El resultado de las primarias del PSOE es la primera gran derrota de Rajoy en esta legislatura

Carlos Martínez co-primer secretario de Alternativa Socialista y del secretariado de SOCIALISTAS

El fracaso de la operación de estado para sostener al PSOE en la colaboración con el sistema y la derecha ha fracasado. Ha fracasado porqué las bases socialistas, lo han impedido. Es hora de hacer justicia y recordar a #MilitantesEnPie y otras iniciativas surgidas desde abajo, en las agrupaciones o el #NoesNo que aglutinaron la primera resistencia ya incluso antes del derrocamiento de Sánchez, así como la decencia para con sus electores demostrada por las quince diputadas del no. Por cierto estas bases no proponían la “podemización” del PSOE, esto es una burda mentira urdida por el establishment y sus tertulianos a sueldo; sino en recuperar las señas de identidad de un partido socialista democrático que no liberal. Las propuestas del bienestar y de la intervención en la economía las están defendiendo los partidos socialdemócratas desde los años treinta del siglo XX. Recuerdo que el origen de los partidos socialistas es marxista. Pediría a los tertulianos incultos políticamente que releyeran o leyeran aunque sea en Internet a Jaures, Kaustky o Pablo Iglesias e incluso a Fernando de los Ríos. El PSOE tal vez, busca reencontrarse con su historia aunque sea levemente.

Pero ahora tras las primarias, inauguramos  otra fase y ahora lo importante es lo que haga el PSOE y la coherencia que demuestre en su Congreso. Hasta que no se celebre el citado evento, todo es provisional y sobre todo habrá que estudiar sus propuestas políticas que desde luego no pueden ser el bodrio socioliberal que la gestora ha montado apartando por cierto al sector vencedor en las primarias. Parece que eso ahora lógicamente, va a ser profundamente enmendado. Ojalá así sea. Sería bueno que los dirigentes territoriales y sobre todo Susana Díaz supieran que el inicio del PSOE es Pablo Iglesias y sus referentes personas como Largo Caballero, Fernando de los Ríos, Indalecio Prieto, –al que por cierto Lamban demostró no haberle leído ni una línea en su vida- o Juan Negrín, también personas más actuales como Rodolfo LLopis o Nicolás Redondo, no solo Felipe González, que por cierto le debía el cargo a Redondo.

La moción de censura de Iglesias Turrión es decir Podemos, ha sido precipitada o tal vez no, en su estrategia de política espectáculo. Lo cierto es que la armó contra el PSOE y no contra el PP; pero ahora todo ha cambiado. Las fuerzas de progreso deberían buscar las fórmulas de acabar con Rajoy, la corrupción, la austeridad y el cierre del régimen de forma no sectaria y negociada en el parlamento. No es de recibo imponer trágalas –que por cierto forman parte de la ya muy veterana política leninista- o hacerle la agenda política al vecino, porqué al final triunfa Rajoy. Por tanto a trabajar con seriedad, pero todos.

Pedro Sánchez debe no solo coser un partido, (cosa harto difícil), pues en el conviven fuerzas claramente liberales, conservadoras y neoliberales junto con bases de izquierdas y “pablistas”. He de advertir que un cierre en falso puede ser caer nuevamente en la tentación de acuerdos de notables y de listas, no de ideas y sobre todo de programa. Por tanto y para ello y de paso fortalecer las posturas de clase y contra la austeridad y discutir a las corrientes neoliberales internas, sería interesante también, buscar la convergencia con la diáspora socialista, que harta de maniobras y golpes a los que la primera ejecutiva del propio Sánchez no fue ajena, se fueron –nos fuimos- apartando del partido, que no del socialismo. Buscar puntos de encuentro como un Congreso Socialista y promover el debate democrático interno y la articulación de corrientes socialistas republicanas y de clase al objeto de establecer un debate siempre democrático.

Para tener credibilidad la actual dirección –que se la tiene que ganar- lo primero es romper con el PP y las ataduras al establishment, perdiendo los miedos. Perder el miedo a PRISA, al IBEX 35 y dejar de sacralizar a una UE que si por algo se ha distinguido es por machacar y atracar a las clases populares, a la clase trabajadora y tan solo favorecer a las multinacionales. Liquidar las reformas laborales y las leyes represivas que un PP autoritario ha impuesto. Sin olvidar una real separación iglesia-estado o la reparación y la justicia con el franquismo. Acabar de romper con las estructuras heredadas del franquismo en todos los ámbitos del Estado y proponer una Constitución nueva, diferente, construida en un momento diferente a la transición, ya superada.

Más Corbyn, más Sanders y menos socialdemocracia alemana u holandesa. Claro que tampoco soluciones Txipras, pues tras lo visto, solo creará frustración. Lo de Portugal para comenzar, sirve. El asunto es recuperar la coherencia socialista y sobre todo volver a pensar de verdad en las victimas de la crisis, las clases trabajadoras con empleo o no, pensionistas o jóvenes sin futuro y escuchar apoyando a las Marchas de la Dignidad.