Archivo de abril, 2016

HAY QUE CAMBIAR EL SISTEMA

descargaCarlos Martinez, politólogo y co-primer secretario de Alternativa Socialista/SOCIALISTAS
‚ÄúNo cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las pol√≠ticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros‚ÄĚ.
La revoluci√≥n Sanders (Senador Barnie Sanders, candidato socialista a la Casa Blanca) ¬†est√° siendo pol√≠ticamente muy importante. Sanders ha logrado en pleno coraz√≥n del Imperio, en plenos EE.UU cuestionar el sistema y hacerlo desde el socialismo democr√°tico. Ha conseguido movilizar a la izquierda y movilizar a los peque√Īos partidos socialistas del pa√≠s, pero tambi√©n y eso es muy importante, a numerosos sectores juveniles, sindicalistas y personas de las minor√≠as √©tcnicas as√≠ como a obreros industriales, removiendo los cimientos del Partido Dem√≥crata y poniendo en apuros a Hilary Clint√≥n, que es la candidata del sistema.
Anteriormente otro socialista democr√°tico, el laborista Jeremy Corbyn se hac√≠a con las riendas del Partido Laborista, creando un gran problema al stablishment brit√°nico y a la City. Corbyn ha cuestionado temas sagrados como la austeridad, la politica de guerra y armament√≠stica, los para√≠sos fiscales y muchos casos concretos de recortes educativos y sanitarios. Es un quebradero de cabeza para las √©lites tradicionales del poder y los restos del blairismo y la nefasta tercer v√≠a. Corbyn es un laborista cl√°sico que recupera las tradiciones laboristas, de los a√Īos cuarenta y cincuenta. Ambos son dos veteranos y experimentados luchadores en posiciones de izquierda alternativa. Ambos proceden del socialismo y son socialistas.
A ellos hay que unirles las aportaciones de Oskar Lafontaine, igualmente socialista, muy critico con la UE, el euro y sobre todo el Banco Central Europeo. O se modifica la UE y el BCE o no hay nada que hacer, pues el BCE es el eje y motor de la austeridad, esa maldita palabra prostituida, pues austeridad es una virtud, mientras que de lo que hablamos es de recortes, eliminaci√≥n del estado del bienestar y de privatizaci√≥n de lo p√ļblico.
Por tanto y trasladado a la Espa√Īa de nuestros d√≠as y en nuestro contexto, nada se podr√° hacer sin cambiar el sistema. El sistema olig√°rquico, mon√°rquico y en manos de √©lites econ√≥micas e inversores extranjeros. La monarqu√≠a es la c√ļspide del sistema, es la piedra angular que encaja el r√©gimen y juega el papel de magno Consejo de Administraci√≥n del Reino de Espa√Īa, con banqueros, grandes empresas del IBEX, fondos financieros e inversores de capital y de riesgo, junto a tenedores de la deuda. Es decir, nuestro 1% que manda. Por tanto observar que postura se tiene frente a la monarqu√≠a, es clave para saber, si ciertamente se quiere cambiar el sistema, o se es realista, del rey. Ahora y ya en periodo pre-electoral, hay que saber quienes si y quienes no, quieren cambiar el sistema y por tanto, las confluencias, coaliciones o partidos o se ‚Äúretratan‚ÄĚ en el programa o podemos vernos recortando y pagando deuda antes que pensiones y subsidios de paro incluidos los llamados progresistas y del cambio.
El sistema lo sostiene y dirige en lo econ√≥mico, financiero y pol√≠tico la Uni√≥n Europea. Por tanto no cuestionar al menos el actual marco de relaciones con la UE es no querer hacer nada por modificar las pol√≠ticas de austeridad y recortes. La UE exige recortes que sumados a los ya pedidos, superan los 30.000 millones de euros. La deuda es un gran negocio y arma de las multinacionales de servicios y de los fondos privados tenedores de deuda e inversores en la misma, la mayor parte extranjeros. Por tanto o el tema de la deuda o se plantea con crudeza o quien sea que nos pida sus votos, o si no lo advierte y fija claramente su posici√≥n, estar√° enga√Īando a las clases populares y trabajadoras, comenzando por los segmentos m√°s j√≥venes de la clase trabajadora y las y los pensionistas. Ese es otro gran agujero. ¬ŅQue pasa con el dinero de las pensiones? ¬ŅDonde est√°? Por tanto es imprescindible, que pensemos cambiar el sistema.
Desde SOCIALISTAS uni√≥n de partidos iniciada por Alternativa Socialista (cli-as) e Iniciativa Socialista de izquierda (ISI) junto a otros partidos socialistas locales, entendemos que ahora la prioridad es construir el gran partido por el cambio de sistema, es decir socialista democr√°tico que reme en esa direcci√≥n ‚Äď la del cambio de sistema-. Ahora somos humildes, pero no vamos a enga√Īar, vamos a hacer del programa nuestra bandera y de decir la verdad, aunque es incomoda, nuestra acci√≥n p√ļblica, sea cual sea nuestra posici√≥n electoral, pues no somos una fuerza electoralista. Sino para la construcci√≥n de otra realidad muy diferente.
Por tanto, deuda, planes de austeridad y sumisi√≥n a la UE y el Banco Central Europeo, son incompatibles con lo que a la gente le interesa. Que es: si va a tener pensi√≥n o seguir cobr√°ndola sin m√°s recortes. Si sus hijos van a tener trabajo, si los estudiantes van a tener futuro, si la sanidad y la educaci√≥n van a seguir siendo p√ļblicas y van a ser de mejor calidad. Si los negocios familiares y las peque√Īos agricultores van a seguir teniendo acceso al cr√©dito y van a haber cr√©ditos p√ļblicos. Conocer si la PAC y el TIIP no van a arrasar el mundo rural y arruinar m√°s todav√≠a nuestra agricultura y ganader√≠a en beneficio de las transnacionales. Si nuestros pueblos van a desaparecer y nuestras ciudades van a ser habitables. Si las mujeres van a dejar de sufrir asesinatos. Si los salarios van a ser decentes y se va a recuperar la dignidad en el trabajo. Si las personas paradas no se van a ver sin subsidios y condenadas a la pobreza extrema, tal y como ya hay millones. Si el medio ambiente va a ser protegido, defendido y si todas las personas van a pagar los impuestos que les corresponden en justicia, sin permitir hacer trampas los ricos, encima amnist√≠andoles. Si estamos por la paz y no por la OTAN y las guerras.
Pero claro advertimos, con 30.000 millones de recortes para empezar a hablar de gobierno, no vamos a hacer nada. Con una gran crisis financiera mundial repuntando, que todos, todos, ocultan no se pueden hacer previsiones serias. Por tanto el problema no es como nos presentamos a las elecciones, sino para qué nos presentamos a las elecciones y con que programa, proyectos y que planes económicos y culturales.

