Mes: mayo 2018 (página 1 de 2)

Llamamiento harto a luchar por la dignidad desde el socialismo

El socialismo, la izquierda y el ¿“qué es por dignidad”?

Carlos Martinez es politólogo, miembro del PSF y Socialismo y República

Moción de censura por dignidad, sí. Pero no solo atenta a la dignidad el Partido Popular. Es cierto que el PP es un partido corrupto, ya lo era antes de implantar el 155 en Cataluña. Mucho antes. Se sabía. Se sabía además que el PP incumplía numerosas leyes. El PP no defiende ni el Estado, ni a España. El PP defiende sus intereses derechistas, conservadores y burgueses, cosa que se puede hacer desde la más absoluta honradez, pero que ellos como herederos del franquismo que son, lo hacen también robando y reprimiendo. El PP es el franquismo sociológico del siglo XXI y tienen muy poco o nada que ver con el liberalismo histórico. Eso lo explica casi todo.

La figura chula, desafiante y cuartelera de María Dolores de Cospedal el día 29/05/2018 en la comisión de investigación del parlamento es toda una declaración de principios.

Pero el PP tiene suerte. Frente a él la izquierda a pesar de la moción de censura que independientemente de su resultado era imprescindible aunque solo fuera por decencia, no hay nada. Al PSOE lo arrojaron de la izquierda Felipe González y Alfonso Guerra (yo me acuso). Rompieron los vínculos con el legado histórico del caballerismo de Rodolfo LLopis, tal vez trasnochado y anticomunista, pero de izquierdas, honrado y republicano.

Desde entonces, en el PSOE hay socialistas y gentes de izquierda, sí. Pero sus direcciones ni son de izquierdas, ni son republicanas ni entroncan con el socialismo histórico.

 A pesar de ello, creo que es el socialismo por su carácter democrático, de origen marxista y no populista, es decir del trabajo, del “Trabajo” y de la lucha de clases el único ideal que puede recuperar la ilusión de quienes en las colas del paro, la precariedad, la emigración o el empleo y las pensiones cada vez más pobres pueden reemprender el camino en la lucha por la justicia y la república.

Para enfrentarse a las derechas hay que tener muchos espolones y principios. Hay que saber que la derecha está en permanente campaña de desprestigio y acoso contra la izquierda y las clases trabajadoras y quejarse de eso, es no saber de qué va la historia. Es tener un partido que ni sea caudillista, ni personalista, ni un partido que convierta casos personales y errores personales en colectivos. Es tener un partido capaz de resistir. Por tanto solo podemos aceptar y construir el socialismo desde la lucha y la tarea colectiva. Una dirigente un dirigente, siempre es accidental. Pablo Iglesias, Jaures, Allende hace mucho que murieron pero sus ideas no. Su legado tampoco. A pesar de lo peor que pudo ocurrir y es que personas que usurpan su obra, desde dentro la destruyan, se vendan. A pesar de ello, quedan seguidores, ideas, partidos.

Por eso el PP sabe que si la izquierda (nueva, vieja y mediopensionista) en nombre de la “sociedad” las “mayorías” el “bien común” incluso “España y la patria” actúa, está dejando la brecha de quienes viven de sus manos, de su esfuerzo o su inteligencia, sin nada más, sin explotar, sin robar. Rivera el de Cs lo define muy bien: españoles, todos somos españoles. Luego si todas y todos somos españoles, la solución ya no es el reparto de la riqueza, la distribución de bienes y servicios desde lo público y no como negocio privado, llegando a la redistribución. Sería hacer la patria grande. Pero oiga, eso no es socialismo y en ese caso la “ciudadanía” vota según impulsos, campañas, marketing, pero no por principios, no por barrios, no por ocupaciones, no por clase. Porque no hay clases, hay españoles, además recuérdese españoles, no españolas. Entonces ya nos han ganado.

Por eso es imprescindible reconstruir tantas cosas. Incluso recuperar el rojo como nuestro color. El color que heredamos de nuestros abuelos y que ahora a los dirigentes, jefas, portavozas, lideres… les da pavor… No es comercial. El neoliberalismo ha ganado la batalla cultural.

