Archivo de septiembre, 2016

Golpe en el PSOE. El socialismo organizado existe

No soy ya del PSOE aunque me duele. Soy muy critico con el PSOE, pero la campa√Īa que Felipe, los poderes f√°cticos y sus medios de comunicaci√≥n y periodistas mercenarios han organizado contra Pedro Sanchez es una de las mayores campa√Īas de acoso y derribo medi√°tico que nunca se ha implementado hasta ahora. Ni Iglesias Turri√≥n de Podemos ha recibido jam√°s tantos ataques y tan crueles, en santa alianza de PP, felipistas,establishment,patronal y toda la red clientelear del PSOE sumada. Sanch√©z es un sisnsustancia, pero al menos su enfrentamiento con el PP y la mafia corrupta le engrandece. El PSOE debe facilitar un debate democr√°tico interno. El socialismo democr√°tico es el √ļnico futuro.

No obstante hay partido. El socialismo no va a desaparecer, que nadie ose repartirse sus despojos. Las socialistas que los somos y defendemos el legado de Pablo Iglesias vamos a renacer y hay que hacer una llamada a la esperanza. Llamada como la que se hace desde: http://cli-as.org/2016/09/hay-proyecto-socialista-al-margen-de-la-desilusion/ cuya lectura recomiendo.

Pedro Sanchez, no es el Corbyn espa√Īol. Corbyn tiene una trayectoria personal ya larga ubicada en la izquierda laborista y un programa en el que se defienden las nacionalizaciones de servicios b√°sicos y p√ļblicos. Sanchez se ve forzado a ocupar la izquierda, pero a pesar de ello y al menos por ahora les est√° plantando cara a quienes desean ubicar definitivamente al PSOE en el m√°s puro socioliberalismo y “blairismo” permitiendo que el partido mafioso y corrupto PP gobierne Espa√Īa.

Pero sepan los militantes de izquierda en el PSOE que hay ya fuerzas socialistas y socialdemócratas de izquierdas organizadas.

Hay que reconstruir el socialismo.

Carlos Martinez

co-primer secretario de Alternativa Socialista y comité de enlace de SOCIALISTAS/SOC

Reivindicando el socialismo democr√°tico

Hace unos días, compartí una charla con una persona muy activa, honrada y bienintencionada procedente de la cultura comunista y militante comunista, que merece todo mi respeto por los tres aspectos. Pensé por aquello de la unidad de la izquierda que se lleva tiempo buscando que era bueno también compartir autores e intelectuales del socialismo y la socialdemocracia obrera y de clase marxista, junto a teóricos e intelectuales de la escuela comunista que podemos reivindicar. Cierto que no todas y todos, pero si Rosa Luxemburgo por poner un ejemplo.

Me pegue un patinazo. Yo no acudía buscando confrontación y la di por superada, pero me di cuenta abruptamente que no. Ya dos meses o tres antes hablando con un amigo de la escuela comunista le hable de Kaustky y tuvo una reacción similar. Los autores socialistas marxistas democráticos, por lo visto siguen estando vetados y son citados con lugares comunes en ciertos ambientes de la izquierda (En esto el problema de las y los socioliberales es su supina ignorancia sobre sus antecedentes). Nunca he querido recurrir a la sal gorda, como aquello de quien respetó e hizo más por la clase obrera de su Estado, si Olof Palme o   Brézhnev por ejemplo. No, tan solo reivindicaba un legado, pero ojo también una práctica de luchar por el socialismo pero en libertad y con libertad. Las y los socialistas, hemos dicho y hecho mucho y bueno y podemos estar orgullosos de serlo.

Hace poco surgi√≥ en Madrid una iniciativa de la que ya no he vuelto a escuchar nada, reivindicando el socialismo. La le√≠ con atenci√≥n y respeto; surg√≠a del entorno de Izquierda Unida digamos ‚Äúrenovadora‚ÄĚ y la verdad, excepto a Marx, no citaba ni a un solo autor del socialismo cl√°sico, ni una o uno, menos m√°s actual. Todos eran comunistas. La verdad es que con esos juncos es muy dif√≠cil construir un cesto conjunto. Tambi√©n la pr√°ctica, claro, tambi√©n. Hasta 1917 todos los socialistas estuvimos juntos. Es decir desde el joven Marx y su escuela, hasta 1917 toda la construcci√≥n del movimiento obrero de orientaci√≥n marxista y la lucha de clases es socialista, pero no merece, parece ser, ninguna atenci√≥n y ay del que ose reivindicarla.