El futuro del socialismo o ¬ŅTiene futuro el socialismo?

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos analizando unas actuaciones pol√≠ticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folcl√≥rico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar enga√Īando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido m√°s votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en Espa√Īa desde 1871 al menos hasta el √ļltimo cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero tambi√©n de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones hist√≥ricas. Hay otras izquierdas. A partir de los a√Īos veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo hab√≠an competido con el anarquismo y en el estado espa√Īol, con el republicanismo burgu√©s. Los comunistas tambi√©n han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este art√≠culo su descripci√≥n o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo √ļnico que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la pol√©mica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresi√≥n, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democr√°tico ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez m√°s desigual y pobre es una profunda equivocaci√≥n y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido din√°stico y asumir las cargas de la oligarqu√≠a como propias, por aquello de la raz√≥n de estado, es la se√Īal de sumisi√≥n al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¬ŅQu√© futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuesti√≥n clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Uni√≥n SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcci√≥n pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominaci√≥n a los cuatro vientos. Para volver a acompa√Īar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

Artículos de Opinión | Carlos Martínez García* | 20-04-2016 | facebook yahoo twitter Versión para imprimir de este documento

Ante el nacimiento de Unión Socialistas, unión de partidos entre AS(cli-as) e ISI, partidos socialistas de carácter alternativo e independiente del estado, junto a otros partidos locales surgidos como escisiones del PSOE tanto por su izquierda como por sus malas prácticas, es imprescindible aclarar algunas cuestiones. Haciéndolo forma clara y breve.

En primer lugar el hecho que lleva a este nacimiento político y dicho sin demagogia sino con rigor científico social, es que el PSOE no es socialista. No es ya un partido socialista y no lo es puesto que no se plantea la crítica al sistema capitalista y su cambio por una sociedad sin clases y con los trabajadores y trabajadoras como propietarios de los medios de producción y de consumo que pasaran a ser de propiedad social, sino que convive con él. Los socialistas proclaman la incompatibilidad con la clase burguesa y la aspiración al poder político de la clase trabajadora En todo caso se plantea (el PSOE de hoy en día) correcciones y reformas en el sentido clásico y real de la palabra reforma, del sistema de dominación, pero no su cambio. No hay pues ya ni incompatibilidades, ni lucha de clases, ni mucho menos aspiraciones a la propiedad social con carácter general. Siendo cierto que la sociedad evoluciona, también lo es que si se renuncia a crear la nueva sociedad socialista, se renuncia al socialismo. Así pues hace falta un partido socialista.

Sabiendo que estamos pues que estamos analizando unas actuaciones pol√≠ticas, hemos de afirmar que si se abandonan los principios y las finalidades, al final se acaba sosteniendo y apoyando al sistema tal y como el PSOE hace. El fin deja de ser un objetivo y Pablo Iglesias de marxista pasa a ser un elemento decorativo de despachos, el canto de la Internacional tras los congresos un acto folcl√≥rico semejante a cantar la tarara. Al objeto todo ello se seguir con una liturgia de izquierdas y obrera, al objeto de continuar enga√Īando o contentando a la parroquia.

Con todo y con eso el PSOE ha sido tradicionalmente el partido m√°s votado por personas humildes, trabajadores manuales y paradas y parados. Partido que ha estado presente en todos los avances producidos en Espa√Īa desde 1871 al menos hasta el √ļltimo cuarto del siglo XX. Pero la realidad es que se ha convertido en un partido de ciertas clases medias, que ahora compite con dos nuevos partidos emergentes de distinto cariz, pero tambi√©n de clases medias dirigido por ellas y que a ellas se dirigen. En el fondo, nadie se plantea un cambio de sistema.

Claro, ahora pueden venir los comentarios descalificativos de arcaicismo, de pensamientos trasnochados, de falta de nuevas ideas o de pura y dura nostalgia. No es así, veamos, en este párrafo llegamos al segundo argumento y es la batalla cultural. Los socialistas tanto los que fundaron el PSOE como otros partidos obreros de Europa y América, se plantearon la creación y difusión de una cultura obrera y de la transmisión de saber y cultura a las clases trabajadoras. Ahora esa batalla cultural se ha abandonado por completo y nadie ejerce con eficacia la educación popular. En consecuencia la cultura imperante es la neoliberal y los valores conservadores y religiosos. No hay contra-cultura o cultura alternativa y menos medios poderosos de difusión de ideas transformadoras. En cualquier caso tan solo programas concretos en televisiones y medios privados propiedad de burgueses que ceden espacios al cliente indignado, al consumidor y consumidora alternativo, al que de paso se contribuye a desmovilizar, pues si en las tertulias televisivas ya se lanzan consignas y se alegran los oídos, para que hacer huelgas o manifestaciones o ocupar las plazas, más que de forma muy concreta y controlada. No hace falta crear cultura alternativa, el neoliberalismo ya le facilita a las personas antineoliberales medios de difusión, canalizados por supuesto. Y así se nos ha convencido de que clase obrera es un concepto arcaico que no existe. Las vendedoras de Zara o Mango son clase media; las y los camareros explotados y precarios con estudios, son clase media como sus padres; los informáticos a tiempo parcial y dados de alta como falsos autónomos son clase media o cuidadoras de guarderías o ancianos o… Son clase media. No hay proletariado hay precarios. Es lo mismo, pero el matiz roba la rebeldía que puede generar el concepto. Pues bien la sociedad de precarias y precarios, de sub-empleados y autónomas a la fuerza es la versión del siglo XXI de las clases obreras del XIX y mediados del siglo XX. Es la vuelta a ofrecerse en las plazas de los pueblos, solo que en ETTs o en internet. Por tanto vamos a no pelear por las palabras, los adjetivos, pero si por los principios, por las ideas, por los valores. Por el socialismo. Siendo las palabras determinantes a pesar de todo lo escrito, el hecho es que las cases subalternas siguen necesitando de una fuerza política propia.

Veamos pues las opciones hist√≥ricas. Hay otras izquierdas. A partir de los a√Īos veinte del siglo XX, surgen las escuelas comunistas, los partidos comunistas y estos ocupan su espacio. Previamente los socialistas tan solo hab√≠an competido con el anarquismo y en el estado espa√Īol, con el republicanismo burgu√©s. Los comunistas tambi√©n han tenido y siguen teniendo sus experiencias de gobierno, de poder. No es el objetivo de este art√≠culo su descripci√≥n o critica. Pero si ha habido una voluntad de hegemonismo en las izquierdas.

De la misma forma que con toda justicia se puede hablar de anticomunismo, se debe hablar de antisocialismo. Antisocialismo que no solo se practica por parte de poderes y poderosos sino también se practicó y se sigue practicando en personas de las escuelas comunistas, tanto veteranas… Como jóvenes e incluso muy jóvenes. Confundiendo además de forma consciente socioliberlaismo y tercera vía con socialismo, con socialismo democrático. Negando los positivo de los avances de los estados sociales, construidos en democracia, pero con luchas, esfuerzos y sacrificios. Incluso las grandes aportaciones en Europa de las socialdemocracias obreras, traicionadas ahora por partidos que siguen afirmado ser socialdemócratas a pesar de todo, son puestas en cuestión. Claro, nadie se acuerda de otros muros. Dicho esto, construir la izquierda mosaico es muy importante, pero desde el respeto, el reconocimiento de las realidades y la pluralidad.

Deseando poner las cosas en su sitio, lo √ļnico que se desea aportar desde estas letras, sin rehuir la pol√©mica, ni la claridad de ideas y la libertad de expresi√≥n, es que hay espacio para el socialismo en el futuro. El socialismo democr√°tico ha hecho grandes aportaciones, pero debe seguir avanzando y el avanzar no es reconocer el triunfo del mercado. Eso es lo que ha llevado al naufragio a la socialdemocracia europea y a su perdida de apoyos. fin de la lucha de clases en un mundo cada vez m√°s desigual y pobre es una profunda equivocaci√≥n y un desastre para las clases trabajadoras. El convertirse en un partido din√°stico y asumir las cargas de la oligarqu√≠a como propias, por aquello de la raz√≥n de estado, es la se√Īal de sumisi√≥n al poder, que no el sentido de la responsabilidad de sesudos estadistas.

Pero ¬ŅQu√© futuro le queda al socialismo del siglo XXI? Precisamente el modernizar su lenguaje, que no sus principios sin renunciar a eso, el socialismo, lo que pasa tan solo por una cuesti√≥n clave: hay que cambiar el sistema.

Hoy de firma gráfica son dos socialistas son los que están dando la batalla, de la que saldrán triunfantes o no, pero la están dando, en pleno corazón del Imperio. Sanders y Corbyn, dos socialistas, que están creando problemas a la City y a Wall Sreet, Sanders además habla de socialismo y de revolución y de cambio del sistema en pleno Nueva York, pero también en la América profunda, en el sur, en el medio oeste. Es la revolución Sanders y es socialista democrática. Aunque no venza en las primarías , ya a dado una gran batalla política.

Las y socialistas, las organizaciones socialistas, jamás hemos escondido nuestro nombre, ni lo que somos, a lo sumo partido obrero o laborista que es una mala traducción del partido del trabajo o de los currantes, que sería una traducción muy afortunada. También de izquierda o la izquierda. No disimulamos. Cuando algunos nos decían que la palabra socialista estaba quemada al iniciar esta andadura, respondíamos que no, que lo que había que hacer era rescatarla y reescribir el socialismo, pero no abandonarlo. Sabemos de sobra que el socialismo ha sido constructivo, es democrático y no liquida libertades civiles ni de conciencia. Es la profundización en la democracia y por tanto es algo a disputar a quienes lo usurpan, desde la legalidad, si, pero no desde la legitimidad de las ideas. Es también la hora de decir a las personas socialistas que su lugar está entre socialistas construyendo una alternativa y no trabajar para otros, sino para las personas desde el socialismo democrático. Creo.

Por eso constituimos y legalizamos Alternativa Socialista y ahora junto con Iniciativa Socialista de Izquierdas y otros partidos, Uni√≥n SOCIALISTAS. SOCIALISTAS es el agua fresca que de forma abierta, sin cerrar, en construcci√≥n pretende rescatar el orgullo de ser socialistas y para demostrar orgullo y veracidad de principios socialistas, lo primero que uno debe hacer es gritarlo desde su denominaci√≥n a los cuatro vientos. Para volver a acompa√Īar al pueblo en su ideal emancipador y de profundo cambio social y reparto de la riqueza.

El socialismo es democrático, es de clase, es de los pobres y las desahuciadas, precarias o de las y los demócratas por la justa distribución. De las y los trabajadores de los servicios, la industria o autónomos, artesanos, creadores. Pero es de izquierdas, es izquierda, no es transversal, no lo puede ser y cuando se convierte en tal, surge un Felipe González o un Blair. Nosotras preferimos estar con Lafontaine, Corbyn o Sanders. Hay que cambiar el sistema, liquidar la corrupción privada, publica, acabar con el gobierno real de las empresas privadas multinacionales, de la sumisión a banqueros privados, financieros y grandes fortunas. Salvar de la destrucción al planeta y la sobre-explotación de la naturaleza suicida, pero inherente al propio sistema. Cambiaremos -permitirme la constante repetición- el sistema.

* Politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista

El 23 de Abril se presenta el proyecto de transformación socialista

NACE UNI√ďN SOCIALISTAS

Los partidos socialistas, Alternativa Socialista(cli-as) e Iniciativa Socialista de Izquierdas, reconoci√©ndose como parte de la tradici√≥n socialista y del movimiento obrero espa√Īol iniciada por Pablo Iglesias con las posteriores aportaciones de personas en b√ļsqueda de la libertad y la igualdad, junto a otros partidos socialistas locales y regionales con presencia en municipios y territorios del Estado Espa√Īol, deciden constituir una uni√≥n de partidos con el nombre de SOCIALISTAS, que dado que es una uni√≥n llevar√° el nombre de Uni√≥n SOCIALISTAS, al objeto de fomentar la creaci√≥n de un partido socialista que no renuncie a su car√°cter de partido obrero y partido de clase, democr√°tico, ubicado en la izquierda pol√≠tica de car√°cter federalista, feminista, ecologista, republicano y con el referente de los grandes maestros del socialismo democr√°tico.

Con el objetivo de transformar la sociedad y promover la justicia social y el reparto, pretende reescribir el socialismo y rescatarlo de manos de oligarquías financieras, grupos de poder e influencia ligados a sectores poderosos y liberales, y por tanto crear el Partido Socialista que nos ha sido escamoteado. Somos una opción política socialista alternativa y no electoral, un proyecto de futuro que entiende que el socialismo es fuente de democracia. Un partido cuya estructura responde a las nuevas formas de acción política, basadas en la democracia participativa.

Perseguimos una sociedad libre de hombres y mujeres libres y felices, y a tal efecto llamamos a una obra colectiva a las personas y colectivos socialistas que coinciden en la preocupación por la falta de un partido socialista democrático de izquierdas que recoja las aspiraciones de cambio social con paz, pan, trabajo, techo y libertad.

La lucha por la igualdad por tanto frente a la austeridad es nuestro objetivo más primario. Pero no lo hacemos desde la transversalidad, sino desde la izquierda, desde el republicanismo y desde la lucha de clases del siglo XXI. La lucha contra el paro, la precariedad laboral, la emigración forzosa por motivos económicos y la exclusión social, con especial énfasis en la defensa de las mujeres oprimidas, la ausencia de futuro y la corrupción institucionalizada en las grandes empresas, ricos y muchas instancias de gobiernos, nos lleva a exigir el cambio del sistema.

Para todo esto creemos fundamental una herramienta socialista en el sentido transversal y liberador del concepto, y llamamos a las personas de izquierdas democr√°ticas y a las socialistas y socialdemocr√°tas consecuentes, de clase y por el cambio, a apoyar la idea de crear el PARTIDO SOCIALISTA.

ACTO DE PRESENTACI√ďN: CENTRO GALLEGO DE MADRID

C/Carretas 14 Р3ª

El IBEX puede dormir m√°s tranquilo

Ahora todas y todos nuestros políticos institucionales, parlamentarios, andan a la gresca culpabilizando al otro de su fracaso e incapacidad para implementar un gobierno. Todos han cometido errores, han tenido cálculos puramente partidistas cortoplacistas y tacticistas, siendo todos sin excepción culpables de la situación. Aunque ahora sus fans en las redes se dediquen a culpabilizar a los demás menos a su jefe o lider, discutible o indiscutible y plenipotenciario, que siempre será perfecto.

Si no son capaces, tienen miedo, son autoritarios o autosuficientes o son prisioneros del IBEX lo m√°s honrado es que se vayan. Ya han tenido su oportunidad y han fracasado. Mientras tanto, sigue el paro, los ERE, los desahucios, el terrorismo machista, los recortes y estamos en manos de un gobierno en funciones, golpista, irresponsable y corrupto.

Lo cierto es que esta batalla la est√° ganando el sistema. El sistema corrupto, injusto y no democr√°tico, es el vencedor, al menos por ahora. Toda esta demostraci√≥n de aferrarse al sill√≥n presidencial como garant√≠a de supervivencia, la prepotencia e impostaci√≥n innecesaria con su dosis de falsa b√ļsqueda del acuerdo o la chuler√≠a de los neoderechistas, me lleva a reafirmarme que solo el socialismo democr√°tico y por un cambio de sistema, nos puede llevar al √©xito, que ser√° recuperar la senda de la lucha por el estado social, igualitario y republicano.

Pero si es por estos, el IBEX puede dormir tranquilo. No quería gobierno de cambio ni siquiera en su versión más suave y ligera y parece que lo ha conseguido.