Carta a un compañero estibador

 

Es mucho lo que hay en juego estos días en los puertos. Desde hace años la Unión Europea fruto de sus políticas que son exclusivamente neoliberales –hace ya décadas- se plantea la privatización de todos los servicios públicos, puesto que piensa que en manos de empresas privadas, son más económicos y más competitivos, es decir más baratos y con mayor margen de beneficio para las empresas multinacionales que controlan la economía. En nuestro caso, el transporte marítimo. El sector marítimo genera grandes beneficios puesto que la deslocalización industrial de lo que eran los países ricos, ha desplazado la industria en gran parte a Asia en especial el extremo oriente y China. Todo esto genera miles de millones de toneladas flotando por los mares dirección a los países más ricos o con mayor capacidad de consumo. A pesar de la crisis capitalista el número de toneladas ha disminuido relativamente poco.

Por tanto la UE y la TROIKA ósea el Banco Central Europeo, el FMI y la propia UE imponen políticas de recorte, austeridad y traspaso de competencias al sector privado. Al favorecer el sector privado, grandes bancos y empresas norteamericanas e incluso chinas están ojo avizor para apoderarse del transporte marítimo y los puertos son parte imprescindible del negocio, que desean hacer su negocio con el apoyo inestimable del PP que coincide con estas políticas de destrucción de lo público. Pero ojo, no solo el PP.

Es por ello que el gobierno de España va a aprobar el decreto de liberalización de la contratación laboral de las estibas, privatizando su gestión o lo que es lo mismo, que las ETTs o Empresas de Trabajo Temporal entren en los puertos españoles y conviertan un trabajo digno, con un sueldo digno en trabajo semi-esclavo como por ejemplo la hostelería precaria o las grandes cadenas comerciales o la limpieza. Se trata de expulsar a estibadoras y estibadores, pues os quieren echar y cambiaros por precarios mal pagados.

Por tanto, me atrevo con perdón a pediros lo siguiente:

-Primero mucho ojo en las negociaciones, yo sinceramente creo que ya demasiado habéis negociado y no es una crítica. Pero si cedéis más os caéis al mar. Si desaparece la lista, el turno, el… Estáis perdidos.

-Segundo para poder luchar con éxito, si me permitís y creo lo sabéis, tenéis que contar con el resto de la clase trabajadora y su apoyo, pues vuestra lucha solo puede ser sin cuartel y solos es muy difícil. Hay empresas exportadoras que se pueden ver muy perjudicadas por la huelga y por tanto debéis buscar la complicidad de sus trabajadores y su comprensión o de lo contrario sus empresarios los manipularan contra vosotros. Para ello es muy importante exigir la total implicación de los sindicatos de clase generales y trincarlos bien en apoyo vuestro.  

La batalla de la información es más difícil, pero hay que darla. Sobre todo la información a trabajadoras y trabajadores con empleo o desempleados. Para ello hacen falta dosis de humildad, de ponerse a su altura y de entender que muchas y muchos de ellos no se mueven o se mueven muy poco porque trabajan en unas condiciones malísimas, precarias y sin libertad sindical real. Que son las mismas que a vosotros las navieras, consignatarias y el PP os quieren imponer. Eso si no os despiden directamente.

-En tercer lugar os habéis convertido en estos momentos en el referente clave de la lucha de clases en España y no solo, pues podéis serlo a nivel internacional. Vuestra lucha anima a muchas personas y podéis contribuir y mucho a devolver la dignidad a la clase obrera y animarla a seguir luchando o volver a luchar. Eso exige una dosis de ejemplaridad por vuestra parte. Pedir ayuda no es malo; se dice pedir solidaridad, solidaridad obrera con vosotros y vosotras y que al mismo tiempo seáis capaces de emocionar con vuestra lucha. Debéis mantener esa imagen de unidad y de fuerza al tiempo que de saber que sois un sector más de la clase trabajadora. Informar, no caer en provocaciones y hacer ver que estáis defendiendo vuestro pan y el de vuestras familias, porque eso lo quieren trastocar con la absurda mentira de que defendéis privilegios, mientras lo que queréis mantener es vuestro pan y vuestra vida.  

Finalmente la leyenda del portuario fuerte y valiente existe. Debéis hacerla verdad, pero ínsisto con la humildad suficiente para poder atraeros a la clase trabajadora y declarar que vuestra lucha es también por la vuelta a un trabajo digno y unas mejoras salariales, de las que todas y todos los trabajadores deben gozar.

Tenéis la razón y vais a vencer. No podéis perder. Para eso muchos otros vamos a estar hombro con hombro a vuestro lado.

Carlos Martínez

Ex portuario, politólogo y primer secretario de Alternativa Socialista/ SOCIALISTAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *