Las políticas neoliberales exigen un amplio movimiento frente quien las ejerza. No olvidemos que el capitalismo nos machaca y los poderosos, los ricos, son los capitalistas. Pero en estos momentos el aliado más claro del capitalismo depredador es el PP y la Unión Europea.

Los y las socioliberales, los socialdemocrátas de centro-derecha española que controlan el PSOE con mano de hierro, son igualmente responsables de esto. Además el PSOE -que acaba de votar, de forma incomprensible y estando en la oposición, una neoliberal reforma financiera que solo favorece a los banqueros y a los poderes financieros- debe decidir a quien defiende. Tienen además, con respecto a los cambios populares y antineoliberales en América Latina, una posición que deben aclarar y es si están con los pueblos y sus gobiernos democráticos, o con las empresas multinacionales y neo-coloniales.

El socialismo es internacionalista y solidario con los pueblos y no con las empresas multinacionales. El PSOE no debe utilizar el nombre del socialismo en vano, o bien rectificar y pedir perdón por haber iniciado toda esta batalla contra el bienestar y el progreso social, desde las privatizaciones que inicio Felipe Gonzalez a los dos últimos años vergonzosos de Zapatero.

Por eso es imprescindible una dura batalla contra el neoliberalismo, y por eso es imprescindible la convergencia de las izquierdas en la que las y los socialistas que lo son son absolutamente necesarios y sus votantes de izquierdas imprescindibles. Todas y todos los de abajo somos necesarios, sin etiquetas, si, pero sin la etiqueta de neoliberal, especulador o autoritario y los somos para enfrentarnos a un capitalismo en crisis que nos roba para mantenerse en el dominio y así seguir explotándonos.