Archivo de junio, 2016

Tras las elecciones, miremos hacia delante

El lunes 27 de Junio, dos personas jóvenes muy cercanas a mí, estaban inundadas por una profunda tristeza. No se había alcanzado su ilusión de un profundo cambio político, que pensaban tocaba ya, era fácil. Pero lo que es peor, estaban hundidos porque el pueblo, la gente, le había dado la mayoría a la derecha y no lo entendían, después de tanta corrupción, crueldad y represión. No entendían por qué. Pensé, dos víctimas más de la transversalidad, del ni de derechas ni de izquierdas, de la patria nueva y altiva. Es tan sencillo como explicar y así lo hice, que es que hay gente y demasiada, que es de derechas. Hay personas de derechas, que entienden que el mundo es así, hay ricos y pobres, el capitalismo es lo natural y humano y el poder es de y para los poderosos. Por cierto, no son menos de un 30% del electorado. Pueden ser nuestros vecinos y ser gente amable, pero de derechas. Luego eso es así. Hay liberales, hay conservadores, hay reaccionarios, hay capitalistas, hay burgueses y hay ideología burguesa y conservadora.

Esas personas, jamás van a votar a nada ni nadie que no sea portador de sus valores y de su tradición y muchos son jóvenes. Se van a enfrentar a las personas y partidos progresistas, de cambio y de izquierdas y no será la corrupción la que les haga cambiar de bando. Aunque claro, eso de la corrupción aquí y en demasiados lugares del planeta, va por barrios.

Por tanto la izquierda y digo la izquierda, otros que hagan lo que quieran. La izquierda necesita rearmarse pero de principios, de valores y de ideas y ser capaz de transmitir esos valores a las personas que acceden ahora a la política y al pensamiento crítico. No es la demoscopia lo que hace triunfar. No todo lo que nos ofertan las televisiones es cierto y es el futuro, lo nuevo. Las televisiones venden, necesitan cuota de pantalla y captar clientelas. Esas mismas televisiones privadas y propiedad de capitalistas han creado una burbuja mediática e influido en otra demoscópica y las cosas al final no han resultado como nosotros queríamos, aunque seguramente si, como ellos querían.

Admiro a Corbyn y Sanders, no solo porque soy socialista, socialista antineoliberal y republicano, advierto; sino porque están transmitiendo valores y sobre todo en pleno corazón del imperio se están enfrentando a la City y a Wall Street, a la minoría capitalista que domina, al establishment londinense y de Nueva York. Por eso no hay ninguna burbuja mediática en torno a ellos y todos los medios, todos, hablan mal de ellos. Pero sin embargo, estos dos veteranos socialistas han sabido conectar con los precarios, las paradas, las pobres y contar con el apoyo, militante de cientos de miles de activistas. No de hooligans, de activistas.

Sanders perdiendo, por menos de lo esperado las primarias del Partido Dem√≥crata USA sigue en pie y va a dar la batalla ‚Äďhay que ver lo que da el socialismo democr√°tico- y Corbyn ha sido puesto en la picota por el establishment y por la City y sus tent√°culos en el laborismo, pero resiste aupado por las bases y los sindicatos. Por aqu√≠, nadie conocido se les parece y desde luego Pedro S√°nchez menos, porque ambos (Corbyn-Sanders) son socialistas democr√°ticos, claro.

Aqu√≠, pocos hemos escrito, que hay que cambiar el sistema. Pocos hemos vuelto a decir de seis meses a esta parte que hay que cambiar el r√©gimen. Menos todav√≠a que este Estado est√° dominado por el establishment madrile√Īo, por su lugar de operaciones en Castellana y cercan√≠as (no es una afirmaci√≥n nacionalista, sino de clase). Un establishment radicado y operando en Madrid que es el centro financiero del Reino de Espa√Īa y que junto al monarca controlan todo lo que se mueve,

Por eso creo que lo principal es rearmarnos reconstruyendo un laborismo de izquierda, rescatando el socialismo y ofreciendo el socialismo democr√°tico. No hay otra.