Por eso la cuestión no es solo hacer una moción de censura o un programa por dignidad en abstracto. También. Pero sabiendo donde está la falta de dignidad. Estando convencidas y convencidos de que sin reparto, con pobreza, con injusticias y abusos de las clases poseedoras que también roban y defraudan a sus trabajadoras y empleadas y al estado, no hay dignidad. Con violencia machista y sentencias injustas, no hay dignidad. Con represión y falta de libertad de expresión, no hay dignidad. Con despido libre y persecución de la libertad sindical no hay dignidad. Con persecución de personas que solo buscan una vida algo mejor lejos de sus tierras, no hay dignidad. Con hambre infantil no hay dignidad. Con ETTs no hay dignidad. Con restaurantes y hoteles abusando de sus trabajadoras y siendo la patronal con menos escrúpulos y más consentida por TODAS las autoridades, no hay dignidad. Con empresas de la “nueva economía” uberizada y falsos autónomos esclavos, no hay dignidad. Con represión no hay dignidad. Sometidos a un rey heredado de Franco no hay dignidad. Con temor a la banca, las multinacionales y las derechas, no hay dignidad.

Por eso desde el socialismo, se debe hacer una moción de censura a todo lo que atenta a la dignidad de la clase trabajadora, de las clases populares.

Se han aprobado los PGE 2018. Sus consecuencias tras tanto silencio

Carlos Martinez es politólogo, miembro de la plataforma socialista pro PSF y del Consejo Científico de Attac 

Estos meses, tal vez desde Febrero, han habido de fuertes movilizaciones y sin embargo la calle no ha podido evitar la aprobación de unos presupuestos del estado (PGE) rabiosamente anti-sociales, que siguen imponiendo políticas de austeridad y Troika, recortes, privatizaciones y sobre todo mantienen a un partido cuanto menos autoritario, corrupto (Ya demostrado judicialmente) y dinástico en el poder durante más de un año, en el que podrá seguir imponiendo la “austeridad” a las clases populares y trabajadoras, privatizando servicios básicos, regalando contratos a empresas amigas y encarcelando y persiguiendo la libertad de expresión. Prohibiendo hablar mal de una corona impresentable y protegiendo los privilegios de los herederos del franquismo que siguen imponiendo su ley en el Reino de España. Aunque este partido corrupto debiera ser expulsado del Gobierno por un parlamento bastante estéril por ahora, a la hora de defender la democracia y la igualdad; tras la sentencia del caso Gürtel.

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, es el acto más político de toda la legislatura. Pero sin embargo los partidos parlamentarios de la leal oposición no han sabido o querido hacer de la lucha contra ellos el eje de todas las movilizaciones.

La precariedad queda consagrada. No se garantiza el sistema público de pensiones y la subida pactada no llega para resarcir a pensionistas y viudas de las pérdidas acumuladas. Sin embargo cuando ante reuniones y encuentros preparatorios de movilizaciones, activistas y militantes de la plataforma socialista y del proyecto de Partido Socialista federal y republicano, planteábamos que la lucha contra los presupuestos debía ser consigna movilizadora –en muchos espacios comunes y plurales- se nos miraba con cara extraña o simplemente se obviaba la consigna. El problema es que nadie ha hecho pedagogía de lo que significa presupuestos y que si en ellos no aparecen nuestras demandas y si las contrarias, hacen cualquier lucha frente al Gobierno o acuerdo de estado estéril, engañoso, mentira. Además y no se olvide está la obligación comunitaria de la llamada estabilidad presupuestaria que marca e impone recortes y a la que el Gobierno podrá recurrir, para lo que le convenga.

Estos presupuestos son una burla para pensionistas, e igualmente para las mujeres, pues los 200M/€ que se incluyen en el Pacto de Estado contra la violencia de género son calderilla ante la magnitud del problema. Por eso era fundamental frenar los presupuestos y de paso dejar de ser gobernados por un partido corrupto.

