Archivo de diciembre, 2017

Los problemas de Granada

Nuestros problemas reales

Granada tiene dos gravísimos problemas que la lastran ante una indiferencia casi generalizada. Parece mentira.

No es precisamente la sanidad su principal problema, pues a pesar de deficiencias, mareos a los usuarios y usuarias, falta de personal y listas de espera, nuestra situaci√≥n aventaja claramente a otras provincias andaluzas y no digamos a Madrid y Galicia, experimentos de privatizaci√≥n nacional del PP y de abandono de la sanidad p√ļblica para favorecer a la privada. Por cierto los sindicatos lanzan movilizaciones hoy 14 para defender nuestros servicios p√ļblicos y condenar la privatizaci√≥n que el PP y las doctrinas neoliberales de la TROIKA imponen.

Granada est√° sin ferrocarril. Aislada del medio p√ļblico m√°s eficiente y sostenible. Cualquier ciudad con dignidad hubiera saltado ya con masivas movilizaciones contundentes y Murcia ha demostrado tener la dignidad y coraje c√≠vico del que Granada ciudad da muy pocas muestras. Esto no es un problema de la Chana, esto es una verg√ľenza y tanta cesi√≥n ante las mentiras del PP otra verg√ľenza pero vamos, compartida. Por eso todo mi apoyo a marea amarilla y ave soterrado. Ya denuncie que el problema de la p√©sima planificaci√≥n global del transporte f√©rreo en Espa√Īa la vamos a pagar muy cara. Por cierto nuestro olvido de las mercanc√≠as, es otro signo de papanatismo, el tren no est√° solo para traer turistas, Vivimos una burbuja tur√≠stica y todas las burbujas estallan advierto, la tur√≠stica tambi√©n lo har√°.

El otro grave problema es la Caja de AHORROS, cajagranada ya difunta.

Primero nos atracaron ‚Äďgracias se√Īor Jara-, para llevarse nuestros ahorros a salvar las da√Īadas cajas de Murcia y Mallorca. Ahora nos vuelven a atracar llev√°ndose nuestros ahorros a Madrid, meti√©ndonos en el gigante de BANKIA tambi√©n muy tocada. Pero lo peor no es eso, es que el gobierno de Madrid, est√° privatizando poco a poco a BANKIA con lo que al final todo ir√° a parar a manos que no controlamos Sr. Jara. A consejeros e inversores privados ajenos incluso a nuestro continente.

No tenemos pues ya entidad financiera propia y controlada. Todo sea en beneficio de los intereses del capitalismo. BANKIA además quebrada por Rodrigo Rato y su nefasta gestión ha sido salvada con nuestro dinero y ahora insisto la quieren privatizar. Pero Granada duerme y es como siempre fiel a los amos. Vamos a luchar por lo que merece la pena.

Sobre el legado de Pablo Iglesias

Jueves 7 de diciembre de 2017

 

El 18 de octubre en 1850 nac√≠a¬†Pablo Iglesias. Estos d√≠as se cumplen noventa y dos a√Īos de su muerte, el 9 de Diciembre de 1925. Es pues hora de repasar su olvidado e incumplido legado. No por echarle a nadie nada en cara, (que ya no vale la pena), pues todas y todos sabemos las maniobras que desde la prehistoria de la transici√≥n se hizo al objeto de domesticar al PSOE y que¬†Joan Garc√©s¬†describe magn√≠ficamente en su obra ‚ÄúSoberanos e intervenidos‚ÄĚ editada por Cr√≠tica y que ya va por la novena edici√≥n.

Pablo Iglesias era un marxista ortodoxo autodidacta, pues era un obrero dirigente del movimiento obrero marxista y por tanto socialista. Seguidor de Jaures y de Karl Kaustkycon cuyas tesis marxistas se alineo frente a las tesis reformistas de Bernstein y defendió las propuestas no colaboracionistas con la burguesía.

Pablo Iglesias no es un teórico a pesar de los cientos de artículos que escribió, sino un educador de multitudes, un pedagogo obrero y un hombre convencido de la necesidad de la organización de dotarse de un partido. Del partido obrero. Un organizador.

Se pueden pues tomar muchas aristas acerca de su legado, pero hay una aportación cierta y es esa el partido obrero.