El PP, -que la gente no es tonta-, solo ha obtenido una minor√≠a mayoritaria, es decir 137 esca√Īos, con los que no puede imponer su programa ni sus presupuestos. Es m√°s el parlamento, tras seis meses de vacaciones, se debe volver a poner a trabajar y frenar, derogar, pero sobre todo cambiar para bien e imponer al menos otras pol√≠ticas diferentes. La prueba del algod√≥n puede ser la nueva ley electoral. Pero tambi√©n la derogaci√≥n de la reforma laboral, la ley hipotecaria, la ley mordaza y la ley de enjuiciamiento criminal.

Por tanto Rajoy y el establishment madrile√Īos no pueden ser felices. La gente se lo merece, la clase obrera se lo ha ganado y se lo deb√©is los de la Carrera de San Jer√≥nimo. Por eso ni un voto de izquierdas, ni un voto decente puede ir por acci√≥n o por omisi√≥n a la derecha austeric√≠da.

Recordemos, hay ricos y pobres. Hay capitalismo. Hay clases. Hay lucha de clases, hay resistencia social. Que nadie la oculte, la entierre. La ilusión debe ser la reorganización de las izquierdas en torno a las movilizaciones y la construcción de partidos de clase y transformadores que provoquen el cambio y lo aguanten todo. Porqué vamos a triunfar.

Carlos Martínez

Es politólogo y del secretariado de Alternativa Socialista @CLI_AS / Socialistas @U_SOCIALISTAS

El problema del PSOE y la socialdemocracia

El PSOE tiene un problema acentuado ante este proceso electoral y es su falta de credibilidad. Se lo ha ganado a pulso. Su compromiso con el régimen y su pacto de sangre con la corona y con amplios sectores del IBEX le ha jugado la mala pasada de que no tenga respuestas y si las tiene y algunas puede tener, estas no son tomadas en serio por amplísimos sectores de las víctimas de la crisis de 2008. En estas elecciones, está que no levanta cabeza y solo una implantación todavía aceptable, logra que mantenga el tipo a duras penas.
No se puede achacar esta situaci√≥n a la crisis de las ideas socialdem√≥cratas. El problema de la socialdemocracia no ha sido no tener ideas, las tiene y tantas y tan buenas que parece que ahora todas quieren ser socialdem√≥cratas. El problema es que anegada la socialdemocracia primero por Bad Gosberg, a√Īos despues, el fracaso del miterrandismo, luego el felipismo y la tercera v√≠a cual puntilla de descabello, no solo abandona las ideas de Marx , de Kaustky, de Iglesias y de Jaures, sino tambi√©n las de Berste√≠n. Eduard Berste√≠n el marxista heteredoxo y moderado, alem√°n, secretario general del SPD defend√≠a un avance gradualista hac√≠a el socialismo, pero este avance que part√≠a de construir primero el estado social, no se quedadaba solo en eso, sino en las transformaci√≥n de las instituciones liberales en socialistas desde la democracia y en democracia. Ese es el problema de los partidos de la llamada II Internacional, que desde los a√Īos sesenta y setenta del siglo pasado renuncian al gradualismo y entierran no solo a Marx, sino a Berstein o a Fernando de los R√≠os en el caso espa√Īol.
Claro que asesinado Olof Palme, ha habido que esperar a que socialdem√≥cratas como Corbyn o Sanders, con el antecedente del socialista democr√°tico Oskar Lafontaine vinieran a reiniciar el gradualismo socialista, olvidado. Ese es el problema y se llama traici√≥n a los principios socialdem√≥cratas. Porqu√© tras garantizar las pensiones, la salud y la educaci√≥n p√ļblica, el empleo digno y las prestaciones sociales, ¬ŅQu√© camino queda? ¬ŅCon que se ilusiona? ¬ŅSolo “reformando” el capitalismo? Pero si el socialismo, es superador del capitalismo.
El socialismo debiera estar hablando de democracia. De profundizar la democracia, si es que en democracia se quiere llegar al socialismo. Para lo cual es necesario avanzar hacia democracia cada vez m√°s directa. Pero tambi√©n democratizar la econom√≠a. Promover el acceso de las clases trabajadoras a la toma de decisiones econ√≥micas y a la gesti√≥n econ√≥mica. Democratizar la econom√≠a haciendo avanzar ¬†el sector p√ļblico, no solo en una nacionalizaci√≥n de la producci√≥n y distribuci√≥n de energ√≠a el√©ctrica por ejemplo, sino con la creaci√≥n de una banca p√ļblica, transportes p√ļblicos, sectores industriales p√ļblicos, comercializadoras p√ļblicas y una apoyo masivo y decisivo a la econom√≠a social, al mundo cooperativo y al trabajo social, al objeto de buscar el nuevo paradigma econ√≥mico imprescindible y que ocurre, pues que esto -aunque ya a todos y todas los lideres pol√≠ticos del r√©gimen, es decir insisto, todos- han renunciado a ello: pasa por incorporar el mundo del trabajo a la toma de decisiones y no tan solo a producir. De forma gradual, a lo Berste√≠n, si se quiere, pero proponerlo y hacerlo. Pasa por crear al margen del capitalismo una nueva econom√≠a verde superadora de la econom√≠a del carbono. Pasa por el reparto y la justicia social universal.
La idea de gestionar el capitalismo y hacerlo bien, tratando de darle un rostro humano, ha sido la trampa en la que la socialdemocracia cae. El capitalismo, no puede ser humanizado o sería su final.
Ese es el problema, la falta de valores socialistas transformadores, que hoy en Espa√Īa, nadie salvo socialistas democr√°ticos organizados en partidos socialistas alternativos defendemos y a los programas pol√≠ticos me remito.
Por tanto ser socialdem√≥crata no lo garantiza ser del PSOE, no. Tampoco y al objeto de ganar una contienda electoral declararse uno tal cosa, pues queda bien y de paso se supera de inicio al partido de Pablo Iglesias y luego se le sustituye. No. Para ser socialdem√≥crata hay que exigir la nacionalizaci√≥n de sectores estrat√©gicos, incluido sectores industriales – esto lo hicieron los socialdem√≥cratas en numerosos pa√≠ses europeos entre 1945 y 1980 aproximadamente, incluso alg√ļn a√Īo m√°s tarde-, nacionalizar bancos, crear y fomentar cooperativas y garantizar la sanidad, la educaci√≥n y las pensiones p√ļblicas. Fortalecer los sindicatos obreros y no enfrentarse a ellos. Poner lo p√ļblico por encima de los intereses privados y planificar la econom√≠a desde los gobiernos, desde la democracia, que no es el libre mercado, sino la libre decisi√≥n y la libre capacidad de elecci√≥n e incluso regresi√≥n lo que nos se√Īala que es democracia. El libre mercado sin m√°s es un problema, no es la soluci√≥n sino para unos pocos, si no est√° regulado y controlado al menos.
Conclusi√≥n, hoy la socialdemocracia no est√° sin ideas. Est√° varada y vencida por ahora, por la cultura neoliberal. Esta dominada en Espa√Īa por el r√©gimen y en conclusi√≥n nadie cuestiona en el caso espa√Īol, el fin del r√©gimen valga la reiteraci√≥n. El 15M lo hizo, pero eso ya est√° olvidado, m√°s all√° de vac√≠os gritos rituales. Es sencillo, ¬ŅAlguien en su sano juicio piensa que se puede avanzar a m√°s democracia con una monarqu√≠a olig√°rquica? √ď ¬ŅQue pertenecer a la OTAN es la simple pertenencia a una alianza militar contra “agresiones” externas? ¬ŅQue una sociedad dominada por el mercado, no sujeto a regulaci√≥n y planificaci√≥n va a aceptar la toma de decisiones democr√°ticas que le puedan perjudicar en una sociedad post-fordista y de capitalismo virtual, habiendo miles de lugares del mundo, donde invertir en condiciones de opacidad y con beneficios r√°pidos? O la mam√° Troika y el FMI quedar√°n cruzados de brazos. Pues bien todo est√≥ abrum√≥ al PSOE hace trenta y ocho a√Īos, haci√©ndole cambiar de posici√≥n, discurso y actitud. Ahora tambi√©n est√° abrumando ya a otros. Al menos en el PSOE hubieron grandes resistencias internas -incluso Felipe perdi√≥ un Congreso- y se tardar√≥n varios a√Īos de esfuerzos, expulsiones y escisiones, para hacer asumir la Corona y la OTAN a sus bases, pues incluso en el refer√©ndum sobre el ingreso en la OTAN habr√≠a que recordar que lo que entonces se llamaba la familia socialista vot√≥ dividida y personas como Nicol√°s Redondo se opusieron, sirviendo la UGT de refugio a numerosos socialistas disidentes.
Pero el principal problema para la socialdemocracia, surge con la implantaci√≥n de la sociedad post-industrial y post-agraria de golpe, con la participaci√≥n activa del PSOE de Solchaga y Gonzalez. Con el consiguiente entierro de la clase obrera que hab√≠a conquistado la democracia, importantes mejoras salariales y hab√≠a impulsado al PSOE a implementar un estado del bienestar durante muchos a√Īos mucho m√°s aceptable que ahora, tras el desmoche del PP tan bestia y tan cruel. La industria pesada fue destruida en favor de Alemania por lo que la Espa√Īa de sol y ladrillo, ni puede garantizar un estado del bienestar correcto ni una fuerza social organizada capaz de impulsar desde la lucha de clases el avance hac√≠a el socialismo. Una sociedad de capitalismo rentista, es una sociedad muerta.
El PSOE mientras tanto no ha sabido encontrar ni siquiera su Corbyn (Tiene por cierto alguien que lo puede ser). Es incapaz, pues ha cercenado toda posibilidad de debate te√≥rico serio, m√°s all√° de cuatro obviedades y unos aparatos carentes de brillantez, entrega e ideas socialistas. Una oligarqu√≠a de hierro desconocedora de su propio bagaje te√≥rico. Todav√≠a recuerdo como hasta hace muy pocos a√Īos un actualmente concejal de Ciudadanos por Granada y diputado en la pasada y brev√≠sma legislatura llamado Luis Salvador, personaje agradable a la vez que ambicioso y de derechas, que jam√°s a leido a Marx m√°s all√° de textos acad√©micos, ni a Berste√≠n ni a Kaustky, ni a … Nadie socialista. Iba el personaje dando charlas formativas por toda Espa√Īa y era un formador del PSOE, un tipo ¬°liberal! que ahora es dirigente de Ciudadanos. Con esos espartos, no se puede tejer un cesto socialista.
Tampoco ignorando a la tradici√≥n socialista, como otros hacen, y por tanto a los y las autoras socialistas y socialdem√≥cratas,- los renegados seg√ļn Lenin-, que tejen unos partidos, sindicatos y movimientos que si han transformado la realidad y logrado importantes victorias, las mismas que ahora el neoliberalismo y la derecha conservadora destruyen a pasos agigantados.
El socialismo democrático es el futuro y los es porqué partiendo de bases reales y de la democracia, puede transformar y cambiar radicalmente, con libertad y alegría la sociedad. Tiene ideas para hacerlo. Es republicano. Es contrario a los bloques militares. Pero el esfuerzo no se puede dar en un solo país. Nación a nación, patria a patria nos destruyen y vencen. Por eso hay que tejer puentes y complicidades, ver ilusionadas lo que Sanders a sido capaz de hacer y seguir su estela. Aunque para ello hay que iniciar un discurso claro: hay que cambiar el sistema. Hay que finiquitar el régimen. Hay que pensar y decir que el capitalismo tiene alternativa. Hay alternativa.
Mientras tanto las personas socialistas democr√°ticas no podemos permitir que el problema del PSOE contagie al socialismo con su enfermedad, como en gran parte ya ha hecho y tenemos que rescatar el socialismo para las clases trabajadoras y populares, como el √ļnico instrumento capaz de liberarlas en el siglo XXI. Humildemente, en ello estamos, desde el socialismo militante y como socialistas democr√°ticos, sin disfrazar, ni nuestro nombre, ni nuestras ideas. El legado de Pablo Iglesias no va a desaparecer, los partidos socialistas independientes del poder ,del estado y de clase, tampoco.
Carlos Martinez
es politólogo y del secretariado de Alternativa Socialista/ SOCIALISTAS