A medida en que se avance en la ejecución del presupuesto, las y los pensionistas verán como estamos y como no se ha avanzado nada. Las mujeres como muchas de sus demandas no son atendidas, pues consignar una cantidad es fácil ¿Pero ejecutarla? Eso depende exclusivamente de la voluntad del gobierno. Veremos cómo siguen los recortes y continúa el deterioro de la educación, la sanidad, la defensa del territorio y se incrementan las privatizaciones. Se incumplen los pactos, se vende a las multinacionales los puertos, ferrocarriles, salud, seguridad e incluso defensa y…

Eso si antes el Parlamento no toma cartas en el asunto y cesa el Gobierno de un partido corrupto. Sería lo mínimo a exigirles. Sobre todo a las izquierdas institucionales, más dedicadas a sus cosas y a evitar movilizaciones populares que a hacer lo imprescindible y sobre todo a haber promovido una fuerte oposición a las cuentas del reino.

Es por ello que la tarea de expulsar al PP es prioritaria, mediante la moción de censura. Pero para ello el PSOE también deberá garantizar el practicar otras políticas, en Cataluña, ante la crisis del estado y ante el auge de la represión, con presos políticos y perseguidos, que debe finalizar. Al igual que tomar medidas urgentes contra la precariedad laboral y las reformas laborales.

Deberemos pues impulsar y caminar hacía una huelga general si todo continúa igual, gobierne quien gobierne, y para ello es imprescindible apelar a los sindicatos, todos, exigiéndoles que defiendan la unidad de la clase obrera. Las clases trabajadoras no podemos ser marionetas de las maniobras electorales de tirios y troyanos. El Trabajo, necesita organizarse y combatir la precariedad de verdad y tal y como enunciábamos estos presupuestos la consolidan. Cualquier movilización debiera haber sido anterior a la aprobación de los PGE o estamos haciendo un brindis al sol.

La actitud timorata o de fachada y postureo de las izquierdas institucionales, están llevándonos a pasos agigantados a un panorama similar, no ya al de Francia macronista, sino al de Italia. El panorama político italiano es nuestro futuro y por nosotros no va a quedar oponernos. No callaremos. No es el populismo la solución, sino el Trabajo organizado y una acción socialista consecuente y decidida.

Las soluciones a medias nunca funcionan: Real Decreto de la estiba

Carlos Martinez, es politólogo, de la plataforma socialista pro PSF y ex trabajador portuario

Las últimas semanas de Abril y primeros días de Mayo de 2018, las aguas se volvieron a agitar en los puertos de España. El PP por enésima vez volvía a engañar a un colectivo laboral, en este caso los estibadores que volvían a ver como la no publicación del reglamento que desarrolla el real decreto ley de la estiba que en 2017 aprobó el Gobierno con apoyo de los grupos afines y la abstención del PDeCat más por razones de discrepancia política ajena a los puertos que por otra razón, pues estaba muy interesado en su aprobación.

El Gobierno conseguía la liberalización y/o libertad de establecimiento de empresas marítimas y estibadoras e iniciada mediante la destrucción de las sociedades SAGEP de estiba, introducir la libre contratación de trabajadores, se vista como se vista. El objetivo está claro, precarizar el sector y hacerlo más lucrativo para las empresas multinacionales que controlan el transporte marítimo. Los puertos españoles son muy competitivos y algunos de ellos se encuentran entre los más activos del mundo, por supuesto de Europa. Pero todavía conservaban la obligatoriedad de contratar las y los obreros portuarios de las sociedades locales de estiba, muy sindicalizados y con salarios dignos. Muy profesionales, pero reivindicativos a la vez.

La honda preocupación que estalló en los puertos a finales de Abril y principios de Mayo del año en curso, fue porqué al no haber reglamento los convenios de los puertos sobre las estibas, quedan en el aire y el problema más grave entre otros es que las subrogaciones de los estibadores para con las empresas portuarias y que son su garantía de empleo quedaba en el aire. Ante esto hubo una amenaza de huelga y un nuevo estallido de enfado por el engaño gubernamental. Pero una reunión Gobierno-Estibadores que prorrogaba todo seis meses, dejaba en suspenso la situación y se habrían vías de negociación.

Pero esa es la cuestión ¿Qué negociar? El conflicto de la estiba, de las y los trabajadores de la estiba sigue latente y su principal problema es el decreto del PP más Ciudadanos y los grupos de derechas que apoyan al Gobierno. Este decreto es la confirmación del ataque contra las y los estibadores y además divide los puertos entre menores y mayores, según la fuerza negociadora de cada uno. No negamos la capacidad solidaria de los sindicatos de la estiba, sobradamente demostrada, pero enunciamos una realidad.

El decreto además introduce la libertad de contratación, se mire como se mire. Fomenta las prejubilaciones y si bien prevé muchos fondos para formación, dado que el carnet profesional deja de ser obligatorio, no sabemos muy bien que pasará.

La derogación del decreto inmediata, debe ser la reivindicación laboral-sindical que las organizaciones sindicales estibadoras deben exigir a todas las fuerzas políticas. Y que se retraten. Pero sobre todo que hagan algo. Algo más que hacer llamadas al dialogo. Eso con este decreto es como si unos “matanzeros” escuchan decir al cerdo que van a convertir en salchichas y costillas que quiere dialogar una vez está sobre la mesa de la matanza. ¿Qué dialogo? ¿Si van a hacerse más longanizas, menos chorizos y más morcillas? Bueno, igual lo van a matar. Ese es el objetivo del PP, matar la estiba digna y no precaria.

En estos momentos, se tratará de salvar la subrogación de las plantillas y si el colectivo fuera débil, ese es un mal menor. Pero si es fuerte y desea mantener su situación laboral y mejorarla, la primera instancia es conseguir la derogación, del real decreto contra la estiba. Por otro lado hay varios estados europeos miembros de la Unión como Alemania, Francia, Bélgica entre otros que disfrutan con todas sus particularidades de situaciones mejores que las que impone en Real Decreto sobre la estiba que el PP por ahora y en apoyo exclusivo de las multinacionales del sector, si ha impuesto. Porqué el PP también miente con respecto a Europa. Por tanto, por el bien del conjunto de la clase trabajadora y su propio bien, no queda sino animar a estibadoras y estibadores a mantener su fortaleza y oposición al dichoso decreto.

Resistencias obreras frente a privatizaciones y la precarización del empleo: Los estibadores y estibadoras de nuevo

Carlos Martinez politólogo, de la plataforma pro PSF y ex trabajador portuario

Amplios movimientos de clase y cívicos aparecen en el panorama del Estado. Las luchas contra la precariedad y el empobrecimiento de la clase trabajadora, que es la fórmula Rojoy y Unión Europea para superar la crisis capitalista, comienzan a tener respuesta. Así los y las pensionistas siguen exigiendo subidas, sistema público de pensiones y sus sectores más clarividentes, denunciando el pacto de Toledo. Las mujeres, el movimiento feminista, denuncia su sobre explotación laboral y su discriminación salarial, además de denunciar el terrorismo machista y rebelarse contra la “justicia “demasiado complaciente y tolerante con los terroristas y violadores. Diversos sectores como el servicio doméstico denuncian su precariedad más absoluta y desde algunos espacios políticos y sociales denunciamos las nuevas formas de esclavitud y trata de personas.

En medio de este panorama el conflicto portuario regresa al candelero. Las luchas de estibadoras y estibadores, hay que enmarcarlas en las resistencias contra la privatización, la precarización y la liquidación del trabajo digno marítimo. Ya he descrito en anteriores artículos la forma de vida y trabajo así como el origen de los entes obreros de la estiba. Pero el conflicto sigue tieniendo ya muchos años. A pesar de intentos de la UCD, de los acuerdos de 2003 y de todas las presiones de las navieras multinacionales, que poco a poco se van apoderando de trozos de los puertos e imponiendo incluso su propia seguridad privada en detrimento de Guardia Civil y Policía Portuaria, las estibas han resistido y los puertos todavía no están privatizados, al menos en toda su extensión.