Pero ahora nos estamos dando cuenta cuenta de que a la hora de construir una sociedad diferente en el siglo XXI la √ļnica opci√≥n posible en las sociedades llamadas desarrolladas o en v√≠as de desarrollo ‚Äďnombres que utilizo por situar un espacio, no por reivindicar nada- la √ļnica forma de construir justicia, igualdad, combatir el neoliberalismo y salvar el planeta tierra, pasan por el socialismo democr√°tico. Claro, cuando llegamos aqu√≠ nos encontramos con ¬†que la socialdemocracia de clase y transformadora, tambi√©n ha tenido al igual que la pr√°ctica comunista su digamos evoluci√≥n ‚ÄúChina‚ÄĚ, su trasformaci√≥n en una fuerza que banderas aparte ya sea en China, Vietnam, Italia, Francia, Espa√Īa, Alemania‚Ķ, construye capitalismo y defiende estructuras capitalistas. No transforma realmente; en todo caso construye un capitalismo nacional y nacionalista. Pero es que ser socialistas y pro-capitalistas y ha llegado ya la hora de decirlo, es una contradicci√≥n y un falseamiento de las aspiraciones de las gentes humildes y pobres, de la clase obrera que se queda sin herramientas y no obtiene m√°s refugio que los populismos, la mayor√≠a de ellos de extrema derecha.

El Keynesianismo solo, no es soluci√≥n para resolver los problemas de la clase trabajadora, la pobreza, el paro. Es, puede ser una intervenci√≥n de urgencia, pero no garantiza el futuro que solo un robusto, fuerte y bien organizado sector p√ļblico e industrias clave y sectores energ√©ticos y estrat√©gicos pueden garantizar, junto a la banca p√ļblica que apoye y se complemente todo lo anterior con una econom√≠a social vigorosa. Si seguimos sin construir nada nuevo p√ļblico y/o nacionalizar no hay futuro. No habr√° empleo de calidad. No habr√° pensiones y servicios. Por eso hacen falta medidas socializadoras. Por eso hace falta que todos los bienes que nos ofrece la naturaleza sin intervenci√≥n humana, sean p√ļblicos.

Es por todo eso por lo que hay que reivindicar el socialismo democr√°tico. Socialismo Democr√°tico que por cierto el acervo legal de la Uni√≥n Europea convierte en ilegal en la pr√°ctica y proh√≠be por ley europea. L√©ase directivas y reglamentos que impiden reconstruir el sector p√ļblico, el estado social, la democracia republicana e independencia soberana de los pueblos de Europa y obligan a privatizar todo y a destruir las conquistas sociales y sindicales de la clase obrera europea. No miento, solo hay que leer directivas y reglamentos UE o las disposiciones y estatutos del Banco Central Europeo y comprobar que todo este p√°rrafo es rigurosamente cierto. Luego Europa de la Uni√≥n no tiene plan B posible, solo tiene una soluci√≥n desde el socialismo democr√°tico y es su total reconstrucci√≥n bajo otro paradigma democr√°tico y social, diferente por tanto de su funci√≥n real de elemento al servicio exclusivo del mercado, la competitividad capitalista y la prevalencia del sector privado. La democracia en la UE es muy dif√≠cil pues no hay, no existe divisi√≥n de poderes, cuando las competencias de su parlamento, son de risa y por tanto no hay democracia. Por todo esto, las clases trabajadoras se est√°n cuestionando la Uni√≥n y por eso hay tambi√©n que reconstruir una fuerza socialista democr√°tica europea que est√© junto a las clases trabajadoras y populares de Europa. Al igual que con las clases obreras del mundo y tenga una estrategia no solo nacional o patri√≥tica, sino internacional. Porqu√© el socialismo democr√°tico tiene mucho que decir en el mundo, si pensamos que todo el planeta tiene derecho a tener libertad y est√° preparado para la libertad. El neoliberalismo y neoconservadurismo han construido un mundo terriblemente injusto, sucio y peligroso.

En consecuencia desde los partidos socialistas que no hemos renunciado al ideal socialista, republicano y de lucha de clases la función de reivindicar nuestra aportación y legado, pero también la construcción de futuro es tan importante.

Perm√≠taseme una consideraci√≥n final: desde el socialismo democr√°tico espa√Īol, no se puede consentir ni por activa, ni por pasiva que un partido corrupto como el PP, que adem√°s ha hecho sufrir tanto a las personas, ha dejado un legado de falta de libertades democr√°ticas, destrucci√≥n del estado del bienestar y laminaci√≥n sindical, gobierne. No es el PP la CDU ni de lejos. Estamos ante una mafia que se ha enriquecido a costa del estado y financiado, adem√°s de crear una situaci√≥n en la que los trabajadores/as de este pa√≠s, activas, jubilados o desempleadas/os en su inmensa mayor√≠a o no llegan a fin de mes o lo hacen con dificultades o son pobres directamente. La √ļnica gran coalici√≥n posible es la de las fuerzas populares y democr√°ticas que aspiran a limpiar y regenerar. A esto los socialistas democr√°ticos, podemos a√Īadir, y seguir luchando por una nueva constituci√≥n republicana que garantice la democracia y nos permita garantizar, democracia con igualdad.

 

Carlos Martinez es politólogo y miembro de Alternativa Socialista/SOCIALISTAS