El binomio sindicato-partido para Iglesias es la clave de bóveda de la lucha de clases y la lucha de clases el elemento imprescindible para construir el estado obrero que para los socialistas debe ser democrático, pero también con los medios de producción y de consumo democráticamente repartidos.
En estos d√≠as la malversaci√≥n del legado de Pablo Iglesias tiene dos tipos de malversadores, uno interno desde dentro del propio movimiento socialista o m√°s bien ex socialista y otro desde las otras izquierdas ‚Äúmodernas‚ÄĚ o alternativas, aunque inmersas en el r√©gimen. La interna la representa el¬†felipismo, el blairismo¬†y la tercera v√≠a. Por cierto el¬†felipismo, blairismo¬†y la tercera v√≠a siguen en pie y reedit√°ndose en otros protagonistas. No hace falta profundizar m√°s, pues solo con enunciarlas y haber le√≠do algo, muy poquito, del pensamiento de Iglesias podemos ver que simplemente destruyen su legado y lo consideran anticuado y superado, adem√°s son colaboradores de la burgues√≠a y eso ya rompe de sobra con su herencia.

En las nuevas tendencias progresistas y reformadoras o de la ‚Äúrevoluci√≥n ciudadana‚ÄĚ hay algo que difiere sustancialmente de las ideas de Iglesias y es que este no cree en la transversalidad ni el interclasismo, aunque sea novedoso y rupturista, ni en el ciudadanismo. Lo cual es muy diferente de la necesidad de alianzas y de acumulaci√≥n de fuerzas con sectores de radicalidad democr√°tica y republicanismo, con los que si llegara a acuerdos. Pero el legado de Iglesias es de clase. En lo que coinciden pues la tercera v√≠a y la ‚Äúnueva izquierda‚ÄĚ es precisamente en negar la existencia o al menos difuminar mucho la importancia, de la clase obrera.

Hoy Pablo Iglesias analizar√≠a cuales son los nuevos sectores obreros. √Čl era tip√≥grafo, hoy ser√≠a seguramente inform√°tico. Inform√°tico de esos con contrato precario y sin derechos sindicales, como la inmensa mayor√≠a. Los nuevos toneleros o mineros ser√≠an cajeras de supermercados, camareras de piso, auxiliares de enfermera, dependientas de Zara o de Mango. Ha cambiado el sistema productivo, claro, pero no ha cambiado la explotaci√≥n como forma de acumular beneficios por parte del capitalismo. Adem√°s si se nos habla de la finanaciarizaci√≥n de la econom√≠a como fallo del marxismo, se equivocan tambi√©n pues Marx ya predijo y anunci√≥ el capital financiero y los movimientos de capital hecho este que Michell Husson deja muy clara en una edici√≥n resumida del capital que prologa.

Por tanto respetar el legado de Pablo Iglesias nos llevar√≠a a trabajar entre el precariado y aclararle que ellos son clase trabajadora, ‚Äúworker class‚ÄĚ y que por tanto est√°n sometidos y necesitan organizarse y tener su partido del trabajo. O es que ¬ŅAlguien piensa que cuando en Asturias se inicia la explotaci√≥n del carb√≥n con personas sacadas de las aldeas de monta√Īa, que cuidaban vacas y peque√Īas explotaciones agrarias eran conscientes de que eran mineros asturianos y que en 1934 escribir√≠an una de las p√°ginas m√°s gloriosas del movimiento obrero?

La renuncia a la existencia de clase obrera es la primera claudicación y más peligrosa y atentatoria del legado de Pablo Iglesias. La omnipresente clase media, está compuesta por sectores muchos de ellos empobrecidos y gran parte de su frustración es su proletarización y sobre todo la de sus hijas e hijos que deben emigrar como ya hicieran sus abuelas o bisabuelos. Pero claro con otro estatus social. Precisamente en el momento en que se descubre que la movilidad social está en quiebra y no va a retornar.

Hasta los cientos de miles de aut√≥nomos sin que ning√ļn soci√≥logo se lo haya dicho, est√°n descubriendo ellas y ellos solos que son falsos aut√≥nomos, En realidad obreros con menos derechos que tuvieron sus padres en ENSIDESA, Altos Hornos de Sagunto o en la Perkins. Cuando los taxistas ven como las multinacionales cambian su estatus y hacen peligrar su empleo y su forma de vida descubren lo que de verdad es el capitalismo.

El legado de Pablo Iglesias es seguramente m√°s amplio. Su herencia m√°s importante es y fue el partido obrero y si el que hay, no lo es o no lo quiere ser ya, construir uno socialista, de clase, que analizando al precariado y los falsos aut√≥nomos y aut√≥nomas sea capaz de volver a generar ilusi√≥n y esperanza a las y los trabajadores, los pobres y olvidadas y no se obvie de en la clase trabajadora ni nadie es extranjero, ni la guerra es jam√°s algo √ļtil a nuestros intereses.