El Gobierno ante las huelgas parciales de 2017 hubo de hacer algunas concesiones. Reconociendo un convenio entre empresas y las organizaciones sindicales estibadoras, que ahora se debe materializar en el reglamento. Pero aprobó un decreto ley con apoyo de su partido, el PP, Cs, PNV, CC y la abstención del PDeCat, que en principio iba a apoyarlo, pues es un partido liberal. Decreto ley, que no está cumpliendo y cuyo reglamento retrasa, que es lo que ha vuelto a encender las alarmas en los puertos.

Este decreto era en realidad un reparto de cromos y si bien no afectaba a subrogación del trabajo de la estiba, leyéndolo con detenimiento si abría la posibilidad de que en base a empresas de los propios trabajadores y sus derechos y forma de vida, estas negociarán directamente con la patronal su futuro, pero también habría posibilidades de externacionalización del trabajo. Esa es la realidad. Su filosofía es contraria a la contratación exclusiva de estibadores con plantilla cerrada en cada puerto.

Las y los trabajadores hicieron valer su profesionalidad y su unión. Pero el Gobierno apoyado por toda la derecha impuso su política de poco a poco ir laminando y metiendo en vereda al sector, a pesar de su férrea resistencia.

Hay aquí un actor al que no se le puede perder de vista y son las grandes navieras y consignatarias que poco a poco van consiguiendo sus objetivos. No se enfrentan frontalmente al sector obrero de la estiba, pero defienden sus intereses y sobre todo su más que rentable negocio. En el fondo sus intereses y los del gobierno PP, que al fin y al cabo no hace sino defenderlos, son totalmente coincidentes: abaratar la mano de obra, conseguir precarizarla, lo cual no quiere decir que sea especializada y titulada, sino mal pagada y sin derechos (piénsese en la gran cantidad de jóvenes ingenieros, técnicos informáticos, incluso profesores universitarios precarios y con sueldos miserables), así como que las sociedades de estiba pasen a ser una simple ETT, pero claro, advertimos, esto puede suponer la aparición de otras ETT privadas, que son las auténticas sanguijuelas de la clase trabajadora e imponen políticas de tierra quemada contra los trabajadores y aniquilan la libertad sindical. Son uno de los instrumentos más peligrosos que ha ideado la ingeniería neoliberal anti-obrera y anti-derechos humanos.

Por ahora las estibas y sus sindicatos negocian, conocen el terreno  y son magníficos profesionales, pero lealmente se les debe advertir que son un oficio y forma de vida en extinción poco a poco y con toda una estrategia en su contra. El PP miente ¿Cuándo no? En cuanto afirma que la Unión Europea exige la liberalización total de los puertos pues varios países europeos cuentan con sindicatos, empresas o sociedades de estiba que gestionan centros de contratación únicos y exclusivos de los trabajadores de la estiba. El PP y la derecha española en su conjunto y no sabemos si tan solo ellos, desean privatizar los puertos y precarizar y abaratar el empleo.

En esta batalla, puede ser que estibadoras y estibadores de cierta edad, si conserven sus derechos e incluso se prejubilen en buenas condiciones, como ocurrió con la siderurgia, pero los más jóvenes, las y los eventuales y los futuros profesionales de la estiba ya no tendrán ni los derechos de sus predecesores ni su dignidad laboral. Este es el objetivo.

Ante esto, entendemos que solo cabe oponerse, enfrentarse y defender su forma de vida y trabajo. No confundir la aparente neutralidad de las patronales con que “son de los nuestros” ni mucho menos. Y sobre todo no fiarse de un gobierno que tan solo trabaja para precarizar el empleo, empobrecer a las clases trabajadoras, “uberizar” la economía en beneficio de las grandes empresas y destruir lo poco que queda de estado social. Los, las estibadoras, también entran en ese objetivo, por eso no podemos sino llamar a la unidad de la clase trabajadora ante tanto ataque y atraco y organizar el Trabajo, con decisión. Pronto llegará la hora de frenar y paralizar este país en un basta ya de tanto atropello y sufrimiento y en esa los puertos, no nos cabe duda, volverán a parar.

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