson los mismos‚Äď con el lavado de cerebro previo al ¬†refer√©ndum sobre la OTAN.

2.- El campo político y las dicotomías fundadoras: ideas-fuerza que generan y construyen fuerza social y política.

Se ha tardado muchos a√Īos en crear la oposici√≥npol√≠tico-electoral entre la clase pol√≠tica y el pueblo. Muchos a√Īos. Estaba ah√≠, al menos,¬† desde el 15M. Se les nombraba de muchas formas y al final se concret√≥ en casta pol√≠tica, es decir, se construy√≥ un ellos y un nosotros, un ‚Äúenemigo‚ÄĚ enormemente visible, actor¬† opuesto al pueblo, a la gente, a la¬† ciudadan√≠a. La crisis sist√©mica reforzaba la separaci√≥n y el dualismo. Traducirla pol√≠ticamente no era f√°cil e IU lo tuvo en su tejado mucho tiempo. Hab√≠a condiciones pero¬† no se supieron aprovechar: la pol√≠tica es despiadada y no espera. En unos pocos meses se pueden frustrar a√Īos de trabajo, de resistencia y de lucha. Pas√≥ en la otra transici√≥n y en esta no deber√≠a pasar.

Pablo Iglesias¬†tuvo la audacia y, no hay que olvidarlo, la capacidad intelectual y pol√≠tica para saber que ese hueco, ese¬† nicho electoral, exist√≠a y que hab√≠a fuerza subjetiva para liderarlo. En ello anda. Se ha hablado de muchas cosas y se hablar√° de muchas m√°s: la ayuda de los medios, populismo,¬† caudillismo, hasta mesianismo. Tiempo habr√°. Una cosa b√°sica: pocas veces la teor√≠a pol√≠tica, el¬† dise√Īo electoral y una coherente campa√Īa han contribuido tanto al √©xito ¬†de una experiencia como Podemos. Uno, que es un viejo leninista, podr√≠a decir aquello de ‚Äúsin teor√≠a revolucionaria no hay movimiento revolucionario‚ÄĚ, m√°s o menos.

Fij√©monos en lo siguiente: si los actores fundamentales del campo pol√≠tico en estas sociedades son los periodistas, las soci√≥logas especializadas en encuestas y los pol√≠ticos,¬†¬† hagamos n√ļmeros con el equipo dirigente de Podemos y saldr√°n las cuentas: capacidad, experiencia y saber. Si le a√Īadimos juventud, desparpajo, lenguaje y simbolog√≠a se entender√° que no estamos ante un fen√≥meno pasajero. Es m√°s, si como pensaba¬†Bourdieu, un nuevo actor entra en el campo cuando consigue transformarlo y, dir√≠a yo, impone una nueva agenda, Podemos lo ha hecho; las primarias, como ejemplo: hacer pol√≠tica exigir√° desde hoy¬† y en casi todas partes hacer primarias. Puede gustar o no, pero se har√°n: las ideas se hacen fuerza social¬† ¬†y pol√≠tica.

3.- Una nueva dicotom√≠a: ¬ŅMonarqu√≠a o Rep√ļblica?

No será tarea de unos días, pero la masiva presencia de jóvenes, de miles de hombres y mujeres con banderas republicanas exigiendo el derecho a decidir y la apertura de un proceso constituyente, nos dice que se están creando  las condiciones para hacer de la reivindicación de la Republica un eje decisivo de articulación, agregación y ruptura del imaginario político.

Recordemos la Uni√≥n C√≠vica por la Republica creada por¬†Anguita¬†y su enorme trabajo en eso que se llama las instituciones de la sociedad civil. Repasemos la iniciativas, las asociaciones, las fuerzas que reclaman desde hace a√Īos un proceso constituyente y como han ido proliferando las juntas republicanas. Cada vez hay menos nostalgia y m√°s propuesta. Se trata de ir a la Tercera ¬†Republica, a una nueva y formidable democratizaci√≥n del poder econ√≥mico, pol√≠tico y cultural para definir un nuevo proyecto de pa√≠s y, m√°s all√°, construir una nueva clase dirigente.

Ahora hay que abordar un plan de trabajo serio y riguroso que vaya  organizando una ruptura y una agregación política, no politicista, por así decirlo. Agregar significa, aquí y ahora (crisis del Régimen del 78) unir imágenes, creencias e intuiciones para convertirlas en un dispositivo de ruptura: unir para dividir. Clase política, casta, corrupción, recortes sociales, pobreza, precariedad y, sobre todo, bloqueo de futuro para las nuevas generaciones deben asociarse a la vieja política de un Régimen monárquico sólidamente asentado y al servicio de los poderes económicos, políticos y mediáticos.

Tercera Rep√ļblica como proceso de construcci√≥n de un pueblo que quiere y puede autogobernarse y autorregularse. Enfrente, el enemigo, los poderes salvajes del dinero y su ¬†alianza de hierro con una clase pol√≠tica corrupta y sin otro proyecto que liquidar derechos sociales, sindicales y laborales y apropiarse de los bienes p√ļblicos. No ser√° tarea de un d√≠a, pero todos nos damos cuenta que el tiempo hist√≥rico se acelera y que las esperanzas y las ilusiones crecen y se organizan. Lo que hacemos tiene consecuencias y llevamos la iniciativa: los de arriba ya no pueden gobernar como antes y los de abajo recobran capacidad de organizaci√≥n, compromiso pol√≠tico e imaginaci√≥n.

¬ŅSeremos sujetos¬† y productores conscientes de nuestra propia historia?