La apuesta no es el liderazgo sino el programa

Tras el golpe de la gestora, el sistema busca afianzar un liderazgo en el PSOE en crisis. La propuesta es en la parte sistémica y socioliberal Susana Díaz previsiblemente. Zapatero, aparece ahora como maestro de ceremonias apoyando a la presidenta andaluza. Rodríguez Zapatero impulso avances en materia de libertades civiles, es cierto. Zapatero el del matrimonio gay, un gran logro. O el que escuchando al pueblo en las calles, retiró las tropas de Irak. Pero ese mismo avalista del “susanismo”, no solo modificó el artículo 135 de la Constitución en favor de la banca y la Troika, sino que era un decidido partidario de no intervenir en la economía ni mucho menos planificarla, es decir, tal vez sin saberlo, era y fue un liberal puro y duro. Rodríguez Zapatero rompe definitivamente en España, con la socialdemocracia clásica que siempre entendió que era imprescindible desde el gobierno, si se deseaban impulsar mejoras y reformas sociales el intervenir y planificar al mercado y para ello defender también el sector público y la banca pública. Ni Zapatero, ni Díaz creen en la banca pública, de hecho Susana Díaz aprobó una ley de banca pública azuzada por las circunstancias de su minoría y gobierno con IU y ahora tiene boicoteada esa ley. Por sus obras los conoceréis.

Zapatero no es modelo de equidad social e igualdad económica para nada y la cuestión no es solo avanzar en temas que un liberal también puede apoyar, como el divorcio exprés, sino controlar el capitalismo financiero, de inicio. Hay dos herencias más de Zapatero nefastas. Una es el obligar a los ayuntamientos a pagar a las eléctricas antes que nada la luz pública y otra la eliminación y privatización de las cajas de ahorros. En lugar de democratizarlas y hacerlas transparentes se las regaló a los bancos privados que deseaban verse libres de una competencia muy popular y pegada al terreno, que era pública.

Por tanto las diferencias fundamentales, no son a quienes se apoya y como. El programa económico y social de Zapatero lo conocemos. El no apoyará a nadie que piense lo contrario, pero ¿Cuál es el programa de las personas disidentes y que desean un Congreso y primarias ya?

El problema no es solo democratizar el partido PSOE, sino girarlo a su lugar, la izquierda. Ambas cosas se me antojan difíciles la verdad. Por eso pase lo que pase hay que construir socialismo y partido socialista, independiente de la razón de estado y los poderosos, para lo que el PSOE difícilmente será utilizable, pero socialismo está en la calle y abandonado. Hay que recuperarlo y tener programa.

 

Carlos Martínez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *