Cuando a nuestras autoridades granadinas y clase empresarial no se les ocurre otra cosa para Granada que potenciar tan solo el turismo es que falla la imaginación, las ideas, las ganas de trabajar, las de invertir o todo a la vez. Solo turismo y no es que el turismo sea malo, pero su monocultivo es un suicidio a medio plazo.

Granada tiene potencialidades agrarias y agroalimentarias incluso industriales por explorar y desarrollar. Aquí y no solo en Granada sino en casi toda España, nos movemos por burbujas. Nuestras élites económicas, los capitalistas del terreno, son rentistas no inversionistas y viven del estado y sus subvenciones por muy liberales y anti-estado que sean en realidad son sus sanguijuelas. También viven de burbujas especulativas, hasta hace pocos años fue el ladrillo con sus nefastas consecuencias y su ola de corrupción, luego los centros comerciales, ligados también al ladrillo y la corrupción, destructores del pequeño comercio y ahora el turismo.

Veamos, es más barato contratar un asustaviejas incluso de apariencia legal, vaciar un bloque en el centro y dedicarlo a apartamentos turísticos que encima ni pagan impuestos, ni se declaran como actividad económica y son un puro fraude y luego cerrar las tiendas de barrio, convertirlas en tabernas para guiris y con las subvenciones del ministerio de empleo y la junta de Andalucía contratar a cuatro precarios sin derechos laborales y dedicarse a asesinar la cocina hispana para engañar a visitantes. Esa es la realidad. Todos no son iguales? Pues no, pero ni se crea empleo de calidad, ni se invierte en valor añadido y encima se consumen gratis recursos públicos para favorecer una burbuja. Nadie ha pensado que mucho del turismo que ahora llega, se debe a los problemas en la otra orilla del mediterráneo. Que el turismo vive de robarse entre unos sesenta o setenta países un mercado que es finito. Que el turismo necesita mano de obra precaria y ultra-barata y servilismo oficial. Claro sin pagar impuestos y luego se nos dice que no hay dinero para médicos y jubilaciones.

Granada sin entidad financiera propia, ya, sin tren, sin conexión con el corredor mediterráneo, con un puerto despreciado e infrautilizado para traer cruceros y no contenedores. Granada en manos especuladores grandes y pequeños. Pero Granada feliz y mientras en un estado aconfesional el martes pasado el alcalde acudía a una ofrenda floral a la Virgen de las Angustias con una cohorte de maceros, policías y la banda municipal. Esos policías por ejemplo podían haber estado controlando y cerrando apartamentos ilegales para turistas que defraudan al ayuntamiento, a hacienda, a la seguridad social y a usted.