La deuda socialista

descargaCarlos Martinez es polit√≥logo y co-primer secretario de Alternativa Socialista ‚Äď @SOCIALISTAS

El programa es fundamental y mucho nos tememos que estamos ante programas de ali√Īo. Por eso hay que ver lo que ofrecen y se comprometen todas las fuerzas pol√≠ticas, incluidas las que han sido apartadas de las listas. Para muchos de nosotros y nosotras es la hora de la pol√≠tica y es la hora de construir el sujeto pol√≠tico del socialismo y la Rep√ļblica.

De transición en transición y tiro porqué me toca. 

Muchas y muchos afirman que estamos ante una segunda transici√≥n. Seguramente, pero por ahora todo apunta a que se trata tan solo de un recambio generacional en las c√ļpulas pol√≠ticas. La generaci√≥n del rey, se dijo entonces,(Por el joven Borb√≥n) la generaci√≥n del rey es ahora. El general Per√≥n hablo de los descamisados, ahora vemos en las instituciones a personas sin corbata, incluso con la moda importada de los EE.UU de ir en camiseta y ‚Äúpantalones vaqueros‚ÄĚ, pero deseamos que todo sea mucho m√°s y vaya a m√°s, m√°s all√° de un cambio de ‚Äúlook‚ÄĚ y de formas, porqu√© en los m√©todos de selecci√≥n de listas electorales, todo huele a naftalina en estas elecciones.

Los actores protagonistas est√°n cambiando. Pero no el sistema. La primera transici√≥n tubo una excusa para ceder y fue la salida de la clandestinidad y la democracia formal, por fin. Con una legitimidad apoyada en la implementaci√≥n del estado del bienestar que el PSOE de Gonz√°lez afianz√≥, cre√≥, gracias tambi√©n a las luchas obreras y sindicales y a una clase obrera combativa y concienciada, pero harta de sufrir y con deseos de legar algo mejor a sus hijos. Algo mejor‚Ķ Y sus hijos mejoraron y tuvieron becas para ir a la Universidad, pero sus nietos y nietas est√°n otra vez, emigrando, paradas o de ‚Äúnuevos‚ÄĚ jornaleros y jornaleras, precariado le llaman ahora, los que creen ser clase media.

El PSOE llega a la transici√≥n, tras haber derrotado al viejo dirigente Rodolfo LLopis, veterano caballerista (partidario de las tesis de socialismo de clase e izquierdista y autosuficiente de Largo Caballero), que mantuvo la fidelidad a la Rep√ļblica y a la lucha de clases. Moderado, pero duro a la vez y tal como dec√≠an entonces, trasnochado, pues no quer√≠a un PSOE acomodado y que a cambio de una cuantas prebendas, destruyera el legado del socialismo antifranquista y republicano. LLopis fue vencido, pero incluso a pesar de eso, el programa del Congreso de Suresnes estaba a la izquierda del que sosten√≠a PCE de la √©poca. Incluso a su izquierda estaba el del primer congreso semi-legal del interior el XXVII, con un programa socialista y pro-republicano. De hecho el PSOE fue gracias en parte a la fracci√≥n de izquierdas de Gomez LLorente el √ļltimo partido institucional en proponer, con poca fuerza, pero proponer la Rep√ļblica durante la elaboraci√≥n de la Constituci√≥n de 1978 a diferencia del PCE, insisto que abraz√≥ la monarqu√≠a.

Pero Felipe González tenía el compromiso con muchos poderes establecidos y coronados, también ante los EE.UU y la Europa Liberal, de hacer transitar el PSOE hacía la socialdemocracia primero y hacía el socioliberalismo con los hechos. De someter el PSOE a la razón de estado, como afirma Ildefonso Martínez. Hecho este que consagra en el Congreso XXVIII y medio o extraordinario, tras haber sufrido una derrota por parte de los sectores marxistas del partido, viéndose obligado a dimitir, temporalmente.

Cuando el PSOE aupado por el pueblo y la clase obrera alcanza la victoria más contundente que jamás ha obtenido la izquierda y las clases populares en 1982, frustra la gran esperanza de cambio y abusa de la esperanza desatada. Fue una ilusión. Fue una decepción.

Por eso el socialismo democr√°tico, que no ya el PSOE, el socialismo democr√°tico que personas socialistas y en partidos que se llaman socialistas sustentan, ha de volver a ser acompa√Īante de quienes no quieren que se frustre la posible segunda transici√≥n, como poco. Ruptura del sistema vigente, dir√≠amos nosotras.

Ahora tambi√©n hay excusas: acabar con el poder de un PP corrupto y autoritario. Cambiar leyes represivas y ‚Äúmodificar‚ÄĚ la Constituci√≥n. Acabar con la austeridad, al menos la austeridad tan bestia que Alemania y la Uni√≥n Europea m√°s la Troika o cuadriga imponen y hacerla m√°s suave, negociando con los verdugos y los tenedores de la deuda.

Regeneración, más justicia y más libertad. Más. Solo más. Acabar con la corrupción, es muy importante, decisivo. Pero solo es un aspecto del cambio.

Nuevamente se deja en el tintero lo fundamental, el régimen. El rey. El poder oligárquico de una burguesía bancaria todo poderosa, con la que hay que negociar, con la que ya se negocia. Una embajada de los EE.UU a la que hay que tranquilizar y se le tranquiliza, con un nuevo, ahora no toca lo de la OTAN.

Claro, se puede decir que lo del rey, no es fundamental. La Rep√ļblica puede ser burguesa y‚Ķ Pero se calla que la Monarqu√≠a es la clave de b√≥veda del poder empresarial, bancario y de grandes fortunas. Ya no hay corte de arist√≥cratas, no , ahora la hay de representantes del IBEX, altos directivos y viejos y nuevos oligarcas. No estamos hablando de una forma de jefatura de estado, estamos hablando de la c√ļspide simb√≥lica del poder real y autentico, que no es el Gobierno de turno, sino los poderosos de siempre, junto a los que ostentan la soberan√≠a del estado espa√Īol -actualmente se puede decir, que representados por Alemania y los EE.UU- .

Por eso el socialismo republicano, debe hablar claro, muy claro y siendo consciente de la situación advertir que tal y como ya se dijo en el 15M hay que constituir un poder popular de-constituyente. Sin proceso de-constituyente, no puede haber proceso constituyente. Ahora ya no es ese el escenario. No lo es, por más que se disimule entre unas y otras.

Los socialistas -una vez m√°s, cuando hablo de socialistas, no hablo de socioliberales- tenemos la obligaci√≥n de advertir y siendo fieles al legado del PSOE de Pablo Iglesias, LLopis y otros dirigentes incluso del PSOE renovado que resistieron como pudieron e incluso algunas que todav√≠a resisten, construir el socialismo democr√°tico, como garant√≠a y fuerza pol√≠tica de las que queremos cambiar el sistema. De las que como Bernie Sanders denunciamos que el poder del dinero, de la bolsa, de los banqueros y grandes inversores, sigue siendo el poder, hurtando la democracia a la mayor√≠a. Es la deuda del socialismo, que debemos pagar a las clases trabajadoras, populares al ‚Äúprecariado‚ÄĚ a la nueva clase obrera, que no sabe que lo es, todav√≠a. Decir la verdad, organizarnos y rescatar el socialismo para la gente.

Para hacer un gobierno de izquierdas, hace falta un programa de izquierdas. Decir la verdad y sobre todo estar preparados ante la continuación de la crisis y el repunte de la crisis financiera, así como el chantaje que vamos a sufrir del Banco Central Europeo, el FMI y las grandes transnacionales, con sus capitales móviles y sin control.

Lo importante no son las listas electorales, aunque es de vital importancia que en las mismas figuren personas capaces, honradas, pol√≠ticamente preparadas y conocedoras de lo que se vive en las calles, de lo que siente en los barrios, los centros de trabajo, las colas del paro y en los pueblos. Pero el programa es fundamental y mucho nos tememos que estamos ante programas de ali√Īo. Por eso hay que ver lo que ofrecen y se comprometen todas las fuerzas pol√≠ticas, incluidas las que han sido apartadas de las listas. Para muchos de nosotros y nosotras es la hora de la pol√≠tica y es la hora de construir el sujeto pol√≠tico del socialismo y la Rep√ļblica.